Librerías. Las personas y su formación son importantes

sello-calidad-librerias-logo-postSigo merodeando en torno al sello de calidad de las librerías. Doy un vistazo a lo que teóricamente Madrid ya tiene implantado y desconozco si hay alguna librería que se ha puesto ya a la tarea y tiene su sello como ‘Librería de referencia cultural’.

Me llama la atención que no hay prácticamente en el mismo ninguna referencia al elemento formativo de las personas que trabajan en la librería.

Y esta llamada de atención se me sigue cruzando por un lado con la lectura de Vers la fin des librairies? donde más adelante, pag. 42, vuelve a aparecer la formación no como algo necesario, sino como indispensable.

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“Librero, un oficio que se aprende”

Por el otro lado siguen coleando las preguntas de Dávila en sus Territorios del libro y que en su página 15 escribe:

Antes… se podía hablar con distintos libreros que tenían distintos gustos y que poco a poco ayudaban no sólo a la adquisición de libros, sino a la adquisición de un perfil de lector que acompañaría al que compraba libros por el resto de su vida (sí, vale incluir aquí cualquier apelación a la nostalgia que puedan imaginar). Hoy es una suerte si el que te atiende en la librería puede hacer mucho más que buscar en una computadora y traerte un libro que seguramente tú ya buscabas porque se haría una película o algo parecido. El futuro trajo consigo la desaparición del librero: hoy en día es más importante tener experiencia en ventas que haber leído a Proust, por mucho que leer a Proust destruya la mente de uno…

Para los que compran libros debería ser imperativo que las librerías tengan un personal diseñado para acercarlos al libro y no solo para ofrecerles algún distintivo que les permita ser identificados por la empresa como elementos que aportaron lo suficiente para cumplir la cuota del mes.

Y me reconcome la duda de si algo de esto se tendrá en cuenta en los sellos y demás marcas derivadas o nos fijaremos sólo en lo objetual como si las personas no importaran.

¿Hacia el fin de las librerías? Todo es posible

Vers-la-fin-des-librairies_largeAsí se titula en ‘traducción casera’ el libro que estoy leyendo en estos momentos de Vincent Chabault. (ver las primeras páginas)

Los franceses nos llevan la delantera en algunos temas como y uno de ellos es, en concreto, en el análisis del sector librero y en las medidas propuestas para dar respuesta a una situación.

Nos llevan años de ventaja y a veces, como los nuevos ricos, creemos que con copiar la letra es suficiente.

Conviene señalar, en cualquier caso, que el porcentaje de venta que se lleva la librería independiente francesa es inferior (22% en datos del 2013) que los de la librería independiente española (35,4% en datos del 2013 excluidas las cadenas de librerías).

Digo esto porque quizás a la hora de determinados discursos y adaptaciones como el del sello de calidad que ha intentado mamar en algún momento en sus planteamientos de la filosofía francesa quizás sea conveniente tener en cuenta el realismo de la situación y las cuotas de mercado que tocan en cada caso.

Reflexionaré e cualquier caso con más sosiego sobre este tema dentro de unos 15 días. Hoy no quería dejar pasar por alto un punto sobre el que casi todo el mundo calla y pocos le meten el diente: el de la formación. Ya en el año 51 se escribía sobre la necesidad de una ‘formación profesional suficientemente adquirida’

«que n’importe quoi ne peut être fait par n’importe qui, et que le livre ne doit être vendu que par les personnes ayant acquis une formation professionnelle suffisante […] il nous est difficile d’accepter que certains rayons de livres soient dirigés “au petit bonheur” par tel ou tel vendeur en provenance d’un rayon parfumerie, habillement» (Bulletin des libraires, no 679-680, 1951) (pag. 8)

Quizás, de nuevo, el sector vuelve a mirar a otro lado y deje la formación permanente y la formación de los nuevos profesionales totalmente de lado como garantía de un cambio sostenible a futuro.

Se nos lleva la boca exigiendo formación y mejoras de calidad en la educación y quizás no seamos capaces de reflexionar sobre ella y fijarla como una condición necesaria para dentro del sector.

Sin formación, el final estará, casi con seguridad, más cercano.

Libreros y libreras que no vendedores de libros

Parece que al otro lado del charco, en Colombia concretamente, ha vuelto a surgir la discusión entre librero y vendedor de libros.

Diego Aristizábal escribe, en mi opinión con acierto, sobre la responsabilidad del librero, que no es la del vendedor y señala entre otras las siguientes claves:

– La formación.

– La lectura que lleva a la recomendación. Nota: me gusta en este sentido y ahí sí es lo que parece La Central, su revista donde los libros vienen recomendados por librer@s que trabajan y leen.

– Depurar con criterio.

Yo sí creo que los buenos libreros tienen que ayudar a depurar con su criterio y el de los lectores lo que se debería ofrecer en las librerías…. En la red cada quién verá lo que se traga.

Junto a ello, y aplicando un principio de realidad, no está de más tener en cuenta lo que señala Ricardo Nudelman en Quehacer editorial 7, pag. 30.

Tendremos que hacer una sabia mezcla que nos permita pagar nuestros gastos y tener una pequeña ganancia, a la vez que mantenemos fiel a la clientela que supimos ganarnos a costa de esfuerzos por conseguir libros diferentes, al gusto de quienes aprecian la buena literatura o prefieren adentrarse en el pensamiento profundo que inquieta o sobresalta.

Y en qué andábamos los libreros en el 2002 cuando nos juntamos en Antigua

2012_Antigua¡Qué tiempos aquellos!

Año 2002, Antigua, Guatemala. En la foto Fernando Valverde (Nani), Roger Michelena, Ángel García y un servidor.

Gracias al CERLALC y a la mano hábil de Luis González se organizó el primer encuentro de libreros de América Latina y el Caribe con la finalidad de poner los cimientos iniciales de una red de comunicación y trabajo conjunto.

Hoy, Roger, al publicar esta foto en Facebook me lo ha traído de nuevo a la memoria.

Aquella maravillosa experiencia de encuentro y formativa acabó como acaba y acababa casi todo con un manifiesto que decía así:

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Librerías. ¡Formarse de verdad y sin tonterías!

Y a tí ¿Cómo te gustan las librerías?

¡Olvídense de los cursos de verano de la Menéndez Pelayo y derivados!

¡Olvídense de los masters de Editrain (R.I.P.) y semejantes o evolucionados!

¡Dejen los títulos que son sólo papel en los cajones!

y…

¡Métanse de hoz y coz a disfrutar de este curso intensivo, rápido y práctico! que ni les costará los 10.000 euros que algunos quieren que les paguen, ni les obligará a sufrir y sudar ante sesudos profesores que nunca han practicado lo que dicen que hay que hacer.

librero profesionalAcceder al curso en abierto, sin pago, sin drm, sin tutores pelmas, sin directores pretenciosos, sin horarios preestablecidos, sin títulos, sin pruebas tontas de evaluación……

Gracias a Caniculadas y Mireia Pérez.

Y a tí ¿Cómo te gustan las librerías?

 

Los libreros se forman

Una buena iniciativa parece haber surgido en Córdoba de la mano, entre otros, del inquieto Pimentel propietario de Almuzara y de Virginio Núñez, Gerente de Librerías L .

La propuesta supone un nuevo planteamiento de formación para libreros de los dos lados del charco: españoles y mejicanos en principio. Con elementos on-line y presenciales. Esperemos que el proyecto vaya hacia delante.