8 librerías más con el sello de calidad

Traficantes de Sueños, Rafael Alberti, Tipos infames y La Buena Vida (Madrid), Códex (Orihuela, Alicante), Popular (Albacete), Noviembre (Benicàssim, Castellón) y Patagonia (Valencia) son las nuevas librerías que cuentan ya con el sello de calidad y que hace que el número de las mismas supere ya las cincuenta.

Según va pasando el tiempo tengo la sensación de que quienes están moviendo pieza hasta la fecha son, por una parte las librerías que se someten a la evaluación y la administración que pone unos euros. Los editores, no siguiendo ni con mucho el modelo francés se mantienen en esa distancia controladora que poco aporta y mucho vigila.

Interesante ver a librerías especializadas por el tema, como por ejemplo Patagonia.

¡Felicidades a las nuevas librerías!

Todas ellas y las anteriores, como dicen los amigos de Tipos infames, podrán gritar con más fuerza que nunca que somos una librería de qualité, liberté, égalité et fraternité.

Parece, además, que el proyecto sigue adelante ya que se ha procedido a la firma del nuevo convenio de colaboración entre la Dirección General de Industrias Culturales y del Libro y la Asociación de las Cámaras del Libro de España, para el “mantenimiento y promoción” del Sello de Calidad de Librerías.

Ojalá se vaya afinando en el camino.

 

Librerías… las ventajas de la palpabilidad y del barrio

Dos notas-reflexiones rápidas, pero creo que importantes, antes de salir para Donosti a compartir mesa, mantel, proyectos y nuevos sueños con amigos.

  1. Duro lo que le ha pasado a la Librería Alberti. Un abrazo fuerte y sentido. Pero… maravillosa esa solidaridad cómplice que ha calado por un lado en las redes y, por otro, entre comercios cercanos. reflejo del tejido que con los años se ha ido creando y que hace que las referencia de uno tome sentido en la relación con otros. Creo que es la parte de la belleza en medio del desastre.
  2. Todavía las personas, algunas por lo menos, quieren encontrarse en las presentaciones. Ayer la librerías Cámara estuvo hasta los topes con motivo del último libro de Txani Rodríguez, Si quieres, puedes quedarte aquí  siquierespuedestxanieditado por tres hermanas.

Me lo llevo ahora para leer en el viaje. Gracias a Cristina, editora, y a Txani, por la comida-conversación express en Dando la brasa. Buena elección que, ¡oh casualidad!, ha recibido el premio Bilbao Dendak 2016 como comercio más emblemático de San Francisco, Bilbao la Vieja y Zabala.

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Carmena ¿posturea ahora con Amazon?

carmena_amazonQuiero pensar, por intentar ser bien pensado, que lo de Carmena con Amazon, tiene más de postureo (ciertos hábitos, poses y actitudes más por apariencia que por convicción), que de convicción, si no empezaría a ser preocupante por sus posicionamientos aparentes ante lo ‘grande vacuo’. Tanto si es decisión propia como si es consecuencia de algún consejo o consejero, deberían hacérselo mirar porque van para nota.

Las amigas y amigos de ‘La Alberdi’ se han mojado en público.

Han escrito hoy en Facebook:

Lo que se echa de menos en Madrid desde hace años es una cierta complicidad del Ayuntamiento con las librerías independientes. Pensábamos que las cosas podían cambiar con el nuevo equipo municipal y que habría un cambio de rumbo total en lo que a políticas culturales se refiere. Por esto nos ha sorprendido tanto el entusiasmo de la alcaldía en la inauguración del “centro tecnológico” (antes a esto lo llamaban simplemente almacén de distribución o de logística) que la mayor multinacional del mundo de venta on line ha instalado en Madrid. Creo que le ha faltado a la alcaldesa información, por esto le recomendamos la lectura del libro “En los dominios de Amazon. Relato de un infiltrado” de Jean Baptista Malet, editorial Trama. Por cierto, la librería Alberti lo entrega en Cibeles en menos de dos horas.

