Ver, oír…

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El espacio que aquí veis aparentemente vacío, sin personas, se me ha mostrado hoy lleno de imágenes, recuerdos, palabras, miradas.

No sabemos muchas veces qué es lo que se mueve y remueve dentro de nosotros para que algo, un texto, un espacio, una mirada, una palabra, una imagen, en un momento concreto, generen en nosotros vibraciones y sensaciones distintas a las que en otros tiempos distintos nos pueden provocar.

Hoy visitando a mi madre en casa, este espacio, justo al pasar se ha llenado de golpe de recuerdos y tiempos vividos.

La palabra, la miradas, la conversación llenan todos los recuerdos que me siguen uniendo a ese espacio vital que sigue estando y siendo presente.

Quizás es donde aprendí, vi y viví el arte de la conversación.

“Solo cuando vemos la cara del otro y oímos su voz, nos comportamos de forma más humana entre nosotros” (Sherry Turkle; En defensa de la conversación; Ático de los libros, pag. 38)

En defensa de la conversación

en_defensa_de_la_conversacionInicio la lectura del libro de Sherry Turkle, En defensa de la conversación. El poder de la conversación en la era digital, editado por Ático de los libros.

Buena pinta y con unas cuantas notas tomas tras las primeras cincuenta páginas.

Los libros, las lecturas, si lo preferís, se presentan a veces, se nos acercan ,en momentos propicios para que vayan calando o para enriquecernos.

Este libro ha aterrizado en mi vida este sábado entre dos experiencias sencillas, pero enriquecedoras en lo personal…

Solo cuando vemos la cara del otro y oímos su voz, nos comportamos de forma más humana entre nosotros. (38) escribe Sherry Turkle.

El viernes disfruté de un encuentro y conversación con Maite de La Taller, gracias a la mediación ‘celestinil’ de Aintzane, que estaba convencida de que me iba a encantar conocerla y conocer la experiencia y acertó. En la conversación a tres estuvo también muy presente la propia autoconversación que la artista y todas las personas mantenemos con nosotras mismas y las posibilidades abiertas de buscar algunas líneas de colaboración que nos permitan seguir encontrándonos. Curioso la frecuencia con la que aparecen terceras personas apreciadas por los presentes.

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Quedé maravillado del trabajo, del proyecto, de las ideas y… de la sencillez. ¡Gracias Maite y Aintzane!

Y un domingo de encuentro familiar y de celebración con conversación alrededor de la mesa. Mesa y conversación o conversación y mesa, como prefiráis,  son piezas importantes en mi entorno familiar. Es un buen momento para mirarnos a los ojos y pasar, también, la prueba del algodón gastronómica.

Quizás porque nos guste practicar lo que escribe Sherry Turkle:

La conversación cara a cara es el acto más humano, y más humanizador, que podemos realizar. cuando estamos plenamente presentes ante otro, aprendemos a escuchar. es así como desarrollamos la capacidad de sentir empatía. Este es el modo de experimentar el gozo de ser escuchados, de ser comprendidos. (15)

Así que como el tiempo es finito intentaré seguir encontrando momentos de conversación y no de mera conexión. (pag. 44)

 

Caracoles en salsa vizcaína

En la familia existe una querencia a disfrutar de la mesa y convertirla en punto de encuentro y celebración en momentos importantes de la vida.

Importante, en cualquier caso, es a veces, simplemente el deseo de juntarnos para conversar de forma sosegada.

Pero dentro de esa querencia existen también algunas tradiciones que van por ahora pasando de generación en generación.

Una de ellas es la preparación de los caracoles a la vizcaína plato típico de nochevieja en el que se junta una parte de la familia, pero no toda.

En la preparación hasta la fecha sólo intervienen las mujeres. Y así, dos, tres días antes, las nueve mujeres de la familia se juntan para prepararlos convirtiendo la tarde, también, en una preparación-merienda que en sí misma guarda también sus ritmos y peculiaridades en lo referente a las tortillas de patatas.

Algunos de los que no podemos asistir sí pasamos por casa unas horas antes la misma noche de nochevieja para recoger nuestras correspondientes raciones que pasan a buen recaudo, léase congelador en este caso, para encontrar su momento propicio de degustación celebrativa.

