Librerías, consumo responsable, calidad de vida y buenos lectores

Si viviera en Zaragoga tengo bastante claro que mi librería de cabecera sería Cálamo. Conozco a Paco y a Ana desde hace unos cuantos años. Disfruté de los inicios de los Premios Cálamo. Ahora disfruto, me río, alabo la inteligencia de las ‘homilías laicas’ que casi semanalmente hace llegar al correo de sus fieles seguidores cofrades laicos.

La semana pasada lanzó la prédica en la basílica de El Cultural. Meditad después de leerla.

Al servicio del lector, un consumidor exigente

PACO GOYANES. Librero

El comercio electrónico ha revolucionado el sector del libro como lo ha hecho con los del textil y el turismo. Es un mantra reiterado que el comercio “tradicional” debe de adaptarse a la realidad, y no tratar de adaptar ésta a sus intereses, lo que además de absurdo es literalmente imposible.

Las librerías convivimos con Amazon, que queramos o no ya es parte del ecosistema del libro. Con recursos ilimitados, sus aspiraciones son monopolísticas: quiere controlar la distribución y también la industria. Su existencia evidencia dos realidades. La primera, que el libro ya no ocupa el espacio central ni en el debate intelectual ni en el consumo cultural, por muchas razones, desde la banalización de sus contenidos merced al exceso de producción, a la competencia que ejercen en la ocupación de nuestro tiempo las redes sociales, las series televisivas, el turismo, etc. La segunda, que el lector ha devenido consumidor exigente y demanda un servicio rápido y de calidad. No creamos en el “buenismo”: apoyará al comercio de proximidad siempre y cuando satisfaga sus necesidades. Todos consideramos que las librerías y el comercio local son necesarios. La calidad de vida de las ciudades europeas se cimenta en la tupida red social que las hace habitables. Nada más triste y desolador que barrios sin tiendas ni servicios comunitarios.

¿Qué podemos hacer las librerías independientes para competir con Amazon? Lo que nunca hará: leer, seleccionar, aconsejar, atender con amabilidad y profesionalidad, ofrecer espacios hermosos en los que disfrutar, crear comunidades lectoras que graviten a su alrededor. Para hacerlo necesitamos de las editoriales y distribuidoras. Asombra la ceguera de muchas de ellas: para vivir precisan múltiples puntos de venta, no monopolios que acaben imponiendo sus condiciones o forzando su cierre, no sería la primera vez. Las distribuidoras deben ser capaces de entregar los libros en 24 o 48 horas, las editoriales respetar el canal librero, mejorar su margen comercial y apoyar su renovación, como hacen por ejemplo sus colegas  franceses. Necesitamos que los editores inviertan en mejorar sus metadatos y en ofrecerlos al canal comercial a través de DILVE o Cegal en red.

Necesitamos que se cumpla la ley del libro, impidiendo por ejemplo que Amazon venda libros con portes gratuitos, un descuento encubierto; que las administraciones asuman ya la instrucción pública que corrige la regulación de los contratos menores en la ley de Contratos del Estado, que tanto daño ha hecho a librerías y bibliotecas. Necesitamos que las administraciones públicas valoren nuestro trabajo: el ninguneo al Sello de Calidad Librera ha sido doloroso.

Libreras, libreros: abandonemos las quejas, afrontemos el futuro con optimismo y despojados de falsos ideales románticos. Seamos más profesionales, imaginativos y flexibles, disfrutemos de nuestro hermoso oficio. Y seamos lo que nunca será Amazon: buenos lectores. 

Todavía hay, por suerte, muchas librerías. Aquí, en este mapa que sigue creciendo, tenéis ya casi 3.000

Y el transporte público barcelonés se alió con Amazon en la víspera del Día del libro

“Cosas veredes amigo Sancho”.

No nos debemos extrañar de nada o de casi nada.

Al Transporte Metropolitano de Barcelona no se le ha ocurrido mejor idea que crear una línea de metro virtual con Amazon Kindle.

Podría haberlo hecho, por poner algunos ejemplos, con la red de bibliotecas, con las librerías, con las editoriales. Incluso con todas a la vez. Pero no. Le ha parecido mejor hacerlo con Amazon.

No hay en el panorama barcelonés mejor agente que Amazon para hacer esta ruta. No hay nada mejor por lo visto tampoco que la lectura no cueste nada. El viaje sí, por supuesto.

Es divertido que los recién llegados. Amazon en este caso, se refieran a la herencia literaria.

¿De verdad que no ha encontrado el TMB mejores conocedores de la herencia que Amazon?

¡Feliz Día del libro!

