Informe de lectura. Qué vendemos

Ya hace tres añito largos los libreros independientes franceses realizaron un interesante y sugerente estudio sobre el perfil de los clientes de las librerías.

Ya en aquel estudio aparecía como el factor más importante para la fidelización, por encima de todos, la selección de libros propuesta que es al final lo que vamos a vender.

Ricardo Nudelman escribía también hace unos años:

La librería la hace, en parte, el lector que encuentra en ella lo que busca. (Las librerías: estándares, modelos, técnicas en Quehacer editorial nº 7, 2008, pag. 26 y 29)

Isabel, también lo tiene claro.

Ahora tenemos un público muy definido y bastante fiel, y si lo tenemos es por los títulos que ofrecemos pero también por los que hemos decidido no ofrecer. (IS 56)

Entre los que no se ofrecen están los autoeditados y explica el porqué con meridiana claridad.

No tenemos ni el tiempo para ponernos a valorar manuscritos ni el personal formado para eso. Así que no… ponemos a la venta ejemplares de libros que no hayan pasado por una editorial. (IS 64)

No pondremos nunca la mano en el fuego por un libro, … por un autor del que no tengamos referencias propias o, en primera instancia, de gente de confianza que sabemos son buenos lectores… Con cada recomendación nos jugamos que ese cliente vuelva a la librería (IS 58)

¿Por qué se ha de intentar ser claro y tajante con ello, además de porque los clientes lo valoren?

Abel, señala, por lo menos, un par de razones.

Los libros hacen que pasen cosas (AC 47) Y podrán pasar cosas distintas o posibilitar que las mismas pasen en función de la propuesta que haga. Cuando además la propuesta es honesta… En una librería lo primero que se ve, es el alma de sus libreros, que está expuesta en las estanterías, a la luz del día. Es como si alguien te dejara entrar en su habitación impúdicamente. (AC 48)

Habrá probablemente tantas intimidades a mostrar como librerías. Pero sólo podrán aguantar el tirón aquellas que por su autenticidad o quizás por su comercialización consigan suficientes mirones-compradores…

 

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Informe de lectura. Librerías con criterio

Jorge Carrión empezaba su ensayo Librerías con una cita de Carlos Pascual.

Una librería no es más que una idea en el tiempo. El texto sigue…una idea desarrollada por alguien que libremente ha decidido ejercer como librero. (en Memoria de la librería; Carlos Pascual, Paco Puche & Antonio Rivero; Trama editorial, pag. 26).

Personas, momento histórico y, lógicamente entorno e idea.

De la necesidad  de ser permeables y conscientes del entorno ya hablamos hace poco.

Hoy quiero centrarme en la idea o el criterio que es el término que Isabel utiliza en el libro Informe de lectura.

Porque es curioso, aunque no me extraña, que señale el hecho de que ante parte del sector, entiéndase distribuidores, editores y probablemente algunos lectores, el problema más grande es… hacer entender que una librería tiene o debe tener un criterio. (IC 52)

Mejor además que el mismo sea fruto de una decisión e idea consciente para poder utilizar adecuadamente los recursos y para poder contrastarlo con el resto de actores sean escritores, editores, distribuidores o lectores…

Isabel lo expresa así:

Y aquí es donde se encuentran con dos individuos (nosotros) que tienen que aplicar un criterio propio porque siguen limitados por el espacio y el dinero, pero también porque quieren definir el contenido de su librería, exactamente igual (y esto es importante) que el editor ha definido su línea editorial, y es posible que las dos cosas, librería y editorial no encajen. (IC 55-56)

Abel creo que ayuda a poner palabras a la idea de librería cuando escribe:

La librería es un espacio de exposición, de presencia, y no de retiro, reclusión o conservación. La librería es el espacio donde la cultura se presenta con vehemencia. (AC 20)

Y, más adelante, para remarcar y concretar esa ‘presencia vehemente’

Nuestra vocación primordial era y es la de ser un espacio de contenidos, de incidencia cultural, un punto de encuentro entre los muertos que han escrito y los vivos que los quieren leer, y también un lugar donde se comparte el interés, los conocimientos y satisfacciones que los libros nos dan. (AC 27)

Esto, la idea propia, el criterio de las personas desarrollada en un momento y en un espacio concreto es lo que hace o puede hacer imbatible por imprescindible a una o a muchas, que no a todas las librerías.

