Cultura: ¿sustantivo o adjetivo?

Ahora que andamos en época de siembra presupuestaria para ver si algún grupo político pica para su aprobación recupero un texto de Cristina Fallarás publicado en diciembre en La marea y que lleva por título Por qué los políticos no hablan de cultura donde constata la desaparición de facto de la cultura de los programas de los partidos.

Podemos leer en el mismo:

hemos sustituido la Cultura por el consumo de algo que llamamos “información”, con la embrutecedora pérdida que eso supone. Para empezar, porque la información está trufada de mentiras o sencillamente construida sobre ellas, y responde a los intereses de las oligarquías que la mantienen, mientras la creación responde solo al creador. Pero la diferencia no se queda ahí. La información caduca inmediatamente, hueca y volátil, trampa y cáscara, mientras la creación nos lanza hacia el futuro, dejando huella de lo que somos, un rastro que permanece y es herencia.

Cuando lo cité en facebook Álvaro Sobrino estuvo atinado en el siguiente comentario:

Cuando Cultura (sustantivo) pasó a cultural (adjetivo) dejó de ser esencial para ser prescindible. E interesante solo en función de lo económico. Neguémonos incluso a pronunciar ‘industria cultural’ o gestión cultural’. Si es imprescindible digamos industria o gestión de la cultura. Parece lo mismo pero no lo es.

De hecho, es radicalmente distinto.

No sé si el borrador del presupuesto presentado nominaliza o adjetiviza.

Aquí os dejo un enlace a la presentación que hace CIVIO de los mismos.

 

https://dondevanmisimpuestos.es/politicas/33/cultura#view=functional&year=2017

 

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Santi Eraso: algunas reflexiones al hilo de una entrevista

Es curioso, Santi y yo hemos coincidido más en los últimos años que en tiempos en los que ambos hemos desempeñado una actividad mayor y más frenética en distintos sectores de la cultura.

Este gozoso encuentro conversacional tardío quizás sea provocado entre otros motivos tanto por un posible re-conocimiento mutuo como por el hecho de que ha aumentado en algunos casos la permeabilidad entre los distintos sectores culturales provocando con ello que surjan conversaciones y reflexiones desde miradas distintas que personalmente me resultan en muchas ocasiones más enriquecedoras que algunas de las que se mantienen exclusivamente dentro de un único sector de la cultura y que tienden con mucha frecuencia hacia el ombliguismo, provocando además a menudo que se pierda la mirada cultural que suele ser el paraguas que después todos queremos poseer para por un lado dotarnos de sentido y, por otro, pedir unas perrillas a las distintas administraciones en función de nuestro ‘valor intrínseco’.

Quizás este juego conversacional mutuo nos guste porque nos provoque, en palabras del propio Santi, la posibilidad de pensar, de preocuparnos por los límites de una situación.

Hace ya un par de años Daniel Heredia le realizó una entrevista a Santi que ha sido publicada en el número 18 de la revista Periférica y que también Santi reproduce en su blog.

Rescato de la misma algunas reflexiones que me invitan a pensar. Me tomo la libertad de poner algunas negritas…

