Abre Tobacco Days en Tabakalera de Donosti

Hablaba recientemente con Santi Eraso sobre la importancia y el sentido del ‘humus cultural’ para  que exista siempre un sustrato que permita que modestos proyectos culturales, pequeños al principio, vayan germinando o para que por esporificación vayan surgiendo nuevos gracias a la existencia de un buen caldo de cultivo.

Seguro que Santi se alegrará de la noticia de una nueva librería en Donosti: Tobacco Days. Yo también me alegro.

Original de Uberan. http://uberan.eus/?kaia%2Fitem%2Fmimoz-hautatzen-dira-liburuak-tobacco-days-liburu-denda-berrian

No será, además, la única sorpresa que nos va a deparar Gipuzkoa en cuanto a apertura de librerías se refiere. Habrá nuevas noticias en breve.

El humus nutriente para Inés García Azpiazu, artífice del proyecto, ha sido, en parte Garoa.

Ella lo explica con claridad:

 Creo que si trabajas bien y cuidas bien a tus clientes, obtienes una fidelización por su parte. Si tu trabajo es bueno no te vas a hacer rico, pero te puede llegar a dar una seguridad. Es también cuestión de tiempo y de ser paciente. Puede ser arriesgado, pero mi experiencia en Garoa no fue para nada mala. En Zarautz es una librería de toda la vida y en Donostia veíamos que año tras año mejoraba el asunto. Creo que puedo seguir el camino que inició Garoa e intentaré llevarlo lo mejor posible. También creo que Tabakalera se presta bien a tener una librería. La gente que entra aquí ya tiene una sensibilidad especial por los libros. Hay que dejar claro que también quiero que sea la librería del barrio de Egia.

Me ilusiona, ya en lo personal, el nombre, Tobacco Days, por el nexo de unión y el guiño que supone con Anjel Lertxundi a quien aprecio de un modo especial.

¿Su filosofía?

 la filosofía del espacio es el de no tener mucho stock, no tener todas las novedades, sino tener un fondo literario bien escogido y con mimo. Y poder ofrecer un producto más especial y cuidado.

Veremos además si su ubicación en Tabakalera supone una ventaja.

¡Mucho ánimo!

Os dejo con el vídeo que El Contraplano ha incluído en la entrevista que le han hecho.

Me ilusiona además ver a Ruth Pérez de Anucita dinamizando los clubs de lectura que van a montar.

 

Las librerías independientes lugares de resistencia a la “estupidez”. Arantza Urkia

He disfrutado de muy buenas e interesantes conversaciones con Arantza Urkia y, también, de algún rifi-rafe dialéctico con puntos de vista no coincidentes, pero siempre enriquecedor y más, quizás referidos a táctica , al momento adecuado, que a líneas estratégicas.

Aprecio pues su criterio, su experiencia y, desde luego, su conocimiento de la realidad del libro, sobre todo en lo que hace referencia a Donosti y, también, al ámbito bibliotecario.

Ha publicado recientemente en su blog un más que sugerente artículo que lleva el mismo título que el de esta entrada. Digamos que se lo he tomado prestado.

arantza_urkia

El motivo último que le ha animado a la escritura ha sido el cierre de Garoa en Donosti.

Creo que merece la pena leerlo entero. Os lo recomiendo.

Yo sólo voy a resaltar algunos de los puntos que me parecen sugerentes como excusa para una conversación sosegada ya que creo, sin entrar ahora en matices, que apuntan temas de interés.

Para ir dejando caer como quien no quiere la cosa reflexiones Arantza aprovecha la recomendación del libro de François Busnel “Mon Paris littéraire”, donde el autor hace un repaso a un importante número de librerías independientes de París.

Ahí van algunas delas ideas-reflexiones…

  • como eso de convertirse en “puntos de encuentro culturales”, empieza a ser otro cliché, o frase de moda, que se aplica tanto a las bibliotecas, como a los museos y a las librerías, quiero resaltar que las librerías independientes son también lugares de resistencia a la estupidez.
  • En este mundo inmaterializado necesitaremos espacios reales y verdaderos y necesitaremos libreros. … Internet es una facilidad no una fatalidad. Nada remplazará el lugar dónde uno se pierde, discute, liga, duda escoge y se va con el brazo cargado de libros que no había venido a buscar.
  • El cierre de Garoa refleja una realidad. Es difícil ser librero en San Sebastián….Yo no tengo la solución y algunas palabras que se repiten como mantras, convivencia, hibridación, punto de encuentro cultural asociadas a las librerías me causan cierto escepticismo.
  • Creo como François Busnel que las librerías no han dicho la última palabra. Somos nosotros los lectores los que las hacemos vivir pasando por ellas a menudo y comprando libros que no ibamos a comprar. Somos los lectores los que decidimos si compramos en Amazon, sabiendo que no paga los impuestos que debe. Somos nosotros en nuestra libertad de lectores los que decidimos si queremos ciudades sin librerías o las apoyamos.  Ánimo y no cerréis las puertas por favor.

