Una ciudad, muchos mundos. Ricardo Antón

Ricardo Antón es un Bilbaíno a pesar de todo. Entre el “Preferiría no hacerlo” y el ¡No puedo parar!. Maestro ignorante y des-artista. Habitante de ColaBoraBora, una isla entre la realidad imperante y el deseo proyectado, en la que se dedican a redefinir los QUÉs transformando los CÓMOs. Investigadora y cobaya en el laboratorio de prácticas coalborativas Wikitoki. Tratando desde KARRASKAN de que cale eso de la innovación en cultura y la cultura de la innovación. Contribuyendo al despliegue de la Economía Social y Solidaria desde REAS Euskadi. Intentado poner la vida en el centro.

Y nos ha regalado este bello y sugerente texto publicado en Urban bat festival:

Cuando era pequeño y bajaba los domingos a la Plaza Nueva a cambiar cromos, pensaba: «Cuando sea mayor quiero vivir aquí, en el centro de todo». También me acuerdo de ir a calzados La Palma. Te atendía un montón de gente vestida con bata blanca y te daban un globo que se sujetaba flotando con un alambre. Hace poco, tras años de agonía, tuvieron que cerrar, con parte de aquellas mismas trabajadoras manifestándose en la puerta… Resulta facilón pensar que no supieron adaptar a los tiempos su modelo de negocio. He oído decir que ahora ahí igual ponen un show room de IKEA… No se cuanto de cierto hay en ese rumor. Comercios locales sustituidos por sucursales bancarias o cadenas comerciales, el sector textil sustituido por el de telefonía, sustituido por el de objetos de regalo y souvenirs. Y todo ello sustituido en gran medida por bares, restaurantes, hoteles y pisos turísticos. Y sobre todo terrazas. ¡Muchas terrazas! ¿Cuántas terrazas puede soportar un barrio?… A veces me sorprendo a mi mismo como Mr. Snoid, dando patadas a sillas de terrazas que obstaculizan mi discurrir cotidiano. Hace poco, un amigo ha abierto un bar en la Plaza Nueva y también me he sorprendido a mi mismo deseando que le diesen licencia para poner su cacho correspondiente de terraza, porque si no el bar no le iba a funcionar. Y luego además, está esa gente que te pregunta: «¿Qué pasa, no te gustan las terrazas? ¿Tu nunca te sientas en ellas?» La pregunta trampa, aquella que lo lleva todo al plano individual, al “la culpa es de todas”, impidiendo, no solo diferenciar los distintos planos de competencia y responsabilidad existentes, sino intentando desactivar las posibilidades de análisis y proposición colectiva de alternativas.

Fui creciendo y pasé muchas horas en las calles del Casco Viejo. Aún echo de menos el Gaueko. Y el Gaztetxe en Banco de España. Lloré de impotencia cuando lo desalojaron. Aquellas manifestaciones multitudinarias y corear lo de «¡No estamos todas, falta el esqueleto!». Muy parecido a lo que sentimos cuando desalojaron y derribaron Kukutza veinte años después. En Banco de España, de la mano de la bbk, pusieron el Aula de la Experiencia de la EHU. El hueco que dejó Kukutza todavía hoy sigue vacío. Hace unos años, alguien, una noche, hizo una pequeña gran acción simbólico-reivindicativa y sobre las vallas que circundan el solar, rotuló en gran tamaño el logo del Azkuna Zentroa. Un irónico juego aludiendo al centro cívico-cultural de nueva generación, que comenzó llamándose Alhóndiga, para pasar después a denominarse en honor del que fue mejor alcalde del mundo. Aquel alcalde que en pleno conflicto sobre el desalojo de Kukutza, dijo una de esas frases que, en su aparente simpleza, desvelan todo un sistema de pensamiento y acción política: «El Ayuntamiento tiene que defender la propiedad privada».

También eran tiempos de violencia. La lacra con la que crecimos en mi generación. La violencia como algo normalizado y justificado. Casi todos los fines de semana batallas campales, barricadas ardiendo, cargas policiales… Mucha gente amenazada que estuvo años sin poder entrar al Casco Viejo incluso con escolta. Parece que hemos superado esa etapa, que algo hemos madurado como sociedad. O quizá es que ahora la violencia es de otro tipo, más sorda. La violencia del capitalismo neoliberal. El fascismo blando al que no se le aplica a Ley Antiterrorista sino que se le cede el espacio público para que despliegue sus armas de seducción, a base de entretenimiento, consumismo y endeudamiento. Y en medio de todo eso… las trabajadoras culturales. Autónomas y desarticuladas. Precariado sin conciencia de clase. ¿Por (in)consciencia o por incapacidad? Sea como sea, el eslabón tan útil como fácilmente reemplazable de la cadena. Antes, si tenías un grupo te plegabas a tocar delante de la pancarta de las Gestoras Pro Amnistía (o no tocabas). Ahora, te pliegas a tocar sobre el escenario de Heineken, Vodafone o el patrocinador de turno (o no tocas). Puede que en realidad, nada haya cambiado tanto. Si desobedeces puede ser tu last tour, tu carrera puede verse gravemente afectada.

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La infancia como público cultural. Observatorio Vasco de la Cultura

Este informe se concibe como un paso más en la línea inaugurada con el estudio de “Aproximación a la relación de la cultura y la pobreza” (2016) del Observatorio Vasco de la Cultura.

En este caso se investiga la relación entre la infancia, como colectivo socialmente vulnerable, y la cultura. Las desigualdades sociales se reproducen a partir de las distintas realidades familiares. Es decir, la familia de origen de los niños y niñas establece puntos de partida y recursos distintos. Por ello, la participación cultural de la infancia también es desigual.

De esta forma, la promoción de la infancia como público cultural resulta un tema de relevancia significativa. Como públicos futuros, la cultura debe jugar sus cartas para favorecer el desarrollo de competencias y gustos culturales y que esto produzca resultados equitativos. Para ello, se ofrecen elementos de reflexión y claves de acción.

El informe ofrece primero un marco general compuesto por tres miradas:
_1. La infancia como fenómeno sociológico, que destaca las nuevas concepciones sociales sobre la infancia
_2. Los factores que inciden en la desigualdad familiar/infantil, con datos del País Vasco
_3. Los derechos de la infancia, viendo los cruces con los derechos culturales.

En segundo lugar, y en línea con la exposición del primer apartado, se ofrece una reflexión acerca de las consideraciones necesarias para entender a la infancia como público infantil.

