Rafa Toral el pegamento que ahora echaremos en falta

Ayer le despedimos.

«Hay personas que pasan desapercibidas, pero que sin embargo, el día que faltan bien que se nota que no están». Así resumía ayer José Ángel Carrero, responsable de Parques Forestales del Ayuntamiento de Bilbao, la pérdida deRafael Toral López, conocido como el último guarda del Pagasarri.

Así iniciaba hoy su crónica El Correo.

Lo vamos a notar sí.

Ya ayer en la celebración de despedida se le echaba en falta. Era ese ‘pegamento’ imperceptible casi siempre pero de tan buena calidad que une, junta lo que a veces a primera vista parece imposible de acoplar.

Así lo recuerda Imanol Zubero hoy en las páginas de El Correo.

EN RECUERDO DE RAFA TORAL
Imanol Zubero

Nick Cravat. Lo pensé la primera vez que me encontré con Rafa: es igual que Nick Cravat, aquel maravilloso actor compañero de Burt Lancaster en películas como “El halcón y la flecha” y “El temible burlón”. Moreno, barbudo, bajito, fuerte, bullicioso, alegre… y gran conversador: en esto no se parecía a los personajes encarnados por Cravat. Rafa era una persona inquieta e inquisitiva, con una sabiduría enciclopédica sobre aves y plantas, preocupado por la realidad política, amante de la canción popular… ¡y entendido en golf!

Cuando esta mañana temprano he sabido de su repentino fallecimiento no me lo podía creer. No hacía ni un mes que nos juntamos en su txoko para disfrutar de una comida que, como siempre, venía precedida de la degustación de sus afamadas gildas (“¡dos por cabeza!”). Y como siempre, con la sobremesa llegaron las conversaciones y los cantos; esta vez, ahora que lo pienso, los cantos no sonaron tanto como otras veces (nunca sonaban muy bien): sería que nos faltaba la percusión.

El Pagasarri ha sido su trabajo, pero mucho más que eso. Su profesión como guarda municipal de montes se ha entreverado con su amor por un entorno natural que conocía como pocos y que ha ayudado a muchos a conocer. Ahí quedan el libro Flora del Pagasarri (Temas Vizcaínos, 2009), del que es coautor, o su colaboración en el inventario de aves elaborado en 2010 por Joseba del Villar. Más importante aún, Rafa fue uno de los impulsores de la iniciativa “Pagasarri Gurea”, que en 2001 recuperó para su uso público 10 hectáreas en las que se emplazan dos de los iconos del Pagasarri: las neveras del siglo XVII y la fuente del Tarín.

El Pagasarri se ha quedado hoy sin uno de sus mayores protectores, y muchas y muchos sin un queridísimo amigo.

La vida sigue.

 

Recordando… El valor de la cultura

Este fin de semana pasado, amigas y amigos despidieron a Eduard.

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Entre los recuerdos de tiempos compartidos, prometo, que se me había olvidado, Pau Raussel, trajo al recuerdo en un twitt unas jornadas celebradas en Zorrozaurre-Bilbao en octubre de 2012, en breve hará seis años.

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Entre el estupendo ramillete de participantes estaban el propio Pau, Xavi Fina, Joan Subirats, Imanol Zubero, Montse Pareja, Juan Pastor Bustamante, Ricardo Antón, Sylvain Pasqua y ¡cómo no! Eduard Miralles.

Aquí tenéis un vídeo resumen de las Jornadas con algunas reflexiones de los ponentes.

 

Desde Cultura Abierta, como colectivo, también hemos querido recordarle…

Eduard, no desapareces. Permanece tu recuerdo afectuoso, la huella de tus actos y la relectura de tus escritos. También, provocado por tu partida, la convicción amarga (ojalá que pasajera) de acertar siempre cuando se nos ensombrece el pensamiento, como a ti en 2016: “Barcelona no va bien. Cataluña no va bien. España no va bien. Europa no va bien. Brasil no va bien. Y en los Estados Unidos de América el voto de la ciudadanía puede acabar situando a un verdadero peligro público en la presidencia del país, si los astros no se conjuran para evitarlo. Astros contra los desastres. Como en la película de Lars von Trier, no sabemos dónde iremos a parar, pero cada vez falta menos”. (Leer el texto completo)

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 18. Construir ciudad y memoria

 

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

Sostiene Roberto Casati que, siendo verdad que los libros en papel ocupan
espacio, lo que puede contemplarse como un engorro, lo cierto es que «el
espacio es un buen medio de controlar la memoria». Y continúa: «Una buena biblioteca es como un diagrama; nos permite pensar, porque visualmente nos reenvía de una sola ojeada a la multitud de cosas leídas, liberando de ese modo a la mente de la necesidad de guardarlo todo en la memoria». ¿Podemos decir algo similar de las librerías? Si el espacio que ocupan los libros en un hogar es el mejor medio de controlar la memoria, tal vez también el espacio que ocupan las librerías en la trama urbana sea el mejor modo de controlar nuestra memoria colectiva, de construir ciudad de una determinada manera. (Imanol Zubero; Revista Texturas 29, pag. 25)

Domingo rapero

Bilbao ha amanecido soleado y fresco.

Estupendo para pasear y acercarse a ZAWP a escuchar a dos jóvenes raperos y tomar el aperitivo con amigos (Imanol, Pello, Mikel, Ruth…).

Los jóvenes raperos, uno de Alonsotegi y el otro de Mungia, alucinados ellos mismos por la gente que les estaba escuchando y quizás también por la edad media, más cercana a los 40 que a los 30. Parejas jóvenes, algunas con sus hijos, algunas cuadrillas y algunos carrozas, como el grupo del que formo parte.

Cuando volvía ya al mediodía para comer con la familia pensaba, mientras caminaba por la Ribera, como ya le escuché hace muchos años al fallecido Jesús Robles, que el sector del libro tiende a ser en muchas de sus manifestaciones externas el más aburrido, el que menos tiende a interactuar con su público.

