Día de las Librerías. 1

día de las libreríasEl 29 de noviembre se celebrará este año el Día de las Librerías.

A lo largo de la historia de este blog y de sus anteriores descendientes he escrito mucho sobre librerías. Críticas, opiniones, comentarios, propuestas, reflexiones, alabanzas, estados de ánimo han ido tomando a lo largo de los años cuerpo en este blog en relación a las librerías y a los libreros.

Los últimos datos de ventas proporcionados por Cegal no son buenos ye lo no frena a algunas personas a abrir nuevas librerías. Unos se van y otros vienen, con virtiendo así en tesis lo que Carlos Pacual escribió en Memoria de la librería: Una librería no es más que una idea en el tiempo.

Leyendo, lo tengo ahora entre manos, el libro Librerías de Jorge Carrión me encuentro con la agradable sorpresa de que esa es la frase que inicia el viaje.

Los datos, ya lo he dicho, no son buenos. La situación, quizás, no sea la mejor.

Lo hablaba ayer con dos amigas. Hay momentos y situaciones en la vida que te hacen ver, cuáles son tus ‘ojitos derechos’, qué es lo que te sigue ‘tirando’ más de lo normal. Os confesaré que dentro del mundo del libro la librería, los libreros y libreras siguen siendo mi ‘ojito derecho’.

Es por ello que a lo largo de los próximos días quiero ponerles en valor, darles el reconocimiento que creo se merecen.

Lo haré, en la mayoría de las ocasiones, con palabras de terceros que he ido recogiendo a lo largo de muchos años. Volveré a traer palabras ya escritas en este blog que siguen siendo de rabiosa actualidad y valor.

Serán bienvenidas, también, palabras de otros que tengan en estos días el mismo pálpito vital.

Así que hasta el 29 de noviemnre, por lo menos, ¡va por ellos y ellas!

1. Imanol Zubero en su blog nos acerca un fragmento de Las aventuras de un libro vagabundo. “Un libro no es un producto cualquiera, como se ha repetido hasta la saciedad, ni una librería es una tienda cualquiera, al menos una librería digna de este nombre. Lo que más se le parece es una mercería como las de antes. O los drogueros de antaño, que conocían a todo el mundo y eran una autoridad en el barrio. La cuestión es que se teja una red de relaciones. La gente necesita ciertos productos, pero todavía tiene más necesidad de calor humano.
Por eso, hoy en día una librería que concilie la modernidad técnica y las prácticas de antaño, con un librero que conozca y ame los libros, que conozca y ame a sus clientes, tiene futuro, al menos en los barrios cuyos habitantes vivan con cierta holgura”. Ojala sea así.

2. La librería es un centro de información, un lugar para el análisis y el reposo del alma, no un almacén diseñado para consumir más a más velocidad. El librero, en fin, ejerce una tarea que desborda los exiguos beneficios que obtiene en cada operación. (Mario Bango; La Voz de Asturias 1 Noviembre 2000)

Gesto por la paz. Palabra e imágenes

Escribía hoy a la mañana Imanol Zubero

Acabo de comprar en Cámara los dos libros en los que Gesto por la Paz resume su historia.
No voy a leerlos aún. Por ahora disfruto de su tacto, de su cuidada aunque sencilla edición.
Hojearlos me hace revivir recuerdos que tienen más de 25 años.
Y hoy me inclino a pensar que Emily Dickinson tenía razón…

Temo a la persona de pocas palabras.
Temo a la persona silenciosa.
Al sermoneador, lo puedo aguantar;
al charlatán, lo puedo entretener.
 
Pero con quien cavila
mientras el resto no deja de parlotear, 
con esta persona soy cautelosa.
Temo que sea una gran persona.
Añado:
Hoy a la tarde he pasado yo también por Cámara a recoger los ejemplares que encargué el sábado después del último gesto (5. m. Acto o hecho.6. m. Rasgo notable de carácter o de conducta.)
Ahora que se produce el adiós de la organización, pero queda el poso de lo hecho y vivido vuelvo la vista a los orígenes que hace algo menos de un año recordaba El País.

El origen. Fue en noviembre de 1985 cuando el colegio Escolapios de Bilbao decidió salir de su recinto para protestar en plena calle por los atentados de ETA. Su valiente ejemplo no tardó en reproducirse en otras zonas de la capital vizcaína y localidades limítrofes con gente anónima que motivó, ya en 1986, el nacimiento de Gesto por la Paz como coordinadora. Tres años después se produjo la confluencia con la Asociación por la Paz de Euskal Herria, que de un modo similar había surgido en el entorno de San Sebastián.

Y me quedo cavilando y recordando sin añoranza, con buen sabor de boca y con el silencio y discreción de alguna gente que posibilitó también una locura hecha realidad desde la sencillez y el compromiso ético.