Finalmente, para obtener una breve radiografía de la situación, se analiza la presencia del colectivo infantil en el ámbito cultural (especialmente en el IV Plan interinstitucional de apoyo a las familias de la comunidad autónoma de Euskadi 2018-2022), por un lado, y la posición de la cultura en los planes sobre infancia, por el otro.

Acceder al informe completo.

Azkuna Zentroa: del ocio a la cultura…

Fernando Pérez, que ya trabajó en Azkuna Zentroa cuando era la Alhóndiga, tras su paso por el Gobierno de Navarra y llevar adelante una de las iniciativas más sugerentes como es la Ley Foral de Derechos Culturales aprobada recientemente por el Parlamento navarro, ha vuelto al centro en mayo como director del mismo.

En los últimos meses se ha llevado adelante un proceso de consulta y participación que ha dado sus frutos por ahora en el papel y espero que también los vaya dando en la práctica.

No conozco el documento definitivo, pero de lo recogido en prensa y lo que aparece en la web veo que por lo menos algunas de las ideas que pulularon por el grupo de  trabajo en el que estuve han sido tenidas en cuenta.

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Quiero señalar un par de ideas que me parecen importantes:

  1. Ocio y cultura no es lo mismo. De hecho el centro cambia en su descripción la palabra ocio por la palabra cultura y se pasa con ello de la ‘visión’ del divertimento a “generar una sociedad más crítica, diversa y creativa” con un acento además en la contemporaneidad.
  2. La Mediateka recorrerá y acompañará toda la actividad del centro. Se renovará como eje transversal de toda la programación y con un espacio nuevo “más libre” especializado en formatos digitales para un público joven.

Ahora… ¡ver venir y mucho ánimo!

 

 

Los jóvenes vascos: su nivel de interés y de información. ¿Cómo queda la cultura?

Ya lo he dicho en otras ocasiones, pero insisto: cuando los estudios que guardan alguna relación con la cultura, el libro o la lectura, son realizados por instituciones o empresas sin interés directo y, además, sitúan las prácticas, los intereses o lo que toque medir en comparación con otras prácticas o intereses, las miradas tienden a ser más sugerentes y, a menudo, más pesimistas.

El Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco acaba de hacer público el Informe Retratos de Juventud 2017.

Recojo aquí los datos referidos al nivel de interés e información en relación a algunas áreas temáticas diversas. Por simplificar, quien lo desee tiene los datos completos en el estudio, he elaborado una tabla donde recojo tanto los datos de interés como de conocimiento que los jóvenes dicen que tienen sobre dichas áreas. He unificado y tenido en cuenta como muestra de interés en todos los casos sólo el ‘mucho’ y ‘bastante’.

En el cuadro siguiente podemos ver que para los jóvenes hay áreas más sugerentes e interesantes que la cultura…Curioso que en el formulario se hable específicamente de cine. Sólo la política y la economía generan menos interés.

¿Alguien da más?

Recordando… El valor de la cultura

Este fin de semana pasado, amigas y amigos despidieron a Eduard.

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Entre los recuerdos de tiempos compartidos, prometo, que se me había olvidado, Pau Raussel, trajo al recuerdo en un twitt unas jornadas celebradas en Zorrozaurre-Bilbao en octubre de 2012, en breve hará seis años.

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Entre el estupendo ramillete de participantes estaban el propio Pau, Xavi Fina, Joan Subirats, Imanol Zubero, Montse Pareja, Juan Pastor Bustamante, Ricardo Antón, Sylvain Pasqua y ¡cómo no! Eduard Miralles.

Aquí tenéis un vídeo resumen de las Jornadas con algunas reflexiones de los ponentes.

 

Desde Cultura Abierta, como colectivo, también hemos querido recordarle…

Eduard, no desapareces. Permanece tu recuerdo afectuoso, la huella de tus actos y la relectura de tus escritos. También, provocado por tu partida, la convicción amarga (ojalá que pasajera) de acertar siempre cuando se nos ensombrece el pensamiento, como a ti en 2016: “Barcelona no va bien. Cataluña no va bien. España no va bien. Europa no va bien. Brasil no va bien. Y en los Estados Unidos de América el voto de la ciudadanía puede acabar situando a un verdadero peligro público en la presidencia del país, si los astros no se conjuran para evitarlo. Astros contra los desastres. Como en la película de Lars von Trier, no sabemos dónde iremos a parar, pero cada vez falta menos”. (Leer el texto completo)

Muere Eduard Miralles, un sabio de la gestión cultural. Xavi Fina

Este texto de Xavier Fina se ha publicado hoy en catalán en Ara.

Me he tomado la libertad de traducirlo al castellano con la ‘ayuda’ de google y de incluir al final enlaces a algunos textos de Eduard.

Muere Eduard Miralles, un sabio de la gestión cultural. Xavi Fina

De manera repentina y prematura, el miércoles nos dejó Eduard Miralles y Ventimilla. Subrayo el segundo apellido ya que este era uno de sus signos de identidad: nombrar todos con el segundo apellido incluido. En este detalle sin mucha importancia se mostraba su gran memoria y una mirada irónica.

Nacido en Barcelona en 1961, inició la carrera como gestor cultural en el Ajuntament de Barcelona, ​​donde contribuyó a la puesta en marcha de la red de centros cívicos. Este interés por la cultura de proximidad, por la cultura en los barrios, por la cultura popular, lo acompañó toda la vida, y siempre reivindicó su valor y una mayor atención a las políticas culturales.

El grueso de su carrera fue en la Diputación de Barcelona. Formó parte del equipo fundador del CERC (Centro de Estudios y Recursos Culturales), que dirigió de 1996 a 2004 y donde varias generaciones de gestores culturales no sólo aprendieron esta profesión sino que descubrieron su existencia. No es ninguna exageración decir que -como concepto más o menos preciso- la gestión cultural en nuestro país se creó en el CERC.

Miralles y Ventimilla era brillante intelectualmente y amante de las palabras bien dichas. Un maestro que ayudaba a pensar. Con un punto provocador -que no efectista- y lúcido a la hora de encontrar paradojas y contradicciones en las verdades dominantes.

Un maestro querido. Porque, con pose socarrona, transmitía bondad y generosidad. Estos días, muchos discípulos y compañeros así lo han recordado. Desde diferentes lugares de Cataluña. Pero también desde el País Vasco, Valencia, Castilla, Aragón, Andalucía … Y México, Argentina y Colombia. Esto también explica su talante: las complicidades y amistades que tejió en tantos lugares. Mantengámoslas y leamos sus textos. Este es su legado y este debe ser nuestro homenaje.

Algunos textos de Eduard:

 

Euskadi y algunos hábitos culturales de sus habitantes. 5. En torno al audiovisual

El Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco acaba de publicar el Sociómetro Vasco que analiza en esta ocasión de manera casi monográfica los hábitos culturales de las gentes que vivimos en Euskadi.

