Lo más visto en Cambiando de tercio en el mes de julio y en lo que va de año…

 

Los cinco más vistos en julio

Los cinco más vistos en lo que va de año

¿Es acertado hablar de descarga gratuita de libros desde las bibliotecas públicas?

El 13 de julio escribí una entrada con el título: ebooks gratuitos ¿cómo lo ves?

Las razones que me animaron a hacerlo fueron 2 fundamentalmente:

  1. Una publicidad que vi en twitter lanzado desde un servicio público de bibliotecas:

2. Un contraste, ante la cierta sorpresa que me produjo la publicidad, con cinco personas que mantienen distinta relación con el mundo del libro y a quienes les pregunté, en modo ‘cata a ciegas’ tras leerles el texto : Más de 10.000 ebooks gratuitos. Descarga ebook, ¿quién podía anunciarse así? La respuesta en los cinco casos fue la misma: Una web de descargas. Es cierto que alguna persona añadió a esa frase el adjetivo ilegal.

Ello fue lo que me animó a jugar con una recogida de información a través de un sencillo cuestionario que ha tenido los siguientes resultados porcentuales:

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Libro de texto. Además de los modelos, ahora los soportes

Parece que la propuesta genérica del PP gallego para pasar del préstamo a la titularidad o propiedad en las rentas bajas y medias agrada a libreros y editores gallegos. A El País el modelo de préstamo existente le sigue pareciendo que es gratuidad. Santillana, perteneciente a su grupo haría bien en explicarle las diferencias.

El problema es que cuando pensemos o evolucionemos hacia el digital habrá que repreguntarse qué queda en préstamo o titularidad y hacia dónde irán las inversiones de las administraciones públicas.

Los balbuceos digitales en Cataluña parecen estar generando tensiones en Cataluña.

El cambio de soporte que se irá produciendo de manera gradual con toda seguridad dibujará en un plazo no excesivamente amplio un panorama más complejo en principio porque suponiendo que los contenidos entendidos como uan de las claves necesarias para la educación deban ser gratuitos cómo podrá concretarse ese proceso ¿con plataformas abiertas y con pago de ordenadores?¿qué deberá ser asumido en una nueva situación donde las mediaciones cambian por las administraciones y qué por los padres?

Pudiendo además en modelos de plataformas abiertas estra presentes referencias de distintos editores o de distintos proveedores de información tendrá sentido la ‘exclusividad editorial’ que hasta ahora iba unida al libro en papel.

Se atisban momentos de peligroso lobby editorial donde como tanta veces los intereses educativos quedarán en segundo plano.

Esperemos que los responsables públicos sepan estar a la altura de los ciudadanos y no de las empresas.

El libro en euskera

Los comportamientos victimistas a veces resultan patéticos. Algo de esto creo que está pasando con el abordaje que se está haciendo del libro de texto en la Comunidad Autónoma del País Vasco.

Leo con asombro que la industria cultural en euskera corre un serio peligro por el tratamiento del libro de texto. Su viabilidad queda comprometida con el préstamo de textos que impulsa educación.

Y, me permitirán que me dé la risa.

No nos gusta el sistema de préstamo y además el aplicado en la CAPV es de los que menos nos gusta, sino el que menos. Pero de ahí a convertirlo del culpable de la posible desaparición de la industria en euskera hay algunos pueblos que pasar.

El propio término es curioso: “industria del euskera” ¿qué se quiere decir con esto? ¿qué mensajes nos quieren vender? ¿No existe la creación y dicha industria fuera de la escuela? ¿no existe la posibilidad como ocurre en otras lenguas de la existencia de agentes editoriales y libreros que cultiven la creación en euskera sin tener que estar atados a los designios de las políticas relacionadas con la escolarización y la educación formal?

¿No será un mayor peligro las políticas de subvención concedidas por la Consejería de Cultura a obras que luego no aparecen por ningún sitio pero que llenan los bolsillos de algunos editores?

¿Morirá el euskera sin industria? ¿EITB no es parte de la industria del euskera o los editores la consideran sólo industria audiovisual?

Que una industria cultural o una parte de la misma intente patrimonializar una lengua y su futuro en función de cómo les vaya a ellos su negocio es no sólo peligroso  sino de mirada muy estrecha.

Lo más triste es que el único dato que dan del deterioro de la industria del euskera es la disminución de la cifra de facturación. La calidad importa poco. Lo que importa son los ‘euros’.

