Solidaridad anónima. Mila esker Anjel Lertxundi!

Domingo a la mañana en medio de unos días que me-nos obligan a vivir a otros ritmos, pendientes de los mayores, saltando un poco de sorpresa en sorpresa, con noticias a ratos que no esperamos y que hacen cambiar el sino de los días venideros.

Estoy leyendo con tranquilidad el periódico El Correo y me encuentro con el artículo de Anjel Lertxundi que lleva por título Solidaridad anónima. El artículo, como él mismo señala, es el epílogo de Zu ( en castellano), un libro que también me (nos) acompañó en otro momento duro e intenso vitalmente.

Ahora, hoy, me encuentro con este bello y profundo epílogo, que como he sentido en otras ocasiones llega como la lectura precisa para un momento vital concreto.

Si podéis haceros con el artículo, reflexión sobre una profunda, por vivida con sentido, experiencia vital y un reconocimiento, de ahí la solidaridad anónima, del papel que todos los ciudadanos y nuestros impuestos juegan a la hora de hacer frente en momentos de enfermedad al cuidado y cura, si es posible, de la misma.

Os dejo aquí dos citas del mismo…

“La voluntad de vivir -la frontera que, como tantos otros enfermos, ella había marcado entre la vida y la muerte- se sobreponía a las dificultades, y el sentido más profundo de nuestro ser en el mundo se convirtió en algo práctico, urgente y solidario, totalmente ajeno a las elucubraciones retóricas a las que somos proclives cuando nada nos va en ello. Y hablábamos sin tapujos sobre la enfermedad y el final. No estábamos solos”.

Petrarca en un verso muy citado pero mal comprendido, decía que una bella muerte honra toda una vida (un bel morir tutta una vita onora), y ciertamente, todos soñamos con una hermosa muerte, sosegada y breve, sin dolor, pero es la belleza atesorada en lo vivido, tanto en la salud como en la enfermedad, lo que puede dar sentido a nuestro paso por el mundo y la propia muerte.”

Mila esker Anjel!

Abre Tobacco Days en Tabakalera de Donosti

Hablaba recientemente con Santi Eraso sobre la importancia y el sentido del ‘humus cultural’ para  que exista siempre un sustrato que permita que modestos proyectos culturales, pequeños al principio, vayan germinando o para que por esporificación vayan surgiendo nuevos gracias a la existencia de un buen caldo de cultivo.

Seguro que Santi se alegrará de la noticia de una nueva librería en Donosti: Tobacco Days. Yo también me alegro.

Original de Uberan. http://uberan.eus/?kaia%2Fitem%2Fmimoz-hautatzen-dira-liburuak-tobacco-days-liburu-denda-berrian

No será, además, la única sorpresa que nos va a deparar Gipuzkoa en cuanto a apertura de librerías se refiere. Habrá nuevas noticias en breve.

El humus nutriente para Inés García Azpiazu, artífice del proyecto, ha sido, en parte Garoa.

Ella lo explica con claridad:

 Creo que si trabajas bien y cuidas bien a tus clientes, obtienes una fidelización por su parte. Si tu trabajo es bueno no te vas a hacer rico, pero te puede llegar a dar una seguridad. Es también cuestión de tiempo y de ser paciente. Puede ser arriesgado, pero mi experiencia en Garoa no fue para nada mala. En Zarautz es una librería de toda la vida y en Donostia veíamos que año tras año mejoraba el asunto. Creo que puedo seguir el camino que inició Garoa e intentaré llevarlo lo mejor posible. También creo que Tabakalera se presta bien a tener una librería. La gente que entra aquí ya tiene una sensibilidad especial por los libros. Hay que dejar claro que también quiero que sea la librería del barrio de Egia.

Me ilusiona, ya en lo personal, el nombre, Tobacco Days, por el nexo de unión y el guiño que supone con Anjel Lertxundi a quien aprecio de un modo especial.

¿Su filosofía?

 la filosofía del espacio es el de no tener mucho stock, no tener todas las novedades, sino tener un fondo literario bien escogido y con mimo. Y poder ofrecer un producto más especial y cuidado.

