Libreros en cómic

No hay nada más sano que reirse de uno mismo, por un lado, y ver de adaptarse a los nuevos medios.

Me ha gustado este asunto de ‘Tomo y lomo’ que traslada el mundo librero al del cómic.

Esto es sólo el inicio de la primera entrega y aquí tenéis la segunda.

Y a ello he llegado gracias a un librero.

Todos tus libros

La semana pasada se ha celebrado el Congreso de Libreros y por algunos feed-backs que llegan del mismo y mirando las conclusiones parece que ha habido trabajo serio y con prospectiva.

Me alegro y añoro tiempos anteriores.

Ya he trasteado con una de las porpuestas recogidas que es realidad.

Me refiero a ‘Todos tus libros

Una herramienta sencilla en su concepción pero tremendamente eficaz. Poder saber quién tiene o dónde está ese libro que buscas.

Los libreros venían ya hace tiempo trabajando con esta herramienta desde sus propias librerías. Es decir: te acercabas a una de ellas y aunque no tuvieran el ejemplar y suponiendo que estuviera agotado o descatalogado podían consultar su posible existencia y gestionarte el libro desde tu punto de venta habitual.

Ahora esta consulta se traslada a internet.

Señalaré algunos elementos que me parecen claves en esta fase inicial de proyecto.

1. La importancia que tiene el que hablen entre sí distintos sistemas de gestión.
2. El poder que da la información que al mismo tiempo está centralizada, pero distribuida en su gestión.
3. La ocasión que tienen las librerías de remarcar el poder y la fuerza que da la diversidad.
4. La utilización de las Tic para reforzar lo local y cercano y no ‘desmaterializar’ el trabajo.
5. El dejar tras la consulta la decisión en manos del usuario. La confianza acaba generando confianza
6….

¡Felicidades!

Libreros y libreras felices

¿Existen? Sí

¿Son especie protegida? No

¿Se esconden? Tampoco

¿Te puedes topar con ellos? Depende de la actitud sincrónica. Algunos los rehuyen.

¿Tienen proyectos? Unos cuantos

¿Evalúan? También

Habíamos quedado a comer para charlar de algunos temas. Querían recoger ideas y críticas. Son, al fin y al cabo, de la especie ‘libreros con orejas grandes y boca pequeña’, por lo menos hoy.

Siempre es además ocasión de conocer gente nueva. Hasta algún editor se ha ‘perdido’ por allí y algún otro presente en la ausencia porque se encuentra trabajando en estos días algo alejado de Bilbao.

Seguimos con el aire fresco. ¡Por eso me debe ir tan bien la tensión!

Libreros tenderos

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A veces los medios de comunicación, a través de una imagen que dicen que vale más que mil palabras, ponen un punto de realidad en la tarea diaria.

Basta para ello ver hoy con qué foto abre la información “La nueva generación de tenderos echa el cierre“. Al fin y al cabo las librerías también cierran o tienen huelgas con su blog y todo.

Luego, en el cuerpo de la noticia, no se habla de las librerías, pero ¿no son los libreros tenderos?

Al fin y al cabo el diccionario de la R.A.E. lo define como  Dueño o dependiente de una tienda, especialmente de comestibles.

Basta con pensar que los libreros “alimentan el espíritu”.

Por fin una Feria de libreros

 

No digo que sea la mejor ni la más completa ni la más bonita estéticamente, pero hoy cuando a las 12 de la mañana aproximadamente me daba una vuelta por la Plaza del Castillo y comprobaba que en la Feria que hoy se inauguraba, en la Feria del Libro, digo, había sólo libreros que, además hacían un homenaje a los libreros que vivieron el franquismo me frotaba los ojos varias veces para comprobar que era cierto.

Constatación que si se quiere se puede realizar una feria con una oferta de fondo por cierto que a Bilbao ya le gustaría tener sólo con librerías.