Hoy cuando veía a uno de los jóvenes raperos, 19 años, cómo era capaz de meterse en el bolsillo al público que allí estábamos tomaba conciencia del recorrido que todavía le queda a este sector por hacer.

Me gusta ver ese cruce entre música e ilustración en directo, la frescura de la posible equivocación y la sensación de que si lo vuelvo a ver, y escuchar será ya algo distinto.

La gente de ZAWP me lo comentaba Imanol es quizás quien mejor ha sabido leer en Bilbao y en un tiempo concreto el cruce y el posible entendimiento posible y suma de fuerzas entre un espacio concreto que se consideraba en declive y un sector con múltiples manifestaciones como es el cultural.

Hoy lo hemos disfrutado.

Será un buen plan para muchos próximos domingos ahora que me toca cambiar de chip.

Todo esto me recuerda el Rap de la lectura y la cultura que hace unos años escuché en Vitoria gracias al proyecto de lecturas literarias dialógicas.

Y el 1 de febrero, presentación en Bilbo Rock de Los 40 Radikales, la música contestataria vasca.

 

Uniformidad urbana. Poco espacio para las preguntas y para las librerías

El reciente artículo de Elvira Lindo, Adiós Gran Vía, es una llamada más, ni la primera ni la última al proceso de uniformización que se va implantando en las ciudades palpables y, también, aunque no nos lo parezca a primera vista, en los entornos digitales.

Es, y Elvira lo señala con precisión, en lo pequeño e individual como contribuimos a que el futuro sea uno u otro.

Con nuestras costumbres diarias contribuimos al devenir de las ciudades.

Es un hecho, el devenir y el cambio urbano hacia un modelo muy concreto, que sigue fluyendo como si, aparentemente no fuera con nosotros. Marina Garcés plantea con cierta claridad el porqué de puede producir esta situación, esta evolución y muchas otras en una reciente entrevista en la que afirma:

las preguntas radicales surgen siempre en terrenos donde está ocurriendo algo que nos exige pensar porque algo nos duele, algo nos atrapa, algo nos captura, algo no nos deja vivir, colectivamente, políticamente, pero también individualmente.

Quizás no hayamos sentido que esa evolución hacia la uniformidad, hacia, también, ciudades escaparates, nos ‘produce dolor’ o puede ir cortando esperanzas y riquezas vitales.

Quizás debamos cambiar nuestra actitud y nuestra mirada y no aceptar lo dado como bueno, el “esto es lo que hay” y plantear nuevos modos de articular respuestas colectivas tanto de lucha y reivindicación como de creación de vidas vivibles a través de otras formas de consumo, de otros modos de organizar y relacionarse con la vivienda, con el territorio, con el alimento, con la crianza…

Vivir no es elegir, vivir es crear, es elaborar, es amasar, es cultivar, es generar…

Todo ello, el modelo de ciudad, nuestras decisiones de cada día, nuestra falta de preguntas sobre el hoy, perdidos por el que vendrá tiene también un claro impacto en las librerías.

Jorge Carrión señala que es conveniente analizar cada caso y cada ciudad en concreto pero también halla un factor que está afectando de un modo decisivo a las librerías de las ciudades españolas, que es el del encarecimiento de los alquileres en el centro y las zonas emblemáticas, donde el comercio queda en manos de las grandes franquicias. “Tal vez el ayuntamiento debería intervenir, si cree que en su modelo de ciudad es importante que haya librerías, centros culturales de primera magnitud, en el centro histórico. Pero no me parece mal que las librerías se trasladen a los barrios, porque son instituciones de frontera, de resistencia, de periferia”.

El sociólogo Imanol Zubero ya señaló también en el artículo El libro como relación y la librería como nodo en la ciudad posmoderna aparecido en Texturas 29 que:

… el hecho de que tanta gente viva sin libros se relaciona directamente con la posibilidad de que las librerías vayan desapareciendo progresiva mente de nuestras ciudades. Y viceversa: si, como nos recuerda últimamente Roberto Casati, «los niños y jóvenes que leen son sobre todo aquellos que han crecido en un entorno rico en libros, y en el cual los padres (especialmente la madre) leen», es fácil concluir que habitar en un entorno urbano pobre en libros juega en contra de la vocación lectora de la ciudadanía.

Ahí lo dejo por si alguien se anima a hacer y hacerse preguntas radicales…

Diré, sólo por enredar que una iniciativa como la que están iniciando Louise Michel Liburuak de Bilbao y La Vorágine de Santander, con apoyo público, de poner en valor el papel de las mujeres en la cultura crítica, sólo es posible que nazca desde determinados modelos y formas de hacer y desde unas concretas interdependencias.

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Gracias a Perroantonio… sobre consultores, asesores y coachs…

En Trama editorial somos goldinianos, y creo que a partir de ahora, también perroantonianos y alorzianos.

En el número 30 de Texturas escribíamos:

Nos gusta lo que escribió Gabriel Zaid: «La tertulia [qué más que eso es una revista cultural, nos atrevemos a añadir nosotros] es una pausa de la vida que reflexiona sobre la vida, una reunión ociosa de amigos [y enemigos favoritos] que comparten un palco sobre el mundo, y opinan libremente».

autocritica_baseHemos andando estos días por Vitoria y Bilbao de reunión ociosa de amigos con un libro dedicado, entre otras cosas, a “enemigos favoritos” como es el Te voy a hacer una autocrítica de Perroantonio.

Gracias especiales debemos dar en este periplo a:

 

Tras este periplo, Manuel Ortuño, confeso agnóstico, ha empezado a abrazar la fe (obcecación en creer lo imposible) perroantoniana provocado por las confesiones y cuitas varias con aire cotilla que editor y autor han mantenido a ratos, alejados del mundanal ruido que el resto de los mortales producimos y que tanto molesta a las finas mentes llenas de ironía .