Veremos además si su ubicación en Tabakalera supone una ventaja.

¡Mucho ánimo!

Os dejo con el vídeo que El Contraplano ha incluído en la entrevista que le han hecho.

Me ilusiona además ver a Ruth Pérez de Anucita dinamizando los clubs de lectura que van a montar.

 

Un gozoso instante mañanero

El secreto de una vida plena no se halla en lo que está por venir, sino en aquello que en este preciso instante estamos escribiendo en nuestras vidas. (Anjel Lertxundi; Tú; Erein; pag. 246)

Sábado fresco y soleado.

El martes pasado me dijeron que si podía acercarme hoy hacia el mediodía que lo hiciera.

Allá que me he bajado… y al rato me he encontrado con esta dulce y agradable sorpresa.

No voy a entrar en los detalles que aquí y ahora no son lo importante.

Diré sólo:

  • Que me ha emocionado, conmocionado y ha sido un momento feliz, un pequeño regalo vital.
  • Lo que puede llegar a decirse con un detalle fruto del trabajo hecho con las manos.
  • Qué gusto cómo viene alguna gente joven…
  • Qué buenos los proyectos sin techos de cristal con mujeres al frente y en el equipo. Hay, cada vez lo tengo más claro clarinete, una mirada más humana, más cuidada.
  • Y terminaré… con un ¡Gracias a Nagore y a todo el equipo de Charamell!

Es a través de los detalles como se puede mostrar el mundo entero ya que dentro de una gota de agua hay un universo entero. (Ryszard Kapuscinski; Los cínicos no sirven para este oficio, Anagrama, pag. 17)

Flores… mientras la vida sigue…su aventura

La comida de Reyes marca el punto y seguido a la vida de la familia.

Es el momento, hay alguno más durante el año, donde el ‘núcleo duro’, ya todos mayores de edad, algunas con mucha mayoría, nos juntamos y disfrutamos de la compañía de unos y otros.

Sabemos lo vivido y oteamos parte de lo que nos espera.

La piña unida y diversa siempre está ahí presente.

La mesa como siempre una excusa para la conversación y vernos de nuevo juntos.

Hoy, un símbolo distinto: cinco ramos de flores. Un símbolo cuyo significado queda para nosotros, pero que es una pequeña marca de vida, de solidaridad, de distinción y de distintos y de mucho, mucho cariño que ojalá siga estando presente en las duras y en las maduras.

Creo que hoy es un buen día para acercar aquí a Anjel Lertxundi.

La forma más plena de vivir la enfermedad de alguien requiere que tanto el enfermo como sus allegados desarrollen una especie de ars vivendi cotidiano (lo que Cesare Pavesse llamaba Il mestiere di vivere –el oficio de vivir-), en lugar de quedarse escuchando al negro cuervo que grazna en la ventana del desánimo…No hay otra opción que buscar y desarrollar la alegría de un ars vivendi, pero basado no en lo material, no en los bienes ni en el dinero, sino en la música de la vida. (Anjel Lertxundi; Tú; Erein; pag. 52)

Agradables sorpresas en la víspera de Nochebuena y tres recomendaciones lectoras

Mientras preparo la cena de mañana en casa la amable cartera que siempre que puede me acerca los paquetes como compensación a ser habitualmente el vecino de guardia que siempre atiende la llamada matinal del portero automático.

anuariolibrosyliteraturaportadaEn el interior, el regalo sorpresa del primer Anuario de Libros y Literatura elaborado con todo el cariño del mundo y en el que de manera muy humilde he aportado un pequeño granito de arena diciendo algunas cosillas de nuevo sobre las librerías como lectorerías y atreviéndome a hacer una definición-descripción tentativa y limitativa.

«aquellos espacios donde el libro fundamentalmente de carácter literario en un sentido amplio está presente como un elemento central del negocio, pero que, al mismo tiempo, está acompañado y/o contextualizado con otras propuestas preferentemente de carácter gastronómico o cultural que hacen que la oferta sea especialmente atractiva para el lector comprador de tal manera que inviten a repetir la experiencia de la visita y de la compra y que prolonguen la estancia de las personas en los espacios por el sentimiento de acogida que generan».

