Vitoria-Gasteiz. 74 espacios de ‘cultura alternativa’. ¡Buena iniciativa!

¿Dónde se crea o programa cultura en Vitoria?

El periodista Iñaki Landa ha dado parte de la respuesta en su propuesta que recoge un total de 74 espacios entre los que hay librerías, salas de artes escénicas, bares o asociaciones culturales.

En el mapa no sólo se recogen espacios de creación, también locales o establecimientos en los que se destina parte del espacio a la cultura. Así librerías, bares, restaurantes, salas de exposiciones, locales de ensayo, salas de concierto, pabellones… nos van dibujando y presentando una oferta palpable, diversa, multidisciplinar, mestiza que se acerca a la rica realidad de nuestros espacios de vida.

¡Buena iniciativa!

Abierta a nuevas propuestas, como debe ser…

 

 

 

Uniformidad urbana. Poco espacio para las preguntas y para las librerías

El reciente artículo de Elvira Lindo, Adiós Gran Vía, es una llamada más, ni la primera ni la última al proceso de uniformización que se va implantando en las ciudades palpables y, también, aunque no nos lo parezca a primera vista, en los entornos digitales.

Es, y Elvira lo señala con precisión, en lo pequeño e individual como contribuimos a que el futuro sea uno u otro.

Con nuestras costumbres diarias contribuimos al devenir de las ciudades.

Es un hecho, el devenir y el cambio urbano hacia un modelo muy concreto, que sigue fluyendo como si, aparentemente no fuera con nosotros. Marina Garcés plantea con cierta claridad el porqué de puede producir esta situación, esta evolución y muchas otras en una reciente entrevista en la que afirma:

las preguntas radicales surgen siempre en terrenos donde está ocurriendo algo que nos exige pensar porque algo nos duele, algo nos atrapa, algo nos captura, algo no nos deja vivir, colectivamente, políticamente, pero también individualmente.

Quizás no hayamos sentido que esa evolución hacia la uniformidad, hacia, también, ciudades escaparates, nos ‘produce dolor’ o puede ir cortando esperanzas y riquezas vitales.

Quizás debamos cambiar nuestra actitud y nuestra mirada y no aceptar lo dado como bueno, el “esto es lo que hay” y plantear nuevos modos de articular respuestas colectivas tanto de lucha y reivindicación como de creación de vidas vivibles a través de otras formas de consumo, de otros modos de organizar y relacionarse con la vivienda, con el territorio, con el alimento, con la crianza…

Vivir no es elegir, vivir es crear, es elaborar, es amasar, es cultivar, es generar…

Todo ello, el modelo de ciudad, nuestras decisiones de cada día, nuestra falta de preguntas sobre el hoy, perdidos por el que vendrá tiene también un claro impacto en las librerías.

Jorge Carrión señala que es conveniente analizar cada caso y cada ciudad en concreto pero también halla un factor que está afectando de un modo decisivo a las librerías de las ciudades españolas, que es el del encarecimiento de los alquileres en el centro y las zonas emblemáticas, donde el comercio queda en manos de las grandes franquicias. “Tal vez el ayuntamiento debería intervenir, si cree que en su modelo de ciudad es importante que haya librerías, centros culturales de primera magnitud, en el centro histórico. Pero no me parece mal que las librerías se trasladen a los barrios, porque son instituciones de frontera, de resistencia, de periferia”.

El sociólogo Imanol Zubero ya señaló también en el artículo El libro como relación y la librería como nodo en la ciudad posmoderna aparecido en Texturas 29 que:

… el hecho de que tanta gente viva sin libros se relaciona directamente con la posibilidad de que las librerías vayan desapareciendo progresiva mente de nuestras ciudades. Y viceversa: si, como nos recuerda últimamente Roberto Casati, «los niños y jóvenes que leen son sobre todo aquellos que han crecido en un entorno rico en libros, y en el cual los padres (especialmente la madre) leen», es fácil concluir que habitar en un entorno urbano pobre en libros juega en contra de la vocación lectora de la ciudadanía.

Ahí lo dejo por si alguien se anima a hacer y hacerse preguntas radicales…

Diré, sólo por enredar que una iniciativa como la que están iniciando Louise Michel Liburuak de Bilbao y La Vorágine de Santander, con apoyo público, de poner en valor el papel de las mujeres en la cultura crítica, sólo es posible que nazca desde determinados modelos y formas de hacer y desde unas concretas interdependencias.

