Euskadi y algunos hábitos culturales de sus habitantes. 4. En torno a las artes escénicas y el bertsolarismo

El Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco acaba de publicar el Sociómetro Vasco que analiza en esta ocasión de manera casi monográfica los hábitos culturales de las gentes que vivimos en Euskadi.

Abordo en esta entrada, la cuarta de la serie, los datos relacionados con las artes escénicas.

  • No llega a la mitad de la población la afición por las artes escénicas (40%) y sólo el 24% ha asistido al teatro en los últimos 12 meses. Si hablamos de danza, la asitencia se reduce al 13%, igual que la lírica. A más edad, más afición y a más estudios también. La franja de edad 46-64 es la que más asiste al teatro (35%), los votantes de Podemos (31%) y las personas con estudios superiores (42%).
  • La afición al bertsolarismo alcanza al 21% de la población y sólo el 16% ha asistido a alguna actuación en los últimos 12 meses. Por edad, los mayores de 65 años son los más aficionados 29% y los más jóvenes los menos (15%). Por voto, los votantes de Bildu son los más aficionados (44%).

Pabellón 6

Lo de pabellón suena en principio a fábrica, aquí en Bilbao tambien a Hospital, en concreto al de Basurto (Pabellón Revilla, Pabellón Gandarias) y también, por lo menos a mí, a cárcel o a psiquiátrico.

Con nada de esto directamente tiene que ver la historia de hoy. Sí está más cerca de las fábricas y del hacer y quizás a un punto de las ‘sanas locuras’-

Hay cosas que se mueven en el mundo de la cultura o quizás sería mejor decir que hay personas inquietas que no han parado nunca y ahí, aun pasando los años y las experiencias, parecen seguir creyendo que hay algo nuevo por hacer.

Este es el caso de Ramón Barea, Irene Bau, Patxo Tellería, Pako Revueltas, Nagore Navarro, Borja Ruiz, Nuria M. Cres y Ander Lipus, las bailarinas Matxalen Bilbao y Blanca Arrieta, el músico José Urrejola, el artista y escenógrafo José Ibarrola, y el escritor y crítico Josu Montero que quieren seguir enredando.

En  Pabellón 6 creen firmemente  las artes escénicas, el teatro y la danza, nos unen y nos retienen porque operan contra el ruido nacido para tapar el silencio, contra la velocidad que nos empuja hacia el vacío minuto siguiente. Creemos que la función del teatro y de la danza es parar ese afuera, juntarnos un rato ante un artefacto más real que la realidad que nos venden, imponen y decretan. Se sitúan al mismo tiempo en relación con el entorno ZAWP y nos invitan a participar en el proyecto como una de las formas más claras de interactuar e ir más allá del mero espectador.

Lo dicho: algo se mueve y como nos va el meneito pues vamos a ver si nos apuntamos.

¡Pasen y vean!