Resalto en esta entrada, la quinta de la serie, los datos que me han parecido más relevantes relacionados con el audiovisual.

  • Al  79% de la población le gusta ver películas independientemente de dónde lo haga. A menos edad, más afición, 86% en la franja de edad 18-29. El nivel de estudios es menos relevante.
  • El 70% ven películas o diariamente o varias veces a la semana y el mismo porcentaje utiliza principalmente la televisión como soporte.
  • El 60% de la población ha ido al cine durante el último año. El 29% ha ido más de cuatro veces.

Euskadi y algunos hábitos culturales de sus habitantes. 4. En torno a las artes escénicas y el bertsolarismo

El Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco acaba de publicar el Sociómetro Vasco que analiza en esta ocasión de manera casi monográfica los hábitos culturales de las gentes que vivimos en Euskadi.

Abordo en esta entrada, la cuarta de la serie, los datos relacionados con las artes escénicas.

  • No llega a la mitad de la población la afición por las artes escénicas (40%) y sólo el 24% ha asistido al teatro en los últimos 12 meses. Si hablamos de danza, la asitencia se reduce al 13%, igual que la lírica. A más edad, más afición y a más estudios también. La franja de edad 46-64 es la que más asiste al teatro (35%), los votantes de Podemos (31%) y las personas con estudios superiores (42%).
  • La afición al bertsolarismo alcanza al 21% de la población y sólo el 16% ha asistido a alguna actuación en los últimos 12 meses. Por edad, los mayores de 65 años son los más aficionados 29% y los más jóvenes los menos (15%). Por voto, los votantes de Bildu son los más aficionados (44%).

Euskadi y algunos hábitos culturales de sus habitantes. 3. En torno a la música

El Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco acaba de publicar el Sociómetro Vasco que analiza en esta ocasión de manera casi monográfica los hábitos culturales de las gentes que vivimos en Euskadi.

Abordo en esta entrada, la tercera de la serie, los datos relacionados con la música.

Un titular significativo y más optimista que el de la lectura.

Los jóvenes son los que más música comprada escuchan. Más de la mitad de los jóvenes (54%) entre 18-29 años escuchan música comprada.

  • Mientras la afición por la lectura (57%), como vimos en la entrada anterior disminuía, la afición por la música (81%) aumenta y es mayor entre el grupo de edad más joven (18-29 años) donde llega al 92%. Los votantes del PSE, al igual que con la lectura, son los menos aficionados a la música. A más nivel de estudios, más afición.
  • La frecuencia de la escucha de música a lo largo de la semana (85%) es también superior a la de la lectura (66%) y ha aumentado en relación al 2006 en 4 puntos porcentuales. A más jóvenes, más frecuencia de escucha (96%)
  • Sólo el 9% dice escuchar música comprada. La radio y la televisión son conjuntamente los canales principales (45%). Internet, con sus distintas modalidades, supone el 24%. Los jóvenes son los que más música comprada escuchan. Más de la mitad de los jóvenes (54%) entre 18-29 años escuchan música comprada.
  • Pop y Rock son los géneros preferidos.
  • Aumenta en 5 puntos, hasta llegar al 55%,la población que no asiste a conciertos.
  • Sólo el 24% de la población ha comprado algún soporte musical, disco, cd, dvd…, en el último año

Paco Goyanes y Ana Cañellas, de Cálamo, libreros que alimentan

Paco Goyanes y Ana Cañellas llevan años en Cálamo alimentando y saciando la sed física, intelectual, emocional, gastronómica, cultural, vinícola, emotiva, enredadora y cultivada de quienes se acercan por su local de Zaragoza.

Osaron empezar a celebrar el Día del Libro ya hace unos cuantos años con borraja que es algo más contundente y verde que la rosa y que nos invita con más claridad a la igualdad en el trato y a la mesa compartida.

Hablaba hace pocas fechas con Paco por teléfono porque sentía envidia, sana, de que una buena amiga recibiese sus epístolas periódicas vía correo electrónico y a mí no me llegara nada.

He tenido hoy noticia de que la Cofradía de la borraja ha tenido a bien, ¡ya era hora!, homenajear y nombrar cofrades de honor a Paco y Ana  por su «hacer continuado a favor de la cultura y la borraja».

¡Qué sería de hecho la cultura sin borraja!

El acto ha tenido lugar en la preciosa localidad de Uncastillo.

Si no la conocéis acercaros.

Y de esta guisa han lucido los ilustres.

¡Felicidades amigos y espero que nos veamos pronto!

Euskadi y algunos hábitos culturales de sus habitantes. 2. En torno a la lectura

El Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco acaba de publicar el Sociómetro Vasco que analiza en esta ocasión de manera casi monográfica los hábitos culturales de las gentes que vivimos en Euskadi.

Abordo en esta entrada, la segunda de la serie, los datos relacionados con la lectura.

Dejo el titular que me parece preocupante como tendencia en estos 14 años.

Aumenta en 16 puntos (46%) en relación a 2004 (30%) la falta de hábito lector y el desinterés por la lectura aumenta en 10 puntos (44%) en relación a 2004 (34%).

