El libro en euskera

Los comportamientos victimistas a veces resultan patéticos. Algo de esto creo que está pasando con el abordaje que se está haciendo del libro de texto en la Comunidad Autónoma del País Vasco.

Leo con asombro que la industria cultural en euskera corre un serio peligro por el tratamiento del libro de texto. Su viabilidad queda comprometida con el préstamo de textos que impulsa educación.

Y, me permitirán que me dé la risa.

No nos gusta el sistema de préstamo y además el aplicado en la CAPV es de los que menos nos gusta, sino el que menos. Pero de ahí a convertirlo del culpable de la posible desaparición de la industria en euskera hay algunos pueblos que pasar.

El propio término es curioso: “industria del euskera” ¿qué se quiere decir con esto? ¿qué mensajes nos quieren vender? ¿No existe la creación y dicha industria fuera de la escuela? ¿no existe la posibilidad como ocurre en otras lenguas de la existencia de agentes editoriales y libreros que cultiven la creación en euskera sin tener que estar atados a los designios de las políticas relacionadas con la escolarización y la educación formal?

¿No será un mayor peligro las políticas de subvención concedidas por la Consejería de Cultura a obras que luego no aparecen por ningún sitio pero que llenan los bolsillos de algunos editores?

¿Morirá el euskera sin industria? ¿EITB no es parte de la industria del euskera o los editores la consideran sólo industria audiovisual?

Que una industria cultural o una parte de la misma intente patrimonializar una lengua y su futuro en función de cómo les vaya a ellos su negocio es no sólo peligroso  sino de mirada muy estrecha.

Lo más triste es que el único dato que dan del deterioro de la industria del euskera es la disminución de la cifra de facturación. La calidad importa poco. Lo que importa son los ‘euros’.

Acuerdo sobre la aplicación de políticas de gratuidad en Andalucía

Está  claro que siempre es bueno que la administración y las partes implicadas o por lo menos parte de ellas firmen acuerdos.

Hace poco más de una semana.

El sector del libro, editores, distribuidores y libreros, han firmado un convenio marco con la Junta de Andalucía. Está bien porque así cada uno sabe a qué atenerse.

Pero cuando lo leo y releo no sé, por ejemplo, qué sacan en claro del mismo los distribuidores y los libreros.

Libro de texto, lenguas minorizadas y grandes grupos

Se va acercando el fin de curso y van apareciendo algunos informes sobre la campaña anterior y los diversos tratamientos que recibe el libro de texto en los niveles obligatorios de escolarización de cara a llegar a los alumnos en un estado que reconoce la gratuidad del sistema educativo.

Recogemos dos referencias una sobre el último informe sobre el modelo gallego y otra más reciente la incidencia que tienen las políticas de gratuidad sobre las lenguas minorizadas.

No dejan de llamarme la atención las afirmaciones de Olatz Osa representante de Elkar cuando afirma que “les editorials o desapareixeran o es concentraran dins de grans grups editorials”. La pregunta sería ¿esa constatación y esa evolución se considera positiva o negativa? La práctica de Elkar en este sentido, no la teoría, es clara: buscar situaciones, casi, de monopolio en todos los elementos de la cadena del sector. ¿Es esto positivo sea en euskera o en castellano?.

Los grandes grupos también pueden existir en una ‘lengua minorizada’. Dos ejemplos: Planeta en catalán y Elkar en euskera.

Galicia, gratuidad y consenso

El libro de texto y las políticas de préstamo y gratuidad vinen siendo los últimos años un ‘campo de batalla letrado’ entre la administración, los padres y los distintos subsectores del sector del libro.

Parece que en Galicia han avanzado algo. Que la administración, los editores y los libreros salgan, al parecer, moderadamente satisfechos después de una reunión es mucho.  Quizás otras Comunidades y los sectores de otros lugares geográficos debieran tomar ejemplo.

Aún con todo, leemos también vía Brétemas que la administración gallega  asfixia económicamente a las librerías. Tendría gracia que por el impago de la administración no hubiera después librerías para llegar a acuerdos.

¿No debería dar la administración ejemplo con su diligencia en los pagos más que con sus retrasos que, en muchas ocasiones la convierte casi en amago de morosa?

Navarra y la gratuidad del libro de texto

Parece que en estos temas no funciona ni la foralidad ni la especificidad del Reyno.

El modelo que tiende a probarse es el ya existente en algunas otras Comunidades Autónomas.

Me ha resultado particularmente interesante la abstención de Nafarroa Bai y la explicación de la misma que podemos encontrar en este artículo de opinión. Sobre todo porque pone el dedo en la llaga en relación a tres temas que se siguen dejando de lado con una falta de responsabilidad que asombra:

1. El canal de distribución

2. La no necesidad del libro de texto  tal y como se entiende para el desarrollo adecuado del curriculum escolar

3. El papel que puede jugar el material complementario

Sería de agradecer una postura más radical por parte de algunos partidos políticos y una reflexión al mismo tiempo más seria sobre el acto educativo formal en edades obligatorias.