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Librería y ciudad

ciudadaniamikelalonsoEn este blog he hablado en varias ocasiones sobre la relación existente entre ciudad y librerías.

Os recomiendo la lectura del artículo de Imanol Zubero, sociólogo, voraz lector y usuario asiduo de librerías, publicado en el número 29 de Texturas con el título de El libro como relación y la librería como nodo en la ciudad posmoderna.

Leo hoy unas declaraciones de Paco Goyanes al Periódico de Aragón con motivo de la concesión del premio Boixareu Ginesta al Librero del Año.

Quiero resaltar algunas reflexiones de las mismas que me parecen sugerentes e importantes:

  • Sentido grupal. No soy sólo yo. “Las librerías de Zaragoza han hecho una grandísima labor en crear tejido cultural en esta ciudad”.
  • Fondo, personal, clientes. La triada sobre la que todo gira. “Me gustan las librerías que tengan una buen fondo bibliográfico, tenga libreras y libreros que sepan aconsejar, atender y que de alguna manera están al servicio del público que les visita”.
  • Sentido en el contexto. Una buena librería tiene que participar en la vida social, cultural y política de su comunidad.

Termino con dos citas del artículo de Imanol Zubero que me permiten enlazar con lo que escribiré mañana.

  • Si el espacio que ocupan los libros en un hogar es el mejor medio de controlar la memoria, tal vez también el espacio que ocupan las librerías en la trama urbana sean el mejor modo de controlar nuestra memoria colectiva, de construir ciudad de una determinada manera.
  • Uno de los riesgos más importantes a los que se enfrenta la ciudad de hoy y, sobre todo, la de mañana, es que, al margen de nuestras intenciones y deseos, el espacio urbano realmente existente haga físicamente imposible la interacción social imprescindible para la construcción de la cultura ciudadana. Que se diseñe como un espacio para la rapidez, los flujos, la velocidad, y no para el detenimiento. Este espacio urbano donde la interacción social y el encuentro entre vecinos se vuelve crecientemente dificultoso es el que Pietro Barcellona denomina ciudad postmoderna, “una enorme superficie pulimentada en la que se puede patinar hasta el infinito”.

 

Librería y ciudad. Reflexión, conversación e ideas…

Captura-de-pantalla-2015-01-08-a-las-23.20.311En el II Encuentro nacional de editoriales independientes que tuvo lugar en Castelló en marzo de este año, se celebró una mesa redonda en la que Diana Hernández (Turner Libros), Ricardo Artola (Kailas Editorial) y Naike Casellini (El último Dodo) moderados por Paco Marco conversaron sobre Librería y ciudad.

Aquí podéis acceder al conversatorio completo.

El reciente número 29 de la Revista Texturas también aborda este tema en varios de sus artículos.

Recojo cuatro extractos de la conversación que me parecen particularmente sugerentes, incluido un guiño a Marina P. de Caso y su proyecto.

  1. La ciudad sin librerías

Quizá la librería como punto físico podría llegar a cuestionarse pero no como prescriptor porque al final la librería que necesitan las editoriales
independientes es la librería que prescribe, la librería que orienta, ¿no? Y quizá el punto de venta físico no debería ser imprescindible Y eso atenta
directamente contra el tema que nos ocupa que es la ciudad y la librería Si
la librería física deja de ser indispensable para que una literatura de

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La Central: 20 años que no son, casi, nada

lacentralEl proyecto de La Central cumple veinte años.

Antonio Ramírez escribía recientemente un sugerente artículo en Hänsel i Gretel. escribe en el mismo la siguiente reflexión:

La diversidad de una ciudad es pues fruto del trabajo y la imaginación de sus habitantes y preservarla exige una resistencia activa. Ciertas retóricas en pro de una modernidad a ultranza y cierta entrega irreflexiva a las promesas de la tecnología, pueden ocultar la acción depredadora de la avaricia de siempre.

Leo también en El País, una amplia entrevista.

Algunas pinceladas sugerentes:

  • …intentábamos aportar el valor de descubrir.
  • …hoy parece volver el factor humano, el consumo personalizado… Nosotros estamos entre esos dos modelos, pero más tirando a la librería independiente, de librería especializada hemos pasado a librería especial”
  • “En lo digital no tenemos nada que hacer; la apuesta está en dirección contraria, en el encuentro físico, en crear ambientes, espacios sensibles, colores, conseguir las mismas razones por las que uno escoge un bar: por el trato de los camareros, el ambiente, la música… pues lo mismo, con libros; nosotros no podemos ser una cadena: cada librería nuestra ha de ser un prototipo, pero han de tener un aire parecido”.
  • No temen…el florecer en Barcelona de librerías de autor (Calders, La Impossible, No llegiu…) que tiene algo de regusto a La Central: “Ojalá nos copiaran el modelo; el público de librerías es infiel, pasea por unas y otras… Pero eso está bien, y si creamos un clúster, mejor.

