Más que libros. ¿Sutileza o torpeza?

Paso delante del escaparate de una gran cadena.

Veo este anuncio.

DSC_0004Y me quedo con algunas dudas.

– La primera, el interrogante que he señalado en el título: ¿sutileza o torpeza? Me inclino por la segunda.

– La segunda. Hay una prueba evidente de que libros y e-books no son lo mismo. No sé si la clasificación se ha hecho en función del IVA impositivo o como reconocimiento de diferencia situando además al e-book en el punto medio entre un aparato y el juego.

– La tercera. ¿Será que se quiere mantener, gráficamente por lo menos, la superioridad del libro frente a los otros productos?

– La cuarta. Ese mucho más ¿qué quiere indicarnos? ¿cantidad en la oferta o calidad en la nueva oferta que antes no existía?

– La quinta. Esta os la dejo como regalo de Navidad aunque supongo que muchos habréis visto este mismo anuncio. ¿A qué cadena se le puede ocurrir anunciarse así?

Abrazos y que este 25 sea tan moderadamente feliz como debería ser todo el año.

Estados Unidos: el lento crecimiento del ebook

A principio de mayo The digital Reader publicaba unas cifras de facturación de enero facilitadas por la Associaiton of American Publishers.

Al verlas uno tiene la sensación de que la distancia existente entre el ruido en torno al ebook y los resultados de facturación reales sigue siendo muy grande.

Según los datos facilitados el porcentaje de facturación en Estados Unidos se sitúa cerca del 30%, pero su crecimiento interanual sólo ha sido de un 1,23%.

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Todo parece ir más lento de lo que muchos desean y quizás en algún momento se deba analizar con precisión suiza el casi seguro desequilibrio existente entre inversión y resultados de facturación;  que ya se lleva unos cuantos años enredando con el tema y el futuro predecido nunca acaba de llegar.

 

¿Qué, cómo y cuánto se está editando? ¿Nuevas tendencias?

Tres pinceladas que ya veremos si marcan tendencia.

1. Parece que la edición de ebooks en el 2013 se estanca y la de libros en papel baja un 15%. Que la edición en papel baje normal, pero que la edición de ebooks que es casi ‘recién nacida’ se estanque ya es como para darle una vuelta.

2. En estos primeros días de enero los isbn registrados en soporte papel siguen siendo claramente mayoritarios. Analizando aquellos formatos en los que han sido registrados hasta la fecha más de 10 títulos estos son los resultados:

isbn2014El 83% sigue siendo papel-papel. O sea, es lo de siempre lo que marca la tendencia real al parecer.

3. De los nuevos agentes que hasta hoy se han dado de alta todos son autores-editores. ¿Será reflejo de la crisis que afecta a las empresas, pero mantiene intactos los egos autorales?

La simplicidad mata la diversidad. Lo que no se verbaliza en los discursos de los gurús e interesados en imponer lo electrónico

La sabiduría de Bernat me ha permitido llegar a una información sobre preferencias de consumo en digital que me parece sugerente.

La información me lleva a sacar algunas conclusiones provisionales.

1. Entiendo que la misma trabaja sobre la muestra de personas que leen con soporte electrónico. No sabemos cuántos son los que prefieren el soporte tradicional.

2. Existe una situación creo que preocupante de tendencia a monopolio de mercado por parte de Amazon. En cualquier caso, el oligopolio de la mediación compradora es ya una realidad. La cultura no casa bien con estas situaciones empresariales.

IMG_33893. Según qué, depende cómo. Basta ver la gráfica para constatar que ‘para gustos están hechos los colores’. Interesante, en mi opinión, los datos del cómic. Lo visual fundiona mejor en papel que en pantalla. Sobre esto, poco o nada se suele decir.

IMG_33884. ¿Por qué se hacen tantas subcategorías de ficción? ¿Para que la tabla quede intencionadamente sesgada hacia una dirección? Quizás mejor poner al lado cuánta producción editorial supone realmente cada una de las categorías.

5. El libro de texto y el científico-técnico ni aparecen.

6. Recojo finalmente algo ya escrito hace 6 años en este blog que hacía referencia a algo que se decía hace ya más de 12 años:

No se prevén los primeros beneficios por libro electrónico antes del 2003 en el continente americano y dos o tres años más tarde en Europa. Los analistas de Pricewaterhouse prevén que en el 2004 los libros electrónicos, apartado en el que se engloban los e-books, los títulos descargados de Internet y la impresión bajo demanda, supondrán el 26% de las ventas totales”. La consultora Forrester Research afirma, por su parte, que en el 2006 más de un 17% de las ganancias editoriales provendrán de los ebooks. Sostiene dicha consultora que los libros electrónicos conseguirán dar un empujón a un negocio que estaba estancado. Porque, además de venderse, potenciarán y difundirán el interés por la palabra escrita, reforzando así la industria editorial tradicional.

