No sé hacia dónde… ¿y tú?

Ante la aparente seguridad con la que algunas personas vaticinan el futuro del libro, me parece una chispa de sabiduría la duda reconocida que percibo en las declaraciones de Beatriz de Moura cuando dice:

No sé hacia dónde, pero sí sé que el libro tiene que pensar mucho más a quién va dirigido, quiénes son los que van a seguir leyendo, quiénes serán los nuevos lectores. Para distraerse, la lectura ya no es un mundo al cual dirigirse. Desde luego, porque hoy en día los medios de comunicación están en manos de personas muy sabias en cuanto a divertir y a ocupar el vacío de la gente, y lo hacen tan bien que se lo pasan mejor. Todo el día mirando una pantallita antes que leyendo un libro. No vamos a criticar algo que es una realidad, pero lo siento muchísimo. Y lo siento, sobre todo, por los que han dejado de leer, porque van a notar que les ha faltado un bastón.

La lectura, el libro, los contextos, los momentos, el contenido, el proceso, cómo nos ha llegado, cómo hemos llegado a él, con quién lo hemos compartido, cuándo nos ha llegado, desde qué historia personal nos acercamos… No, no todo es igual. Ni en qué se lee, ni qué se lee, ni dónde se lee, ni quién lo lee, ni cómo lo lee, ni con quién lo leemos…

Probablemente estas y otras muchas más son elementos que forman parte de la duda y de las múltiples respuestas posibles en función del cruce de variables para acabar convirtiendo cada experiencia lectora en única y no copiable.

Sé, no soy ingenuo, que hay factores que facilitan el acceso, enriquecen el gusto, pero… No hay dos hechos lectores iguales.

Así, por ejemplo, creo que este ejemplar de Bodoni se sentirá especialmente feliz por la persona lectora, por el espacio y por el contexto en el que este ejemplar ha llegado aquí. Es una experiencia única e irrepetible.

De esta manera, cada ejemplar de cada título se puede acabar convirtiendo en una pieza única.. como cada impresión de esta Hispania o cada uno de los trabajos que Maite LA Taller realiza.

En Trama editorial y yo personalmente estamos felices de ver justo ahí un ejemplar del Bodoni. Es uno de sus contextos soñados.

Sigamos pensando y observando las experiencias lectoras…al ritmo que Maite nos sugiere…

La Taller es un lugar para el cuidado, para la  calidad y la calidez. Para ir viviendo bien y a ser posible lentito.

Libros de urgencia

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“Es que ésta es la única industria que fabrica un producto que se devuelve”. Así se expresa hoy Betariz de Moura en un breve artículo que aparece en El País y en el que, en parte añora el modelo alemán de distribución (el libro en 24 horas).

Parece también achacar a continuación que parte de la culpa la tienen las grandes editoriales cuando afirma que: “a las grandes editoriales les interesa la sobreproducción porque aumenta la probabilidad de tener un superventas”.

Se me ocurren algunas reflexiones veraniegas, en este mes, en el que el nivel de novedades que llega a las librerías suele bajar:

– La primera es que sobreproducción y devolución son dos fenómenos que no tienen por qué funcionar al mismo ritmo. La devolución es generada por una situación actual de “no puesta de cascabel al gato” en el sentido de que los editores son, al fin y al cabo, los que deciden cómo quieren vender su producto. Ningún editor está obligado a enviar sus libros como novedad con derecho a devolución y el motivo inicial que justificaba esta modalidad no parece existir en este momento. Según Jason Epstein ello fue provocado en la época de la depresión: Una peculiaridad del comercio de libros ha sido la costumbre, establecida durante la Depresión en los años treinta, de que los ejemplares no vendidos pueden devolverse a los editores sin ningún cargo. El texto continua y lo reproducimos por su interés: Así pues, los libros se venden a cuenta. Como, por lo general, era imposible saber de antemano si un libro iba a venderse o no, los libreros no podían permitirse arriesgar su precioso capital en autores desconocidos sin una garantía por parte del editor. Los editores que no querían que sus clientes quebrasen, y de acuerdo con la práctica iniciada por Simon&Schuster , accedieron a quedarse con los ejemplares no vendidos a cuenta de pedidos futuros. “Sale hoy. Vuelve mañana”, era el comentario de Alfred Knopf sobre esta penosa condición de venta. Los editores han aprendido desde entonces a cubrir el coste de las devoluciones inflando el precio de venta al público, de forma que sus compradores no sólo pagan el ejemplar que compran, sino una parte proporcional de los ejemplares devueltos a los almacenes de los editores para ser guillotinados y reciclados. (La industria del libro ; 105-106).