Hoy, desde aquí, donde me he hecho eco a lo largo de tiempo, de reflexiones, buenos momentos y momentos críticos y criticados, también, mi reconocimiento y felicitación a todas las personas que trabajan en La Central y a quienes tuvieron hace 20 años, el atrevimiento y la idea.

En el #8demarzo, una librería con librería dentro. Los márgenes siempre son interesantes

Hoy 8 de marzo, desde aquí un doble reconocimiento.

Por un lado a las Librerías donde el feminismo y la mujer tienen el espacio de la centralidad

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y, por otro, a las mujeres que tienen el espacio central en muchas librerías.

Librería tiene nombre de mujer.

Y, también, ocasión para contar una bella y extraña realidad en la periferia de la Provincia de Barcelona.

Como ellos mismos dicen,

Una rareza dentro de las rarezas. Por un lado somos una librería con una especialicación muy concreta… la cultura tradicional y popular (principalmente catalana, pero vamos abriendo y buscando libros de todo el mundo), nuestra propuesta intenta seleccionar que sean libros didácticos, con criterio, fruto de investigación o experiencias, y de buen leer (este último criterio siempre difícil de discernir).
También somos raros pues tenemos presencia física dentro de otra libreria de una pequeña población Catalana (Tona).
Por si fuera poco somos de los que creemos que el lector existe por lo que vamos en busca de ellos a pequeñas firas, fiestas, i festivales.
Eso sí, somos normales en el hecho de que también tenemos presencia en internet.

¿La madre que acoge?

Llibreria Calpoquet

¿La librería acogida?

Tradi Llibreria

Habrá todavía quien diga que las librerías no generan vida en su entorno.

Nota final.

No dejéis de leer el sugerente artículo de Antonio Ramírez de La Central publicado hoy en Hänsel i Gretel.

La diversidad de una ciudad es pues fruto del trabajo y la imaginación de sus habitantes y preservarla exige una resistencia activa. Ciertas retóricas en pro de una modernidad a ultranza y cierta entrega irreflexiva a las promesas de la tecnología, pueden ocultar la acción depredadora de la avaricia de siempre.

¿El ebook muere para dejar paso al gamebook? Todo tiene sus consecuencias

Cinco notas telegráficas y una moraleja de domingo lluvioso y frío.

  1. En lo digital parece que el book dejará de ser importante y dará paso al game. Aquellos editores que están de sorpaso hacia el nicho real de negocio mantienen el postureo del book del mismo modo que hicieron las tecnológicas en el intento de sorpaso fallido del papel al digital.
  2. Amazon, ya dijo hace tiempo que los libros electrónicos no eran libros y su cabeza y estrategia estaba más cerca del entretenimiento.
  3. En el mundo de los móviles y las apps parece que también se es más de Games que de Booksapp_games_books
  4. Ya hemos señalado además recientemente que el peso real del libro en los entornos digitales y de movilidad es tendente al decrecimiento y la irrelevancia y de escaso interés para las punto.com y las empresas de comunicación. ¿Qué dirán los falsos profetas que incluso preveían el fin de las librerías?
  5. Es posible que esta deriva digital lleve a la resurrección de los poco justos que queden como lectores del libro en papel.

Moraleja: Nunca te fíes de los profetas de la muerte ajena. Suelen llevar escondido en su interior deseos de grandeza propia y ansias de fracaso ajeno. Siéntete siempre más cerca de la vida pequeña y cotidiana.

Escribe Imanol Zubero en El libro como relación y la librería como nodo en la ciudad posmoderna que podrás leer en el próximo número de la Revista Texturas, el 29:

Leer nos incorpora a tramas relacionales en las que las librerías constituyen un espacio relevante. Perderse estos espacios, prescindir de esos ejes relacionales, abandonar esos ecosistemas habitando en exclusiva el mundo inmaterial de la compra y/o lectura a través de mediaciones y artefactos digitales, no dejará de tener consecuencias.

 

 

http://emma.io/wp-content/uploads/2015/12/Penetracion_Uso_Apps_ES_2015.pdf (página 16 y 19)