  • El 57% de la población dice tener afición (mucho o bastante) por la lectura. 4 puntos más que en el 2004. Las mujeres, 63%, superan en 12 puntos a los hombres. Los votantes del PSE son los menos aficionados. A más estudios, más afición. 79% (mucho o bastante) entre las personas de estudios superiores y un 43% entre los de estudios primarios.
  • El 66% leen en algún momento de la semana. 47% todos los días y 19% 2 o tres veces por semana. Es 8 puntos inferior al 2004. ¡Importante! Un 13% menos en la lectura diaria. El aumento de afición no parece guardar una clara relación con el hábito demostrado. Las alavesas son las personas de mayor frecuencia lectora por territorio (74%), frente al 57% de las gipuzkoanas. Los votantes del PSE y el PP son los menos lectores. A más estudios, más frecuencia de lectura. 81% a diario o algún día a la semana entre los estudios superiores y un 54% entre las personas con estudios primarios.
  • Aumenta en 16 puntos (46%) en relación a 2004 (30%) la falta de hábito lector y el desinterés por la lectura aumenta en 10 puntos (44%) en relación a 2004 (34%). El pfactor precio es prácticamente insignificante.
  • El formato de lectura preferido sigue siendo el papel. En cualquier caso ha bajado en 34 puntos su ‘exclusividad’ como único formato (48%), mayor entre las mujeres (54%). El 13% de los encuestados dicen que sólo leen en digital. El formato digital exclusivamente (16%) es más utilizado por los hombres que por las mujeres (9%) . Los votantes de EH-Bildu son los que más leen en formato digital (17%) junto con los menores de 21 años (19%)
  • El 54% de los encuestados dicen que leen libros alguna vez a la semana. 25% todos los días y el resto algunos días. Se mantiene el porcentaje en relación al 2004 entre los lectores diarios. Los gipuzkoanos son los que menos frecuencia de lectura tienen. Las personas con estudios superiores son las que tienen mayor frecuencia, 70% alguna vez a la semana,  frente al 41% de los estudios primarios. Las mujeres leen también semanalmente (52%) con mayor frecuencia que los hombres (46%)
  • El idioma mayoritario de lectura es el castellano (86%).
  • En relación al 2004 hay una muy ligera disminución en lo referente al número de libros leídos en los últimos doce meses entre el grupo de los que leen de 8 a 12 libros, un 1% menos, y 13 o más, un 3% menos.
  • El idioma de lectura mayoritario (83%) de los que saben euskera es el castellano.
  • El formato del último libro que están leyendo los lectores es mayoritariamente en papel (81%). Y, ese libro, sólo lo han comprado el 50%. Un 9% se lo ha bajado gratis por internet, lo que nos indicaría que prácticamente la mitad de los que lo leen en digital se lo han bajado gratis. Un 1% de los lectores señala que lo ha cogido por eLibrutegia. El porcentaje de los que se lo han bajado gratis es el mismo del que lo ha conseguido por préstamo en bibliotecas (9%).
  • El 34% dice ser socio de alguna biblioteca.

Como resumen, tres hipótesis y una sugerencia:

  • El problema no está en los formatos, sino en los hábitos y el interés.
  • Nos deberemos preguntar qué ha sustituido a ese interés.
  • La educación sigue siendo el factor clave.
  • Escuchemos más a las mujeres que son más lectoras.

Euskadi y algunos hábitos culturales de sus habitantes. 1. En torno a la cultura

El Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco acaba de publicar el Sociómetro Vasco que analiza en esta ocasión de manera casi monográfica los hábitos culturales de las gentes que vivimos en Euskadi.

El trabajo de campo ha sido realizado entre la última semana de febrero y la primera de marzo de este año.

Dejo a continuación y de manera resumida, con algún comentario, algunos de los resultados referidos a cultura, política y dineros públicos. En posteriores entradas iré abordando otros datos del sociómetro.

  • La cultura se relaciona mayoritariamente con el conocimiento y aprendizaje de cosas nuevas (51%) . El grupo de edad más joven, además, lo relaciona en un grado más alto (56%) . Si esto es así, ¿por qué ese interés en venderla en muchas ocasiones en lo referente a sus manifestaciones como diversión?
  • Los ciudadanos consideran que la prioridad de la política cultural debe ser alta (57%) y piensan que actualmente no lo es lo suficiente porque el 64% piensan que las administraciones deberían apoyar a la cultura más que en la actualidad .
  • Hay alguna disparidad sugerente entre territorios y edades sobre a qué se debe dedicar el dinero público en cultura entre las alternativas propuestas.

Así, por ejemplo, en lo referente a territorios los bizkainos son los que más se decantan (50%) por una oferta cultural más asequible. Nota de humor: se ha debido perder ese espíritu bilbao de ‘¡por dinero va a ser!’. Supone una diferencia de quince puntos en relación a Gipuzkoa y Araba.

Los votantes de Podemos son también (50%) los que más se decantan por la oferta cultural más asequible que es la más elegida sea cual sea la tendencia de voto.

Los límites mayores los encontramos en relación al Patrimonio. Sólo el 13% de los votantes de Podemos quieren que se dedique dinero a conservar el Patrimonio, frente al 31% del PP.

A más estudios, más demanda de oferta cultural más asequible y menos dinero para el Patrimonio. Si el nivel de estudios suele tener una cierta correlación con nivel de renta, cuando se bajan precios o ¿a quién estamos favoreciendo realmente?

Finalmente los encuestados opinan que la inversión en cultura favorece, por este orden, mucho a la calidad de vida (44%), la convivencia (43%) y a la economía en último lugar (39%), habiendo en los tres casos, una diferencia importante entre el PNV y el PP que consideran en los tres casos que favorece menos que lo que consideran Podemos y EH-Bildu. La diferencia se sitúa en todos los casos por encima de los 10 puntos porcentuales. Dicha diferencia es todavía mayor cuando el cruce es con el nivel de estudios. A más estudios más se considera que favorece cualquiera de las tres posibilidades.

En la próxima entrada abordaremos la lectura.

Cultura: ¿sustantivo o adjetivo?

Ahora que andamos en época de siembra presupuestaria para ver si algún grupo político pica para su aprobación recupero un texto de Cristina Fallarás publicado en diciembre en La marea y que lleva por título Por qué los políticos no hablan de cultura donde constata la desaparición de facto de la cultura de los programas de los partidos.

Podemos leer en el mismo:

hemos sustituido la Cultura por el consumo de algo que llamamos “información”, con la embrutecedora pérdida que eso supone. Para empezar, porque la información está trufada de mentiras o sencillamente construida sobre ellas, y responde a los intereses de las oligarquías que la mantienen, mientras la creación responde solo al creador. Pero la diferencia no se queda ahí. La información caduca inmediatamente, hueca y volátil, trampa y cáscara, mientras la creación nos lanza hacia el futuro, dejando huella de lo que somos, un rastro que permanece y es herencia.

Cuando lo cité en facebook Álvaro Sobrino estuvo atinado en el siguiente comentario:

Cuando Cultura (sustantivo) pasó a cultural (adjetivo) dejó de ser esencial para ser prescindible. E interesante solo en función de lo económico. Neguémonos incluso a pronunciar ‘industria cultural’ o gestión cultural’. Si es imprescindible digamos industria o gestión de la cultura. Parece lo mismo pero no lo es.

De hecho, es radicalmente distinto.

No sé si el borrador del presupuesto presentado nominaliza o adjetiviza.

Aquí os dejo un enlace a la presentación que hace CIVIO de los mismos.

 

https://dondevanmisimpuestos.es/politicas/33/cultura#view=functional&year=2017

 

Santi Eraso: algunas reflexiones al hilo de una entrevista

Es curioso, Santi y yo hemos coincidido más en los últimos años que en tiempos en los que ambos hemos desempeñado una actividad mayor y más frenética en distintos sectores de la cultura.