¡Gracias Marta Magariños!

En el mismo como respuesta a una pregunta que me hicieron recomendé tres libros o, si lo preferís, tres lecturas entre las que he realizado este año:

anuariolibrosyliteraturarecomendacionesTú de Anjel Lertxundi

Patria de Fernando Aramburu

La España vacía de Sergio del Molino

Siempre digo, cuando me preguntan sobre libros leídos, que no soy un crítico. Que soy un lector corriente y moliente con sus gustos, manías, peculiaridades. Ahí quedan en cualquier caso.

¡Disfrutad!

Calor

  • Sensación que se experimenta ante una elevada temperatura

Salir hoy de Bilbao a media mañana con 19 grados y sirmiri y llegar a Madrid al mediodía con 38 grados largos y un sopapo de calor al salir de la estación.

Por un día hemos dejado el metro y nos hemos subido al taxi. La taxista lo ha agradecido y yo también.

  • Favor, buena acogida.

Llegar al Hostal Miguel Ángel, donde suele para con cierta frecuencia y sentirme como en casa. No es de extrañar que se publiciten como ‘su hogar en Madrid’.

  • Entusiasmo, vehemencia, cariño.

Juntarme con M, A, J conversar, hablar de nuevos proyectos, de sueños soñados despiertos, cuidarnos con las palabras, la compañía, el cariño, la complicidad.

  • Energía que pasa de un cuerpo a otro y que causa la dilatación y los cambios de estado de estos.

Tú_AnjellertxundiTerminar de leer Tú,  el libro de Anjel Lertxundi y sentir como de todo lo que él ha ido dejando en sus palabras voy pillando unidades de energía que me animan, motivan y acompañan

¡Menos mal que hay calores y calores!

No acabo de entender los sofocones que se cogen algunas personas.

El secreto de una vida plena no se halla en lo que está por venir, sino en aquello que en este preciso instante estamos escribiendo con nuestras vidas. (Tú; pag. 246)

Los libros y la vida, o la vida y los libros… ¡vaya usted a saber!

Cuando salió publicada la edición en euskera del último libro de Anjel Lertxundi apunté ya en mi word especial de lecturas pendientes la referencia del mismo para comprarlo cuando se editara en castellano.

Lo compré el viernes.

Luego la vida o los libros, quién sabe qué, son caprichosos y parecen a veces acercarse en momentos especiales o llegar en el momento preciso.

Algo de esto ha ocurrido con este libro.

vivirlaenfermedad

Al volver hoy a casa sabiendo ya desde hace unos días que será un verano con tiempo y largas horas tranquilas me encuentro con la agradable sorpresa que me hace llegar la familia Sílex (Ramiro, Cristina, Marina…)

Libros_Silex

También para mí, como escribeAnjel (pag. 48), la lectura es un calmante y quizás los amigos de Sílex se han adelantado y me han mandado parte de mi dosis para este verano.

¡Mil gracias a ellos por la ‘medicación’ y a Anjel por ese regalo de libro y de vida!

 

Plurales engañosos

(El Roto)

La semana pasada se celebró en Bilbao el Congreso sobre Memoria y Convivencia

Dentro del mismo el jueves se habló sobre Cultura y Convivencia.

Algunos medios reflejan titulares que, en mi opinión, son poco claros.

Así, por ejemplo, el Diario Vasco dice:

‘Escritoresvascos ‘reconocen’ el silencio de la Cultura ante ETA

También se puede hablar en singular y tener el mismo efecto tal y como recoge El País

La cultura asume su silencio ante ETA

Creo que en este caso es un titular poco claro. Fueron dos los escritores que hablaron. Es claro que se puede pluralizar ya que es más de uno, pero lo es también que no refleja, en mi opinión, con suficiente nitidez el tema. ¿Toda o la mayoría de la cultura; todos o la mayoría de los escritores?

Unas declaraciones de Fernando Aramburu y posteriores respuestas y matizaciones ya incidieron al final del año pasado sobre este tema.

Plurales o singulares pueden llevarnos al juego del sí y el no y esto en cultura no creo que sea el mejor camino.