Se fue como vino.

La historia del origen (pag. 15 del enlace)

Volver a nacer

A veces hay que poner la realidad al revés para que esté al derecho. (Henning Mankell; El hombre inquieto; Tusquets; pag. 401)

Asistí ayer en la biblioteca de Bidebarrieta a una de las jornadas de Diálogos con la literatura.

Entre algunas de las cosas interesantes que se dijeron me quedo con un par de frases- referencias, referidadas ambas a las personas, pero que quizás se deberían también utilizar para las organizaciones formadas por personas que Imanol Zubero dejó encima de la mesa:

– Somos, desde nuestros primeros porqués, preguntadores eternos.

– Muchas veces ocurren cosas que nos vuelven a hacer nacer.

Pensaba, ya sé que no es lo más importante, en el mundo del libro, en sus empresas y organizaciones e intentaba atisbar si estructuralmente es esta actitud, preguntadora y de renacimiento continuo, la que está detrás de su adn en sus formas de ver y enfrentarse a la realidad.

La sensación es más bien la contraria. Más cercana a la imagen que puede dar el cónclave actual, donde no parece existir nada que rompa el guión uniforme y

cónclaveuniformado para que todo siga igual generando espacios vaciós ante las posibles preguntas que nadie quiere responder.

cónclave2Algo parecido ocurre por estos lares, Euskadi, cuando se nos quieren vender ‘presupuestos sin alternativa‘ como que en los mismos no hubiera tampoco espacio para las preguntas y las distintas respuestas.

Vivimos en un tiempo donde son muy necesarios los porqués y los paraqués y habrá que desconfiar de aquellos que teniéndolos que dar en las a´reas que les toquen los nieguen en función de sus urgencias.

No está de más recoger esta duda que, por ejemplo las Revistas Culturales ya havían patente en la presentación de su catálogo en el año 2004-2005 cuando decían:

Son malos tiempos para las grandes certezas. Pero sí sabemos algo muy modesto pero intelectualmente productivo: no hay respuestas definitivas; y sin embargo preguntarse es una tozudez fatal que nos hace asombrosamente humanos; nada es más insolidario que el silencio.

¿Por qué no leer gratis si se puede? Sobre los Hábitos de lectura 2012

Los editores en su estudio de parte sólo nos hablan de lectura gratis cuando se mueven en los entornos digitales. La gratuidad, también existe en el papel. Basta ir a las bibliotecas.

En su nota de prensa es aparentemente aséptica:

Entre los lectores de libros electrónicos las formas de acceso son diversas. El 64,4% de los lectores entrevistados se descarga libros de Internet gratuitamente. Un 37,9% afirma que consigue ebooks a través de familiares o amigos. Sólo un 32% se descarga libros de Internet pagando.

Aunque ese ‘Sólo’ final señale con claridad que les parece poco y quisieran más. ¿Qué importancia tendrá si lo que importa es leer y no comprar?

Cuando ya en la rueda de prensa o fuera de notas oficiales se les calienta la boca esos datos empiezan a no gustarles y caen en el tremendo error de situar todo lo gratis cerca de la ‘piratería’.

El propio sector propicia y anima a la lectura gratuita y es de entender que si así lo hace será porque le parece una estrategia adecuada de negocio.

El primero que lo hace es el más grande: Planeta. Basta acercarse a su Casa del Libro para que nos inviten a LEER GRATIS.

casadellibroebooksgratisLos que se descargan libros de aquí entendemos que son de los que no pagan, pero son lectores legales. ¿Consideran los editores que esto es un ‘mal hábito’ y las suman también en ese batiburrilo de descargas ilegales?

Hay, por supuesto más iniciativas. Desde Amazon hasta 24symbols donde, por cierto, sí hay un intento de nuevo modelo de negocio y en el que participan de una manera u otra más de 65 editoriales ofreciendo parte de su fondo y muy lejos del modelo de Libranda.

Hay mucha más gratuidad legal que, supongo, también será utilizada por los lectores de lo gratis.

En cualquier caso, mientras siga el despiste editorial centrado en el ‘money’ los lectores seguirán migrando hacia los nuevos espacios. Y ¡cuidado! el tratamiento fiscal y la postura avestruz mantenida por el sector tiene también mucho que ver con todo esto.

En cualquier caso, el interrogante del título no dejaba de ser una pequeña provocación. Ojalá algún día uno de mis sociólogos de cabecera se anime a hacer una reflexión sobre la banalización en torno al libro y la lectura. Seguro que es más provechosa.

Los peces no cierran los ojos

Imanol es un apasionado de Erri De Luca y dice por ahí que, sin quererlo y en parte debido a mi ‘ceguera’ la culpa la tengo yo cuando le pasé un libro del autor editado por Siruela.

