20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 18. Construir ciudad y memoria

 

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

Sostiene Roberto Casati que, siendo verdad que los libros en papel ocupan
espacio, lo que puede contemplarse como un engorro, lo cierto es que «el
espacio es un buen medio de controlar la memoria». Y continúa: «Una buena biblioteca es como un diagrama; nos permite pensar, porque visualmente nos reenvía de una sola ojeada a la multitud de cosas leídas, liberando de ese modo a la mente de la necesidad de guardarlo todo en la memoria». ¿Podemos decir algo similar de las librerías? Si el espacio que ocupan los libros en un hogar es el mejor medio de controlar la memoria, tal vez también el espacio que ocupan las librerías en la trama urbana sea el mejor modo de controlar nuestra memoria colectiva, de construir ciudad de una determinada manera. (Imanol Zubero; Revista Texturas 29, pag. 25)

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Domingo rapero

Bilbao ha amanecido soleado y fresco.

Estupendo para pasear y acercarse a ZAWP a escuchar a dos jóvenes raperos y tomar el aperitivo con amigos (Imanol, Pello, Mikel, Ruth…).

Los jóvenes raperos, uno de Alonsotegi y el otro de Mungia, alucinados ellos mismos por la gente que les estaba escuchando y quizás también por la edad media, más cercana a los 40 que a los 30. Parejas jóvenes, algunas con sus hijos, algunas cuadrillas y algunos carrozas, como el grupo del que formo parte.

Cuando volvía ya al mediodía para comer con la familia pensaba, mientras caminaba por la Ribera, como ya le escuché hace muchos años al fallecido Jesús Robles, que el sector del libro tiende a ser en muchas de sus manifestaciones externas el más aburrido, el que menos tiende a interactuar con su público.

Hoy cuando veía a uno de los jóvenes raperos, 19 años, cómo era capaz de meterse en el bolsillo al público que allí estábamos tomaba conciencia del recorrido que todavía le queda a este sector por hacer.

Me gusta ver ese cruce entre música e ilustración en directo, la frescura de la posible equivocación y la sensación de que si lo vuelvo a ver, y escuchar será ya algo distinto.

La gente de ZAWP me lo comentaba Imanol es quizás quien mejor ha sabido leer en Bilbao y en un tiempo concreto el cruce y el posible entendimiento posible y suma de fuerzas entre un espacio concreto que se consideraba en declive y un sector con múltiples manifestaciones como es el cultural.

Hoy lo hemos disfrutado.

Será un buen plan para muchos próximos domingos ahora que me toca cambiar de chip.

Todo esto me recuerda el Rap de la lectura y la cultura que hace unos años escuché en Vitoria gracias al proyecto de lecturas literarias dialógicas.

Y el 1 de febrero, presentación en Bilbo Rock de Los 40 Radikales, la música contestataria vasca.

 

Uniformidad urbana. Poco espacio para las preguntas y para las librerías

El reciente artículo de Elvira Lindo, Adiós Gran Vía, es una llamada más, ni la primera ni la última al proceso de uniformización que se va implantando en las ciudades palpables y, también, aunque no nos lo parezca a primera vista, en los entornos digitales.

Es, y Elvira lo señala con precisión, en lo pequeño e individual como contribuimos a que el futuro sea uno u otro.

Con nuestras costumbres diarias contribuimos al devenir de las ciudades.

Es un hecho, el devenir y el cambio urbano hacia un modelo muy concreto, que sigue fluyendo como si, aparentemente no fuera con nosotros. Marina Garcés plantea con cierta claridad el porqué de puede producir esta situación, esta evolución y muchas otras en una reciente entrevista en la que afirma:

las preguntas radicales surgen siempre en terrenos donde está ocurriendo algo que nos exige pensar porque algo nos duele, algo nos atrapa, algo nos captura, algo no nos deja vivir, colectivamente, políticamente, pero también individualmente.

Quizás no hayamos sentido que esa evolución hacia la uniformidad, hacia, también, ciudades escaparates, nos ‘produce dolor’ o puede ir cortando esperanzas y riquezas vitales.

Quizás debamos cambiar nuestra actitud y nuestra mirada y no aceptar lo dado como bueno, el “esto es lo que hay” y plantear nuevos modos de articular respuestas colectivas tanto de lucha y reivindicación como de creación de vidas vivibles a través de otras formas de consumo, de otros modos de organizar y relacionarse con la vivienda, con el territorio, con el alimento, con la crianza…

Vivir no es elegir, vivir es crear, es elaborar, es amasar, es cultivar, es generar…

Todo ello, el modelo de ciudad, nuestras decisiones de cada día, nuestra falta de preguntas sobre el hoy, perdidos por el que vendrá tiene también un claro impacto en las librerías.