Acuerdo sobre la aplicación de políticas de gratuidad en Andalucía

Está  claro que siempre es bueno que la administración y las partes implicadas o por lo menos parte de ellas firmen acuerdos.

Hace poco más de una semana.

El sector del libro, editores, distribuidores y libreros, han firmado un convenio marco con la Junta de Andalucía. Está bien porque así cada uno sabe a qué atenerse.

Pero cuando lo leo y releo no sé, por ejemplo, qué sacan en claro del mismo los distribuidores y los libreros.

Galicia, gratuidad y consenso

El libro de texto y las políticas de préstamo y gratuidad vinen siendo los últimos años un ‘campo de batalla letrado’ entre la administración, los padres y los distintos subsectores del sector del libro.

Parece que en Galicia han avanzado algo. Que la administración, los editores y los libreros salgan, al parecer, moderadamente satisfechos después de una reunión es mucho.  Quizás otras Comunidades y los sectores de otros lugares geográficos debieran tomar ejemplo.

Aún con todo, leemos también vía Brétemas que la administración gallega  asfixia económicamente a las librerías. Tendría gracia que por el impago de la administración no hubiera después librerías para llegar a acuerdos.

¿No debería dar la administración ejemplo con su diligencia en los pagos más que con sus retrasos que, en muchas ocasiones la convierte casi en amago de morosa?

Navarra y la gratuidad del libro de texto

Parece que en estos temas no funciona ni la foralidad ni la especificidad del Reyno.

El modelo que tiende a probarse es el ya existente en algunas otras Comunidades Autónomas.

Me ha resultado particularmente interesante la abstención de Nafarroa Bai y la explicación de la misma que podemos encontrar en este artículo de opinión. Sobre todo porque pone el dedo en la llaga en relación a tres temas que se siguen dejando de lado con una falta de responsabilidad que asombra:

1. El canal de distribución

2. La no necesidad del libro de texto  tal y como se entiende para el desarrollo adecuado del curriculum escolar

3. El papel que puede jugar el material complementario

Sería de agradecer una postura más radical por parte de algunos partidos políticos y una reflexión al mismo tiempo más seria sobre el acto educativo formal en edades obligatorias.

Libro de texto. Poca visión de futuro

Parece que la Cámara Vasca ha rechazado una proposición del PP solicitando la gratuidad del libro de texto.

La verdad es que es difícil creer que la derecha se preocupe por estos asuntos. Nunca, por lo menos en los inicios, ha estado a favor de estos modelos.

La referencia de prensa, suponemos que ha sido más amplia, recoge las siguientes posturas que suponemos son de los partidos a quienes representan sus portavoces:

Leire Corrales (PNV) ha defendido que el sistema de préstamo “no es cerrado”, sino que existe una comisión para evaluarlo, de cara a ir mejorándolo.

Sería de interés que pusieran ya encima de la mesa la evaluación de la primera campaña experimental y del primer año. Hace ya más de tres meses que terminó la campaña escolar.

Isabel Celaá, del PSE-EE se ha posicionado a favor del sistema del Gobierno Vasco y ha argumentado que “el futuro no estará en que todo el mundo tenga el libro de usar y tirar, sino en que los libros sean propiedad del centro y sean prestados”.

Esta postura refleja una cortedad de miras increíble y un desconocimiento importante del funcionamiento de los distintos modelos, tanto por la defensa del soporte como por el modelo que sugiere que trae unas importantes consecuencias de desigualdad.

Para la representante de EA Idoia Cuadra, el programa de préstamo “tiene muchas virtudes”, aunque ha reconocido que se han percibido “ciertos matices” para seguirlo mejorando, al tiempo que ha acusado al PP de “querer cargar a la Administración y a los ciudadanos el mantenimiento de un sector (del libro)”.

La señora Idoia Cuadra y EA demuestran un amplio desconocimiento del funcionamiento de las industrias culturales amén de lanzar una piedra contra el conjunto de un sector de manera desmedida.

Por su parte, Kontxi Bilbao (EB) ha señalado que el préstamo de libros se enmarca dentro “de los valores de la educación social” y ha advertido que la gratuidad total “beneficia a los que más tienen y a las editoriales”.

Ezker Batua quizás debira volver a leerse las recomendaciones del Consejo Escolar de Euskadi y aplicar los criterios de valores de educación social en las áreas que regenta.