Descubrimos además, eso también lo hay en Bilbao (ánimo a los independientes que bajan juntos), aire fresco (véase la imagen de cabecera). Deliciosa la conversación entre las dos personas que regentaros en su momento La Casa del Maestro y los “hormigueros”.

Por delante y por detrás de la Feria algunas reuniones de trabajo con la librería y las librerías como centro.

Si se termina con una comida además con análisis del interesante momento navarro y uno se viene con un libro dedicado por su autora Susana Barragués no sé si existe mejor forma de empezar ahora mismo un fin de semana tranquilo y con tiempo para la conversación acompañada mañana al mediodía con un tinto o un blanco, veremos lo que nos ponen para comer, que nos hemos traído de la sucursal en Pamplona de La Carte des vins .

Espacios que acogen

Día entero en Pamplona . Es curioso cómo nos encontramos a veces y por casualidad con espacios en los que nos sentimos cómodos. El Café Niza (Duque de Ahumada 2) es uno de ellos.

Hoy, y casi sin quererlo, el café se ha convertido en el punto de reunión y charla en los tres momentos del día.

A primera hora de la mañana porque habíamos quedao en el iruña en la Pl. del Castillo y estaba cerrado. Al mediodía porque íbamos a comer a un sitio cercano y han resultado poco afortunados en el trato previo y a media tarde por cercanía a donde estábamos dando una vuelta.

Tres momentos del día y tres experiencias, pequeñas, cortas en el tiempo, pero muy reconfortantes.

Gracias a J. por ver que todavía existen soñadores libreros o futuros libreros soñadores. Ha sido un buen inicio de día.

Gracias a CF por crear en la red y en los proyectos colaborativos. Por pensar que quedan todavía muchas cosas por hacer. Ha sido una buena comida.

Gracias a M. por dejarme disfrutar de su amistad y complicidad. Una de las
personas que más aprecio y ella lo sabe. Ha sido la mejor forma de terminar la jornada.

Entre medio una escapada a la nostalgia……pasteleria_layana.jpg

Uhmmmmmmmmmmmmm, ñam, ñam……vuelven los dulces recuerdos de los años vividos en Iruña.

¿Libreros con problemas o problemas libreros?

Con un Congreso, el 20, a la vuelta de la esquina, enlazaremos con la web cuando funcione, y coincidiendo con el Liber, recientemente celebrado, vuelven a saltar a la palestra de los medios los “libreros con problemas” que no deberíamos confundir con los “problemas libreros”. En este caso, el orden de los factores altera claramente el prodcuto, el diagnóstico y el resultado.

Veamos un sencillo ejemplo: Un problema, reto en el fondo, librero es, por ejemplo, saber dar respuesta, si la tiene, al nuevo posicionamiento que se debe ocupar en la cadena de valor con toda la incidencia de las Tic en el sector del libro y en la propia cotidianeidad de la vida en las sociedades occidentales, con los cambios de mediación y soporte y la no exclusividad ni del mismo ni de los canales de comercialización. Todo ello lleva a redefinir y repensar el papel de mediación que juegan las personas, los espacios y las Tics que en su conjunto hacen visible a una “librería” o a un espacio en el que también se comercializan libros y se hacen otras cosas o se venden otros productos.

Un librero o varios libreros con problemas son aquellos que  se les cae el mundo y la librería encima porque no venden, por ejemplo libro de texto .

Podríamos decir, aunque no suene bonito, que los problemas libreros no resueltos, analizados o abordados a tiempo acaban trayendo como una de sus consecuencias a libreros con problemas.

Vale todo ello, también, para editores, distribuidores, etc., etc., del sector.

Para los “suicidas” siempre puede existir un espacio.

No estaría tampoco de más preguntarse por qué la administración, la central y las autonómicas, ha sido más procativa cuando en sus manos han caído documentos y análisis serios de diagnóstico con cierta propsectiva pero que, también, había que tener valor y remango para abordarlos.

