En Catalunya, los jóvenes parecen más activos culturalmente que los mayores de 55…

El informe recientemente presentado sobre Hàbits de lectura i compra de llibres a Catalunya con información de 2016 incluye algunos datos relevantes y sugerentes y, también, algunos conceptos o términos que no son quizás usados con la debida precisión.

Aquí, y en relación al ámbito de lectura digital, podemos ver, algunos datos interesantes relacionados con el uso y conocimiento de algunas plataformas y, al mismo tiempo, un uso quizás no lo suficientemente preciso de los términos de ‘acceso’ y ‘descarga’. Sobre las plataformas… la información sobre quiénes están y el peso que parecen tener e incluso sobre quiénes no están… es de por sí ya sugerente.

Me interesa casi más, siguiendo con la reflexión sobre cultura, tiempo y dinero, la información que se presenta más adelante sobre el uso del tiempo, la edad y determinadas actividades culturales y de ocio.

Si nos fiamos de los datos, en esta ocasión, el estudio viene acompañado de su correspondiente ficha técnica, volvemos a encontrarnos algunas curiosidades:

  • A más edad parece que menos lectura, aunque es habitual que sean algunos miembros de la generación de más edad los que protesten porque los que menos leen son los más jóvenes. Los datos parecen no darles la razón.
  • En edades más jóvenes, aunque se lea más y más que la media, el aumento porcentual de la lectura es inferior al que se produce, en la música, que además es más frecuente y el cine, que entre los jóvenes también supera a la lectura, dejando de lado las actividades de ocio que en más de un caso ‘ganan por goleada’…
  • Interesante sería saber, no ya la la constatación de la realización de la actividad, sino el tiempo dedicado a la misma en cada uno de los casos ya que el tiempo es limitado y no extensible…

Lo más visto en Cambiando de tercio en el mes de julio y en lo que va de año…

 

Los cinco más vistos en julio

Los cinco más vistos en lo que va de año

En Francia, la lectura es un placer que se transmite de padres a hijos. En España, también.

Se ha presentado recientemente en Francia un estudio sobre  los jóvenes y la lectura. (Acceder).

Algunas notas breves que aunque no sean nuevas quizás reafirmen tendencias y haga que no nos rasguemos tanto las vestiduras por estos lares tan dados al flagelo y a considerarnos en ocasiones ‘raras avis’.

Leer más “En Francia, la lectura es un placer que se transmite de padres a hijos. En España, también.”

Si cambiamos las condiciones sociales cambiarán los hábitos de lectura

El leer o no leer parece claro que sigue teniendo en su hábito una clara incidencia económica y social.

Cuando los grandes números, los empezamos a contextualizar, el dato se convierte en información y va tomando algo más de claridad.

Casi, podríamos atrevernos a lanzar como hipótesis la de que uno de los peores modelos para mejorar los hábitos lectores son las políticas económicas y sociales que precarizan a la población.

El cruce que en el avance de resultados nos ofrece el CIS relacionado con la condición económica me parece que señala con cierta claridad esta tendencia que, probablemente se acentuará más si la cruzamos con niveles educativos.

Estas dos tablas son claras y demuestran que a veces las medias son muy relativas y la explicación con más fundamento la encontramos en el cruce de variables.

Lectura_clasessociales

Recojo al final, casi como nota, las correspondencias de las letras (A,B,C…) con la clasificación con la que se corresponden.

Si esto fuera así que parece serlo, surgen de nuevo algunos interrogantes sobre los que el sector tiende (tendemos) a no plantearnos o, si lo hacemos, a esconder la cabeza en modo avestruz.

Si quienes leen son mayoritariamente las clases medias nuevas (probablemente por componente educativos como ya señaló Javier Urgel Parreño) y las clases altas, por qué mantener políticas de ayudas y de subvenciones para las ‘élites’; por qué seguir manteniendo un IVA distinto que favorece a quien favorece.

Si la cultura debe mantener una vertiente crítica por creativa y distorsionante con la realidad quizás deberíamos empezar a reconocer que nos situamos más cerca de la burguesía gauche-divine bien pensante, que de las capas populares.

Sólo por provocar y por contextualizar un poco y por ir un poquito más allá de los titulares modo monos de repetición que la prensa tiende a ofrecernos.

Parece, en cualquier caso, que la mejor política de fomento de la lectura pasa por la mejora de las condiciones sociales. Ahí es donde de verdad creo que trabajaremos en la raíz del asunto. Lo demás, sigo pensando que es postureo o se mueve por otro tipo de intereses.

