La cultura en la era de la incertidumbre…

Daniel Innerarity publica hoy un artículo el El Correo que lleva como título La política en la era de la incertidumbre. En abril, escribió también en el mismo medio en torno a lo improbable.

No es la primera vez que Innerarity reflexiona en un artículo en torno al momento actual y la incertidumbre. Ya en el año 2011, en un artículo en El País, escribía: Los límites cognoscitivos se refieren al hecho de que entramos en una era de mayores incertidumbres en general, pero de manera particularmente aguda en el caso de la política.

Me interesan sus reflexiones y me he permitido recoger tres de ellas. Os invito a leerlas-mirarlas desde el ámbito de la cultura, pensando sobre todo en el hecho de que algunas de las obras o creaciones se sitúan precisamente, en ámbitos inciertos, poco claros, sin límites totalmente definidos, abiertos a lo que pueda pasar o a la reacción que puedan generar, provocando o invitando hacia situaciones disruptivas…

Lo digo, además, por lo que puede tener de tensional con algunos discursos que se escuchan en ese mismo ámbito cultural que intentan fijar, definir y delimitar un único futuro o, lo que es peor, un futuro y una realidad cerrada y ya definida.

Ahí dejo las tres citas para que cada uno nos podamos mover en nuestras propias incertidumbres y en las de nuestras circunstancias.

  • La perplejidad es una situación propia de aquellas sociedades en las que el horizonte de lo posible se ha abierto tanto que nuestros cálculos acerca del futuro son especialmente inciertos.
  • Que haya una incertidumbre general es compensado por unas supuestas evidencias que se vuelven especialmente toscas e incluso agresivas.
  • Entender lo que pasa es hoy en día una tarea más revolucionaria que agitarse improductivamente, equivocarse en la crítica o tener expextativas poco razonables.

Cuando ocurre lo improbable… ¿en cultura también?

Así se titula el artículo que firma hoy domingo en El Correo Daniel Innerarity. Me ha parecido muy sugerente en un momento en que desde algunos sectores relacionados con la cultura se intenta medir, predecir y, quizás, indirectamente dirigir el futuro del gusto desde unos planteamientos reduccionistas y, en mi opinión, unidimensionales y equivocados.

Innearity centra su análisis en el ámbito de la política y la democracia, pero las actitudes y la reflexión sobre los fenómenos que formula creo que, como terreno para la reflexión y análisis de sus posibles consecuencias, son extrapolables a otros sectores como puede ser el de la cultura.

Me interesa de manera particular la dificultad que señala para intentar definir y/o adivinar el futuro de anticiparnos a lo que pueda suceder y quizás, ante este hecho, el interés que puedan tener algunos por decirnos, mirando al pasado, qué es lo que tiene que suceder y obviar el espacio de la incertidumbre y, también, el del error como espacio para el crecimiento y el cambio.

Señalo algunas frases recogidas en el articulo. Os invito a leerlas no sólo desde el punto de vista del análisis político, que también, sino desde el ámbito de la cultura, sus soportes y productos. Creo que no os resultará complicado encontrar algunas posibles equivalencias.

  • No tenemos ningún control sobre el mundo, ni en términos de anticipación teórica ni en lo que se refiere a su configuración práctica.
  • ¿Cómo hacer previsiones cuando no estamos en entornos de normalidad y nada se repite?
  • Estamos en una época cuya relación con el mañana alterna brutalmente entre lo previsible y lo imprevisible.
  • Hace no muchos años el debate era si los cambios se producían en nuestras sociedades mediante la revolución o la reforma. Actualmente el cambio no se produce ni por lo uno ni por lo otro, ese ya no es el debate, sino por un agravamiento catastrófico de factores en principio desconectados.
  • Lo que convierte a la política en algo tan inquietante es el hecho de que sea imprevisible cuál será la próxima sorpresa que la ciudadanía está preparando a sus políticos.
  • Estamos utilizando términos huecos («significantes vacíos» los llaman quienes aspiran a obtener alguna ventaja de esta resignificación) y esta vacuidad pone de manifiesto qué poco entendemos lo que está pasando. Necesitamos urgentemente nuevos conceptos para entender las transformaciones.. y no sucumbir en medio de la incertidumbre que provoca su desarrollo imprevisible.