Turismo de librerías y datos del comercio interior

Viajar me gusta aunque no a sisitos excesivamente poblados de turistas. En los viajes por la red que es una forma virtual de hacerlo en el que siempre se pierde el pálpito con los pobladores de cada espacio me he encontrado con dos curiosidades: un wiki de viajes donde se pretende juntar y aportar la información sobre viajes de manera colectiva y la propuesta de turismo de librerías en Buenos Aires .

Hace escasas fechas los libreros asturianos han realizado un estudio fe la situación librera, gracias Pedro por mandármelo. Algunas de las librerías, básicamente las pequeñas gestionadas por autónomos de cierta edad tienen un futuro negro. Quizás queden como eslabones de ermitas, por el tamaño, de la que era antes la ruta del libro. Sería, por lo
menos, una forma de construir y recordar parte de la industria cultural de este país.

Los datos de comercio interior recién presentados no parecen ser nada halagüeños para las librerías y sobre todo para las pequeñas que son las más librodetextodependientes.

El problema no está sólo en la modificación de hábitos y en las nuevas políticas en relación al libro de texto. Hay algunos “males internos” que, quizás, no haya ya tiempo de atajar y que el reciente estudio asturiano vuelve a remarcar:

– Un sector sobredimensionado en función del número de lectores y compradores.

– Una renuencia a aportar información.

– Una falta de información interna que permita tomar decisiones de cara a la gestión.

– Una falta de inversión.

– Una falta de unión en el sector.

Con estos mimbres es difícil avanzar.

Las visiones y valoraciones que se han hecho de los datos de Comercio Interior en prensa, espero leer en breve el estudio completo, no son nada optimistas en ninguno de los casos. Es difícil serlo cuando la facturación crece menos que la inflación, siendo ya una tendencia de los últimos 10 años, lo cual hace difícil que uno pueda sentirse satisfecho, aunque sea lo que se diga.

Algunos atisban futuro en el libro de bolsillo que es como apostar por los segundos mercados. Se sigue intentando verder el número de títulos como riqueza y pluralidad , pero ser más plurales para verder menos como que no cuadra. Se constata el bajón de las librerías , pero quiero ver los datos en detalle y conocer hasta qué punto este bajón es dependiente en gran medida del libro de texto.

Inicio de curso con Google

Antes sólo se hablaba en agosto y septiembre del libro de texto. Después vinieron los lanzamientos de coleccionables y las novedades literarias y este año parece que Google también se apunta a la moda de los “septiembres ¿culturales?.

Ya parece que podemos descargarnos libros. Google anuncia algo que no es nuevo. Ya se podía hacer antes en muchos otros sitios. Algunos lo ven como un peligro para los libreros. Yo prefiero moverme en este momento hístórico que Millán ha denominado como híbrido, hasta pensar, incluso, que sea Google el que pueda correr peligro en esta aventura. Perdón Google no, sino sus accionistas.

Otros centran su visión en los bibliotecarios. En el fondo es muy interesante que no se hable tanto de los editores y sí de los bibliotecarios y libreros ya que, por contraposición o contraste se les reconoce su papel de mediación que seguirá cambiando y adaptándose.

Quizás todos estos anuncios de Google en este mes vayan en paralelo a las políticas de gratuidad. Todo lo propuesto por Google vuelve, hasta ahora, a morir en el formato y en el soporte: un pdf para imprimir. ¿Puede alguien proponer algo más creativo y sugerente?

Sigue habiendo gato encerrado.

Editores y libreros no son lo mismo. Un error que se vuelve a repetir

Hace unas fechas comentábamos el, en nuestra opinión, error cometido por Enrique Dans al confundir libreros con editores. Hoy volvemos a ver el mismo error en un medio que debería ser más cuidadoso y en el marco, también, de un tema delicado: El Correo en relación a la aprobación del nuevo modelo de préstamo de libros de texto por parte del Gobierno Vasco.

A algún periodista le vamos a mandar a repetir examen en septiembre.