Todo lo demás, puede que no esté de menos, pero es una forma más de marear la perdiz y de sentirnos satisfechos de nuestro hacer.

Nota

Clasificación:

A.Empresarios/as con asalariados/as, altos/as funcionarios/as, altos/as ejecutivos/as y profesionales por cuenta propia

 B.Profesionales y técnicos/as por cuenta ajena, y cuadros medios

C.Comerciantes y pequeños/as empresarios/as (sin asalariados/as, no agrarios/as)

D.Agricultores/as (empresarios/as sin asalariados/as y miembros de cooperativas)

E.Personal administrativo, comercial y de servicios

 F.Capataces/zas y obreros/as cualificados/as (no agrarios/as)

 G.Obreros/as no cualificados/as (agrarios/as y no agrarios/as)

 H.Jubilados/as y pensionistas

I.Parados/as (que han trabajado antes y en busca de su primer empleo)

 J.Estudiantes

K.Trabajo doméstico no remunerado

 L.Situaciones no clasificables

 

Lectores de Revistas Culturales: más que usuarios de Bibliotecas y menos que compradores de librerías

El estudio de Hábitos Culturales también se ocupa de los lectores de Revistas culturales (página 182 y siguientes).

Ya adelanto que los ciudadanos se acercan a las revistas menos que a las librerías, pero más que a las bibliotecas. Por lo menos, en el último año. El 31,9 de los ciudadanos parece que ha tenido por lo menos una vez una Revista cultural entre sus manos, mientras que sólo el 25,6 han traspasado las puertas de una biblioteca. Y en este sentido es francamente preocupante el poco interés que las mismas despiertan entre los ciudadanos.

Interesasistiralasbibliotecas_blog

Podemos señalar también que la franja de edad más lectora de Revistas culturales se sitúa entre los 25 y los 55 años y va unido con claridad a niveles de estudios superiores y más específicamente a los universitarios.

lectores_revistasculturales

Digo todo esto porque en el reciente Liber ARCE presentó algunos de los resultados de un reciente estudio que han realizado sobre el perfil de los lectores de revistas Culturales y que en estas primeras percepciones es bastante coincidente. Se pueden consultar unas primeras notas y un perfil genérico en el catálogo que ARCE ha publicado recientemente.

Perfillectoresestudioarce

Hablaremos con más calma sobre el mismo una vez que lo leamos y que se haga público.

El 23, viernes de la semana que viene, me han invitado a participar en una mesa redonda en Tabakalera que, no sé si intencionadamente o por casualidad lleva el título de Bibliotecas ¿para qué?

La verdad es que algunos datos no lo ponen fácil. Quizás, como acertadamente señalaba P en un comentario y enlazaba a un interesante artículo, se valoran los principios, pero no los servicios.

En el fondo es un proceso muy común en los procesos de institucionalización donde la mediación se absolutiza y hacer perder el sentido a la práctica que le dio origen. Se pretende mantener su defensa en un función de unos principios convertidos en discurso  que al final es vacío y que está alejado realmente de las demandas o que no tienen ningún interés para la ciudadanía.

Quizás resulte que al final su función principal sea siendo la de ‘guarda y custodia’.

Lo dicho: por seguir provocando y por ir preparando algunas reflexiones para el viernes 23.

Y, ya ven que en todo esto, lo digital parece pintar poco.

La lectura y sus derivados en el barómetro del CIS de diciembre de 2014. 15 notas rápidas

El Barómtero del CIS de diciembre de 2014 incluye unas cuantas preguntas relacionadas con la lectura que pasamos a comentar y a comprara, en algunos casos, con los datos, también del CIS, relacionados con la lectura de febrero de 2003.

Los comentarios serán breves y llevarán cierto grado de retranca en algunos casos. Tiempo habrá para que sesudos expertos hagan minería de datos y derivados.

1. A los españoles les interesa más la música y el cine que la lectura. Lógico por lo tanto con el gobierno que tenemos la penalización en el IVA hacia lo que puede ser de mayor interés general.

pregunta_92. La percepción sobre si leemos mucho, poco o nada, no ha variado sustancialmente en estos 11 años. Seguimos pensando que leemos poco. Ahora bien, si echamos la vista atrás (pregunta 14), casi a mitades, pensamos que leemos más, los unos, y que leemos menos, los otros.