Este gozoso encuentro conversacional tardío quizás sea provocado entre otros motivos tanto por un posible re-conocimiento mutuo como por el hecho de que ha aumentado en algunos casos la permeabilidad entre los distintos sectores culturales provocando con ello que surjan conversaciones y reflexiones desde miradas distintas que personalmente me resultan en muchas ocasiones más enriquecedoras que algunas de las que se mantienen exclusivamente dentro de un único sector de la cultura y que tienden con mucha frecuencia hacia el ombliguismo, provocando además a menudo que se pierda la mirada cultural que suele ser el paraguas que después todos queremos poseer para por un lado dotarnos de sentido y, por otro, pedir unas perrillas a las distintas administraciones en función de nuestro ‘valor intrínseco’.

Quizás este juego conversacional mutuo nos guste porque nos provoque, en palabras del propio Santi, la posibilidad de pensar, de preocuparnos por los límites de una situación.

Hace ya un par de años Daniel Heredia le realizó una entrevista a Santi que ha sido publicada en el número 18 de la revista Periférica y que también Santi reproduce en su blog.

Rescato de la misma algunas reflexiones que me invitan a pensar. Me tomo la libertad de poner algunas negritas…

  • La pasión por el conocimiento, la curiosidad por la vida y el interés por activar mecanismos de transformación cultural a través del arte, en sus múltiples expresiones creativas, han sido siempre mis principales herramientas de trabajo. Como dice la filósofa y activista Marina Garcés en su libro Fuera de clase. Textos de filosofía de guerrilla, para que pase algo a lo largo de nuestra vida podemos apoyarnos en tres potencialidades creativas: la de abrir (abrir posibilidades de vida que antes no existían), la de significar (producir significados nuevos o diferentes) y la de decidir (tomar una posición que no dejará las cosas tal y como estaban). Abrir, significar y decidir son tres maneras de hacer para que pasen cosas en nuestra vida personal y colectiva, privada y política.
  • ¿Cuál cree usted que es la virtud de un buen gestor?Sin ninguna duda, ser un buen mediador. Existen excelentes profesionales que son eficaces gestores de la realidad constituida, esa que nos vincula a formas determinadas de cultura. Me refiero a todo ese entramado de actividades que redundan en el fortalecimiento del orden establecido y que reafirman el carácter patrimonial y el valor comunitario de la cultura. Otros entendemos que también es necesario estar atentos a las emergencias estéticas, poéticas y políticas, a las interrupciones de sentido que se producen en los márgenes o en el interior del orden cultural instaurado. Es decir, hablo de facilitar mediaciones institucionales capaces de impulsar agenciamientos organizativos autónomos con poder para generar lenguajes y prácticas instituyentes no hegemónicas. Iniciativas que vayan, por un lado, más allá de la lógica identitaria o, por otro, de la instrumentalización mercantilista impuesta por la industria del ocio y el entretenimiento, que lamentablemente ha captado y encerrado nuestra subjetividad, convirtiéndonos en meros consumidores y haciéndonos olvidar nuestras propias capacidades.
  • Nunca he podido entender a los burócratas de la cultura pública que, teniendo la posibilidad de trabajar en un sector creativo, se convierten en aburridos gestores de la mediocridad institucional,
  • Hoy, probablemente más que nunca, la cultura está plenamente presente en la vida de las personas, pero en demasiadas ocasiones tan solo como mercancía y valor de cambio. No deberíamos olvidar que este modelo responde a intereses muy concretos del orden económico neoliberal.
  • Creo que nunca como ahora –cuando esta estafa neoliberal, denominada crisis, ha puesto patas arriba el sistema cultural público en Europa– son necesarias otras políticas para reformar de arriba a abajo el sistema cultural. La cuestión sigue siendo qué políticas. ¿Cómo nos ponemos de acuerdo para determinar qué tipo de políticas culturales se deben impulsar con recursos públicos y, por tanto, de interés social?
  • Resistir puede ser la desobediencia, el boicot o la insumisión, pero también la deserción y la fuga. Una negación de los hechos que abre otras posibilidades, un paso al margen que nos descubre nuevas contingencias. Entre la coherencia absoluta y la incoherencia total existe un margen de movimiento para una vida que quiere resguardar su dignidad.
  • Conducirse políticamente no es tomar partido por alguna organización en concreto -aunque es posible, por supuesto- porque, más allá de militancias explícitas y obediencias orgánicas, hay otras mil formas de manifestar la relación crítica que tengamos con la sociedad y con la historia, de las que la ética y la estética nunca están separadas.
  • No tengo ninguna duda de que el papel de la educación, la cultura y el arte son trascendentales para el progreso social. Ahora que el pragmatismo economicista trata de hacernos creer que esos saberes son inútiles, es el mejor momento para optar por una cultura de valores sociales y ecológicos, vinculada a su potencia educativa y transformadora que ayude a construir un mundo mejor. Tenemos la opción de elegir entre una política cultural que ceda el protagonismo exclusivamente al mercado y al consumo y otra que incentive largos procesos educativos, la formación y aprendizaje continuos a lo largo de toda la vida; que acentúe la participación de las nuevas generaciones emergentes, infancia y juventud, como sujetos activos y responsables de  un futuro por venir y que sea capaz de integrar la creciente diversidad ciudadana, cultural, religiosa, de género, lingüística, entendiéndola como una oportunidad y no como una amenaza.
  • El museo nunca es neutral porque constituye un sistema de protocolos y convenciones que definen el territorio del patrimonio común, pero también instituye y transforma sus contenidos ya que, a la vez, en principio, protege las artes de las exigencias perentorias de la cultura dominante y del mercado. No es solamente un depósito de fetiches porque lo que importa es la negociación del presente más que la legitimación del pasado. Pero también es un espacio de interpretación y transformación, entendido como sistema de participación…. Este tipo de museos de nueva generación, uno de cuyos emblemas es el Guggenheim de Bilbao, pasan a formar parte de la red de ciudades marca, cuyo objetivo principal es competir entre ellas para convertirse en focos de atracción empresarial.
  • Desde el momento en que la cultura se entiende como una industria más, poco a poco altera su misión educativa y su función social hasta transformarse en máquina de producción…. Pensar la cultura supone también recapacitar sobre el modelo de sociedad que queremos construir; sobre qué entendemos por bienes comunes y cómo hacemos para que su valor social sea respetado y fomentado, con el fin de que forme parte de los conocimientos, saberes, materiales estéticos y simbólicos fundamentales en la formación y sensibilización de las personas.
  • Los bienes culturales han pasado a formar parte de la cadena de valor competitiva y la  economía del consumo cultural se determina, en gran medida, por las leyes de la oferta y la demanda y sus reglas de juego: invención de mitos artísticos, grandes campañas de publicidad y promoción, marketing y propaganda, complicidad interesada de los medios de comunicación de masas (incluidos los públicos, lamentablemente), producción de grandes eventos y festivales monumentales, etcétera. Una sofisticada gestión de la pulsión del deseo, canalizada a través del impulso del consumo o, mejor dicho, por el consumismo compulsivo, como exacerbación del intercambio de bienes.
  • Lamentablemente, el sistema cultural dominante funciona con la misma lógica productivista, acelerada y consumista que el capitalismo impone en nuestras vidas; de hecho es un espejo donde se reflejan sus mismas señas de identidad: aceleración constante de la producción, competitividad, mercantilización, globalismo banalizado -contrario al internacionalismo localizado- espectacularización, desregulación, flexibilización, individualización, precarización etc. Si entendemos que la ecología es sustancial al cambio de régimen económico, la ponderación debería serlo también a una cultura responsable con la vida sostenible en las ciudades. Creo que, frente a la característica celeridad urbana que determina también los ritmos desenfrenados de la actividad cultural –véanse los debates sobre la movilidad y contaminación de Madrid o Barcelona- sería mucho más consecuente hacer menos, con más tiempo y, sobre todo, con una mejor y más justo reparto de los recursos; invertir más en los sujetos creativos, dignificando su trabajo, y menos en los objetos-maquinarias institucionales que literalmente se “tragan”, como monstruos hambrientos, la mayor parte de los recursos.

