Librerías que abren…Mar de hojas en Burgos, Flappers en Getxo, Hoy Libro en Toledo

Las librerías abren y cierran. Son reflejo de un tejido dinámico, de la vida, los intereses, las políticas culturales, económicas, urbanas…

Sobredimensionado como sector en unos casos y escrutador de nuevas oportunidades en otros parece ir adaptándose a las circunstancias e intentando, también, descubrir nuevas, ir en busca de los lectores. Sin ellos, nada habrá.

En ese proceso evolutivo de conjunto el modelo, los modelos, van también al mismo tiempo cambiando. En este ir y venir, España sigue siendo el país europeo con, proporcionalmente e incluso en números absolutos un mayor número de librerías, según los últimos datos aportados por CEGAL. Creo, compartiendo también muchas de las recientes reflexiones de Manuel Gil, que es lo primero sobre lo que deberíamos reflexionar.

En cualquier caso, más allá del número, recojo ahora tres recientes aperturas y alguna más que se anuncia como inminente.

Me refiero a La librería Mar de hojas, un nuevo proyecto de La llave, que abrió a finales de diciembre en Burgos,  Hoy Libro que ha abierto hace poquitos días en Toledo y Flappers en Getxo que abrió hace poco más de tres meses.

¿Lo interesante? Son reflejo de tres modelos distintos. Mar de hojas apuesta por un área temática que lleva años funcionando en las librerías especializadas y en las generalistas con una buena sección de un modo más que correcto. Me refiero al libro infantil y juvenil, los lectores de hoy y quizás del futuro. Hoy Libro apuesta por el mercado de saldo y segunda mano, quizás el que está teniendo un mayor desarrollo en España en los últimos años y al que se le tiende a mirar de reojo, quedando siempre fuera del foco de nuevas propuestas sectoriales siendo quien por motivos de la crisis, entre otros, esté atrayendo aun importante número de lectores. Finalmente Flappers en Getxo apuesta por un modelo también cada vez más habitual como es cierto mestizaje y una apuesta por un espacio más de ‘estar’. Libros y vinos.

Tres realidades, por lo tanto, distintas en públicos, en libros a tener y en modelo de negocio global.

No son en cualquier caso las únicas.

Para finales de febrero 451º anuncia su apertura en Alella.

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¡Hay vida! ¡hay vidas!

Son, como diría Jorge Carrión, cuatro propuestas distintas de ‘condensación’ del mundo…

¡Mucho ánimo!

Bibliotecas y cines. Dos espacios para ver

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Las sinergias me parece que siempre son interesantes.

Vengo quizás especialmente motivado de una comida que  pretende buscar sinergia, posibilidades que sean mejores para los que nos encontrábamos en la mesa y que en ese sumar apunten y posibiliten también nuevas experiencias. Que dejen ese resto de decimales que suponen como un pequeño reto que hay que volver a cuadrar de nuevo.

A la mañana he leído en el blog de Mikel la experiencia sencilla de Getxo. Para los lectores el cine será más barato. Quizás sería interesante que entrara una tercera pata: las librerías. Quizás a los cinéfilos los libros les deberían resultar, si quieren comprarlos, más baratos ¿o no?.

Más información.

De feria en feria

No. No voy a hablar de del reciente, aunque ya hace un més celebrado, Saló del Llibre ni de la Feria de Guadalajara. Me voy a mover en un ámbito  más doméstico: entre el IV Salón del cómic de Getxo, celebrado este fin de semana pasado y la Feria del Libro y Disco Vasco que tiene hoy su inicio.

Dos manifestaciones temáticas, el cómic en un caso, y el “todo lo vasco”, en principio, en el otro que cuentan con una infraestructura envidiable en comparación con las Ferias itinerantes del libro.

Una de las preguntas, por lo menos cuando vi el domingo la estructura en Getxo, es si no será posible que, por lo menos, las Ferias principales cuenten con una definición del espacio, buena carpa, elemento muy importante por las humedades de esta tierra, sala de conferencias integrada, espacio para talleres y exposiciones….,  parecida a la allí vista.

Los patrocinadores y pagadores son básicamente los mismos y la verdad es que, en este caso, el hábito hace al monje.

Durango ya es historia aparte porque cuenta con un espacio que es instalación permanente. Aquí, en “lo vasco” se ha dado el paso de lo volátil (la carpa) a lo estructural (el cemento). Parece como si se quisiera poner buenos cimientos a la cultura vasca, pero estos no tienen por qué ser siempre de hormigón, ni convertirse en flor de un día.