Librerías, tomando ideas de las bibliotecas para adaptarse en la era digital

El blog Universo abierto,muy recomendable para quien no lo conozca, nos acerca algunas reflexiones sobre cómo las bibliotecas que viven en transformación permanente, al igual que las librerías, se están adaptando a la era digital.

Os recomiendo que leáis el artículo completo basado en la experiencia de algunas bibliotecas de Estados Unidos. Yo aquí voy a poner algunas ‘negritas’ a las ideas que me han parecido más sugerentes y que cada una de ellas puede convertirse en un interrogante de interés para las librerías. Soy un ferviente defensor del aprendizaje mutuo desde la experiencia y especificidad de cada una.

  1. A pesar de la llegada de internet, las visitas físicas a los espacios bibliotecarios se han incrementado.
  2. Ser relevantes es clave para la supervivencia.
  3. La mejor estrategia de la biblioteca del futuro es posibilitar aquello que no ofrece Internet.
  4. Convertirse en un espacio donde reunirse, convivir, compartir e inspirar nuevas experiencias.
  5. El bibliotecario tiene que mostrar una actitud abierta y dinámica a las propuestas  y sugerencias de su comunidad.

Ya sé, ya sé que el servicio público no es siempre coincidente con el modelo de funcionamiento privado, pero… sigo pensando que el espacio físico y la oferta relevante en el mismo, que no tiene que ser únicamente de libros, es parte de la ventaja competitiva de las librerías y además, lo que le da un claro sentido diferencial. Y, además, no es algo nuevo. Enlaza y sigue con la historia de muchas librerías que han sabido dar históricamente a sus espacios funciones distintas…

Y, en cualquier caso, quizás una de las ambiciones que ambas deben tener es la que señala Abel Cutillas en Informe de lectura.

La ambición de la gente del libro ha de ser tener la máxima presencia social y la mayor capacidad de incidencia, la cultura tiene la responsabilidad de beneficiar a la sociedad que la mantiene. (AC 69)

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Editoriales y bibliotecas que quieren ser librerías. Lo palpable ‘mola’

Parece que lo de ‘montar librería’ se está poniendo de moda por estas tierras.

España no es Estados Unidos ni los modos, modas, costumbres y usos son coincidentes ni tienen necesariamente por qué serlos. Así que los movimientos y tendencias ni coinciden ni coincidirán. Editores-libreros y editores-analógicos.

Así que parece que por aquí, se le va cogiendo gusto a montar librerías e incluso la ‘enfermedad librera’ llega a contagiar a algunos editores.

Es estos últimos días he visto por lo menos tres noticias relacionadas con editores que amplían sus puntos de vista convirtiéndose en libreros. No nos debería extrañar si echamos la vista atrás y vemos que siempre ha habido aquí y allá esas dos funciones trabajando ‘bajo el mismo techo

  1. Gadir

Lino_Microlibreriamutante2. Lino, la microlibrería mutante de Blackie Books ubicada en un hotel

La oferta de Lino es, por así decirlo, una mezcla de libros de Blackie con «algunos infantiles, nuevos y antiguos, clásicos ilustrados, algunas recuperaciones de los 70 en ediciones preciosas, algunos libros de importación con ediciones de lujo, algunos libros de no ficción con temas curiosos, libros que nos hubiera gustado publicar, libros que están en la órbita de algunos de Blackie, etc…». Jan lo resume así: «Estaríamos contentísimos de tener esta misma selección en el salón de nuestra casa».

3. Malpaso abrirá librería

Malpaso, ultima los preparativos para la apertura, a la vuelta del verano, de una librería en el cruce de las calles Girona y Diputació. Tendrá unos 100 metros y habrá un poco de todo: fondo de narrativa, secciones temáticas y otras hechas en colaboración con prescriptores culturales. Desde la editorial prometen, además, «espacios sorpresa».

Finalmente, parece que también a las bibliotecas les están entrando ‘ansias libreras’.

Bienvenidos sigan siendo los mestizajes y las visiones más amplias y abiertas. Quizás es también momento de volver a pensar y reflexionar sobre los modelos asociativos, sobre el con quién y el para qué.

Lo revolucionario no es destrozar libros, es leerlos

biblioteca_guerraHay textos que creo merece la pena que sean leídos y que sean difundidos con la mayor amplitud posible. Aquí mi granito de arena.