 

 

El mono de tres cabezas, librería de ciencia ficción abre en Zaragoza y Garoa cierra en Donostia

Dice el diccionario de la RAE sobre la ciencia ficción:

Género literario o cinematográfico, cuyo contenido se basa en logros científicos y tecnológicos imaginarios.

monodetrescabezasEn este caso parece que la apertura de la librería El mono de tres cabezas tiene más de realidad que de Ciencia ficción, de lo cual nos alegramos.

Tiene su punto además que la iniciativa la haya sacado adelante Rodrigo Rubio, un apasionado por la lectura y devoto de estos géneros literarios que ha aparcado su profesión de informático para sumergirse en el universo de las novelas. “Como en Zaragoza no existía esto, hemos decidido hacer esto para cubrir el hueco e innovar“.

También es realidad, y no ciencia ficción, que los amigos de Garoa cierran, pero no se despiden, la librería de Donostia y mantienen y siguen con la primera, la de Zarautz.

Así nos lo comunican:

Sí, así es, hemos decidido cerrar Garoa Kultur Lab. Hay veces en la vida en las que para avanzar hay que tomar decisiones. Hemos decidido cerrar la librería por un cúmulo de razones. Hemos tomado una decisión difícil, una decisión personal, una decisión íntima. Ha sido una decisión dura, pero firme. En estos dos años y medio hemos asistido al nacimiento de una librería, la hemos respirado y sentido desde lo más profundo. Sentimos como si hubiésemos construido piedra por piedra el número 34 de la calle Zabaleta. Como si hubiésemos colocado hasta la última piedra del edificio que hemos habitado. Conocemos al carnicero de enfrente, a los vecinos de arriba, a muchos vecinos de Gros…

Queremos darte las gracias. Dar las gracias a todos y todas quienes nos habéis acompañado durante este hermoso camino. Lectoras, escritoras, artistas, músicos, creadores y promotores culturales. A Ruth Perez de Anucita y las amigas de papel. Gracias por ayudarnos a levantar un sueño. Os queremos dar las gracias, sí, pero dejando claro que esto no es una despedida, ni mucho menos. El proyecto Garoa sigue vivo, porque Garoa no es un local, no es un lugar. Garoa es un proyecto que ha cambiado constantemente y que lo seguirá haciendo.

Adiorik ez!

Garoako lagunak.

Imanol, Eneko, seguiremos conversando….

Conviene siempre tener cuidado en no confundir la realidad con la ficción y no pensar que la aparente seguridad en la afirmación de lo que vendrá lo convertirá en certeza… algo que en el sector del libro se da de vez en cuando.

Bienvenida sea pues El mono de tres cabezas a esta realidad librera que se mueve en los terrenos de la ficción literaria.

 

 

Donosti. Garoa y Re-Read: espacios donde pasar parte de nuestro tiempo vital

Una parte de lo mejor de la vida se la ha pasado uno en dos lugares a la vez clausurados y públicos, los cines y las librerías, así que la inclinación que sigue conservando hacia ellos no es únicamente práctica, de espectador de películas y comprador de libros, sino también sentimental, como la que podría llevarlo hacia algunos bares, una lealtad incondicional de adicto, de huésped, casi de refugiado. (Antonio Muñoz Molina; Las librerías; El País; 8 enero 1997)

Ya hemos reflexionado en otras ocasiones sobre el papel importante que pueden jugar los mediadores, las librerías en este caso, pero también probablemente las bibliotecas desde su ámbito de servicio público.

He vuelto a pasar un par de días en Donosti donde es un gusto pasear y dejarse llevar.

Diré que he vuelto encantado después de comprobar que:

  • Garoa sigue viva. Cuando digo viva, no quiero decir abierta, sino con sangre, ganas, movimiento e ideas después de haber ya superado los dos primeros años de andadura. Y, por supuesto con libros y con una apuesta clara por el ‘papel lleno de calidad’ y seleccionado por el librero. Así al igual que gace pocas fechas Carme Fenoll hablaba refiriéndose al ámbito de las bibliotecas del papel estratégico de la prescripción, Imanol me comentaba su apuesta, también, para buscar más tiempo para la selección que en el mundo de la librería es uno de los modos y maneras de ejercer la prescripción: mostrar y resaltar aquello que se cree que merece la pena. Garoa, además, ha madurado y ha enriquecido el espacio con una oferta más marcada y personal fruto, probablemente, del buen hacer y del propio intercambio con los clientes, enriqueciendo de esta manera su propio ‘imaginario librero‘. Todo ello hecho con los pies en el suelo y siendo conscientes del hecho de que ‘si no hay pasta no hay proyecto’.

garoa_donosti_1

Un rato antes, me había acercado por primera vez a la Re-Read de Donosti que está casi a la vuelta de la esquina de Garoa.

Me quedé asombrado. No ya por el orden, clasificación y volumen del fondo que ya lo conozco de otros ‘espacios’ Re-Read, sino también por la apuesta y puesta en escena en el propio local que me pareció fantástica, invitando claramente a dejarse llevar por el tiempo que los libros vayan marcando, sin ninguna prisa ni agobio.

