Informe de lectura. Primer acercamiento

Informe de lectura

Informe de lectura es el título del libro editado por Comanegra y escrito a cuatro manos y a dos idiomas por Abel Cutillas e Isabel Sucunza, iniciadores y seguidores del proyecto que supone la Llibreria Calders.

Lo terminaré de leer este fin de semana. Me faltan 40 páginas del texto de Abel que está en catalán.

Lo prologan Antonio Ramírez y Josep Cots.

Si podéis, leerlo. Creo, francamente, que merece la pena. Leerlo como una experiencia narrada y reflexionada. Entresacaréis del mismo ideas, propuestas, sugerencias y algunos temas también para el debate.

Creo que volveré sobre él en varias ocasiones en los próximos días.

Hoy sólo quiero hacer una avanzadilla con una cita del texto de Antonio Ramírez que prologa en castellano el texto de Abel en catalán, al igual que el texto de Cots en catalá prologa el de Isabel en castellano.

Escribe Antonio:

Durante todo este tiempo hemos debido soportar un ruido de fondo bastante persistente: el de los agoreros del futuro digital y sus imperativos machacones. Pero si algo hemos aprendido escuchando a los tecnófilos es a distinguir mejor las virtudes del libro de papel. Y una de ellas es lo que se suele llamar el «modelo de negocio». En el papel las barreras de entrada son muy bajas, no es complicado ni costoso plasmar un par de buenas ideas en forma de libros impresos; y cuando se trata de una serie de buenas ideas desarrolladas con honestidad, suele ocurrir que un número amplio de lectores las aprecian, suficiente como para permitir al editor materializar otro buen puñado de buenas ideas. Además, el libro de papel es el medio natural para el despliegue de proyectos personales; las posibilidades que ofrece para articular forma y contenido de una manera singular y creativa son casi infinitas. Cada libro es una start up y a la vez una spin off. Con la diferencia de que uno puede ganarse la vida con ello. Muy modestamente, claro. Pero para vivir de tus creaciones no es necesario que venga una compañía de teléfonos y te compre el invento. (pag. 12)

Hoy a la mañana, antes de escribir esto le leía a Jorge Carrión en facebook:

Ya tengo todas las liquidaciones de las ventas de mis libros de 2016 en todo el mundo. La conclusión principal es la siguiente: por cada 1000 ejemplares vendidos en papel, se venden 8 en e-book. Ocho por mil. Ocho. Por. Mil.

Lo de Jesús Marchamalo era mñas crítico. Contestaba:

Doblas mi porcentaje. En las últimas liquidaciones, la proporción era de cuatro por mil.
Cuatro ebook por cada 1000 ejemplares vendidos.
O fracción.

Menos mal que como algunas otras veces, El Roto ya había señalado la dirección hacia donde algunos pretenden llevarnos.

Hay que analizar a esa generación de gurús que viven de profecías tecnológicas, de curso en curso, de charla en charla, pese a que ninguna de ellas se ha cumplido jamás. Escribía después Carrión.

Nota final.

En este tranquilo espacio es donde fundamentalmente me he leído en un par de tarde el libro acompañado de personas de más edad que yo y bajo el murmullo de sus suaves y pausadas conversaciones.

Librerías 400 años después. Algunas notas tras el encuentro

Reencontrarse con amigos y compartir conversación y tiempo es un gran lujo.

Poder compartir conversación sosegada, cervezas y picoteo no con todos, pero sí con Lluis Agustí, Ana Zendrera, Silvia Clemares, Marina, Manuel Dávila, Antonio Ramírez, Lola Larumbe, Iria Álvarez y algunos más ha sido un gusto.

Poner cara gracias al encuentro a Ana Corroto, Marta Magariños y José Ángel Fornas.

Agradecer a la Fundación Santillana, la Embajada de México y el Instituto de México en España que han facilitado este encuentro es lo menos que uno puede hacer.

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Señalaré algunas frases e ideas que me llamaron la atención acompañadas, en alguna ocasión de alguna reflexión que las mismas me han sugerido.

Nada está pasando como se pensaba que iba a pasar.