Este año, les hemos dejado poco margen. Otros, suelen aguantar hasta febrero; pero en esta ocasión, el 15 de enero nos ha parecido la fecha adecuada para compartirlos

en una comida, donde los tres miembros que invitábamos nos hemos afanado en poner parte de nuestro ‘saber y hacer culinario’ en la mesa. Somos cocinillas en distintos grados que parecen ir mejorando con las nuevas generaciones.

La madre

El padre

Y el hijo

No somos de complicarnos. Somos más del modo ‘disfrutón sencillo’ y de tener tiempo para la conversación. Quizás la comida compartida esté muy cerca de la lectura y de la cultura en ese espíritu ‘zaidiano‘ de seguir buscando excusas constantemente para conversar y hacer tertulia.

Claro que en esto, también hay una diferencia entre la comida/lectura/tertulia sosegada que es el primor por lo bien hecho que necesita su tiempo y la comida/lectura/tertulia rápida-basura.

Así que a las personas que a veces me señalan con el dedo de manera cariñosa, y a ratos noto que envidiosa, diciendo que me paso el día comiendo, les diré que se equivocan. Que están mirando el dedo y no la luna. Lo que intento y me gusta es buscar momentos para la conversación, la tertulia y el estar con otras personas y la mesa donde se nos presenta la comida y/o los libros sigue siendo una excusa maravillosa.

¡Feliz domingo¡

Flores… mientras la vida sigue…su aventura

La comida de Reyes marca el punto y seguido a la vida de la familia.

Es el momento, hay alguno más durante el año, donde el ‘núcleo duro’, ya todos mayores de edad, algunas con mucha mayoría, nos juntamos y disfrutamos de la compañía de unos y otros.

Sabemos lo vivido y oteamos parte de lo que nos espera.

La piña unida y diversa siempre está ahí presente.

La mesa como siempre una excusa para la conversación y vernos de nuevo juntos.

Hoy, un símbolo distinto: cinco ramos de flores. Un símbolo cuyo significado queda para nosotros, pero que es una pequeña marca de vida, de solidaridad, de distinción y de distintos y de mucho, mucho cariño que ojalá siga estando presente en las duras y en las maduras.

Creo que hoy es un buen día para acercar aquí a Anjel Lertxundi.

La forma más plena de vivir la enfermedad de alguien requiere que tanto el enfermo como sus allegados desarrollen una especie de ars vivendi cotidiano (lo que Cesare Pavesse llamaba Il mestiere di vivere –el oficio de vivir-), en lugar de quedarse escuchando al negro cuervo que grazna en la ventana del desánimo…No hay otra opción que buscar y desarrollar la alegría de un ars vivendi, pero basado no en lo material, no en los bienes ni en el dinero, sino en la música de la vida. (Anjel Lertxundi; Tú; Erein; pag. 52)

En Francia, la lectura es un placer que se transmite de padres a hijos. En España, también.

Se ha presentado recientemente en Francia un estudio sobre  los jóvenes y la lectura. (Acceder).

Algunas notas breves que aunque no sean nuevas quizás reafirmen tendencias y haga que no nos rasguemos tanto las vestiduras por estos lares tan dados al flagelo y a considerarnos en ocasiones ‘raras avis’.

Leer más “En Francia, la lectura es un placer que se transmite de padres a hijos. En España, también.”

Tiempo, silencio, lentitud, pequeño… George Steiner con previo y epílogo de Bauman

Teorizar que Internet es una forma nueva y mejorada de la política, que navegar por la red es una nueva y más efectiva forma de compromiso político, y que la vertiginosa velocidad de conexión a Internet significa un avance de la democracia, se parece sospechosamente a una excusa más de las tantas que esgrimen las clases ilustradas a la hora de justificar sus prácticas de vida, cada vez más despolitizadas, y a su aspiración de obtener una baja con honores de la ‘política de lo real’. Contra ese fondo de alabanza coral, el rotundo veredicto de Jodi Dean resuena con potencia: esas tecnologías de comunicación actuales son ‘fuertemente despolitizantes’, esa ‘comunicación funciona fetichísticamente hoy: como descargo de una pérdida de poder o castración política mucho más profunda….El intenso flujo de la información no confluye en el río de la democracia, sino que abreva insaciablemente en él, interceptando sus contenidos y desviando sus cauces hacia gigantescos y majestuosos lagos artificiales estancados. (Zygmunt Bauman; Vida de consumo; FCE; pag. 147) (CDT)

Sugerente entrevista a George Steiner en El País realizada por Borja Hermoso. Merece la pena leerla entera.

