Librerías-Lectorerías: 12 claves para estar preparados para lo que viene

Dialogando con Daniel Benchimol y Luismi Cencerrado

Hace cuatro años jugué, partiendo de una propuesta de Diego A. Manrique sobre las 12 mentiras del mundo de la música, proponiendo las doce mentiras del mundo del libro.

Hoy quiero aprovechar la sugerente propuesta de Luis Miguel Cencerrado, pensada para bibliotecas que se basa a su vez en una propuesta previa de Daniel Benchimol pensada para los editores.

Partiendo de la de Luismi y jugando con ella lanzo la siguiente propuesta para las librerías-lectorerías. Creo que hay muchos puntos coincidentes y de hecho podría servir de guión para una conversación sosegada.

1.- El rol de librero pasa por curar y amplificar, por aportar valor añadido y por llevar el contenido al lector que le interesa. .

2.- El modelo de negocio cambia el paso y el valor de la propuesta de la librería deja de estar solamente en los libros y los autores que se exponen. Ahora el valor nos lo dan los lectores, aquellos a los que somos capaces de cautivar. Es por ello que proponemos como adaptación a este nuevo momento el término lectorería ya que conviene nombrar las realidades para diferenciarlas.

3.- El nuevo modelo de negocio se construye con el usuario como centro, lo que requiere saber escuchar y disposición de atender. La acción de la lectorería se teje en torno a la órbita del lector, el usuario de unos servicios  y propuestas comerciales, que se definen y conforman contando con su participación activa.

4.- La ruptura de paradigmas y el desarrollo de una estrategia multicanal: ¿quién es mi lector-cliente, cuál es la mejor forma de llegar a él? En uno y otro caso, las funciones de la editorial, la biblioteca y la lectorería han de adaptarse a un nuevo contexto de necesidades y demandas, al cambio de hábitos de los destinatarios de su acción y a unas relaciones que se multiplican y diversifican en el plano analógico y digital.

5.- Pensar cuál es la mejor oferta para nuestros lectores-compradores. Cambian las formas de narrar, de ofrecer los contenidos y también las maneras y estrategias de acercarlos a los destinatarios, hecho que afecta a todos los ámbitos relacionados con la lectura y su promoción.

6.- El objetivo es poder llegar en cada lectorería al grupo de lectores- compradores en el que se ha especializado. En este sentido cobra importancia cómo y qué obras, materiales y oferta se selecciona para cada caso. El esfuerzo por adecuar la oferta al público objetivo y potencial requiere también un mayor empeño narrativo sobre la misma conn la finalidad de ofrecer así una visión de conjunto y un sentimiento de conformar un todo propositivo.

7.- Pasar de una lógica de producto a una lógica de servicio, de la idea del objeto al servicio que presta, una dinámica diferente. El objeto deja de tener valor en sí, también en la lectorería; el valor del documento reside en la dimensión de sentido y generación de satisfacción-solución que genera, en la capacidad de uso que encierra, en las respuestas que es capaz de dar al usuario.

8.- Cambiar de enfoque: exponer para dialogar. Nuevo papel del lector, activo, participación, conectarse con… Es lógico que si la conversación está en la médula del hecho de leer impregne a todas las organizaciones que se mueven en torno a ella propiciando múltiples diálogos y estableciendo relaciones dinámicas y participativas con los lectores, con los clientes y entre las propias obras propuestas para su venta y/o contemplación.

9.- Desarrollar acciones pequeñas, obervables y medibles bien cuantitativa o cualitativamente. Es este un buen consejo, especialmente en tiempos de incertidumbre, de cara a prevenir atracones y esquivar parálisis. Una buena forma de evitar colapsos y de afrontar la ansiedad es trazar un plan ambicioso y global y definir estrategias de acción realistas y asequibles que permitan avanzar de forma regular y constante, sea en el ámbito que sea.

10.- Pensar en estrategias comerciales dinámicas, predispuestas al cambio. La flexibilidad como respuesta al cambio para que la reacción no tenga un coste fuerte en el tiempo. El futuro de las entidades educativas y culturales, incluidas las lectorerías, pasa ciertamente por conseguir un equilibrio entre estructuras consistentes y dúctiles capaces de responder de forma rápida y eficaz a las demandas de los usuarios para así asegurar su sentido y sostebibilidad.

11.- Pensar en dinámico, que ningún producto sea el que imponga los ritmos y la organización de la empresa. El proceso que siguen las lectorerías apunta también a un cambio de polaridad, y el hecho de que las obras, en papel o en digital, dejen de ser el eje central del péndulo incide de pleno en la organización misma. Todo se hace híbrido y se mezclan las obras, las propuestas de experiencia, los entornos. Todo es movible buscando con una propuesta de sentido distinta en cada caso, la llamada de atención a nuestros clientes-lectores.

12.- Dialogar y relacionarse con otras empresas culturales: de la música, el videojuego, artes plásticas, teatro, audiovisual … Las fronteras entre las diversas entidades que pueblan el espacio cultural se difuminan y comparten la tendencia de transformarse poco a poco en espacios más abiertos, transparentes y participativos con muchos elementos comunes entre sí. Las lectorerías pueden ser un buen espacio, la casa de acogida, para el mestizaje con sentido.

