¿Qué pasa con el kindle?

Parece que el personal de Amazon, sobre todo el relacionado con el Kindle, anda de gira mediática.

Ellos, tan poco amigos hasta hace pocas fechas, de hablar con los medios parecen tener cada vez la lengua más suelta, sobre todo si son temas relacionados con el Kindle.

Así en fechas recientes hemos visto por un lado aparecer a Koro Castellano en El Periódico y a Russell Grandinetti en El País. Con una pequeña diferencia entre ambos. Russell tiene acreditación de ‘color púrpura’.

Curioso que en ambos casos las entrevistas aparezcan en secciones de tecnología.

Parece, casi, que las dos entrevistas, por lo menos en lo que se realta en sus titulares fueran complementarias y es curioso el ‘buenismo’ de los titulares en ambos casos.

Por un lado nos hablan de los ‘buenos datos catalanes’ en su hábito lector electrónico y, por otro, se convierten en los salvadores de la piratería. Si ellos tienen para vender, habrá menos piratería.

¿Les habrá preocupado la necronólógica risueña que les ha dedicado El Chacal?

Una compañía de esta envergadura no realiza un despliegue mediático sin ton ni son.

Veamos algunas de las afirmaciones que aprecen en las entrevistas:

Kindle es un lector de libros electrónicos pero sobre todo es una nueva manera de leer. (KC)

– Al final, lo importante es leer. El formato es irrelevante. (KC)

– Apreciamos a los editores tradicionales; no los vemos como competencia, sino como algo adicional. (RG)

– Nosotros se lo explicamos (a los editores), que los libros digitales no valen tanto como los físicos, pero no terminan de asumirlo. (RG)

– Al final, la lectura es un hábito, hay que interiorizarlo. (RG)

No me digan que no parecen ‘hermanitas de la caridad’.

El resto, nada nuevo bajo el sol más allá de enterarnos que Koro Castellano no ha ledído el libro de Malet.

Y quizás todo ello no sea extraño. Las ventas en digital no parecen avanzar a los ritmos deseados por algunos y se encuentran en una situación de cierto encasillamiento.

Las revindicaciones para que el DRM desaparezca tienen además un doble efecto sobre un sistema que es ‘autista y propietario’

Y quizás no les cuadren las cifras aún sabiendo que Amazon hace ya un tiempo que actúa como editor y nada le impide que sus algoritmos ofrezcan una ventaja a sus propios títulos. En otras palabras, Amazon no vende autopublicados, vende Amazon.

Sin venta de Kindles (cacharrería) no podemos disfrutar de ‘esa nueva manera de leer’. Sin contenidos baratos no tienen con qué alimentar su experiencia propietaria…

Algo tufa en estos planteamientos. Por lo menos a mí no me huele bien. A los accionistas parece que tampoco. La acción ha caído este año un 25%.

accionamazon

Está claro lo que les interesa.

Amazon deja de vender libros electrónicos

A veces las visitas parecen tener efectos inesperados.

Parece que recientemente Amazon ha organizado una visita a sus almacenes en España para uso y disfrute de los medios de comunicación.

¿El motivo? Parece que doble:

– No esconder nada.

Esta visita a los almacenes de Amazon se produce cuando el libro acaba de ser publicado en España por Trama editorial. François Nuyts, country manager de Amazon Spain Services, lo desmiente: “No escondemos nada. Lo único que podemos hacer es seguir abriendo las puertas y enseñándolo”.

– Autopromoción para su ‘campaña de navidad’.

Nos cuentan qué es lo que más vendieron las navidades pasadas y entre sus éxitos de ventas comprobamos que no hay ningún libro.

Entre los más vendidos en la anterior campaña navideña: los distintos modelos de Kindle, la tableta de Samsung, el Sony Xperia S, cámaras de fotos, un robot aspirador y el videojuego Call of Duty Black Ops II.

Curioso. No hay ningún libro. de hecho parece que es más negocio para ellos los ‘comodity‘ que los contenidos.

Lucía González, la periodista se queda, parece, con una sensación curiosa de la visita.

amazon_caja_de_cartónPero, más allá del tour promocional, o a consecuencia del mismo nos enteramos de algo que me parece más sugerente, según recoge Economía digital.

