¿Dónde se compran y cómo llegan los libros a nuestras manos?Sobre los Hábitos de lectura 2012

Los informes de hábitos de lectura aportan un volumen importante de información que a veces es difícil de tratar.

Los editores los presentan, según los años en distintos formatos, word, ppt, pdf, enlace directo a web que, además, en algunas ocasiones impiden la búsqueda interna y en otras, como iremos viendo dificultan la construcción de series sin que, además, se nos explique por qué aparecen, dehan de aparecer o se cambia el criterio de algunos items.

Hay un segundo elemento que en los estudios siempre me ha parecido curioso como es el hecho de no ´leer’=interpretar los datos.

Me centro hoy en dos temas concretos relacionado cómo y por dónde llegan los libros a nuestras manos según los encuestados.

En el primer caso, el del cómo, sólo podemos saberlo hasta 2008. Luego, por arte de ‘birli birloque’ este dato ha desaparecido de las encuestas.

Un aviso: las tablas son de elaboración propia, a pinrel, porque la valiosa información que suponen estos estudios y que podría estar, sus datos, a disposición de todo el mundo para realizar nuevos cruces de los mismos o intentar conseguir otra información no es posible. Son datos cerrados poco amigos del Open Data.

1. Cómo llegan los libros a nuestras manos

comolleganAlgunos detalles hasta donde podemos leer:

– Se refiere al último libro que hemos palpado. El hecho de que se incluyera en 2006 la referencia a estar presente en el hogar no indica que no se haya comprado. Los libros, por lo tanto parecen moverse en el ámbito de la compra. O lo compro directamente, o lo compré está en el hogar y ahora lo recupero o alguien lo compró para regalármelo. El préstamo bibliotecario se mantiene en porcentajes inferiores al 7% y aunque sumáramos al mismo los prestados, porcentaje que curiosamente iba bajando en este mundo que vendemos como de redes y complicidades, el mismo no habrúa superado en el peor año el 27%. El acceso, por lo tanto, parece que se sigue jugando en la transacción económica.

2. Dónde se produce esa transacción

datoscompra

El lugar preferente sigue siendo las librerías por individual o en cadena. El Quiosco y el Club parecen caer de manera contínua mientras que internet sube. Las grandes superficies apuesto a decir que seguirán bajando. Por cierto ya que los editores están tan preocupados por los que leen gratuitamente no estaría de más que analizarían si correlacionan o no con canal de compra. Dicho de otro modo: ¿leen más gratis los que compran en grandes superficies que los que compran en librerías? En cualquier caso las ventas si son físicos o el ‘alquiler’, los editores no venden libros digitales, nos los alquilan para su uso en la mayoría de los casos impidiendo que luego los podamos prestar, va ganando posiciones.

¿Comprar por comprar?

He terminado hoy el número 17 de Trama y Texturas en su versión papel.

Comentaré en entradas posteriores alguna otra cosa relacioada con lo que el número nos vuelve a regalar en esta ocasión.

En la entrevista a Alberto Vitale hay una respuesta que da que me genera una reflexión.

Dice:

Los editores se tienen que acostumbrar al poder de internet. Muchos de los libros  que se editan en formato digital en Internet se compran por impulso. Muchos de estos libros, o casi todos, nunca los leerán sus compradores. En la mayoría de las ocasiones lo que les importa a los compradores de libros es la posesión: “Tengo el libro y, eventualmente, lo leeré”. Mientras tanto ha salido un nuevo libro, y otro, y otro…¡y lo compras!

Por contextualizar el párrafo conviene señalar que anteriormente está hablando del precio del ebook que él lo sitúa en un umbral máximo de 9,99 dólares.

Pero la reflexión es si en la industria del libro debe aceptarse el comprar por comprar, entendiendo además que mucha compra es para la no lectura tal y como él señala.

Si diéramos por bueno este punto de partida estaríamos aceptando la venta de ‘libros inconclusos’ cuando es habitual mantener por otro lado el discurso de que un libro está inacabado hasta quecada lector no termina su lectura o no se enfrenta a él.

En el mundo del papel podríamos decir que ya hay muchos ‘libros abortados’ equivalentes a las devoluciones que generan y que por lo tanto nadie leerá. Nos acercamos peligrosamente al 40%, quizás por no disponer de la ‘pildora postproducción’.