El texto que ha escrito ayer a la tarde José M. Portillo ¿Es revolucionario destrozar una biblioteca? relacionado con los incidentes que se producjeron ayer en el Campus universitario de Vitoria, creo que no tiene desperdicio.

esta biblioteca ha sido atacada por quienes van de revolucionarios y super izquierdistas y no demuestran ser más que unos pijos. ¿En qué consiste esta revolución pija? Con toda claridad: en la legitimación estética, solamente en eso. No es casual que en lo primero que piensa un pijo-revolucionario es en grabar y subir a Twitter su ekintza. Es imprescindible. Más aun, sin eso es que no hayekintza, no hay revolución. La legitimación está en la performance. Una pregunta que lo aclara: ¿por qué era la protesta que ha llevado a destrozar la biblioteca? ¿Acaso importa?

Leer artículo completo en el diario norte de eldiario.es.

La Biblioteca: un hábito cultural poco frecuente

He empezado a mirar los siempre sugerentes datos de la encuesta de Hábitos y prácticas culturales 2014-2015.

La posibilidad de verse en relación con los otros sectores culturales creo que aporta siempre un valor de perspectiva que es muy terapéutico para superar el ombliguismo.

Me viene bien, además en este caso, para sacar algunas notas para una futura mesa redonda en torno al tema bibliotecario

Veo así que la Biblioteca en cuanto a uso comparado no sale excesivamente bien parada. Podríamos decir que es el recurso estructural menos utilizado por los ciudadanos mayores de 16 años después de los archivos y que, en cambio sea uno de los que más presupuesto público se lleva, dicho esto con el interés claro de incitar, pero también de reflexionar.

usos_habitos_2014_2015

Si además somos conscientes de que cuando la gente va al cine, a conciertos, a museos o al teatro tiene que aflojarse el bolsillo mientras que cuando va a la biblioteca no lo tiene que hacer directamente pues… ya me dirán.

Si ahora nos fijamos en la edad nos daremos cuenta que la biblioteca es casi un fenómeno juvenil que se va desinflando con la edad. Algo que no ocurre en otros sectores.

Biblioteca_edad

Así que con este panorama dibujado sólo en dos pinceladas ¿qué futuro le puede aguardar? o planteado de otra manera : qué peso cultural presente tiene un equipamiento público que sólo es utilizado por una cuarta parte de la población.

Lo dicho: por provocar un poco.

Mañana si todo va bien, hablaremos de las librerías o de lo que en la encuesta se llama ‘establecimiento comercial especializado’.

Socializando la #biblioteca

Pues sí, pues sí, me uno a este afanoso intento de soci(twitte)alizar la #biblioteca.

biblioteca

Aprovecho el viaje de paso para animaros a opinar sobre vuestra creencia en torno a la #biblioteca y a que animéis también a otros a contestar invitando a través de twitter y poniendo siempre el hastag (maldito palabro) #biblioteca.

Y como detrás de la #biblioteca suelen estar las personas que no las máquinas, vaya hoy un recuerdo especial para todas las amigas bibliotecarias.

No cito por no olvidar y por ser inclusivo.

¡Feliz día, aunque sea un lunes de agosto caluroso!

 
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Sobre librerías, revistas culturales y precio fijo

Todo cambio supone movimiento del que unos salen más contentos que otros.

En el sector del libro ya está pasando y como siempre nunca llueve a gusto de todos.

Me llama la atención, en primer lugar, los datos aportados por Nielsen en relación a canales de comercialización. Teniendo en cuenta lo que algunos editores pagan por tenerlos fresquitos y de primera mano tendrán algún valor. Parece que las librerías independientes son de las que mejor se bandean en estos tiempos de recesión. Son las que más siguen vendiendo, las que menos bajan y, encima, las que más rentables parecen salir como canal en su conjunto a los editores ya que son las que reciben menos descuentos por parte de los mismos. Probablemente, además, sean las que mueven más variedad y diversidad de producto.

En un planteamiento integral de cadena de valor, ahora que los editores parecen estar contentos por estar ya pegaditos a la Dirección de Industrias culturales, debería ser un elemento a tener en cuenta más cuando además parece que son capaces de ofertar algunas herramientas de interés que podría tener su contrapartida por parte de los editores y del contraste conseguir análisis más finos.

