Lectura y contexto

La lectura equivale a interrogarse sobre las condiciones sociales en las que se lee y las condiciones sociales de produción de los lectores (Roger Chartier; Cultura escrita, literatura e historia; FCE; pag. 146)

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Lectura y ligue, todo con ‘l’

La Voz de Galicia publicaba hace poco una noticia en la que se afirmaba que la editorial inglesa Penguin lanzaba una campaña en la que se esgrime como argumento que leyendo se liga más.

Unir literatura o buscar que los lectores masculinos unan literatura a ’atractivo físico’ es una buena forma de reconocer que la literatura erótica no parece funcionar adecuadamente entre los hombres y en convertir la experiencia en un modelo de ’pago’ donde ya el placer o sentido no se encuentra en la propia lectura, sino en algo que no tiene ninguna relación directa con ella.

Uno duda de que ésta sea una buena forma de aumentar la cuota de lectores. Pude ser un mejor método para entablar relaciones. Si gracias al libro uno encuentra una relación interesante, seguro que dejará de leer.

Librero. La frase. ‘Luther Blisset’

– Yo me dedico a mi oficio, ¿comprendéis? Soy librero, voy de aquí para allá, veo a un montón de gente, vendo los libros, descubro talentos ocultos bajo montañas de papel……Yo propago ideas. El mío es el oficio más arriesgado del mundo, ¿entendido?, soy responsable de la difusión del pensamiento, incluso del más incómodo. –Señala en dirección a la casa de Oporinus-. Ellos escriben e imprimen, yo difundo. Ellos se creen que un libro vale por sí mismo, creen en la belleza de las ideas en cuanto tales….Una idea es válida en tanto que se difunde en el lugar y en el momento adecuados, amigo mío. (Luther Blisset, Q, Debolsillo, pag. 496-497)

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El librero y su labor crítica

Lecturas de piscina

La feria del Libro de Bilbao no es, ni mucho menos, la de Madrid, pero sí que en ella se dan a veces esos diálogos y comentarios interesantes por parte de los lectores que se acercan a la Feria.

Había quedado a tomar un café con Kepa Murua, editor de Bassarai y pude disfrutar, después, de un ’tiempo de caseta’. Al rato se acercó una lectora que mostró interés por una de las últimas novedades publicadas por la editorial “Los secretos del Mar Rojo” . Kepa le comenta en tono amable que es una estupenda novela de un gran viajero francés, “estupenda como libro de verano”. Este último comentario resultó peligroso para el cierre de la venta. La lectora se sintió desconcertada. Y afirmó: “Yo no tengo nada que ver con los lectores de piscina”.

Descubrimos con ello una nueva clasificación de lectores: Lectores de psicina, lectores de no-piscina, que, en el fondo del comentario de la lectora, reflejaba la también difícil clasificación entre lectores y también libros de diario y no de momentos, continuos y no puntuales, multiespacio y multitiempo, frente al puntual ocio veraniego, de culto y de interés, frente a algunos débiles best-sellers, lectores y libros fuertes frente a lectores y libros débiles.

Si realmente se considera un editor de culto, tenga cuidado con los comentarios que hace en relación a su propio fondo bibliográfico.