Los editores españoles salen mal parados comparados con el resto de sus colegas

El nuevo presidente parece tener tarea entre manos si hacemos caso a algunos de los datos del Annual Report October 2013 | October 2014 de la IPA.

¿País con más descenso en facturación interanual? España.

¿Uno de los países con más títulos nuevos por millón de habitantes? España. Muchos títulos y menos ventas = a un fenómeno ampliamente conocido: más devoluciones.

No hablemos ya de comparativos en ferias profesionales.

Así que ¡al tajo interno primero!

 

 

¿En manos de quién queda la Federación de Editores?

La respuesta es sencilla: en aquellas manos que la Asamblea ha decidido que quede. ¿no?

La Federación de Gremios de Editores de España ha nombrado nuevo presidente. La persona elegida ha sido Daniel Fernández.

Cuando se producen estos cambios siempre hay, por un lado, mensajes que se lanzan como botellas al mar y referencias sobre la figura en los medios.

Empezando por lo segundo y entre lo que he ido viendo por aquí y por allá hay como siempre un dato curioso: solo el medio que pertenece al mismo grupo en el que navega Daniel Fernández hace referencia a dicha sinergia. Ya no nos debemos extrañar que haya presidentes de los editores que  que estén integrados en grupos multimedia. ¿Quién es en este caso? Infolibre. Dice así:

Fernández es presidente de Ediciones Prensa Libre SL, la sociedad editora de infoLibre y tintaLibre.

Reflexión de Discepolo que viene al caso:

Como el resto de medios de comunicación de masas, la edición participa en la transformación del público en masa: mediante una organización de la producción cada vez más centralizada y de medios financieros cada vez más poderosos; mediante la instauración de modelos de distribución de los beneficios y de gestión de las inversiones que privilegian a los dirigentes y a la élite de los altos mandos empresariales, jugando un papel importante en el aumento de la desproporción entre los emisores y los receptores de opinión.(La traición de los editores; pag. 25)

Señalaremos una segunda curiosidad, que se da en todas las notas que he leído. Solo hay referencia a dos editoriales Edhasa y Castalia. Parece que en el tránsito del 2013 al 2014 o en el tránsito si se quiere de presidir a Catalunya a presidir a todos los editores de España De Vechi se ha caído por el camino en todos los casos y Castalia en algunos.

Diciembre 2013 – El Periódico

Daniel Fernández (Barcelona, 1961) dirige las editoriales Edhasa, Castalia y De Vecchi ediciones, así como Ediciones Prensa Libre.

Diciembre 2014 – El Periódico

La asamblea general de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) ha elegido hoy como nuevo presidente a Daniel Fernández, editor de Edhasa

Nota: verán que en el caso de El Periódico lo que no ha cambiado es la foto.

Y qué hay de los objetivos.

Los medios a quienes parece que la información les ha llegado en ‘modo comunicado’ recogen los siguientes:

Algunas concreciones sobre los objetivos primordiales son la intención de equiparar el IVA del libro digital que se encuentra al 21%, al de papel que actualmente se encuentra en un 4%. Otro de los puntos clave será la defensa a ultranza de la propiedad intelectual, además la defensa del libro de texto o la necesidad de recuperar las bibliotecas de aula y escolares, según ha comentado la FGEE.

y junto a estos que son más menos los de siempre, también, de nuevo, el de siempre.

“trabajar en la puesta en marcha” de un Plan Integral de Fomento del Libro y de la Lectura,

Hace sólo una semana, El Mundo, recogia una declaraciones del nuevo presidente que, quizás, tenían un tono un poco más contundente.

De lo que se trata es de incentivos directos a la compra de libros en todas sus modalidades, de ayudas a librerías, a dotación de bibliotecas e instituciones de enseñanza hasta campañas de fomento de la lectura y de la creación de bibliotecas personales o incluso el reintegro al consumidor final del gasto de libros a través de un «cheque cultura». «Somos el sector económico más importante en cuanto a volumen de facturación y cantidad de empleados, más que el sector del automóvil. Pero sí que hay ayudas para comprar coches y no para comprar libros y dotar bibliotecas», dice el editor que aboga por una suerte de «plan renove o PIVE» del libro.