Libros nuevos en un caso y usados en otro, pero perfectamente arropados y contextualizados en espacios que invitan a ir más allá de los años y usos de vida de los ejemplares y permanecer en los espacios.

Son, como bien dice en Clarín Verónica Abdala, después de hacer un recorrido por unas cuantas librerías de Buenos Aires, pequeños placeres de la vida del lector que uno espera poder seguir permitiéndose.

Las librerías son de los lectores

//platform.twitter.com/widgets.js

Un gusto poder disfrutar ayer de la conversación a varias voces entre libreros en el Koldo Mitxelena.

NoLlegiu, Tipos infames, Ler Devagar, Altair y Garoa, sabia y astutamente moderados por Jordi Carrión, nos ofrecieron sabiduría y reflexión en ricas píldoras experienciales.

Unas pinceladas de las mismas que no está de más repetir.

La paternidad de las reflexiones no creo que importe en este caso.

  • Las librerías siempre han sido espacios de hibridación.
  • Las librerías siempre han sido espacios conversacionales y las conversaciones, a veces, acaban creando librerías.
  • Quien trabaja en una librería acaba desarrollando una doble mirada que ve a través de ojos no coincidentes: el ojo del lector y el ojo del librero.
  • El ejemplar de un libro es distinto en función de los contextos en que se encuentra.
  • Librerías con ‘parroquianos’.
  • Librero como hacedor de contactos.
  • Libreros que intentan hacer realidad sus imaginarios.
  • Si ‘pasan cosas’ la gente viene a la librería.
  • Librerías con probadores y con tiempo para comparar…
  • ¡Hay que combatir la tiranía del excel!
  • Conviene saber de dónde se viene para enfocar la mirada hacia el futuro.
  • Sin lectores no somos nada.
  • Quizás haya ya que hablar de Lectorerías.

Compromiso final

En cuanto pueda me escapo a ver y conocer todos los proyectos que giran en torno a Ler Devagar. Se admiten compañeros de viaje

Quien tenga gana y posibilidades de seguir reflexionando y conversando en torno a las librerías, el 12 de mayo se puede acercar por Madrid a la Jornada organizada por la Fundación Santillana, la Embajada de México y el Instituto de México en España.

 

Ícaro: de La Granja a Segovia

Ya hace casi tres años la librería Garoa de Zarautz se instaló en Donostia, abriendo así un segundo espacio en el bario de Gros. El tránsito del pueblo a la ciudad.

Ahora, la librería Ícaro que llevaba años en La Granja, abre también en Segovia.

//platform.twitter.com/widgets.js

Interesante este proceso a pequeña escala de librerías con un claro componente cultural que durante unos cuentos años se han movido fuera de las capitalidades provinciales y que se atreven a dar el salto a espacios con mayor centralidad y más volumen de población tras un proceso de trabajo y reflexión.

La clave, con variantes, es básicamente la misma:

Las librerías que han sabido mantener ese espíritu de proximidad, de cercanía al lector, al que aconsejan, recomiendan o guían, han capeado mejor la crisis. El cliente lo agradece mucho.

Luego, lógicamente, como toda buena receta, tiene sus variantes y cada maestrillo librero aplica su librillo.

¡Larga vida!

Seguro que pasará a formar parte del ‘Mapa de las librerías amadas

¿Cuál es la esencia de una librería?

Jorge Carrión transita hoy con delicadeza en El País Semanal (enlazaré el artículo si aparece en digital) de la mano de Lagun y Garoa por el pasado y futuro de las librerías vascas.

DSC_0008

Termina el artículo con la siguiente frase:

Aquí abundan encuentros entre personas que piensan diferente. esa es la esencia de toda librería.

No sé si necesariamente tiene que ser la esencia de todas las librerías, pero sí que en mi imaginario personal esa idea, más en Euskadi, ocupa todavía un lugar importante.

Las librerías, también, como espacio para mirar y conversar con el diferente. Algo que a finales del siglo pasado y todavía a principios de éste era algo impensable en algunos contextos. La historia de Lagun es una muestra.

Librerías: el principio esperanza

Ayer, en Donosti, el barrio más elegante de Bilbao (dicho con todo el cariño y siguiendo la conversación de ayer ;-), disfruté de una tarde-noche que fue un auténtico regalo.

DSC_0009

Nos convocaron en el marco de Literaktum para hablar de librerías en una librería y para hacer, en el fondo, práctica real lo que Gabriel Zaid ya escribió hace años:

La cultura es conversación. Pero escribir, leer, editar, imprimir, distribuir, catalogar, reseñar, pueden ser leña al fuego de esa conversación, formas de animarla. Hasta se pudiera decir que publicar un libro es ponerlo en medio de una conversación, que organizar una editorial, una librería, una biblioteca, es organizar una conversación.

La conversación, por lo menos con Jorge, tuvo su tiempo previo o su inicio en Kaxilda donde, casualidades de la vida, estaba Fernando Golvano que me presentó a Joxean de la librería.