El otro día, en una gozosa razia que pudimos hacer, él más que yo, me devolvió el favor al poner en mis manos Los peces no cierran los ojos.

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Al escribir ahora esto, este libro me lleva al recuerdo de otro libro que no tiene nada que ver más allá de la complicidad y la asociación que nuca sabe uno como ni por qué llega.

Lo leí, lo disfruté la misma tarde del viernes en el que realizamos nustra ‘salvaje’ incursión.

Aquí os dejo algunos retales, pero cada uno encontraréis los vuestros:

– Primero me había enjugado las manos en el mar, después cebé el anzuelo y lo lancé lejos, empujado por el plomo. Confié la pesca a la yema del dedo índice y me fui detrás de los pensamientos, que llegan desde lejos y se van al mundo de las olas con la barca. Pasan por debajo y hacen que se balancee. (pag. 84)

– – No nos arrastremos tras una promesa para traicionarla. Sabemos perfectamente que no volveremos a vernos. Y si ocurre, seremos diferentes y no nos reconoceremos. Cambiarás de forma y de voz, los ojos de pez no, quizá te reconozca por ellos. Ahora vámosnos a casa. Después pasaremos juntos la última noche.

    – ¿Te marchas mañana?

    – Sí.

   Hoy sé que aquel amor cachorro contenía todos los adioses siguientes. Ninguna se detendría, yo no conocería las bodas, nada de codo con codo ante un tercero que pregunta: “¿Quieres tú?” El amor sería una parada breve entre los aislamientos. (pag. 110)

– – Entonces, ¿te gusta el amor?

   – Es peligroso. Provoca heridas y después, a causa de la justicia, más heridas. No es una serenata en el balcón, se parece a una marejada de ábrego, revuelve el mar por encima y por debajo lo remueve. No sé si me gusta. (pag. 120)

– La riqueza engalana espacios que luego deja vacíos. (pag. 93)

El valor de la cultura. III Jornadas de Fábricas de creación

Hoy nos vamos de Jornadas.

Por tercer año consecutivo y dentro del marco del programa de Fábricas de creación un nutrido grupo de agentes culturales nos juntaremos para reflexionar.

Nos acompañarán y nos ayudarán en la reflexión entre otros: Imanol Zubero, Joan Subirats, Eduard Miralles, Xavier Fina, Montserrat Pareja, Juan Pastor Bustamante, Pau Raussell, Sylvain Pasqua, Pilar Ponce, Ricardo Antón.

¿Los temas encima de la mesa?

El valor de la cultura, Fábricas de creación, Empleo y cultura y modelos de financiación y todo lo que vaya saliendoen los debates y en los pasillos y encuentros.

Para allá que nos vamos.

 

Partidos y poder

Cada vez es más persistente el ruido preelectoral.

Hace unos pocos días escuché a Roberto San Salvador una reflexión interesante en la radio que la cuento a mi manera.

Venía a decir que no estaría de más que los partidos de Euskadi en la campaña hicieran dos cosas: ser claros en sus propuestas de cara a la ciudadanía y realizar una campaña mesurada ya que la realidad va a obligar a cualquiera a sentarse después a negociar y ello siempre es más fácil si no ha habido excesivas puyas y malas formas en la campaña y si cada uno ha sido claro en sus planteamientos.

Creo que no le falta razón sobre todo cuando no va a ser posible, quizás por suerte, disfrutar de el poder en solitario y menos en este entramado institucional donde quien gobierne no tendrá el control directo del dinero del presupuesto hasta que las Haciendas Forales lo vayan haciendo tangible.

Junto a esto hay algún otro tema que me ha llamado la atención y que quiero unirlo con el trabajo iniciado en principio en el Gobierno Vasco sobre lo que se ha denominado Gobierno Abierto. La estrategia electoral y la forma de trabajar de los partidos siguiendo lo que señala Imanol Zubero:

Lo cierto es que los partidos tienen dos problemas con la sociedad civil, de la que deberíen ser expresión y herramienta. El primer problema es bien conocido y está ampliamente reflexionado: su déficit de conexión con la sociedad civil, déficit que se ha vuelto estructural y cuya reversión empieza a parecer imposible. Pero con ser grave, más aún lo es un segúndo problema, este sí estructural y estructurante de la fisonomía y, sobre todo, de la mentalidad colectiva de los partidos: me refiero a la ausencia de cualquier atisbo de sociedad civil en el seno de las organizaciones partidarias. Y sin sociedad civil no hay ni pluralismo, ni deliberación, ni democracia.

hace francamente difícil creer una apertura cuando no se da en la propia estructura. Dicho de otra manera: gobernar abiertamente cuando no es este el mecanismo sobre el que se ha trabajado para alcanzar el poder lo hace poco creíble.