En la misma línea de rechazo a la iniciativa del PP, Aintzane Ezenarro, de Aralar, ha recordado que no es una propuesta novedosa de los “populares” y ha confiado en que Oyarzábal “traiga nuevas ideas en adelante”.

A Aralar que ni siquiera propone pues nada que decirle porque nada ha dicho.

Quizás les mereciera la pena leerse un par de documentos, a los políticos, digo:

– El dictamen del Consejo Escolar de Euskadi

– El análisis del programa de gestión solidaria y equitativa de libros de texto y material didáctico realizado por la Universidad de Deusto.

¡Haber si los estudian el fin de semana que buena falta nos hace a todos y a todas!

País Vasco. Un mal sistema. De los posibles el peor

Nos referimos al escogido de cara al modelo de préstamo por parte del departamento de educación. Ya lo habíamos comentado en alguna otra ocasión y hoy lo confirma el informe elaborado por el Instituto de Estudios de Ocio de la Universidad de Deusto para el Gremio de Editores de Euskadi .

Se podría resumir, casi, en una frase: De todos los posibles el peor. También es cierto que algunas de las afirmaciones que aparecen en los medios uno no sabe con claridad de qué parte del estudio han sido sacadas.

Esperemos tener en breve la última versión del informe.

Deia-1

Deia-2

Escritores Vascos

Noticias de Álava

El Correo

 

Libro de texto y Consejo escolar de Euskadi

Interesante la valoración que a finales de junio realizó el Consejo escolar de Euskadi sobre el programa con rimbombante título de “Programa de gestión solidaria y equitativa de libros de texto y material didáctico para los niveles de enseñanza obligatorios en los centros docentes públicos de la CAPV”.

Algunas de las líneas de más interés de la reflexión:- Cuestionar el propio papel del libro de texto e incidir en sus limitaciones para el proceso educativo.
– Cuestionar su propio futuro como material curricular.
– Se cuestiona el procedimiento empleado por la Consejería.
– Se cuestionan las fechas en que se ha realizado.
– Se cuestiona la equidad que el programa dice pretender y en relación a la solidaridad y el desarrollo sostenible que también dice pretender la duda del Consejo es por qué hacerlo sólo con este programa.
– Deja entrever la contradicción que supone la posibilidad de renuncia a participar en el programa en relación a los fines de solidaridad y desarrollo sostenible y las diferencias que puede generar entre alumnos con libros siempre nuevos y otros con libros usados.
– Supone una sobrecarga de trabajo para los centros que en el marco normativo no queda solventada.
– Finalmente se señalan algunos puntos de valoración técnica en cuanto al texto.

¿Hará caso el Consejero a los consejos del Consejo?

Un buen consejo siempre puede ser educativo y aquí hay unos cuantos. Casi tantos como para cambiar los fines, el marco y los ritmos de actuación.

El problema, quizás, es que el Consejero crea que tiene la “lección bien aprendida” y no le haga falta saber nada más.

Modelos de préstamo y gratuidad. Comportamiento de algunas grandes superficies

Interesante el artículo explicativo que Eroski aporta sobre los modelos de préstamo y gratuidad.

Más allá de los modelos algunas grandes superficies empiezan a llenar parte de sus espacios con el libro de texto.

Una de las que, curiosamente, basa su planteamiento en el servicio y la calidad estaba indirectamente haciendo un uso
descuidado del nuevo texto legal al permitir que libros con precio fijo como son los de infantil y bachillerato y que obligatoriamente deben tener el precio marcado no dispusieran de precio. Para el resto de los libros de texto, primaria y secundaria, si alguien quiere saber el precio no le que da otro remedio que coger los libros, ir a una caja, esperar que un dependiente o dependienta esté libre y solicitarle que le mire con el lector y le comunique los precios de los libros.

¿No se está con ello dificultando el acceso a una información básica para la compra al cliente? ¿Harán lo mismo con los yogures?

Si, en su propaganda se afirma, aunque en letra pequeña, que: Y también tienes el mejor precio en libros de Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria (E.S.O.) ¿Por qué esconder el precio?

El libro de texto una peligrosa cortina de humo

Leo en Santiago en mi refugio de estos últimos años cuando vengo por aquí, el artículo de opinión publicado hoy en El Correo en el que hay también una editorial muy  equilibrada en relación al mismo tema donde he pretendido intentar  recoger parte del pálpito actual sobre la situación de el libro de texto, pero levantar la mirada un poco más allá del día a día.

Por cierto: gracias a los colaboradores anónimos que leyeron el texto y sugirieron algún matiz de forma y alguno más de fondo al mismo.