7. La pregunta que queda en el aires sigue siendo la misma. Poco o nada de esto se ha cumplido. ¿Será ahora distinto?

8. Como siempre, los matices diversos y disonantes son importantes para romper la unidimensionalidad de algunas estructuras y discursos. Así lo señala con calridad la Nueva agenda por el libro y la lectura del CERLALC cuando dice:

No hay lugar para la ingenuidad, ni para las simplificaciones. La lectura y el libro no tienen un único futuro. No puede haberlo en la medida en que la oferta, los contextos de lectura y las formas que adopta la demanda representan un universo suficientemente heterogéneo como para ser modelado por un mismo y único paradigma. Su actual pluralidad no puede ser comprendida desde una única perspectiva, ni puede ser apreciada la totalidad de sus finalidades, materialidades e interacciones con los lectores, por un solo paradigma. En ese universo fluyen infinidad de expresiones y públicos. Por otra parte, el paradigma digital, que se presenta con la firmeza de la promesa autocumplida, ya demostró su inestabilidad interna en innumerables ocasiones, lo que invita cada vez más a una mirada crítica sobre los fenómenos culturales y sociales que acontecen, alejada de toda tentación tecnocéntrica. (pag. 20-21)

En la elaboración de una nueva agenda del libro y la lectura deben prevalecer la perspectiva cultural y política sobre los fenómenos de cambio, y una distancia prudencial con el imperativo determinista sustentado en la sobrevaloración de las tecnologías en el estudio de los escenarios futuros. Lo más significativo provendrá de la actitud que adoptan los diversos actores sociales frente a esos escenarios, connotados en su mayoría por la convivencia de soportes, lenguajes, narrativas, estéticas y tecnologías. (pag. 21)

De Barbastro a Bilbao y las profundas dudas sobre el libro electrónico o digital

La Asamblea Nacional Francesa acaba de poner un dedo en la llaguita y ya que tanto nos gusta mirarnos en los vecinos quizás ahora también convenga tomar nota para la reflexión.

El argumento parece de cajón: los sistemas de ‘protección’ que algunos, la mayoría, de los editores ponen a los libros, DRM y derivados, atentan contra los derechos del lector-ciudadano. Es decir: la ciudadanía por delante de la industria. Casi, casi igual que lo que piensa el señor Lassalle.

Proponen algo sencillo: que sólo lo digital en formato abierto se puede beneficiar del Iva reducido porque prima, resumiendo,  el derecho del lector sobre la ‘industria cautiva’.

Qué es lo que tiene de importante esta deriva. En mi opinión resitúa sustancialmente la discusión y la pone, por lo menos, en parte de nuevo en el ámbito de los derechos ciudadanos y de la cultura.

Ya, quizás sería bueno, aprovechar el viaje para profundizar y afirmar que se le dé también una vuelta al papel y al tratamiento que deben tener también algunos de los títulos que se publican que difícil sería considerarlos como un bien cultural.

Señalo lo de Barbastro-Bilbao porque en fechas recientes se ha celebrado por un lado el I Congreso de Libro electrónico y, por otro, en Bilbao, las segundas jornadas de Liburutekia.

Del encuentro de Barbastro, Lucía Cobos me ha remitido un excelente ‘resumen formato twit’ que reproduzco tal cual a continuación:

Conclusiones Barbastro

Editores a, editores b y editores en transición.

Libreros zombies.

Digital como algo nuevo y/o como libro de bolsillo.

Empresas amables vs empresas agresivas.

¿Qué es un libro? ¿Qué es un libro electrónico? ¿Y uno digital?

¿Habría que cambiarle el nombre?

Precaricemos, precaricemos…

La cutrería en lo digital se nota más que en lo electrónico.

Banalización de lo digital.

Piratería digital es el nuevo fotocopiar.

Adiós soportes actuales, hola gafas.

Si yo tuviera que sacar algunas conclusiones del encuentro de Bilbao creo que serían distintas y quizás, en gran parte, debido a los agentes presentes. Éramos menos que en Barbastro, pero más ‘combativos’.

Por qué hablar de algo que no existe. Si no se crea en digital lo que se comercializa en digital es una mala copia y, además casi siempre, con preservativo.

Bibliotecarios, seguid hablando y enredando porque sois los que ayudáis a poner la ciudadanía y sus derechos como centro del debate.

Aquí no hay ‘gurús’. Nadie sabe exactamente qué va a ocurrir. (Se la debo a Gonzalo Garrido).