Fue, también, el espacio del regalo. ¡Gracias Jorge!

DSC_0011

De allí ya con Iñaki Gabarain, coordinador, organizador y cuidador de Literaktum a Garoa a conversar y disfrutar hasta que nos mandaron parar.

Destacaré sólo dos ideas que creo van al pelo, con una referencia que llevaba y que luego no usé porque la conversación fue fluyendo, sola. ¡Qué gran conversador y qué mente curiosa y lúcida se esconde en Jorge!

La primera: vivamos este ‘momento líquido de sorpaso con alegría e ilusión’ también en el mundo de las librerías.

La segunda, y aquí irá la referencia,: no nos fiemos de los falsos profetas que quieren predeterminar el presente en función de un futuro sobre el que nunca han acertado en sus falsas profecías autocumplidoras. Frente a ello mejor El principio esperanza de Ernst Bloch que:

– Busca en el mundo mismo lo que sirve de ayuda al mundo.

– Se basa en los ‘sueños soñados despiertos’ que permite concebir lo nuevo como algo que está en mediación en lo existente y no en algo que solamente ‘está por llegar’ y nunca llega.

Cervezas, pintxos, cena… y mucha conversación inteligente, cariñosa acompañados de Iñaki y Ruth.

¡Grandes anfitriones!

¡Gracias!

Ahora… sueño, mucho sueño, pero un regusto delicioso de la tarde-noche de ayer entre ‘rarunos con una extraña forma de vivir‘.

Y una conclusión, sólo para iniciados…. Ayer, al final, no nos la dieron con queso y todo estuvo bien regado… hasta se desbordó en algún momento 😉

Librerías: aprender del pasado para afrontar el futuro

¿Te animas?

Literaktum

El jueves 7 de mayo a las 19:00 en Garoa de Donostia y en el marco de Literaktum conversaré o, mejor, intentaré que Jorge Carrión se explaye sobre el título de esta entrada del blog. A alguno le puede parecer viejuno, pero que creo que está lleno de sentido.

Así que voy a aprovechar esta entrada para dejarle a Jorge algunos hilos, citas, interrogantes que quizás nos empisten o nos despisten. Es lo mismo porque seguro que conversaremos.

Diré por adelantado que me gusta que sea en Garoa por el profundo respeto que hay en ese espacio hacia el pasado y hacia los mayores. Quizás empecemos por ahí la conversación para convertir al propio espacio que nos acoge como parte de la misma.

En julio del año pasado anduvimos Manuel y un servidor conversando y comiendo con Imanol y Eneko. Recogía después esto en el blog:

– Somos lo que somos por lo que hemos sido. Nuestra identidad viene marcada por nuestra historia. Seremos por lo nuevo que hagamos, pero desde lo que nosotros y nuestros padres hemos y han sido.

– Se respiró en toda la conversación un profundo respeto y admiración al trabajo librero del ‘aita’ y la ‘ama’ que además en el nuevo espacio toma cuerpo en pequeños detalles que va desde la colocación de los libros, el diseño de algunos muebles bajos para la exposición.

que creo que tiene que ver bastante con la conversación.

Sugerente también, para hablar digo, la primera frase con la que abre el libro Librerías. De Carlos Pascual: Una librería no es más que una idea en el tiempo.

Y aquí dejo, habrá más, algunas citas tomadas aquí y allá que quizás nos acompañen en la conversación. Cualquier sugerencia será bien recibida.

Curiosamente, la palabra futuro me lleva pensar en la palabra pasado, en el trayecto que he recorrido como librera, en el camino de muchas librerías independientes, desde el final del siglo hasta hoy… Construimos el futuro con lo que llevamos a nuestras espaldas, con el de dónde venimos se puede vislumbrar tímidamente el a dónde vamos. (Lola Larumbe)

La desaparición de las librerías es tan lenta que no creo que nosotros, nuestros hijos ni nietos, vayamos a ver su ausencia total.  ( La Jornada; Jorge Carrión: El librero se convertirá en prescriptor de una pequeña comunidad de cómplices; 06/04/2015)

Lo que va a ocurrir, intuyo, es que serán menos frecuentes las librerías muy grandes y mucho más frecuentes y normales las pequeñas, de cercanía, en la cual el librero es un prescriptor de una pequeña comunidad de cómplices. (La Jornada)

Los salones, los gabinetes de lectura, los ateneos, los cafés o las librerías comparten la naturaleza de hogares postizos y de núcleos políticos de tráfico de información. (Jorge Carrión; pag. 75)

La calle, la librería, la plaza y el café configuran las rutas de la modernidad como ámbitos de dos acciones fundamentales: la conversación y la lectura. Mientras que la escritura literaria, que hasta hace algunas décadas todavía era visible en las mesas de café, se iba confinando al espacio privado, o a lo sumo a la biblioteca, la charla y la lectura, el encuentro premeditado o fortuito, y el diario o la novela o la revista, persistían en su articulación de la esfera social de la existencia metropolitana. Porque los blogs y las redes sociales te permiten el intercambio de datos y de ideas en Cosmópolis, pero tu cuerpo sigue pisando una topografía doméstica y local. (Jorge Carrión; Librerías; Anagrama; pag. 272)