  • La pasión por el conocimiento, la curiosidad por la vida y el interés por activar mecanismos de transformación cultural a través del arte, en sus múltiples expresiones creativas, han sido siempre mis principales herramientas de trabajo. Como dice la filósofa y activista Marina Garcés en su libro Fuera de clase. Textos de filosofía de guerrilla, para que pase algo a lo largo de nuestra vida podemos apoyarnos en tres potencialidades creativas: la de abrir (abrir posibilidades de vida que antes no existían), la de significar (producir significados nuevos o diferentes) y la de decidir (tomar una posición que no dejará las cosas tal y como estaban). Abrir, significar y decidir son tres maneras de hacer para que pasen cosas en nuestra vida personal y colectiva, privada y política.
  • ¿Cuál cree usted que es la virtud de un buen gestor?Sin ninguna duda, ser un buen mediador. Existen excelentes profesionales que son eficaces gestores de la realidad constituida, esa que nos vincula a formas determinadas de cultura. Me refiero a todo ese entramado de actividades que redundan en el fortalecimiento del orden establecido y que reafirman el carácter patrimonial y el valor comunitario de la cultura. Otros entendemos que también es necesario estar atentos a las emergencias estéticas, poéticas y políticas, a las interrupciones de sentido que se producen en los márgenes o en el interior del orden cultural instaurado. Es decir, hablo de facilitar mediaciones institucionales capaces de impulsar agenciamientos organizativos autónomos con poder para generar lenguajes y prácticas instituyentes no hegemónicas. Iniciativas que vayan, por un lado, más allá de la lógica identitaria o, por otro, de la instrumentalización mercantilista impuesta por la industria del ocio y el entretenimiento, que lamentablemente ha captado y encerrado nuestra subjetividad, convirtiéndonos en meros consumidores y haciéndonos olvidar nuestras propias capacidades.
  • Nunca he podido entender a los burócratas de la cultura pública que, teniendo la posibilidad de trabajar en un sector creativo, se convierten en aburridos gestores de la mediocridad institucional,
  • Hoy, probablemente más que nunca, la cultura está plenamente presente en la vida de las personas, pero en demasiadas ocasiones tan solo como mercancía y valor de cambio. No deberíamos olvidar que este modelo responde a intereses muy concretos del orden económico neoliberal.
  • Creo que nunca como ahora –cuando esta estafa neoliberal, denominada crisis, ha puesto patas arriba el sistema cultural público en Europa– son necesarias otras políticas para reformar de arriba a abajo el sistema cultural. La cuestión sigue siendo qué políticas. ¿Cómo nos ponemos de acuerdo para determinar qué tipo de políticas culturales se deben impulsar con recursos públicos y, por tanto, de interés social?
  • Resistir puede ser la desobediencia, el boicot o la insumisión, pero también la deserción y la fuga. Una negación de los hechos que abre otras posibilidades, un paso al margen que nos descubre nuevas contingencias. Entre la coherencia absoluta y la incoherencia total existe un margen de movimiento para una vida que quiere resguardar su dignidad.
  • Conducirse políticamente no es tomar partido por alguna organización en concreto -aunque es posible, por supuesto- porque, más allá de militancias explícitas y obediencias orgánicas, hay otras mil formas de manifestar la relación crítica que tengamos con la sociedad y con la historia, de las que la ética y la estética nunca están separadas.
  • No tengo ninguna duda de que el papel de la educación, la cultura y el arte son trascendentales para el progreso social. Ahora que el pragmatismo economicista trata de hacernos creer que esos saberes son inútiles, es el mejor momento para optar por una cultura de valores sociales y ecológicos, vinculada a su potencia educativa y transformadora que ayude a construir un mundo mejor. Tenemos la opción de elegir entre una política cultural que ceda el protagonismo exclusivamente al mercado y al consumo y otra que incentive largos procesos educativos, la formación y aprendizaje continuos a lo largo de toda la vida; que acentúe la participación de las nuevas generaciones emergentes, infancia y juventud, como sujetos activos y responsables de  un futuro por venir y que sea capaz de integrar la creciente diversidad ciudadana, cultural, religiosa, de género, lingüística, entendiéndola como una oportunidad y no como una amenaza.
  • El museo nunca es neutral porque constituye un sistema de protocolos y convenciones que definen el territorio del patrimonio común, pero también instituye y transforma sus contenidos ya que, a la vez, en principio, protege las artes de las exigencias perentorias de la cultura dominante y del mercado. No es solamente un depósito de fetiches porque lo que importa es la negociación del presente más que la legitimación del pasado. Pero también es un espacio de interpretación y transformación, entendido como sistema de participación…. Este tipo de museos de nueva generación, uno de cuyos emblemas es el Guggenheim de Bilbao, pasan a formar parte de la red de ciudades marca, cuyo objetivo principal es competir entre ellas para convertirse en focos de atracción empresarial.
  • Desde el momento en que la cultura se entiende como una industria más, poco a poco altera su misión educativa y su función social hasta transformarse en máquina de producción…. Pensar la cultura supone también recapacitar sobre el modelo de sociedad que queremos construir; sobre qué entendemos por bienes comunes y cómo hacemos para que su valor social sea respetado y fomentado, con el fin de que forme parte de los conocimientos, saberes, materiales estéticos y simbólicos fundamentales en la formación y sensibilización de las personas.
  • Los bienes culturales han pasado a formar parte de la cadena de valor competitiva y la  economía del consumo cultural se determina, en gran medida, por las leyes de la oferta y la demanda y sus reglas de juego: invención de mitos artísticos, grandes campañas de publicidad y promoción, marketing y propaganda, complicidad interesada de los medios de comunicación de masas (incluidos los públicos, lamentablemente), producción de grandes eventos y festivales monumentales, etcétera. Una sofisticada gestión de la pulsión del deseo, canalizada a través del impulso del consumo o, mejor dicho, por el consumismo compulsivo, como exacerbación del intercambio de bienes.
  • Lamentablemente, el sistema cultural dominante funciona con la misma lógica productivista, acelerada y consumista que el capitalismo impone en nuestras vidas; de hecho es un espejo donde se reflejan sus mismas señas de identidad: aceleración constante de la producción, competitividad, mercantilización, globalismo banalizado -contrario al internacionalismo localizado- espectacularización, desregulación, flexibilización, individualización, precarización etc. Si entendemos que la ecología es sustancial al cambio de régimen económico, la ponderación debería serlo también a una cultura responsable con la vida sostenible en las ciudades. Creo que, frente a la característica celeridad urbana que determina también los ritmos desenfrenados de la actividad cultural –véanse los debates sobre la movilidad y contaminación de Madrid o Barcelona- sería mucho más consecuente hacer menos, con más tiempo y, sobre todo, con una mejor y más justo reparto de los recursos; invertir más en los sujetos creativos, dignificando su trabajo, y menos en los objetos-maquinarias institucionales que literalmente se “tragan”, como monstruos hambrientos, la mayor parte de los recursos.