Si estas dudas e incertidumbres se ciernen sobre la política qué no se cernirá sobre la cultura y la creación como reflejo además en ocasiones de la divergencia o o de nuevas propuestas de sentido y de lectura expresiva de la realidad.

 

La ideología de la novedad…

Me vais a permitir que divague un rato siguiendo el hilo de esta viñeta y de un reciente artículo en catalán de Marina Garcés que lleva por título La ideologia de la novetat.

Parece que ya hemos normalizado en nuestros usos y costumbres vitales el término y las consecuencias de la obsolescencia programada y el continuo cambio, en mayores o menores plazos de tiempo, para sustituir con la idea de mejorar no aquello que se hizo viejo, sino por seguir el tran-tran de la ideología de la modernidad:

La novetat és la ideologia de la modernitat. La modernitat és aquell temps en què tot el que és bo és nou i tot el que és nou és bo….

el consum converteix la novetat en producte de temporada i ens encadena al desig insaciable d’un canvi permanent que no transforma res. Al contrari: la producció incansable de novetat és avui el que destrueix el present i el futur de la vida sobre el planeta i l’anestèsia mediàtica i consumista que ens permet viure tolerant-ho.

Uno tiene la triste sensación de que el sector del libro es en muchos de sus actores una parte muy activa de sustento a esta ideología y, lógicamente, a las consecuencias que ello supone.

Es por ello que, personalmente y en la parte empresarial, veo con interés aquellas propuestas, bien de editoriales que intentan ajustar su catálogo para mantener una propuesta coherente y sostenible y, entre las propuestas libreras aquellas que nos hacen ver que hay mucho leído por otros que puede ser releído. incluso hay mucho que otros compraron y que ni siquiera leyeron, que igual otro puede acabar leyéndolo. También aquellas que invitan al estar lento e intentan habilitar los espacios para ello.

Escribe un poco más adelante Marina, reflexionando sobre la política y las palabras:

les paraules no són només discursos. Són allò que som capaços de fer-hi i de viure-hiPer exemple: no és el mateix cooperar per a les empreses capitalistes que per a l’economia social, ara que tothom diu que coopera.

Con las palabras con las que nos movemos en el sector probablemente pase lo mismo: lectura, lector, biblioteca, librería, catálogo, cultura, empresa, ¿industria?, digital

No voy a extenderme sobre los paralelismos que el artículo me sugiere con algunos planteamiento provenientes fundamentalmente de personas que se autodenominan ‘evangelistas digitales’. Sólo una última cita para terminar:

Mai no viurem del tot en un món nou, perquè el futur, com ens ha ensenyat la modernitat, és el que no arriba mai. Però sí que volem un bon viure, per a tothom, en aquest. Com deien abans, aquí i ara.

Quizás debamos ser conscientes que el trabajo y la acción cultural no es ajeno, ni se desarrolla al margen de las tendencias sociales, políticas y económicas.

 

No seamos ingenuos ante algunas de las propuestas de futuro para el sector

futuro_febrero_2017

Esta viñeta de El Roto creo que es un buen reflejo de las propuestas que algunas personas realizan sobre el futuro del sector del libro. Unas, alucinantes, y otras, quizás alucinatorias. Probablemente nos lleven al no-lugar o, lo que aún es peor, a ningún sitio.

Carlos A. Scolari señala con cierta claridad, en el reciente La lectura en España. Informe 2017 que resulta imposible realizar predicciones o visualizar escenarios más allá del corto plazo. Lo que sí se puede hacer es analizar con detenimiento otras transformaciones precedentes de ese ecosistema para comprender su dinámica. (185; Carlos A. Scolari).

Vivimos un momento, como señala Rüdiger Safranski, que es como si estuviésemos en un volcán en erupción porque está moviéndose todo. Es por ello quizás más sugerente intentar comprender el hoy y el corto plazo en relación a lo precedente que intentar, que siempre es posible, plantear un futuro sin pasado y, casi, sin presente.