– ‘No hay un único modelo de librería y el modelo clásico es viable, pero el camino natural es fundirse con otras actividades, porque nuestra época es promiscua’, sostiene Jorge Carrión …“Hay que poner en valor la ceremonia y la visita al librero, la conversación y la desconexión. No hay un único modelo de librería y el modelo clásico es viable, pero el camino natural es fundirse con otras actividades, porque nuestra época es promiscua. La gran superficie es la que ha perdido todo su sentido” (Jorge Carrión. En el espléndido artículo de Peio H Riaño; Las librerías confían su supervivencia a las emociones).

Esa experiencia compartida de haberte reencontrado con alguien en alguna librería del mundo. Por eso no es de extrañar que el enamoramiento en una librería constituya un consolidado topos literario y cinematográfico. (Jorge Carrión; pag. 162)

Todas las librerías son brújulas: estudiarlas te brinda interpretaciones del mundo contemporáneo más afinadas que las facilitadas por otros iconos o espacios. (Jorge Carrión; 284-285)

Escuchemos a Ray Bradbury, el autor que imaginó un mundo donde los libros ardían, hoy a los 90 años: «Deberías ir a una librería para ser sorprendido y cambiar. Las librerías te cambian y te revelan nuevas zonas de ti mismo» (Lola Larumbe)

Lo dicho. Es sólo un aperitivo. Si buceas por aquí, encontrarás más.

¡Ah! se me había olvidado. ¡Todo un placer la invitación que agradezco a Donostia Kultura!

Y siquieres unirte a la conversación nos vemos de aquí a siete días en Donosti.

Garoa, Lagun y Kaxilda paseando por Donosti y volviendo con el pan bajo el brazo

Un día dedicado al paseo tranquilo, con el xirimiri presente.

La mañana la hemos empezado en el Salt, cerquita de Garoa donde además hemos descubierto un par de cervezas que no conocíamos.

De allí, ya que se encuentra en la misma calle, me he dirigido a Garoa. Un saludo a Imanol que andaba atareado y un ratito de charla con Eneko sobre librerías, repercusiones, a veces inesperadas, de apariciones y/o entrevistas y la conciencia que tienen de estar embarcados en un proyecto a largo plazo.

DSC_0008

De camino y antes de pasar el puente, una miradita en The Loaf

DSC_0009

para llegar, pasar sólo por Lagun porque estaban ya cerrando.

DSC_0012

En cualquier caso, donde hoy quería pararme un poco más era en Kaxilda. Un espacio, casi escondido, pero que me ha encantado y donde volveré con un poco más de sosiego la próxima vez.

Tres librerías, tres historias, tres proyectos muy distintos entre sí, pero cada uno con un sentido y una apuesta clara que siguen demostrando la riqueza existente en la variedad.

Mientras tanto entre librería y librería y ya sobre todo a la tarde tiempo para algún pintxo, el paseo sosegado, un par de encuentros totalmente inesperados y, para finalmente poder llegar a casa con el pan bajo el brazo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Le robo a Luis Landero un texto y pensando en estas y en muchas otras librerías donde compré y otras personas compraron también los libros que después leyeron.

En los libros leídos está la sombra, el rastro de lo que fuimos, los diversos bocetos de nuestro aprendizaje estético y de nuestra evolución vital, los vestigios de ciertos afanes que un día nos conmovieron y que luego, tras ser devastados por el tiempo, con los materiales de sus ruinas construimos nuestro modo de ser y de sentir, y lo más valioso y secreto de nuestro bagaje cultural. (El balcón en invierno; pag. 115)

En Euskadi, algunas librerías son, por suerte, algo más que libros

Danele Sarriugarte ha publicado hace unos días un artículo en euskera en Argia con el título Liburuak baino askoz gehiago del que, por su interés, por lo menos para mí os ofrezco una traducción.

Centros de cultura: se está creando una nueva hornada de espacios culturales; las librerías, pero entendidas como centros culturales.

Para los ciudadanos vascos que pilló en su juventud la década de los ochenta y noventa leyendo y escuchando, los «gaztetxes» y el movimiento que los rodea, en lo que a cultura y música se refiere, han sido una pieza clave para que algunos brotes florezcan, cierta gente se conozca y conspiren juntos, en pocas palabras, para que dieran algunos conciertos, se compusieran algunos canciones y nacieran algunos grupos que han sido míticos para los que hemos llegado después.

