El imaginario librero -15

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Algo más todavía

Las características que a continuación vamos a señalar han aparecido también en el imaginario.

Pensamos que dentro de ese ‘continuum’ cultural que hemos intentado esbozar en los dos puntos anteriores ayudan a poner algunos acentos y a aportar algo de color y de matices. Como veremos muchos de los aspectos y características señaladas no son novedosos y ya en su momento han sido abordados o resaltados por otras personas.

Proponemos la siguiente clasificación para los puntos recogidos y los acompañaremos en ocasiones de citas que recogen ese posible papel a jugar.

La librería y algunos acentos:

– Comprometida
o Con la cultura

En una investigación que he venido realizando a lo largo de los últimos tres años…la librería aparece como el espacio fundamental que incentiva de modo determinante la inclinación por la lectura. La librería ayuda a construir de un modo indudable la vocación de los lectores. Las librerías (grandes, medianas y pequeñas), cada vez más amenazadas…tienen una importancia tan valiosa en el ámbito educativo y cultural de una nación, como la que representan las escuelas, las bibliotecas, las galerías, los teatros, las casas de cultura y demás establecimientos sin los cuales no se puede concebir el surgimiento de nuevos lectores y de nuevos públicos para las demás artes y las industrias culturales. (Juan Domingo Argüelles; pag. 74)

Cuando un librero conoce y ama su oficio establece con el lector una relación muy cálida que es la prolongación natural de la cultura. (Manuel Vicent)

La supervivencia de las librerías de cabecera es fundamental para la salud cultural de nuestro país. Tras la concentración editorial, ya efectuada, la concentración librera podría tener efectos muy empobrecedores. (Jorge Herralde, El Cultural, 1-4-2004)

o Con el cliente

“…la información y las recomendaciones circulan entre todos. Nos apoyamos, también, en la escucha y el gran aporte de nuestros clientes, que nos hacen descubrir perlas en un mar de libros que llegan como olas y, a veces, se van sin haberlo notado. Esa relación es nuestro tesoro.”(Débora Yánover)… a Garamona le gusta recomendar lecturas a los clientes. “Uno sueña sus sueños y cuando encuentra tal o cual libro que sabe que buscan o que buscarían, lo compra y atesora hasta el momento del encuentro con esa persona a la que está destinado. Hay una relación íntima y a la vez misteriosa, hecha de vidas diferentes. Gente que muchas veces no tiene nada que ver con uno, pero que a la hora de elegir, se establece un vínculo estético que puede durar para siempre, en una espiral de esa galaxia llamada libro.” (en Natalia Blanc)

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Trabajar en una librería. El ferviente oficio de leer y compartir con generosidad esa pasión

Precioso y sugerente artículo el de Natalia Blanc en La Nación.

Tejiendo conversaciones con Francisco Garamona, Fernando Pérez Morales y Débora Yánover, libreros y librera de La Internacional Argentina, la Boutique del libro de San Isidro y la Librería Norte van apareciendo por aquí y por allá pistas sugerentes de las que dejamos caer por aquí algunas, pero recomendamos leer el artículo completo.

La librera lectora. Débora Yánover

“Cuando, después de muchos años, tenés el mismo entusiasmo al abrir una caja donde están los títulos que esperabas; cuando esos libros te dicen el nombre de las personas [tus clientes de cada día] a quienes vas a recomendarlos, entonces sos librero”. Tal como le legó su padre, quien se dedica a vender libros debe ser, ante todo, un gran lector. “Un lector apasionado -destaca Yánover-, capaz de transmitir su pasión a los clientes.”

La fascinación de Francisco Garamona

“Poder comprar el mismo libro que me fascina cinco veces, y transmitirle esa fascinación al lector, al visitante, eso es ser librero.”

El respeto librero de Fernando Pérez Morales

La principal virtud de un librero reside en respetar el deseo del cliente. “Me molestan mucho los vendedores que quieren darle al cliente lo que ellos quieren y no lo que él quiere leer.”