Hay que ser claramente conscientes de la especialización de cada uno por la elección del modelo, el fondo y el espacio en función de la idea que, además, en este caso es compartida.

Cada librería tendrá su propia historia, ligada a la personalidad del librero que la dirige. (Carlo Feltrinelli; Senior Service; Tusquets; pag. 249)

Termino con una cita de Marina Garcés que creo que viene a cuento.

Las ideas no son teorías que sobrevuelan la realidad, sino que son tomas de posición en el mundo. Pensar una idea es hacerla propia y situarse. Por eso siempre hay alguna que determina de manera más fundamental que las otras nuestra forma de ser y pensar. (Marina Garcés. Fuera de clase. Textos de Filosofía de guerrilla; Galaxia Gutenberg, pag. 33)

Creo que la cita es coherente con lo anteriormente señalado. Quizás incluso se pueda decir que la librería, cada librería, es una extensión o una concreción de nuestra forma de ser y pensar y de nuestra posición en el mundo. Por lo menos, en el de la cultura.

Informe de lectura. Lo local y la comunidad. Su importancia para las librerías

Ya adelanté en el primer acercamiento a Informe de lectura que iba a dar cierto juego. Es probable que en las próximas fechas algunos de los títulos de las entradas de este blog empiecen así: Informe de lectura… acompañado de un subtítulo que acerque algunas de las reflexiones, ideas y pistas propuestas que en ocasiones serán puestas en contraste o complementadas con otras.

Por qué le voy a dedicar tiempo.

Por lo que escribe Abel Cutillas. Aprovecho antes de citar que me tomo la libertad de traducir los textos en catalán al castellano y que todos los errores que puedan existir son de mi exclusiva responsabilidad.

Dice Abel:

Es importante que las historias de éxito se expliciten, se digan en voz alta. No por presumir y quererse dar importancia, sino por contrarrestar lentamente la dinámica negativa. (118 AC)

Creo que La Calders es una historia, en sus inicios de éxito. Éxito, tal y como ellos lo entienden y que yo comparto.

Un éxito compartido, o, dicho de otra manera, coordinado, coordinado con los aciertos y las vistorias del resto de los participantes en esta fiesta en la que nadie gana, porque nadie llega nunca primero hasta el final. De lo que se trata es de seguir, continuar, la santa continuidad que Eugenio d’Ors pregonaba. (117 AC)

Me adentro en una de las que para mí es de las primeras claves de ese éxito: su arraigo en lo local y la comunidad que aparece varias veces en el texto de maneras distintas.

Traigo, antes de entrar en ello, una cita de Ángel Arbonies

Hay un rescate de la importancia de lo local. Primero, porque en lo local las personas encuentran el anclaje que necesitan para vivir y no disolver su identidad en un mundo que algunos quieren uniformizado. Segundo, porque en las comunidades se encuentra el capital social de confianza y reciprocidad que genera lo que Storper ha llamado los intercambios no comerciales, que no son otros que los del aprendizaje y el conocimiento compartido. Son las comunidades locales las que mejor preservan las redes sociales por las que va a discurrir el conocimiento. 

Me interesa, el rescate de la importancia de lo local como preservador de las redes significativas y frente a esas tendencias uniformizadoras.

Leer más “Informe de lectura. Lo local y la comunidad. Su importancia para las librerías”

Informe de lectura. Primer acercamiento

Informe de lectura

Informe de lectura es el título del libro editado por Comanegra y escrito a cuatro manos y a dos idiomas por Abel Cutillas e Isabel Sucunza, iniciadores y seguidores del proyecto que supone la Llibreria Calders.

Lo terminaré de leer este fin de semana. Me faltan 40 páginas del texto de Abel que está en catalán.