El texto completo por si se pierde el enlace en algún momento:

El verano y los libros provocan sensaciones contradictorias.

Mientras por un lado nos encontramos a los editores animándonos a leer en la playa e, incluso, amenazando con el castigo a los no lectores; por el otro vemos como la campaña del libro de texto se hace ya presente en las vidas de la mayoría de familias con hijos en edades de educación obligatoria.

Los grandes centros comerciales e hipermercados nos animan ya, al igual que algunas librerías, a hacer nuestras reservas con prontitud y celeridad no tanto porque exista el peligro de quedarnos sin libros como para que ellos puedan asegurar sus pedidos. Así que nos vemos obligados, eso intentan, a movernos entre la prisa de la reserva y la tranquilidad de la lectura playera. Por lo menos ese 50 por ciento de la población que dice leer.

Esta situación, en esta ocasión, se mueve dentro de un nuevo marco legal motivado por una nueva “Ley de la lectura, del libro y de las bibliotecas” aprobada con prisas a mediados de junio antes de que se dé el pistoletazo de salida a la campaña de texto.

La nueva ley, como quizás muchos de ustedes habrán leído ya, modifica sustancialmente el tratamiento del libro de texto de la enseñanza obligatoria al pasar de una situación de precio fijo o único con descuento, que era la existente en los últimos años y que llevaba a anuncios del veinticinco por ciento de descuento, a una nueva de precio libre, donde los editores fijan uno o unos precios de cesión y quienes lo comercializan a cliente final, habitualmente los libreros y grandes superficies, aunque también suelen entrar en este juego los propios editores y las A.M.P.A.S, cargan o no unos márgenes de explotación sobre el precio de cesión que el editor le ha dado o se ha dado a sí mismo, y que lleva a anuncios del tipo de “si usted lo encuentra más barato le abonaremos 10 veces la diferencia”.

Los libreros, en general, han venido diciendo hasta la fecha que se encontraban más cómodos en este segundo campo de juego, en el del más barato, aunque uno no acaba de entender el porqué. Esta ha sido la postura del “mal menor” mantenida durante todo el proceso de discusión de la ley antes de su aprobación. Es cierto que últimamente empiezan a
parecer algunas voces discrepantes que, al mismo tiempo, anuncian el fin de la presencia del libro de texto en las librerías. No sería el primer libro que sale de las librerías, ni tampoco el primer contenido que abandona el papel.

Esta nueva situación de precio libre se vive, al mismo tiempo, con un avance en las políticas de préstamo o gratuidad por parte de las distintas administraciones de las Comunidades Autónomas.

Todo ello, en una primera observación, la más pegada al día a día, está trayendo algunas consecuencias:

  1. La situación en la que se encuentra cada familia depende de la Comunidad Autónoma donde tenga escolarizado a su hijo. Cada Comunidad Autónoma está aplicando distintas medidas tendentes por lo general a conseguir un menor gasto por parte de las familias en libros de texto.
  2. Hasta ahora los padres sabían cuánto les iba a costar los libros de texto ya que existía un precio fijo al que se le aplicaba un descuento. A fecha de hoy cualquier reserva que se haga se hace sin ninguna referencia de precio, fiándose en las promesas de “mejor precio” que algunos establecimientos ofrecen. La familia pierde un importante elemento de información del que suele disponer en otros productos que se rigen por el precio libre. Es muy probable que en cualquier gran superficie se encuentre con el resto de productos sean yogures, latas de tomate,
    chorizo o similares con su precio fijado aunque también estén bajo el régimen de precio libre.
  3. Si nos fijamos ya en la Comunidad Autónoma del País Vasco y en concreto en las medidas que el Departamento de Educación parece poner en marcha, aunque en la web de dicho departamento no haya prácticamente información sobre las mismas, nos encontramos con un modelo que, probablemente, resulta el más complejo y poco claro en su desarrollo y aplicación siguiendo al parecer políticas y criterios distintos según sea el curso y el centro en el que se encuentra el alumno.Así este año parece que el modelo, de préstamo-copago se aplicará en los dos primeros cursos de primaria donde, curiosamente, no será en principio, un modelo de préstamo ya que los materiales quedarán para el alumno, sino de copago ya que el costo de los libros deberá ser asumido, en parte y quizás en una mayor que la que el propio Gobierno aporte, también por la familia. En esta línea parece que la ayuda propuesta en principio por la Consejería es de las más bajas en comparación a otras Comunidades Autónomas. Obviamos las ayudas municipales que también se producen en otras Comunidades y que quizás en estos momentos lo único que generan es un “ruido de calderilla”.
  4. Dentro de este modelo, y esperando poder conocer lo que puede pasar en años sucesivos, cada centro escogerá cuáles son sus criterios de aplicación. Así, en unos casos parece que se dará libertad a los padres para que los gestionen donde quieran, en otros será la propia A.M.P.A quien haga la gestión y en un tercer caso parece que se llegará a acuerdos con alguna librería en concreto.