Participación cultural y bienestar ¿Qué nos dicen los datos? Observatorio social La Caixa

Sugerente el informe que presenta el Observatorio social de La Caixa y al que podéis acceder aquí.

Tras mi particular lectura, os dejo 8 citas-notas y dos gráficos.

  1. Según los estudios económicos, la educación es la variable más influyente
    en la participación cultural (véase, por ejemplo, Seaman, 2005).
    Por un lado, un mayor nivel educativo está asociado a un mayor interés
    y gusto por la cultura, lo que incentiva de manera directa la participación
    cultural. Por otro lado, a mayor nivel educativo, mayor renta y a
    mayor renta, más consumo cultural (Prieto Rodríguez et al., 2005). Así,
    el nivel educativo tiene una influencia indirecta sobre el consumo cultural
    a través del incremento de renta.
  2. La dimensión coparticipativa de la cultura y del ocio es importante para la felicidad.
  3. Si lo que se pretende es atacar el problema que supone la falta de interés,
    la política cultural debería integrarse en la política educativa para
    mejorar el gusto por las artes.
  4. En 2014, el 5,6% de las empresas de servicios del país se dedicaron a actividades culturales, generando el 3,73% de la actividad económica total. En 2015, el 2,5% de los empleos en España correspondían al sector
    cultural, casi medio punto por debajo de la media europea (UE-28: 2,9%)
  5. En 2015, las administraciones públicas destinaron el 0,4% del PIB y el 1% del gasto público a la financiación de servicios culturales; 0,2 y 0,5 puntos
    menos, respectivamente, que en 2005.
  6. En 2015, el 14,2% de la población española realizó prácticas artísticas amateur con frecuencia al menos semanal, frente al 29,7% de Alemania, el 27,5% de Suecia o el 21,7% del Reino Unido.
  7. En 2014, el 49,2% de los españoles consideraban que la presencia de inmigrantes enriquecía la vida cultural del país, muy por encima
    de la opinión de los británicos (33,4%), franceses (37,6%) y portugueses (38,1%).
  8. A veces, sin embargo, la función de la cultura es hacernos sentir incómodos, que nos preocupemos o sintamos que nuestras ideas sobre el mundo han cambiado o se han cuestionado de algún modo. Los valores extrínsecos son más fáciles de medir, por lo que los economistas tienden
    a centrarse en ellos. En cambio, es muy difícil encontrar una manera de agrupar los valores intrínsecos para expresarlos como un sentimiento general, ya que son diferentes para cada persona.