Como en Trama ya sabemos, Alejandra nos lo enseñó, que No hay tres sin dos, ayer en Bilbao apareció el espontáneo alumno aventajado, Alberto dice que se llama…, que para dejarnos mal a todos hizo a prisa y corriendo los deberes que el maestro le propuso plasmándolos del siguiente modo y manera…

Ayer Perroantonio me pidió que propusiera una definición de “consultor”. Diligentemente, ofrezco estas tres definiciones que espero sirvan como materia prima para que él las limpie, pula, dé esplendor y seguidamente arroje a la papelera. Va por usted, maestro.

Consultor/a: Proveedor de servicios profesionales intangibles, materializados no obstante en forma de voluminosos documentos conocidos como entregables. Hace uso intensivo de la hoja de cálculo y de una jerga profesional basada en categorías escolásticas conocida como consultolabia. Se presenta en dos variedades: parásitos y simbiontes.

Asesor/a: Consultor añoso que se sienta a la izquierda del director general para susurrarle al oído. A diferencia de la antigua Roma, en vez de “memento mori” repite “eres un campeón, dales duro”.

Coach: Confesor de directivos que toma de Freud y Sócrates la sistemática de hablar poco y reformular como preguntas los balbuceos del cliente. No es solucionista: no resuelve problemas sino que los relativiza para que dejen de andar perturbando la paz mental.

El remedio, siempre y en cualquier caso, el casero de siempre… Al que le pique, que se rasque. Con una sonrisa todo entra mejor…

¡Feliz día! y ¡busquen el libro por esas librerías fieles y amigas.

Te voy a hacer una autocrítica. Ayer en Vitoria hoy en Bilbao con espontáneo incluído…

La presentación de Te voy a hacer una autocrítica de Perroantonio que tuvo lugar ayer en La Casa del Libro de Vitoria fue un regalo para los que allí estuvimos por la presentación y por el momento postpresentación.

Disfrutamos mucho.

Esperamos que hoy en la Librería Cámara en Bilbao a las 19:30 volvamos a tener un rato agradable de encuentro y conversación en torno a la autocrítica… ¿Nos vemos?

Importante… Nos acompañará también, y estamos encantados, Alorza

Lo más visto en Cambiando de tercio en el mes de noviembre y en lo que va de año…

Los cinco más vistos en noviembre

Los cinco más vistos en lo que va de año

Cuando las librerías dibujan el territorio. Pero, lo dibujan todas, no sólo algunas

En fechas recientes los editores del grupo Contexto presentaron el Mapa de Librerías de Barcelona como continuación de la iniciativa que con anterioridad se realizó sobre Madrid.

En el mismo se recogen referencias de 122 establecimientos.

Algunos medios de comunicación se hicieron eco de la presentación y en las distintas crónicas se puede leer lo siguiente:

  • Una herramienta para descubrir la ciudad a través de sus librerías.
  • Un homenaje para ensalzar la labor de los libreros.
  • Una herramienta  eficaz para aquellos que quieran saber dónde encontrar una librería en la capital catalana (pensando en los editores)

Entrando en una dimensión más sociológica Enrique Redel reflexionaba sobre el hecho de cómo a través de la manera en la que están distribuidas las librerías, ofrece la estructura de una ciudad, “una panorámica de lo que pasa” en Barcelona.

En Estandarte y sin más explicación por lo menos en la noticia se puede leer:

Los responsables de Contexto decidieron incluir —también— las librerías de algunos centros comerciales, y excluir aquellas que se limitaran a vender segunda mano.

Curiosamente, cuando uno va a la página de Contexto se encuentra con el siguiente literal (las negritas son de un servidor):

Ya puedes encontrar el nuevo

MAPA DE LLIBRERIES DE BARCELONA

en todas las librerías de Barcelona.

Los matices son importantes. Sobre todo, en la medida en la que se pretende trazar una geografía del libro a través de las librerías y, se mantiene por un lado un discurso que se pretende abarcador e interpretador de todo el territorio, pero en el que se excluyen variables importantes como la segunda mano, el saldo y el libro de viejo que puede ser debido, desde una visión sectorial que no global a, por lo menos, una doble causa: no aporta valor económico e incluso nos puede restar ventas y puede mostrar algunos de los fracasos editoriales que han acabado en saldo.

Cada uno puede hacer los mapas que quiera, pero en la medida en que el mapa intenta desentrañarnos la realidad, debemos tener la honestidad de ser lo más claro posible con lo que presentamos y si se dice Todas, deben ser todas y no sólo algunas.

Porque esas que no están también merecen un homenaje, nos ayudan a descubrir la ciudad y nos ofrecen una panorámica de lo que pasa.

Tres recomendaciones finales:

Los libreros, ya lo ha dicho Patti Smith, que varias veces trabajó en librerías, mantienen la honestidad sobre lo que está pasando en la literatura en nuestros tiempos. Y también nos permiten un placer específico: manosear los libros. Son espacios que despiertan un comportamiento diferente, tranquilizante (espero) y la experiencia, por lo  menos en para mí, es casi terapéutica.

