Las librerías en EDITA y Marcial Pons, una feria del libro todos los días

Carmen R. Santos escribía hace unos días en ABC:

Las librerías son las permanentes «ferias» del libro, lugares cálidos y acogedores, espacios donde se atesora una sabiduría de siglos. Como ocurre en Marcial Pons, un insustituible referente en el ámbito de las librerías especializadas.

Marcial Pons, lleva ya casi 70 años entre nosotros. Personalmente he podido disfrutar del conocimiento y saber de Carlos Pascual, Luis Domínguez y Quique Pascual amén de sentirme siempre acogido en sus librerías.

Y cómo ve Luis la librería. Él mismo nos lo dice:

«Las librerías han de ser puntos de encuentro, de intercambio de opiniones, de debate de ideas, abierto y plural. No es una cafetería, con todo mi respeto a quienes hayan optado por esa línea, que nosotros nunca nos hemos planteado… Una librería no es únicamente un bosque de libros».

La reflexión sobre la librería y su futuro también ha tenido su hueco en el Foro Edita recientemente celebrado en Barcelona.

James Daunt, responsable del reflotamiento de la cadena Waterstones, deja también algunas reflexiones sugerentes. En su momento, hace algo más de un año, ya recogimos otras.

  • Lo que determinará la calidad de las librerías será la personalidad del librero. Carlo Feltrinelli ya lo había dicho: Cada librería tendrá su propia historia, ligada a la personalidad del librero que la dirige. (Senior Service; Tusquets; pag. 249)
  • Evitar la tendencia de todas las grandes cadenas de controlarlo todo, estandarizar, despersonalizar. En la ropa eso funciona, en las librerías, no. Desde el lado más personal Carlos Pascual vino también a expresar lo mismo cuando escribió Una librería no es más que una idea en el tiempo. El texto sigue…una idea desarrollada por alguien que libremente ha decidido ejercer como librero. (en Memoria de la librería; Carlos Pascual, Paco Puche & Antonio Rivero; Trama editorial, pag. 26).
  • Las mejores librerías han de ser lugares donde los autores se encuentren con los lectores, donde se lea libros a los niños… El sentido de la librería es este vínculo con la comunidad.
  • Somos vendedores de libros físicos en librerías físicas. Allí es donde el librero tiene valor.
  • Las librerías independientes que tienen aquí, si no tuviesen el precio fijo, desaparecerían. Se eliminarían esos nodos de la vida cultural local.

Y ¿cómo ve el futuro Teresa Cremisi?

“Las más pequeñas o de una o dos personas no creo que puedan resistir; me parece que el futuro está en las que estén muy bien estructuradas, con una rotación de títulos inteligente, bien ordenadas con muchas secciones y un personal muy competente… Ahí puede estar la salvación: el director de una librería ha de tener un punto artesanal porque si sabe muy bien cuál es su público, sabrá qué puede querer…

Quizás junto a la filosofía de James Daunt, el tamaño para llevarla a la práctica sí importe.

 

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¿Somos los lectores presuntos piratas?

No me extraña que la cifra de lectores no aumente de manera sustancial más allá de sucrecimiento correlativo al aumento del nivel educativo.

No me extraña tampoco que la misma derive hacia contenidos de libre acceso.

Cada vez me extrañará menos que los ciudadanos no gasten su dinero en útiles lectores.

copyright-715x478He leído con cierto asombro esta semana, aunque uno ya no se espanta de nada, que una de las medidas de un posible plan de Fomento de la lectura será la de crear una ‘generación antipiratería’.

Uno no sabe si con ello se está afirmando implícitamente que las generaciones adultas ya existentes son (somos) mayoritariamente piratas y, es más, desconoce qué diferencia hay en lo que al acto lector se refiere entre leer un contenido supuestamente pirateado, hasta la fechas las sentencias que yo sepa han sido escasas, y el mismo sin piratear.

Otro asunto será lo que esto pueda repercutir en la industria y en la posible conciencia de los lectores sobre el valor de la creación.

Caminos equivocados que seguirán ampliando la grieta hasta llegar a puntos de difícil retorno.