Lees el libro Kafe Aleak [Granos de Café] con la nostalgia de siempre, tecleas en youtube unas palabras por enésima vez para escuchar una canción de BAP, y ves en esa foto de toda la vida, en blanco y negro, a Eneko Abrego cantando y bailando sin camiseta. Te cuentan, también por enésima vez, cómo formó el grupo Anari, y como si eso no fuera suficientemente doloroso, los de Elgoibar de una generación mayor te traen a la memoria el viejo «gaztetxe» que derribaron cuando apenas tenías catorce años: eso sí que era un edificio. Sin remedio y lleno de envidia estás a punto de admitir que cualquier tiempo pasado fue mejor, aunque hayas visto la película parisina de Woody Allen, y lo que es más importante, aunque trates de desvirtuar el pasado y conozcas a los mayores que viven aquí.

¿Por qué se te adjudicaría esta era digital tan cómoda y casera? ¿Por qué sino para ser miembro de una generación que solo mencionan para echarle en cara su pasividad y para condenarla por todo lo que no hace? ¿Por qué tener en casa, además, los discos/casetes/fanzines de hermanos y hermanas, primos y amigos mayores? ¿Por qué estar condenados a convertirnos en aficionados anacrónicos de todo eso?

No te preocupes. Tú también tendrás qué dejar a tus sucesores. Ya que en los párrafos anteriores he dejado completamente a un lado a los que hoy en día siguen dando la cara en la calle. Me he aproximado asimismo a los «gaztetxes» que siguen mutando y funcionando, demostrando que el grupo-objetivo que llevan en el nombre va mucho más allá de la variable de edad; incluso reivindicando que el posible miembro de un «gaztetxe» es indeterminado. Y sobre todo, porque me he olvidado de un tipo de espacio que  una nueva hornada ha creado el año pasado y en los últimos tiempos: las librerías, entendidas como centro cultural. Y digo una hornada nueva, porque su tradición no es tan corta, y para no caer en el poco estratégico y monumental error de no tener en cuenta a los predecesores.  Porque la librería Anti de Bilbao y el espacio Zuloa de Vitoria, entre otros, llevan años trabajando. En esta época mercantilista en la que la cultura, la literatura y el pensamiento no son más que píldoras con precio, hay muchos que siguen creyendo que los espacios que las venden deberían ofrecer algo más, para que las píldoras sigan golpeando, para que no pierdan su utilidad pedagógica, inductora y revolucionaria.

Así, la librería de San Sebastián KaXilda (guiño a  la anarquista Casilda Méndez), la cual expresa sus principios con el propio nombre, abrió las puertas de su nuevo espacio (esperemos que para largo), el año pasado, a finales de octubre. Teniendo que dejar de repente el sitio estrenado en el número seis de la calle Arroka y tras aposentarse durante varios meses en un local mucho más pequeño, finalmente han afincado la amplia y magnífica sede en el número dos de la misma calle. En sus baldas podemos encontrar en el acto esos libros que son difíciles de conseguir sin pedirlos por adelantado y esperar, también conocer propuestas desconocidas gracias a los que se sientan al otro lado del mostrador. Se puede comer algo o tomar un café, también reunirte con los amigos sin necesidad de tomar o comprar nada; para hablar, coser o reflexionar.

La Hórmiga Atómica de Pamplona viene con aires renovados, convertida en Katakrak,  surgida de la confluencia del  cambio que se quiere provocar en la ciudad y de la apropiación de la onomatopeya equivalente a la ruptura con la intención de que significante y significado sean uno.  Hace algo más de un año pusieron en marcha una campaña de crowdfunding para financiar el enorme local de la Calle Mayor al que habían echado el ojo y para poder renovarlo y acondicionarlo con trabajos comunitarios. Habiendo sobrepasado la cantidad de dinero mínima, el 30 de diciembre de 2013 pusieron en marcha la enorme sala que se puede utilizar como cantina, librería y espacio para charlas de todo tipo.  La idea del comunitarismo era algo que tenían en mente e introducido en su estilo desde el principio, el pulmón pamplonés quiere ser un lugar para desarrollar ese funcionamiento diferente. No se nos olvidará fácilmente el día que trajeron a Silvia Federici, la pensadora feminista que ha trabajado con energía los caminos del comunalismo.

Por último, volviendo a San Sebastián y yendo por la plaza Easo hasta la calle Zabaleta de Gros, Garoa creó una nueva espora en julio, en el número 34. La que durante mucho tiempo ha sido y aún es una librería de referencia en Zarauz, la que fue testigo de encuentros con Jorge Oteiza y Federico Krutwig cuando la regentaba Flor Illaramendi, la cogieron hace casi cuatro años los hermanos Agirre, hijos de Illarramendi.  Con el concepto Paperezko [de papel en euskera] comenzaron con el proceso de convertir de manera oficial la antigua librería en laboratorio cultural, acercando charlas, músicos, cine, amigos y teatro a los libros. También han querido expandir la iniciativa a la capital dando así un paso adelante. En la planta de abajo, exposiciones, sofás y la oportunidad de charlar tranquilamente sobre un suelo blanco y espacioso. En la de arriba, en cambio, ambiente cálido y una mesa con doce joyas de la literatura, que cambian cada mes y  tienen La buena novela de la escritora francesa Laurence Cossé, escogida entre otras por miembros de un comité secreto.

Que duren muchos años. Y tú, contemporáneo, disfrútalas con saludo, gózalas y compártelas.