  • El Mapa de Llibreries de Catalunya, recientemente presentado, recoge 292 librerías en Barcelona. Tampoco recoge las de segunda mano. Cada vez es más frecuente ver en ‘librerías de nuevo’ espacios relacionados con la segunda mano o los saldos. Quizás sea un buen momento de repensar los mapeados sectoriales.
  • Imanol Zubero escribía en el número 29 de la Revista Texturas:

Sostiene Roberto Casati que, siendo verdad que los libros en papel ocupan
espacio, lo que puede contemplarse como un engorro, lo cierto es que «el
espacio es un buen medio de controlar la memoria». Y continúa: «Una buena biblioteca es como un diagrama; nos permite pensar, porque visualmente nos reenvía de una sola ojeada a la multitud de cosas leídas, liberando de ese modo a la mente de la necesidad de guardarlo todo en la memoria». ¿Podemos decir algo similar de las librerías? Si el espacio que ocupan los libros en un hogar es el mejor medio de controlar la memoria, tal vez también el espacio que ocupan las librerías en la trama urbana sea el mejor modo de controlar nuestra memoria colectiva, de construir ciudad de una determinada manera. (pag. 25)

Pero, el espacio que ocupan todas las librerías…

 

Libro, lectura, lentitud… con L de Librería

Terminaba la entrada de ayer Librería y ciudad con una cita de Imanol Zubero en la que plantea una reflexión relacionada, entre otros temas, con el ritmo de vida y los modelos de ciudad y se constata la conveniencia, quizás, de un ritmo más sosegado y de unos espacios que posibiliten y faciliten la creación y la adecuación de las personas a esos ritmos que son, además, los que permiten el encuentro de los unos con los otros y de la lectura. Al fin y al cabo, ya lo decía Zaid, los libros  son muñidores de conversaciones.

Cuando ayer escribía la entrada se me cruzó en la pantalla el espléndido artículo de Juan Cruz, Los libros no tienen prisa. Casi parecía que la caprichosa pantalla me lo ponía delante para señalarme el camino por donde seguir con el hilo discursivo. De los ritmos de la ciudad a los ritmos de los libros, sus entornos, y sus posibles alteraciones.

JosebaLopezortega_naturalidad_niños_lectura

Foto del muro de facebook de Joseba Lopezortega

Juan ha unido, de manera inteligente en mi opinión, la crítica velada a la construcción y puesta en valor de determinados modelos de ciudad desde lo público cuando se apoyan o se acompañan determinadas iniciativas, quizás con poca consciencia, sí, con S, con el ritmo que, aparentemente, ‘el libro’, algunos libros quieren mostrarnos…  la revolución de la prisa no va a matar la estrella del libro, que es el silencio, el sosiego, y por tanto el tiempo.

Lo que ocurre, tristemente, es que ha sido en ocasiones el propio sector del libro, con su ritmo de novedades, con la escasa duración de los libros en las librerías, con la burbuja continua y creciente de más, más, más, con la destrucción masiva de ejemplares devueltos quien, en gran medida, le ha enseñado el camino a Amazon.

Así que aceptando y compartiendo la reivindicación reflexiva sobre el silencio y el sosiego como medios naturales por humanos para el libro y su lectura quizás debamos también reflexionar sobre cómo cambiar los ritmos del sector e ir todos con más calma y sosiego para no entrar en el fascismo de la velocidad.

Para ello… quizás como siempre empezar por menos libros para que todos leamos más.

“El asunto es elegir. Y para eso no sirve la prisa. Lo que plantea la inmediatez en la adquisición, de libros, por ejemplo, remite al supermercado. En la librería tienes al librero, y ahí hojeas, con hache y sin hache. En los supermercados (del libro, por ejemplo) no te conocen. Ahí eligen por ti. Venderte un libro porque ya es best seller no significa que te estén vendiendo lo mejor”. Y si este fuera un episodio de la historia de la lectura, ¿qué tiempo sería? “Un tiempo bastante triste. La esperanza es el lector no contaminado por la propaganda, el pequeño editor que se atreve con lo que no tiene gran difusión… Y la librería, claro”. ¿Alguna ventaja en recibir el libro ya? “Cuando haces un trabajo urgente. Pero el placer de leer se busca lentamente”. (Carlos García Gual en Los libros no tienen prisa)

Librería y ciudad

ciudadaniamikelalonsoEn este blog he hablado en varias ocasiones sobre la relación existente entre ciudad y librerías.

Os recomiendo la lectura del artículo de Imanol Zubero, sociólogo, voraz lector y usuario asiduo de librerías, publicado en el número 29 de Texturas con el título de El libro como relación y la librería como nodo en la ciudad posmoderna.

Leo hoy unas declaraciones de Paco Goyanes al Periódico de Aragón con motivo de la concesión del premio Boixareu Ginesta al Librero del Año.

Quiero resaltar algunas reflexiones de las mismas que me parecen sugerentes e importantes:

  • Sentido grupal. No soy sólo yo. “Las librerías de Zaragoza han hecho una grandísima labor en crear tejido cultural en esta ciudad”.
  • Fondo, personal, clientes. La triada sobre la que todo gira. “Me gustan las librerías que tengan una buen fondo bibliográfico, tenga libreras y libreros que sepan aconsejar, atender y que de alguna manera están al servicio del público que les visita”.
  • Sentido en el contexto. Una buena librería tiene que participar en la vida social, cultural y política de su comunidad.

Termino con dos citas del artículo de Imanol Zubero que me permiten enlazar con lo que escribiré mañana.

  • Si el espacio que ocupan los libros en un hogar es el mejor medio de controlar la memoria, tal vez también el espacio que ocupan las librerías en la trama urbana sean el mejor modo de controlar nuestra memoria colectiva, de construir ciudad de una determinada manera.
  • Uno de los riesgos más importantes a los que se enfrenta la ciudad de hoy y, sobre todo, la de mañana, es que, al margen de nuestras intenciones y deseos, el espacio urbano realmente existente haga físicamente imposible la interacción social imprescindible para la construcción de la cultura ciudadana. Que se diseñe como un espacio para la rapidez, los flujos, la velocidad, y no para el detenimiento. Este espacio urbano donde la interacción social y el encuentro entre vecinos se vuelve crecientemente dificultoso es el que Pietro Barcellona denomina ciudad postmoderna, “una enorme superficie pulimentada en la que se puede patinar hasta el infinito”.