3_2003

13_143. El 15% todavía no ha oído hablar del libro electrónico. El 66% no la leído ni total ni parcialmente un libro en digital y del 84,7% que conocen la existencia del libro electrónico, son tantos los que piensan que es probable que lo utilicen en el futuro como los que no piensan utilizarlo.

1515ayb4. El futuro parece moverse entre la convivencia y la mayoría electrónica

165. La frecuencia de la lectura tampoco parece haber variado sustancialmente en estos últimos diez años. Nota. En el 2003 se preguntaba por lectura y en el 2014 por lectura de libros.

5_201317_20146. Entre los que no leen, aumenta en casi 10 puntos el porcentaje de los que no leen porque no les interesa o no les gusta. Disminuye en 5 puntos la ‘excusa’ de la falta de tiempo.

5a_201317a7. El formato digital parece haber penetrado en casi el 20% de los lectores habituales.

17b8. La lectura cada vez más unida al disfrute o la distracción. Problema. Ambos términos tienen significados tan distintos…

17c9. La novela histórica parece ser lo que más gusta

17e

10. Sólo el 14% de los lectores podrán comprarse tímidamente con Mark Zuckerberg porque leen por lo menos un libro al mes de media.

17f

11. Ya lo siento, pero los libreros pintan poco como elemento recomendador. Los colegas, entiéndase familiares y amigos aumentan su peso en 10 puntos. Nota: cada vez tenemos menos en cuenta nuestro propio criterio (12 puntos menos).

2003

20_2003

201317g12. Pesa más el género que el autor. Algunos autoeditados se lo deberán ir mirando o sino habrá sólo autoeditados de pocos géneros. Algo que en el fondo ya está pasando.

17h13. No llega al 50% la población que ha comprado libros para disfrute y solaz en los últimos doce meses ya que la cifra incluye trabajo y/o estudio. Y sólo un tercio ha comprado más de 5 libros.

2114. En esto del ‘tener’ las cosas no están muy claras porque no sabemos si los que tienen son los que poseen en papel y en digital o no. En cualquier caso sólo en la mitad de las casas hay más de 50 libros en papel y sólo en un 30% hay más de 50 en digital. Interesante comprara con datos de años del siglo pasado que se recogen en Los españoles y los libros. Hábitos y actitudes hacia el libro y la lectura, editado por CEGAL en el año 98. Página 42 y sigientes. Vamos a peor, parece.

24_25_25a15. El 28,6% de la población se ha pasado en el últiomo año alguna vez por la biblioteca y, por ahora, hay más interés en el préstamo de películas y en el acceso a internet que en los libros digitales. ¡Al loro!

26a Y una guinda final. Analicen por favor los editores el dinero mal gastado en teóricas tinglados en torno al fomento de la lectura por mares, playas y demás…

¿Por qué leen más las mujeres? Sobre los Hábitos de lectura 2012

En el ámbito de la lectura de libros las mujeres siempre han sido las ganadoras a lo largo de los 12 años.

lectora_habitos(Vía Roger)

Una explicación, que quizás no sea muy al uso y convencional, la encontramos en ‘Las buenas chicas no leen novelas‘ de Francesca Serra:

… una sociedad en la cual la ‘literatura ha sido relegada a los márgenes de la vida social, al igual que ciertos vicios inconfesables’, en la que disminuye el número de lectores y en la que estos son principlamnete mujeres, está condenada ‘a barbarizarse en el plano espiritual’ hasta ‘poner en juego su propia libertad’.

La literatura en manos de las mujeres puede convertirse en algo muy similar a un ‘vicio inconfesable’. ¿Qué ha cambiado desde que retrataban a las jóvenes dieciochescas mientras estas devoraban a hurtadillas la última novela de moda? Nada. Como he dicho, la Lectora es un instrumento. Y los instrumentos, si están bien engrasados funcionan. Saltan como un resorte cuando alguien pulsa la tecla adecuada. Al comienzo del tercer milenio,el instrumento de la Lectora que degrada la Literatura al transformarla en vicio sigue funcionando de maravilla. Y un vicio, si es inconfesable, solo puede ser de naturaleza sexual; así es que, como mínimo, ebemos pensar en la masturbación.

Pero cuidado, el instrumento de la Lectora es crucial en la formación de la cultura moderna. No solo porque se trata de una máquina de hacer dinero, al igual que lo es una prostituta para su macarra, sino también porque es un dispositivo de edificación intelectual, es decir, sirve para construir y elevar la figura del intelectual. Varón, naturalmente. (pag. 103-104)