Marcial Pons, 70 años como librería independiente

Le leo hoy a Quique Pascual en Facebook:

Este año celebramos nuestro 70 aniversario. En 1948 Marcial Pons se establece, en Madrid, como librero independiente con la firme idea desarrollar un modelo de librería especializada.

Casualidad, por lo menos yo no lo sabía, aunque vaya usted a saber si M.O. se ha movido con su habitual discreción y sentido del tiempo, que en este número de Texturas aparezca la conversación que mantuvimos con Carlos Pascual.

En la misma se puede leer:

Más que nunca la librería tiene que ser atractiva y acogedora, traslucir una atmósfera de confianza que invite a romper las barreras del umbral. Ahí parecen recrearse muchas de las medidas de urgencia para remontar la crisis. Sin embargo, eso solo representa la punta del iceberg. De puertas para adentro es donde se debe afrontar el verdadero reto, de orden tanto estructural como reivindicativo. Porque el actual desafío, personal e intransferible, es que cada librero construya un perfil propio para su librería y que, además, lo defienda convencido de la causa. Esto implica potenciar los valores de lo individual en un marco de ensalzamiento colectivo de la profesión. Solo así podrá devolverse el prestigio social a las librerías, clave para una sana revitalización del sector.

Enrique Pascual escribió hace unos años en Fidelizar a través del oficio, leedlo entero, merece la pena:

Hay que tener claro qué librería queremos ser, distinguirnos del resto, que el público sepa que somos especiales (que no especializados obligatoriamente) por algo.

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Iniciando el año 14

Este blog, en sus distintas variantes y dominios, nació un día tal como hoy del año 2004.

Inicio por lo tanto la decimocuarta temporada. A lo largo de todos estos años he visto nacer y desaparecer a muchos blogs, he podido constatar, también los cambios de tendencias e incluso de su papel. He oído y leído como lagunas personas firmaban también su acta de defunción comprobando que los adanistas y amigos de la muerte ajena son unos cansos.

Pero por aquí sigo y seguiré.

Bienvenido seguiréis siendo los que os queráis acercar.

Casualidad que el día de aniversario esté en Pamplona pudiéndolo celebrar con una buena amiga y disfrutando ayer de una agradable visita y charla con la gente de Katakrak.

Esturión per se de Navarra en dos texturas de El Gaucho

De esto hablaré con más calma quizás hoy mismo o mañana.

Libu…cuando lo aparentemente pequeño es de verdad grande

Hace un año, día arriba, día abajo, LIBU inició su andadura en Bilbao.

Ayer, a primera hora de la tarde, bien acompañado, me acerqué a celebrar la continuidad del proyecto y a seguir poniendo cara, sentido y rostro de mujer a todas las que están detrás del mismo que son mayoría.

Ayer hubo un ratín para la charla sosegada, para poder conocer a través de ellas un poco más en detalle todo lo que hay detrás de este ‘proyecto loco’ que se planteó inicialmente tres meses de prueba y que parece que hasta la fecha ha salvado todas las dificultades, dudas y obstáculos internos y externos.

Poner cara, compartir un vino o lo que sea, conversar como camino para comprender, sugerir, criticar un poco también y, sobre todo, sentir la implicación, la sonrisa y la felicidad que creo esta imagen refleja como pequeño botón de muestra…

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Itziar Kerexeta recoge bien, creo yo, el espíritu y sentido del trabajo que allí se desarrolla.

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Yo sólo añadiré que ojalá siga funcionando, ojalá siga habiendo también junto al proyecto y/o detrás del mismo personas  del sector que hacen su guiño cómplice de empatía y solidaridad.

Ayer, además, todas eran miradas de mujer. Quizás, como bien decían por movernos en los límites del cuidado y la cultura

Lo dicho… fue un regalo y gracias E. por acompañarme en la visita… Lo pequeño sigue siendo hermoso.

 

Texturas, 10 años (2006-2016)

Estamos de celebración. El que una revista de pensamiento y cultura alcance en estos tiempos que corren, difíciles, convulsos, contradictorios y apasionantes, los diez años de publicación ininterrumpida es un hecho no insólito pero sí algo poco frecuente en nuestro país. Si además la revista se define como una publicación cultural dedicada esencialmente al universo de la edición y el libro, que en sí mismo es un submundo, nos vemos obligados a recordar las palabras que escribió Joaquín Rodríguez a propósito de este aniversario de Texturas: «Para editar una revista como esta… [no solo]hace falta desconocer el miedo… sino que también es necesaria una temeridad rayana en el desvarío».

Haciendo nuestras estas calificaciones, la aparición del número 1 de Texturas en 2006 llegó precedida de innumerables charlas, conversaciones, paseos casi infinitos, tranquilos y sosegados como nos gusta describirlos, en Santander, Barcelona, Bilbao y Madrid, sin olvidar alguna cita en los Salones del Bosque durante FIL-Guadalajara, que solían tener el colofón las más de las veces en comidas y cenas repletas de complicidades, amistades cruzadas, buenas viandas y mejores digestivos, buscando siempre que las ideas fluyeran.