Texto al que nos referimos:

LOS LIBREROS

Los editores, que se habían mostrado contrarios al préstamo porque auguraban que traería graves consecuencias al sector, tendrán que implicarse en el proceso. En su proyecto, Educación establece que no se podrá, lógicamente, escribir en los textos escolares. Por ello, deberán publicarse los ejercicios prácticos por separado. Tontxu Campos explicó ayer que otra de las razones por las que se había establecido un plazo de siete años para la implantación de la gratuidad era dar tiempo a las editoriales a que se adapten al proceso y sufran los menores perjuicios.

Así, seguimos sin saber, al mismo tiempo, la incidencia sobre el sector librero.

Asturias, País Vasco y libro de texto. 1

El Gobierno del Principado anuncia que va a adoptar la modalidad de gratuidad de “cheque escolar” o, para ser más claro: los libros los reciben los padres, no los centros. Dicha medida parece agradar a padres y libreros y no a los sindicatos. Habrá que ver qué prima para los padres que militen en los sindicatos o para los libreros o trabajadores de librerías que también lo hagan: su perfil de padre o librero o su perfil sindical.

Este modelo con todas sus variantes posibles es el preferido por el sector en general. Lógicamente las librerías desean que dicha entrega de libros se haga a través de las red de librerías.

En el País Vasco no parece que ese sea el modelo propuesto, sino que, aparentemente se adoptará el modelo de libros para los centros.

Los libreros han anunciado, según ha recogido algún medio la pérdida de 1.500 puestos de trabajo. Este dato merece una reflexión y, quizás, un poco de historia.

Quizás, el primer detalle que conviene señalar y que los libreros deben aclarar en su reflexión es cómo aceptando la gratuidad que supondrá, lógicamente, unos menores ingresos o, incluso nulos por el libro de texto se podrá asegurar el futuro de aquellas librerías en las que el libro de texto es una parte importante de su facturación. El modelo de gratuidad, frente al modelo de préstamo no soluciona, en principio, este problema.

Se repite, en esta ocasión, la lentitud en la capacidad de decisión. Los procesos de gratuidad o préstamo era algo que se veía venir. Es francamente curioso que dos de las Comunidades Autónomas que han entrado más tarde en estos procesos hayan sido Euskadi y Cataluña. No tengo clara la razón, pero me llama la atención.

Los datos manejados, pérdida de 1.500 puestos de trabajo no sé de dónde han salido pero me parecen francamente exagerados.  Veamos algunos datos con sus fuentes.

Según el estudio de Comercio Inbterior de 2004, el último publicado, las ventas de libro de texto en España por el canal  librerías, obviamos lógicamente las cadenas (Casa del Libro, Corte Inglés..) que no tendrán problemas de supervivencia son de 334 millones de euros, el 48, 5% del total, 689,85 millones de euros.

Los datos manejado habitualmente por el Observatorio de la librería que viene siendo realizado periódicamente por la CEGAL sitúa como término medio la necesidad de facturar por puesto de trabajo para que pueda ser mantenido una cifra cercana a los 120.000 euros, 20 millones de las antiguas pesetas. Por explicar un poco esté dato ya que, a primera vista, esos 120.000 euros puede parecer una cifra que deje un gran beneficio por detrás habría que señalar que de esos 120.000 euros que el librero vende, tiene un margen bruto del 25% lo cual nos daría una cifra de 30.000 euros. De ese margen bruto, que no ganancia hay que pagar sueldos, seguridades sociales y todos los gastos de local, bien sean alquileres, créditos, leasings, mantenimiento, inversiones…….

Si hicéramos caso a las cifras ofrecidas por los libreros del País Vasco nos encontraríamos que la pérdida de 1.500 puestos de trabajo supondrá que se dejarían de facturar 180 millones de euros en el País Vasco. Pensar que en el País Vasco se comercializa más del 50% del libro de texto, recordemos que las ventas por librerías son de 334 millones de euros, no es creíble.