Jorge Carrión señala que es conveniente analizar cada caso y cada ciudad en concreto pero también halla un factor que está afectando de un modo decisivo a las librerías de las ciudades españolas, que es el del encarecimiento de los alquileres en el centro y las zonas emblemáticas, donde el comercio queda en manos de las grandes franquicias. “Tal vez el ayuntamiento debería intervenir, si cree que en su modelo de ciudad es importante que haya librerías, centros culturales de primera magnitud, en el centro histórico. Pero no me parece mal que las librerías se trasladen a los barrios, porque son instituciones de frontera, de resistencia, de periferia”.

El sociólogo Imanol Zubero ya señaló también en el artículo El libro como relación y la librería como nodo en la ciudad posmoderna aparecido en Texturas 29 que:

… el hecho de que tanta gente viva sin libros se relaciona directamente con la posibilidad de que las librerías vayan desapareciendo progresiva mente de nuestras ciudades. Y viceversa: si, como nos recuerda últimamente Roberto Casati, «los niños y jóvenes que leen son sobre todo aquellos que han crecido en un entorno rico en libros, y en el cual los padres (especialmente la madre) leen», es fácil concluir que habitar en un entorno urbano pobre en libros juega en contra de la vocación lectora de la ciudadanía.

Ahí lo dejo por si alguien se anima a hacer y hacerse preguntas radicales…

Diré, sólo por enredar que una iniciativa como la que están iniciando Louise Michel Liburuak de Bilbao y La Vorágine de Santander, con apoyo público, de poner en valor el papel de las mujeres en la cultura crítica, sólo es posible que nazca desde determinados modelos y formas de hacer y desde unas concretas interdependencias.

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Gracias a Perroantonio… sobre consultores, asesores y coachs…

En Trama editorial somos goldinianos, y creo que a partir de ahora, también perroantonianos y alorzianos.

En el número 30 de Texturas escribíamos:

Nos gusta lo que escribió Gabriel Zaid: «La tertulia [qué más que eso es una revista cultural, nos atrevemos a añadir nosotros] es una pausa de la vida que reflexiona sobre la vida, una reunión ociosa de amigos [y enemigos favoritos] que comparten un palco sobre el mundo, y opinan libremente».

autocritica_baseHemos andando estos días por Vitoria y Bilbao de reunión ociosa de amigos con un libro dedicado, entre otras cosas, a “enemigos favoritos” como es el Te voy a hacer una autocrítica de Perroantonio.

Gracias especiales debemos dar en este periplo a:

 

Tras este periplo, Manuel Ortuño, confeso agnóstico, ha empezado a abrazar la fe (obcecación en creer lo imposible) perroantoniana provocado por las confesiones y cuitas varias con aire cotilla que editor y autor han mantenido a ratos, alejados del mundanal ruido que el resto de los mortales producimos y que tanto molesta a las finas mentes llenas de ironía .

Como en Trama ya sabemos, Alejandra nos lo enseñó, que No hay tres sin dos, ayer en Bilbao apareció el espontáneo alumno aventajado, Alberto dice que se llama…, que para dejarnos mal a todos hizo a prisa y corriendo los deberes que el maestro le propuso plasmándolos del siguiente modo y manera…

Ayer Perroantonio me pidió que propusiera una definición de “consultor”. Diligentemente, ofrezco estas tres definiciones que espero sirvan como materia prima para que él las limpie, pula, dé esplendor y seguidamente arroje a la papelera. Va por usted, maestro.

Consultor/a: Proveedor de servicios profesionales intangibles, materializados no obstante en forma de voluminosos documentos conocidos como entregables. Hace uso intensivo de la hoja de cálculo y de una jerga profesional basada en categorías escolásticas conocida como consultolabia. Se presenta en dos variedades: parásitos y simbiontes.

Asesor/a: Consultor añoso que se sienta a la izquierda del director general para susurrarle al oído. A diferencia de la antigua Roma, en vez de “memento mori” repite “eres un campeón, dales duro”.

Coach: Confesor de directivos que toma de Freud y Sócrates la sistemática de hablar poco y reformular como preguntas los balbuceos del cliente. No es solucionista: no resuelve problemas sino que los relativiza para que dejen de andar perturbando la paz mental.

El remedio, siempre y en cualquier caso, el casero de siempre… Al que le pique, que se rasque. Con una sonrisa todo entra mejor…

¡Feliz día! y ¡busquen el libro por esas librerías fieles y amigas.

