8 años… Koldobike Uriarte

Ha sido un placer reencontrarte después de casi 30 años, en otros lares, en una actividad en la que entonces jamás hubiéramos imaginado coincidir.

No conocía tu afición por la blogosfera y por la difusión literaria. Labor encomiable, y desde luego, necesitada de constancia y buen criterio. Un abrazo y a seguir en esta interesante tarea de estimular el tránsito de una sociedad centrada en el consumo privativo hacia el placer del compartir.

Koldobike Uriarte Ruiz de Eguino

8 años blogueando

8 años… Juanjo Longarela

La suerte, el destino, lo trascedente, hizo que estuviera en aquellos primero cinco años, por la misma razón ahora estoy en otras lides que me impiden estar tan cerca de tí, físicamente.
Aunque los momentos  fueron pocos, fueron intensos y echo de menos el poder compartir devenires y esperanzas.
Muchas gracias por acordarte una vez más de mi y espero que el tiempo nos de la oportunidad de volver a vernos.

Un gran gran abrazo.

Juanjo.

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8 años… Ángel María Herrera

Cuando nació Bubok, la mayoría de los comentarios que recibimos fueron para felicitarnos y darnos la enhorabuena, sin más. Hasta que un día descubrimos una crítica algo mordaz, que nos invitaba a pensar y ver las cosas desde otros ángulos, era sin duda una opinión con valor. Así fue como conocí a Txetxu y desde entonces mucho ha cambiando en la edición digital, pero no el valor de sus comentarios. En apenas 4 años hemos visto como el mundo digital ha ido colonizando todo, y en los libros no iba a ser menos. Ahora todo el mundo parece entender que el futuro pasa por los ebooks, tablets,  servicios de suscripción… Pero para que esto se inocule en la sociedad necesitamos espacios de reflexión y análisis. en este mismo tiempo hemos visto pasar de los blogs a a twitter, donde se favorece la difusión o el titular a la opinión más sesuda y de fondo. Por eso quiero reivindicar los blog como especio para construir este mundo digital, antes de que él nos construya a nosotros.

abrazo

Angel María

8 años blogueando

8 años… Aitzol Batiz

2004 fue, por ejemplo, el año del tsunami en las costas tailandesas. Parece que fue ayer ¿Verdad? Pues han pasado ya 8 años. 8 años es poco tiempo, relativamente. En este tiempo han pasado infinidad de cosas, en nuestras vidas, en nuestro entorno próximo y en el mundo en general. Tiempo suficiente para que a algunas personas nos haya cambiado la vida sustancialmente. Tiempo en el que muchas personas nos han dejado -desde las más cercanas y queridas a las más desconocidas aunque famosas- [desde Marco Pantani y/o Matías Prats padre ese año 2004, el Papa Juan Pablo II en 2005, Michael Jackson en 2009, Steve Jobs en 2011, hasta Txillardegi y/o Fraga este año 2012]. Tiempo, también, en el que muchas otras personas han nacido -cerca o lejos de nosotr+s- y que serán las personas ilustres, famosas, relevantes o queridas del futuro.

Porque son las personas las que genera[n]mos y desarrolla[n]mos actividad; somos el motor de nuestro entorno y de la sociedad; actividad como la de este blog. Personas emprendedoras, inquietas e ilusionadas como su autor que hace 8 años comenzó con un proyecto que era desconocido para muchos y alocado para otros; escribir en el ciberespacio ¿porqué y para qué?. En 2004 cuando muchos de los que hoy compartimos con Txetxu “cambiando de tercio” no sabíamos ni lo que era un blog y que hacíamos uso indiscriminado del correo electrónico -eso el más avanzado de los usuarios- y de las herramientas ofimáticas, él se lanzó a una aventura que hoy, 8 años después, sigue, día a día, alimentando a veces con citas, otras con reflexiones y algunas con invitados.
Hoy, en 2012, “tod+s” tenemos blog; tod+s estamos conectad+s, de una u otra manera a este mundo 2.0. Es una nueva forma de comunicación y para hacerlo bien hay que dedicarle tiempo y cariño y eso es lo que Txetxu hace. Dedicar tiempo y cariño.
 ZORIONAK TXETXU.