Cuando la labor del librero va más allá de la venta de libros…

Cuando todavía están recientes los ecos del último Congreso de libreros celebrado en Sevilla; cuando todavía siguen apareciendo titulares en los medios que juegan al partido libreros-Amazon como si no hubiera más contendientes en el pastel de la venta al cliente final, sea este particular o institucional; cuando parece que se reconoce que hasta la fecha se ha llorado más que actuado; cuando…. quedan muchos cuandos pendientes…, no está de más traer una cita de Sophie Noël y su visión sobre la labor del librero independiente que, por incluir un matiz más, no se juega su independencia sólo con el libro nuevo…

– La labor del librero independiente va más allá de la venta de libros: su labor consiste en una serie de prácticas coherentes, que se materializan en la elección del local y del barrio, de la decoración y de las actividades propuestas, todo lo cual contribuye a crear un estilo único. La reivindicación de la pertenencia de la librería a un barrio y de la proximidad a sus habitantes, particularmente puesta en práctica por las librerías anglosajonas en torno al movimiento, todavía es un elemento central de esta retórica de la singularidad, con su ideal de pequeña comunidad, símbolo de una ciudadanía libre y virtuosa, tradicionalmente hostil al big business. La temática del barrio-pueblo, del pequeño grupo de conocidos y del vínculo social idealizado se opone al anonimato del comercio online y se relaciona estrechamente con los valores de la familia libremente escogida. Algunas librerías organizan algunas de sus secciones en «connivencia» con sus clientes, y llaman la atención sobre el hecho de que la gente se tutee y se llame por su nombre dentro de ellas. Sabiendo que el ánimo de lucro queda generalmente anulado dentro del ámbito doméstico y en las relaciones de amistad, los libreros a los que hemos entrevistado sitúan su relación con los «clientes-amigos» bajo el signo de los valores de intercambio (inmaterial) y de la confianza, redefiniendo la relación comercial como una relación libremente escogida: «La gente necesita contacto, intercambios. Me he hecho amiga de varios de ellos, aunque no compren nada» (Sophie Noël en Revista Texturas 32; trama editorial, pag. 79)

Rectificar es de sabios… ¡Enhorabuena a quien toque en el Gobierno Vasco!

Señalé en fechas recientes, hace cuatro días para ser exactos, que las fichas del catálogo colectivo de bibliotecas que coordina el Gobierno vasco enlazaba a través de la imagen con las fichas de los libros en Amazon.

Está claro por la rapidez de reacción que algo o alguien no había actuado muy adecuadamente y, por lo menos, se ha avanzado un paso: ya no llevan a la ficha, aunque las imágenes siguen siendo de Amazon. Basta ver al clicar la url generada.

La modificación, diré que rápida y ágil, me alegra por lo menos por un par de motivos:

  • Sigue habiendo personas en la administración capaces de tomar cartas en los asuntos que les corresponde.
  • No siempre la administración es lenta.

Y eso, está bién.

Ya cuando la ruta lleve a repositorios ya existentes dentro del Estado pues lo celebraremos a lo grande.

En cualquier caso, un paso que valoro.

Aprendiendo con y de Antonio de Marco, el librero que llegó del ‘lado oscuro’

Antonio de Marco ha visto al final la luz y le ha llegado la ‘reconversión librera’. Aquellos trabajos de juventud que servían para ampliar el número de copas nocturnas se han convertido con el paso de los años y después de idas y venidas en su ‘hacer’ principal en la estupenda librerías Pasajes de Madrid.

Ha salido del ‘lado oscuro’ y esto ha permitido que algunas personas podamos disfrutar no sólo de su conocimiento, sino de él como persona que al final suele ser lo que acaba mereciendo la pena de verdad.

Hay por cierto algunas otras personas que se mueven en el ‘lado oscuro’ que son también gente estupenda. Ocurre a veces que la vida con sus recodos laborales es caprichosa y nos ubica a veces en sitios casi inesperados.

Con motivo del Congreso de libreros que acaba de terminar en Sevilla Francisco Camero le ha hecho una amplia entrevista a ADM para el Diario de Sevilla que, en mi opinión, no tiene desperdicio.

Os invito a leerla entera.

Yo, aquí, os ofrezco algunos de mis subrayados personales.

  • Hay algo que no se puede discutir: Amazon está siempre enfocada en el cliente y presta un servicio excelente. Eso es esencial, y lo hace muy bien.
  • Los libreros, y creo que el sector del libro en general, se dejaron engañar con la amenaza del libro digital, cuando lo que estaba haciendo Amazon era montar una colosal librería, on line, pero una librería. Y esto sí que era el problema. En muchos países Amazon domina el 60% del mercado de ventas por internet.
  • Cada librería tiene su alma… Se trata de reforzar la experiencia de visitar una librería y el servicio de cercanía, pero lo que no podemos hacer es competir con la venta on line, ninguna librería puede competir con Amazon en ese terreno, es imposible.
  • Las multinacionales tecnológicas llevan la ley al límite. Y al límite significa al límite más absoluto. En todos los sentidos. No sólo la tributación, también ciertos derechos.
  • Si los libreros son conscientes de dónde están sus 8.000 o 5.000 o 3.000 clientes y los cuidan y les prestan un servicio de calidad, si saben crear un lugar con alma y tienen una gestión financiera adecuada, esas librerías pueden sobrevivir lo que sea.
  • Negroponte dijo hace tiempo que pasados cinco años no habría ya libros en papel, y ya vemos… Con respecto a esta cuestión ha habido mucho gurú interesado, y también mucho gurú muy desinformado.
  • Tenemos ahora dos mercados paralelos, el de las librerías de siempre y el digital, y se dan casos curiosos y elocuentes. Conozco por ejemplo a gente que se autopublica, y algunos han vendido mucho, incluso ganando cantidades importantes de dinero, y han querido tener su libro también en papel, en una librería de prestigio, y ahí no han vendido nada de nada. El mercado se ha partido en dos, que van en paralelo y casi no se tocan.
  • Es evidente que no salen los números para tantísimo libro.
  • Creo que en el mundo editorial hay una burbuja importante, un exceso de títulos. Tiene que haber un revolcón en todo el sector. Pero seriamente. Nos tenemos que sentar todos, libreros, editores, distribuidores, y decir: “Oye, vamos a ver si lo podemos hacer de una forma más racional”. Porque el mercado no crece.
  • Este sistema de comprar y devolver-comprar y devolver no funciona bien. Sentémonos todos y veamos de qué otro modo podríamos hacerlo… si el negocio fuera un supermercado en vez de una librería, no podría sobrevivir de este modo, todo el rato devolviendo cosas. Al final, el trabajo del librero no sólo no es estar ahí idílicamente con una tacita en el mostrador leyendo Guerra y paz, sino que es estar casi todo el tiempo tramitando las devoluciones.