Te voy a hacer una autocrítica. Ayer en Vitoria hoy en Bilbao con espontáneo incluído…

La presentación de Te voy a hacer una autocrítica de Perroantonio que tuvo lugar ayer en La Casa del Libro de Vitoria fue un regalo para los que allí estuvimos por la presentación y por el momento postpresentación.

Disfrutamos mucho.

Esperamos que hoy en la Librería Cámara en Bilbao a las 19:30 volvamos a tener un rato agradable de encuentro y conversación en torno a la autocrítica… ¿Nos vemos?

Importante… Nos acompañará también, y estamos encantados, Alorza

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Cuando las librerías dibujan el territorio. Pero, lo dibujan todas, no sólo algunas

En fechas recientes los editores del grupo Contexto presentaron el Mapa de Librerías de Barcelona como continuación de la iniciativa que con anterioridad se realizó sobre Madrid.

En el mismo se recogen referencias de 122 establecimientos.

Algunos medios de comunicación se hicieron eco de la presentación y en las distintas crónicas se puede leer lo siguiente:

  • Una herramienta para descubrir la ciudad a través de sus librerías.
  • Un homenaje para ensalzar la labor de los libreros.
  • Una herramienta  eficaz para aquellos que quieran saber dónde encontrar una librería en la capital catalana (pensando en los editores)

Entrando en una dimensión más sociológica Enrique Redel reflexionaba sobre el hecho de cómo a través de la manera en la que están distribuidas las librerías, ofrece la estructura de una ciudad, “una panorámica de lo que pasa” en Barcelona.

En Estandarte y sin más explicación por lo menos en la noticia se puede leer:

Los responsables de Contexto decidieron incluir —también— las librerías de algunos centros comerciales, y excluir aquellas que se limitaran a vender segunda mano.

Curiosamente, cuando uno va a la página de Contexto se encuentra con el siguiente literal (las negritas son de un servidor):

Ya puedes encontrar el nuevo

MAPA DE LLIBRERIES DE BARCELONA

en todas las librerías de Barcelona.

Los matices son importantes. Sobre todo, en la medida en la que se pretende trazar una geografía del libro a través de las librerías y, se mantiene por un lado un discurso que se pretende abarcador e interpretador de todo el territorio, pero en el que se excluyen variables importantes como la segunda mano, el saldo y el libro de viejo que puede ser debido, desde una visión sectorial que no global a, por lo menos, una doble causa: no aporta valor económico e incluso nos puede restar ventas y puede mostrar algunos de los fracasos editoriales que han acabado en saldo.

Cada uno puede hacer los mapas que quiera, pero en la medida en que el mapa intenta desentrañarnos la realidad, debemos tener la honestidad de ser lo más claro posible con lo que presentamos y si se dice Todas, deben ser todas y no sólo algunas.

Porque esas que no están también merecen un homenaje, nos ayudan a descubrir la ciudad y nos ofrecen una panorámica de lo que pasa.

Tres recomendaciones finales:

Los libreros, ya lo ha dicho Patti Smith, que varias veces trabajó en librerías, mantienen la honestidad sobre lo que está pasando en la literatura en nuestros tiempos. Y también nos permiten un placer específico: manosear los libros. Son espacios que despiertan un comportamiento diferente, tranquilizante (espero) y la experiencia, por lo  menos en para mí, es casi terapéutica.

  • El Mapa de Llibreries de Catalunya, recientemente presentado, recoge 292 librerías en Barcelona. Tampoco recoge las de segunda mano. Cada vez es más frecuente ver en ‘librerías de nuevo’ espacios relacionados con la segunda mano o los saldos. Quizás sea un buen momento de repensar los mapeados sectoriales.
  • Imanol Zubero escribía en el número 29 de la Revista Texturas:

Sostiene Roberto Casati que, siendo verdad que los libros en papel ocupan
espacio, lo que puede contemplarse como un engorro, lo cierto es que «el
espacio es un buen medio de controlar la memoria». Y continúa: «Una buena biblioteca es como un diagrama; nos permite pensar, porque visualmente nos reenvía de una sola ojeada a la multitud de cosas leídas, liberando de ese modo a la mente de la necesidad de guardarlo todo en la memoria». ¿Podemos decir algo similar de las librerías? Si el espacio que ocupan los libros en un hogar es el mejor medio de controlar la memoria, tal vez también el espacio que ocupan las librerías en la trama urbana sea el mejor modo de controlar nuestra memoria colectiva, de construir ciudad de una determinada manera. (pag. 25)

Pero, el espacio que ocupan todas las librerías…