No seamos ingenuos ante algunas de las propuestas de futuro para el sector

futuro_febrero_2017

Esta viñeta de El Roto creo que es un buen reflejo de las propuestas que algunas personas realizan sobre el futuro del sector del libro. Unas, alucinantes, y otras, quizás alucinatorias. Probablemente nos lleven al no-lugar o, lo que aún es peor, a ningún sitio.

Carlos A. Scolari señala con cierta claridad, en el reciente La lectura en España. Informe 2017 que resulta imposible realizar predicciones o visualizar escenarios más allá del corto plazo. Lo que sí se puede hacer es analizar con detenimiento otras transformaciones precedentes de ese ecosistema para comprender su dinámica. (185; Carlos A. Scolari).

Vivimos un momento, como señala Rüdiger Safranski, que es como si estuviésemos en un volcán en erupción porque está moviéndose todo. Es por ello quizás más sugerente intentar comprender el hoy y el corto plazo en relación a lo precedente que intentar, que siempre es posible, plantear un futuro sin pasado y, casi, sin presente.

Hay, quizás una pregunta importante a hacerse ya en el hoy, pero que da la sensación que genera miedo al abrir un vacío sin aparente respuesta.

Acerco la misma duda metódica, la pregunta quizás sin respuesta, que se plantea Evelio en La reinvención de la… ¿”biblioteca”? donde parece que queremos atisbar un futuro sin saber cómo nombrarlo y que nos vale lo mismo si pensamos en bibliotecas o en libros.

¿en qué momento podemos decir que la “reinvención” se ha convertido en una “redefinición”?

La duda sobre cómo y qué nombramos no es nueva y, se suele decir, que lo que no se nombra, no se conoce.

Quizás lo que ocurre en algunos de los planteamiento futuribles e interesados de algunas personas es que nos quieren imponer sus intereses. No está de más recordar el ‘aviso a navegantes’ de Alvin Toffler que recoge Lorezo Soccavo:

Si vous n’avez pas de stratégie, c’est que vous faites partie de la stratégie de quelqu’un d’autre.

Así que mientras unos se atreven a afirmar lo que vendrá, otros, quizás con más modestia, fruto del conocimiento, nos ofrecen con más humildad algunas ideas para ‘mirar el futuro’.

Termino con una cita de Sherry Turkle en su libro En defensa de la conversación, que me parece sugerente:

No hay que subestimar nunca el poder de un nuevo objeto evocativo. La historia del uso que hacemos de las tecnologías que nos permiten llevar un registro de nosotros mismos o un registro cuantificado para reflexionar sobre nosotros está todavía en sus albores. Utilizados intencionadamente, pueden dar lugar a una reflexión que nos acerque a nosotros mismos. Pero no pueden conseguirlo por sí solos. Las aplicaciones te pueden dar un número, sin embargo, solo las personas pueden aportar una narración. La tecnología puede exponer el mecanismo, pero es la gente quien tiene que encontrarle un significado. (101)

Esforcémonos pues por crear nuestras propias y múltiples narraciones que pueden también ser compartidas.

 

Digitalización, diversidad y emancipación

Estoy disfrutando mucho con el último número de Trama y Texturas, el 17.

Cada vez que recibo uno, ahora que ando algo más distanciado de su día a día recuerdo con cierta claridad la cena en la que empezó a tomar forma este proyecto lo que me produce una cierta nostalgia y alegría al mismo tiempo.

Por cierto poco a poco se va abriendo hueco la revista en distintas plataformas y con distintos precios.

– En papel a 15 euros

– En pdf variando entre 2,99 los de años anteriores y 5,99 los del año en curso

– Para iPad a 2,99 los de años anteriores

aplicándose con ello una política de precios que considero bastante razonable.

Pero vuelvo a un par de citas del último número que son una llamada de atención, un aviso a navegantes en ese siempre difícil equilibrio entre industria y cultura sobre el que Ramón Zallo en el número 78 de Ekonomiaz lanza un claro aviso:

Hay un doble riesgo. O bien que -en estos tiempos de adelgazamiento del Estado de nienestar- la política industrial y la política cultural no se proyecten sobre la cultura como tal, sino preferentemente sobre ese lado de los valores creativos añadidos que buscan diferenciar y “vender” la imagen de todo producto o servicio. O bien que las políticas culturales se sacrifiquen en aras a las políticas puramente industriales, en lugar de que interactúen puesto que la cultura necesita apoyos también desde las estrategias de I+D+i.

– Los intereses comerciales están explotando la tecnología digital para acotar una parte importante de nuestro acervo cultural común. (Robert Darnton)

– Ahora bien, frente a las maniobras comerciales, sobre todo de Google, Amazon y Apple, podríamos -e incluso diría que deberíamos- preocuparnos por saber si la edición digital resultará en este siglo tan emancipadora como lo fue la imprenta en su día. (Lorenzo Soccavo)

Trama y Texturas 17

Me vine de Madrid con ella bajo el brazo.

El índice

SUMARIO

01_Chifla

02_Intonso

03_a la inglesa

04_a la holandesa

05_a pasaperro

06_Encañonar

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