Aitzol

8 años blogueando

8 años… Txema García

Una mirada hacia nosotros mismos

No corren buenos tiempos para la sensatez y, menos aún, para la reflexión serena. El pensamiento único (y liquído) se ha instalado en el tejido social y amenaza con vampirizarlo todo. Superficialidad, apariencia, frivolidad… son algunos de los valores que cotizan al alza en este mercado desregulado que ha convertido el ágora en un reality show, en el que charlatanes y contertulios ocupan los primeros puestos en el ranking de referencias de la sociedad. No es fácil encontrar balizas que, a modo de señales, nos indiquen caminos por los que transitar, alamedas de pensamientos abiertas a la crítica y al contraste, a nuevos horizontes y a la sensibilidad. Tu blog, Txetxu, apunta a todo esto: una mirada hacia fuera (de nosotros mismos) y hacia dentro (de nosotros mismos). Y lo hace de forma directa, valiente, pero con mesura, con razonamientos y, siempre, envuelto en un fondo de justicia.

Jan Stage, periodista y escritor danés, en un excelente y recomendable libro titulado “Las preguntas cambiadas“, venía a decir que “cuando teníamos las respuestas, nos cambiaron las preguntas”, en una especie de conclusión de lo que para él y muchos de nosotros ha sido este último medio siglo. Pues bien, en este octavo aniversario de tu blog, tu Txetxu, sigues brindándonos la posibilidad casi diaria de reformular preguntas, de hacernos otras nuevas y, sobre todo, de entender que la vida es, nada más ní nada menos, una continua búsqueda de nuevas respuestas a nuevos interrogantes.

Eskerrik asko ta besarkada bat.

Txema García
Coordinador de Kulturklik (Espacio Interactivo de la Cultura Vasca)
Kulturklik-eko (Euskal Kulturaren Gune Elkarreragileko) Koordinatzailea

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8 años… Albert Figueras

Apreciado Txetxu,

Hemos coincidido quizás un par de veces en casa de un amigo común, con conocidos comunes. A parte de un jamón que ibas cortando y del buen vino que lo regaba, de la velada recuerdo haber aprendido cosas sobre libros, libreros y editores. Fue entonces cuando supe de tu blog y me costó poco acostumbrarme a seguirlo.

Como decías hace poco, es bueno dejarse llevar por los libreros que conocen el oficio. Déjame añadir que también es bueno dejarse aconsejar por buenos lectores y por personas que aman el mundo del libro y que saben separar el grano de la paja (y, además, argumentarlo con criterio).

Gracias por tu blog, ¡y por muchos ochos más!

Un abrazo,

Albert

8 años blogueando

8 años… Enrique Sacanell

Hola Txetxu:

Hay quienes sostienen que las redes sociales aumentan la incomunicación.
Que aíslan a las personas de carne y hueso, sustituyendo las relaciones por avatares.
Después de ocho años blogeando deberías haberte convertido en un nuevo personaje de Tron, pero doy fe que sigues siendo de carne y hueso.
En este pequeño país aún uno puede encontrarse en cualquier esquina y descubrir que, gracias también a las redes sociales, los lazos siguen vivos y presentes.
Ocho años “cambiando de tercio” son, ciertamente, muchos.
Una eternidad si los comparamos con el ritmo frenético con el que cambian las modas.
Empezaste como pionero y te has convertido en un clásico, como esos que pueblan tus bibliotecas, las físicas y la virtuales.
Fue un placer conocerte rodeado de libros, de libros que no se encontraban fácilmente.
Siempre es un disfrute encontrarte.
Con tu blog lo pones más fácil.
Gracias y enhorabuena por el camino recorrido.
Seguiremos encontrándonos.
Un abrazo

Enrique Sacanell

8 años blogueando

8 años… Nestor Sangroniz

8 años no son nada y sin embargo son una eternidad.

Conocí a Txetxu hace muchísimos años cuando estábamos en el escultismo, y desde entonces nos hemos ido encontrando en distintos momentos y lugares.

Pero en cada encuentro era como si nos hubiésemos visto ayer. Este blog es un poco lo mismo: de vez en cuando me permite volver a encontrarme con él.

Si algo ha destacado a Txetxu es su inquietud y esa cabeza generadora de ideas y proyectos.

Hacen falta hoy en día, más que nunca, espacios como este Blog y personas como Txetxu.