Imanol Zubero en un reciente texto y recogiendo unas palabras de Anjel Lertxundi venía a señalar que quizás esto no ha sido exactamente así:

Me acordé de Xabier Lete y del manifiesto firmado en 1980 por 33 intelectuales vascos. Me acordé de muchos autores y libros que sí hablan contra ETA con rigor y calidad literarios, libros publicados «en medio de la balacera», como me dijera un periodista mexicano (…). Mi repaso abarcó también a los escritores que por acción o calculada omisión han sido conniventes con ETA. Pero esa galería de situaciones que acabo de pergeñar es idéntica para los escritores vascos en euskera y en castellano: en ambas lenguas ha habido escritores comprometidos contra ETA y escritores que han justificado las acciones del grupo armado. (Anjel Lertxundi)

En efecto, mayo de 1980 un grupo de destacados intelectuales vascos hizo público un valiente manifiesto en el que denunciaban “la violencia que nace y anida entre nosotros, porque es la única que puede convertirnos, de verdad, en verdugos desalmados, en cómplices cobardes o en encubridores serviles”.

Sigo pensando que a veces la mejor palabra dicha es la callada.

Las obras y los hechos también hablan y quizás nos haga falta a todos una mayor dosis de individualidad crítica que admite pocos plurales

Mirar desenfocadamente

Como tantas veces un texto de Imanol Zubero me invita a la reflexión.

El texto lo presentó en el encuentro que hbo en el Hika el pasado 2 de mayo.

Merece la pena leerlo entero.

Traigo aquí solo un par de referencias.

La primera, una idea expresada por Anjel Lertxundi en Hasier Etxeberria, Cinco escritores vascos: “La violencia nos ha robado la energía para decir que lo que no es justo no es justo. La sociedad vasca, sin embargo, no ha aceptado que el mal es de naturaleza moral, porque tiene miedo a mirarse en el espejo y decir: estoy enferma. No hemos aprendido a poner la política bajo la lámpara de la moral por eso, nuestro conflicto actual es moral, no político

En cualquier caso parece que sigue siendo la política la que manda ante una sociedad que se puede seguir vaciando moralmente.

La segunda, el propio final del texto:

De esto se trata. De que las zonas de silencio en Euskadi se vayan vaciando de escritores, de profesores de universidad, de cocineros, de futbolistas, de políticos, de ciudadanas y ciudadanos en suma. Que se vayan vaciando no porque nadie pretenda su desalojo forzado, ya que todas y todos hemos llegado tarde a la toma de palabra y de postura contra ETA. Que se vayan vaciando porque cada cual, como hizo Lete, sepamos descubrir y confesar(nos) nuestras propias impiedades. Aquellas que hicieron que tantos de nuestros vecinos se vieran expulsados –ex terminus- de la comunidad moral.

La comunidad moral solo se puede rehacer desde la palabra.

Hoy esta palabra que hace lo que dice y dice lo que hace reclama que se corresponda a su proceder con un modo de acción que sea un decir de verdad, un decir verdadero. (Ángel Gabilondo; Darse a la lectura; pag. 193)

La vergüenza de nuestro silencio

Así se titula el artículo de opinión que hoy escribe Pello Salaburu.

Merece la pena leerlo. Reflexionar sobre el mismo y no desde la óptica autojustificativa.

Las recientes declaraciones de Fernando Aramburu premio Tusquets de novela o, mejor, el cómo han recogido algunos medios las mismas sirven para iniciar una reflexión.

Termina así el artículo:

El reciente comunicado de la familia Uria vuelve a dejar las cosas en su sitio. «Es el dolor natural de las víctimas», dirán algunos. «Tienen nuestra comprensión», añadirán otros. «No tenemos por qué compartir sus planteamientos», sentenciará la mayoría, de forma explícita o callada, con su silencio. Y, sin embargo, es elemental lo que dice el comunicado. Piden solo solidaridad real, piden que se condene con claridad esa barbaridad. Y que quien lo impulsó, con su actitud activa o silenciosa, acepte lo sucedido. Y diga que se equivocó. ¿Es mucho pedir? Tampoco hoy sé dónde están nuestros escritores e intelectuales. Aquí, que firmamos manifiestos hasta para protestar por el trazado de un camino rural, seguimos en silencio. Y no creo que sea por no saber escribir.