Hemen. Hoy a las 8 de la tarde puesta de largo

Hay proyectos del mundo de la cultura, la creación y sus aledaños que me hacen una especial ilusión.

Haberlos visto desde la distancia cercana crecer, evolucionar; conocer a alguna de las personas implicadas en los mismos; disfrutar del aire fresco que suponen en muchos casos; comprobar que hay nuevas miradas; saber que se mueven ya en relación con otros agentes…son razones que me animan a darles vidilla y ponerlos en valor.

Hoy uno de esos proyectos que podríamos llamar de la Generación del 92, cuatro de llas han nacido en este año, hace su puesta de largo a las 8 de la tarde.

En Bilbao, en la calle Ronda como si la propia elección de la calle animase a situarse en los límites entre el dentro y fuera o, quizás también, a hacer la ronda de parranda. De rondón hablé de ellos hace poco.

Hemen, aquí en euskera, es su nombre. Así se presentan.

Hemen es un colectivo compuesto por cinco creadoras que desde el ámbito de las artes y el Diseño, con su modo de proceder interdisciplinar, se centran en la producción local para dar visibilidad al oficio. Producimos objetos a través de la cerámica, obra gráfica y textil, remontándonos a la tradición del trabajo manual, hibridado con nuevas tecnologías. Hacer visibles los procesos creativos, enseñando y compartiendo herramientas.

Cinco personas, por ahora, sus actores. Ellos son:

Estela Miguel (Cuenca, 1992) Llega a Bilbao para estudiar en la UPV-EHU, tras haber cursado estudios de Bellas Artes en Madrid, Cuenca y Brasil. Desde pequeña aprendió a coser y de ahí paso por los métodos gráficos de impresión para encontrarse en el taller de Cerámica con las personas que ahora conforman este proyecto. A través del dibujo y la escultura ha encontrado su vía de expresión aportando su experiencia y métodos de producción.

Uxue Lopéz, (Bilbao , 1992) licenciada en Bellas Artes por la UPV-EHU y tras su paso por el máster de cerámica; arte y función de la UPV actualmente trabaja en el proceso Compuestos, con la beca de producción de BilbaoArte. A través de un proceso experimental, el trabajo de taller y la vivencia personal, desarrolla un proyecto híbrido regido por el cambio.  Uxue aporta al proyecto su experiencia en el campo de la cerámica y los moldes, así como su visión personal del mundo, ofreciéndonos preguntas para encontrar nuestra posición como creadores.

-Amaia Beldarrain ( Artea, 1990) ha cursado estudios de Moda en Madrid además de Ilustración y fotografía en la escuela ARGIARTE de Bilbao . Adaptable y paciente, ha colaborado en “coser” en todos los sentidos y territorios, otorgando sus conocimientos en los diferentes métodos. A través de la moda y la gráfica como disciplinas, sus proyectos se centran en recoger la tradición vasca como concepto para aplicarla a las nuevas ideas y procesos.

Izaro Sola, (Etxarri-Aranatz, 1992) Licenciada en la UPV_EHU en arte, centra su producción e investigación en la materia aplicable a la escultura, concretamente a través de la serigrafía, lo cual le permite expandirse. Después de terminar el máster de la UPV-EHU “Cerámica arte y función” y de terminar su beca en el “CIEC”, prepara un Doctorado en  escultura en la UPV-EHU.

Markel Gonzalez (Bilbao, 1992), graduado en la upv-ehu en creación y diseño, tras haber cursado el máster en cerámica, presentando su proyecto “barro para el barrrio”. Desde el principio ha sido la barbotina de todo este proyecto permitiendo que las grietas no saliesen a superficie. Su cabeza no para de aportar nuevas ideas que hacen que el proyecto tenga una piel fresca y experimental en cuanto a materiales y conceptos.  Su trabajo va desde la identidad visual hasta el trabajo de taller.
Allí estaremos hoy a la tarde. ¿Te animas? Seguro que te resultará sugerente.