 

En las librerías o lectorerías, el orden de los factores… sí altera el producto

libreria400añosSiempre me gusta de cara a una charla, encuentro o conversación prepararla con algunos hitos que me resulten sugerentes, fruto de algunas lecturas y relecturas. Así pensando en la jornada del próximo jueves 12 en Madrid, Librerías 400 años después, me encuentro con algunas reflexiones que me resultan sugerentes.

Aquí os las dejo:

  • Primera cita:

El sábado la librería se convierte más que nunca en lo que siempre hemos ambicionado, un punto de encuentro fortuito, un lugar para el diálogo. Nuestros clientes, nuestros lectores, se dan cita en la librería, se reúnen en pequeños grupos. Libros y política son el objeto de diálogos improvisados. Nosotros compartimos con ellos nuestras lecturas, nuestra agenda de actividades, nuestros hallazgos, nuestros encuentros artísticos, las películas, la música. Esta convivencia proviene de cierto arte de vivir generacional. Queremos recuperar la labor esencial del oficio, su mundo. Al mismo tiempo, queremos ser lo más respetuosos posible con los gustos del lector, dejarlo que escoja en total libertad.

No daré más pistas ya que se trata de una de las próximas novedades de Tipos móviles. Las negritas son de un servidor.

  • Segunda cita

Uno de los efectos más prominentes de la glocalización consiste en mantener la condición humana suspendida entre dos universos, sujetos cada uno a conjuntos radicalmente distintos de normas y reglas. A diferencia de lo que ocurre en el «espacio de flujos»,  en el de «lugares» los seres humanos tienen la oportunidad de confrontarse como personas, es decir, como vecinos, compañeros de trabajo o de escuela, conductores de autobús carteros, tenderos, artesanos, camareros, dentistas….con algunas de esas personas se confrontan como amigos, mientras que con otras lo hacen como enemigos, pero, en cualquier caso, son amigos o enemigos «personales», y no especímenes estereotipados de una categoría abstracta, anónimos e intercambiables. (Zygmunt Bauman en Estado de crisis; pag. 154)

Seguir leyendo “En las librerías o lectorerías, el orden de los factores… sí altera el producto”

Revista Texturas 29 llega florida en mayo

Txt_29-700x700Todo va llegando.

A cada día y a cada mes les basta su afán.

El número 29 centra su mirada y el foco en la realidad librera con distintos enfoques y puntos de vista.

Ha entrado en máquinas y estará disponible a partir del 8 de mayo. Ya podéis ir haciendo vuestro pedidos.

Ahí va el sumario completo.

Sumario de Texturas nº 29

01_Frutiger

–Sobre la biblioteca municipal, es decir, sobre la gloria; Umberto Saba

02_Caslon

–Las benditas librerías del futuro; Jorge Carrión

–El libro como relación y la librería como nodo en la ciudad posmoderna; Imanol Zubero

–Hibridaciones para el diálogo; Rafael Muñoz

–Innovar la librería: retorno a la esencia; Roberto Gómez de la Iglesia

–La librería infantil en los bordes; Raquel López

–Una propuesta de formación para los libreros; Lluís Agustí & Amadeu Pons

–Las ¿nuevas? librerías; Xavier Vidal

–Para escapar de la voz media: la librería como artefacto cultural; Rafael Arias & Antonio Marcos

–Las librerías: ¿crónica de una muerte anunciada?; Jean-Pierre Castellani

03_Bodoni

–El último editor del siglo XX. Entrevista a Alejandro KatzPatricio Zunini

–Cómo editar libros para niños. El caso del editor suizo Daniel Keel; Ana Garralón

–Edición de libros y grupos de presión; Mike Shatzkin

–Repensar el ecosistema del libro; Manuel Gil

–Sin mono azul. Breve historia del sindicalismo en el trabajo cultural; David García Aristegui

–El elefante blanco del salón; Beatriz Celaya & Antonio de Marco

–La edición universitaria: un equilibrio de intereses; Doris Elena Aguirre Grisales

–El libro electrónico en Perú. Un acercamiento desde el sector editorial universitario; Lizbeth Alvarado Campos

–El rápido crecimiento de China South Publishing & Media Group (CNS); Gong Shuguang

04_Helvética

– Libros y webs

¿El ebook muere para dejar paso al gamebook? Todo tiene sus consecuencias

Cinco notas telegráficas y una moraleja de domingo lluvioso y frío.

  1. En lo digital parece que el book dejará de ser importante y dará paso al game. Aquellos editores que están de sorpaso hacia el nicho real de negocio mantienen el postureo del book del mismo modo que hicieron las tecnológicas en el intento de sorpaso fallido del papel al digital.
  2. Amazon, ya dijo hace tiempo que los libros electrónicos no eran libros y su cabeza y estrategia estaba más cerca del entretenimiento.
  3. En el mundo de los móviles y las apps parece que también se es más de Games que de Booksapp_games_books
  4. Ya hemos señalado además recientemente que el peso real del libro en los entornos digitales y de movilidad es tendente al decrecimiento y la irrelevancia y de escaso interés para las punto.com y las empresas de comunicación. ¿Qué dirán los falsos profetas que incluso preveían el fin de las librerías?
  5. Es posible que esta deriva digital lleve a la resurrección de los poco justos que queden como lectores del libro en papel.

Moraleja: Nunca te fíes de los profetas de la muerte ajena. Suelen llevar escondido en su interior deseos de grandeza propia y ansias de fracaso ajeno. Siéntete siempre más cerca de la vida pequeña y cotidiana.

Escribe Imanol Zubero en El libro como relación y la librería como nodo en la ciudad posmoderna que podrás leer en el próximo número de la Revista Texturas, el 29:

Leer nos incorpora a tramas relacionales en las que las librerías constituyen un espacio relevante. Perderse estos espacios, prescindir de esos ejes relacionales, abandonar esos ecosistemas habitando en exclusiva el mundo inmaterial de la compra y/o lectura a través de mediaciones y artefactos digitales, no dejará de tener consecuencias.

