El síndrome del lector de Elena Rius con prólogo de Lorenzo Silva. La receta para los enfermos de lectura

En el mundo editorial funciona también el boca-oreja. Tiene, además, cómplices discretos que sugieren e invitan.

No diré nombres.

Pero el libro del que les hablo llegó a Trama porque un editor sugirió a su autora que la colección Tipos móviles podía ser un buen cobijo y marco para el mismo, que se sentiría bien acompañada.

Así que en su momento se recibió un correo, siguió una conversación, después otra, correos e intercambios por medio y por distintos medios, sugerencias, cambios, tiempo, la generosidad, también de Lorenzo Silva que lo prologa y como resultado, El síndrome del lector que empieza a llegar a las librerías.

No se crean que todo es como parece.

Ni Elena Rius es Elena Rius, ni los textos que forman el libro estuvieron pensados inicialmente para ir más lejos de la pantalla. Pero, como la autora dice algo había que hacer para que todo aquello no cayese en el pozo sin fondo en que se ha convertido Internet. 

El síndrome del lector no es una enfermedad que venga reseñada en ningún manual de medicina, pero ha sido descrita con frecuencia en la literatura. Es imposible pasar por alto sus síntomas: el enfermo lee y lee sin medida, llueva o haga sol, de día o de noche, en la salud o en la enfermedad. Los afectados, sin embargo, no creen estar realmente enfermos ya que leer es para ellos algo tan necesario y tan natural como respirar. Son personas que en su maleta incluyen más libros que ropa y para las que el plan perfecto de un sábado por la tarde es ir de librerías. Gente, ya lo ven, que no tiene remedio. Y es que si alguien inventase un remedio para curar este síndrome, ninguno de los enfermos querría tomárselo.

Los textos que componen este volumen tratan de ellos, y lo hacen desde el conocimiento más profundo, pues la autora padece una variedad aguda de este síndrome. En él se estudia desde todos los ángulos posibles a los lectores, la propia lectura y una de las consecuencias más frecuentes del síndrome del lector: la bibliomanía o bibliopatía. Por él desfilan, entre muchas otras cosas, bibliotecas, autores olvidados, acumuladores de libros, experiencias de lectura, packs literarios, recetas lectoras, formas de guardar los libros, viajes literarios y, por supuesto, las biografías de algunos grandes –y a menudo excéntricos– coleccionistas de libros.

El síndrome del lector –que tiene su origen en el blog Notas para lectores curiosos– es un libro para enfermos de la lectura, para lectores compulsivos, para aquellos que conciben la lectura como un acto de creación permanente. Lectores apasionados y activos que encontrarán en él aún más motivos para afirmarse en el valor de la lectura y el amor por los libros. Pues «la lectura y la vida no están separadas, son simbióticas», como dijo Julian Barnes.

Elena Rius, en su otra vida, fuera del universo bloguero, es María Antonia de Miquel, una profesional de la edición con una larga carrera a sus espaldas, en la que ha tenido ocasión de ejercer casi todos los oficios relacionados con los libros. Entre otros, ha llevado la dirección literaria de Edhasa, Destino o Alba Editorial. Es autora también de dos manuales de técnicas de escritura: Cómo escribir una novela histórica (2013) y Leer mejor para escribir mejor (2016). En la actualidad, compagina la edición freelance con su actividad como profesora en la Escuela de Escritura del Ateneo barcelonés.

Así que ya sabes, si eres un enfermo o un adicto aquí puedes conseguir tu dosis.

Y gracias a esos cómplices enfermos también con síndrome del lector y del editor que van por ahí haciendo el bien ejerciendo de buenas celestinas.

Escribe Lorenzo Silva en el prólogo:

Hay en las páginas de este libro suculentas y brillantes anécdotas, frases agudas y consideraciones de inusual hondura. Pero por sobre todas ellas revolotea una idea diáfana y sencilla, que es la que creo que nos reúne en comunidad a quienes leemos y también a quienes, además de contraer el vicio de leer, hemos caído en el de escribir. La formula de modo explícito: «El mundo, hay que reconocerlo, no está hecho para los lectores». Ni los lectores para este mundo, apostilla a renglón seguido. Y para quienes escriben, la idea se traduce en un consejo que recuerda a otro de Chandler: «Escribe lo que te apetece escribir, no lo que creas que pide el público».

 

 

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En las librerías o lectorerías, el orden de los factores… sí altera el producto

libreria400añosSiempre me gusta de cara a una charla, encuentro o conversación prepararla con algunos hitos que me resulten sugerentes, fruto de algunas lecturas y relecturas. Así pensando en la jornada del próximo jueves 12 en Madrid, Librerías 400 años después, me encuentro con algunas reflexiones que me resultan sugerentes.

