Cuándo empezará a ser tomado en serio en el mundo del libro el subsector del libro electrónico

Más Congresos no supone necesariamente más relevancia.

El titular con el que Winston Manrique referencia parte de lo vivido en Barbastro en días recientes tiene su miga.

Dice así:

El sector del libro electrónico pide al mundo editorial unir fuerzas para contrarrestar la gran oferta de la red

Parece que en el mismo se estuviera reflejando que son dos conjuntos que ni siquiera fueran disjuntos y que tuvieran que buscar algún punto de encuentro que no existe. Como, si hasta la fecha, no se conocieran.

Y hay algo de verdad en esa frase. Mi propia vivencia de algunas de las ediciones y por lo que cuentan de las que no he ido parece que lo que podríamos denominar la presencia de personas que representan la historia y la parte más tradicional del sector no ha sido habitual en el mismo ni por el número ni por la representación en un espacio en el que en cambio las personas que juegan o jugamos, me incluyo, el papel de analistas y que nos dedicamos en muchas ocasiones a sobrevolar o a ofrecer ‘servicios’ auxiliares al modelo tradicional son las que más presentes se suelen hacer.

Su modo de nacimiento y evolución posterior

Convocar a la unidad desde la aparente minoría y como situándose fuera del sector no me digáis que no suena a izquierdismo, eso sí con aires de vanguardia, transnochado.

Yo creo que el tema para empezar a hablar es sencillo: poner los datos, antes que los metadatos encima de la mesa.

Ya lo dijo Manuel Gil: “El futuro de la industria pasa por compartir datos”.

Pensando en el mercado español propongo como borrador inicial la siguiente matriz de datos a compartir para saber quizás con más claridad en qué terrenos jugamos o en qué terrenos juega cada uno, suponiendo que los terrenos sean distintos. Así con esos datos, sobre todo si se ofrecen de varios años sabremos de qué hablan después los porcentajes.

Papel Libro electrónico Audiolibro app otros formatos
Número de empresas editoras
Número de empresas distribuidoras
Número de empresas comercializadoras
Número de títulos
Número de autores
Número de productos
Facturación en España
Facturación exportación
Empleos editores
Empleos distribuidores
Empleos comercialización
% lectores x soporte

 

Creo por señalar algo que se debería incluir todo. Es decir que cuando hablamos de papel, hablemos de todo el papel y cuando hablemos de libro electrónico hablemos también de todo.

Toda aportación será bienvenida.

 

Facturación por tipo de soporte de libro en Estados Unidos. El papel sigue teniendo el peso fundamental

Comparando los primeros nueve meses de 2016 y 2017, el peso de los formatos en Estados Unidos es el siguiente:

2016 2017
ebook 16,32 15,40
Papel 70,68 69,71
Audiolibro (descarga) 3,58 4,51
Otros (cartoné, audio con soporte) 9,43 10,38

Las variaciones, con un claro predominio del papel, no superan un punto porcentual. Podemos pues, hasta la fecha considerarlas prácticamente imperceptibles.

El audiolibro

Y hablamos de Estados Unidos.

Diego Moreno: la sofisticación está en el papel.

Dos afirmaciones contundentes sobre la palpabilidad por parte de Diego Moreno que leo hoy en El País gracias a María Jesús Espinosa de los Monteros y  que comparto en el doble sentido de participar de ellas y de haceros partícipes, si queréis.

  1. “Yo fui de los primeros abanderados del libro digital. Ahora creo que no lo hemos hecho bien ni los editores ni la industria en general. No hemos hecho nada nuevo. Sólo hemos copiado lo que ya hacemos en papel. Y al mismo tiempo, y esto es lo más revelador, en el papel cada vez somos más sofisticados”.
  2. “Los libros son ante todo compañía. Tú puedes entrar en una librería y aunque no compres ningún ejemplar, te vas a llevar algo”.

Que no me falte la compañía del libro en papel

Hoy, por un hecho acaecido ayer, fui consciente de cómo casi de manera inconsciente van generando un poso en cada uno de nosotros determinadas situaciones y cómo, en algunos de ellos, determinados objetos se convierten en, casi, compañeros inseparables.

En los últimos años y a lo largo de ellos por motivos diversos me toca tener que ‘salir corriendo’ para acabar llegando a un espacio donde sólo me aguarda la espera de la que nunca se sabe cuánta será la duración.

Me he dado cuenta que junto a el móvil, las llaves del coche y la cartera, siempre me acompaña un libro de papel.

Se convierte en el objeto de compañía para hacerme más llevaderas las horas.

No tengo, está demostrado que se puede vivir sin él, un eReader o lector de textos electrónicos. Sigo aferrado al papel para estos trances.

Sí tengo, en cambio, recuerdos que unen libros en papel, donde cada uno es distinto, a momentos de espera vividos. Cada momento tiene su libro y cada libro, su momento.

En ese esperar, donde las páginas van pasando o, a veces, se mantiene quietas y silenciosas como las buenas compañías que saben cuando sólo tienen que estar, hay ocasiones que una frase o un texto me llama la atención de una manera especial.

Ayer, casi como si el escritor estuviera interpretando la actual realidad política española, leía…

-algún día sería interesante analizar a las figuras históricas con ojos de médico y buscar la úlcera de estómago tras las grandes decisiones y tomas de posición de la historia- (Sándor Márai; Lo que no quise decir; Salamandra; pag. 129)

 

Al final, todo quedó en un susto que ya pasó.

Tendré, en cualquier caso, un libro más para recordarlo.

¿Qué, cómo y cuánto se está editando? ¿Nuevas tendencias?

Tres pinceladas que ya veremos si marcan tendencia.

1. Parece que la edición de ebooks en el 2013 se estanca y la de libros en papel baja un 15%. Que la edición en papel baje normal, pero que la edición de ebooks que es casi ‘recién nacida’ se estanque ya es como para darle una vuelta.

2. En estos primeros días de enero los isbn registrados en soporte papel siguen siendo claramente mayoritarios. Analizando aquellos formatos en los que han sido registrados hasta la fecha más de 10 títulos estos son los resultados:

isbn2014El 83% sigue siendo papel-papel. O sea, es lo de siempre lo que marca la tendencia real al parecer.

3. De los nuevos agentes que hasta hoy se han dado de alta todos son autores-editores. ¿Será reflejo de la crisis que afecta a las empresas, pero mantiene intactos los egos autorales?

¡Viva el libro de papel!

A través de los paradigmáticos me reencuentro con Paco Puche y sus lecturas impertinentes pero siempre pertinentes y atinadas.

En esta ocasión, como en tantas otras, merodeando alrededor del libro y dando algunos toques de atención en torno a las profecías autocumplidoras falsas tejedoras de futuro. No dejéis de leer los seis argumentos a favor del libro en soporte papel que deja caer…en la segunda parte de su artículo.

Cuando el libro de papel te deja tirado

Esta es una de las cosas que me encanta de “este mundo blog”. Vas enredando por ahí. Pillas una perla o una reflexión o una curiosidad y de repente llega la contraperla o la contrarreflexión o la contracuriosidad. No como opuesto, sino como nuevo elemento que enriquece la reflexión o la sugerencia y ayuda  a volver a poner las cosas en un “nuevo” sitio.

Recogíamos hace poco una referencia hacia el soporte digital que, como nos recuerda Millán, también pueden pasar con el papel.

Estupendo porque nada es perfecto y sigue quedando espacio para mejorar.

Me quedo con la moraleja de José Antonio: Moraleja: nos encantan los libros bien hechos, vengan como vinieren…