Lo prologan Antonio Ramírez y Josep Cots.

Si podéis, leerlo. Creo, francamente, que merece la pena. Leerlo como una experiencia narrada y reflexionada. Entresacaréis del mismo ideas, propuestas, sugerencias y algunos temas también para el debate.

Creo que volveré sobre él en varias ocasiones en los próximos días.

Hoy sólo quiero hacer una avanzadilla con una cita del texto de Antonio Ramírez que prologa en castellano el texto de Abel en catalán, al igual que el texto de Cots en catalá prologa el de Isabel en castellano.

Escribe Antonio:

Durante todo este tiempo hemos debido soportar un ruido de fondo bastante persistente: el de los agoreros del futuro digital y sus imperativos machacones. Pero si algo hemos aprendido escuchando a los tecnófilos es a distinguir mejor las virtudes del libro de papel. Y una de ellas es lo que se suele llamar el «modelo de negocio». En el papel las barreras de entrada son muy bajas, no es complicado ni costoso plasmar un par de buenas ideas en forma de libros impresos; y cuando se trata de una serie de buenas ideas desarrolladas con honestidad, suele ocurrir que un número amplio de lectores las aprecian, suficiente como para permitir al editor materializar otro buen puñado de buenas ideas. Además, el libro de papel es el medio natural para el despliegue de proyectos personales; las posibilidades que ofrece para articular forma y contenido de una manera singular y creativa son casi infinitas. Cada libro es una start up y a la vez una spin off. Con la diferencia de que uno puede ganarse la vida con ello. Muy modestamente, claro. Pero para vivir de tus creaciones no es necesario que venga una compañía de teléfonos y te compre el invento. (pag. 12)

Hoy a la mañana, antes de escribir esto le leía a Jorge Carrión en facebook:

Ya tengo todas las liquidaciones de las ventas de mis libros de 2016 en todo el mundo. La conclusión principal es la siguiente: por cada 1000 ejemplares vendidos en papel, se venden 8 en e-book. Ocho por mil. Ocho. Por. Mil.

Lo de Jesús Marchamalo era mñas crítico. Contestaba:

Doblas mi porcentaje. En las últimas liquidaciones, la proporción era de cuatro por mil.
Cuatro ebook por cada 1000 ejemplares vendidos.
O fracción.

Menos mal que como algunas otras veces, El Roto ya había señalado la dirección hacia donde algunos pretenden llevarnos.

Hay que analizar a esa generación de gurús que viven de profecías tecnológicas, de curso en curso, de charla en charla, pese a que ninguna de ellas se ha cumplido jamás. Escribía después Carrión.

Nota final.

En este tranquilo espacio es donde fundamentalmente me he leído en un par de tarde el libro acompañado de personas de más edad que yo y bajo el murmullo de sus suaves y pausadas conversaciones.

En Katakrak son unos cracs

El martes a la mañana, al salir de Katakrak, pensaba en la importancia y el cuidado que hay que poner en el trato y que Eduardo había puesto conmigo.

Escaparate Katakrak

Suelo disfrutar y me gusta desenvolverme a mi aire, modo y manera en las librerías que visito. No negaré que en algunas puedo ser conocido o reconocido, pero me gusta, en principio el vagabundear por el espacio. Soy, de los clientes que prefieren preguntar que ser preguntados.

Y fui a buscar mi oxígeno a las bibliotecas y librerías. Bibliotecas, grandes y pequeñas librerías en las que entraba cada día, que exploraba una por una, intentando descubrir en cuál me sentiría más a gusto, durante los próximos meses, quizás años. (Pierre Péju; El librero Vollard; Tropismos, pag. 75)

Pasé un buen rato vagando, mirando, ojeando y hojeando, viendo qué me llamaba, que libro se me ponía a tiro o yo en su punto de mira.

Ya fue una buena señal encontrarme  Informe de lectura casi nada más entrar.

Subí a la segunda planta donde las veces anteriores que había estado estaba, y sigue estando, la sección que yo denomino de ‘libros sobre libros’.