 

 

http://emma.io/wp-content/uploads/2015/12/Penetracion_Uso_Apps_ES_2015.pdf (página 16 y 19)

¿Y a qué dedica el tiempo libre?

El Eustat, equivalente al INE, pero en ‘vasco’, acaba de publicar un interesante estudio: Dos décadas de cambio social en la C.A. de Euskadi a través del uso del tiempo (1993-2013).

La Encuesta de Presupuestos del tiempo (EPT) ofrece información exhaustiva sobre la vida cotidiana de la población desde la perspectiva del empleo de su tiempo diario, computando su distribución entre las actividades desarrolladas en una jornada. La población objeto de estudio ha sido la de 16 y más años, salvo en el análisis del uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), para el que se incluye a la población de 10 a 16 años, y a la hora de hacer comparaciones homogéneas entre la C. A. de Euskadi y otros países europeos, momento en que se toma en consideración a las personas de 20 a 74 años.

Seguir leyendo “¿Y a qué dedica el tiempo libre?”

Tras las elecciones…una buena noticia

No soy un politólogo, ni tengo ninguna intención de entrar en el cortoplacismo de las hipótesis sobre los posibles juegos de escaños para ver qué puede llegar a cuadrar.

Para esos ‘juegos infantiles’ ya se presta la ‘clase política’.

En lo más local sí creo que hay un dato a resaltar: el triunfo en votos de Podemos en Euskadi con unas elecciones autonómicas a un año vista.

Imanol Zubero vuelve a realizar una lúcida reflexión que termina así.

Creo que los partidos emergentes, muy especialmente Podemos, han sabido reconstruir esa zona de encuentro con la ciudadanía sin la cual la política democrática se banaliza y se vacía de sus componentes más esenciales: la participación, la crítica, la rendición de cuentas, la ilusión, el compromiso… Si así fuera, me parece la mejor noticia de esta noche.

En Euskadi, Podemos, la fuerza vencedora tiene un doble marrón: arreglar parte del cainismo interno existente mientras se plantea su posible papel de alternativa.

Esto no ha hecho nada más que empezar.

tengo también la sensación de que para algunos terminará muy pronto.

Amig@s de Podemos del mundo del libro y la lectura: todo programa sin memoria económica es un brindis al sol

Queridas amigas y amigos de Podemos, de Madrid en este caso:

Acabo de dar un vistazo al Programa de Podemos Cultura. Programa “libros y Bibliotecas” Comunidad de Madrid.

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Os escribo con todo el cariño y complicidad.

Me he llevado una profunda desilusión.

Esperaba, por lo menos, una cifra, una propuesta económica, para que se pudiera así pasar, por lo menos, de la literatura a la política, de los dichos a los hechos y me apena no haberlo visto. En el texto propuesto, hay unas cuantas ocasiones para mojarse y bajar del discurso a los euros o de la teoría a la praxis, o de la ideología a la realidad, o de los sueños a los principios esperanza.

Estas son, en mi opinión, algunas de las ocasiones perdidas para mojarse y decir cuanto se piensa que tendría sentido invertir en:

– Reactivación de la compra de nuevos títulos y de suscripciones a publicaciones periódicas.

– Apertura de una línea de incentivos económicos y fiscales para librerías

– … otorgando a las librerías comprometidas con la bibliodiversidad auténticas ventajascomo el acceso a líneas de crédito

Son sólo un ejemplo.

¿Creéis que alguien se va a movilizar por las ‘palabras bonitas’ cuando además algunas están incluso en el propio Plan que el sector ha presentado al Ministerio?

Tengo mis serias dudas.

Una última nota. Llama la atención no ver en el texto un elemento referencial marco en torno a la cultura. No he visto el resto de programas sectoriales, pero se supone que algún hilo conductor habrá porque sino seguiréis promoviendo el mundo de los ‘reinos de taifas’ y del ‘¿Qué hay de lo mío?

Os digo esto desde la humilde experiencia de trabajo de tres años en una Administración Pública.

Sólo una nota final…

Si tocáis poder y, por lo tanto, Boletín y presupuestos veréis que os podéis encontrar en más de un caso con el ‘presupuesto comprometido’ por programas plurianuales o por ‘créditos de compromiso’ con lo cual bien haríais en ir viendo de dónde vais a quitar para ver dónde vais a poner y, por lo tanto, qué callos vais a tocar.

Siempre, hasta los más pequeños y humildes se sienten molestos cuando les mueven la silla.

En cualquier caso ¡ánimo, mucho ámino! y pensad que estas palabras de Gabriel Zaid pueden ser acertadas:

La cultura es conversación. Pero escribir, leer, editar, imprimir, distribuir, catalogar, reseñar, pueden ser leña al fuego de esa conversación, formas de animarla. Hasta se pudiera decir que publicar un libro es ponerlo en medio de una conversación, que organizar una editorial, una librería, una biblioteca, es organizar una conversación.

Gabriel Zaid escribía esto en su conocido Los demasiados libros. Tened cuidado, no vaya a ser que el exceso de libro esconda la cultura y la conversación y no deje claros los límites entre lo público y lo privado.

Abrazos.

Nota final: Los que anden preguntándose de por qué hablo sólo de Podemos seguro que son listos y saben leer entre líneas. Es de lo poco, sino lo único, que me interesa actualmente como fenómeno y, además, creo que como señala Imanol Zubero en Podemos se estaría librando la batalla de la que depende el futuro de la izquierda. Y nadie, desde este espacio ideológico, debería asistir a la misma como si la cosa no fuera con ellos.

El gran hermano digital. ¿Mejor apagados que encendidos?

Ayer, después de tiempo, él dice que lleva una vida que es un sinvivir, pude tomar una cerveza con cierto sosiego con Imanol Zubero.