Por los cajones de las asociaciones y gremios sectoriales lleva años vagando un plan para todo el sector. Es probable, incluso, que ya en papel amarilee y que haya incluso que cambiar las versiones digitales del mismo.

En cualquier caso no dejaré de sorprenderme por el silencio total sobre propuestas de carácter más interno y más industrial. Dicho de otra manera.

1. Si hablamos de Plan RENOVE ¿ajustará el sector la producción a la demanda? e ¿invertirá para generar nueva demanda?

2. ¿Revisará sus modelos y formas de presencia en las Ferias nacionales e internacionales en la medida en que pueden estar ayudando a contraer la demanda?

3. ¿Se posicionará junto con el resto de agentes culturales en una defensa común del IVA Cultural?

4. ¿Aceptará que en la figura de su presidente vale tanto De Vechi como Edhasa? ¿O no es así?

5. ¿Ofrecerán edición de calidad a las bibliotecas y aceptarán acuerdos con el resto de sectores?

6. Es claramente dudoso que en estos momentos la industria del libro sea la primera industria cultural del país. Empiecen a limpiar, es decir, a quitar lo que no es cultura de las cifras de comercio interior y vean en qué puede quedar la cifra real de negocio.

7. ¿Hay algo que decir sobre el tema Google-AEDE-Cedro?

8. Con todo. Ya se sabe. Los 100 días de gracia y a ver por dónde van los tiros. Algo en cualquier caso es claro.

Comercio Interior del Libro en España 2013. (Publicado septiembre 2014)

Debo estar torpe o dormido últimamente.

Acabo de ver hoy a la mañana el último estudio de Comercio Interior del Libro.

Lo intentaré leer con calma, pero ya en la presentación me he encontrado con un párrafo que requiere para su correcta interpretación al mejor exégeta posible del sector del libro.

Dice así:

Seguir leyendo “Comercio Interior del Libro en España 2013. (Publicado septiembre 2014)”

¿Qué futuro con este presente?

Continuamente leo artículos o comentarios que muestran preocupación por un mundo sin librerías, o bien un mundo sin editoriales o incluso un mundo sin editores, pero rara vez leo preocupación por un mundo sin lectores. Y así va todo. ¿Seremos algún día radicales e iremos a la raíz de los problemas o seguiremos siendo pro-sistemas y mareando la perdiz? Valentín Pérez Venzalá

Ayer se conocieron los primeros datos facilitados por la Federación de Editores sobre la venta de libros en 2013.

Todo, como el resto de la economía, parece seguir teniendo una tendencia a la baja en lo que a facturación se refiere.

Ayer también se conoció el informe de la Fundación Orange sobre El desarrollo de la sociedad de la información en España que también, en lo que se refiere a los contenidos digitales, muestra una clara tendencia a la baja.

Facturacion_contenidos_digitales_orange_20132014 parece que sigue una senda parecida sin saber hasta dónde podrá llegar.

Pero ¿nos debería extrañar todo esto?

Yo creo, tristemente, que no.

1. Hay menos gasto no sólo de libros, sino prácticamente de todo.

2. El gasto medio por hogar en libros no de texto ha pasado de ser 83 euros en 2006 a 41 euros en 2013 y ha bajado su peso porcentual de 0,27 a 0,18.

3. El gasto cultural general también ha bajado de 2083,41 a 1536,88 de euros en el mismo período de tiempo. El libro no es, por lo tanto, un fenómeno aislado. El gasto y el consumo en cultura también baja.

4. ¿Cambiará esta tendencia a largo plazo? Tengo mis serias dudas e intentaré explicar por qué.