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A Amazon parecen gustarle las familias numerosas. Sobre el Congreso de Libro electrónico

kindlefamilyPues sí, pues sí. Esta es una de las conclusiones que me quedó más clara por el mensaje que escuché a Koro Castellano cuando nos presentó a toda la familia de Kindles en tono de hijos, hermanos, más hermanitos, primos, primos segundos y demás como si de prole de familia numerosa se tratara o como para demostrar que ellos tienen más hijos que nadie o más parientes entre las distintas familias de kindle que, como dice el dicho, ‘la madre que los parió’.

Lo curioso es que los contenidos que ‘pare’ el kindle son como hijos en acogida porque no está claro que pertenezcan realmente al padre-usuario

El problema es que a veces tanto trato digital familiar puede acabar acarreando problemas genéticos.

Esa continua referencia a la familia y numerosa en una sociedad líquida y digital suena, o por lo menos a mí así me sonó, a la América (del Norte) o a la España (antigua) profunda.

Hoy, curiosamente, se me cruza en el camino la información de la primera persona que ya ha salido del armario como NO LECTOR de En los dominios de Amazon. Por lo menos eso es lo que parece que traslada la periodista Elena Serrano en Expansión:

Soy un lector compulsivo”. El que no está en la lista de sus libros pendientes es ‘En los dominios de Amazon’, una obra escrita por un extrabajador infiltrado, donde el gigante tecnológico no sale bien parado.

Mientras el señor Nuyts parece un defensor de la cultura, Castellano parecía más una defensora del entretenimiento y quizás alguien deba explicarles que ambas cosas no son exactamente lo mismo o, incluso, pueden llegar a ser contradictorias. En cualquier caso sí sería importante señalarles que la cultura no es en primer lugar un asunto de consumidores, sino de ciudadanos que no es exactamente lo mismo.

Su jefe Szafir tampoco se le quedaba a la zaga cuando afirmaba:

“El precio del e-book te deja fuera del negocio del entretenimiento”

Menos mal que algún editor, como Daniel Moreno, sí parece tenerlo claro.

Aunque publicamos autores que en muchos casos ya están consagrados, la tónica general a la hora de cribar suele ser explorar aquellas apuestas y propuestas que se salgan de los márgenes editoriales y comerciales establecidos y sobre todo que cuestionen de una manera rigurosa y poco ociosa la actual sociedad del espectáculo.

Tampoco está de más preguntarse junto a Eva Orúe:

Me pregunto si hay libreros, editores y autores que no sean físicos. Si las máquinas venden, editan y crean solas.

Curioso es también que Amazon o su prima de división Kindle den pocas cifras absolutas. En el Congreso tendieron a presentarnos bellas curvas que subían y bajaban, pero a las que casi siempre les faltaba el eje vertical y su valoración.

Parece en cualquier caso que esto, lo de no dar datos, debe ser una práctica habitual.

Como es habitual en Amazon, no ofreció cifras de ventas de sus aparatos de lectura Kindle o de las tabletas Fire, tampoco del número de abonados a Prime (Zona eReader)

Dejo un par de reflexiones finales en boca de otros.

Google, App Store, Amazon o eBay. El secreto de estas empresas es el tamaño. Mediante la concentración extrema, estas compañías son capaces de extraer grandes cantidades de dinero a partir de la acumulación de beneficios infinitesimales. No hay, en principio, nada ilegítimo en ello. Pero las dimensiones de estas compañías les confieren una capacidad de influencia desproporcionada que altera la oferta y la demanda culturales. No son meros mediadores nutros sino que transforman nuestras expectativas y la de los productores. Por eso hay un intenso paralelismo estre estas prácticas y la especulación monetaria, en la que es crucial el enorme volumen de las masas de dinero invertidas. (César Rendueles; Sociofobia; pag. 62)

Estoy convencido que el tipo de libro que hace Atalanta es el libro del siglo XXI. Un libro cuidado y útil, desde el punto de vista cultural. Ahora me alegro de haber sido de los pocos en dudar de que el e-book fuera a ser el soporte universal futuro, una especie de nuevo tótem del progreso. Y en esto no hay progreso de ninguna clase. Simplemente es un gigantesco negocio de tres multinacionales cuyo objetivo es, convertir el mercado en un monopolio, destruyendo la diversidad actual. (Jacobo Siruela)

Seguiremos, aunque nuestras proles sean más modestas.