En la conversación, suele ser habitual en ocasiones, se cruzó un libro por medio; en esta ocasión, el de Roberto Casati, Elogio del papel. Contra el colonialismo digital.

Por un lado guardaba la opinión del director de La Vanguardia Marius Carol publicada el sábado pasado con el título El colonialismo digital.

En la misma dice:

Casati nos advierte que el colonialismo digital se impone como verdad absoluta -o te digitalizas o desapareces- e invita a cuestionar a las grandes corporaciones empeñadas en introducir su tecnología para crear posibilidades de negocio, no sólo para vender a sus lectores tabletas o teléfonos, sino principalmente para introducirse de la manera más directa posible en la mente del lector y crearle nuevas necesidades.

El autor reivindica el libro de papel como objeto que pone una frontera a las intrusiones constantes, a las posibilidades de distracción, y defiende la lectura atenta para la comprensión de los textos. A Casati le preocupa el mundo de la escuela, donde afirma que los nativos digitales no existen, sino que estamos ante niños acostumbrados a interaccionar con pantallas e interfaces electrónicas porque es lo que encuentran a su alrededor. La tecnología apenas aporta mejora académica: no existen atajos digitales para una educación de calidad.

La digitalización nos facilita la vida, pero deberíamos proteger el papel como tecnología que nos ofrece la pausa y la reflexión como alternativa.

En el mismo periódico y el mismo día había un artículo de Manuel Castells. El título lo dice todo: Vigilados y vendidos.

Dos párrafos del mismo:

En ese mundo digitalizado y conectado, el Estado nos vigila y el Capital nos vende, o sea vende nuestra vida transformada en datos. Nos vigilan por nuestro bien, para protegernos de los malos. Y nos venden con nuestro acuerdo de aceptar cookies y de confiar en los bancos que nos permiten vivir a crédito (y, por tanto, tienen derecho a saber a quién le dan tarjeta). Los dos procesos, la vigilancia electrónica masiva y la venta de datos personales como modelo de negocio, se han ampliado exponencialmente en la última década por efecto de la paranoia de la seguridad, la búsqueda de formas para hacer internet rentable y el desarrollo tecnológico de la comunicación digital y el tratamiento de datos.

¿Cómo evitar ser vigilado o vendido? Los criptoanarquistas confían en la tecnología. Vano empeño para la gente normal. Los abogados, en la justicia. Ardua y lenta batalla. Los políticos, encantados de saberlo todo, excepto lo suyo. ¿Y el individuo? Tal vez cambiar por su cuenta: no utilice tarjetas de crédito, comunique en cibercafés, llame desde teléfonos públicos, vaya al cine y a conciertos en lugar de descargarse pelis o música. Y si esto es muy pesado, venda sus datos, como proponen pequeñas empresas que ahora proliferan en Silicon Valley.

Por medio, entre el sábado y el encuentro de ayer, una noticia de El País invitando a la ‘conexión permanente en el ámbito educativo’ que provoca que Imanol se remueva inquieto, ya me lo adelantaba ayer, y escriba en su blog. Léanlo entero.

Yo recojo el final que me lleva al principio y al libro de Roberto Casati. Termina Imanol escribiendo:

Sólo recogeré aquí tres de sus ideas (refiriéndose a Elogio del papel de Roberto Casati):

1. El colonialismo digital es una ideología que se resume en un principio tan simple como peligroso: “Si puedes, debes”. Si es posible hacer que una cosa o una actividad migren al ámbito digital, entonces debe migrar. Pero esto es más que cuestionable. Como cualquier otra tecnología, la digitalización puede resultar emancipadora en algunos casos, pero no en otros.

2. La lectura está amenazada, nos la roban. El ordenador ha contribuido a erosionar el tiempo de lectura de libros. De la lectura en profundidad, que no surge de manera natural: hay que aprender a practicarla y, una vez aprendida, hay que protegerla. Si leer significa aislarse para profundizar los nuevos dispositivos electronicos, sobrecargados de aplicaciones que nos invitan a bifurcar nuestra atención, no nos ayudan en nada, Esta es la tesis bien fundamentada de Nicholas Carr en Superficiales). El libro de papel presenta ventajas cognitivas: la linealidad facilita la comprensión, su calidad de objeto aislado, de objeto en sí, no conectado, facilita la atención.

3. La escuela presenta la característica de ser un ámbito protegido, en el seno del cual habría que aprender a procesar la información y no contentarse con buscarla o recibirla. Habría que defender este espacio protegido y resistirse a la introducción incondicional de instrumentos que favorecen (casi exigen) el multitasking y elzapping. Ya usan estas tecnologías digitales fuera de la escuela; por eso, debería resultar interesante que los estudiantes fueran al colegio para hacer cosas muydiferentes de las que se hacen habitualmente en la sociedad.

Como conclusión: “La escuela debe, en cierta medida, resistirse a las tecnología distrayentes, precisamente porque ya cuenta por sí misma con la inmensa ventaja de ser un espacio protegido en el cual el zapping está excluido por definición; ventaja que le permitiría no tener que correr tras el cambio tecnológico y, al mismo tiempo, generar, gracias paradójicamente a sus inmensas inercias, el verdadero cambio, que es el desarrollo moral e intelectual de los individuos”.

Este fin de semana buscaré largos momentos de desconexión para leer a Casati y, también, a Luis Landero.

El yihadista, la RGI y la noticia que no fue tal, sino otra cosa . Imanol Zubero

Escribe en su blog mi buen amigo Imanol Zubero que…

El diario EL CORREO consideró que se trataba de una noticia de portada. Al leerla, a mí me pareció una noticia lamentable, así que escribí el artículo que reproduzco más abajo y lo remití al responsable de opinión del diario. Hoy, una semana después de enviarlo, me han confirmado que no van a publicarlo. No diré que me esperaba otra cosa: al fin y al cabo, EL CORREO ha continuado tirando de la noticia durante varios días, sin modificar ninguna de las referencias a la misma que, en mi opinión, eran susceptibles de generar confusión en las y los lectores.
En todo caso, como se trata de una cuestión discutible, la noticia, tal como fue publicada por el diario, puede leerse aquí.
Y este es el texto que envié al periódico. Aprovecho las ventajas del entorno digital para incorporar al texto algunos enlaces.