Participación cultural y bienestar ¿Qué nos dicen los datos? Observatorio social La Caixa

Sugerente el informe que presenta el Observatorio social de La Caixa y al que podéis acceder aquí.

Tras mi particular lectura, os dejo 8 citas-notas y dos gráficos.

  1. Según los estudios económicos, la educación es la variable más influyente
    en la participación cultural (véase, por ejemplo, Seaman, 2005).
    Por un lado, un mayor nivel educativo está asociado a un mayor interés
    y gusto por la cultura, lo que incentiva de manera directa la participación
    cultural. Por otro lado, a mayor nivel educativo, mayor renta y a
    mayor renta, más consumo cultural (Prieto Rodríguez et al., 2005). Así,
    el nivel educativo tiene una influencia indirecta sobre el consumo cultural
    a través del incremento de renta.
  2. La dimensión coparticipativa de la cultura y del ocio es importante para la felicidad.
  3. Si lo que se pretende es atacar el problema que supone la falta de interés,
    la política cultural debería integrarse en la política educativa para
    mejorar el gusto por las artes.
  4. En 2014, el 5,6% de las empresas de servicios del país se dedicaron a actividades culturales, generando el 3,73% de la actividad económica total. En 2015, el 2,5% de los empleos en España correspondían al sector
    cultural, casi medio punto por debajo de la media europea (UE-28: 2,9%)
  5. En 2015, las administraciones públicas destinaron el 0,4% del PIB y el 1% del gasto público a la financiación de servicios culturales; 0,2 y 0,5 puntos
    menos, respectivamente, que en 2005.
  6. En 2015, el 14,2% de la población española realizó prácticas artísticas amateur con frecuencia al menos semanal, frente al 29,7% de Alemania, el 27,5% de Suecia o el 21,7% del Reino Unido.
  7. En 2014, el 49,2% de los españoles consideraban que la presencia de inmigrantes enriquecía la vida cultural del país, muy por encima
    de la opinión de los británicos (33,4%), franceses (37,6%) y portugueses (38,1%).
  8. A veces, sin embargo, la función de la cultura es hacernos sentir incómodos, que nos preocupemos o sintamos que nuestras ideas sobre el mundo han cambiado o se han cuestionado de algún modo. Los valores extrínsecos son más fáciles de medir, por lo que los economistas tienden
    a centrarse en ellos. En cambio, es muy difícil encontrar una manera de agrupar los valores intrínsecos para expresarlos como un sentimiento general, ya que son diferentes para cada persona.

Hemen. Hoy a las 8 de la tarde puesta de largo

Hay proyectos del mundo de la cultura, la creación y sus aledaños que me hacen una especial ilusión.

Haberlos visto desde la distancia cercana crecer, evolucionar; conocer a alguna de las personas implicadas en los mismos; disfrutar del aire fresco que suponen en muchos casos; comprobar que hay nuevas miradas; saber que se mueven ya en relación con otros agentes…son razones que me animan a darles vidilla y ponerlos en valor.

Hoy uno de esos proyectos que podríamos llamar de la Generación del 92, cuatro de llas han nacido en este año, hace su puesta de largo a las 8 de la tarde.

En Bilbao, en la calle Ronda como si la propia elección de la calle animase a situarse en los límites entre el dentro y fuera o, quizás también, a hacer la ronda de parranda. De rondón hablé de ellos hace poco.

Hemen, aquí en euskera, es su nombre. Así se presentan.

Hemen es un colectivo compuesto por cinco creadoras que desde el ámbito de las artes y el Diseño, con su modo de proceder interdisciplinar, se centran en la producción local para dar visibilidad al oficio. Producimos objetos a través de la cerámica, obra gráfica y textil, remontándonos a la tradición del trabajo manual, hibridado con nuevas tecnologías. Hacer visibles los procesos creativos, enseñando y compartiendo herramientas.

Cinco personas, por ahora, sus actores. Ellos son:

Estela Miguel (Cuenca, 1992) Llega a Bilbao para estudiar en la UPV-EHU, tras haber cursado estudios de Bellas Artes en Madrid, Cuenca y Brasil. Desde pequeña aprendió a coser y de ahí paso por los métodos gráficos de impresión para encontrarse en el taller de Cerámica con las personas que ahora conforman este proyecto. A través del dibujo y la escultura ha encontrado su vía de expresión aportando su experiencia y métodos de producción.

Uxue Lopéz, (Bilbao , 1992) licenciada en Bellas Artes por la UPV-EHU y tras su paso por el máster de cerámica; arte y función de la UPV actualmente trabaja en el proceso Compuestos, con la beca de producción de BilbaoArte. A través de un proceso experimental, el trabajo de taller y la vivencia personal, desarrolla un proyecto híbrido regido por el cambio.  Uxue aporta al proyecto su experiencia en el campo de la cerámica y los moldes, así como su visión personal del mundo, ofreciéndonos preguntas para encontrar nuestra posición como creadores.

-Amaia Beldarrain ( Artea, 1990) ha cursado estudios de Moda en Madrid además de Ilustración y fotografía en la escuela ARGIARTE de Bilbao . Adaptable y paciente, ha colaborado en “coser” en todos los sentidos y territorios, otorgando sus conocimientos en los diferentes métodos. A través de la moda y la gráfica como disciplinas, sus proyectos se centran en recoger la tradición vasca como concepto para aplicarla a las nuevas ideas y procesos.