Por lo menos, un poquito más de presunción de inocencia por favor para los inocentes lectores… mientras no se demuestre, en los tribunales, lo contrario.

Con los temas y las formas de entender la propiedad hay que andarse con mucho tiento y cuidado…

La propiedad privada de la reproducción es un gran invento contemporáneo. Es un modelo brutal de la idea de propiedad: no sobre un campo, no sobre el producto de ese campo, sino sobre un modelo natural –la semilla- que sólo su «dueño» tiene derecho a producir: la propiedad intelectual de la naturaleza. (Martín Caparrós, El Hambre; Anagrama, pag. 193-194)

Librería Cervantes. Cuánto he aprendido. En víspera del Día de las Librerías

logo-ddll-2016Mañana, viernes 11, se celebra el Día de las Librerías.

Esta misma semana, Inés Martín Rodrigo nos ha acercado a través de las páginas de ABC a Concha Quirós, todavía pilotando y enredando la nave de Cervantes que se va acercando al puerto-escala de los 100 años.

No voy a desgranar aquí lo vivido, compartido y aprendido con y gracias a los Quirós, Concha y Fredi, a los que quiero y admiro, al igual que a todo el personal que sigue siendo pieza clave en ese proyecto.

Hoy, víspera de un día importante para las librerías sí quería aprovechar para reconocer a través de Cervantes y de Concha la labor de todas las librerías y de todas las libreras, donde siempre me encuentro como en casa.

Conspirar debe estar en el adn librero

Hace tres años, más o menos, escribí en este blog a cerca de conspirar y conspiraciones.

Decía entre otras cosas: Es difícil que las conspiraciones se hagan desde el centro, desde el poder. Al igual que los movimientos sociales deben surgir desde aquellas personas y grupos que el día a día se les hace irrespirables y esto raramente ocurre entre los ‘poderosos’.

En estos días La Conspiración de la Pólvora, y sus conspiradores respectivos, andan celebrando su primer año de existencia.

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conspiracionpolvoraAyer, Miqui Otero, escribía un sugerente artículo en El Periódico que llevaba por título La conspiración de los libreros, en el que se podía leer: los libreros de estos tres establecimientos, y también de otros donde he brindado en esta gira como Los Portadores de Sueños de Zaragoza o Literanta en Mallorca, entienden que su librería es casa: esconden aquel cojín que hoy no pega y aquel ‘best-seller’ que los avergüenza un poco, pero enfocan con su mejor lámpara su libro favorito y apuntan con un pizarrín una cita que han leído hace poco.

Ayer, también, como si fuera, ¡quién sabe!, una casualidad o una conspiración, Inés Martín Rodrigo en el ABC nos hablaba de Portadores, como siguiendo la estela que Miqui había marcado.

Y Eva decía: Ser librero no es un trabajo: es una forma de vida.

La conspiración siempre impregna todo. El oficio que se desarrolla en la librería también.

Hoy, casi como si el círculo conspirador se cerrara y tomara una cierta perspectiva histórica, escribe Carles Geli en El País en otro espléndido artículo:

Els atemptats de la ultradreta a les acaballes del franquisme a llibreries o magatzems editorials van ser notables. A l’abril de 1973 cremaven els dipòsits de l’editorial Nova Terra; només quatre mesos després era assaltada la redacció de la Gran Enciclopèdia Catalana i incendiada la Central de Llibre Català. El 1974, eren els locals de Distribuciones de Enlace. La llibreria Cinc d’Oros, entre d’altres, va ser objecte de diversos atemptats.

En qualsevol cas, aquests actes no van fer arronsar els punts de venda de llibres, que en els primers i incerts anys de la democràcia van constituir una notable xarxa de dinamitzadors del moviment veïnal i van actuar de reconstituent de la memòria històrica i cívica.

Quizás, las librerías de verdad, siempre han sido conspiradoras y han adaptado sus ‘movimientos conspirativos’ a la realidad histórica que les ha tocado vivir. Si aceptamos como posible el planteamiento que ayer recogía de Xavi Fina sobre la cultura como espacio de conflicto , puede tener cierto sentido pensar que las librerías, algunas, son un buen espacio para conspirar y pergeñar la conflictividad desde la palabra y el pensamiento; aunque esto les sitúe en muchas ocasiones en los siempre interesantes  y complejos márgenes y en la contracorriente.