– Si esto fuera así, en otras ocasiones se ha justificado esta modalidad para que todas las librerías tuvieran acceso a las novedades, estaríamos aplicando modelos de recesión para, teóricamente, una industria que quiere ser expansiva.

– Importante, también, la constatación y el peso en el elemento industria que hace Beatriz de Moura. La pregunta sería: ¿se están aplicando dentro del sector, entre los distintos elementos de su cadena, una lógica de funcionamiento de calidad industrial? Probablemente si ello fuera así no irían aumentando los índices de devolución que siguen creciendo año a año . (ver cuadro superior).

– Quizás la solución pase ya porque los libros no lleguen automáticamente a las librerías en servicios de novedades descontrolados. Si se dispone de la información del libro por qué no posibilitar la compra del mismo. ¿Quién está interesado en que se siga manteniendo el actual sistema? ¿quién gana?

– Es cierto que los grandes grupos, así parecen señalarlo los datos, generan más devolución. No creo, personalmente, que el motivo sea a más sobreproducción más posibilidad de superventas, sino, en todo caso, el mantenimiento, todavía de unas lógicas de “ocupación de espacio y de no dejar huecos al enemigo”. De hecho, tal y como señala Sergio Vila-Sanjuán en el suplemento culturas de La Vanguardia de 1 de agosto Tusquets “crea
una nueva marca de bolsillo, Maxi Tusquets, distribuida por Random House Mondadori. No está claro si incluso en la era de la concentración la categoría goethiana de afinidades electivas constituye un argumento decisivo

– Lo cierto es que el sistema sigue igual, prácticamente, con lo cual a uno le da qué pensar ante tanto lloro, a veces, sin pañuelo. Los editores añoran otros modelos de distribución y, quizás, otras librerías. Los libreros añoran otros modelos de información editorial. Se sigue funcionando con mentalidad de mercado recesivo.

Senior Service. Biografía de un editor. Carlo Feltrinelli

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Autor: Carlo Feltrinelli

Título: Senior Service. Biografía de un editor

Páginas: 416

Año Edición: 2001

Editorial: Tusquets

ISBN: 84-8310-740-6

Comentario

Los avispados se habrán percatado que no es una novedad. Apuesto que no será ya tan sencillo encontrarlo en muchas librerías. Lo compré en la FIL, fruto de un arrebato después de ver a Inge Feltrinelli y escuchar a Beatriz de Moura y Tomás Granados entre otros.

Más que una linealidad temporal hay retazos de una vida que se va deshaciendo (¿?) y un montón de interrogantes todavía abiertos. Los ojos del “niño mayor” quizás tempranamente adulto que parece intentar entender ya con la distancia lo que pasó el por qué de la muerte nos va golpeando poco a poco.

Está por detrás latente siempre la figura del editor, pero, siempre por delante la figura de un idealista(¿?) que murió fruto de su propio destino.

FIL de Guadalajara. Fin de la tercera jornada. Homenaje a Ingel Feltrinelli

Pocos editores españoles: Herralde, Moura, Ortuño… y pocos más…. y pocos
andaluces y eso que se han debido desplazar más de 1000 personas.

Dos frases:

– Pino Cacucci: “Las librerías son lugares para respirar cultura”

– Tomás Granados, en referiencia al buen ojo de Inge a la hora de buscar locales para librerías …..”Descubrir enclaves en los que los libros podían encontrar a sus lectores”

Beatriz de Moura

El placer de vivir entre libros 

Dos frases:

– Cada país se ha ensimismado en sus propios problemas y ha decidido defender su cultura superprotegiéndola. Creo que de ahí proviene la idea de que la cultura es cara y de que, en efecto, el Estado debe subvencionarla, olvidando lo que esta política cultural ha generado en el pasado: o bien grandes proyectos costosísimos, vistosísimos, pero vacíos de contenido, o bien mediocridad (cantidad primando sobre calidad).

