La buena literatura

Hoy ha sido un día de reunión en reunión.

Fructíferas y agradables todas.

Por quedarme con alguna me quedo con la del mediodía.

Siempre puede existir la capacidad de sorprender o de proponer lo inesperado y eso es bonito. Crea incertidumbre, duda, pero detrás se palpaba una ilusión.

Como hemos andado en ese trasiego hablando de libros y lectura, con comida incluída, disfrutando de cigarro liado por otras manos, siempre tiene un signficado especial lo que pasa de mano en mano, no quiero dejar pasar una referencia de Félix de Azúa sobre la buena literatura.

Si la línea ensarta un lector, la bella página cubierta de líneas ha hilado un público. Un público que no es ni de hoy ni de mañana, porque el escritor quiere que su lector sea eterno (y en algún caso lo consigue). Ese lector es la única razón de ser de la escritura cuando ésta pasa a llamarse ‘literatura’, hasta el punto de que sólo podemos llamar buena literatura a aquella escritura que añade un lector nuevo, no una repetición, a la cadena. Jave Austen los añadió a su manera y Proust a la suya. Machado inventó lectores magníficos, pero, aunque modestos, los que inventó Campoamor no son en absoluto desdeñables. (Lecturas compulsivas. Una invitación; pag. 15-16)

Cultura, literatura, conocimiento y diversidad

Existe algo, no menos fundamental, y que bastaría por sí mismo para justificar que la cultura ocupase el centro de nuestra escala de valores. Se trata de la forma en que puede ayudarnos a manejar la diversidad humana.

Esas poblaciones de orígenes múltiples que se codean en todos los países, en todas las ciudades, ¿habrán de seguir mucho más tiempo mirándose a través de prismas deformantes: unos cuantos tópicos, unos cuantos prejuicios ancestrales, unas cuantas imaginerías simplistas? Me parece que ha llegado el momento de modificar nuestras costumbres y nuestras prioridades para atender al mundo en que estamos embarcados. Porque en este sigo no hay ya forasteros, sólo hay ‘compañeros de viaje’. Nuestros contemporáneos, vivan en la acera de enfrente o en la otra punta del mundo, sólo están a dos pasos de nuestra casa; la forma en que nos comportamos los afecta en su propia carne; y la forma en que se comportan ellos nos afecta a nosotros en la nuestra.

… si deseamos que la diversidad humana se traduzca en una coexistencia armoniosa y no en tensiones que generen violencia, no podemos permitirnos ya conocer a ‘los demás’ de forma aproximativa, superficial y burda. Necesitamos conocerlos de modo sutil, de cerca, y hasta diría que en su intimidad. Y eso sólo puede conseguirse mediante su cultura. Y, de entrada, mediante su literatura. En ella quedan desveladas sus pasiones, sus aspiraciones, sus sueños, sus frutraciones, sus creencias, su visión del mundo que los rodea, su percepción de sí mismo y de los demás, incluida la que tienen ellos de nosotros. ( Amin Maalouf El desajuste del mundo; pag. 204-205)

Literatura en transformación

La nueva técnica novelística se basa, en general, en la idea de que ya no es el escritor quien capta el mundo (como objeto del conocimiento), sino el mundo el que capta al escritor (como objeto de su pulsión sin límites); no obstante, esta concepción provoca trasformaciones devastadoras en la llamada literatura, en esa rama del arte que va vegetando con dificultades cada vez mayores. Ese arte extrae su última inspiración del hundimiento increíblemente vertiginoso del nivel de los hombres, pero el imparable hundimiento pronto barrerá toda inspiración… salvo la de la destrucción. ¿Quién habla ahora de literatura? Registrar los últimos estertores, eso es todo. (Imre Kertész ; Yo, otro. Crónica del cambio, pag. 91)

Literatura con retraso

 

No sé si a veces los escitores utilizan a sus personajes para dejarnos caer visiones personales de la situación.

Acabo de terminar de leer dos mujeres en Praga y me encuentro con el siguiente texto:

 La literatura del siglo XXI será literatura industrial o no será. Es curioso que mientras el resto de la realidad se encuentra en la era posindustrial, la literatura apenas acaba de entrar en el mercado. Vamos con cien años de retraso, pero nunca es tarde. (Juan José Millás; Dos mujeres en Praga ; Espasa; pag. 30)

¿Lo pensará Millás?

Blogs y literatura

Ya que andamos en vísperas del encuentro Blogs y libros creo que viene bien recoger una de las últimas aportaciones pilladas en ciberescrituras sobre tres experiencias relacionadas con blogs y literatura.

Ayer charlando con Julen, en medio de tranquilas señoras que nos permitían mantener una pausada conversación acorde con el ambiente, por cierto algunos hoteles disponen de unos espacios excelentes para la charla, me aportaba la visión “triángulo” en relación a este fenómeno, el de los blogs y los encuentros donde parece que pueden existir siempre como tres patas que indica, quizás tres momentos que no estadios del proceso y la posible relación:

– el wiki que puede ayudar a estructurar información

– el momento de encuentro

– la lista de distribución donde pueden ir mensajes más rápidos, informales, divergentes….

Algo parecido ocurre, por ejemplo, en la experiencia de Aprendices. Quizás en breve seamos capaces de verlo en otros ámbitos, pero….. depende casi todo de las personas.

Libro y contenido

Libro no es igual sólo a papel. La R.A.E. dixit

Libro no es igual a literatura. La Industria editorial dixit.

De hecho, algunos de los grandes grupos editoriales se han construido al margen de la literatura que ha funcionado, en algunas ocasiones, como “guida” visible del pastel. Así el libro de texto ha servido para crear industria (Santillana-Prisa-Alfaguara) o el “contenido científico” para ser deglutido por grandes empresas (Aranzadi-Thomsom; Praxis-Wolters Kluwer).

Sobre las peculiaridades de estos últimos se reflexionó también en las Jornadas de la Edición en el Siglo XXI.

No todos podemos ser escritores

Manguel ha hecho unas serias y duras declaraciones en las que pone encima de la mesa algunas reflexiones y afirmaciones de interés. Me han llamado particularmente la atención las siguientes:

– Es una estupidez creer que las tecnologías facilitan el ser escritor

– Algunos editores aplican al libro las leyes del mundo de las salchichas.

– Publicar libros con fechas límite de venta quita lugar a la verdadera literatura

– La creación literaria es hoy más que nunca una actividad subversiva

“Ser humano quiere decir ser lector: alguien que se hace preguntas sobre el universo y quiere desentrañarlas a través de palabras que han sido puestas sobre la página por aquellos que han sabido construir una forma para esas preguntas”