Pablo Bonet de Librería Muga en Madrid. Un refugio y lugar de encuentro para los lectores

Me llamo…Pablo Bonet Ayllón

Trabajo en Librería Muga situada en el barrio de Vallecas de Madrid que viene funcionando desde finales del año 2000.

La idea de montar/trabajar aquí vino motivada por la necesidad y la apuesta de montar una buena librería en una zona nueva del barrio de Vallecas, por medio de cuatro chicos jóvenes con pasión por los libros.

Considero que mi apuesta profesional es ser un buen librero y gestor cultural y se caracteriza fundamentalmente por seleccionar y fomentar las buenas lecturas y organizar actos culturales en torno al libro.

Me gusta  porque ya somos parte de este barrio y es muy gratificante el contacto con los lectores, el intercambio de lecturas y ser uno de los referentes culturales del barrio.

Cuando tenía doce años quería ser escritor y periodista. Hago reseñas literarias en la revista Los Diablos Azules de Infolibre, por lo que puedo aunar mi formación como periodista y librero.

Cuando me toca explicarle a una persona que no conozco por qué me gusta mi oficio le digo que cada día descubres algo nuevo en el contacto con la gente y con los autores y lectores de libros.

Más allá de las apariencias la realidad de mi día a día en el trabajo es pedir, descubrir, ingresar y leer libros. Hay también mucho trabajo administrativo y de devolución de la montaña de novedades que editan las editoriales.

Lo más raro que me ha sucedido nunca en el mismo ha sido cuando me han pedido algún libro muy extraño o imposible de conseguir porque no existía.

Y lo peor, cuando no has podido conseguir algún libro agotado o descatalogado y el lector que lo pidió se mosquea

La imagen que tienen las personas sobre el trabajo que realizo creo que se caracteriza porque creen que tenemos mucho tiempo para leer cuando no es cierto.

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Aerredesign, cuatro años de trayectoria como espacio expositivo

El próximo martes 16, a las 19:30, Aerredesign celebrará sus cuatro años en su última ubicación con la inauguración de la exposición colectiva que hemos organizado como aportación a la edición 2017 de Bilbao Art District, a la que nuestro espacio ha sido llamado a participar.

Esta muestra quiere ser un relato del momento creativo actual de un pequeño grupo de creador@s que, en una ocasión determinada, se acercaron a su estudio, les conocieron y comenzaron una colaboración que en muchos casos perdura y en otros está aún por consolidar.

Su origen y formación es tan diversa como las ciudades de Bilbao, Buenos Aires, Suecia o Florencia y el diseño, la arquitectura, o la fotografía. Su relación con el arte es transversal y libre de prejuicios. La convivencia de sus distintos lenguajes expresivos da lugar a una visión poliédrica de este tiempo y este lugar.

Es la mejor manera de celebrar cuatro años de trayectoria como espacio expositivo, del que tú también formas parte con tu apoyo e interés.

¡Alcemos las copas con Pilar y Natalia!… que además también han puesto su granito de arena a la iniciativa Lasai abierta a otras experiencias y proyectos.

Por cierto, si les seguís un poco, veréis que andan y se mueven en muchas ocasiones en terrenos cercanos al libro objeto y a algunas de sus posibles derivadas.

Amaia y Marta de Mara-Mara en Vitoria-Gasteiz. Es un lujo poder hacer lo que nos apasiona aunque esto implique vivir más modestamente

Somos Amaia Etxebarria y Marta Martínez, felices propietarias de Mara-Mara liburuak.

Hace algo más de dos años, después de haber trabajado durante mucho tiempo en el mundo del libro, sentimos la necesidad de crear un espacio donde apostar por la literatura de calidad tanto infantil como de adultos y realizar actividades en torno al libro. Todo ello en un ambiente tranquilo, agradable y cómodo.

Desde entonces, han sido muchos los momentos felices y los baches que hemos encontrado en el camino. Aunque, sin duda, el balance es positivo.

Lo mejor de nuestro trabajo es comprobar que los clientes grandes y pequeños disfrutan tanto como nosotras de los libros y poder pasar el tiempo con ellos charlando sobre literatura.

Otra cosa buena de este trabajo es, por supuesto, leer, leer y seguir leyendo.

Lo peor, sin duda, la falta de apoyo de instituciones.

Mucha gente nos tacha de imprudentes y soñadoras. Nuestra respuesta es siempre la misma: es un placer y un lujo poder hacer cada día lo que nos apasiona aunque esto implique vivir más modestamente.

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Pedro Gozalbes de Espacio Cultural Colombre en Sevilla. Un desafío verdadero para quienes padecen de «centritis»

Me llamo Pedro Gozalbes

Trabajo junto con Rafael Delgado en el proyecto Espacio Cultural Colombre, librería de segunda mano, editorial de primera y espacio de encuentro donde programamos y acogemos actividades, talleres, eventos y espectáculos culturales.