Y habían escrito poco antes en El País.

Resulta paradójico que un nuevo equipo de Gobierno municipal aupado por plataformas vecinales, de barrio, que pretende (o pretendía más bien) devolver a los ciudadanos una ciudad arrasada por políticas clientelares con las grandes empresas, se pliegue de nuevo a esos mismos intereses. Hablamos de Amazon y de los publirreportajes disfrazados de noticias que hemos visto en medios privados y públicos a propósito del nuevo tiempo de entrega que esta gran corporación ha conseguido reducir a una hora en el centro de la capital. Esto lo puede conseguir “el gigante”, algo que no hemos leído en estas “noticias”, gracias a reducir otros costes, salarios, competencia y apoyo institucional. En abril de 2013, Ignacio González inauguraba el centro logístico en Alcalá de Henares. Hoy, Manuela Carmena —alguien con un discurso en apariencia tan opuesto al del expresidente regional— ha hecho lo mismo: seguir ninguneando el comercio tradicional e independiente de Madrid en favor de una gran multinacional.— Lola Larumbe, Iñaki Lucía, Laura Vila y Miguel Ángel Martín.Librería Rafael Alberti de Madrid.

Por medio, siempre se cuelan, los que quieren sacar tajada jugando al despiste de sus intereses y planteando que los libreros deberán se más rápidos, más altos y más fuertes que Amazon, como si esto fuera un tema de machitos. Allá ellos con sus espejitos de colores sustitutos del crecepelo de ferias que antes vendían.

Lola y compañía: todo mi respeto, apoyo  y complicidad.

Señora Manuela, las prisas bien sabe usted que no son buenas en política y, probablemente en el comercio con esa falsa sensación de servicio por la inmediatez como si el asunto fuera de vida o muerte, tampoco.

Bauman de quien supongo apreciará en sus reflexiones escribe:

  • Las leyes del mercado se aplican equitativamente sobre las cosas elegidas y sobre quienes las eligen. Sólo los bienes de cambio pueden entrar por derecho propio en los templos del consumo, ya sea por la puerta de los ‘productos’ o por la de los ‘clientes’. En el interior de esos templos, tanto los objetos de adoración como los devotos son bienes de cambio. La vida política ha sido desregulada, privatizada y confinada así también al ámbito de los mercados, característica que distingue a la sociedad de consumidores de toda otra forma de comunidad humana. Como en una parodia grotesca del imperativo kantiano, los miembros de una sociedad de consumidores están obligados a seguir los mismísimos patrones de comportamiento que los objetos de su consumo. (Zygmunt Bauman; Vida de consumo; FCE; pag. 89)

¿Estará usted siguiendo esos patrones?

Incluiré finalmente dos citas del libro de Malet, En los dominios de Amazon, si de lo que hablamos es de empelo, calidad y tejido social:

El Sindicato de la Librería Francesa considera que, en términos proporcionales, la librería independiente representa una actividad que genera dos veces más empleos que las grandes superficies culturales, tres veces más que la gran distribución y, según las cifras de la Federación de comercio electrónico y de la venta a distancia, dieciocho veces más que el sector de la venta electrónica de la que Amazon es su florón. En otros términos, hacen falta dieciocho veces menos empleados en un almacén logístico de Amazon que en una librería independiente, aquella situada en el centro de la ciudad y que se suele visitar con frecuencia, para vender el mismo volumen de libros. (82-83) 

  • Con la concesión de estas subvenciones públicas, otorgadas a una multinacional en plena forma financiera, los políticos falsean con dinero público no solamente la libre competencia, sino que por añadidura aceleran el proceso económico, aumentando más el número de parados que los nuevos empleos no cualificados puedan crear. Todo esto garantiza los mega-beneficios de una multinacional, cuya leyenda se escribe en Wall Street un poco más cada día. (87-88)

Librerías 400 años después

La Fundación Santillana, la Embajada de México y el Instituto de México en España, nos han invitado a las siguientes personas

para que el 12 de mayo conversemos a lo largo de todo el día, partiendo de la siguiente reflexión e interrogantes:

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Los Reyes parece que quieren traer como regalo librerías que abren

esde este domingo pasado al día de reyes han aparecido tres artículos en los medios que parecen, al modo de El Roto, señalar, quizás, un cierto cambio no tanto de tendencia, sino de visión de la jugada.

