Bilbao: librerías que existieron y siguen en la memoria

La historia de las librerías es muy diferente de la historia de las bibliotecas. Aquéllas carecen de continuidad y de apoyo institucional. Son libres gracias a ser las respuestas mediante iniciativas privadas a problemas públicos, pero por la misma razón no son estudiadas, a menudo ni siquiera aparecen en las guías de turismo ni se les dedican tesis doctorales hasta que el tiempo ha acabado con ellas y se han convertido en mitos. (Jorge Carrión; Librerías; Anagrama; pag. 40)

Disfruté hace unos pocos días de una estupenda comida. Hablamos como muchas otras veces de libros, lectura, el barrio, la vida, los sueños vacacionales, la familia, intrascendencias varias relevantes de lo cotidiano….
Y, en el ir y venir de la conversación y vaya usted a saber el porqué, salieron a relucir las librerías de Bilbao que fueron y ya no son, pero que de alguna manera siguen siendo en nuestra emoria y en pequeñas parcelas de nuestra vida en tanto en cuanto que como usuarios que hayamos podido ser de las mismas han formado parte de nuestro imaginario de lugares y espacios referenciales.

Se me ocurrió trasladar a facebook algunas de las que me acordaba, había visitado y me venían a la memoria.

Os dejo aquí las que me han venido a la memoria y las aportaciones que otras personas han hecho. Seguro que se os ocurre alguna más y no deja de ser una forma de hacer memoria…
Verdes (calle Correo), Herriak (Licenciado Poza), Galería del libro (Ercilla esquina Lcdo. Poza), Aguirre 11 (Máximo Aguirre), Parsifal (Colón de Larreategui), Arriola (Berastegui), Arturo (Colón de Larreategui), Vagar (Alameda de Urquijo), Tango (Gregorio de la Revilla), Librópolis (General Concha), Arrilucea (Plaza Moyua), Alcalde (Licenciado Poza), Malumbres (Elcano esquina Lcdo. Poza), Miñambres (Buenos Aires), Librería del Niño Jesús (Alameda de Urquijo), Rivera (Doctor Areilza), Tótem (Alameda San Mamés), Albia (Gran Vía), Yorick (San Francisco), Internacional (Fernández del Campo), Geuk(San Francisco), Top Books(Gran Vía), Borda (Somera-Artekale)…
Seguro que se os ocurre alguna más.

Propuestas por aquí
Likiniano (Ronda) (gracias Txema García Crespo ); Nuestra Señora del Carmen (Ercilla);  La Bilbaina (Plaza Nueva) (gracias Teresa Laespada); Kirikiño (Colón de Larreategui), Flote (Autonomía), Litterae Mundi (Dos de Mayo), San Francisco (San Francisco), Paradiso (Deusto), Urquiza, Ortuondo, Azkategui, Guinea (Elcano) (gracias Alfonso Gomez ); Estornes (Rodríguez Arias) (gracias Txato Jose Angel Etxaniz Ortuñez ); Villar (Gran Vía) (gracias Iñaki Esteban ); Universal (Ledesma) (Gracias Antón L.)

 

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20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 19. Las librerías son de los lectores

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

Un librero admirable de Monterrey, a mediados de siglo, hizo obra cultural y prosperó con un método imposible. Revisaba los catálogos con los ojos de cada uno de sus clientes. Sabía qué libro le iba a interesar a quién, y apostaba con una puntería casi infalible. Compraba el libro equis para el lector zeta, y cuando éste llegaba y se ponía a ver las novedades, hacía el descubrimiento feliz: un libro que le interesaba y se llevaba… De hecho, Alfredo Gracia funcionaba como una especie de agente de compras, por su cuenta y riesgo, para un conjunto de lectores. En vez de comprar por encargo de ellos, adivinaba sus deseos. (Gabriel Zaid; Los demasiados libros; Anagrama, 1996, pag. 75)

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 18. Construir ciudad y memoria

 

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

Sostiene Roberto Casati que, siendo verdad que los libros en papel ocupan
espacio, lo que puede contemplarse como un engorro, lo cierto es que «el
espacio es un buen medio de controlar la memoria». Y continúa: «Una buena biblioteca es como un diagrama; nos permite pensar, porque visualmente nos reenvía de una sola ojeada a la multitud de cosas leídas, liberando de ese modo a la mente de la necesidad de guardarlo todo en la memoria». ¿Podemos decir algo similar de las librerías? Si el espacio que ocupan los libros en un hogar es el mejor medio de controlar la memoria, tal vez también el espacio que ocupan las librerías en la trama urbana sea el mejor modo de controlar nuestra memoria colectiva, de construir ciudad de una determinada manera. (Imanol Zubero; Revista Texturas 29, pag. 25)

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 14. Trabajo en red

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

 

Una librería no puede ser el lugar en el que se exhiba todo lo que los productores son capaces de generar, si no queremos terminar convirtiéndonos en algo parecido a un almacén. Os animo a que entre los libreros fortalezcáis los mecanismos de comunicación que os permitan elaborar unos verdaderos criterios de selección de la oferta. Que consolidéis el trabajo de  red. Y que os sirváis de las nuevas tecnologías para diseñar sistemas de información y formación permanentes. Lo necesitan los libros y lo merecen cada uno de vuestros lectores. (Antonio Basanta; Congreso Ourense 2002)

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 12. Negocio clave en la geopolítica cultural

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

Las librerías son negocio en un doble nivel, simultáneo e indesligable: económico y simbólico, venta de ejemplares y creación y destrucción de famas, reafirmación del gusto dominante o invención de uno nuevo, depósitos y créditos. Las librerías, desde siempre, han sido aquelarres del canon y por tanto puntos clave de la geopolítica cultural. (Jorge Carrión; Librerías; Anagrama; pag. 295)

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 9. Bipolar entre lo ideal y lo práctico

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

Lo ideal y lo práctico. Cómo no pasarse de ideal, cómo no pasarse de práctico: esta es la causa del mal vivir de los libreros, el motivo de sus malas noches y del aire taciturno y gris de algunos a fin de mes. La pugna continua entre el espíritu romántico y la necesidad de vender para poder mantenerse en la ilusión de que vive en el mejor de los mundos posibles; un mundo cuyos límites son la cultura y el saber, un mundo que compartes con gentes que aman y respetan las mismas cosas. Sin embargo, para mantener este sueño, y no hay otra manera (para la librera, en este caso, independiente), hay que ponerse el mandil y salir a despachar: hay que vender. Y lo que para algunos podría considerarse un menoscabo de ese espíritu idealista o un desdoro o una mácula en un alma pura, la venta y no cualquier venta, la venta de un libro, es la expresión de un don raro, inusual, la manifestación de un arte que sólo los virtuosos están llamados a realizar, un puñado de escogidos, un puñado de santos: porque vender un libro, además de ser un arte, es un milagro.(Lola Larumbe; en AA.VV.; Pasión de papel. Cuentos sobre el mundo del libro; Páginas de espuma 2007;  155)

 

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 8. Espacio de comunicación

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

La librería, además de un espacio comercial, es un agente de cultura. Y, por encima de todo, un lugar de comunicación…Ahí reside una de las razones que justificarán su pervivencia, siendo así que la librería soporta, como pocas, una arriesgada y fragilísima posición en el circuito empresarial del libro….O la librería es un recinto de comunicación ¿o en qué se convierte? Porque la librería es ese espacio único entre el tú y el yo, ese vínculo que los hombres necesitamos y al que el libro siempre apela (Antonio Basanta; Congreso de libreros celebrado en Ourense 2002)