Todo esto y más da para una buena conversación con él.

¿Es consciente el Gobierno Vasco de estar haciéndole el juego a Amazon desde su servicio bibliotecario?

13 de marzo. Actualización

Las imágenes, por lo que acabo de comprobar no llevan ya directamente a la ficha de Amazon, pero… siguen siendo imágenes de Amazon.

En cualquier caso es un paso… que merece mi reconocimiento. Sé que a veces las cosas de palacio van despacio.

Publicación original

Me gusta trastear por la redes y estos mundos del internet. Te acabas en muchas ocasiones encontrando informaciones, situaciones o relaciones inesperadas que en muchas ocasiones sorprenden.

En algunas de ellas, una vez que las descubres dudas que pueda ser un asunto meramente casual. Esto por lo menos me ocurre cuando hay empresas por medio.

Uno de los últimos descubrimientos fruto de este trasteo ha sido el lazo de unión que existe entre Gobierno Vasco, concretamente el servicio de Bibliotecas, y Amazon.

Que desde páginas públicas que todos pagamos se lleve directamente a productos, libros en este caso, que se comercializan en Amazon y que este se haga con un único clic me parece que no es de recibo.

Desconozco si este hecho se produce por descuido, por desidia, porque el proveedor de servicios se la ha colado, por…. Pero el hecho cierto es que sucede y que me parece, personalmente impresentable.

¿Dónde ocurre esto?

En el catálogo de la Red de Bibliotecas de Euskadi

El asunto es relativamente sutil. Aparentemente nada se ve, pero basta acceder a la ficha de un libro con portada para comprobar que al pinchar en la imagen del mismo, nuestro viaje digital termina en Amazon.

He testado 100 portadas fruto de búsquedas distintas, que no se pueden enlazar ya que generan una URL que caduca, y las 100 llevan a Amazon.

Alguien debería darle una vuelta a esto y, desde luego, no dejarlo pasar.

¡A alguien se la han colado! Y, los detalles son importantes ¿no?

Seguiremos la evolución para ver si alguien toma cartas en el asunto…

 

 

 

En cultura…¡Nos están expropiando y nos estamos dejando!

El manifiesto de Jordi Carrión Contra Amazon: siete razones está trayendo al parecer cierta cola. Comparto el mismo y no voy a entrar en detalles y en acentos de mayor o menor graduación porque, como bien dice Jordi, no somos ingenuos y además, siempre mejor conversando cara a cara…

Me gustaría poner la mirada hoy en cualquier caso no en Amazon. De hecho ya lo hicimos hace algún tiempo cuando en Trama publicamos el libro En los dominios de Amazon.

Me interesa más fijarme en el siguiente texto con el que casi empieza el manifiesto:

La librería Canuda, que cerró en 2013 tras más de ochenta años de existencia, es ahora un Mango de proporciones faraónicas. La centenaria librería Catalònia es ahora un McDonald’s con decoración modernista y kitsch. La expropiación es literal, física, pero también simbólica.

No diré que Amazon sea lo de menos, pero quizás, lo de más es la expropiación física y simbólica a la que vos vamos viendo sometidos y que nos lleva a situaciones tristes como la que, por ejemplo, señala Sherry Turkle : De todo esto emerge una ironía: mientras tratamos a las máquinas como si fueran casi humanas, desarrollamos hábitos que hacen que tratemos a los seres humanos como si casi fueran máquinas. (En defensa de la conversación; Ático de los libros, pag. 389).

Quizás para que no nos expropien debamos seguir poniendo en valor la dimensión política que todo nuestro quehacer tiene, debamos, como dice Jordi, creer en la resistencia mínima y necesaria.

Para ello, puede ser clave, como señala Marina Garcés, que nos reconozcamos como vidas políticas.