Todo este modelo bien sea de préstamo, gratuidad, cheque escolar aplicado al libro de texto está dejando al mismo tiempo sin abordar o, quizás, escondiendo otra reflexión de mayor calado: ¿cuál o cuáles deben ser o son los instrumentos más adecuados para la plasmación de los contenidos educativos curriculares en cada una de las etapas de la educación obligatoria?

Los cambios sobre los que se centra habitualmente la información en los medios parecen preocuparse sólo por las condiciones con que se trata al mensajero, en este caso el libro de texto y lo que se mueve a su alrededor, pero deja de lado frecuentemente las modificaciones que se están produciendo tanto en los canales y formas de adquirir conocimiento como en la variación de los propios soportes lectores.

Ello requiere una reflexión más pausada que no parece querer abordarse de una manera transparente y pública. Hace tiempo que tanto los modelos de aprendizaje como sus posibles mediaciones están evolucionando. Hay experiencias, siempre las ha habido, de no trabajar directamente con libro de texto, sino con otros soportes de carácter más tecnológico y con otras fuentes de información. ¿Qué es lo que debe ser gratuito en este caso?

Quizás vaya siendo hora, ante tanta prisa tecnológica por un lado y de implantación de gratuidad por otro, de parar un momento y reflexionar para intentar responder antes de dar el siguiente paso, por lo menos, a las siguientes preguntas:

  1. ¿Cuáles van a ser los soportes curriculares a medio plazo?
  2. ¿Seguirán estando los contenidos unidos al soporte?
  3. ¿Qué será lo que se deba financiar, la calidad de los contenidos, el soporte que los vehicula, ambas cosas?
  4. Y, mientras este proceso de reflexión, se realiza y se hace público, ¿no sería mejor hacer un análisis del costo de los soportes actuales en cada curso y bajo una fórmula de copago dedicar un porcentaje fijo todos los años para cada alumno dirigido a la compra del material curricular correspondiente mediante una fórmula de cheque escolar?
  5. Para que ello fuera mínimamente racional lo ideal sería también que el libro de texto volviera al modelo de precio único. Ya que sin él:
    1. Se impide objetivar el costo real de la enseñanza a través del libro de texto, incluyendo con ello un nuevo factor de desigualdad. Ya de hecho el gasto por alumno entre las distintas comunidades autónomas, como ya hemos señalado, es distinto, habiendo notables diferencias. Con este nuevo factor se agudizan las diferencias y se impiden unos análisis objetivos de costos.
    2. Siendo el libro un producto-soporte en el que intervienen autores, editores, distribuidores, libreros… se aplica una medida sólo sobre una parte, los libreros. Es el único que varía su margen de explotación.
    3. Se deja sin abordar el debate de la gratuidad con seriedad ya que la gratuidad sólo se puede abordar desde estructuras de precios fijos y únicos que son los que permiten establecer comparativos reales de inversión y resultados obtenidos.

En cualquiera de los casos sería de interés situar el debate en el ámbito educativo y de los mejores procesos para la creación de los adecuados contenidos curriculares y su conveniente difusión y adaptación.

Las consecuencias que todo ello tendrá sobre el sector del libro, básicamente el librero y en menor medida el editorial, quizás haya que analizarlas más desde posturas de reconversión sectorial. Si para otros sectores ha habido ayudas para abordar procesos de este tipo, éste, que además es estratégico en cuanto creador y difusor de contenidos culturales no debería ser una excepción.

Cultura, comercio, industria y educación tienen mucho que decir y más que escuchar a los sectores implicados, también lógicamente familias y educadores, y coyunturalmente perjudicados. Cualquier decisión que se tome tendrá unas claras consecuencias culturales, económicas, educativas y sociales. Todas importantes. Sería bueno que alguien hiciese un buen mapa conceptual para no seguir perdiéndonos en el camino y permitir de una vez por todas que lo aparentemente urgente no esconda lo importante.