Parece que en el digital esta lógica así planteada sería más ‘malévola’ ya que aceptaríamos la compra de fetos=libros que nunca se leerán solo por el gusto de la posesión material-digital.

No tengo muy claro que este sea el cámino.

El tema del precio es ya otra discusión.

En cualquier caso y, Cambiando de tercio, hoy que he podido disfrutar de un rato de conversación con dos profesionales del sector a los que guardo respeto profesional, ¡cómo me sigue tirando el libro!, volvía a ser consciente por un lado de que es un sector que vive encastillado, encerrado hacia sí mismo, no lo digo por ellos, y que sigue viendo y viviendo, lo cual es ya peor, que el enemigo siempre está fuera de la muralla.

En fin…

Divagaciones sentimentales.

Nielsen, Gfk, Cegal….

Hasta hace poco más de dos años no había datos excesivamente fiables sobre las ventas reales. Este año parece ser el de la expansión de la informativa en cuanto a ventas.

Así, dos empresas privadas Nielsen y GFK ofrecen información bajo sistema de pago o convenio y CEGAL ofrece también información a las librerías que forman parte del panel.

A la hora de visualizarla los criterios en los tres casos son distintos y al final se llevará el gato al agua quien aporte una información más fina. Sabemos de editores que abandonan uno de los sistemas y se ‘pasan’ a otro, aunque en este caso el poder está en el punto de venta.

Cegal podría acabar facilitando una buena información de los puntos de venta libreros. Quizás podría llegar a ser la más fiable cosa que en la actualidad no ocurre y puede llegar a suceder que para cuando consigan aglutinar una masa crítica suficiente sea ya tarde.

Tal como avanza en estos momentos la gestión de la información los procesos excesivamente lentos dejarán de tener valor al igual que aquellos sistemas de gestión de información que no respondan a estándares que traspasen nuestras fronteras.

Quizás sería de interés si se considera de valor que la información fuera gestionada y normalizada desde el observatorio de la lectura. Mientras los lectores sigan comprando básicamente en librerías podría tener su sentido y justificación.

Dinero y hábitos de lectura

La Xunta se suma también a la política del gasto en relación a la lectura. Decimos del gasto y no de la inversión hasta que no se demuestre que lo gastado hace que se modifiquen realmente hacia arriba los hábitos lectores de la población, cosa que, hasta la fecha, no parece ocurrir .

También puede suceder, y esto vale para todos los análisis y tendencias, lo que muy acertadamente ha señalado Carlos Lomas: Habitamos en un mundo audiovisual, en una iconosfera en la que dominan los mensajes televisivos y publicitarios, en el que Internet cada vez más configura un espacio comunicativo sugerente y absorbente, en el que la incesante e interminable revolución tecnológica está impregnando a toda la sociedad y, especialmente, a adolescentes y a jóvenes, y eso hace que su tiempo no sólo lo empleen leyendo libros, sino también viendo televisión, yendo al cine, leyendo cómics, mirando anuncios publicitarios o navegando en Internet […] Los alumnos no leen tanto como quisiéramos, o quizá leen otros textos que nos son ajenos, pero eso es lo que hay y hay que trabajar a partir de ahí. (Carlos Lomas en Juan Domingo Argüelles; Ustedes que leen; pag. 171) (Las negritas son nuestras).

Ya lo dice el refrán: “¿A dónde vas? Manzanas traigo”

Hábitos de lectura y compra de libros 2006. Otra lectura de los datos. 6

Venimos de aquí.

Menos compradores

Ya habíamos señalado con anterioridad que parece que gracias a los panes, a las encuestas o, quizás, a no medir adecuadamente los datos parecen decirnos que el número de lectores tiende a la disminución. ¿Ocurrirá con la compra de libros lo mismo?

Los datos son peores y escalofriantes. No tenemos, además, por qué ponerlos en duda.

Habría una primera conclusión inapelable: en el período del 2000 al 2006 los compradores de libros han disminuido en un 50 por ciento.

Nótese, además que el crecimiento ha sido continuo a lo largo de todos los años y tirando de hemeroteca no he encontrado ninguna declaración relevante de preocupación por este fenómeno ni por parte de la industria ni por parte de las distintas administraciones. Al mismo tiempo las cifras de comercio interior se mantienen en un crecimiento plano lo cual podría indicarnos que la propiedad de los libros se concentra cada vez en menos manos.

