Lectura. Profundidad, lentitud y dificultad

Las declaraciones que, habitualmente hace Alberto Manguel sobre la lectura son siempre interesantes y, a veces, polémicas. En esta ocasión vienen marcadas en una doble dirección. Por un lado, podríamos hablar del modo la forma o la metodología que hace posible que la lectura sea tal. Y, en este sentido, señala con claridad tres dimensiones: la profundidad, la lentitud y la dificultad. Elementos difíciles de encontrar o de hacer convivibles con una realidad cada vez más superficial, más rápida y más fácil. Por otro lado, el poco interés de los estados en general en las políticas lectoras. Bien pensado aquellos que parecen mostrar un cierto interés por las mismas se preocupan al mismo tiempo de no hacer hincapié en la profundidad, la lentitud y la dificultad. Un ejemplo claro por lo simple sería la velocidad del cambio su perficial, al mismo tiempo, de las políticas educativas.

Izquierda o derecha parecen querernos tontos