Algunos nos quieren meter a empellones en su taxi. ¡Viva la bicicleta aireada y abierta con ritmos distintos según las posibilidades de cada uno!

No hay futuro. Hay futuros.

Le va bien a quien pasa, en parte, de lo digital. Los brotes verdes son palpables.

Sí tecnologías para la vida cotidiana como derecho del usuario.

Libranda de mis amores informa mejor a tus editores.

Fue un encuentro conversacional. Nadie usó el DRM para que no hubiera preguntas y siempre hubo tiempo para las mismas. Se valoró más la pregunta conversacional que la ponencia magistral.

Diré que aprendí en ambos, pero me sentí más cómodo en el ecosistema del segundo.

Ahora bien, si lo electrónico se queda sin el libro, ¿cómo llamaremos al siguiente Congreso? Ya lo decía Lucía. Por lo menos se lo preguntaba: ¿Habría que cambiarle el nombre?

El estado de salud del sector editorial. El pastel del libro electrónico parece dar calambre

Y es que, como decía Sabina

Hoy los tiempos adelantan
que es una barbaridad,
el que no camina, corre
o está aprendiendo a volar.

En el año 2001 el libro electrónico parecía no existir en el Comercio interior y en cambio en el año 2012 el libro digital, que no electrónico por lo menos para los editores, parece empezar a desplegar algunos datos que dan o impresión, o miedo o descolocan.

Esta diferencia entre electrónico y digital quizás algún sabio debería intentar aclararla. Porque así no es de extrañar que cuando se celebra el I Congreso de libro electrónico, los ‘digitalistas’ parecen no sentirse convocados ya que de hecho no era excesivamente numerosa su presencia en Barbastro.

Vamos pues a los datos.

librosendigitalLos datos de esta tabla no me parecen claros y soy incapaz de saber dónde se sitúa la diferencia entre ‘editados’ y ‘comercializados’ más cuando estos segundos son superiores en número. La única explicación que se me ocurre es que esta segunda cantidad recoja el hecho de que un título en digital puede ser editado en distintos formatos (pdf, epub…), pero, buscando comparaciones, esta lógica no se utiliza para el papel (tapa dura, bolsillo).

En cualquier caso parece que la cifra que el estudio pone encima de la mesa como comercializable es la de 100.000 títulos y que ha generado una facturación de 74 millones de euros en números redondos.

Es curioso que no se haga una desagregación por materias de los títulos y en cambio sí se haga de la facturación. ¿Esconde esto alguna trampa?

facturación digitalLlama mucho la atención o, si lo prefieren en lenguaje coloquial, ¡canta un montón, el descendo del 50% en Ciencias Sociales y humanas. De hecho, toda la bajada se explica por el descenso de Derecho y ciencias económicas. Así nos va con la crisis económica y los ‘juicios pendientes’. Si es que ni los economistas ni los abogados parecen leer.

Pero datos ‘haerlos hailos’. Por lo menos el Ministerio parece tenerlos.

titulos_digital_pormateriasLo que ocurre es que al Ministerio sólo le aparecen 20.708 libros digitales en 2012 y a los editores, en su cifra más baja, 35.000. Fiabilidad de información que se dice.

Difícil es, con esta diferencia de datos que no es seria, o bien por parte del Ministerio o de los editores, pensar que se está haciendo una transición o una adecuación a las nuevas realidades.

Contemos la historia ahora de otra manera. Hace ya unos meses se calculaba el parque de ‘dispositivos’ en España en cinco millones. restemos a la facturación en digital por lo menos la parte referida al Derecho que en la mayor parte de los casos serán bases de datos. Ello nos da un resultado de 58 millones de euros para repartir entre cinco millones de dispositivos. Calculemos que esos dispositivos tengan un costo medio de 100 euros. Ello querría decir que para leer 58 millones de euros hemos invertido 500 millones.

Los listos dirán que esto no vale porque muchos dispositivos, que es lo que nos pretendían vender Amazon y Casa del Libro en el Congreso son para nuestro ‘divertimento’. Quizás. Pero así, mientras nos mantienen entretenidos, nos siguen colando gato por liebre.

Lecturas del día 21 de junio

  1. ¿Necesitamos libros de texto?El futuro de la educación está en los recursos educativos abiertos (Unesco)
  2. Lectura y bibliotecas escolares (OEI)
  3. ¿Necesitamos libros de texto?
  4. ¿Por qué se venden tan pocos ebooks en España?
  5. Cuando tu editor hace las cosas bien (Manuel Gil)
  6. Intemperies editoriales (Joaquín Rodríguez)
  7. Seleccionar lecturas para qué, por qué y cómo (Gemma Lluch)
  8. Libros distintos, tecnologías dispares (Alberto Vicente)