Euskadi. Estadística de las Artes y las Industrias Culturales 2015

El Observatorio Vasco de la Cultura sigue haciendo un interesante trabajo intentando, con los medios de los que se dispone, dar respuesta a sus objetivos:

 

  • Ordenar, validar y generar información sobre el ámbito cultural.
  • Estudiar la realidad cultural vasca, sus sectores y demandas sociales.
  • Analizar los aspectos generales, sectoriales y territoriales vinculados a la cultura en su sentido más amplio, así como, abordar la formulación y adecuación de las líneas correspondientes de I+D+i en el sistema cultural vasco.

Se presenta en esta ocasión la Estadística de las Artes y las Industrias Culturales, con información relativa al año 2015.

Como ya viene siendo una línea de trabajo asentada y quizás no excesivamente habitual, se invita con la propia presentación de la información y los datos a realizar análisis que vayan más allá de los ámbitos sectoriales para así ofrecer a los agentes culturales contextos de lectura más amplios y transversales y que invitan a ‘salir del ombliguismo’.

Así, por ejemplo, el informe Miradas ofrece una lectura de conjunto con intención de facilitar su interpretación y  aporta dos elementos que suman interés a los informes sectoriales: la visión de conjunto del sector cultural y las lecturas transversales. La principal novedad en esta edición se dirige a profundizar en dos temas que, hasta ahora, no estaban suficientemente cubiertos con la información que se recogía en el cuestionario: la presencia del euskera en la producción y programación, y la posición de las mujeres en el empleo.

En primer lugar, se presenta una caracterización general de la realidad de las artes y las industrias culturales a través del análisis de la dimensión sectorial, la titularidad y su distribución territorial.

En segundo lugar, se realiza una lectura transversal de los datos: las asimetrías en los sectores, la distinción entre cultura reproducible y cultura en vivo, la evolución de la actividad económica de los agentes, el peso del euskera en la actividad cultural, el grado de dependencia pública entre los agentes privados, el nivel de renovación e internacionalización y la presencia de las mujeres en el empleo.

La cultura en la era de la incertidumbre…

Daniel Innerarity publica hoy un artículo el El Correo que lleva como título La política en la era de la incertidumbre. En abril, escribió también en el mismo medio en torno a lo improbable.

No es la primera vez que Innerarity reflexiona en un artículo en torno al momento actual y la incertidumbre. Ya en el año 2011, en un artículo en El País, escribía: Los límites cognoscitivos se refieren al hecho de que entramos en una era de mayores incertidumbres en general, pero de manera particularmente aguda en el caso de la política.

Me interesan sus reflexiones y me he permitido recoger tres de ellas. Os invito a leerlas-mirarlas desde el ámbito de la cultura, pensando sobre todo en el hecho de que algunas de las obras o creaciones se sitúan precisamente, en ámbitos inciertos, poco claros, sin límites totalmente definidos, abiertos a lo que pueda pasar o a la reacción que puedan generar, provocando o invitando hacia situaciones disruptivas…

Lo digo, además, por lo que puede tener de tensional con algunos discursos que se escuchan en ese mismo ámbito cultural que intentan fijar, definir y delimitar un único futuro o, lo que es peor, un futuro y una realidad cerrada y ya definida.

Ahí dejo las tres citas para que cada uno nos podamos mover en nuestras propias incertidumbres y en las de nuestras circunstancias.

  • La perplejidad es una situación propia de aquellas sociedades en las que el horizonte de lo posible se ha abierto tanto que nuestros cálculos acerca del futuro son especialmente inciertos.
  • Que haya una incertidumbre general es compensado por unas supuestas evidencias que se vuelven especialmente toscas e incluso agresivas.
  • Entender lo que pasa es hoy en día una tarea más revolucionaria que agitarse improductivamente, equivocarse en la crítica o tener expextativas poco razonables.

Innovar… despacito…y cerquita…

Hoy a la mañana, como muchas otras, siguiendo el hilo twittero y madrugador  de Carme Fenoll me he acercado a una reflexión en forma de imagen propuesta por CERLALC que me ha resultado sugerente.

Cuando ya a media mañana paseaba dejando a la cabeza que viajara a su ritmo me he acordado de tres proyectos cercanos que sin llegar a ‘detenerse’ tienen un ritmo y un hacer que creo son interesantes, por lo menos para mí.

De alguna manera estos tres proyectos, se detienen o nos invitan a cambiar el ritmo, para recuperar o para preguntarnos. O, por lo menos, para que los implicados en cada uno de ellos lo hagan.