Sólo un detalle pequeño: A veces el silencio compartido, pero hecho voz en la calle, silencio público que el propio Pello Salaburu ha compartido en más de una ocasión puede ser también un grito o una muestra de calor ciudadano. Claro que el mismo queda lejos de las torres de marfil que algunos han pretendido construirse a su medida para que nada ni nadie les moleste.

Hay un tipo de silencio que es casi tan fuerte como un grito. (Raymond Chandler; El largo adiós; El País, pag. 413)

Actualizaciones:

– Fernando Aramburu, Carta a los escritores vascos

– Artículo Anjel Lertxundi, Palos de ciego

Gritos

Quién sabe: las palabras, en sí mismas, no som ambiguas; es la intención que ponemos y atribuimos al pronunciarlas o escuharlas lo que les confiere polivalencia (Anjel Lertxundi; Los trapos sucios; pag. 27)
Grito:
1. Voz muy esforzada y levantada
3. Manifestación vehemente de un sentimiento general
¡Qué distintos me sonaban hoy los gritos de los Indignados que los de algunas personas presentes en el pleno de Elorrio ante el voto del concejal del PP!
Unos provocaban preguntas y mostraban indignación. Los otros, quizás, rabia y miedo.
No tengo quizás suficientemente claro si era por cómo las pronunciaban, por cómo las escuchaba yo o por ambas cosas a la vez.

Cultura democrática

Mañana se constituyen los nuevos ayuntamientos. En Euskadi la situación por los partidos que han estado en liza que no han consegudio movilizar a un mayor número de electores tiene alguna variante sugerente por la presencia de Bildu.
Recojo una reflexión de Anjel Lertxundi, que aunque escrita para otro momento para otro tiempo histórico, en Vida y otras dudas  creo viene bien para esta situación de ‘cambio de tercio’ y que, por si acaso, creo válida para todos.
Convencidos de que nuestra vía era la única justa, fuimos presa de perversos dilemas: caímos en la trampa del esquema blanco o negro, con nosotros o contra nosotros, leal o traidor, fusiles o cadenas. Éramos (o nos convertimos en) dogmáticos. Eso éramos (o en eso nos convertimos), dogmáticos…
Decíamos aspirar a la democracia. Pero no es posible garantizar la democracia sin trabajar la cultura democrática. las estrategias políticas no pueden arruinar el orden moral, ni tampoco posponerlo: no hay pueblo capaz de avanzar sin un mínimo consenso moral. (pag. 150)
Haber si todos nos ponemos a la tarea.

Los trapos sucios

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Aproveché mi escapada a Zarautz para comprar la última novela de Anjel Lertxundi, Los trapos sucios, que se presentó ese mismo día.
La trama la podéis leer en el enlace de arriba.
Como siempre me voy quedando con pinceladas que han tenido un eco especial para mí según la leía. De una de ellas ya hice referencia ayer.
Ahí os van algunas más:
– La compasión no es, a menudo, sino un pretexto que nos permite administrar la conciencia a nuestra medida. Bálsamo y alivio para muchas de nuestras faltas. (19-20)
– Me miras, pero no me ves. Aunque me refleje en tus ojos, no estoy en ellos (pag. 20)
– No me importaba: el cometido de tender puentes me proporcionaba una excelente opotunidad de aprovechar lo mejor de cada orilla. (pag. 94)
– Porque una casa, una verdadera casa, no es un mero espacio, sino un determinado tiempo conservado entre las paredes. (pag. 189)

Vivir

Hay días especiales.

Hay sorpresas inesperadas.

Te dicen que es A y es B.

Nos marchamos de aquí sin comprender la existencia. Sin comprender enteramente las normas del juego, y habiendo perdido la partida. Entonces, ¿qué diablos es vivir? Una inmejorable oportunidad den entender la vida, proporcionada por la casualidad de nuestro nacimiento. (Anjel Lertxundi; Los trapos sucios; pag. 238)

Y al llegar a casa después de un largo día pasado en Madrid me espera la sorpresa que es casi como un guiño al tiempo, al cariño, a lo pequeño que esconde lo más grande.

