Por la sostevidabilidad en la cultura y en las librerías

Poner la vida como centro.

Así debería ser en todas las facetas de nuestro quehacer. También en la cultura y en las librerías.

La experiencia cultural, como la vida, “se caracteriza por ser desinteresada, no utilitaria

Hace ya algo un par de años, desde Colaborabora, lanzaron una propuesta y reflexión en torno al emprendimiento en la que se ‘ponga la vida en el centro’. En la medida en que muchos proyectos culturales tienen gran relación con la propia vida, ideales y expectativas creo que volver a acercar esta reflexión y propuesta de nuevos indicadores tiene todo el sentido ya que “Si no se integra el plan de vida en el plan de negocio es mucho más difícil emprender de manera sostenible y a largo plazo.”

Quizás estos deberían ser algunos de los nuevos criterios que marcasen realmente la calidad vital de los proyectos.

 

Kultursistema. Matriz para la interpretación y mapeado de los ecosistemas culturales y creativos

La Asociación KARRASKAN, dedicada al fomento de la innovación en cultura y la cultura de innovación, ha organizado hoy una jornada de presentación de Kultursistema, una matriz (o conjunto de matrices) de categorización para la interpretación y mapeado de los ecosistemas culturales y creativos que pretende reflejar su diversidad en cuanto a sectores y subsectores, eslabones de la cadena de valor, tipología de agentes que intervienen en este ámbito, así como las características de los impactos y retornos fundamentales.

El proyecto ha sido llevado a cabo por Roberto Gómez de la Iglesia de c2+i / Conexiones Improbables y Ricardo Antón Troyas de ColaBoraBora junto con un equipo de colaboradores y con la aportación de muchos agentes, más de 300 que han aportado los datos para el primer mapeado.

Os dejo aquí la herramienta, la guía práctica de autodiagnóstico y el primer informe de contraste y aplicación.

Sugerentes todas las intervenciones. Un gusto volver a conversar con muchos de los asistentes, disfrutar de la finura analítica de Pau Raussel, del entusiasmo de Ricardo Antón, de las ideas sobre ciudades creativas y más presentadas por Andrés Gribnicow, de la ilusión fresca desde Navarra de Mª Camino Barcenilla y del diálogo abierto que se ha mantenido a lo largo de toda la jornada.

Ya Roberto señalaba al inicio de la sesión dos ideas de la Jornada:

  • Nos movemos en el terreno de lo difícilmente clasificable.
  • Es necesario que emerja lo implícito o, dicho de otra manera en una intervención posterior, “Si no tiene nombre no existe”.

Dejo algunas otras perlillas anotadas a lo largo del día. Omito la procedencia ya que creo no es lo más significativo en este caso:

  • La cultura como elemento deshomogeneizador.
  • Sin visibilidad centrada no hay interés y quizás no hay valor.
  • No confundamos la cultura con la agenda cultural.
  • La cultura se produce en las ciudades, en los territorios.
  • Una librería lleva ideas al territorio.
  • Las políticas públicas de cultura deben estar más cerca de los contenidos que de las infraestructuras.
  • Transdisciplinariedad.
  • ¿Qué sectores ven al sector cultural como sector de oportunidad?
  • No necesariamente los más grandes son los que están ofreciendo valores cualitativos en el sector cultural.
  • No montar eventos que no generen sustrato-tejido.
  • La cultura como derecho a ser, participar, sentir, emocionarse, compartir… a través de lenguajes sofisticados.
  • El campo simbólico es la herramienta fundamental para mejorar nuestro bienestar.
  • Hay una relación causa-efecto entre empleo en cultura y mejora económica de un territorio.

Lo dicho… un gusto. Nadie dijo que fuera a ser fácil.

 

Lo más visto en Cambiando de tercio en el mes de diciembre y en lo que va de año…

Los cinco más vistos en diciembre

Los cinco más vistos en lo que va de año

Feliz 2017

Ojalá que parte de las conversaciones a las que desde aquí y las redes sociales te invite sigan teniendo muchos de estas claves en su devenir.

Este es un reflejo de lo recogido en facebook:libro, libreros, librería, compañeros, soñados, independientes, Bilbao, mundo, gracias, años, editorial…

Y, también, nombres de algunas personas que a lo largo de este año han sido importantes…

Cultura, (post)crisis y los futuros probables, preferibles, plausibles y posibles…

La semana pasada además de las jornadas cultura y (post)crisis celebradas en Bilbao miércoles y jueves, en Vitoria-Gasteiz se celebró el martes la jornada organizada por Karraskan “Futuros cercanos” a la que no pude asistir.