Somos vidas políticas cuando trabajamos y nos resistimos a que nos maltraten, somos vidas políticas cuando escogemos bien con qué palabras y actitudes hablamos a nuestros hijos y los educamos o nos dirigimos a las personas que nos rodean, somos vidas políticas cuando decidimos o dejamos que decidan por nosotros cómo consumir, somos vidas políticas cuando callamos y somos vidas políticas cuando nos rebelamos. (Fuera de clase. Textos de filosofía de guerrilla, pag. 106)

Yo también

Estoy harto de los “gurús tecnológicos”, los nuevos profetas (como todos: falsos profetas). Estoy harto de que confundan a sabiendas públicamente progreso técnico y capitalista con progreso moral, para hacer sus negocios, para crear sus burbujas.

Algunos de ellos, se mueven como sanguijuelas en el mundo cultural y pretenden ahora colarnos su prescripción con su algoritmo… ¡Al loro porque no todo es lo mismo!

 

Libro digital y mercados de lengua mayoritariamente inglesa. Situación dispar

Interesantes los datos que presenta 

Los datos hacen referencia al número de libros electrónicos vendidos por distintas plataformas en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

La posición dominante de Amazon, excepto en Nueva Zelanda es clara, pero hay variaciones de peso que algún motivo tendrán entre, por ejemplo, Apple y Kobo según cuál sea el país.

% ejemplares Amazon Apple Kobo Barnes & Noble Nook
Estados Unidos 86,26 9,36 0,26 4,12
Reino Unido 90,98 7,80 1,23
Canadá 59,26 14,96 25,78
Australia 62,70 30,85 6,45
Nueva Zelanda 0,00 66,64 33,36

Del mismo modo, hay variaciones importantes entre el número de ‘libros’ comprados por los ciudadanos de los distintos países que parece indicar distintos niveles de penetración del libro electrónico y que parece guardar una cierta relación con el número de habitantes.

Quizás acabe siendo cierto que aquí también el tamaño (poblacional) importa.

No hay que fijarse sólo en el ‘amigo americano’.

 

Lo más visto en Cambiando de tercio en el mes de agosto y en lo que va de año…

Los cinco más vistos en agosto

Los cinco más vistos en lo que va de año

Lo más visto en Cambiando de tercio en el mes de julio y en lo que va de año…

 

Los cinco más vistos en julio

Los cinco más vistos en lo que va de año

Libro, lectura, lentitud… con L de Librería

Terminaba la entrada de ayer Librería y ciudad con una cita de Imanol Zubero en la que plantea una reflexión relacionada, entre otros temas, con el ritmo de vida y los modelos de ciudad y se constata la conveniencia, quizás, de un ritmo más sosegado y de unos espacios que posibiliten y faciliten la creación y la adecuación de las personas a esos ritmos que son, además, los que permiten el encuentro de los unos con los otros y de la lectura. Al fin y al cabo, ya lo decía Zaid, los libros  son muñidores de conversaciones.

Cuando ayer escribía la entrada se me cruzó en la pantalla el espléndido artículo de Juan Cruz, Los libros no tienen prisa. Casi parecía que la caprichosa pantalla me lo ponía delante para señalarme el camino por donde seguir con el hilo discursivo. De los ritmos de la ciudad a los ritmos de los libros, sus entornos, y sus posibles alteraciones.

JosebaLopezortega_naturalidad_niños_lectura

Foto del muro de facebook de Joseba Lopezortega

Juan ha unido, de manera inteligente en mi opinión, la crítica velada a la construcción y puesta en valor de determinados modelos de ciudad desde lo público cuando se apoyan o se acompañan determinadas iniciativas, quizás con poca consciencia, sí, con S, con el ritmo que, aparentemente, ‘el libro’, algunos libros quieren mostrarnos…  la revolución de la prisa no va a matar la estrella del libro, que es el silencio, el sosiego, y por tanto el tiempo.

Lo que ocurre, tristemente, es que ha sido en ocasiones el propio sector del libro, con su ritmo de novedades, con la escasa duración de los libros en las librerías, con la burbuja continua y creciente de más, más, más, con la destrucción masiva de ejemplares devueltos quien, en gran medida, le ha enseñado el camino a Amazon.

Así que aceptando y compartiendo la reivindicación reflexiva sobre el silencio y el sosiego como medios naturales por humanos para el libro y su lectura quizás debamos también reflexionar sobre cómo cambiar los ritmos del sector e ir todos con más calma y sosiego para no entrar en el fascismo de la velocidad.

Para ello… quizás como siempre empezar por menos libros para que todos leamos más.

“El asunto es elegir. Y para eso no sirve la prisa. Lo que plantea la inmediatez en la adquisición, de libros, por ejemplo, remite al supermercado. En la librería tienes al librero, y ahí hojeas, con hache y sin hache. En los supermercados (del libro, por ejemplo) no te conocen. Ahí eligen por ti. Venderte un libro porque ya es best seller no significa que te estén vendiendo lo mejor”. Y si este fuera un episodio de la historia de la lectura, ¿qué tiempo sería? “Un tiempo bastante triste. La esperanza es el lector no contaminado por la propaganda, el pequeño editor que se atreve con lo que no tiene gran difusión… Y la librería, claro”. ¿Alguna ventaja en recibir el libro ya? “Cuando haces un trabajo urgente. Pero el placer de leer se busca lentamente”. (Carlos García Gual en Los libros no tienen prisa)

Carmena ¿posturea ahora con Amazon?

carmena_amazonQuiero pensar, por intentar ser bien pensado, que lo de Carmena con Amazon, tiene más de postureo (ciertos hábitos, poses y actitudes más por apariencia que por convicción), que de convicción, si no empezaría a ser preocupante por sus posicionamientos aparentes ante lo ‘grande vacuo’. Tanto si es decisión propia como si es consecuencia de algún consejo o consejero, deberían hacérselo mirar porque van para nota.