Desde esta historia general de cerrazón, de militancia más ortodoxa y menos ortopráxica que los sectores más reaccionarios de la Iglesia y con esa mentalidad de que ‘el que se mueva no sale en la foto’ difíicil será también que el nuevo Parlamento sea como sueña Óscar.

Tenemos unas elecciones a la vuelta de la esquina. Soy escéptico pase lo que pase porque creo que en todos los casos primará el poder del aparato o del partido y nunca será preferente la atención y la respuesta a las necesidades ciudadanas vistas desde distintas ópticas aunque sea el velo que cubra la necesidad real.

De los cuatro partidos que tendrán algo que decir, esto no supone una lectura de minusvaloración al resto, sino una lectura desde el ‘conseguir el poder’, el PNV lo necesita como el agua porque es una estructura pensada para estar en el gobierno y mandar y no podría pasar otros cuatro años sin tocar poder, el PSE lo necesita en parte para recolocar a su gente y para seguir demostrando que, en apariencia, otra forma de hacer política es posible. Euskael herria Bildu lo necesita igualmente para que el sector duro que es quien controla como comisariado político pueda sentar ya sus reales y mostrar el juego real y el PP para mantener no solo su estructura, sino la de España.

Me refiero en todos los casos a los aparatos, a los que mueven los hilos, los presentes en los distintos maitines partidistas y no a quienes hayan después desempeñado con la mejor voluntad y acierto en muchas ocasiones tareas de gobierno o de oposición, pero sin ser del todo conscientes que fundamentalmente en lo político el poco poder que queda sigue en las mismas manos.

No es que sea una visión excesivamente optimista, pero creo sinceramente que ‘es lo que hay’ y, en todo caso, me pongo en guardia ante el cinismo que nos rodea.

Tiempo para…, tiempo de…

En medio de este tiempo vacacional me encuentro con una entrada de Imanol en uno de sus blogs donde dice:

“El tiempo es dinero, claro que sí; pero el tiempo es también y sobre todo solidaridad, cultura, amistad, paternidad y maternidad, política, amor, humor… El tiempo es vida, en suma, en todas sus dimensiones y con toda su complejidad.

Desde una perspectiva social el reto al que nos enfrentamos no es el de encontrar maneras diferentes de microgestionar el tiempo de trabajo, sino de reorganizar el conjunto del ciclo vital. Eso significa tomarse muy en serio las desigualdades de tiempo, tanto las socioeconómicas como las que tienen que ver con el género, ese gran discriminador de todos los tiempos sociales (no sólo del tiempo productivo, también y muy especialmente del tiempo reproductivo). Eso significa asumir también que, puesto que ninguna organización del tiempo es natural, siempre habrá perdedores y ganadores en cualquier nueva temporalización de nuestras sociedades.
No nos llevemos a engaño: la guerrilla por la ocupación del tiempo continúa abierta. Nuestra obligación es afrontarla con las herramientas de la política democrática, que son el diálogo y la comprensión; y con el objetivo de convertir el tiempo social no en un factor más de discriminación –con ciudadanas y ciudadanos ricos en tiempo de calidad, con capacidad para comprar el tiempo de otras y de otros- sino en un factor de construcción de una sociedad no sólo más eficiente y productiva, sino mejor”.

Me olvido o dejo a un lado las dimensiones políticas sabiendo que siempre están presentes.

Como al mismo tiempo esta lectura se me cruza entre otras con la de Leonardo Boff, El cuidado necesario, y con una frase que casi como mantra repite una buena amigaSomos unos traperos del tiempo, me centro en la primera frase: el tiempo es también y sobre todo solidaridad, cultura, amistad, paternidad y maternidad, política, amor, humor… El tiempo es vida, en suma, en todas sus dimensiones y con toda su complejidad.

Quizás las circunstancias vitales y del entorno me hagan dar bastantes vueltas sobre el Cuidado y el tiempo a él dedicado.

Vivimos-vivo con la sensación falsa a veces de que el tiempo es ilimitado, de que vamos a ‘tener tiempo para todo’, mezclando de mala manera nuestro tiempo productivo y experiencial-vivencial, engaññandonos en ocasiones con microfragmentos, con unidades micro de quita y pon que pensamos poder acoplar con facilidad a cualquier circunstancia hasta que nos vamos encontrando con realidades que ponen ante nosotros tiempos lentos, largos, silenciosos, amables, cariñosos, conversacionales, solidarios que no podemos medirlos o situarlos en la óptica del tiempo laboral que empieza y termina ya que su lógica no se mantiene en el hacer sino en el ser del otro y en el nuestro.