– ¡Las lecturas son tan arbitrarias! Nadie hace la misma lectura de un libro. Esto es lo que me fascina de los libros: cada lectura es única y hace único a su lector. ¡Es magnífico! Quién sabe si es por eso por lo que mis criterios de lectura son, por un lado, tan poco intelectuales, y por otro, tan escasamente comerciales.

Los futuros de la industria editorial-13. Sonny Metha (Knopf) y Beatriz Moura (Tusquets)

Sonny Metha (Presidente de Knopf) y Beatriz Moura (Fundadora de Tusquets).

Sonny Metha

– La razón de los libros “paper” o de “tapa blanda”: Son los “libros para la gente”. Son los más portátiles y asequibles.

– Los cambiso esenciales en los últimos 30 años en Inglaterra y Estados Unidos:

o “Conglomerización” en el mundo editorial. Más editoriales en manos de menos gente, aunque, quizás, a futuro haya una disgregación.

o El 90% de las ventas son controladas por 4 o 5 grandes cuentas, perdiendo el peso las librerías independientes.

– El trabajo en libertad en un gran grupo es posible. Al final trabajas con tu gente cercana.

– El 60-70% de nuestro negocio viene del nuestro catálogo que está en bolsillo.

– A un libro (novela) le pido que:

o Me llegue al corazón

o Me trasporte a otras experiencias

o Me da algo que no puedo lograr con una película. Es algo muy íntimo

– Lo pequeño tiene algo de bueno

– Uno tiene que publicar lo que quiere y hacerlo rentable y Schifrin (autor de la edición sin editores) se dio cuenta de esto demasiado tarde.

– Los propios editores deben ser sus propios expertos de marketing

– Estados Unidos traduce poco. De los 375.000 nuevos títulos sólo 14.000 son traducción, un 3%, menos, en número absolutos, por ejemplo, que en Italia en el 2002. Lo que se traduce básicamente es no-ficción.

Beatriz Moura

– Las editoriales independientes están demasiado lloriqueantes y poco luchadoras

– Los grupos necesitan sellos editoriales que aporten materia prima para el futuro.

– Importante crear “equipos” de editores.

De cara al futuro

– Menos libros mejor publicados

– Debemos librar a las librerías de tanto peso y de tanta producción sin sentido

– Si no te encanta leer no te metas.

Los futuros de la industria editorial -2

Ya en Barcelona.
Hemos llegado un poco tarde a la jornada de la mañana por culpa del transporte público, Renfe en este caso, que nos ha tenido clavados 45 minutos, delante de la estación de Sants, viendo pasar trenes y sin que nadie nos dé ninguna explicación.
Suerte que he podido para las diez de la mañana dejar todo en el hotel y acercarme ya a la sesión de las diez y media.
Prometo que de vuelta a Bilbao haré un resumen amplio de todas las ideas, sugerencias y reflexiones. De miércoles a sábado y aprovechando la conexión wifi del hotel iré haciendo, según las ganas y el interés, pequeños comentarios puntuales.
Con las intervenciones de hoy y lo escuchado a mí ya me ha merecdio la pena el desplazamiento. He podido escuchar a Jane FriedmanPresidenta de Harper Collins de los Estados Unidos; Riccardo Cavallero, Consejero delegado de Random HOuse Mondadori; Rabin Yaghoubi, Director de desarrollo de Google; Beatriz de Moura, Fundadora de Tusquets editores; Jürgen Boos, Director de la Feria del libro de Frankfurt y Sonny Mehta, Presidente de Knopf.
Las primeras sugerencias e ideas.
– No me había fijado con detalle del título donde se habla de futuros en plural y es cierto: no hay un único futuro para las distintas empresas y, por lo tanto, para la industria. Hay un abanico de posibilidades.
– Me ha llamado la atención la poca gente de fuera de Barcelona. Por lo menos he tenido esa sensación.
– Igualmente, por lo menos hoy, la poca gente del sector que habitualmente es visible en otros ambientes. Aún con ello, la sala se ha mantenido con una entrada más que aceptable.
– Tres ideas puntuales de tres personas distintas:
1. Menos libros mejor publicados (Sonny Mehta)
2. Debemos librar a las librerías de tanto peso y de tanta producción sin sentido (Beatriz de Moura)
3. Hay que hacer que más gente lea. Es responsabilidad también de la industria el crear públicos para mantener la industria (Jürgen Boos)