Las amigas y amigos de ‘La Alberdi’ se han mojado en público.

Han escrito hoy en Facebook:

Lo que se echa de menos en Madrid desde hace años es una cierta complicidad del Ayuntamiento con las librerías independientes. Pensábamos que las cosas podían cambiar con el nuevo equipo municipal y que habría un cambio de rumbo total en lo que a políticas culturales se refiere. Por esto nos ha sorprendido tanto el entusiasmo de la alcaldía en la inauguración del “centro tecnológico” (antes a esto lo llamaban simplemente almacén de distribución o de logística) que la mayor multinacional del mundo de venta on line ha instalado en Madrid. Creo que le ha faltado a la alcaldesa información, por esto le recomendamos la lectura del libro “En los dominios de Amazon. Relato de un infiltrado” de Jean Baptista Malet, editorial Trama. Por cierto, la librería Alberti lo entrega en Cibeles en menos de dos horas.

Y habían escrito poco antes en El País.

Resulta paradójico que un nuevo equipo de Gobierno municipal aupado por plataformas vecinales, de barrio, que pretende (o pretendía más bien) devolver a los ciudadanos una ciudad arrasada por políticas clientelares con las grandes empresas, se pliegue de nuevo a esos mismos intereses. Hablamos de Amazon y de los publirreportajes disfrazados de noticias que hemos visto en medios privados y públicos a propósito del nuevo tiempo de entrega que esta gran corporación ha conseguido reducir a una hora en el centro de la capital. Esto lo puede conseguir “el gigante”, algo que no hemos leído en estas “noticias”, gracias a reducir otros costes, salarios, competencia y apoyo institucional. En abril de 2013, Ignacio González inauguraba el centro logístico en Alcalá de Henares. Hoy, Manuela Carmena —alguien con un discurso en apariencia tan opuesto al del expresidente regional— ha hecho lo mismo: seguir ninguneando el comercio tradicional e independiente de Madrid en favor de una gran multinacional.— Lola Larumbe, Iñaki Lucía, Laura Vila y Miguel Ángel Martín.Librería Rafael Alberti de Madrid.

Por medio, siempre se cuelan, los que quieren sacar tajada jugando al despiste de sus intereses y planteando que los libreros deberán se más rápidos, más altos y más fuertes que Amazon, como si esto fuera un tema de machitos. Allá ellos con sus espejitos de colores sustitutos del crecepelo de ferias que antes vendían.

Lola y compañía: todo mi respeto, apoyo  y complicidad.

Señora Manuela, las prisas bien sabe usted que no son buenas en política y, probablemente en el comercio con esa falsa sensación de servicio por la inmediatez como si el asunto fuera de vida o muerte, tampoco.

Bauman de quien supongo apreciará en sus reflexiones escribe:

  • Las leyes del mercado se aplican equitativamente sobre las cosas elegidas y sobre quienes las eligen. Sólo los bienes de cambio pueden entrar por derecho propio en los templos del consumo, ya sea por la puerta de los ‘productos’ o por la de los ‘clientes’. En el interior de esos templos, tanto los objetos de adoración como los devotos son bienes de cambio. La vida política ha sido desregulada, privatizada y confinada así también al ámbito de los mercados, característica que distingue a la sociedad de consumidores de toda otra forma de comunidad humana. Como en una parodia grotesca del imperativo kantiano, los miembros de una sociedad de consumidores están obligados a seguir los mismísimos patrones de comportamiento que los objetos de su consumo. (Zygmunt Bauman; Vida de consumo; FCE; pag. 89)

¿Estará usted siguiendo esos patrones?

Incluiré finalmente dos citas del libro de Malet, En los dominios de Amazon, si de lo que hablamos es de empelo, calidad y tejido social:

El Sindicato de la Librería Francesa considera que, en términos proporcionales, la librería independiente representa una actividad que genera dos veces más empleos que las grandes superficies culturales, tres veces más que la gran distribución y, según las cifras de la Federación de comercio electrónico y de la venta a distancia, dieciocho veces más que el sector de la venta electrónica de la que Amazon es su florón. En otros términos, hacen falta dieciocho veces menos empleados en un almacén logístico de Amazon que en una librería independiente, aquella situada en el centro de la ciudad y que se suele visitar con frecuencia, para vender el mismo volumen de libros. (82-83) 

  • Con la concesión de estas subvenciones públicas, otorgadas a una multinacional en plena forma financiera, los políticos falsean con dinero público no solamente la libre competencia, sino que por añadidura aceleran el proceso económico, aumentando más el número de parados que los nuevos empleos no cualificados puedan crear. Todo esto garantiza los mega-beneficios de una multinacional, cuya leyenda se escribe en Wall Street un poco más cada día. (87-88)

Por qué grandes y pequeños quieren abrir librerías

Creo que una parte importante de la respuesta a ese interrogante se encuentra aquí.