Si al igual que el tiempo, como ya señalábamos en una entrada anterior el uso o no del mismo es un criterio de valor lo mismo ocurre con el dinero. Si cada vez son más los que no gastan en libros ya que no compran y además se supone que no compran ni para ellos ni para otros la presencia social del libro podría tender a desaparecer o a ir convirtiéndose en una cultura de élites.

Todo ello choca también con el aumento continuo de publicaciones y de títulos puestos en la calle que cada vez tienden a satisfacer a menos lectores y menos compradores.

Ya señalaba Goytisolo que la lectura, y la compra añadimos nosotros, es escasa, cada vez más escasa.

Seguimos aquí .

Hábitos de lectura y compra de libros 2006. Otra lectura de los datos

Los Mexicanos se han atrevido a dar sus datos de hábitos de lectura a una
serie de personalidades y han recogido sus aportaciones, críticas muchas veces en cuanto a los resultados y a la metodología en un libro recomendable: Encuesta Nacional de lectura. Informes y evaluaciones , coordinado por Daniel Goldin.

13 personalidades han hecho distintas lecturas de una misma información.

Lo que hasta ahora he visto en general sobre los comentarios de datos de los Hábitos de lectura españoles han sido rebotes de notas de prensa, poca elaboración y poco comparado con otros años o con intentos de hacer algunas series temporales más largas. Ya hay datos de 7 años vista y, curiosamente, en la mayoría de las ocasiones sólo se ofrecen comparativos sólo con el año anterior.

Se debe suponer, en cualquiera de los casos que los datos son consistentes y que, por ejemplo cuando hablamos de lectores y no lectores podremos hacer comparativos de ese tiempo.

Ahí van algunos datos no publicados:

– En el 2007 hay más no lectores que en el año 2000. Entre los vascos, de las vascas no se dice nada, parece estar claro.

– La cifra de lectores frecuentes no disminuye más gracias a las mujeres.

– Son más los que perciben que leen menos que los que perciben que leen más que antes.

– La gente dice que no lee más por falta de tiempo. Si tuviéramos más tiempo realmente ¿sería seguro que leeríamos más o haríamos otras cosas?

– Sólo un 9% de la población compra un libro al mes o más.

– Cada vez parecen ser más los que no compran.

– El ensayo parece ser siempre literatura y nunca humanidades.

Seguiremos, seguiremos.

Quien quiera empezar a hacer comparativos y tenga tiempo y quiera dedicarlo a mirar los estudios que es una forma de leer, incluso, puede ser una lectura por entretenimiento aquí tiene la serie completa: 2000 , 2001 , 2002 , 2003 , 2004 , 2005 , 2006.

“Los estudios cuantitativos buscan dar respuestas numéricas a preguntas de apariencia inofensiva, como cuánta gente se comporta de tal o cual manera, qué nivel de aprobación tiene la propuesta x…. Rodeados de un aura científica, que se expresa con cifras de engañosa precisión (casi con tantos decimales como uno quiera), a menudo ocultan sus propias carencias (Tomás Granados; pag. 68) del libro anteriormente citado.

Algunas entradas con, en mi opinión, “otra lectura”

Los futuros del libro

Brétemas

 

Seguimos aquí

Lectura y compra de libros en Francia

Algunos de los datos fruto de una encuesta realizada por Livres Hebdo en relación motivos de lectura, compra y opinión sobre algunos fenómenos relacionados con el libro y la lectura resultan, por lo menos, de interés pare ver las diferencias o similitudes que puede haber, a veces, entre las visiones y sensaciones del público y la parte profesional del sector.

Así, me llaman la atención:

– A los lectores también les parece que hay demasiados libros.

– A los lectores el libro les parece un producto como cualquier otro.

– El papel de la Televisión.

– El porcentaje ya importante de compra de libros vendidos con la prensa…..

Sigue siendo importante el buscar sinergias entre unos medios y otros. En breve empezarán, además a aparecer con más frecuencia, ofertas donde para disponer de toda la información será necesario disponer de más de un soporte. Libro con CD de la música que un autor sugiere para la lectura. Obras que continúan en internet….