    • La estupidez o si se prefiere el sinsentido de preocuparse por el futuro de las librerías. Basta con cambiar las preguntas o volver a hacerse las preguntas por el sentido.
    • Los libreros son mis particulares héroes culturales (Basilio Baltasar). La importancia de las microconversaciones poco conocidas. Quizás sea interesante abordar una etnogarfía librera.
    • Librería siempre se debe conjugar en plural de presenteS y futuroS.

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  • La tecnología y lo digital siempre deben estar al servicio de lo humano.
  • La tecnología es un ‘comodity’. No es lo sustancial del negocio.
  • Algoritmos sí- algoritmos no.  Es como el ‘me quiere no me quiere’ deshojando margaritas.
  • La transición es mucho más lenta de lo esperado.
  • El lector adopta las tecnologías si la siente como necesaria.
  • Las experiencias que han nacido en medio de la actual crisis traen en su ADN ya incorporadas otras lógicas.
  • Una librería es la selección de un librero.
  • ¿Cuál es en el siglo XXI el elemento cultural predominante en o para la trasmisión de valores?
  • ¿Volvemos hacia la oralidad?
  • Modelo IBIC de clasificación para las librerías.
  • La comunicación son los libreros físicos y digitales es distinta.

El problema entre lo físico y lo digital no lo tienen los lectores, quizás sí los profesionales del sector.

  • Cuando se dice que Amazon nos ha ayudado mucho. A qué nos referimos exactamente.
  • La pantalla quizás esté incidiencdo en que la imagen pase al papel. Aumento de consumo y facturación en cómic y novela gráfica.
  • Nunca ha sido fácil llevar adelante una librería.
  • ¿Confundimos transformación con extinción?
  • A la industria del libro le gusta ‘mantenerse vieja’ para quejarse.
  • Perdimos la esencia de quiénes éramos.
  • La cultura en Madrid está básicamente circulando por las librerías.
  • Las librerías no deben vender sólo el producto, sino que deben vender la experiencia.
  • Dos categorías de términos que probablemente nos lleven a modelos distintos de negocio:

Exprimir – Cultivar

Competencia- Cooperación

Precio- Valor

Enganchar (pescar) – Vincular (Enlazar)

Atrapar – Fidelizar

Consumidor – Lector

Lo interesante se da siempre por los cerros de Úbeda

Quizás por eso, los pre y post jornada fueron tan sugerentes.

Y una postdata, ya que hablamos de librerías.

Si todo va bien, antes de acabar este mes Madrid contará con una librería más. ¡Bienvenida!

librosdeArena

En las librerías o lectorerías, el orden de los factores… sí altera el producto

libreria400añosSiempre me gusta de cara a una charla, encuentro o conversación prepararla con algunos hitos que me resulten sugerentes, fruto de algunas lecturas y relecturas. Así pensando en la jornada del próximo jueves 12 en Madrid, Librerías 400 años después, me encuentro con algunas reflexiones que me resultan sugerentes.

Aquí os las dejo:

  • Primera cita:

El sábado la librería se convierte más que nunca en lo que siempre hemos ambicionado, un punto de encuentro fortuito, un lugar para el diálogo. Nuestros clientes, nuestros lectores, se dan cita en la librería, se reúnen en pequeños grupos. Libros y política son el objeto de diálogos improvisados. Nosotros compartimos con ellos nuestras lecturas, nuestra agenda de actividades, nuestros hallazgos, nuestros encuentros artísticos, las películas, la música. Esta convivencia proviene de cierto arte de vivir generacional. Queremos recuperar la labor esencial del oficio, su mundo. Al mismo tiempo, queremos ser lo más respetuosos posible con los gustos del lector, dejarlo que escoja en total libertad.

No daré más pistas ya que se trata de una de las próximas novedades de Tipos móviles. Las negritas son de un servidor.