Poco a poco se fue perfilando la idea de una revista cultural que no viniese a «llenar un vacío», pero sí que colaborase a definir un espacio de análisis, debate, reflexión y opinión crítica respecto al mundo del libro y la lectura, la edición y los procesos de creación en sus diferentes momentos. Que no olvidase los derechos de autor pero tampoco las oportunidades, retos y desafíos que las nuevas tecnologías ofrecían entonces. Una revista que se constituyese en un lugar de encuentro de visiones distintas, que nos permitiese no sólo recibir y compartir información sino donde también reflexionar y confrontar posiciones argumentadas con la intención de proponernos, con hechos y opiniones, el desafío de cuestionarnos continuamente los supuestos paradigmas establecidos. Al finalizar uno de aquellos encuentros, a mediados del año 2006, y como tenía por costumbre cerrar las reuniones en ocasiones similares, alguno de nosotros sentenció: «Una decisión como esta hay que tomarla por la mañana, limpios y desayunados». Y después de aquel primer café del día, hasta hoy. Elaborando los índices cronológico, temático y onomástico que acompañan a este número 30 de Texturas, además de realizar con ello un ejercicio muy gratificante de recopilación, memoria, recuerdos… hemos sido conscientes de que en estos años la revista ha ido creciendo con la participación de más de cuatrocientos colaboradores que han escrito desde postulados y territorios muy diferentes.

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Quorum y L’Altell 25 años curando fobias

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Las librerías Quorum de Cádiz y L’Altell de Banyoles andan de celebración de 25 años de existencia.

Espléndido el pregón de Irene Tortós que reproduce Núvol. Está en catalán; pero seguro que en vuestra intimidad más íntima todos sois capaces de leerlo.

… las librerías se han de ubicar donde la gente pasa. A una persona que tiene fobia a volar, se le recomienda un simulador de vuelo que trate este problema. Lo mismo pasa con las librerías, nos las ponen justo en las calles principales, con escaparates llenos de libros. Con esta acción de choque, con esta ducha escocesa, los libreros confían que, tarde o temprano, superaremos el pánico a la lectura.

Pepe y Pedro o Pedro y Pepe llevan los mismos años de enredo en el mundo librero, pero incluso traían antecedentes anteriores. Tienen por lo tanto más delito.

Escribe Fernando Santiago:

Han sido 25 años que han dado de todo un poco; alegrías, preocupaciones, quebraderos de cabeza, celebraciones, sorpresas, nacimientos, fallecimientos, alguna que otra boda, etc… Pero, si hay que poner todo ello en una balanza, sobre todo, lo que hemos recibido son satisfacciones, muchas satisfacciones.

Algo de eso hemos compartido y no tendré para olvidar el Congreso de libreros celebrado en Cádiz allá por el año 98, del siglo pasado.

¡Qué cosas decía uno en aquellas fechas!

Para José María Barandiarán, el lema de esta décimosexta cita congresual es sin duda “el librero más allá de las librerías”. “Queremos que se reconozca el servicio que aportamos a la sociedad, que se comprenda que el tratamiento comercial del libro no se puede equiparar con una lata de conservas”, afirmó.

Creo que lo dicho sigue siendo válido y creo que hay librerías como L’Altell y Quorum junto a muchas otras que intentan ponerlo en valor y hacerlo realidad día a día.

Ojalá sigan existiendo esos espacios para el tiempo lento aparentemente perdido.

 

Mañana cumpliré 12 años…

Me chiva el Google calendar que este blog, que ha pasado por distintas casas, cumplirá mañana 12 años; lo cual, probablemente, le convierte, en el sector del libro, en uno de los más veteranos o ancianos (escójase al gusto) de los que siguen pululando por la blogosfera.

Me chiva wordpress, su actual casa, que hay más de 5.350 entradas en toda la historia. Supone una media de más de una por día ¡Cuántas tonterías se me pueden haber escapado!

Conversando el otro día con Antonio Rodríguez de las Heras, reflexionábamos, de manera informal, sobre el rastro que esta narración continua va dejando y lo que ella va contando de uno mismo.

En más de una ocasión me ha servido para echar la vista atrás y buscar cierta perspectiva.

Hay, por ejemplo, una constatación clara sobre cómo parte de la conversación que antes se daba en el blog, a través de los comentarios por ejemplo, se ha trasladado a las redes sociales y que en esta traslación se ha perdido también profundidad discursiva.

Alguna vez he dicho a personas cercanas que el blog seguirá siendo mi espacio permanente, mientras haya fuerza y ganas, en este apéndice digital.

Cuando cumplí 5 y 8 años invité a amigos y amigas que me dedicaran unas cariñosas palabras y/o que me trasladarán su opinión sobre el blog. Hoy, de manera más humilde dejo también ese espacio abierto.

Lo que será difícil saber es en qué casa terninaré. Esta, si la memoria no me falla, es la cuarta mudanza. En alguna de ellas vino también el cambio de nombre.

Intentaremos, siempre, en cualquier caso, no perder el rumbo…

¡Siempre seréis bienvenidas!