El yihadista, la RGI y la noticia que no fue tal, sino otra cosa

El periodista Alex Grijelmo recomienda diferenciar entre el significado de las palabras que decimos y el sentido que estas palabras adquieren al ser entendidas por un receptor. Según uno de los ejemplos que él mismo propone, si decimos “le dio una patada al balón y se rompió el cristal”, lo más probable es que quien escuche esta afirmación deduzca que el cristal se rompió como consecuencia de la patada, aunque esa relación no aparezca formulada en el enunciado.

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¿Es el sector del libro un sector desequilibrado?

Lainformacion.com publicaba recientemente una información que titulaba así:

La balanza de ventas del sector editorial se equilibró por el Día del Libro

Y basaba la misma en datos aportados por Nielsen.

El titular e incluso el cuerpo de la noticia me ha llamado poderosamente la atención y me ha provocado algunas reflexiones-interrogantes que no tienen un tono excesivamente positivo con lo cual sigue lloviendo sobre terreno ya mojado.

– Ya escribí recientemente sobre la ineficacia del sector. Si a la misma le añadimos este carácter de estacionalidad absurdo nos encontramos, hablando siempre como sector, con la constatación siguiente: El sector del libro es un sector improductivo y que además parece jugar gran parte de sus cartas a una sola apuesta.

– Ya sé que esto no es cierto en su totalidad y como tantas otras veces se coge la parte por el todo. Algo parecido, aunque en otro terreno, a lo que señala en su libro Voces vascas Manu Montero. Nos encanta jugar con las metáforas del lenguaje y utilizamos las partes para nombrar el todo. Se entenderá en este caso que, por ejemplo los editores de libro de texto o de libro científico-técnico se mantengan impasibles ante lo que ocurra con el Día del Libro.

– El problema, en cualquier caso, es que llevamos tiempo acostumbrados a la estacionalidad. Muchos libreros estuvieron y están acostumbrados a la estacionalidad del libro de texto que con el tiempo va desapareciendo. Y cuando además parece que no va a existir campaña o temporada del mismo se asustan.

– En muchos casos el ritmo de los lanzamientos de novedades va pegado a fechas muy puntuales, parecido al mundo de la moda donde se van lanzando ‘colecciones de temporada’. Así las Ferias (Madrid, Durango, Día del Libro) marcan hitos en el calendario ante los que todos parecemos mostrarnos expectantes.

– Y, en el fondo, todos parecemos sentirnos cómodos en esa mentira aceptada que por aceptación pasiva pretendemos que se convierta en verdad. La mentira no cuestionada o no publicitada se acaba convirtiendo, curiosamente, en realidad aceptada. Y así, un sector que debería vivir del continuum se pliega al ritmo de la moda o de lo mediático, perdiendo con ello parte de su esencia.

– Algo parecido ocurre también con el LIBER que ya dejó de ser hace muchos muchos años la referencia profesional del sector  y ahora pretenden reconvertirlo en el escaparate de lo educativo.

Termino con dos reflexiones provenientes de otros ámbitos.

– Imanol Zubero en su blog referencia el libro Fuego y cenizas de Michael Ignatieff y cita: Tan pronto como la democracia pierda su vinculación con lo físico, tan pronto como el lugar de la política no sea el salón de actos, la sala de estar, el restaurante o el bar local y resida únicamente en la pantalla de televisión y en una página web, tendremos problemas, porque estaremos totalmente  en las manos de los asesores de imagen y de las fantasías que inventan. La política será un espectáculo orquestado desde la metrópolis, no una realidad vivida en las localidades pequeñas y en las comunidades remotas que forman parte del país tanto como las grandes ciudades. […] Si Internet sustituye a la política, desaparecerá todo contraste con la realidad y no habrá ya ninguna ocasión para que un votante contemple en persona a un político y tome la decisión de confiar en él o no, de creerle o no. La política tiene que seguir siendo algo corpóreo porque la confianza es corpórea.

Cambiemos algunos términos de la cita: Tan pronto como el libro y la lectura pierdan su vinculación con lo físico, tan pronto como el lugar de los mismos no sea la librería, la biblioteca o el bar local y resida únicamente en la pantalla de televisión y en una página web, tendremos problemas, porque estaremos totalmente  en las manos de los asesores de imagen y de las fantasías que inventan. El libro, la lectura serán un espectáculo orquestado desde la metrópolis, no una realidad vivida en las localidades pequeñas y en las comunidades remotas que forman parte del país tanto como las grandes ciudades. […] Si Internet sustituye al libro y la lectura, desaparecerá todo contraste con la realidad y no habrá ya ninguna ocasión para que un lector contemple en persona a un escritor, un librero o una bibliotecaria y tome la decisión de confiar en él o no, de creerle o no. La lectura tiene que seguir siendo algo corpóreo porque la confianza es corpórea.

– La segunda también es otra cita que quizás nos abra las mentes si la practicamos. Su fuente es un clásico, El arte de pasear de Karl Gottlob Schelle. En la introducción del mismo Federico López Silvestre nos dice: “Pocas cosas nos siguen alejando más de la aplastante dinámica del consumismo urbano que un simple paseo sin destino claro” (15)…Por un lado, el paseo inspira como pocas cosas: a los que escribimos nos proporciona ideas, a los que investigan o dibujan les ofrece fenómenos, y a la especie, en general, le despierta la sinapsis…(17).

Salgamos pues a pasear y a mirar la realidad. Quizás encontremos nuevas primaveras.