¡Estupendo regalo para acabar el día!

Iniciamos una nueva vuelta al sol.

Garoa

Ayer terminé la tarde en Zarautz.
Un correo recibido unos dás antes me invitaba a un ‘fin de seman librero’.
La gente de Garoa, como bien dicen en su web, refundaban la librería fundada en el 73. Así que fue buena ocasión para conocer al fundador. Con los refundadores ya hemos mantenido más ‘toma y daca’ conversacional.
Ahora les toca a ellos la tarea y se les ve con ganas.
Tenía que escoger entre la propuesta del viernes o la del sábado, hoy, que es cuando harán la inauguración.
Aprovechando que ayer presentaban Los trapos sucios, en castellano, Etxeko hautsa, en euskera, la última obra de un ‘autor local’ Anjel Lertxundi a quien conoz y aprecio aproveché para acercarme.
 Agradable espacio donde convive el propio marco que le da la solera, un amplio espacio infantil, jugando con el blanco y el negro y con un sótano abierto para exposiciones de artistas que contaba en esta ocasión con una exposición de esculturas de José Luis Lasa.
En la presentación evidente la complicidad tejida en años, en conversaciones y en el hecho quizás también importante de que el propio editor se convierte en el traductor de Anjel al castellano.
  Después los vinos y cañas, la conversación sosegada en una tarde agradable, oyendo los últimos sones de la campaña, mezclados con las fiestas de Santa Marina y nuestra propias palabras.
Volver con olor a mar, mientras la cabeza va dando vueltas de los extraños mecanismos que tejen y destejen las relaciones…..

Terreno resbaladizo

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Cualquier persona de Bilbao o la mayoría de ellas sabrán unir con cierta facilidad la imagen con el título de la entrada.
Con Calatrava en Bilbao parecemos movernos casi siempre en entornos no excesivamente seguros y que varían en función de la climatología. A más agua más peligro.
Ha sido una mera ocurrencia de hoy al mediodía cuando paseaba por el borde de la ría. Sin saber muy bien porqué me ha venido la idea a la cabeza.
Quizás por el temor latente de que una reunión que tenía a la mañana pudiera haberse deslizado hacia territorios inhóspitos. Cosa que no ha ocurrido y en la que, además, me he encontrado a gusto.
Era, al final, un terreno menos aparente, pero más seguro.
Así que me paseaba con la idea que Anjel Lertxundi recoge en su Vida y otras dudas
Una mañana maravillosa. Cada cual busca donde y como puede los motivos que le permitan extraer del día rendimientos como la alegría (pag. 209)
cuando me he topado con la famosa pasarela y automáticamente se me ha activado el estado de alerta: ¡Cuidado!
Por si acaso no he cruzado por ella. Dicen las malas lenguas que en breve podremos cruzar la ría a nado. Será un cambiar de lado más fresco. Mientras tanto podremos ver a partir del 22 cuántos frescos cambian de lado.

Campaña

Parece que desde hoy a las 0 horas todos, menos los asesinados, estamos ya en campaña.

Momento estupendo en el que las palabras pierden sentido, las promesas perspectiva, los debates se convierten en banales y la palabra dicha valor.

Así nos pasaremos los próximos 15 días sabiendo ya de entrada que aproximadamente el 35% de la población hará oídos sordos a todo y casi el otro 65% lo haremos a todo aquello que no queramos oir.

Así que palabras e imágenes al viento para que casi nadie escuche aunque los medios y los partidos que son los que viven de esto unos por aumento de consumo y otros por aumento de puestos traducible a dinero se intentan empeñar en la tarea.

Son, en general, como los ‘malos estudiantes’ que guardan todo su esfuerzo para el apretón final. Quizás por ello casi todos acaban suspendiendo.

Creo que voy a poder disfrutar de un tiempo extra de lectura para intentar abstraerme de otras palabras vacías.