Ánimo y un abrazo

Nestor Sangroniz

8 años blogueando

8 años blogueando ¡Hoy es el día!

Hoy se cumplen 8 años desde que empecé a enredarme en esto de los blogs.

¿Los resultados? Casi 4.000 posts y supongo que alguna vez algo sugerente, propositivo o interesante se me habrá escapado entre tanto texto digital. ¿Más resultados? Interacción con buena gente e hilo conductor de muchas conversaciones que luego han segudio en el caraa cara. Como en la vida, también ha habido idas y venidas, desafecciones y situaciones inesperadas.

¿Por qué estas ganas de volver a tejer red a los 8 años y no a los 7 o a los 9?

No lo sé.

Quizás una cierta nostalgia. Quizás la edad. ¡quién sabe!

Echando la vista atrás y pensando también en el hoy, los últimos días de abril, pongamos que del 25 hasta finales son fechas significativas en mi vida por motivos distintos. Puede que esto también haya influido.

La muerte y los nacimientos de amigos y de este blog también recorren estos días. Son por lo tanto para mí fechas significativas y relacionadas con la vida, el inicio y el fin.

Quizás por eso aflore de vez en cuando la nostalgia.

Hoy sólo me queda agradeceros a todos los que me habéis enviado alguna aportación con motivo de este ‘aniversario’.

Me ha parecido lo más adecuado dar a cada una un tratamiento individual porque más allá de la extensión y de lo dicho creo que es una forma de valorar como personal cada una de vuestras aportaciones hechas.

Un mes antes de la fecha empecé a publicarlas y si todo va como va terminaré un mes después. Podéis ver todas en 8 años blogueando.

Lo dicho: Gracias a todas las personas que me habéis hecho llegar alguna aportación.

Esperemos repetir dentro de unos años, aunque eso… ¡nunca se sabe!

Si os animáis todavía estáis a tiempo.

8 años… Joaquín Rodríguez

Cuando uno escribe durante ocho años, ininterrumpidamente, en un blog, es que algo le pasa, algo no necesariamente malo. Karl Kraus anduvo treinta y pico de años escribiendo y editando él solo Die Fackel, aquella antorcha que iluminó las oscuridades del imperio de los Ausburgo y arremetió sin miramientos contra cualquier indicio de mendacidad o corrupción. Un blog, en comparación, es solamente una cerilla, no llega a antorcha, pero quienes se empeñan en encederla y avivarla día tras días, como Txetxu, tienen algo de pariente lejano de Kraus, aunque sea en Bilbao y con regusto a pincho.

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8 años… Iñaki Murua

Pensando en lo que suponen 8 años en la blogosfera de manera activa me ha venido a la cabeza una cita de Bertold Brecht, popularizada por Silvio Rodríguez, sobre los buenos, los mejores y los imprescindibles. Creo que llevando ese tiempo ya eres uno de los imprescindibles en el barrio, en ése en el que también compartimos además de espacio charla.(Iñaki Murua)

8 años blogueando

8 años… Pedro Quílez

Entrando en materia, de tu nueva etapa bloguera quiero destacar el cambio de título de tu blog: de “Opinión con valor” a “Cambiando de tercio”. Entiendo los motivos que expones en un apartado pero no nos engañas, eso no es del todo cierto; primero porque has cambiado poco de tercio (afortunadamente) y luego porque tu opinión y tus noticias siguen teniendo un valor que apreciamos todos los que te leemos. Y es que cada vez tendría más sentido que tus aportaciones se llamaran  “con valor” por ser antítesis de esta inmensa ola de infoxicación que se nos está viniendo encima.

No sólo sigo deleitándome mucho con tu buen humor sino que tu blog es una de las referencias siempre interesantes en este bendito, heterogéneo y -a veces- desquiciado mundo de la cultura. Espero seguir disfrutando muchos años más con su lectura.