Un ejemplo todas ellas de un imaginario librero que con sus variantes, pero con claridad en todos los casos, contextualiza el libro en espacios culturales, alternativos, críticos con su entorno y en los que la palpabilidad juega un papel claro.

Nota final:

Gracias a Alex Barandiaran por su traducción

Garoa hace un balance positivo de sus tres primeros meses en Donostia

Eneko, Imanol y el resto del equipo de Garoa están contentos de los primeros meses de aterrizaje en Donostia.

Garoa Kultur Lab hizo ayer balance de sus tres primeros meses de andadura y calificó de “más que positiva” su valoración. La librería de la calle Zabaleta ha celebrado más de cien eventos y por su local en Donostia han pasado más de 5.000 personas entre artistas, espectadores y curiosos. “Lo que más nos satisface es que la gente del barrio aprecia y se ha hecho participe del proyecto de laboratorio cultural”, asegura el librero Imanol Agirre, que se muestra dispuesto a seguir dinamizando la actividad cultural.

Leer información completa en Noticias de Gipuzkoa

Garoa. Desde las librerías también pueden nacer ‘startups’

Osoigo, el portal de los políticos que escuchan, nace en los sótanos de las librerías Garoa y Expansión se hace eco de ello.

osoigo

La conversación siempre ha sido una de las características de las buenas librerías. Desde las reboticas y las trastiendas clandestinas, hasta el trato habitual con los clientes, que en muchas ocasiones saben más que nosotros de temáticas específicas, la palabra dialogada ha sido un buen camino que en algún caso puede como el que hoy traemos como ejemplo puede dar el salto a otras áreas de la vida.

Seguir leyendo “Garoa. Desde las librerías también pueden nacer ‘startups’”

Librerías que experimentan. Garoa Kultur Lab

Y a tí ¿Cómo te gustan las librerías?

Ayer, en un día gris Manuel Ortuño y un servidor nos acercamos a Donosti para ver el ‘work in progress’ de Garoa y, sobre todo, para charlar, compartir y contrastar ideas y proyectos con Imanol y Eneko.

Foto0507Fue, vaya por delante, todo un regalo de frescura, esperanza y un reconocimiento desde su lado del valor de la historia y de saber de dónde se viene.

El espacio en dos plantas es amplio, acogedor, limpio, bien estructurado, luminoso e invita a entrar en él. Siguen en la ordenación de libros ‘criterios familiares’, tanto en la colocación de los mismos como en su clasificación.

Foto0502En la planta baja hay ya espacio destinado, todavía en proceso, para exposiciones temporales, el Espacio Tako, el laboratorio tecnológico, y otras actividades de talleres y/o trabajo compartido puntuales. Una pequeña Fábrica- de creación.

Seguir leyendo “Librerías que experimentan. Garoa Kultur Lab”

¿Tendencia a lo micro? A mí me gusta

Afirma Jordi Herralde en una reciente entrevista que:

– el mercado editorial se ha encogido de forma irreversible y seguirá encogido

– el desplome del libro de bolsillo se produce porque sus lectores naturales pasan el tiempo ‘jugando con cacharritos’

– hoy proliferan las microeditoriales, las microlibrerías y los microagentes literarios.

Todo este ecosistema micro contrasta con el dibujo macro al que llego gracias a Tíscar Lara, felicidades por los diez años, de la estructura relacional de los grandes grupos de comunicación en España donde, lógicamente, algunos de los grupos editoriales tienen una importante presencia y donde, al mismo tiempo, se puede constatar la nimiedad que puede suponer para los mismosla el peso del libro cruzado con otros intereses empresariales que se tejen y destejen entre unos grupos y otros.

Este terreno, el de los grandes grupos de comunicación, es más líquido en alianzas, compras y ventas que el capitidisminuido sector del libro que en multitud de sus agentes tiene más apariencia Guadiana en tanto que muchos actores aparecen y desaparecen.

Así que con este panorama dibujado en y con trazo grueso uno toma conciencia de que trabajar en el sector supone, en el fondo, trabajar realmente para una parte del mismo. O dicho con más claridad: sólo se puede trabajar para una parte del mismo.

Desde esta óptica de parcialidad o de toma de posición, y en la medida en que nos encontramos en un sector con alguna relación con la cultura, el artículo de Víctor Vich, Desculturalizar la cultura: Retos actuales de las políticas culturales creo que aporta algunas claves interesantes de toma de posición de política cultural.

Cito a continuación algunas reflexiones del autor:

Construir un proyecto políticamente relevante de política cultural implica sobre todo activar la producción de nuevas identificaciones imaginarias…En algún sentido, todo es cultura y, tal afirmación, es pertinente en este momento de la historia en el que el capitalismo se ha convertido en un sistema cuya reproducción se asienta, en buena parte, en el control sobre los significados.

Por desculturalizar la cultura, hago entonces referencia a una larga estrategia de pensamiento y acción que viene siendo promovida en América Latina desde hace décadas y que debería consistir al menos en dos proposiciones: posicionar a la cultura como un agente de transformación social y revelar las dimensiones culturales de fenómenos aparentemente no culturales.