– Por las propias dinámicas del sector que sigue sin enfrentarse a una cierto autocrítica y ver si en toda su cadena es un sector bien dimensionado. Tanto en editores, distribuidores como libreros parece que no lo es. En el primer caso basta ver que los índices de devolución (producción no vendida) siguen aumentando lo cual es una muestra de la ineficiencia. En el segundo basta comprar el modelo español con, por ejemplo, Francia y Alemania. La atomización que lleva a los cierres sigue siendo una constante y va generando en paralelo sangrías a los editores y a los libreros. Y en el tercero basta ver que aparentemente en España hay más librerías que en Francia o Alemania con un mercado más pequeño lo cual indica indirectamente que muchas no llegan a unos ratios mínimos de subsistencia e impiden la vida de otras.

– El gasto en cultura, mal que nos pese, no es una prioridad para los ciudadanos. Ni lo es, ni lo ha sido y, me atrevo a decir, que no lo será a corto-medio plazo. Así que dudo que el mercado interno crezca.

– Dudo también del crecimiento sostenido del mercado exterior. Si no es España el país con mayor número de hablantes es posible que a medio plazo de fuera vendrán los que aquí intentarán vender. En cualquier caso la venta del español no está ta en manos en muchos casos de empresas españolas.

– El fenómeno digital ni va arreglar esta situación ni va a inyectar nuevos públicos y nuevos consumos. En cualquier caso los fragmentará más e incluirá la nueva figura del mediador digital que será el que se lleve la pasta sumando los muchos pocos que se vayan generando, pero que no aportará ningún nuevo valor.

5. Sé que la visión no es nada optimista y por eso sólo me queda como consuelo, quizás de tonto, mirar a los brotes verdes que siguen aflorando en medio del secano y la maleza.

 

El estado de salud del sector editorial. Cómo se reparte el pastel

Por qué canales venden los libros los editores. ¿Suben o bajan las librerías?. ¿Tienes más tarta o menos tarta que hace 11 años? ¿Se cumplen las expectativas de que con lo digital la venta se desplaza y hay más venta directa?

Reconoceré que los datos me han llamado la atención y parece que las librerías en todo este tiempo han ganado peso. Más las cadenas que las librerías independientes.

Los que curiosamente parece que han perdido peso, aunque haremos en próximas entradas un análisis más detallado por materias, son los propios editores.

Estos son los datos en bruto.

ventascanalesAño 2001

canales2001

Año 2012

canales2012

Así que curiosamente:

– En los tiempos de aparición del digital y de la desintermediación los editores venden menos directamente. ¿Se habrán ido enamorando de las librerías? Más de las cadenas, en cualquier caso, que de las librerías. Son éstas las que porcentualmente más aumentan en su penetración en el mercado. Suben 6 puntos porcentuales.

– Los que sí aumentan, también, son las grandes superficies. Este es un dato importante cuando lo crucemos con los descuentos que reciben que no tienen nada que ver, o poco, con el que reciben los libreros.

– Una hipótesis que se podría adelantar es que la ‘pelea’ por el pastel está más entre las propias librerías que con el resto de los sectores de comercialización. O, si se quiere, entre ‘libreros encadenados’ y libreros independientes.

Ya se sabe, la independencia siempre ha sido peligrosa y, en cualquier caso, siempre resulta difícil cuadrar estos datos con las bajadas que parece que de hecho llevan produciéndose en los dos últimos años.

El estado de salud del sector editorial. Títulos y ejemplares. ¡Más papel que estamos en la era digital!

Seguimos cocinando números.

Ayer un buen amigo, informático para más señas, me comentaba que los números están entre otras cosas para compararlos, pero que hay personas que parece que lo que quieren en el fondo es que no se puedan comparar y algo de eso, como venimos viendo, ocurre con las cifras editoriales.

Vamos hoy a desbrozar y comparar en la medida de lo posible la producción editorial.

Seguiremos, no hay otro remedio, con los datos que los propios editores ofrecen y vamos a obviar el cachondeo del papel-digital.

Lo primero que parecen querernos decir los datos es que a más digital, más papel. Es decir: el digital penetra, pero cada vez se tira más papel. Sí, sí. Se tira más papel a la basura, al reciclaje o al jugoso mercado de los saldos por el que empiezan a pegarse hasta los libreros más selectos con tal de poder llenar sus estanterías  con producto con más margen y que luce casi casi igual en las estanterías porque mucho de lo editado casi ni habrá salido de la caja.