Izaro Sola, (Etxarri-Aranatz, 1992) Licenciada en la UPV_EHU en arte, centra su producción e investigación en la materia aplicable a la escultura, concretamente a través de la serigrafía, lo cual le permite expandirse. Después de terminar el máster de la UPV-EHU “Cerámica arte y función” y de terminar su beca en el “CIEC”, prepara un Doctorado en  escultura en la UPV-EHU.

Markel Gonzalez (Bilbao, 1992), graduado en la upv-ehu en creación y diseño, tras haber cursado el máster en cerámica, presentando su proyecto “barro para el barrrio”. Desde el principio ha sido la barbotina de todo este proyecto permitiendo que las grietas no saliesen a superficie. Su cabeza no para de aportar nuevas ideas que hacen que el proyecto tenga una piel fresca y experimental en cuanto a materiales y conceptos.  Su trabajo va desde la identidad visual hasta el trabajo de taller.
Allí estaremos hoy a la tarde. ¿Te animas? Seguro que te resultará sugerente.

Euskadi. Estadística de las Artes y las Industrias Culturales 2015

El Observatorio Vasco de la Cultura sigue haciendo un interesante trabajo intentando, con los medios de los que se dispone, dar respuesta a sus objetivos:

 

  • Ordenar, validar y generar información sobre el ámbito cultural.
  • Estudiar la realidad cultural vasca, sus sectores y demandas sociales.
  • Analizar los aspectos generales, sectoriales y territoriales vinculados a la cultura en su sentido más amplio, así como, abordar la formulación y adecuación de las líneas correspondientes de I+D+i en el sistema cultural vasco.

Se presenta en esta ocasión la Estadística de las Artes y las Industrias Culturales, con información relativa al año 2015.

Como ya viene siendo una línea de trabajo asentada y quizás no excesivamente habitual, se invita con la propia presentación de la información y los datos a realizar análisis que vayan más allá de los ámbitos sectoriales para así ofrecer a los agentes culturales contextos de lectura más amplios y transversales y que invitan a ‘salir del ombliguismo’.

Así, por ejemplo, el informe Miradas ofrece una lectura de conjunto con intención de facilitar su interpretación y  aporta dos elementos que suman interés a los informes sectoriales: la visión de conjunto del sector cultural y las lecturas transversales. La principal novedad en esta edición se dirige a profundizar en dos temas que, hasta ahora, no estaban suficientemente cubiertos con la información que se recogía en el cuestionario: la presencia del euskera en la producción y programación, y la posición de las mujeres en el empleo.

En primer lugar, se presenta una caracterización general de la realidad de las artes y las industrias culturales a través del análisis de la dimensión sectorial, la titularidad y su distribución territorial.

En segundo lugar, se realiza una lectura transversal de los datos: las asimetrías en los sectores, la distinción entre cultura reproducible y cultura en vivo, la evolución de la actividad económica de los agentes, el peso del euskera en la actividad cultural, el grado de dependencia pública entre los agentes privados, el nivel de renovación e internacionalización y la presencia de las mujeres en el empleo.

La cultura en la era de la incertidumbre…

Daniel Innerarity publica hoy un artículo el El Correo que lleva como título La política en la era de la incertidumbre. En abril, escribió también en el mismo medio en torno a lo improbable.

No es la primera vez que Innerarity reflexiona en un artículo en torno al momento actual y la incertidumbre. Ya en el año 2011, en un artículo en El País, escribía: Los límites cognoscitivos se refieren al hecho de que entramos en una era de mayores incertidumbres en general, pero de manera particularmente aguda en el caso de la política.

Me interesan sus reflexiones y me he permitido recoger tres de ellas. Os invito a leerlas-mirarlas desde el ámbito de la cultura, pensando sobre todo en el hecho de que algunas de las obras o creaciones se sitúan precisamente, en ámbitos inciertos, poco claros, sin límites totalmente definidos, abiertos a lo que pueda pasar o a la reacción que puedan generar, provocando o invitando hacia situaciones disruptivas…

Lo digo, además, por lo que puede tener de tensional con algunos discursos que se escuchan en ese mismo ámbito cultural que intentan fijar, definir y delimitar un único futuro o, lo que es peor, un futuro y una realidad cerrada y ya definida.

Ahí dejo las tres citas para que cada uno nos podamos mover en nuestras propias incertidumbres y en las de nuestras circunstancias.

  • La perplejidad es una situación propia de aquellas sociedades en las que el horizonte de lo posible se ha abierto tanto que nuestros cálculos acerca del futuro son especialmente inciertos.
  • Que haya una incertidumbre general es compensado por unas supuestas evidencias que se vuelven especialmente toscas e incluso agresivas.
  • Entender lo que pasa es hoy en día una tarea más revolucionaria que agitarse improductivamente, equivocarse en la crítica o tener expextativas poco razonables.

Innovar… despacito…y cerquita…

Hoy a la mañana, como muchas otras, siguiendo el hilo twittero y madrugador  de Carme Fenoll me he acercado a una reflexión en forma de imagen propuesta por CERLALC que me ha resultado sugerente.

Cuando ya a media mañana paseaba dejando a la cabeza que viajara a su ritmo me he acordado de tres proyectos cercanos que sin llegar a ‘detenerse’ tienen un ritmo y un hacer que creo son interesantes, por lo menos para mí.

De alguna manera estos tres proyectos, se detienen o nos invitan a cambiar el ritmo, para recuperar o para preguntarnos. O, por lo menos, para que los implicados en cada uno de ellos lo hagan.

Aquí os los lanzo empezando por el que tiene más años de vida y junto a ellos las tres personas que me venían a la cabeza, sabiendo y siendo consciente de que en estos proyectos hay muchas más personas implicadas.