¿Puede el acompañamiento del dolor tener una hora de salida?

¿Merece la pena terminar una conversación como si tuviéramos que fichar y tarifar las horas habladas?

…..

El tiempo de los otros, el nuestro, el relacional es finito, como la vida. Vuelven por lo tanto a estar presente las prioridades.

Como observaba hace algún tiempo Teilhard de Chardin. “el progreso de una civilización se mide por el aumento de la sensibilidad hacia el otro”. Según este criterio, vivimos actualmente tiempos de barbarie. (El cuiddado necesario; pag. 51)

Quizás sea un buen momento para hacer un pequeño homenaje y recuerdo a las manos que nos acompañaron en nuestros primeros momentos y recordar que el afecto, la sensibilidad, la psionalidad y el sentimiento son las capas más profundas y determinantes de lo humano (pag. 50)

Librero con humor

Si hay algo que debemos intentar que no nos falte es el humor y la capacidad de encontar el otro lado a las situaciones que toca vivir.

La Librería Cámara por lo que nos cuenta Imanol parece haberle dado un poco la vuelta enfrentando además de lleno los posibles problemas de liquidez y proponiendo nuevos modelos y fórmulas de pago.

Siempre se empieza por algún lado.

Mantener tenso el muelle

El Monstruo amable fue un libro que me llegó envuelto en el cariño, fruto de una conversación casual que fue el inicio de algo nuevo.

Tras terminar su lectura, que ya había sido recomendada por Antonio e Imanol, y tras retomar la conversación sobre el libro con él ayer en una agradable tarde, donde algunos ‘catedráticos despistados’ casi pierden los papeles, recojo dos de las reflexiones-llamadas de atención que Raffaele Simone nos lanza:

– “Ser de izquierdas es parecido a oponerse con esfuerzo a la tensión de un muelle que nos une a un punto de anclaje. El muelle, al ejercer tracción, nos haría retroceder, pero nosotros oponemos resistencia, aunque nos cueste esfuerzo. El riesgo de dejarse arrastrar es fuerte, y a veces cedemos un poco, pero los más fuertes de nosotros consiguen mantenerse fuertes.
En suma, lo que pretendo decir es que las posiciones de izquierdas son abstractas, laboriosas e inestables. Desde ese punto de vista, para estar en la izquierda hace falta haber metido en cintura los impulsos descritos en los postulados de la derecha, con un grado variable de esfuerzo sobre uno mismo, es decir de renuncia, incluso a costa de negar o limitar sus propios intereses.

– La izquierda no ha sabido estar a la altura de los tiempos, ni captar las especificidades que traía consigo el horizonte de la modernidad, y a las que la gente se sumaba con pujanza, con la seguridad de que estaba haciendo algo que incremetaba su bienestar, que enriquecía su vida y que la hacía ‘moderna’.

A las fuerzas de la izquierda les toca ahora, a comienzos del siglo XXI, una tarea descomnal: siendo conscientes del horizonte de la globalización, han de esforzarse por buscar sin tregua nuevos contenidos que estén a la altura de los tiempos, que sean capaces de llenar de formas modernas el envoltorio ya casi vacío en el que todavía se lee ‘Izquierda’. En suma, deberían inventar constantemente nuevos y buenos motivos para estar (y permanecer) en la izquierda.

Es una tarea terriblemente difícil, pero, si no se inetnta, el destino ya está escrito. El tiempo que euda es muy poco.

Plurales engañosos

(El Roto)

La semana pasada se celebró en Bilbao el Congreso sobre Memoria y Convivencia

Dentro del mismo el jueves se habló sobre Cultura y Convivencia.

Algunos medios reflejan titulares que, en mi opinión, son poco claros.

Así, por ejemplo, el Diario Vasco dice:

‘Escritoresvascos ‘reconocen’ el silencio de la Cultura ante ETA

También se puede hablar en singular y tener el mismo efecto tal y como recoge El País

La cultura asume su silencio ante ETA

Creo que en este caso es un titular poco claro. Fueron dos los escritores que hablaron. Es claro que se puede pluralizar ya que es más de uno, pero lo es también que no refleja, en mi opinión, con suficiente nitidez el tema. ¿Toda o la mayoría de la cultura; todos o la mayoría de los escritores?

Unas declaraciones de Fernando Aramburu y posteriores respuestas y matizaciones ya incidieron al final del año pasado sobre este tema.

Plurales o singulares pueden llevarnos al juego del sí y el no y esto en cultura no creo que sea el mejor camino.