Estamos en Sevilla, en un apartado callejón con más aire de trasera del bronx neoyorquino que de típica calle sevillana. Andamos camuflados entre cocheras y antiguos locales comerciales ya sin uso, bajo un paisaje de ladrillos, puertas contrachapadas y persianas oxidadas que son un campo de pruebas para los grafiteros más neófitos. A veces, también, un gato asoma el rabo y sospechamos que pudiera ser un oficial del ayuntamiento en servicio de espionaje.

Y a pesar de que ya han saltado, tarde, las alarmas contra la gentrificación tampoco hemos notado una avalancha de gente acercándose a conocer nuestra propuesta. Sospechamos también que una inmensa mayoría siguen siendo incapaces de desplazar el centro más allá de las lindes de sus comodidades. Y Colombre está al margen, en el extrarradio del cotarro del «cultureteo», proponiendo un desafío verdadero para quienes padecen de «centritis». A nosotros nos sirve como selección natural, y quien se asoma hasta aquí ya sabemos que tiene un mérito añadido… Por esto y mucho más el lugar es ideal para mantener una empresa cultural que puede permitirse en lo administrativo y lo económico cierto margen para el ensayo y la equivocación como rampa y trampolín para el aprendizaje, sin la presión ni las exigencias que imponen el vertiginoso ritmo de quien está inmerso en mitad de la jungla del tránsito comercial. Eso sí, mucha vocación y paciencia, porque no siempre el camino es fácil.

Espacio Cultural Colombre nació con estos ideales, y algunos otros que nos siguen saliendo al paso, además de nuestras propias contradicciones, y así inauguramos el 4 de octubre del año 2012 y así seguimos.

La idea de montar Colombre vino motivada porque en nuestros trabajos anteriores, a pesar de que nos gustaban (o precisamente por eso), empezamos a sentirnos como aquel Gólem que dibujó magistralmente Borges en su poema: encerrados en órdenes ajenas, adverbios de tiempo y una rutina que cada vez más nos ponía al borde de un abismo… Dimos el salto en el momento más agudo de la crisis, tras muchas tardes de terapia de sofá, decidimos juntarnos, nosotros y nuestros propios libros, y salir a la venta ambulante por playas, pueblos, plazas, rastros y mercadillos. Y no sólo nos lo pasábamos bien, sino que vendíamos también, y hacíamos tanto acopio de libros que tuvimos que buscarnos un lugar donde guardarlos, y con lo que íbamos ganando pagamos los primeros alquileres y fuimos montando la librería, muy modestamente, pero poniéndole siempre buen gusto.

Consideramos que nuestra apuesta profesional fue desde el inicio arriesgada porque tomamos el camino más largo, lejos de apresurarnos a tener primero una presencia fuerte en Internet (portal web, redes sociales, contenidos digitales, catálogo on-line, etc.) pusimos todo nuestro empeño en propiciar primero lo que creíamos que se estaba perdiendo en el ámbito de las librerías de viejo, el encuentro entre gente de muy distinta condición al calor de un espacio físico y real y por eso nos empeñamos antes que nada en poner en pie, más que un almacén de libros, una librería coqueta y agradable que diera también la sensación de que podía ser la prolongación del salón de nuestras casas, donde la puerta siempre está abierta a invitados.

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Nuria Rita Sebastián Cisneros de Casa Tía Julia en Ciria. Un espacio al tamaño de las personas

Nuria Rita Sebastián Cisneros

Me llamo Nuria Rita Sebastián Cisneros, y el «Rita» es un misterio que mi madre nunca ha querido aclarar…

Trabajo como consultora web freelance mientras en paralelo convierto una casa de pueblo en un refugio de ideas, Casa Tía Julia, en Ciria (Soria), un pueblo de 40 habitantes en invierno y unos 250 en verano.

La idea de poner este proyecto en marcha vino motivada por Carmen Martín Gaite, que decía «normalmente se sueña una cosa y se hace otra, no te dejes engañar» y por la necesidad de volver a ese «ritmo lento» que ella defendía.

Considero que mi apuesta profesional es una pequeña utopía y se caracteriza fundamentalmente por ofrecer lo que en otros sitios falta: tiempo para pensar y desarrollar proyectos, de todo tipo, desde artísticos a tecnológicos. Casa Tía Julia es un espacio de trabajo y talleres en un entorno rural para atraer personas que aporten sus conocimientos al pueblo y que, además, aprendan también de las personas de aquí.

Me gusta porque me permite volver a mis raíces y recupera el espíritu de mi tía-abuela Julia, que era una gran conversadora, con una memoria fantástica, a quien le encantaba contar historias y hablar con la gente.