Creo que en estos momentos es una de las más amplias, si no la más, que se puede encontrar en las librerías españolas. Multipliquen la foto por cuatro. ¡Espléndida!

Libros sobre libros en Katakrak

 

Al pagar y pedir factura, una forma al final de darse a conocer, Eduardo me preguntó con toda la delicadez por La tres catorce. Ahí pegamos la hebra y entre pedido, cobro, consulta, recomendación a las personas que entraban  fuimos llevando la conversación sobre libros, librerías, modelos, futuros, problemas, sueños…

A la tarde volví con Manolo a disfrutar, ahora los dos, e hilar de nuevo la conversación de la mañana. Aprovechamos además para conocer el increíble espacio que tienen para las presentaciones y actividades de ‘formato grande’.

Más compañeros se sumaron a la charleta y fue, mañana y tarde, un gusto en la atención, la normalidad y el reconocimiento mutuo.

Así que los dicho… Los de Katakrak son unos cracs y con las ideas, a su modo y manera que es como debe ser, bastante claritas.

Qué sugerente es ver crecer y cambiar los proyectos en el tiempo… y ver cómo siguen con vida e ilusión.

Barcelona, cinco librerías contracorriente

En este mundo tan líquido que diría Bauman quizás los caminos no sean tan claros y definidos, ni los territorios tan delimitados.

Es por ello que, a veces, quienes son capaces de leer los vientos, de intuir los resquicios, de atisbar los tiempos cortos de bonanza, de encontrar nuevos espacios son, desde lo micro, creadores de nuevas realidades y oportunidades.

Algo de esto ocurre con estas cinco librerías de Barcelona que también han conseguido encontrar un hueco en El País.

La Impossible, situada por cierto al lado de un excelente restaurante, NoLlegiu, ya en su nueva casa desde hace unos meses, La Calders, que acabarán siendo la lectorería de los libros, Casa Usher con su patio, que nos tiene enamorados a los chicos de Trama Editorial y Kepos-Canuda, la librería de las segundas oportunidades son ejemplo de ello. Termino con una cita de Miquel Flamarich:

Y finalmente, la librería ha de ser capaz de levantar la mirada por encima de su entorno inmediato, de su entorno cultural, para encontrar la manera de extender la cultura del libro y la lectura a los millones de personas que no tienen acceso a ella. La responsabilidad primera es de la administración pública, pero esta asignación de responsabilidad no debe inhibir la responsabilidad propia y colectiva. La paz, el agua, los alimentos, las sonrisas, la sanidad, son elementos primarios que gozan de consenso para extenderlos a aquellas personas para las que no son accesibles. Y los libros y la cultura no son elementos a los que se les otorga la confianza para que puedan ejercer un bien a las personas ayudándolas a que construyan una vida mejor. Por qué no discutir proyectos relacionados con el libro, la librería, la biblioteca, pensando en estas personas.  (Revista Texturas 21; Apología del libro y la librería)

Los Reyes parece que quieren traer como regalo librerías que abren

esde este domingo pasado al día de reyes han aparecido tres artículos en los medios que parecen, al modo de El Roto, señalar, quizás, un cierto cambio no tanto de tendencia, sino de visión de la jugada.

cambioderumbo

Cuando los medios, la mayoría, repitieron como papagayos el número de librerías cerradas en un año mostré mis dudas razonadas sobre las mismas.

No voy a decir que el tiempo me haya dado la razón porque también mantengo que comparados con otros países, Francia y Alemania, por poner un ejemplo donde nos suele gustar mirarnos, en España existen más puntos de venta y más penetración en el total de negocio de la librería que en Francia por ejemplo.

En cualquier caso creo que los Reyes o Reinas, sean magos o magas, monárquicos o republicanos parlamentarios o asamblearios, que qué más da, nos han traído el regalo del cambio de discurso en algunos medios. Entiendo que el mismo viene provocado bien por el cambio de realidad o porque han sido capaces de mirar la realidad desde otro punto de vista.