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Cuando los medios, la mayoría, repitieron como papagayos el número de librerías cerradas en un año mostré mis dudas razonadas sobre las mismas.

No voy a decir que el tiempo me haya dado la razón porque también mantengo que comparados con otros países, Francia y Alemania, por poner un ejemplo donde nos suele gustar mirarnos, en España existen más puntos de venta y más penetración en el total de negocio de la librería que en Francia por ejemplo.

En cualquier caso creo que los Reyes o Reinas, sean magos o magas, monárquicos o republicanos parlamentarios o asamblearios, que qué más da, nos han traído el regalo del cambio de discurso en algunos medios. Entiendo que el mismo viene provocado bien por el cambio de realidad o porque han sido capaces de mirar la realidad desde otro punto de vista.

Jorge Carrión, al que algún día las librerías deberán hacerle un reconocimiento y/o agradecimiento explícito, abrió-siguió el domingo pasado en El País con su discurso de puesta en valor en el artículo En defensa de las librerías. Puso en valor en el mismo de manera sutil ese elemento patrimonial que solamente se puede descubrir yendo a la librería.

Pero los viejos libreros nunca mueren. Son incontables los que toman el relevo. Hay que reivindicar esa figura, que ha permanecido en la sombra, mientras que las del autor, el editor y el agente se volvían totalmente visibles, incluso estelares. En la memoria de los libreros se conserva un patrimonio que casi nunca se puede descubrir en las paredes de sus librerías o en sus páginas web.

El Periódico se sumó a la fiesta epifánica en su ‘contra’ con una espléndida entrevista a Salvi Rosich de Llibreria PLéyade. Para Salvi la librería supuso el renacimiento, el inicio de una nueva vida. Nos deja una afirmación clave:

En realidad, estoy aprendiendo a ser librero sobre todo porque soy lector.

Y, para completar, se han sumado a la fiesta El Español que nos dice, en un artículo de Joana Rei, que después de siete años crece el número de librerías. Desfilan por el mismo librerías de las que ya hemos hablado por aquí en fechas recientes como Contrabandos, Cal Llibreter, Re-Read, Los editores, Nakama, Deborah libros, Libu, La Temerària.

No entraré yo si son muchas o pocas las que abren. Me interesa más el ‘espíritu kamikaze’ que a veces genera victorias y la idea con la que se cierra el artículo.

Quieren que la gente de sus barrios sepa que allí existe una librería distinta, de esas de antes, donde el librero conoce a cada uno de sus clientes y sus gustos. Una donde pueden pasar el tiempo sin mirar el reloj, tomando un café y disfrutando de las páginas de un libro sin prisa.

Y ya, para redondear, Anna María Iglesias en Llanuras nos ha puesto hoy en el zapato sus ‘Librerías que abren‘. Además de las ya señaladas en el anterior artículo nos acerca a On the Road, a la ‘refundación’ de NoLlegiu y a algunas de las históricas como La CaldersDocumenta en Barcelona o Tipos Infames y la Librería Alberti en Madrid.

Dejaré sólo dos notas finales como lazo para este regalo de optimismo.

  1. No olvidemos los movimientos que se dan también en la periferia, un poco más alejados de los focos mediáticos. Me refiero, por ejemplo a Al-Ándalus en San Fernando Cádiz o La librería en Tomelloso.
  2. Creo que es un buen momento también para recordar y traer de nuevo a la palestra a lo que he dado por llamar librerías y libreros enredadoras donde pretendo recoger todas aquellas librerías y personas que trabajan en ellas que andan moviéndose por twitter tanto en España como en América Latina.