Veamos el siguiente cuadro.

titulos_cantidadLos datos no me negarán que son maravillosos. Se editan veinte millones de ejemplares más en el 2012 que en el 2001 para, ¡oh maravilla!, conseguir vender 16 millones de ejemplares menos. Así si en 2001 la ‘logística inversa’ se ocupaba de traer y llevar 58 millones de ejemplares, en el 2012 la bonita cifra se acerca a los 94 millones de ejemplares para seguir el ritmo de la canción de Chenoa: ‘Cuando tú vas yo vengo de allí’ que se cantan unos libros a otros.

Es decir, con la modernidad de sistemas de información, DILVE y demás, que se supone debe permitir conocimiento más preciso para la toma de decisión del editor y del punto de venta parece que el efecto causado es el inverso. No es de extrañar que con tanto papel el distribuidor-almacenista cobre por la ocupación de sus almacenes que va aumentando sin sentido y proporción.

Cuando más se habla de ‘tiradas cortas’, el papel parece desparramarse más y cuando más se insiste en la apuesta digital inmaterial el sector parece apostar por gastar más carburante.

En este asunto no caben ‘balones fuera’. Quizás debería estudiarse una ‘tasa ecológica’ que gravara el movimiento vacuo de papel.

Porque en los últimos tiempos, la devolución o los libros viajeros sí que es una cifra en constante crecimiento que al parecer nadie está interesado en parar.

Difícil es la reconversión de un sector que derrocha sus recursos y los recursos de todos: los naturales.

Seguimos…

El estado de salud del sector editorial. Los títulos y ejemplares publicados también en digital

Me desayuno hoy con la sugerente entrada de Millán sobre el magma editorial y su existencia real y almuerzo con números y números que como era de suponer nunca coinciden.

Me refiero a los títulos publicados en el 2012.

Mientras los editores hablan de 79.175, el estudio recientemente publicado por el Observatorio del Libro y la Lectura, El sector del libro en España 2011-2013, habla de 104.724 títulos.

Es decir: parece que 25.000 títulos, un 25% de la producción queda apartada del estudio de Comercio Interior. ¡Ahí es nada!

Sigamos en cualquier caso con los bueyes que tenemos que son los 79.175 que los editores asociados consideran como suyos, muy suyos.

Hoy ni siquiera vamos a entrar en comparativos con el año 2001 porque para echar unas risas los datos del 2012 son suficientes si mis matemáticas no me fallan.

De esos 79.175 títulos los editados en formato digital son 35.545 (pag. 43) y los comercializados en ese formato son 54.714. Probablemente por mi torpeza no me queda claro cuál es la diferencia entre editados y comercializados, más cuando la cifra de comercializados es mayor a la de editados.

Se supone que cada libro sea cual sea el formato tiene un isbn y me cuesta, supongo que por mi torpeza, entender esa diferencia.

Quedémonos en cualquier caso en la cifra menor, 35.545. Se entiende que se puede suponer que del total que son 79.175, 43.630 habrán sido editados en soporte papel y 35.545 en digital.

Pero tampoco esto parece quedar muy claro ya que se nos habla de una tira media de 3.540 ejemplares y de 280,25 millones de ejemplares que es el resultado de multiplicar el total de libros editados 79,175 por la tirada media de 3.540 que nos llevaría como conclusión o bien a pensar que los editores han dado un claro avance en el mundo digital patentanto la ‘tirada digital’ que es ya medible o que es una tomadura de pelo más.

Personalmente me inclino por esto segundo, pero me lo seguiré tomando a risa ante una situación que siendo seria a algunos parece darles lo mismo.

Mañana iremos con los comparativos del 2001 que por hoy ya es bastante.

Sólo me queda una duda. O yo estoy torpe o nadie se lee los datos de Comercio Interior. Ambas cosas pueden ser posibles.