Lo más visto en Cambiando de tercio en el mes de febrero

Los cinco más vistos en febrero

Los cinco más vistos en lo que va de año

Las librerías independientes lugares de resistencia a la “estupidez”. Arantza Urkia

He disfrutado de muy buenas e interesantes conversaciones con Arantza Urkia y, también, de algún rifi-rafe dialéctico con puntos de vista no coincidentes, pero siempre enriquecedor y más, quizás referidos a táctica , al momento adecuado, que a líneas estratégicas.

Aprecio pues su criterio, su experiencia y, desde luego, su conocimiento de la realidad del libro, sobre todo en lo que hace referencia a Donosti y, también, al ámbito bibliotecario.

Ha publicado recientemente en su blog un más que sugerente artículo que lleva el mismo título que el de esta entrada. Digamos que se lo he tomado prestado.

arantza_urkia

El motivo último que le ha animado a la escritura ha sido el cierre de Garoa en Donosti.

Creo que merece la pena leerlo entero. Os lo recomiendo.

Yo sólo voy a resaltar algunos de los puntos que me parecen sugerentes como excusa para una conversación sosegada ya que creo, sin entrar ahora en matices, que apuntan temas de interés.

Para ir dejando caer como quien no quiere la cosa reflexiones Arantza aprovecha la recomendación del libro de François Busnel “Mon Paris littéraire”, donde el autor hace un repaso a un importante número de librerías independientes de París.

Ahí van algunas delas ideas-reflexiones…

  • como eso de convertirse en “puntos de encuentro culturales”, empieza a ser otro cliché, o frase de moda, que se aplica tanto a las bibliotecas, como a los museos y a las librerías, quiero resaltar que las librerías independientes son también lugares de resistencia a la estupidez.
  • En este mundo inmaterializado necesitaremos espacios reales y verdaderos y necesitaremos libreros. … Internet es una facilidad no una fatalidad. Nada remplazará el lugar dónde uno se pierde, discute, liga, duda escoge y se va con el brazo cargado de libros que no había venido a buscar.
  • El cierre de Garoa refleja una realidad. Es difícil ser librero en San Sebastián….Yo no tengo la solución y algunas palabras que se repiten como mantras, convivencia, hibridación, punto de encuentro cultural asociadas a las librerías me causan cierto escepticismo.
  • Creo como François Busnel que las librerías no han dicho la última palabra. Somos nosotros los lectores los que las hacemos vivir pasando por ellas a menudo y comprando libros que no ibamos a comprar. Somos los lectores los que decidimos si compramos en Amazon, sabiendo que no paga los impuestos que debe. Somos nosotros en nuestra libertad de lectores los que decidimos si queremos ciudades sin librerías o las apoyamos.  Ánimo y no cerréis las puertas por favor.

 

 

Adhesiones a la Carta de los libreros. Libreros independientes, los compañeros soñados

Tal y como adelantamos al presentar la iniciativa

Libreros independientes… los compañeros soñados. ¿Te unes?

Formulario de adhesión

la-carta-de-los-libreros-def

aquí recogeremos las adhesiones que poco a poco van llegando. Todas las personas que nos habéis hecho llegar vuestra adhesión, sed pacientes que iréis apareciendo.

Tras alguna consulta hemos decidido publicar dos listas: Libreros y libreras y resto de personas.

Agradecemos igualmente todos los comentarios y sugerencias que nos van llegando y de las que nos iremos haciendo eco.

Librerías

Nancy Abel, The libro Cafe del Monaguillo, Madrid

Ingrid Acebal, Librería  Panta Rhei, Madrid

Gertri Adsera Bertrán, Llibreria Adsera, Tarragona

Carlos Airas Cota, Aira das letras, Allariz

Estefanía Álvarez López, 4 letras, Gijón

Chema Aniés Javierre, Anónima, Huesca

Ana María Aragón Cabrera, Casa Tomada, Bogotá

Pablo Daniel Arcila Gutiérrez, Bogotá

Me adhiero a este manifiesto transatlántico universal

María Arellano Millán, Almez libros, Torrelodones

Una buena iniciativa para tiempos difíciles

Rafael Arias Garcías, Letras corsarias, Salamanca

Silvia Aristimuño Abasto, Libros del vendaval, Buenos Aires

Yolanda Auza Gómez, Wilborada 1047, Bogotá

Xosé Bangueses García, Abrente, Bueu

María José Barrios, Casa Tomada, Sevilla

Es bonito esto de dar un paso adelante y reivindicar con alegría y sin complejos el valor de lo que hacemos.