También y no es punto menor, el amigo Joaquín Rodríguez o, mejor, sus Futuros (en plural) del libro andaban celebrando los 10 años de vida.

El cruce de lo oído en el caso de cultura y (post)crisis, del texto leído relacionado con Futuros cercanos y el aniversario me aportan algunas ideas que se completan, además, con el dossier de Cultura y crisis que publicó Galde y el inicio de la lectura de Cultura libre de Estado de Jaron Rowan.

Así que ahí van algunas de ellas.

  • Empecemos por lo más antiguo, la entrada con la que Joaquín inició su andadura que decía así: El libro no es una realidad inmutable, un objeto imperturbable. La historia de los soportes de la escritura, de los modos de producción y de su uso y consumo nos muestran que esa realidad es, al contrario, mutable y cambiante. Este blog tratará de reflexionar sobre la naturaleza móvil y versátil de ese soporte y de la industria que lo rodea. Y una reflexión de unos años posteriores… Un futuro plural, por tanto, futuros del libro, y no futuro unívoco y digital.
  • Sigamos por el texto que abrió la jornada Futuros cercanos en el que, entre otras cosas se decía:

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La desaceleración como emancipación

Leía hace unos pocos días a los amig@s de Colaborabora:

hay que parar, hay que dejar de contribuir a mantener engrasado el mecanismo del capitalismo de la atención, en el que se termina compitiendo por las audiencias, en el que difícilmente se disfruta, no ya de lo que organizan otras agentes de la comunidad, sino de lo que organizas tú misma. Porque una cosa es la abundancia y otra el exceso. Un sinsentido y una enfermiza tendencia a la que definitivamente debemos poner freno.

Me lo ha traído al recuerdo la conversación entre César Rendueles, Manuel Cruz y Daniel Innerarity que Borja Hermoso ha recogido en El País y de la que he seleccionado el título para esta entrada.

Dejo algunas pinceladas de la misma que, no por breves en el texto, requieren tiempo de sosiego y de calidad para rumiarlas. Algo que parece faltarnos…

  • Todo va demasiado deprisa en nuestras sociedades de hoy.
  • Las mejores ideas suelen surgir entre chispazos, entre espacios que se están peleando y colaborando y una excesiva especialización trae cosas normalmente poco interesantes.
  • Pensar es tener un interruptor. E interrumpir.
  • Hay un ruido de fondo que nos inunda, es como una rueda de hámster…
  • El tiempo ha desaparecido. Ya no funcionamos con tiempo, sino con una sucesión de instantes de los que se espera la máxima intensidad.
  • (las bibliotecas) son espacios de desconexión que funcionan muy bien.
  • Vivimos en una sociedad que no está muy interesada en replantearse la cuestión de qué significa que algo sea útil.
  • El solucionismo tecnológico es el síntoma de una aceleración consumista, de un consumismo llevado a ámbitos de nuestras vidas que de otra manera sería más difícil comercializar… como el ámbito de las emociones o el de la información. Así que, por ejemplo, sistemáticamente buscamos una especie de ídolo en las tecnologías digitales ¡como si fueran las únicas tecnologías que hay!

¿Se avanza hacia un cluster de la cultura en Euskadi? Un par de notas

Francamente sugerente la reflexión que se plasma en el texto Ecosistema I+C+i que se puede leer en Colaborabora.

A veces las reflexiones requieren poso y tiempo para que vayan calando. En muchas ocasiones más del deseable y a menudo poco coincidentes con los ‘tiempos políticos’.

Lo digo porque casi como si fuera casualidad vuelve a aparecer al final de una legislatura una reflexión en torno a la cultura, la innovación y su posible ‘clusterización’. Y esto no es un fenómeno nuevo, sino que ya ocurrió en la legislatura anterior donde quizás se abrió por primera vez la reflexión en torno a ‘ese melón’.

La reflexión actual se plantea como objetivo

Elaborar una herramienta de interpretación, que sirva de ayuda para que al hacer una aproximación al ámbito cultural desde los ámbitos de desarrollo económico y de innovación, se haga entendiendo el valor de la cultura, las características de su tejido y su potencia, en un sentido profundo, amplio y transversal. Una aproximación a lo cultural tanto como medio de cohesión social y generación de comunidad, como de renovación de los sistemas tecno-científico y productivo, así como sobre todo, como medio de generar nuevas subjetividades y espacios simbólicos desde los que imaginar colectivamente el futuro. Y además, atenuar posibles riesgos derivados de la aplicación de sesgos reduccionistas y/o estereotipados sobre lo cultural, ya sean economicistas, industrializantes, de instrumentalización subordinada hacia otros sectores, de supeditación a lo tecnológico o de concentración y uniformización del tejido.