Termino con la cita con la que Anna Maria abre el artículo:

“Por supuesto que el libro tiene futuro, y claro que seguirá habiendo librerías”, escribe sin atisbo de dudaPetra Hartlieh al final de Mi maravillosa librería (Periférica): “No puedo responder más que esto, pues es como si le preguntases a un ganadero que tiene el establo lleno de vacas lecheras si cree que en el futuro se seguirá bebiendo leche. No tenemos más remedio, tanto el librero como el ganadero, que creer en nuestro trabajo”. Diez años después de abandonar su acomodada vida en Alemania y abrir una pequeña librería en la histórica ciudad de Viena, Hartlieh no tiene dudas acerca del futuro de los libros. Su confianza, sin embargo, no hace de su libro una dulcificada e idealizada narración en torno al sueño de abrir una librería; Harlieh huye de toda condescendencia al romanticismo que rodea el trabajo del librero, no elude el temor, las dudas y el sacrificio de los primeros años que envuelven e, incluso, ennegrecen el proyecto libresco. Diez años después, Petra Harlieh comprueba el éxito de aquel proyecto que algunos tildaron de aventura, incluso de estrambótica locura.

Sigamos pues con el #ApoyemosANuestrasLibrerías y no dejéis de leer las historias navideñas de Sergio Sancor sobre lo bonito que puede ser trabajar en una librería.

Lola Larumbe: El problema de la muerte de las librerías es la muerte del librero

Daniel Heredia ha mantenido una larga conversación con Lola Larumbe, una mujer a una librería pegada.

Como siempre, recomiendo la lectura completa de la misma porque es muy posible que mis acentos, mis llamadas de atención no coincidan exactamente con las de otras personas que se acerquen a la lectura de la misma.

Algunas frases que me han llamado la atención. (El texto de Lola en cursiva y las negritas, siempre de mi cosecha). Espero que Daniel y Lola me permitan esta licencia cariñosa.

Autocrítica. Empiezo con la del titular de la entrada: El problema de la muerte de las librerías es la muerte del librero. Ya era hora de que alguien dejase de echar balones fuera y acepte y asuma un nivel de autocrítica interno. Por cierto, ayer comiendo también con otro librero, me hizo el mismo comentario.

– Hormiguita. Cada día pienso que me tengo que ganar el afecto y la confianza de los lectores.

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Alberti: librería de referencia en momentos de tiempos líquidos

40 años de los que ya nos hicimos eco, pero queremos ‘aplaudir con las orejas’ y hacer la ola al artículo que ayer le dedicó Peio H. Riaño a la Alberti y a Lola Larumbe.

Aunque voy a resaltar algunas ideas no seáis vagas y leerlo entero (aquí) porque merece la pena.

Ahí van unas pinceladas.

– Librerías como centros de difusión de ideas contra el poder y la capacidad para armar una sociedad crítica que cuestiona los métodos de sus gobernantes.

– Las librerías son espacios de libertad y de convivencia.

– Ahora quien oprime no es el poder político, sino el económico

– Todo lo bueno que le pasa a su comercio tiene que ver con la gente que viene a comprar libros y a buscar amparo.

– La nueva edición independiente ha entendido que las librerías son sus aliadas

Y ahora un pequeño regalo para todos los que hayáis llegado hasta aquí. La vida ofrece a veces estas casualidades o, como diría algún lacaniano, estas sincronicidades.

Leemos en el artículo de Peio:

Piensa ahora en aquel pequeño lector de diez años que terminó convirtiéndose en “un extraordinario lector” y editor de Impedimenta, Enrique Redel.

Me voy a la hemeroteca de la revista Trama&Texturas y en el número 14 me encuentro seguidos dos artículos de Enrique Redel (Cruzar el rubicón) y de Lola Larumbe (Libreros de papel) que aquí os dejo como regalo. Espero que Manolo no me lo tenga en cuenta.

Lola, casi al principio de su artículo, escribe:

Construimos el futuro con lo que llevamos a nuestras espaldas, con el de dónde venimos se puede vislumbrar tímidamente el a dónde vamos

Y ahí parece que sigue dándole…