Imanol Zubero en un reciente texto y recogiendo unas palabras de Anjel Lertxundi venía a señalar que quizás esto no ha sido exactamente así:

Me acordé de Xabier Lete y del manifiesto firmado en 1980 por 33 intelectuales vascos. Me acordé de muchos autores y libros que sí hablan contra ETA con rigor y calidad literarios, libros publicados «en medio de la balacera», como me dijera un periodista mexicano (…). Mi repaso abarcó también a los escritores que por acción o calculada omisión han sido conniventes con ETA. Pero esa galería de situaciones que acabo de pergeñar es idéntica para los escritores vascos en euskera y en castellano: en ambas lenguas ha habido escritores comprometidos contra ETA y escritores que han justificado las acciones del grupo armado. (Anjel Lertxundi)

En efecto, mayo de 1980 un grupo de destacados intelectuales vascos hizo público un valiente manifiesto en el que denunciaban “la violencia que nace y anida entre nosotros, porque es la única que puede convertirnos, de verdad, en verdugos desalmados, en cómplices cobardes o en encubridores serviles”.

Sigo pensando que a veces la mejor palabra dicha es la callada.

Las obras y los hechos también hablan y quizás nos haga falta a todos una mayor dosis de individualidad crítica que admite pocos plurales

8 años… Imanol Zubero

Cuando se me ocurrió –o me lo ocurrieron- esto de “hacerme un blog”, tú fuiste la primera persona con la que hablé. La verdad, te vi tan entusiasmado que me desanimé. Pero tu empuje (razonado) venció a mi pereza y hace menos de cuatro años comencé a dar mis primeros pasos por la blogosfera. Torpes, torpísimos primeros pasos. Y tú te descojonabas cuando veías que para meter un link en uno de mis comentarios copiaba toda la dirección… y cosas de esas. Pero te descojonabas desde la cercanía, aportándome soluciones, solucionándome problemas.

Desde entonces me he ido haciendo más mayor y un poquito más sabio, y ya podemos mantener conversaciones de tú (que soy yo) a TÚ (que eres tú). Pero siempre he tenido muy claro que de no haber estado tú ahí desde hace 8 añazos es muy improbable que yo lo estuviera ahora. Así que, remedando aquel poema anónimo del siglo XV, yo canto a los cuatro vientos (si es que hay vientos en la blogosfera):

ROMANCE DE BARANDIARÁN

 

¡Barandiarán, Barandiarán,

Blogger de la bloguería,

el día que tú empezaste

grandes señales había!

Estaba Internet en calma,

Apple no estaba mordida:

Blogger que en tal signo nace

no puede decir mentira.

Un abrazo muy fuerte.

Imanol

8 años blogueando

Política y participación

Juan Varela escribía no hace muchas fechas una entrada en su blog donde reflexionaba sobre la poca participación política de los ciudadanos.

Terminaba el mismo con la siguiente afirmación:

Si esta tendencia se confirma surge una nueva brecha digital y una falta de ideas y movilización preocupante para el futuro de una democracia informada y activa.

Entre los motivos de esa falta de participación él mismo señala que puede ser provocada por el cansancio y repudio que hay por parte de los ciudadanos a la clase política.

La misma no es de extrañar y asumo la parte que me toque.

Seguimos viviendo en una estructura política y de partidos en un permanente estado de autojustificación a cualquier precio de todo lo que se hace lo cual deja poco espacio para la escucha activa, la aceptación de la crítica y la posibilidad de plantear nuevos modelos.

Alternativas también excluyentes en el fondo como la presentada por el 15-M tampoco creo que ayudan mucho y hacen el juego a la nueva ‘casta tecnológica’ por muy roja que parezca o nos creamos.

Patxi López quiere que la economía vuelva a la casa de la política, pero si la política no entra en la casa de los ciudadanos porque los políticos se la han-hemos usurpado poco vamos a avanzar.

Otros ni siquieran quieren eso. Se conforman con cumplir los deberes de los ‘etéreos mercados’.

Mientras tanto los mercaderes de los mercados felices y los políticos de sillón también.

Mi amigo Imanol, me corregirá él si no es cierto del todo o matizable, planteaba que se debería penalizar el salario político y la ocupación de escaños en función del nivel de abstención que hubiera ya que no es bueno normalizar como ‘dato técnico’ algo que en el fondo es una desafección.

Mirar desenfocadamente

Como tantas veces un texto de Imanol Zubero me invita a la reflexión.

El texto lo presentó en el encuentro que hbo en el Hika el pasado 2 de mayo.

Merece la pena leerlo entero.

Traigo aquí solo un par de referencias.