Cuando tenía doce años quería ser periodista y escritora. No me he alejado demasiado, ahora soy editora y gestiono contenidos y páginas web. De pequeña no hubiera podido decir «quiero ser arquitecta de la información» porque esa profesión todavía no existía 🙂

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Francisco, Gonzalo y Alfonso, los Tipos Infames de Madrid. Nuestra apuesta es el funambulismo, como todos los libreros y en general el mundo de la cultura.

Nos llamamos Francisco Llorca, Gonzalo Queipo y Alfonso Tordesillas y desde 2010 trabajamos en Tipos Infames.

Abrimos Tipos Infames en la creencia de que era necesario redefinir el concepto tradicional de librería para adaptarlo a los nuevos tiempos. Por ello además de estar especializados en narrativa literaria de carácter independiente hemos intentado diversificar la actividad articulando un espacio dinámico y abierto a la cultura. Para ello nuestro espacio cuenta con diferentes ámbitos en los que desarrollar sus actividades: librería, sala de exposiciones, cafetería, enoteca…

Nuestra apuesta es el funambulismo, como todos los libreros y en general el mundo de la cultura. Atravesamos constantemente la cuerda floja sin fin, felices por nuestro oficio pero con el riesgo y la fragilidad del entorno en el que estamos.

Nos gusta  porque es pasional y lo vivimos con intensidad. Tipos Infames nace de la pasión literaria y la amistad de Francisco, Gonzalo y Alfonso. Hacer lo que te gusta con la gente que quiere debería de ser obligatorio en la vida, así todo es más fácil.

Cuando teníamos doce cada uno quería ser una cosa. Creo que con esa edad deseas algo con éxito o reconocimiento social: futbolista, bombero…

Cuando nos toca explicarle a una persona que no conozco por qué nos gusta nuestro oficio le decimos que por los intangibles que nos aporta. Seguramente todos los trabajos se parecen, pero trabajar con algo que te apasiona va más allá. Poder seleccionar, recomendar, defender determinada literatura en la  que crees y  te entusiasma proporciona grandes satisfacciones. Además, aunque es un mundo en continua precarización, las relaciones personales que se establecen con los lectores son francamente bonitas, las recomendaciones bidireccionales, las conversaciones sobre libros…

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Ruth Mayoral de ZAWP en Bilbao. Una visión desde abajo y hacia dentro

Separados de la ciudad como si no formasen parte de ella, los barrios de Ribera de Deusto y Zorrozaurre parecen no existir cuando muchos ciudadanos y ciudadanas de Bilbao intentan concebir o construir mentalmente la ciudad. La zona que ocupan estos dos barrios es vista como un lugar «de la periferia» que, lejos de ser extrarradio, es en realidad periferia sociocultural aislada social y simbólicamente, a lo que se le añaden las dificultades de accesibilidad que la aíslan también físicamente. Conectada al núcleo urbano de Bilbao a través de una única carretera de apenas unos metros de ancho, la península conformada por estos dos barrios queda rodeada a uno y otro lado por la ría y por el canal de Deusto. Una península que vive tan cerca y a la vez tan lejos de sus barrios vecinos: Deusto, San Ignacio, Zorroza y Olabeaga y que ve precisamente hoy, 14 de septiembre de 2015, la inauguración del primer puente que conectará esta zona de la ciudad con el barrio de Deusto. Ribera de Deusto y Zorrozaurre cuentan ya los segundos para renacer como isla, según el Plan urbanístico diseñado para la zona.

Quinientos metros de anchura desde la ría hasta el canal y aproximadamente tres kilómetros de largo conforman esta figura estrecha y alargada sobre la que se asientan incontables naves y talleres, muchos de los cuales se instalaron aquí para abastecer a los Astilleros Euskalduna. Tras el cierre de los Altos Hornos y de los Astilleros, los años setenta supusieron una crisis insostenible que afectó a numerosas empresas de la zona. Hoy, aún sobreviven unas pocas empresas fuertes, como Vicinay Cadenas, que poco a poco se van trasladando a sus nuevos emplazamientos, junto a las que resisten algunos almacenes y pequeños talleres. En muchos otros casos, las naves se encuentran cerradas, vacías, destartaladas e incluso en ruinas. Pero no se trata de un polígono industrial venido a menos ni de un área industrial en las afueras de la city viendo pasar el tiempo, sino de un barrio donde conviven casi quinientos vecinos entre autóctonos y ocupantes de las naves.

En este contexto, nace el proyecto ZAWP (Zorrotzaurre Art Work in Progress) con el objetivo de afrontar el «mientras tanto» del plan urbanístico que convertirá la península en una isla que albergará a más de quince mil vecinos. ZAWP tiene su origen como idea-respuesta de una asociación cultural sin ánimo de lucro, Haceria Arteak, a una problemática social que acontece en el barrio en el que se desarrolla desde 1997. Sin embargo, se ha constituido en la práctica como un movimiento ciudadano abierto a la participación, no solo del sector cultural y creativo, sino de la sociedad en su conjunto.

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