Veamos qué nos puede aportar otra fuente de información como es el estudio que también con cierta periodicidad elabora el Ministerio de Cultura.

Mañana seguimos con esto que hay que cambiar de actividad.

Libreiros, libro de texto y preocupación

Los libreiros gallegos con mi amigo Xaime a la cabeza andan seriamente preocupados con las consecuencias de las medidas tomadas por la Xunta en relación al libro de texto.

Señor Touriño, quizás debería recibirles o por lo menos contestar si es que no quiere hacerlo.

Están intentando moverse para ofrecer una respuesta y alternativa lógica a la situación creada sin previo aviso.

Por otro lado ha llegado a mis manos un interesante estudio de una editorial que se supone estará también en las mesas y en las cabezas de los responsables políticos gallegos sobre los costes económicos de la implantación de la gratuidad en función de los modelos que se escojan y los porcentajes.

A través del mismo se puede constatar algo en lo que yo, personalemnte hasta ahora, no había caído y cuando lo ves dices ¡qué burro eres Barandiarán!: los sistemas de préstamos directo tienen unos costos encubiertos que la Administración no está interesada en sacar a la luz francamente importantes tanto por la necesidad de dotar de personal para realizar dicho trabajo como por la necesidad de implementación informática, manipulado, etc.. que la convierten en comparación con algunos modelos de cheque-libro en una alternativa más cara dejando a parte las posibles valoraciones que puedan merecer ambos sistemas en relación al cuidado y uso de los libros.

Los políticos y el sector tienen un nuevo elemento de reflexión, aunque uno piensa que con lo que gusta a algunos usar alfombras ya habrán metido estos costes debajo de alguna.

Libreros o dependientes

Quise regalar Lolita a una amiga, ni tan nínfula como la protagonista, ni tan madura como Humbert Humbert. Acudo a una gran librería, busco entre sus estanterías. Nada, no la encuentro ni en tamaño de bolsillo. Me extraña. Pregunto a un, ¿cómo llamarlo?, ¿librero?, no, digamos a un amable dependiente: “Por favor, estoy buscando Lolita, de Nabokov”. Y él, con profesional amabilidad, me pregunta: “¿En qué género se inscribe?”. Le agradecí sus atenciones, salí de la macrolibrería, y me salvó mi querido librero Chus Visor. También me hubieran salvado Miguel Hernández, el histórico librero de la Antonio Machado, o Méndez u otros muchos de pequeñas o grandes librerías de todo el país.

Leído en el artículo de Javier Rioyo “Buscando Sodoma”

Librerías imprescindibles -2

No queríamos dejar la primera parte sin su contrapunto crítico y sus interrogantes que, también, hemos recogido en este blog.

Así, junto a Vargas Llosa y reconociendo el valor y la labor, hemos dejado abierto el interrogante sobre el futuro de la librería y junto a Carlos Sánchez responsable del Cerlalc hemos recogido algunas de las líneas de actuación que pasan por la formación, la información, la informatización y el rigor económico como bases necesarias.

Sin ello, todo lo anterior no será posible. y, si se quiere afinar más podemos tomar como decálogo amplio de cara al futuro el propuesto ya hace tiempo por Paco Puche, librero, pero que sigue manteniendo su valor como referente:

