¿Puede aprender algo el sector del libro de estas elecciones recientes? Una frikada

Es probable que al señor Pedro Arriola lo que vaya a continuación le pueda parecer muy friki, pero siempre me ha parecido de interés mirar a los lados, en este caso a las recientes elecciones europeas, para ver qué se puede aprender de cara o para el sector del libro, sobre todo en su vertiente institucional.

Ya hemos hablado en alguna ocasión anterior de los ‘márgenes del sistema‘ y de lo que podía estar llegando o pasando en el sector, aunque todavía no fuera muy visible.

El fenómeno Podemos, que a algunos les parecerá flor de un día, creo que nos puede ayudar a reflexionar o a mirar lateralmente al propio sector del libro.

De hecho, parte de lo que ha ocurrido se ha tejido también en el ambiente y en el espacio de una librería, La Marabunta. Librería, por cierto, asociada al Gremio de Libreros de Madrid. ¿Un detalle menor? Creo que no. Una muestra más de la posibilidad de convivialidad en torno a las librerías.

Tres aprendizajes claros:

– No todo es lo que parece. Las encuestas no auguraban estos resultados. Los discursos de los partidos dominantes, que eran todos los que hasta ahora tenían representación, ninguneaban su presencia pretendiendo hacer ver, casi, su ‘no existencia’. Las consecuencias de la política de avestruz, una vez vista la realidad ha hecho que se empiecen a mover muchas de las piezas de la ‘casta política’. En el sector del libro probablemente también existe una ‘casta’ formada por parte, no diré que todos, de los que llevan tiempo en las instituciones, ningunean a todo lo que se mueve fuera de ellas, cuentan o hablan con un discurso anclado en el tiempo en unos casos o flsamente utópico en otros, pero que se encuentra poco asentado en la realidad.

– Los pequeños núcleos y lo líquido asociativo. Podemos no tiene estructura. Son, aparentemente muchos pocos que en la cotidianidad pueden casi difuminarse. Son los ‘pezqueñines’ que no han querido ni conertirse ni copiar hasta ahora a los grandes. De esto ya hace años muchos años escribió un librero, Santi Cámara:

El éxito de la supervivencia no está en el tamaño, por los menos en la naturaleza, sino en la capacidad de los animales para tener crías que a su vez se reproduzcan. Sin las pequeñas especies saben acoplarse a su entorno y su ciclo vegetativo definido por el embarazo, la lactancia, el desarrollo, la procreación y la muerte, se lo permite, su continuidad no estará condicionada por su menor tamaño. El fracaso y la muerte se producirán cuando los pequeños imiten las costumbres de vida de los grandes. Sucumbirán antes que ellos por una menor resistencia.

La vida, o por lo menos parte de ella, se mueve fuera de lo aparentemente establecido. Quizás esos espacios únicos de convivencia entre grandes y pequeños deban repensarse porque es claro que los intereses no son los mismos.

Creo que en esta línea no tiene desperdicio, perdón por el momento de autopublicidad, los artículos del número 23 de Trama y Texturas donde desde diversas miradas se analiza lo que hemos denominado La edición pobre

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La edición pobre

Gabriela Torregrosa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 75

Edición independiente y globalización editorial. El caso de los editores de ensayos «críticos» en Francia

Sophie Noël . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 81

Una propuesta de definición

Michel Valensi . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . .. . . . 95

Manifiesto ODEI

ODEI (Observatorio de la Edición Independiente) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  . . . 105

– Llamada a nuevos modelos y formas asociativas. La estructura tradicional sectorial va desangrándose lentamente. El número de socios y la participación de los mismos marca una clara tendencia a la baja. Al igual que los partidos pierden votos, las asociaciones pierden socios. Curiosamente Diego Moreno de editorial Nórdica afirmaba recientemente que “Ahora mismo, todo lo que sea asociarse es la única manera de salir adelante. No queda más remedio que ceder parte de la soberanía y del ego”. La pregunta que me queda en el aire es dónde, con quién y con qué modelo asociarse si todo parece ir marcando una clara tendencia hacia la muerte o mala vida de muchos de los modelos actuales. Quizás haya que empezar a crear pequeños núcleos abiertos, transversales donde la interrelación, los discursos y las acciones sean otros.

Podríamos seguir…., pero con lo dicho ya habrá uchos que piensen que esto también es producto de la mente de un ‘friki’.