De este modo esperamos favorecer una visión de la cultura y la creación, que de manera dialógica y transdisciplinar, se entienda como factor clave para la transformación social y el desarrollo de la innovación abierta (dentro del propio ámbito cultural y sus disciplinas y con otros ámbitos de actividad). Y situarnos más allá de la lógica imperante: no sólo para fabricar nuevos aparatos, sino también para propiciar cambios culturales y nuevos aprendizajes, modelos organizativos y productivos; no sólo en productos materiales e infraestructuras, sino también en procesos, metodologías y otros bienes intangibles; no sólo a través de tecnologías duras, sino también de tecnologías blandas y sobre todo, a través de colaboraciones y proyectos experimentales que propicien la hibridación y la interdependencia entre todo esto.

Cuando trabajamos sobre todo esto desde la óptica de avanzar hacia un posible cluster de la cultura y se mantuvieron entrevistas con algunos agentes claves aparecieron unas necesidades, dificultades y retos que quedaron plasmados así.

Quizás pueda ser de interés. Lo que sigue siendo preocupante y no se acaba de superar es la sensación de ver pasar el tiempo y cómo hay proyectos Guadiana que aparecen y desaparecen como por arte de magia.

Al final siempre estará el asunto de quién pone el cascabel al gato y de qué gatos quieren dejarse poner el cascabel.

Democracia, gobernanza y participación

Traslado a continuación (ver más abajo en cursiva el inicio de la misma) la reflexión que hace unos días me envió Ricardo Antón: Redefinir los QUÉs transformando los CÓMOs.

No la comparto en su totalidad y soy relativamente excéptico, pero ¡qué carajo! está también bien escuchar otras melodías que textualizan otras miradas a la realidad y que nos permiten entrever los eufemismos que algunos nos venden.

eufemismo_traducciónComo previo a la misma recoge un breve fragmento de Jorge Volpi en Mentiras contagiosas en el que reflexiona sobre la(s) frontera(s). La reflexión completa va de la página 121 a la 141.

Aquí dejo solo un par de citas:

– la única frontera que importa en nuestros días: la que separa a pobres de ricos. (pag. 128)

– Los seres humanos son criaturas errantes y curiosas: en cuanto perciben un límite se apresuran a vaeriguar qué hay detrás de él. Imaginan -de nuevo esta palabra- riquezas o placeres ocultos y se empeñan en pasar ‘al otro lado’. La frontera es un freno y un incubador de deseos. Si alguien nos impide la entrada en sus dominios, ha de ser porque la vida allí es mejor o menos dura. Esta tentación de alcanzar la tierra prometida ha animado la creación de mitos y leyendas y ha impulsado el desarrollo de la ciencia, el arte y la literatura. Azotada por su curiosidad, nuestra especie ha estado dispuesta a arriesgarlo todo, incluso la libertad o la vida, con tal de saber qué se oculta tras las sacrosantas murallas erigidas por nuestros vecinos. (pag. 122-123)

Y aquí el inicio de la reflexión:

En los últimos meses, desde ColaBoraBora hemos participado en varios foros relacionados con la participación ciudadana, impulsados desde administraciones públicas. En todos ellos sentimos como esa sensación de potencia y oportunidad, a la par que un gran desasosiego. Y es que ¿A quién le interesa ahora la participación y por qué? ¿Por qué discursos y prácticas periféricas encuentran centralidad? ¿Qué impulsa todo esto: deseo, incapacidad, miedo? ¿Cambio de modelo o cambiar para que todo siga igual?

La experiencia (es jodido, pero ya vamos teniendo una edad) nos ha acostumbrado a desconfiar de lo que pueden dar de si ciertas instancias, pero también nos ha enseñado que las oportunidades se encuentran en las rendijas y que, más allá de las grandes estructuras burocráticas están las(algunas) personas. Por eso, tratamos de que cierta dosis de ingenuidad posibilista siga alimentando nuestras acciones, a la par que intentamos mantenernos alertas ante el oportunismo, el desmantelamiento y la desposesión política, social, cultural y económica; de las que si bien, coyunturalmente, podría emerger una posibilidad transformadora, lo que seguro ya se da, es la cruda aniquilación y fractura social.

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