La librería deberá ser una empresa, con todas las exigencias que esto conlleva en el orden de la modernización, la financiación, la innovación y la promoción.
– Deberá tener toda la gestión informatizada y acceso …a toda la base de datos ISBN.
– Deberá manipular su stock con lecturas ópticas sobre código de barras.
– Deberá tener capacidad de dar crédito, usando medios propios o ajenos (tarjetas de crédito, tarjetas inteligentes, ventas aplazadas, cuentas de librería…).
– Deberá promover ventas a los clientes potenciales que no frecuentan la librería por medio de mailings, catálogos, visitas……
– Deberá abrirse a productos complementarios y alternativos al libro, dentro del ámbito de la información, la comunicación y la cultura.
– Deberá mantener un inventario con dos tipos de libros: de fondo (de escasa rotación) y novedades y best sellers (de mucha rotación).
– Deberá tender hacia algún tipo de especialización, aun en el caso de que se trate de una librería general.
– Deberá promocionar los libros de calidad (creativos).
– Deberá preocuparse de la formación continuada del personal que trabaja en ella.
– Deberá promocionar su imagen en el medio al que se dirige.
– Deberá usar sistemas de venta por impulso (promociones especiales, saldos, ocasiones, etc.).
– Deberá abrirse a sistemas de préstamos e intercambios.
– La librería ha de llegar a ser un lugar de acogida, de encuentro y de intercambio de información.
– Deberán desaparecer todo tipo de barreras y se deberá permitir el acceso fácil a los libros, así como a su hojeo sosegado.
– Deberá tener espacios para sentarse y poder conversar. No debemos olvidar que vamos a sociedades de ocio y agorafilia.
– Deberá cuidarse el valor estético del conjunto para que la acogida resulte cálida y agradable.
– Deberá dejarse al público circular sin otra intervención que la que él mismo requiera.
– Con una presencia en las actividades culturales y del libro que se promueven en su entorno.
– Realizando actos propios: de presentación de libros, exposiciones monográficas, lecturas de cuentos, de poemas…
– Deberá propiciar el paso de los niños por la librería, en colaboración con los colegios.
– Deberá mantener en stock de forma permanente las grandes obras escritas del pensamiento, las ciencias y la literatura, para ser un instrumento de incitación permanente, y de manera particular deberá difundir los libros que contribuyan a hacer una sociedad más libre, justa y solidaria.
– La librería deberá ser un centro de información sobre los libros, facilitando referencias individuales o por temas, y poniendo a disposición del público su sistema de acceso a la base de datos bibliográficos, amén de catálogos y periódicos de todo tipo.
– El librero deberá ser un agente de información caliente, recuperando el carácter de presciptor y recomendador de libros y asegurando con esta actividad una clientela fiel.
– El librero deberá ser un agitador social con su presencia activa y beligerante en el entorno urbano y social circundante, a través siempre de la cultura, y por medios relativos al libro.
– El librero deberá estar abierto a fórmulas de cooperación con otras librerías en orden a mejorar su eficiencia y a promocionar la cultura, y asimismo, dispuesto a colaborar en defensa de la profesión a través de las asociaciones pertinentes.
– Para este tipo de librerías habrá un lugar en el futuro. (Francisco Puche; Un librero en apuros. Memorias de afanes y quebrantos; Genal; pag. 45-46

Librerías imprescindibles -1

Susana Reinoso recoge en su artículo de La Nación la referencia que una guía realiza a la librería Ávila como espacio imprescindible de visita.

A lo largo del tiempo hemos ido recogiendo en este blog referencias varias de libreros que, por motivos distintos puede merecer la pena visitar. Quizás, en este mes de agosto más tranquilo es un buen momento para hacer un pequeño recopilatorio de los nombres aparecidos y para señalar después algunos de los motivos o características que hacen y permiten que jueguen ese papel referencial.

Vamos a empezar por una no citada hasta ahora, pero que nos sirve de hilo conductor de algunas más como es la librería Rayuela de Málaga. La Federación de Editores lleva ya años otorgando el Premio Boixareu a librerías que aportan algo significativo en este mundo del libro y la cultura. Entre otras han sido premiadas, perdón por las que se me olviden, las siguientes: Robafaves, Babel, Proteo-Prometeo, Oletvm, Cervantes,Quorum, La Tralla, Polifemo y algunas que se quedan en el tintero casi con seguridad, pero que podemos completar con la colaboración de los lectotes. Entre todas ellas hay, en mi opinión, una característica común que es la referencialidad bien cultural, temática o de variedad de fondos.