Jorge Carrión, al que algún día las librerías deberán hacerle un reconocimiento y/o agradecimiento explícito, abrió-siguió el domingo pasado en El País con su discurso de puesta en valor en el artículo En defensa de las librerías. Puso en valor en el mismo de manera sutil ese elemento patrimonial que solamente se puede descubrir yendo a la librería.

Pero los viejos libreros nunca mueren. Son incontables los que toman el relevo. Hay que reivindicar esa figura, que ha permanecido en la sombra, mientras que las del autor, el editor y el agente se volvían totalmente visibles, incluso estelares. En la memoria de los libreros se conserva un patrimonio que casi nunca se puede descubrir en las paredes de sus librerías o en sus páginas web.

El Periódico se sumó a la fiesta epifánica en su ‘contra’ con una espléndida entrevista a Salvi Rosich de Llibreria PLéyade. Para Salvi la librería supuso el renacimiento, el inicio de una nueva vida. Nos deja una afirmación clave:

En realidad, estoy aprendiendo a ser librero sobre todo porque soy lector.

Y, para completar, se han sumado a la fiesta El Español que nos dice, en un artículo de Joana Rei, que después de siete años crece el número de librerías. Desfilan por el mismo librerías de las que ya hemos hablado por aquí en fechas recientes como Contrabandos, Cal Llibreter, Re-Read, Los editores, Nakama, Deborah libros, Libu, La Temerària.

No entraré yo si son muchas o pocas las que abren. Me interesa más el ‘espíritu kamikaze’ que a veces genera victorias y la idea con la que se cierra el artículo.

Quieren que la gente de sus barrios sepa que allí existe una librería distinta, de esas de antes, donde el librero conoce a cada uno de sus clientes y sus gustos. Una donde pueden pasar el tiempo sin mirar el reloj, tomando un café y disfrutando de las páginas de un libro sin prisa.

Y ya, para redondear, Anna María Iglesias en Llanuras nos ha puesto hoy en el zapato sus ‘Librerías que abren‘. Además de las ya señaladas en el anterior artículo nos acerca a On the Road, a la ‘refundación’ de NoLlegiu y a algunas de las históricas como La CaldersDocumenta en Barcelona o Tipos Infames y la Librería Alberti en Madrid.

Dejaré sólo dos notas finales como lazo para este regalo de optimismo.

  1. No olvidemos los movimientos que se dan también en la periferia, un poco más alejados de los focos mediáticos. Me refiero, por ejemplo a Al-Ándalus en San Fernando Cádiz o La librería en Tomelloso.
  2. Creo que es un buen momento también para recordar y traer de nuevo a la palestra a lo que he dado por llamar librerías y libreros enredadoras donde pretendo recoger todas aquellas librerías y personas que trabajan en ellas que andan moviéndose por twitter tanto en España como en América Latina.

Termino con la cita con la que Anna Maria abre el artículo:

“Por supuesto que el libro tiene futuro, y claro que seguirá habiendo librerías”, escribe sin atisbo de dudaPetra Hartlieh al final de Mi maravillosa librería (Periférica): “No puedo responder más que esto, pues es como si le preguntases a un ganadero que tiene el establo lleno de vacas lecheras si cree que en el futuro se seguirá bebiendo leche. No tenemos más remedio, tanto el librero como el ganadero, que creer en nuestro trabajo”. Diez años después de abandonar su acomodada vida en Alemania y abrir una pequeña librería en la histórica ciudad de Viena, Hartlieh no tiene dudas acerca del futuro de los libros. Su confianza, sin embargo, no hace de su libro una dulcificada e idealizada narración en torno al sueño de abrir una librería; Harlieh huye de toda condescendencia al romanticismo que rodea el trabajo del librero, no elude el temor, las dudas y el sacrificio de los primeros años que envuelven e, incluso, ennegrecen el proyecto libresco. Diez años después, Petra Harlieh comprueba el éxito de aquel proyecto que algunos tildaron de aventura, incluso de estrambótica locura.

Sigamos pues con el #ApoyemosANuestrasLibrerías y no dejéis de leer las historias navideñas de Sergio Sancor sobre lo bonito que puede ser trabajar en una librería.