  • Aristóteles nos dice: “Si no quieres estar en política, en el ágora pública, y prefieres quedarte en tu vida privada, luego no te quejes si los bandidos te gobiernan”.
  •  … Y escuche una cosa: muy lentamente, los medios electrónicos están empezando a retroceder. El libro tradicional vuelve, la gente lo prefiere al kindle… prefiere coger un buen libro de poesía en papel, tocarlo, olerlo, leerlo. Pero hay algo que me preocupa: los jóvenes ya no tienen tiempo… de tener tiempo. Nunca la aceleración casi mecánica de las rutinas vitales ha sido tan fuerte como hoy. Y hay que tener tiempo para buscar tiempo. Y otra cosa: no hay que tener miedo al silencio. El miedo de los niños al silencio me da miedo. Solo el silencio nos enseña a encontrar en nosotros lo esencial.

Sugerente también como todos los sábados la reflexión de Antonio Rodríguez de las Heras, Desconexión, en bezdiario. Plantea como hipótesis real ya la creación desde el no-encuentro y la penalización de la desconexión. Disfruto siempre con la búsqueda de matices o contrapuntos amables que permitan seguir la conversación que la conexión aunque no sea presencial es posible en este caso.

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Creo que sigue siendo necesario, diría que imprescindible, por lo menos en mis coordenadas vitales, la lentitud, el encuentro y el tiempo para disfrutar y poder compartir algunos momentos vitales.

La mesa del encuentro y lo que en ella se comparte requiere sus tiempos previos y su momento amplio de compartir. El guiso, callos y lengua en salsa, es el regalo del tiempo y con ello, la puesta en valor, no por el precio, sino por la dedicación y el cariño puesto en ello.

Hoy ha sido uno de esos días. Había algunos temas para conversar y merecía la pena el sosiego, el cuidado y, por supuesto, la celebración de la vida de nuestras mayores que tanto nos han enseñado.

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Quizás con los libros también ocurra algo parecido. Me ha encantado encontrarme  navegando, dentro de este mundo dual, con Llibres artesans. Como ellos dicen, haciendo los libros del futuro desde 2002.

El punto de vista sobre el cómo hacer y qué es lo que ponemos en valor con ello me resulta mucho más sugerente que la de los soportes sobre todo si no hay ni un cómo, ni un qué, ni un porqué.

Los más desposeídos, los más carenciados, son quizás quienes han perdido la lucha simbólica por ser reconocidos, por ser aceptados como parte de una entidad social reconocible, en una palabra, como parte de la humanidad. (Pierre Bourdieu en Zygmunt Bauman; Vida de consumo; FCE; pag. 11)

 

Celebrar las ganas de vivir y el futuro con sentido del humor

Domingo de reunión familiar y momento de celebrar la vida, las futuras generaciones y de reconocer a las mujeres de la familia, cuatro en esta ocasión.

Color y costumbrismo bilbaino para este domingo en el que nos juntaremos para compartir mesa y mantel. Dentro de la bolsa de Arrese cuatro clásicos: Rusos, palmeras de chocolate, macarrones y pasta de piñones.

… éramos los únicos con sentido del humor. No consiste en contar cosas graciosas aino en una mezcla de sabiduría y carácter, de entender y vivir la vida con resignación y entereza, de no tomarse en serio a sí mismo, ni mucho menos a los demás, de ver el lado absurdo de las cosas sin sobresaltarse, de cultivar el desapego, de ser sencillo y natural además de comprensivo y paciente con los defectos de los demás, como éramos nosotros en definitiva, personales geniales y sencilla. (Manuel Arroyo-Stephens; Pisando ceniza; Turner; pag. 338