La primera, una idea expresada por Anjel Lertxundi en Hasier Etxeberria, Cinco escritores vascos: “La violencia nos ha robado la energía para decir que lo que no es justo no es justo. La sociedad vasca, sin embargo, no ha aceptado que el mal es de naturaleza moral, porque tiene miedo a mirarse en el espejo y decir: estoy enferma. No hemos aprendido a poner la política bajo la lámpara de la moral por eso, nuestro conflicto actual es moral, no político

En cualquier caso parece que sigue siendo la política la que manda ante una sociedad que se puede seguir vaciando moralmente.

La segunda, el propio final del texto:

De esto se trata. De que las zonas de silencio en Euskadi se vayan vaciando de escritores, de profesores de universidad, de cocineros, de futbolistas, de políticos, de ciudadanas y ciudadanos en suma. Que se vayan vaciando no porque nadie pretenda su desalojo forzado, ya que todas y todos hemos llegado tarde a la toma de palabra y de postura contra ETA. Que se vayan vaciando porque cada cual, como hizo Lete, sepamos descubrir y confesar(nos) nuestras propias impiedades. Aquellas que hicieron que tantos de nuestros vecinos se vieran expulsados –ex terminus- de la comunidad moral.

La comunidad moral solo se puede rehacer desde la palabra.

Hoy esta palabra que hace lo que dice y dice lo que hace reclama que se corresponda a su proceder con un modo de acción que sea un decir de verdad, un decir verdadero. (Ángel Gabilondo; Darse a la lectura; pag. 193)

La política de las preguntas

El 1 de abril El País publicó el sugerente artículo de Fernando Vallespín La recuperación de la política

Avanzado ya el artículo aparece una pregunta:

“¿Quién decide sobre cómo hemos de vivir juntos en Europa? ¿Wall Street y la City de Londres, o ciudadanos con políticos electos?” (S. Gabriel).

Más recientemente Imanol Zubero escribía:

Preguntar… Hay que preguntar una y otra vez, no aceptar cualquier respuesta.

Una amiga coach ya me había hablado hace tiempo de ‘las preguntas poderosas’, radicales. No de las preguntillas.

Hoy en El País Semanal me encuentro con un artículo sobre Las preguntas que importan (no veo posibilidad de enlace).

Algunas citas que recojo del mismo:

– Vivimos la realidad según las preguntas que nos hacemos.

– Un cambio de paradigma ocurre cuando se plantea una pregunta en el paradigma actual que solo se puede responder desde fuera de él. (Marilee Goldberg)

– Los problemas que tenemos no pueden ser resueltos en el mismo nivel de pensamiento que los ha creado. (Albert Einstein)

– La aversión que tenemos a formular preguntas creativas está relacionada con la obsesión por la búsqueda de respuestas rápidas.

– Las preguntas relevantesmson como escobas que barren la mente y crean un espacio limpio. La mente necesita un espacio limpio. Las respuestas entran en espacios limpios.

Vuelvo ahora al artículo de Vallespín y trasformo parte de su texto en algunas de las preguntas que me parecen claves y que, por lo tanto, necesitan tiempo. Algo que las actuales estructuras de partidos y de gobiernos parecen no querer tener.

– ¿Hay otra forma distinta de hacer política?

– ¿Cómo crear mercados que sean conformes a los dictados de la democracia?

– ¿Puede la socialdemocracia canalizar el nuevo activismo político?

– ¿Pueden los políticos y los partidos decir la verdad y proyectar el ideal de la “sociedad decente” empezando por el propio partido y sus propuestas; un partido mucho más abierto ahora a la participación e integración de sus simpatizantes y, en general, a cuantos comparten la necesidad de recuperar la dimensión de lo público como prerrequisito para encontrar la solución de los principales problemas sociales?

Alguien dirá dónde están las respuestas con esa inmediatez tan típica de campaña electoral.

Probablemente la respuesta por ahora esté en seguir preguntándose.

Erlich

¿Dónde nos encontraremos?

Citaba ayer mi librívoro personal:

“Uno muere cuando deja de preguntarse. El verbo de la vida es preguntar, tener una pregunta, lanzar el punto interrogativo hacia lo alto, anubado o despejado. Preguntar para forzar la soledad, en voz baja mandar lejos la pregunta, porque es el soplo y no el grito lo que va lejos. Preguntar, porque no preguntar es la rendición”.

[Erri de Luca, Tras las huellas de Nives, Siruela]
A la pregunta del título me encontré con la siguiente respuesta el domingo paseando por Santander.
El verlo además en una librería de dos libreras conocidas me hizo particular ilusión.
Ahora ya a la noche me ronda otra pregunta: ¿a dónde me llevarán las palabras?
No sé si en el siguiente escaparate encontraré la respuesta.
Intentaré en cualquier caso ir más allá de las palabras que personas amigas me hacen llegar a veces para poder estar y compartir las palabras con las ellas directamente como hoy a la tarde he podido hacer y agradecer.
Al fin y al cabo somos en parte conversación o conversaciones, promiscuas a veces.