Las empresas del sector del libro, cada vez más alejadas de la lectura

Reproduzco a continuación mi colaboración iniciada en eldiarionorte en el ámbito del colectivo kultura abierta.

diarionorte

Mientras los años de vacas gordas duraron, todos, editores, distribuidores y libreros, viajaron contentos bajo el mantra de más lectura más compra de libros, o viceversa, que les servía como argumento autojustificativo ante las distintas instituciones y administraciones culturales de este paisito para conseguir ayudas públicas y demás.

Llegó la crisis, como la plaga bíblica, después de los años de bonanza, y todo empezó a desmoronarse. Camino lleva este proceso de generar situación de derribo en el sector como siga por la senda lastimera y poco solidaria.

Octubre suele ser mes de datos en el sector del libro ya que es cuando se hacen públicas las cifras de comercio interior; las que hemos conocido en estos días sitúan al sector del libro en el 2012 a niveles del 2001 ó 2002 en lo que a facturación se refiere.

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Y unas notas sobre este colectivo que nos describimos como un colectivo líquido que desconoce quiénes y cuántos son sus miembros, cosa que ni a ellos ni a nadie importa.

Líquido que quiere ser transparente, aunque asume sin problemas algunas impurezas con diferentes densidades según tiempos y lugares. Que en momentos determinados se acoge a generosos recipientes y en otros se desborda y derrama fuera de rígidos contenedores.

Donde, al contrario del dicho, ninguna de sus partes son como dos gotas de agua.

Que fluye libre por los cauces plurales de la cultura vasca y al que libremente se pueden adherir afluentes, torrentes, surgencias… Todas y cada una de la aportaciones hídricas son bienvenidas: las de los creadores, los mediadores, espectadores, políticos…

Por ahí junto con otros

 

El libro y su sector, ¡qué panorama!

Se presentó ayer en la Feria del Libro de Madrid la Primera oleada sobre el sector del libro en España elaborado por el Laboratorio de ideas sobre el libro.

Dedicaré varias entradas a lo largo de la semana que viene a comentar algunos aspectos del mismo que me parecen muy preocupantes.

De hecho creo que más que una oleada es un tsunami lo que el informe esconde y, como bien dice Riaño, el sector y el libro sale claramente perdiendo.

De todo ello ya iré escribiendo con un poco más de calma.

Vayan por delante algunas notas previas:

1. Agradecer el informe, el que se haya hecho con recursos propios, sin subvención que yo sepa y felicitar a quienes ‘pierden su tiempo’ o lo invierten.

2. Creo que hubiera sido importante incluir en el informe la encuesta, el cuestionario, que sirve de base al mismo.

3. Una segunda sugerencia para próximas oleadas si es que no nos vemos definitivamente arrastrados. El perfil de las personas que contestan a la misma es muy distinto. Ello puede aportar riqueza, aunque no excesiva, en el sentido de que, por lo que recuerdo, la mayoría de las preguntas eran cerradas; pero al mismo tiempo es probable que fuera interesante en algunos casos ver si existen diferencias significativas en las respuestas entre lo que puedan, por ejemplo, contestar los editores y los libreros; o, también, lo que ambos colectivos contesten frente a consultores, tecnólogos y demás. Los puntos de vista desde donde uno se sitúa siempre son importantes. Y, en este sentido y aunque sea un estudio cualitativo los porcentajes de los subsectores participantes creo que están claramente sesgados hacia la investigación y los servicios y no hacia la cadena de valor.

areastrabajoHay así, por ejemplo más gente del ámbito universitario que de las librerías lo cual hace que muchas de las conclusiones presentadas haya que cogerlas con pinzas o atentos a segundas lecturas.

Sirva esto como aperitivo y vaya con ello un primera conclusión-hipótesis disruptiva con el propio estudio.

1. Los resultados del estudio piensan más en los agentes que se mueven en torno a la cadena de valor que en la propia cadena. Para tener lecturas y opiniones más claras sería por lo menos conveniente situar las respuestas que la cadena ofrece (escritores, editores, distribuidores, libreros) y contrastarla con quienes ofrecen servicios a la misma.

En cualquier caso, lo dicho. Hay elementos sugerentes y preocupantes porque en cualquier caso rezuma de fondo una visión pesimista.

En próximas entradas intentaré abordar los siguientes aspectos:

-¿Sector del libro o sector editorial?

– El paternalismo del estudio hacia los libreros

– La estructura institucional

– Las bibliotecas y su papel

– La aparente o cierta sobreproducción

– El falso precio único.