  • Segunda cita

Uno de los efectos más prominentes de la glocalización consiste en mantener la condición humana suspendida entre dos universos, sujetos cada uno a conjuntos radicalmente distintos de normas y reglas. A diferencia de lo que ocurre en el «espacio de flujos»,  en el de «lugares» los seres humanos tienen la oportunidad de confrontarse como personas, es decir, como vecinos, compañeros de trabajo o de escuela, conductores de autobús carteros, tenderos, artesanos, camareros, dentistas….con algunas de esas personas se confrontan como amigos, mientras que con otras lo hacen como enemigos, pero, en cualquier caso, son amigos o enemigos «personales», y no especímenes estereotipados de una categoría abstracta, anónimos e intercambiables. (Zygmunt Bauman en Estado de crisis; pag. 154)

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Librerías 400 años después

La Fundación Santillana, la Embajada de México y el Instituto de México en España, nos han invitado a las siguientes personas

para que el 12 de mayo conversemos a lo largo de todo el día, partiendo de la siguiente reflexión e interrogantes:

Seguir leyendo “Librerías 400 años después”

La Central: 20 años que no son, casi, nada

lacentralEl proyecto de La Central cumple veinte años.

Antonio Ramírez escribía recientemente un sugerente artículo en Hänsel i Gretel. escribe en el mismo la siguiente reflexión:

La diversidad de una ciudad es pues fruto del trabajo y la imaginación de sus habitantes y preservarla exige una resistencia activa. Ciertas retóricas en pro de una modernidad a ultranza y cierta entrega irreflexiva a las promesas de la tecnología, pueden ocultar la acción depredadora de la avaricia de siempre.

Leo también en El País, una amplia entrevista.

Algunas pinceladas sugerentes:

  • …intentábamos aportar el valor de descubrir.
  • …hoy parece volver el factor humano, el consumo personalizado… Nosotros estamos entre esos dos modelos, pero más tirando a la librería independiente, de librería especializada hemos pasado a librería especial”
  • “En lo digital no tenemos nada que hacer; la apuesta está en dirección contraria, en el encuentro físico, en crear ambientes, espacios sensibles, colores, conseguir las mismas razones por las que uno escoge un bar: por el trato de los camareros, el ambiente, la música… pues lo mismo, con libros; nosotros no podemos ser una cadena: cada librería nuestra ha de ser un prototipo, pero han de tener un aire parecido”.
  • No temen…el florecer en Barcelona de librerías de autor (Calders, La Impossible, No llegiu…) que tiene algo de regusto a La Central: “Ojalá nos copiaran el modelo; el público de librerías es infiel, pasea por unas y otras… Pero eso está bien, y si creamos un clúster, mejor.

Hoy, desde aquí, donde me he hecho eco a lo largo de tiempo, de reflexiones, buenos momentos y momentos críticos y criticados, también, mi reconocimiento y felicitación a todas las personas que trabajan en La Central y a quienes tuvieron hace 20 años, el atrevimiento y la idea.

En el #8demarzo, una librería con librería dentro. Los márgenes siempre son interesantes

Hoy 8 de marzo, desde aquí un doble reconocimiento.

Por un lado a las Librerías donde el feminismo y la mujer tienen el espacio de la centralidad

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y, por otro, a las mujeres que tienen el espacio central en muchas librerías.

Librería tiene nombre de mujer.

Y, también, ocasión para contar una bella y extraña realidad en la periferia de la Provincia de Barcelona.

Como ellos mismos dicen,

Una rareza dentro de las rarezas. Por un lado somos una librería con una especialicación muy concreta… la cultura tradicional y popular (principalmente catalana, pero vamos abriendo y buscando libros de todo el mundo), nuestra propuesta intenta seleccionar que sean libros didácticos, con criterio, fruto de investigación o experiencias, y de buen leer (este último criterio siempre difícil de discernir).
También somos raros pues tenemos presencia física dentro de otra libreria de una pequeña población Catalana (Tona).
Por si fuera poco somos de los que creemos que el lector existe por lo que vamos en busca de ellos a pequeñas firas, fiestas, i festivales.
Eso sí, somos normales en el hecho de que también tenemos presencia en internet.

¿La madre que acoge?

Llibreria Calpoquet

¿La librería acogida?

Tradi Llibreria

Habrá todavía quien diga que las librerías no generan vida en su entorno.

Nota final.

No dejéis de leer el sugerente artículo de Antonio Ramírez de La Central publicado hoy en Hänsel i Gretel.

La diversidad de una ciudad es pues fruto del trabajo y la imaginación de sus habitantes y preservarla exige una resistencia activa. Ciertas retóricas en pro de una modernidad a ultranza y cierta entrega irreflexiva a las promesas de la tecnología, pueden ocultar la acción depredadora de la avaricia de siempre.