Aquí os las dejo:

  • Primera cita:

El sábado la librería se convierte más que nunca en lo que siempre hemos ambicionado, un punto de encuentro fortuito, un lugar para el diálogo. Nuestros clientes, nuestros lectores, se dan cita en la librería, se reúnen en pequeños grupos. Libros y política son el objeto de diálogos improvisados. Nosotros compartimos con ellos nuestras lecturas, nuestra agenda de actividades, nuestros hallazgos, nuestros encuentros artísticos, las películas, la música. Esta convivencia proviene de cierto arte de vivir generacional. Queremos recuperar la labor esencial del oficio, su mundo. Al mismo tiempo, queremos ser lo más respetuosos posible con los gustos del lector, dejarlo que escoja en total libertad.

No daré más pistas ya que se trata de una de las próximas novedades de Tipos móviles. Las negritas son de un servidor.

  • Segunda cita

Uno de los efectos más prominentes de la glocalización consiste en mantener la condición humana suspendida entre dos universos, sujetos cada uno a conjuntos radicalmente distintos de normas y reglas. A diferencia de lo que ocurre en el «espacio de flujos»,  en el de «lugares» los seres humanos tienen la oportunidad de confrontarse como personas, es decir, como vecinos, compañeros de trabajo o de escuela, conductores de autobús carteros, tenderos, artesanos, camareros, dentistas….con algunas de esas personas se confrontan como amigos, mientras que con otras lo hacen como enemigos, pero, en cualquier caso, son amigos o enemigos «personales», y no especímenes estereotipados de una categoría abstracta, anónimos e intercambiables. (Zygmunt Bauman en Estado de crisis; pag. 154)

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Regalos de sábado de Manuel Rodríguez Rivero en Babelia

libroNos han dejado el cuerpo de sábado tan a gustito  a la horizontalidad de Trama Editorial, que diría Manuel Ortuño, y con el Estado de ánimo de tal subidón que luego la facción bilbaina nos vamos a tomar un mezcal a la salud de todos los “horizontales” y a la de M.R.R. que nos ha alegrado el sábado…..

Escribe Manuel Rodríguez Rivero en Babelia:

Poco a poco, y como quien no quiere la cosa, el polifacético Manuel Ortuño (hijo) ha ido construyendo con paciencia y ojo crítico uno de los pocos sellos editoriales consagrados al libro y a quienes los hacen. La serie Tipos Móviles, iniciada en 2008, cuenta ya con 22 títulos, entre los que se encuentran recuerdos y confesiones de conspicuos protagonistas del sector (editores como Diana Athill, Jean-Jacques Pauvert o Bennett Cerf, o libreros, como Héctor Yánover), además de estudios más o menos técnicos sobre la producción editorial y ensayos sobre la historia y el devenir del libro y la edición (Schiffrin, Darnton, Jean-Baptiste Malet). La colección amplía, de algún modo, los contenidos de la revista cuatrimestral Trama & Texturas, de cuya fundación se conmemora ahora el décimo aniversario, y que constituye un importante foro de reflexión y análisis sobre la lectura y la edición.

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Cuando una librera habla de un librero…

Juditrodriguez… o cuando Judit Rodríguez habla de Héctor Yánover.cubierta_Yanover_web

Trabajar tangencialmente en la edición genera a veces regalos insospechados que justifican con creces parte de la tarea.

Cuando una joven librera, Judit, escribe:

leer este libro es conocer a Héctor Yánover. Es ir a su librería, a cualquiera de ellas, y escucharle hablar, verle trabajar, apreciar su amor a los libros, a la literatura, a la lengua y hasta a la gente que le complica la vida. Y eso, creedme, es algo increíble. Conocerle a él, librero por casualidad pero nacido para ello, es también conocer de verdad la profesión.

provoca, no podía ser menos, una sensación de gusto y regocijo que hacen que estemos más contentos que unas castañuelas.

Una librera recomendando el libro de un librero no es mala combinación. Más todavía si ello supone un diálogo entre generaciones distintas, Judit es joven y Héctor ya nos dejó, un diálogo que cruza el Atlántico, Judit vive en Catalunya y Héctor era argentino, un diálogo en cualquier caso siempre fácil porque en el fondo está el amor por los libros.