Un abrazo. (Pedro Quílez)

8 años blogueando

8 años… Txema Oleaga

Si algo he llegado a ser en el mundo de los blogs, se lo debo sin duda a Txetxu, a quien profeso esa admiración constante del alumno a su maestro. Por eso, cuando me propuso que participase en la celebración de su octavo cumpleaños en la red y que le diese mi opinión, me sentí halagado. Me propone que hable sobre lo que ha cambiado, y seguro que todos harán sesudas reflexiones, a las cuales me será difícil llegar a equipararme en interés. Por eso  -y con tu permiso- prefiero hablar sobre lo que permanece, sobre lo que no ha cambiado.
Creo que los bloggers, especialmente quienes los alimentan con asiduidad, son personas inquietas, que desean compartir sus reflexiones y aprender. Y creo que, en lineas generales, son muy buena gente. Zorionak! Txetxu. Por muchos años. (Txema Oleaga)

8 años… Hasier Etxeberría

La velocidad de la transformación digital se ha acelerado de tal manera en estos últimos 8 años, que resulta difícil darse cuenta exacta del punto en el que estamos. Es como intentar ver el paso de una bala en el aire. Pero una cosa es segura, que el avance no ha llegado aún a los lugares que anticipadamente ha imaginado Txetxu Barandiaran.
No es asunto de hoy, ya va para tres años que él en una comida deliciosa me hablaba de que hay que encontrar nuevas formas narrativas en literatura, capaces de incorporar los nuevos dispositivos expresivos que la innovación tecnológica aporta.
A mí, que tengo unas cuantas novelas y libros publicados en papel, me puso la cabeza como un giroscopio durante unos días que se me hicieron eternos, preocupado por si había entendido bien lo que verdaderamente me quiso decir.
Concluí que se refería a algo así como que a las novelas que deberíamos hacer a partir de este instante les correspondía aprovechar toda la parafernalia tecnológica necesaria para multiplicar así su capacidad artística por mil. Que los escritos narrativos que debíamos (a)cometer, habrían de contener multitud de matriuskas diferentes en su construcción, incorporando fotografía, vídeo, sonido, hipertexto y todo el aparataje necesario para hacer de la obra literaria un artefacto global. Etc.
Así que llegados a ese punto, y para no volverme del todo loco, tomé una sabia decisión: decidí no volverle a llamar para quedar a comer. Prefiero morir hambriento que zumbado. H. Etxeberría

8 años blogueando

8 años… Iñigo García Ureta

Querido Txetxu,
Enhorabuena por los ocho años.
Eso significa también que eres ocho años más viejo, aunque dado que la alternativa a cumplir años sigue sin convencer a nadie, ocho años más viejo es buena cosa.
Me alegra que desees celebrarlo. Sin embargo, y dado que me has invitado a celebrarlo contigo, te propongo celebrar otra cosa: en particular, todo aquello sobre lo que no tenemos el menor control.
Que haya ordenadores y teléfonos móviles y no hachas de piedra o pestes bucólicas.
Que hayamos nacido en una tierra donde la gente puede ducharse con agua caliente.
Que nos haya tocado vivir en 2012, por ejemplo, y no en 1492. O en 1789. Etcétera.
Que dentro de medio siglo nada o casi nada de lo que ahora digamos tenga apenas relevancia.
Que, como decía Gabriel Celaya en uno de sus versos, “en ser un vulgarcillo hallo cierto consuelo”.
Mesura y medida significan lo mismo. Y nuestra medida es, en verdad, humilde.
Razón de más para celebrarlo, porque en verdad nos ha tocado la lotería.
Un abrazo,
Iñigo

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8 años… Jorge Giménez Bech

Querido Txetxu:

Ocho años; en efecto, toda una vida (y no solo en el entorno digital).

No hace mucho menos que comenzamos a compartir inquietudes e intercambiar conocimiento desde nuestras respectivas posiciones y quehaceres en el Planeta Libro, y este es un buen momento para agradecer tu siempre inmejorable disposición para una colaboración fructífera. Además, pero no en segundo lugar, está tu bonhomía, muy de agradecer en estos tiempos de tanta doblez.

Sabes que no soy un internauta especialmente activo, pero no por ello dejo de comprender perfectamente el valor de tu blog, y lo valoro como una de las (a mi juicio escasas) plataformas de ideas y pensamiento en el ámbito de la cultura.

Enhorabuena, por tanto, y mucho ánimo.

Un fuerte abrazo,

Jorge Giménez Bech
ALBERDANIA

PD: Y, ya puestos, una sugerencia de este quisquilloso impenitente: ¿no crees que el subtítulo del blog debería ser “pero intentando no perder el rumbo”, en lugar del, a mi juicio, erróneo “pero sin intentar perder el rumbo”?

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