Hay, quizás una pregunta importante a hacerse ya en el hoy, pero que da la sensación que genera miedo al abrir un vacío sin aparente respuesta.

Acerco la misma duda metódica, la pregunta quizás sin respuesta, que se plantea Evelio en La reinvención de la… ¿”biblioteca”? donde parece que queremos atisbar un futuro sin saber cómo nombrarlo y que nos vale lo mismo si pensamos en bibliotecas o en libros.

¿en qué momento podemos decir que la “reinvención” se ha convertido en una “redefinición”?

La duda sobre cómo y qué nombramos no es nueva y, se suele decir, que lo que no se nombra, no se conoce.

Quizás lo que ocurre en algunos de los planteamiento futuribles e interesados de algunas personas es que nos quieren imponer sus intereses. No está de más recordar el ‘aviso a navegantes’ de Alvin Toffler que recoge Lorezo Soccavo:

Si vous n’avez pas de stratégie, c’est que vous faites partie de la stratégie de quelqu’un d’autre.

Así que mientras unos se atreven a afirmar lo que vendrá, otros, quizás con más modestia, fruto del conocimiento, nos ofrecen con más humildad algunas ideas para ‘mirar el futuro’.

Termino con una cita de Sherry Turkle en su libro En defensa de la conversación, que me parece sugerente:

No hay que subestimar nunca el poder de un nuevo objeto evocativo. La historia del uso que hacemos de las tecnologías que nos permiten llevar un registro de nosotros mismos o un registro cuantificado para reflexionar sobre nosotros está todavía en sus albores. Utilizados intencionadamente, pueden dar lugar a una reflexión que nos acerque a nosotros mismos. Pero no pueden conseguirlo por sí solos. Las aplicaciones te pueden dar un número, sin embargo, solo las personas pueden aportar una narración. La tecnología puede exponer el mecanismo, pero es la gente quien tiene que encontrarle un significado. (101)

Esforcémonos pues por crear nuestras propias y múltiples narraciones que pueden también ser compartidas.

 

Lo más visto en Cambiando de tercio en el mes de diciembre y en lo que va de año…

Los cinco más vistos en diciembre

Los cinco más vistos en lo que va de año

Feliz 2017

Ojalá que parte de las conversaciones a las que desde aquí y las redes sociales te invite sigan teniendo muchos de estas claves en su devenir.

Este es un reflejo de lo recogido en facebook:libro, libreros, librería, compañeros, soñados, independientes, Bilbao, mundo, gracias, años, editorial…

Y, también, nombres de algunas personas que a lo largo de este año han sido importantes…

Cultura, (post)crisis y los futuros probables, preferibles, plausibles y posibles…

La semana pasada además de las jornadas cultura y (post)crisis celebradas en Bilbao miércoles y jueves, en Vitoria-Gasteiz se celebró el martes la jornada organizada por Karraskan “Futuros cercanos” a la que no pude asistir.

También y no es punto menor, el amigo Joaquín Rodríguez o, mejor, sus Futuros (en plural) del libro andaban celebrando los 10 años de vida.

El cruce de lo oído en el caso de cultura y (post)crisis, del texto leído relacionado con Futuros cercanos y el aniversario me aportan algunas ideas que se completan, además, con el dossier de Cultura y crisis que publicó Galde y el inicio de la lectura de Cultura libre de Estado de Jaron Rowan.

Así que ahí van algunas de ellas.

  • Empecemos por lo más antiguo, la entrada con la que Joaquín inició su andadura que decía así: El libro no es una realidad inmutable, un objeto imperturbable. La historia de los soportes de la escritura, de los modos de producción y de su uso y consumo nos muestran que esa realidad es, al contrario, mutable y cambiante. Este blog tratará de reflexionar sobre la naturaleza móvil y versátil de ese soporte y de la industria que lo rodea. Y una reflexión de unos años posteriores… Un futuro plural, por tanto, futuros del libro, y no futuro unívoco y digital.
  • Sigamos por el texto que abrió la jornada Futuros cercanos en el que, entre otras cosas se decía:

Leer más “Cultura, (post)crisis y los futuros probables, preferibles, plausibles y posibles…”

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