Oblit Baseiria Virgili, Casa Anita, Barcelona

Sergio Bassa Giralt, Bassa La Papereria, Móra d’Ebre

Augusto Beltrá Jover, Librería La Farándula, Novelda

Mónica Bernat Socarrades, Nomviembre, Benicasim

Julia Blázquez Cabrera, La Petita, Barcelona

Eva Boj Bragado, Atticus-Finch, Madrid

Uriel Bonilla Suárez

Joan Bordanova, Grup Bestiari, Barcelona

María Bravo Cortés, Ambra Llibres, Gandía

Angélica Caballero, Mirabilia Libros, Bogotá

Ángeles Cachero Tuñón, Librería la Pilarica, Mieres

Jacinto Cambra Vizan, Llibreria Perutxo, L’Hospitalet de Llobregat

Adrián Camino de Andrés, Garazi Liburudenda, Donostia

Cristina Campos Caudé, Librería Viridiana, Valencia

Roberto Cataldo, Librero anticuario, Montevideo

Me parece excelente el texto de la carta y lo apoyo fervientemente.

Luis Casado Ramos, Librería Plumier, Ibi

Isabel Casas, Llegim?… Llibreria, Igualada

Irene Cerezo, Librería Cerezo, Logroño

Leer más “Adhesiones a la Carta de los libreros. Libreros independientes, los compañeros soñados”

Librerías Con-sentido. Todas deberían tenerlo. 10 preguntas a contestar.

Miércoles y jueves he podido disfrutar de la profesionalidad de algunas librerías en Valladolid y Salamanca.

Cada una con su estilo, cada una con su especialidad, su toque, su forma de trabajar.

Pero en todos los casos hemos sido recibidos con atención, amabilidad y nos han ofrecido y regalado interesantes sugerencias.

Son, todas las que hemos visitado, Librerías Con-sentido.

Y lo digo, por seguir el hilo del nacimiento, uno más y este múltiple, de un nuevo proyecto librero en Andalucía que lleva precisamente ese nombre: Librerías Con-sentido, del que se hacen un amplio eco en Letras anfibias en un artículo de Sonia Domínguez. Me alegro del nacimiento, pero me atrevería a decir que el nombre es reiterativo porque todo proyecto librero o tiene un sentido o es proyecto muerto.

Me parece metafórico e interesante en estos tiempos que de los ‘despojos’ de un megaproyecto como fue Beta, quizás ya desnortado hace tiempo, surjan nuevos brotes.

Para buscar, rebuscar o reencontrar el sentido de los proyectos os ofrezco diez interrogantes sencillos, probablemente muchos ya los conoceréis, que son una invitación para pensar y repensar lo que te traes entre manos.

1. Qué se quiere hacer. Describir la idea.
2. Por qué se quiere hacer. Razones que motiven la puesta en marcha. Las posibles causas o constataciones que hemos realizado.
3. Para qué se quiere hacer. Señalar el objetivo.
4. Con quién se quiere hacer. Indicar los posibles “socios” o implicados en el proyecto.
5. Cuándo se quiere hacer. Indicar un posible proceso temporal.
6. Para quién se quiere hacer. Indicar los posibles destinatarios clientes.
7. Dónde se quiere hacer. Sede y marco geográfico de actuación.
8. Cómo se quiere hacer. Indicar la estrategia y las posibles actividades.
9. Con qué se quiere hacer. Indicar los recursos no monetarios con los que se cuenta.
10. Cuánto. Posible presupuesto.

 

¿Dónde se encuentra la esencia de la biblioteca? ¿Y, de la librería?

Tanto la lectura ayer del artículo de Daniel Goldin, Un paseo por el campo, en Texturas 31, como el que he leído hoy a la mañana de Fernando Juárez, Aprender a mirar, enseñar a mirar la biblioteca (II), me han sugerido algunas reflexiones que quiero compartir.

Del artículo de Goldin resalto esa mirada desde ‘la pobreza’ o, si se prefiere, desde la escasez de recursos y medios que, como se suele decir, agudiza el ingenio y a veces permite que en esa metafórica desnudez aparezca realmente lo importante.

Dice Goldin:

Pronto tuve la certeza de que esos recursos no llegarían. Y que si en verdad
quería hacer algo que tuviera sentido para la gente, debía indagar en las infinitas posibilidades de la pobreza. Para poder descubrirlas, había que despojarse y (re)comenzar por lo esencial: por la hospitalidad. Por convertir la biblioteca en un sitio hospitalario.

Leer más “¿Dónde se encuentra la esencia de la biblioteca? ¿Y, de la librería?”

Furgolibro… la librería que va sobre ruedas

La librera y atrevida Nieves Loperena se ha reinventado y ha puesto en marcha la Furgolibro.

Foto del blog Diario de un corredor
Foto del blog Diario de un corredor

Ya se sabe, si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma va a la montaña.

Nace así una propuesta, que es toda una apuesta, de librería itinerante que hoy ha tenido su primer día de andadura en la Feria de Sabaris.

Nos cuentan en el Faro de Vigo:

Estanterías llenas de novelas, poemarios, ensayos, estudios históricos e incluso cómics, todos de segunda mano, ocupan el habitáculo adaptado del coche. Sus clientes dispondrán allí de un confortable espacio para decidirse por uno u otro ejemplar sentados en un sofá. Podrán comprarlos a módicos precios e incluso alquilarlos por un máximo de cuatro meses.

De nuevo… la segunda mano.

No se me ocurre nada mejor en este caso que desearle ¡Feliz viaje y agradable trashumancia!