Sigamos, por otros citados en el blog. Así, recientemente, hablábamos de El Buscón en Venezuela como lugar de encuentro con el libro, de Marcial Pons al apostar, entre otras cosas por los libros sobre libros, como librerías que aportan un plus en dos sectores, turismo-viajes y cine, muy relacionados y cercanos al soporte, las librerías con huella que intentan ser claros referentes y tejer redes de complicidad entre ellas y su entorno para un mejor trabajo y servicio, Cálamo como referente de las “librerías de cabecera”

Algunas características

La bibliodiversidad
Las personas
El fondo
La cercanía
La información
La referencia
Difusor de ideas
La presencia en el medio
La crítica
Dietista
Buscador empedernido
Defensor de la salud mental de los lectores
Actitud de atención a todos los públicos

Ambas listas, la de las librerías y la de las características pretenden ser sólo sugerentes y quedan abiertas a nuevas ideas y nombres para la ampliación y enriquecimiento de las mismas.

Libreros y promoción de la lectura

Leo con cierta sorpresa, todo hay que decirlo, las declaraciones de Gloria Mañas, presidenta del Gremio de Libreros de Valencia, que no de la Comunitat Valenciana, en relación a la competencia desleal que parecen suponer las campañas institucionales de promoción de la lectura.

La postura que parece mantenerse por Gloria Mañas plantea algunos interrogantes y conclusiones que pueden no dejar en muy buen lugar a los libreros:

1. ¿Lectura es igual a compra de libros?. ¿Se es consciente de que el 50 por ciento de la población sigue sin leer y que será raro que entre a las librerías?.

2. ¿Existiría el actual porcentaje de compradores sin campañas de este tipo?

3. ¿Las Bibliotecas deberán dejar de existir porque permiten la lectura gratuita? o ¿deberán los lectores de las bibliotecas pagar un canon que la administración deberá dar a los libreros por libros no comprados?

4. ¿Son los libreros los que tienen que vender en todas las conferencias que se monten con escolares y si no se vende no se puede regalar ningún libro?

5. ¿Qué acciones positivas proponen los libreros para superar esta cultura de la queja?. ¿Qué proyectos atractivos son capaces de presentar los libreros?. ¿Deberían ser pagados, esos proyectos, con fondos públicos si luego su finalidad va a ser la compra de libros que, algunos, podrían leer e interpretar como el lucro de los libreros?

Todo ello tampoco quiere decir que a uno le gusten todas las actividades y programas que se realizan bajo los paraguas de los Planes de Fomento de la Lectura, pero de ahí a hablar de competencia desleal y no denunciarla donde hay que denunciarla de verdad es hacer un flaco favor al valor de las palabras y de la lectura.

Siempre he tenido la perversa sospecha de que la manera más eficaz de fomentar la lectura sería prohibir los libros por decreto-ley, relegándolos a la más absoluta clandestinidad. (Ángela Vallvey)

Papel del librero

Durante mucho tiempo, había sido capaz de captar las señales, acoger la novedad, pero ahora, decía, lo que cambia ya no cambia de la misma manera. Sin embargo, bajo la avalanzha de la mercancía textual, la marejada de productos efímeros, paradójicamente denominados “libros”, la muchedumbre de individuos que escriben y se hacen llamar escritores, el librero seguía intentando extraer el mineral raro, con constancia y firmeza. Y su memoria, al igual que su cuerpo, engordaba. …(Pierre Péju; El librero Vollard; Tropismos, pag. 49-50)

Libro mercancía

Durante mucho tiempo, había sido capaz de captar las señales, acoger la novedad, pero ahora, decía, lo que cambia ya no cambia de la misma manera. Sin embargo, bajo la avalanzha de la mercancía textual, la marejada de productos efímeros, paradójicamente denominados “libros”, la muchedumbre de individuos que escriben y se hacen llamar escritores, el librero seguía intentando extraer el mineral raro, con constancia y firmeza. Y su memoria, al igual que su cuerpo, engordaba. …(Pierre Péju; El librero Vollard; Tropismos, pag. 49-50)