Dice Judit:

Memorias de un librero es, en definitiva, un elogio a todos los que nos dedicamos al mundo de las letras, en especial los libreros, pero sobre todo a aquellos que, como él, lo hacemos gracias a (o a pesar de) nuestro amor por los libros. ¿Y cómo alguien que se identifique con ese apego a los libros no va a disfrutar de éste? Pues eso, pasen y lean…

Pero antes de que vayáis como locos y locas a comprar el libro, leer completa la reseña que empieza así:

Aunque a veces nos resistamos a reconocerlo, a (casi) todos nos gusta criticar; pero además, criticar negativamente. Disfrutamos de la posición de superioridad que nos otorgamos nosotros mismos y juzgamos como si tal cosa la manera de actuar de fulanito o el trabajo de menganito. Para bien o para mal, yo soy una experta en eso. Siempre encuentro cosas que mejorar en lo ajeno (en lo propio también, pero es más sencillo fijarse en los demás). Y si lo que encuentro no me gusta, soy capaz de explayarme con facilidad. Es como si las palabras, las frases, los párrafos enteros fluyeran solos. Es más, casi diría que disfruto con ello; me encanta encontrar los errores, estudiarlos, hablar de ellos y después, pretenciosa yo, dar sus soluciones.

Quizá por eso me cuesta menos discutir sobre un libro malo que hacerlo de uno que, en cambio, me ha gustado. Quizá por eso, también, estoy dando tantas vueltas para hablar de Memorias de un librero. Porque éste, sin duda, me ha encantado. Algo que me sorprende, por otro lado, dada la poca afición que tengo a la no ficción en general.

SEGUIR LEYENDO

Memorias de un librero para un librero premiado

Trama editorial ha reeditado las Memorias de un librero de Héctor Yánover. Las reediciones, a veces, tienen su historia y parte de ella la voy a contar hoy, día en el que la Librería Cámara recibe el Premio Librería Cultural, ya que quien nos permitió disponer de un ejemplar de la edición realizada hace 20 años por Anaya/Mario Muchnik fue, casualmente, Pere Duch de la Llibreria Babel de Castelló ganadora en su primera edición del Premio Librería Cultural.

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Así que hay libreros que leen, recomiendan y prestan sus queridos ejemplares.

Hoy que por Bilbao andamos de fiesta librera vamos a aprovechar para dejar por aquí algo de la maravillosa sabiduría de Héctor Yánover.

El librero es el ser más consciente de la futilidad del libro, de su importancia. Por eso es un hombre escindido; el libro es una mercancía para comprar y vender, y él integra esa mercancía. Se compra y se vende a sí mismo. 

Un libro comienza a serlo cuando se lee, cuando cumple su función de unir al escritor con el lector.

A esta altura se me ha desarrollado tanto el ojo que puedo hacer el diagnóstico por el iris. Por la vidriera. Por las mesas. Por el aire de una librería.

El riesgo siempre está ahí, a pesar de la computadora que, cada vez más, es quien verdadera­mente decide, aun por encima de la voluntad de cual­quier asesor o lector editorial. A ese riesgo, menor ahora por supuesto, menor si se trata de una novela con los in­gredientes necesarios y en sus dosis recetadas, rindo mi homenaje. Es ahí por donde entra el soplo de aventura que necesita esta industria para seguir interesando a los que quieren dar la nota y a los amigos del azar. Y es por eso que todavía el librero es necesario.

Memorias de un librero de Héctor Yánover vuelve a ver la luz en el Día de las Librerías

«Un librero es alguien que cuando descansa, lee; cuando lee, lee catálogos de cubierta_Yanover_weblibros; cuando pasea, se divierte frente a las vidrieras de las otras librerías; cuando va a otra ciudad, otro país, visita a libreros y editores». (Héctor Yánover)

Trama editorial, coincidiendo, casualidades que tiene la vida, con el Día de las Librerías reedita Memorias de un librero (22 €) de Héctor Yánover.

Héctor Yánover (1929-2003),“el más famoso librero de Buenos Aires”, regentó la mítica Librería Norte, en avenida Las Heras de esta ciudad. Desde 1971 todos lo visitaban para escuchar sus consejos: críticos, novelistas, poetas, lectores novatos…; de él se decía que era una fuente única de referencias bibliográficas.

También poeta y escritor, algunas de sus obras más conocidas fueron: “Hacia principios del hombre”, “Las iniciales del amor” y “Sigo andando”.

En los años sesenta grabó las voces de Borges, Cortázar, Neruda o García Márquez leyendo sus textos y los editó en discos. Yánover fue también director de Bibliotecas Municipales y de la Biblioteca Nacional de la República Argentina, de esta última entre 1994 y 1996.