  1. El tiempo y los espacios. ZAWPRuth Mayoral. El proyecto ZAWP con diez años de existencia en la península Zorrozaurre en Bilbao que nació a su vez del proyecto Hacería que tiene ya 20 añitos y que en este devenir urbano en una de las últimas zonas de expansión en Bilbao se han empeñado en trabajar en el ‘mientras tanto’. Escribe Ruth Mayoral en el Texturas 32Estamos convencidos de la necesidad de lugares como estos para que haya espacios como aquellos, aquellos en los que se muestra lo que ya se sabe que funciona porque antes se probó y se erró cientos de veces en otro lugar. Lugares donde ocurren cosas, en los que encontrar una historia sin necesidad de buscarla, que te cambian la vida, como un libro. O como los «nodos urbanos», a los que se refiere Imanol Zubero, para hacer referencia a las librerías… rompo una lanza a favor del mientras tanto, porque el mientras tanto es transformación y movimiento. Es el tiempo que nos permite el ejercicio de la resistencia, una resistencia que podemos inventar y reinventar cuantas veces queramos. Tenemos la tangibilidad de un libro y la intangibilidad de una historia. Trabajamos en crear cosas abiertas y accesibles. Tenemos en nuestras manos no sólo la capacidad, sino el poder de hacer que el tiempo pase despacio o deprisa. A nuestro antojo. Así que, si no hay mejor defensa que un buen ataque, aguantemos un poco más haciendo lo que sabemos hacer.
  2. Los soportes, el ritmo, las personas. Erredakzioa y La Taller Tania Arriaga y Maite Martínez de Arenaza. Proyectos en los que, como dice Tania en una reciente entrevista realizada por Txani Rodríguez para el periódico Bilbao, se trabaja anteponiendo la calidad al tiempo… Queremos rendir homenaje al periodismo y que el texto y la ilustración sean tratados como obras de arte…En La Taller nos esforzamos en tratar exquisitamente a las personas con las que trabajamos. Nos gustaría hacer eso mismo con los y las periodistas e ilustradoras… Aunque miremos hacia atrás, la propuesta se proyecta hacia el futuro y abre la puerta a la idea del periodismo de calidad de pequeño formato y no ligado a las mastodónticas empresas.
  3. La comunidad, el colectivo de los diferentes al rededor de la músicaEuskal Herriko Musika BulegoaMyriam Miranda. Recojo algunas notas, de una reciente entrevista en Noticias de Álava realizada por Carlos González AlonsoEuskal Herriko Musika Bulegoa es un proyecto de carácter estratégico para la música, un instrumento nacido del encuentro entre Kultura Live (Asociación de Salas Privadas de Euskal Herria), MIE (Musika Industriaren Elkartea), Musikari (Asociación de Músicos de Euskal Herria), Musikagileak (Asociación de Compositores de Euskal Herria) y el Gobierno Vasco. Desde la confianza en su valor y sin olvidar la autocrítica, la Oficina de la Música de Euskal Herria-Musika Bulegoa trabaja para la promoción y mejora de la actividad musical…. uno de los méritos de esta iniciativa es ver qué tenemos en común y qué podemos hacer en conjunto… Sabemos que no todos los proyectos van a ser igual de beneficiosos para todos los agentes. Sería muy tonto por nuestra parte pensar que vamos a satisfacer a todos… lo que nosotros buscamos es, ante todo, promover iniciativas que sean aglutinadoras, propuestas en las que todo el mundo se pueda sentir identificado… Creo que todo el sector musical de Euskal Herria tiene que venir a conocer esta iniciativa. Luego, ya nos dirás qué te gusta, qué no, que nos puedes sugerir. Es verdad que a veces encuentras prejuicios y egos, pero tenemos que romper esas barreras. Y tenemos que hacer de la comunicación uno de nuestros pilares.

Si tenéis ocasión, acercaros y conocerlos de primera mano. Creo que os merecerá la pena.

La importancia del objeto libro. Diego Moreno y Éric Vigne

Me ha resultado muy interesante la entrevista de Teresa Peces a Diego Moreno, editor de Nórdica, en Zenda libros.

Me interesa hoy poner el foco en la siguiente afirmación que es hecha por el propietario de la primera editorial española que tuvo una aplicación para el ipad y que nunca ha hecho ‘ascos’ a las nuevas tecnologías.

Dice Diego:

Nuestros libros no son libros habituales, el valor añadido de la impresión y el papel que utilizamos es muy importante y en América eso no se puede conseguir. Cuando vendes no solamente un texto, sino que vendes también una edición, el lector lo valora de veras, de hecho en América nuestros libros son un poco más caros que la media pero el lector lo valora mucho. Si utilizamos papeles normales y ediciones simplonas, bajaría mucho nuestra imagen de marca. La edición bajo demanda está muy pensada para el lector anglosajón que da mayor importancia al contenido y no tanto al continente. Yo creo que un libro bien editado aporta un plus de placer al lector. El buen vino no se bebe en un vaso de plástico, no sabe igual. En un libro, igual la experiencia de lectura está relacionada con su presencia final.

Me interesa, por un lado, la referencia que hace a la impresión bajo demanda, pensada para el lector anglosajón y que da más importancia al contenido y no tanto al continente. Recuerdo como en fechas recientes se nos ha intentado ‘colar’ por lo menos en sus titulares, la impresión del papel clave que puede jugar la impresión bajo demanda.

Me interesa el concepto que Diego maneja de ‘vender una edición’, no solamente un texto, poniendo así en valor el objeto, muy en línea en mi opinión con lo que escribe Éric Vigne en el último número de Texturas, el 32:

El objeto libro es el resultado del trabajo del editor a partir del momento en que da una existencia objetiva a un texto literario. Es un proceso que tiene lugar íntegra y exclusivamente dentro del universo literario: el editor tiene que dar con la forma material más adecuada para una escritura única y darle así el mayor eco posible. En los albores del siglo XX este desafío era esencialmente literario: en un momento en el que los procesos industriales ofrecen la posibilidad de hacer llegar estas obras a un lectorado cada vez más amplio, la alternativa entre el simbolismo, que tiende a degenerar en hermetismo para bibliófilos, y el naturalismo, que se deja tentar por los cantos de sirena del entretenimiento de una mayoría, es, a ojos de una nueva generación de editores, una trampa en la que no están dispuestos a caer.

Y me centro ahora, en el segundo comentario que hace, al señalar que ese modelo está muy pensado para el lector anglosajón, lo cual nos deja entrever que en su opinión, que comparto, existen modelos distintos, y sectores distintos en el fondo por su modo de hacer, de ver y de netender, la cultura y el objeto libro que en algunos casos sirve como mediación de la misma.

Ante un modelo anglosajón aparentemente más industrial y con menos alma tenemos también un modelo francés, como el que puede representar Antoine Gallimard que sigue afirmando: La edición es pura artesanía. Este espíritu recoge también mejor el punto 10 de las propuestas para una política cultural del que me hacía eco ayer:

Se recomienda generar y trabajar desde los tiempos y los ritmos de las personas, no influidos por valores exclusivamente económicos o por dinámicas de cumplimiento de objetivos cuantitativos (de promoción, de público, de rentabilidad…).

Y es que no todo es lo mismo ni es la primera vez que Diego pone el acento sobre en dónde se encuentra en su caso la sofisticación de su trabajo: en el papel.