Aquí os los lanzo empezando por el que tiene más años de vida y junto a ellos las tres personas que me venían a la cabeza, sabiendo y siendo consciente de que en estos proyectos hay muchas más personas implicadas.

  1. El tiempo y los espacios. ZAWPRuth Mayoral. El proyecto ZAWP con diez años de existencia en la península Zorrozaurre en Bilbao que nació a su vez del proyecto Hacería que tiene ya 20 añitos y que en este devenir urbano en una de las últimas zonas de expansión en Bilbao se han empeñado en trabajar en el ‘mientras tanto’. Escribe Ruth Mayoral en el Texturas 32Estamos convencidos de la necesidad de lugares como estos para que haya espacios como aquellos, aquellos en los que se muestra lo que ya se sabe que funciona porque antes se probó y se erró cientos de veces en otro lugar. Lugares donde ocurren cosas, en los que encontrar una historia sin necesidad de buscarla, que te cambian la vida, como un libro. O como los «nodos urbanos», a los que se refiere Imanol Zubero, para hacer referencia a las librerías… rompo una lanza a favor del mientras tanto, porque el mientras tanto es transformación y movimiento. Es el tiempo que nos permite el ejercicio de la resistencia, una resistencia que podemos inventar y reinventar cuantas veces queramos. Tenemos la tangibilidad de un libro y la intangibilidad de una historia. Trabajamos en crear cosas abiertas y accesibles. Tenemos en nuestras manos no sólo la capacidad, sino el poder de hacer que el tiempo pase despacio o deprisa. A nuestro antojo. Así que, si no hay mejor defensa que un buen ataque, aguantemos un poco más haciendo lo que sabemos hacer.
  2. Los soportes, el ritmo, las personas. Erredakzioa y La Taller Tania Arriaga y Maite Martínez de Arenaza. Proyectos en los que, como dice Tania en una reciente entrevista realizada por Txani Rodríguez para el periódico Bilbao, se trabaja anteponiendo la calidad al tiempo… Queremos rendir homenaje al periodismo y que el texto y la ilustración sean tratados como obras de arte…En La Taller nos esforzamos en tratar exquisitamente a las personas con las que trabajamos. Nos gustaría hacer eso mismo con los y las periodistas e ilustradoras… Aunque miremos hacia atrás, la propuesta se proyecta hacia el futuro y abre la puerta a la idea del periodismo de calidad de pequeño formato y no ligado a las mastodónticas empresas.
  3. La comunidad, el colectivo de los diferentes al rededor de la músicaEuskal Herriko Musika BulegoaMyriam Miranda. Recojo algunas notas, de una reciente entrevista en Noticias de Álava realizada por Carlos González AlonsoEuskal Herriko Musika Bulegoa es un proyecto de carácter estratégico para la música, un instrumento nacido del encuentro entre Kultura Live (Asociación de Salas Privadas de Euskal Herria), MIE (Musika Industriaren Elkartea), Musikari (Asociación de Músicos de Euskal Herria), Musikagileak (Asociación de Compositores de Euskal Herria) y el Gobierno Vasco. Desde la confianza en su valor y sin olvidar la autocrítica, la Oficina de la Música de Euskal Herria-Musika Bulegoa trabaja para la promoción y mejora de la actividad musical…. uno de los méritos de esta iniciativa es ver qué tenemos en común y qué podemos hacer en conjunto… Sabemos que no todos los proyectos van a ser igual de beneficiosos para todos los agentes. Sería muy tonto por nuestra parte pensar que vamos a satisfacer a todos… lo que nosotros buscamos es, ante todo, promover iniciativas que sean aglutinadoras, propuestas en las que todo el mundo se pueda sentir identificado… Creo que todo el sector musical de Euskal Herria tiene que venir a conocer esta iniciativa. Luego, ya nos dirás qué te gusta, qué no, que nos puedes sugerir. Es verdad que a veces encuentras prejuicios y egos, pero tenemos que romper esas barreras. Y tenemos que hacer de la comunicación uno de nuestros pilares.

Si tenéis ocasión, acercaros y conocerlos de primera mano. Creo que os merecerá la pena.