Plan anticrisis para el sector del libro Manuel Gil

En 10 puntos y 5 recomendaciones

Plan:

1.    Mantener la actual dotación de subvenciones a la industria editorial, pero probablemente modificando el “concepto”, lo que se debe subvencionar deben ser libros que por su alto coste intrínseco o su alta dificultad técnica de edición a la vez que por su escaso mercado potencial,  sea necesario incorporar al patrimonio bibliográfico español, liberándose entonces una gran parte de esa partida para apoyar bajo otro prisma a la edición independiente.

2.    Desarrollar un paquete de medidas de desgravación fiscal y exenciones fiscales para librerías y editoriales. Es imprescindible un plan de dotaciones de  apoyo directo para la renovación  y modernización de locales de librerías y de renovación tecnológica. Lo mismo vale para editoriales. Por ejemplo, ¿ no sería razonable que una editorial pudiese liquidar sus impuesto con libros cuyo destino serían las bibliotecas públicas?

3.    Poner en marcha un plan de exenciones fiscales al cliente final por la compra de libros, profesores, investigadores, padres con hijos en la universidad, etc.

4.    Desarrollar un plan público –gobierno central y autonomías- de adquisiciones de bibliotecas de libros de edición independiente.

5.    Instar al Ministerio de Cultura a realizar una campaña nacional en TV de “compre y regale libros”, además de insistir en que todas las cadenas de TV públicas incorporen programas sobre libros en sus parrillas, fundamentalmente porque se financian con dinero público y deben tener en su misión corporativa ser un servicio público y apoyar todas las manifestaciones culturales.

6.    Convertir el Observatorio del libro en un centro de información, análisis y prospectiva de primer nivel.

7.    Diseñar y poner en marcha un plan de apoyo a la librería y a la edición independiente.

8.    Preparar un encuentro bianual entre bibliotecas y libreros y editoriales.

9.    Revisar la eficacia de las campañas de apoyo a la lectura. ¿Tiene esa inversión algún retorno?

10.    Campaña de IVA CERO en el libro (es razonable pensar que, bajo la coyuntura actual, algunos tipos impositivos puedan tener una tendencia alcista)

5 Recomendaciones para editores:
1.    Comenzar a plantearse la necesidad de “fusiones” editoriales entre editores independientes respetando la especificidad de los sellos y marcas. El tamaño importa y mucho en el escenario actual.

2.    Ajustar tiradas.

3.    Contener precios  de manera radical.

4.    Rigor en el lanzamiento de novedades.

5.    Ajustar el plan editorial a la coyuntura actual.

La ‘siemprecrisis’ del sector del libro

De una manera general siempre se ha hablado de la crisis del libro. A mediados del siglo XVIII en su “Tableau de Paris”, Louis Sébastien Mercier ecribe que la censura y los “reglamentos de cualquier clase” amenazan la edición y el comercio del libro: “Todo el mundo se compadece y dice que está arruinado: impresores, libreros, autores. Los primeros no quieren comprar nada, y cuando imprimen lo hacen a su costa, los libreros no dan ninguna salida al libro: los falsificadores (raza indestructible) se adueñan durante este tiempo de la obra y el autor ha perdido su salario y sus anticipos. He ahí el estado de la librería”. En 1904 el librero-editor Henri Baillière escribe que la crisis del libro “es una enfermedad crónica que tiene su naturaleza en sí mismo; sufre desde su nacimiento, vive y vivirá. No desaparecerá y no morirá, es inmortal. (Laurence Santantonios; Tant qu’il y aura des livres; Bartillat, pag. 133-134)

Crisis del sector del libro. Quiénes la sufren

¿Hay crisis o no hay crisis en el sector?

Hace unas fechas, con datos referidos al año pasado, se nos quería hacer creer que no había crisis en el sector. sería además interesante señalar que los datos de comercio interior habitualmente sólo hablan de facturación, pero no de costo de producción ni de beneficio empresarial.

Ayer El Periódico en un interesante artículo parece que nos va acercando a la realidad y además indica algunas de las claves a la hora de saber realmente lo que pasa:

– La resistencia del sector a reconocerlo.

– La opacidad informativa en un sector que quizás debería ser ejemplo de transparecia.

– Si es cierto que el impacto principal va a caer en las grandes superficies demostrará que los modelos de creación de ‘comunidades lectoras’ y de larga cola de clientes y libros habituales e históricos en este sector ya antes de las teorías ‘internetianas’ siguen siendo válidos.

– Veremos si la reducción de novedades es cierta  y si al final se ha llegado a un cierto consenso tácito. Liber en octubre será un buen momento para el test.

Y, como siempre algo que sigue sin tener sentido, pero que tanto parece gustar en este sector:

No tiene sentido, dice, “dedicar tiempo y dinero a transportar libros que no se venden”. (Xavier Mallafré)