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Así que mientras alguna persona ha ido repartiendo por ahí doctrina sobre la desaparición de las librerías, va Bezos y dice que más librerías.

A los grandes siempre les han gustado. Recordemos Crisol, Bertrand.

A los más pequeños, como es el caso de Malpaso que ahora crece un poco a la sombra del patrón mexicano que es el que manda, parece que también.

Las librerías de ‘ladrillo y mortero’ mantienen pues su atractivo.

Pero ¡cuidado editores y plataformas!

Sin superpoderes, que no se suelen comprar y vender, sino que son trasmitidos de generación en generación por el código del honor y no del dinero, poco podrán hacer.

… Damià Gallardo, en la Librería Laie del Centro de Cultura Contemporánea, a quien acudo para solucionar mis problemas como lector. Porque algo tiene todo buen librero de médico, farmaceútico o psicólogo. (Jorge Carrión; Librerías; Anagrama; pag. 268)

 

Librerías con criterio. Guillermo Schavelzon

Algunas veces en Barcelona voy a una Fnac, y otras a una librería literaria como Laie o La Central, y me queda la sensación de haber estado en dos países diferentes. Todo es distinto: son otros libros, es otra la forma de exhibirlos, y la de atender al público también.

Guillermo Schavelzon ha publicado recientemente en su blog un sugerente artículo con el título de Dilema para escritores: ¿una editorial grande o pequeña? En el mismo, que merece una lectura reposada, hay unas cuantas referencias a las librerías que recojo a continuación y que creo son un guiño que cada uno puede entender como crea y quiera

Seguir leyendo “Librerías con criterio. Guillermo Schavelzon”

¿El ebook muere para dejar paso al gamebook? Todo tiene sus consecuencias

Cinco notas telegráficas y una moraleja de domingo lluvioso y frío.

  1. En lo digital parece que el book dejará de ser importante y dará paso al game. Aquellos editores que están de sorpaso hacia el nicho real de negocio mantienen el postureo del book del mismo modo que hicieron las tecnológicas en el intento de sorpaso fallido del papel al digital.
  2. Amazon, ya dijo hace tiempo que los libros electrónicos no eran libros y su cabeza y estrategia estaba más cerca del entretenimiento.
  3. En el mundo de los móviles y las apps parece que también se es más de Games que de Booksapp_games_books
  4. Ya hemos señalado además recientemente que el peso real del libro en los entornos digitales y de movilidad es tendente al decrecimiento y la irrelevancia y de escaso interés para las punto.com y las empresas de comunicación. ¿Qué dirán los falsos profetas que incluso preveían el fin de las librerías?
  5. Es posible que esta deriva digital lleve a la resurrección de los poco justos que queden como lectores del libro en papel.

Moraleja: Nunca te fíes de los profetas de la muerte ajena. Suelen llevar escondido en su interior deseos de grandeza propia y ansias de fracaso ajeno. Siéntete siempre más cerca de la vida pequeña y cotidiana.

Escribe Imanol Zubero en El libro como relación y la librería como nodo en la ciudad posmoderna que podrás leer en el próximo número de la Revista Texturas, el 29:

Leer nos incorpora a tramas relacionales en las que las librerías constituyen un espacio relevante. Perderse estos espacios, prescindir de esos ejes relacionales, abandonar esos ecosistemas habitando en exclusiva el mundo inmaterial de la compra y/o lectura a través de mediaciones y artefactos digitales, no dejará de tener consecuencias.

 

 

http://emma.io/wp-content/uploads/2015/12/Penetracion_Uso_Apps_ES_2015.pdf (página 16 y 19)

¿Volviendo a lo analógico y palpable?

Curiosamente ayer escogí una nueva plantilla para el blog e incluí esta imagen en la cabecera.

Libro_Objeto_de_curiosidad

Hoy leo que Amazon anda buscando, al parecer, locales en Estados Unidos para montar su propia red de librerías.

Primero ‘limpia el campo de minas’ y luego se dedica al monocultivo.

Aunque esa, como escribe Jorge Carrión, no es la noticia.

La noticia no es que Amazon vaya a abrir tiendas físicas, sino que mañana se inaugura Cal Llibreter y el domingo la sede Juanita de Nollegiu.

Puede que al final todo lo digital no fuera en este caso nada más que un señuelo hacia donde todos miramos embobados. Al fin y al cabo es algo que en otros terrenos sigue pasando. Mientras nos tienen entretenidos en las redes, los negocios los van haciendo con las materias primas, con los sustentos vitales.

Puede, también, que se acepte el pacto y la convivencia como un estado ‘natural’.

Por estos lares, en cualquier caso, Agapea ya hace mucho tiempo que hizo este viaje de vuelta.

En estas idas y vueltas me resulta mucho más sugerente la de Carlos Zahumenszky que, sin renegar del digital, vuelve al papel.

La inseminación artificial, por poner una analogía que los entusiastas más obtusos del futurismo puedan comprender, también es un proceso científico muy eficaz, pero sigo encontrando más satisfactorio el sexo tradicional.