Algunas perlas ya históricas: yanovercaricatura

  1. Un libro comienza a serlo cuando se lee, cuando cumple su función de unir al escritor con el lector.
  2. En la librería Masperó, en París, pusieron un cartel que decía: “La derecha nos quiere suprimir; si ustedes siguen robando libros, tendremos que cerrar. No colabore con el enemigo”. Cerraron.
  3. A esta altura se me ha desarrollado tanto el ojo que puedo hacer el diagnóstico por el iris. Por la vidriera. Por las mesas. Por el aire de una librería.
  4. Hay quienes creen que, si van a la imprenta de la esquina de su casa y entregan un manuscrito, ya están en el camino que lle­va a la fama y a la riqueza
  5. Hay librerías que son cementerios de palabras, con nichos hasta el techo, parvas en los rincones y paquetes sobre las mesas; hay librerías donde las palabras son gatos durmiendo en los sillones, con moños rosas y una caja de bombones; hay librerías donde las palabras se avergüenzan y donde Shakespeare y Goethe –si los encuentras– están de espaldas para que no se los reconozca…

Pedir libro

memoriadelaliberia

Y hoy, tampoco está de más recordar a Carlos Pascual, Paco Puche y Antonio Rivero en su Memoria de la librería

En los dominios de Amazon en los medios. Muchos pocos hacen un mucho

Un buen amigo que aprecia a la gente de Trama nos comentaba en fechas recientes con cariño que deberíamos convertir el trabajo en medios y redes de este libro en un ‘caso de éxito’.

Sabemos que la repercusión no necesariamente supone venta, pero sí, por lo menos, tiempo e impacto ocupado-robado.

Hemos y estamos disfrutando con la repercusíón tenida que no hubiera sido posible sin algunos sabios consejos de alguna persona que sabe más que nosotros sobre estos temas y sin la que esto no hubiera sido posible.

Os dejo aquí algunas de las repercusiones en medios que ha tenido el libro hasta la fecha, porque habrá más. Seguro

Algunas de las principales repercusiones en medios del libro En los dominios de Amazon. Relato de un infiltrado

 

Un infiltrado en las tripas de Amazon (23/10/2013)

El Periódico (castellano) 

El Periódico (catalán)

Jean- Baptiste Malet: “Amazon no respeta las reglas del capitalismo” (15/10/2013)

 

 

 

Un campo de trabajo llamado Amazon(29/09/2013)

Grupo Vocento (El Correo,  Hoy, El Norte de Castilla, El Diario Montañés, Diario de Navarra, Diario Vasco, El Sur, La Rioja, La Verdad y Las Provincias) (Pedro Vicario)

pdf del artículo

 

 

 

Amazon es una amenaza para la sociedad democrática (01/10/2013)

(El Confidencial. Peio H. Riaño. Entrevista al autor)

 

 


Amazon te promete el mejor trabajo del mundo (14/10/2013)

(Tecnoxplora)

 

 

 

En los dominios de Jeff Bezos: toda la verdad sobre Amazon (01/10/2013)

(El Confidencial. Esteban Hernández)

 

 

 

 

 

Una ley contra Amazon une a la izquierda y a la derecha en Francia (03/10/2013)

(El País; Juan Peces)

 

 

 

 

En los dominios de Amazon: la experiencia de trabajar en la multinacional (06/10/2013)

(Efe. Entrevista)

 

La turbia selva libresca de Amazon (04/10/2013)

(Cuarto Poder; Elvira Huelbes)

 

 

 

 

Ley anti-Amazon en Francia para proteger a las librerías (03/10/2013)

(El Huffington Post)

 

 

 

 

 

La verdad sobre Amazon (12/10/2013)

Estandarte.com

 

 

En los dominios de Amazon (17/10/2013)

Escrito en el viento

 

 

 

En los dominios de Amazon (20/10/2013)

Desde el otro lado

 

 

El lado oscuro de Amazon: una historia de sus temporeros desde dentro (23/10/2013)

Zmart.co

 

 

 

Goodbye Amazon (22/10/2013)

Imanol Zubero 

 

 

 

En los dominios de Amazon (10/2013)

Le Cool 

 

 

 

Amazon (Antoni Daura i Jorba.24/10/2013)

Regió 7 


 

Enemigo común (27/09/2013)

Infolibre – Círculo de iluminación (Eva Orúe)

 

 

La cultura de la mayoría   (07/10/2013)

(The Cult)

 

 

 

En los dominios de Amazon llega a las librerías españolas (06/10/2013)

(Diario de Navarra)

 

 

 

La verdad sobre Amazon (23/10/2013)

Libros y Letras

 

 

 

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