Algunos ecos del artículo:

Brétemas

Libro de Notas

Bitácora Almendrón

Consumo de Gobierno Vasco

Gratuidad en el País Vasco

Debo estar torpe, pero no soy capaz de encontrar en la web del departamento correspondiente , es decir, en el de educación ninguna referencia a cómo va a funcionar las políticas en relación al préstamo de libros de texto en el País
Vasco.

Los partidos tampoco parecen tenerlo muy claro porque pusieron a nuestro alcance esta herramienta para participar y permitir que la ciudadanía se dirigiera a los grupos
parlamentarios, pero el silencio es sepulcral. Casi da miedo.

¿Alguien tiene alguna noticia?

Gratuidad y precio libre

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La Feria, del Libro de Madrid se ha convertido en los últimos años en un espacio utilizado por los libreros para presentar su “estado del arte” del que ya hablaremos en otra ocasión y, también, para que el conjunto del sector muestre sus preocupaciones y desconfianzas al dudar de la aplicación de las partidas presupuestarias para la compra de libros.

En esta ocasión, y una vez que la ley del libro parece encarrillada, para quejarse de las seudopolíticas de gratuidad que bajo forma de préstamo con derecho a devolución parece que son las que se van imponiendo y haciendo presentes en las distintas comunidades. Por cierto en la Comunidad desde la que escribimos todavía no hemos leído ni escuchado nada de cómo va a ser esa maravillosa propuesta evolutiva de implantación de gratuidad en su segundo año de vida. Ni los partidos políticos de estas tierras que lo son en algunas ocasiones también de otras parecen saber qué contestar a dichas políticas y su implantación.

Lo que no he leído es cuáles son las propuestas del sector para hacer que convivan políticas de gratuidad que, de alguna manera tienen que suponer “precios públicos” con la libertad de precio que señala la ley  y que parece que les parece un “mal” menor.

Sopas y sorber no puede ser

Tontxu Campos. ¿Fracaso antes de empezar?

Nos referimos a su modelo progresivo de préstamo. Por lo que nos parece leer entre líneas no parece que los centros, es decir, el profesorado y, suponemos, los consejos escolares hayan dado muestras excesivas de alborozo. ¡Vamos!
que la administración no se ha tenido que quitar a los colegios de encima por exceso de demanda para iniciar la fase experimental. Nos da la sensación que, casi, ha tenido que mendigarlos.

Quizás les interese sacar la conclusión de que no se quiere gratuidad. Con los políticos, sobre todo con algunos, nunca se sabe.

Escuela, prestigio y toma de decisiones

Ya con el inicio del curso escolar a la vuelta recupero un artículo de La Nación leído este verano en el que, comparando con la situación Argentina, se resaltan algunas de las características que facilitan, al parecer, el bun funcionamiento educativo del sistema finlandés.

Entre las mismas caben destacar el prestigio social de la profesión y la capacidad y ámbito de toma de decisiones, amén de otros factores.

No hace falta comprar con Argentina para ver que por aquí no vendría nada mal algo más de prestigio social al personal educativo.

Se me cuela , también en verano, la aceptación que parece tener en algunos centros las propuestas de gratuidad del Gobierno. Sería bueno que al terminar esta “fase piloto” se señalen tanto las razones que han mostrado los centros para colaborar, pero, también, las razones que han dado otros centros para no colaborar en dicho proceso.

Gratuidad digital

Dentro del ecosistema en el que vivimos todo cambia afecta de una manera u otra sobre todo el sistema. En el País Vasco se están produciendo, aunque sea a nivel de laboratorio, quizás sean mejor, por ahora, los cambios experimentales, dos mutaciones que pueden tener una serie incidencia en los modelos educativos, no en los lingüísticos, sino en cómo modelizar todo el sistema en función de sus finalidades y los recursos que se ponen en juego.

Por un lado en Lekeitio se apuesta por la digitalización, bien, además, que se haya hecho en la pública y, por otro , parece que en un conjunto de centros se aplicará también a nivel experimental el modelo de préstamo, del que ya hemos hablado con anterioridad aquí .

Amas líneas, entre otras muchas incidencias, la tienen sobre los materiales de soporte para el profeso formativo, el desarrollo curricular y la implicación de docentes y alumnos.

Sólo hay una pregunta: ¿se tiene claro hacia dónde se quiere ir y se experimenta para probar o se está experimentando porque no se sabe?