Las políticas culturales deben proponer su propia acción pública optando por posicionarse en debates mucho más amplios que aquellos estrictamente defi nidos por el desarrollo profesional (y académico) del campo en cuestión.

Sustituyan si quieren la referencia cultural por la de libro como mediador, en algunos casos, cultural.

Esta línea de reflexión tiene a mi entender algunos puntos comunes con la planteada en el  número 23 de la Revista Texturas en algunos de sus artículos.

Recogeré, para no cansar en exceso, algunas citas de los mismos.

Seguir leyendo “¿Tendencia a lo micro? A mí me gusta”

Garoa en Donosti. ¿Quién dijo que no hay brotes verdes?

garoa_Inauguracion_DonostiaLe robo el texto a Mikel Iturria de esta gran noticia que es el ‘aterrizaje’ de los zarautztarras de Garoa, Imanol y Eneko, en Donostia.

Entresaco algunos de los elementos que me parecen más importantes y significativos ahora que ademñan ando dando vueltas a algunos temas con los libreros.

1. Imanol, el mayor, contó de dónde vienen. Quieren compartir la experiencia y el saber familiares de más de 41 años regentando una librería. Porque la madre, Flor Illarramendi, echó a andar con Garoa en Zarautz en 1973 y los hermanos recogieron el testigo en el 2008.

Lo que te hace diferente no es lo que serás: es lo que has sido. Lo que serás te hará diferente

2. Tres son las patas del proyecto: la librería, la familia de papel y el laboratorio tecnológico. Pero en la parte de abajo estaban montando también una exposición de Xabier Egaña y de su mano también aterrizará en San Sebastián Tako Donostia, una iniciativa de Estudios Durero.

Personas, proyecto, papel y ‘mirar a los lados’ para encontrar compañeros

3. “Garoa será una librería con fondo. Y, como rasgo característico, hemos hecho nuestras algunas ideas que Laurence Cosse expone en La buena novela. Hemos creado una Comisión Literaria de Garoa (LGK, sus siglas en euskera) formada por 12 escritores e intelectuales. Ninguno de ellos conoce al resto y mantendremos sus nombres en el anonimato. Cada uno de los meses del año pondremos en la mesa situada en el centro de la librería de Gros varias ‘lecturas imprescindibles’ seleccionadas por miembros de esa comisión”.

una librería no es más que una idea en el tiempo, una idea desarrollada por alguien que libremente ha decidido ejercer como librero. (Carlos Pascual)

4. Es un proyecto con fundamento, de mucho nivel. El equipo irradia ilusión.

Sólo falta que tengan claro, que seguro que lo tienen que..

La librería es de los lectores, no de los editores

Algunos ‘ecos sociales’

¿Quién dijo que no había brotes verdes?

 

Garoa

Ayer terminé la tarde en Zarautz.
Un correo recibido unos dás antes me invitaba a un ‘fin de seman librero’.
La gente de Garoa, como bien dicen en su web, refundaban la librería fundada en el 73. Así que fue buena ocasión para conocer al fundador. Con los refundadores ya hemos mantenido más ‘toma y daca’ conversacional.
Ahora les toca a ellos la tarea y se les ve con ganas.
Tenía que escoger entre la propuesta del viernes o la del sábado, hoy, que es cuando harán la inauguración.
Aprovechando que ayer presentaban Los trapos sucios, en castellano, Etxeko hautsa, en euskera, la última obra de un ‘autor local’ Anjel Lertxundi a quien conoz y aprecio aproveché para acercarme.
 Agradable espacio donde convive el propio marco que le da la solera, un amplio espacio infantil, jugando con el blanco y el negro y con un sótano abierto para exposiciones de artistas que contaba en esta ocasión con una exposición de esculturas de José Luis Lasa.
En la presentación evidente la complicidad tejida en años, en conversaciones y en el hecho quizás también importante de que el propio editor se convierte en el traductor de Anjel al castellano.
  Después los vinos y cañas, la conversación sosegada en una tarde agradable, oyendo los últimos sones de la campaña, mezclados con las fiestas de Santa Marina y nuestra propias palabras.
Volver con olor a mar, mientras la cabeza va dando vueltas de los extraños mecanismos que tejen y destejen las relaciones…..

Conversaciones entretejidas

Viernes y sábado. Recién levantado de una siesta que mi cuerpo necesitaba. Tiempo para posar y reposar los bis a bis de estos dos días y el cómo hemos ido saltando de una charla a otra.

Todo empieza el viernes como algún otro viernes en la cafetería Lepanto en la que Manuel Orozco se encarga además de atendernos siempre con una sonrisa de acercarnos e implicarnos en proyectos en la India. Allí con Alex volvemos a ponernos al día del ir y venir del mundo del libro, de nuestros trabajo y de los azares que posibilitan que en breve nos inviten a una comida.

Seguir leyendo “Conversaciones entretejidas”