Referencias cotidianas

Construyo mi vida, supongo como muchos, en relación a personas y espacios.

Unos y otras se mantienen a lo largo del tiempo. Otros desaparecen para siempre. Existen también los guadianas que van y vienen.

La significación y el peso que ocupan a lo largo del tiempo y en el tiempo diario son distintos y, a veces, las circunstancias de la vida hace que nos tengamos que encontrar o buscar algunos nuevos, personas o espacios.

Ya he hablado de mi rutina de los sábados que ahora deberá modificarse.

Así que hoy pronto a la mañana en mi nueva circunstancia territorial, después de realizada mi tarea de guardia, he salido a la descubierta para ir encontrando los dos puntos necesarios para mi tram-tran diario:

El quiosco

y el café

Aquí leo, entre otras cosas, una buena entrevista de César Coca a Bernardo Atxaga que no encuentro por la red y que se enmarca en una serie que bajo el título Conversaciones en el camino de la Paz viene realizando El Correo.

La postura de Atxaga creo que cuadra en parte con la reflexión que Imanol nos traslada en su blog sobre la heterodoxia.

Me interesa en cualquier caso resaltar la importancia que Atxaga da al lenguaje como camino de mediación según el uso que se quiera hacer de él.

Es fundamental el lenguaje. Lo democrático pasa por un uso concreto del lenguaje. Si las personas se comprometieran a usar la lengua lejos del propagandismo, de la agitación, sería posible (en relación al conflicto vasco).

Y me quedo con la reflexión final de Imanol:

Ser heterodoxo es ser antidogmático, sí, pero sobre todo respecto de los dogmas propios. El filósofo estadounidense Richard J. Berstein lo llama “falibilismo pragmático”: una forma de pensamiento flexible, abierto, que evita cualquier división simplista de la realidad en oposiciones binarias, disyuntivas y absolutas. De esto trata, en mi opinión, la heterodoxia: de ejercitar el distanciamiento irónico tanto de la doxa ajena como de la propia, y no de ser heterodoxo respecto a lo ajeno y ortodoxo para con lo propio.
En julio de 1949, Camus escribía: “Estoy a favor de la pluralidad de posiciones. ¿Es que se puede crear el partido de quienes no están seguros de tener razón? Ése sería el mío”. El partido de las y los heterodoxos. Tan necesario.
Reconociendo que soy demasiado ortodoxo en mis costumbres matinales de sábado. No sé si tendré otros resquicios. Seguro que sí, pero este tan cotidiano es patente

El futuro de Gesto por la paz

El 22 de Octubre Gesto por la Paz celebró tras el anuncio de ETA una concentración bajo el lema ‘Lo hemos conseguido’.

Queda ahora abierta la reflexión sobre cuál debe ser su futuro.

Aquí van algunas pinceladas de reflexión.

1. Gesto nació para intentar marcar con claridad la decisión que algunos tomaban sobre la vida de los otros y que suponía una situación de no retorno: el asesinato.

2. ETA ha anunciado en octubre ‘el cese definitivo de su actividad armada’ del cual se puede concluir que si todo avanza por donde la mayoría social desea no habrá más asesinatos.

3. La triste historia de Euskadi y las idas y vueltas creo que deben hacernos moderadamente cautos ante las palabras y más cuando Gesto nació no para situarse ante las palabras sino antes unos hechos concretos: el asesinato.

4. Si este, el asesinato, desapareciera, creo que Gesto como tal organización perdería su razón de ser. Comparto en este sentido tanto la reflexión de Imanol Zubero como el ir dando pasos sin prisa.

5. Gesto y los ciudadanos que lo conforman tienen un amplio bagage en la reflexión y acción alrededor de la muerte y la violencia que no debe ser dejada de lado, pero probablemente su visualización deba ser otra. Si no hubiera habido muerte y asesinato Gesto no hubiera nacido. Si deja de haberla tampoco se debería seguir.

6. Cualquier decisión que se tome deberá hacerse con la suficiente distancia de las posiciones que adopten los distintos partidos políticos. Fue significativo y positivo la no presencia de los mismos en el último Gesto como quereindo dejar claro y reconociendo por su parte la autonomía crítica que la ciudadanía debe tener.

7. Quizás no convenga olvidar que Gesto nació hace 25 años de otro Gesto. El que realizaban los Artesanos por la Paz seguidores de Lanza del Vasto.

8. Los gestos se deben adecuar a los tiempos y quizás para que nazcan nuevos otros deben desaparecer que siempre es mejor que mutarse en algo que se puede convertir sólo en mueca.

9. Las bodas de plata, los 25 años siempre son un buen momento para celebrar y reflexionar.