Es también algo parecido a lo que puede suceder con la comida liofilizada que existe, pero…

Todo ese componente físico desaparece de forma trágica con el libro electrónico. En lugar de un rincón maravilloso de la casa donde descansar y disfrutar de tu colección, lo que obtienes es un rectángulo de plástico negro y cristal. Es como comparar la comida de un restaurante con el menú liofilizado de un astronauta. En ambos casos probablemente alimenta, pero…

En cualquier caso, será, como casi siempre, un problema de intereses:

No es seguro que los intereses de la industria del libro y los de la sociedad que trata de perseverar y defender la lectura sean necesariamente coincidentes. No me resulta difícil imaginar -como una simple hipótesis mental- a un editor satisfecho vendiendo libros que nadie leerá. (Roberto Casati; Elogio del papel; pag. 59)

¿Por qué la UE investiga solo a Amazon?

Hace ya tres años y medio Javier Celaya dudaba de lo beneficiosa que podría ser Amazon para la sociedad y animaba al sector del libro a plantear estrategias conjuntas de negocio.

Este proceso conjunto parece que sólo se ha llevado adelante con cierto fuste en Alemania y los resultados no son nada despreciables.

Ahora parece que algunos como los niños chivatos le han ido con el cuentito a la Unión Europea y quieren que indague las claúsulas que Amazon propone para que sean firmadas.

Parece que entre las mismas hay algunas claúsulas que atentan contra la competencia.

Claro que uno tiene derecho a pensar también que esas claúsulas no tendrían ningún peso ni ningún valor si nadie las hubiera firmado. Dicho de otro modo. Un contrato es cosas de dos aun en el caso de que sea un contrato de ‘trágala’. Uno que propone y otro que firma. El que firma acepta las normas de juego con lo cual se convierte de alguna manera en partícipe y ‘colaborador necesario’ para que se produzca una determinada situación.

Ocurre que algunos de ellos juegan con doble o triple vara de medir. Firman, prueban y si no les va bien empiezan a mover otros hilos en el lobby ante Europa como el chivatillo del cole que siempre salía ganando.

Si finalmente se demostrara la dudosa validez de estos contratos, que algún editor reconoce haber firmado a reagañadientes, no tendría excesivo sentido seguir haciendo la ola a Amazon como la hace la comisaria Vertager cuando afirma que ‘Amazon ha desarrollado un negocio exitoso’. Sería reconocer el éxito desde la ilegalidad, aunque tampoco nos debería de extrañar.

En cualquier caso todo esto puede ser una minucia para Amazon que, como señala Fernando Belzunce, ingresó en el 2014 4.400 millones de euros por el espacio que alquila en sus servidores ‘vigilados como plantas nucleares’.

¿Se preocupa alguien de esta dimensión contaminante y poco ecológica de la ‘nube palpable’ o esto en Europa da igual porque en el fondo mientras intentan que le den un palete a Amazon algunos tienen los datos en sus servidores?

Dobles y triples morales… Peleas entre empresas y entre lobbys que al común de los mortales no nos lleva a ninguna parte. Creo…

Quizás todos los firmantes deberían(mos) ser también investigados ya que somos la justificación necesaria para que se haya producido esta situación.

Historia de la compra de un libro con final feliz en una librería. ¡No podía ser de otra manera!

En este anteúltimo día del año ahí va un cuento de Navidad librero hecho realidad y que refleja, perfectamente, esta imagen

notengasmiedoorganizate

Tenía interés en un libro que podríamos calificar de rareza. Editado ya en el 2001 se podía considerar con un libro viejuno. Introducción al estudio de la lengua árabe de Ignacio Ferrando.

Amazon no recoge del mismo ni el precio lo cual quiere decir que nunca ha pasado por sus almacenes. Si alguien quiere ir de explorador que se anime a pedirlo. Yo he preferido moverme en el ecosistema librero.

Paseando estos días por Madrid me acerqué a La central de Callao donde tienen una sección de islamismo y de mundo árabe nada despreciable. Estuve charlando con uno de los libreros con el que pego la hebra cada vez que me dejó caer por allí y le pregunté por el libro.

No tenían ejemplares, pero a través de Todostuslibros vimos que había un ejemplar en Marcial Pons.

El sábado a la mañana me acerqué por la Marcial Pons de Bárbara de Braganza con la idea de saludar  a Quique y pedirle de paso que me confirmara si disponían del ejemplar que señalana Todostuslibros en la Marcial Pons de Humanidades.

Quique no estaba, pero la persona que me atendió se puso manos a la obra, primero para ayudarme a encontrar el libro en la base de datos, empecé dándole como autor Bernanrdo y no Ferrando…. Dimos con él. La base de datos daba un ejemplar y efectivamente el mismo estaba disponible en la otra librería. Así quedó reservado para que el lunes pudiera pasar a recogerlo.

El lunes a la mañana me acerqué por Marcial Pons y allí estaba no solo mi libro sino la conversación que pude mantener primero con Carlos Pascual y, posteriormente con Luis, un librero que sabe de lo que habla.