– Los curas se dirigen a su público, y también los políticos. Ambos hablan para los de su color, sus seguidores agitan su misma bandera, buscan el tibio refugio del aplauso seguro de los de su mismo color. (Anjel Lertxundi; Vida y otras dudas; pag. 58)

– Ésta es la paradoja. Por una parte, el lenguaje de los políticos, que pretende referirse a categorías reales, congela las identidades en definiciones estáticas, separa, pero no consigue individualizar. Por otra, la lengua de la poesía y la ficción, que reconoce la imposibilidad de nombrar con exactitud y de forma definitiva, nos agrupa, a todos y cada uno de nosotros, en una humanidad común y fluida, y nos otorga al mismo tiempo, identidades que nos revelan a nosotros mismos. En el primer caso, la etiqueta que nos impone un pasaporte y la identidad convencional que nos es dada bajo cierta bandera y dentro de ciertas fronteras, así como la mirrada unificadora con que percibimos a aquellos que, al parecer, comparten cierta lengua, cierta religión o cierta tierra, nos fija a todos a un mapa coloreado cruzado por longitudes y latitudes imaginarias que tomamos por el mundo real. En el segundo caso, no hay etiquetas, ni fronteras, ni finitudes. (Alberto Manguel; La ciudad de las palabras; pag. 43-44)

– Me dan vértigo esas lealtades absolutas a principios absolutos, que suenan más a inmolación que a devoción. (Miguel Sánchez-Ostiz; Sin tiempo que perder; pag. 215)

Cotidianidad y misterio

El tiempo va pasando a veces como si nada pasara o no pasara nada. Aparentemente se nos va en el hacer, en el estar. Habitualmente más en el hacer que a menudo nos parece necesario para dar sentido aunque no tengamos claro el qué, el para quién o hacia dónde.
El pararse no suele ser habitual. Nos provoca en ocasiones cierto temblor vital. Parece que el hacer nos da el aliento para seguir haciendo.
Se me cruzan dos párrafos de Anjel Lertxundi en Vida y otras dudas:
– Si escribo, si leo, es porque la propia vida se me antoja sumamente extraña. La cotidianidad, sin embargo, me oculta esa extrañeza; lo cotidiano es una tupida hojarasca que esconde el misterio de la vida. (pag. 62)
Más adelante…
– La vida es una invitación a habitar la cotidianidad.
         Pero ¿cómo vivir la cotdianidad?
         Fijarse en los cambios de luz que suceden sin cesar, disfrutar cada momento, saber sobrellevar los momentos de oscuridad, llamar sin cesar con los nudillos a la puerta de la vida, preservar su misteriosa verdad, sacudirse de encima la pereza producida por la trivialidad de las cosas conocidas, huir de la trampa más mortífera de la cotidianidad -la desidia- como el pájaro ante la proximidad del gato…
          Y todo ello sin temor a que nos tomen por locos. Más aún deberíamos a aprender a hacernos los locos. En ocasiones da mucho juego. (pag. 76)

Identidad relacional

Terminé ayer de leer el libro de Anjel Lertxundi Vida y otras dudas.
Tengo unas cuantas notas apuntadas en mis hojitas con su página y refrencia.
Ayer también se cumplía el séptimo año de mi inicio en este mundo de los blog.
Casualidad, quién sabe, que lo compartiera ayer con quien me ha enseñado mucho sobre este mundo y sobre formas distintas de ver y compartir la vida en la que algunos intentamos movernos..
Así que me viene al pelo una de las citas de Anjel.
El ser humano es relacional, y la esencia de la relación es el trasvase entre diferentes. La identidad, personal o colectiva, pertenece al ámbito de la relación. La identidad no es el resultado de un elemento, de un color, de un único modo de estar en el mundo. Si ayer no era así, menos lo es hoy.
La tradición no es una, no es única. La literatura y el arte se han globalizado y el gusto se ha diversificado. Es cada vez más difícil -más difuso- hablar de literatura  o arte o cultura nacional.
Todos nosotros contamos con una red múltiple de referencias. Mucho más nutrida que la de las generaciones que nos han precedido. Y también muy difenrente. (pag. 203)