Hay que serlo y parecerlo

He estado siguiendo con mucho interés los curiosos y creo que inesperados efectos que ha tenido la entrevista que Raquel Blanco hizo a finales de año en Jot Down a Marta Ramoneda de La Central.

No es la primera y espero que tampoco sea la última de las entrevistas que Raquel hace a libreras y libreros.

Sí creo que es el primer caso en que una ‘entrevista amable’ acaba salpicando y produciendo una pequeña retahíla de reacciones que como ocurre en este mundo de las redes funciona como un mal suflé que se empieza a hinchar el día de Nochebuena y se va bajando al llegar los Reyes.

En ese corto espacio de tiempo, por un lado, la entrevista ha recogido 341 comentarios y, en paralelo, han ido apareciendo algunas otras opiniones.

– Bernat realiza un análisis desde la óptica de la reputación.

El mundo para mis yos intenta trazar la difícil y a veces complicada línea entre la izquierda, quizás más pegada a lo económico, y la progresía, que a veces pone su mirada en los aparentes valores. Aunque, estas líneas son siempre difíciles de trazar

– La Dirección de La Central pretende contestar con un comunicado que, en mi humilde opinión, mira al dedo y no a la luna.

– Parece que en estos días empezamos a pisar la realidad y se nos van cayendo los ‘mundos de yupi’.

– Hace ya algunos meses que me atrevía a escribir que algunas cifras no me cuadraban.

Conozco a Antonio Ramírez. Conozco a personas que trabajan en la Central. Conozco a personas que han trabajado. Conozco a personas a las que les han ofrecido posibles líneas de alianza.

Son en ocasiones puntos de vista distintos y en otros claramente contrapuestos. No voy a dar y quitar razones porque en cualquier caso lo ocurrido me parece un síntoma de la situación del sector.

No voy a entrar en cualquier caso al detalle porque creo que sería, de nuevo, mirar al dedo y no a la luna.

El pequeño suflé montado creo que es un reflejo de la endeblez del sector en su conjunto.

– Débil por estar muy alejado de la cultura. De la real digo, no de la del discurso.

– Débil por ser un sector en el que las barreras de entrada para el trabajo son bajas y poco exigentes. Analicen la evolución de los perfiles y del nivel de subcontratación.

– Débil porque su estructura empresarial es numerosa, pero en general poco consistente y desequilibrada entre pocos grandes, muchos pequeños y demasiados intereses poco coincidentes.

– Esta debilidad real se pretende cubrir siempre con dos dogmas de fe que a modo de mantra vacío se repiten y repiten.

1. El valor sagrado del libro, es lo mismo lo que traiga dentro y el formato mediador.

2. El valor sagrado de la lectura. Da lo mismo también al parecer lo que se lea.

Cada vez es un sector más sacralizado y menos simbólico, aunque a los teóricos laicos de izquierda esto les pueda poner nerviosos.

Cuando luego llega la realidad y se rasca, la pelea es la del ‘tendero’, los 5 puntos de descuento por favor, cumpliéndose casi siempre el principio que le robo a Discepolo de

La capacidad de negociación de las condiciones de venta concedidas (descuento, plazos de pago, modo de entrega, etc.) es inversamente proporcional a la diferencia de tamaño entre editor, distribuidor y librero.

El grande siempre parece ganar y este puede, también, ser librero

Dos notas finales con todo el cariño.

– Para La Central. Si empieza a haber distancias entre la historia y el hoy malo.

– Un librero sabio me dijo no hace mucho. Tener una política empresarial de izquierdas en estos momentos en el sector del libro es mantener los puestos de trabajo que de ti dependen con dignidad y justicia.

Por ahí sí se pueden trazar algunos límites con claridad. Más de uno ya sabrá a qué me estoy refiriendo.

Ya sabéis: a ser buenos y a parecerlo.

13/01/2015. Actualización. Poco acertado por parte de Antonio Ramírez ese, si es cierto, ‘No es para tanto’ y más desacertada esta frase:

“Soy injusto, si exijo a los demás más de lo que me exijo a mí mismo. Pero si exijo a los demás lo mismo que me exijo a mí, entonces no”.