Es curioso, sólo como mera constatación irónica que dos de los libros más vendidos hayan sido el método Dukan e Indignaos. Quizás podamos llegar a denominar el año como el de los ‘Indignados delgados’ porque poco a poco todo se va quedando en menos y no está tan claro en este caso que menos vaya a ser más.

Otra dimensión distinta tiene la medida que parece que se va a adoptar en relación a la compra por parte del Ministerio de Revistas Culturales para las bibliotecas que puede tener unos efectos perversos a medio y largo plazo.

Vuelvo a citar a Herrero:

El problema principal en este punto radica esencialmente en la asignación de valor al concepto de capital cultural, puesto que pueden distinguirse dos acepciones mensurables: el valor cultural y el valor económico (Throsby, 1999). El valor cultural es susceptible tan sólo de rango ordinal, pues tiene un carácter cualitativo y multiatributo, ya que se refiere al contenido de creación artística, esencia de inteligencia o significado de identidad social de los objetos que lo integran. Lógicamente, con esta noción surgen dificultades también en la forma de ordenación de las preferencias,
sobre todo en el terreno de las elecciones individuales, pues dependen de factores personales como los gustos, el grado de conocimiento técnico y las experiencias acumuladas; mientras que en el campo de las elecciones colectivas el asunto podría estar más o menos resuelto a través de la potestad administrativa del Estado en las funciones de regulación y preservación de la cultura.

Y lo uno a la línea abierta para su discusión en relación a la Ley de Mecenazgo que puede tener también efectos no deseados. El Consejo Valenciano de Cultura ya ha adelantado una reflexión sobre alguna posible ‘agenda encubierta’. Así, Santiago Grisolía a afirmado que en un periodo de crisis y de recortes presupuestarios, no debe confundirse la necesaria modificación de la ley y sus beneficios con la sustitución de los presupuestos institucionales en cultura, que a primera vista es por donde parece que van a ir los tiros.

Por si fuera poco parece que Anagrama ha abierto de la mano de Paul Auster la caja de los truenos en relación al precio fijo. En esta línea no comparto algunos puntos del análisis de mi amigo Manuel Gil en relación a la interpretación de la Ley de la Lectura, del libro y de las bibliotecas en lo que hace referencia al precio fijo.

En ningún sitio creo que aparece cuánto tiempo tiene que durar ese precio y quizás uno de los grandes errores haya sido el de seguir hablando de precio fijo y no de precio único. El precio nunca es fijo ya que tiene sus subidas en función del criterio editorial. Sí es cierto que la propuesta de Anagrama rompe en gran medida la dinámica habitual de funcionamiento, lo cual es interesante por un doble motivo: por venir de donde viene y por apostar, en principio, por la dinamización de la venta del libro electrónico.

Probablemente no sea la solución final, pero siempre está bien que el que no es más grande sea más ágil en los planteamientos. Habrá que ver si la base de datos del ISBN gestionada por los editores tiene también esa agilidad para recoger fiel y puntualmente los cambios de precio.

En cualquier caso, llega el momento de la publicidad, recomiendo leer algunos de los artículos del número 15 de Trama y Texturas donde parte de esta problemática se abordaba de manea más sosegada.

Todo parece moverse, pero visto lo visto en las costas italianas habrá que ver hacia donde nos lleva el rumbo. Alguno estará encantado de encontrar alguna roca y además será el primero en abandonar el barco.

 

Políticas del libro y de bibliotecas

Bajo el paraguas de ese título que aún era un poco más amplio, “Panorámica de las políticas del libro y bibliotecas en España y el País Vasco” hemos estado hoy a última hora de la mañana pasando el tiempo en la Universidad de Deusto dentro del marco del curso de Especialización en Gestión Cultural Local.

Dos horas dan para lo que dan más con personal interesado pero variopinto.

Aquí adjunto el material bruto utilizado o, mejor, que ha servido como base. Sobre ello hay partes en las que nos hemos detenido más y otras que han sido más ligeritas.

Tiempo hay para seguir hablando.

Hacía tiempo que no entraba en un aula sólo con profesionales. Se agradece el feed back positivo del final de la sesión.

Espero que ellos hayan disfrutado.

A mí, las dos horas se me han pasado volando.