Quizás estas sensaciones movieron ya hace años a escribir a Antonio Basanta lo siguiente:

Mi experiencia personal y profesional me ha demostrado todo lo contrario. Y con rotundidad que, sin una red tupida, profesional y dinámica de librerías, la construcción de la sociedad lectora se torna en un objetivo inalcanzable. Que sin la presencia de lo que vosotros representáis, en términos de independencia, pluralidad, libertad y pasión, condiciones todas ellas fundamentales para que la lectura exista leer en plenitud se convierte en una utopía o en un fraude.

Ojalá siga habiendo casas conspiradoras para los lectores.

Venir a cuento…. ¡cuidado con los libros!

En la puerta de Venir a cuento hay un cartel que reza: «Cuidado con los libros, son muy tentadores»

Así empieza el artículo de ABC dedicado a esta librería dentro de la serie que el ABC Cultural está dedicando a las mismas.

Una librería en un espacio dedicado antes al cine y en el barrio de Lavapiés.

Ellos dicen de sí mismos:

Abierta a finales de 2012, es una de las nuevas iniciativas que están cambiando esta zona de Madrid, ahora convertida en el barrio de los libreros y verdadero “barrio de Las Letras”, con librerías especializadas, editoriales, cafés musicales, mercados rehabilitados, locales de jam sessions…

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Ofelia Grande y el futuro de las librerías en un sector de incertidumbres

En un mundo donde algunos, probablemente ni todos, ni la mayoría, pretenden que la tendencia venga marcada por los algoritmos y por las recomendaciones robóticas se agradece, por lo menos yo lo hago, leer en un titular como el siguiente: Editar es un juego de incertidumbres.

Así, con esta frase de Ofelia Grande, nos podemos adentrar en el ABC en la amplia entrevista que le ha realizado Pablo Delgado.

Dentro de ese mundo tan humano de incertidumbres, las librerías también encuentran, quizás, un espacio para seguir existiendo. Así lo ve Ofelia:

Las librerías también sobrevivirán aunque quizás tampoco serán tal y como hoy las conocemos. Pero su papel como intermediarios entre el autor, el editor y el lector, su papel de prescriptores, de gestores de un patrimonio cultural, de «seleccionadores», es absolutamente fundamental en un ecosistema que, de otra forma, se puede llegar a convertir en un caos por la enorme cantidad de oferta que busca su lugar.

Quien ya ha conseguido sobrevivir un año es Numax en Santiago de Compostela con una propuesta cultural transversal y cooperativa.

Desde aquí, ¡Felicidades! y el mantar de #ApoyemosANuestrasLibrerías.

En Bilbao ya está en la cuenta atrás un nuevo proyecto.

 

Visualizando… librerías

Comentaba en Valencia este jueves pasado que en general las administraciones no suelen considerar a las librerías como equipamientos culturales.

Sí tienen en consideración, por ejemplo a los cines las galerías de arte, las salas de conciertos, pero las librerías no.

Planteaba por ello que una de las acciones a realizar sin costo, pero que ayudará a hacerlas visibles y contables ante la administración es que tengan la consideración de ‘equipamiento cultural’. Algo que, además guarda una cierta coherencia con el recién estrenado Sello cultural para las librerías.

Mientras tanto, y aunque sean parciales, creo que son de agradecer iniciativas como la que está llevando a cabo el ABC al poner en valor y en el mapa a librerías en distintas Comunidades  Autónomas o provincias. Interesante, además, el que en algunos casos aparezcan librerías muy especializadas.

Recojo aquí los enlaces a las de el País Vasco, Aragón, Córdoba, Galicia, Castilla la Mancha, Canarias, Madrid y Valencia.

Aprovecharemos la ocasión para incluirlas y animar de nuevo a los que por aquí aterrizáis a actualizar el Mapa de las ‘Librerías amadas‘.

 

#ApoyemosANuestrasLibrerías