El cuento, según me cuentan, se ha repetido en fechas recientes con Todostuslibros también como mediación y con Katakrak como Olentzero dispensador del libro argentino querido por una persona cercana. Viajó felizmente de Iruña a Bilbo.

Javi Cámara en una reciente entrevista señala el valor del espacio y de la red.

En ambos aspectos las librerías, si quieren,son imbatibles. Me atrevería a decir que solo es necesaria, si existe ya una concienciación y se acepta, además, el juego profesional de que los ejemplares viajen,  una buena campaña de comunicación de las posibilidades de Todostuslibros hacia el usuario final y una actitud más proactiva por parte de las librerías para creerse que más allá del tamaño son en cada uno de los casos los espacios con más surtido de fondo de España.

Amazon nunca les podrá hacer sombra si coordinan su estrategia.

Y, colorín, colorado, este cuesto se ha acabado.

Nota final: Quien se decida a hacer este tipo de publicidad por lo comprobado y por lo leído en las redes parece estar virando en su modelo de negocio. La duda cada vez más seria es si ese proceso le va a llevar a buen puerto.

¿Buscando talento o copando mercado?

El último cuarto de siglo ofrece quizá el balance menos favorable entre, por un lado, una proliferación inédita de libros y, por otro, una regresión social y política sin precedentes: la distancia más grande entre las promesas de emancipación (en volumen de escritos editados, vendidos y comentados) y su realización. (Thierry Discepolo; La traición de los editores; pag. 18)

Parece que lleva un tiempo de moda eso que se ha dado por llamar la autoedición. Hace pocas fechas Amazon veíamos una infografía de Amazon donde nos contaban que lo que más venden son autoeditados.

Mariana Eguaras ha escrito dos interesantes entradas explicando y hablando sobre la nueva plataforma de Penguin (1 y 2).

Planeta a través de Casa del Libro también tiene su chiringuito montado.

No nos olvidamos de Bubok.

El juego en todos los casos es sencillo. Se parte de alimentar los egos personales. Poner siempre como ejemplos a los menos, es decir, los que nos dicen que venden mucho y cubrir su modelo de negocio del manto de la riqueza de la creatividad individual y de la ruptura de barreras que posibilita ya a todo el mundo ser un número uno en ventas.

La trampa es sencilla. Son los flujos del embudo de boca muy grande y salida muy fina.

Los tres grupos claves en estos momentos en España intentarán crear la boca más grande posible. El goteo posterior de ventas a ellos les da igual. Mientras tengan fijada la atención de la mayoría en sus entornos ellos ya van ganado. Van copando nuestra economía de la atención por los dos lados. Por la creación, haciéndonos creer que todos podemos ser autores y por el consumo, engañándonos también con esa teórica rica oferta del ‘más es mejor’.

Luego, cuando lleguen las rupturas provocarán estas nuevas modalidades de descuento que por primera vez he visto hoy paseando por Bilbao.

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Cifras claves y realismo librero frente a profecías autocumplidoras

Tómenlo como una nota rápida, pero que también quiere tener su aquél…

Las prácticas de los grandes en este mundillo se parecen a veces a los secretitos de parvulario. (Thierry Discepolo; La traición de los editores; pag. 11)

Uno de los hilos viene de esas maravillosas informaciones que nos vende amazon en la que nunca hay una cifra absoluta, sólo curvas y porcentajes. En esta ocasión parece que quiere jugar a ejercer presión con sus autopublicados. Ingenuos ellos, los autores que acaban entrando en una nueva evolución del modelo de autosaturación ya no editorial, sino autoral.

La infografía informacional provoca en algún caso tendencias suicidas que habría que cuidar.

¡Paula no lo hagas que te apreciamos!

La infografía ha generado también un cruce de twitts con Julieta Lionetti que nos ha permitido aterrizar en un proceso sugerente que ha ido de la nube a la tierra o, si lo prefieren, de lo divino a lo humano. El proceso ha sido sencillo. – Los evangelistas de lo digital, con amazon por supuesto a la cabeza, hablarán siempre de tendencias, de las suyas, de porcentajes sobre la nada, generando un falso laboratorio en el que pretenden seguir buscando su autocumplimiento. ¿Datos? ¡No, por favor! ¡qué vulgaridad! Nosotros estamos en lo que está por venir. Nivel celestial, pero ya saben, que lo divino manda. – Segundo nivel. Los datos de los editores. Que llegan cuando ya el toro está pasado y con cocina digna de estrellas Michelín. – Tercero. Los libreros que desde hace ya unos años, tres para ser exactos, van ofreciendo datos cuatrimestre a cuatrimestre.

 Al fin y al cabo son los únicos que están a pie de calle.

Quizás habría que hacerles más caso porque por un lado ya hemos sufrido la burbuja de la producción editorial que tiene una parte importante de responsabilidad para estar donde estamos y estamos ahora en un segundo proceso de segunda burbuja digital que probablemente nos lleve hacia una economía de monopolios y ¡qué quieren que les diga! Cultura y monopolio como que no.

Les dejo para terminar con este enlace de Livres Hebdo que rescata del informe que ayer presentábamos las seis cifras claves del mercado del libro en Europa.