BBK Live… Para quien viene de visita, algunas sugerencias muy personales

En esta casa el tema de los festivales musicales, su conocimiento, presencia y disfrute recae más en Alex que en un servidor.

Pero sí me voy a permitir señalaros para el entretiempo festivalero algunas alternativas, no muchas para que no os empacheis, de espacios y lugares que a mí me resultan agradables para el picoteo, el cometeo o el paseo y que reflejan ambientes distintos…

Empecemos por el ejercicio…

Propuesta llana. Una ‘Ruta urbana por la Ría de Bilbao‘ que podéis acortar y alargar a vuestro antojo utilizando los puentes.


Una segunda. Con un poco de altura, pero sin deslomarse. Bilbao Artxanda, siguiendo a tu aire el ‘anillo verde’. te permitirá algo muy bilbaino como es la posibilidad de contemplar Bilbao sin tu presencia o con tu ausencia cercana.

Para el ‘pica pica’ de carácter más informal…

El Casco Viejo en su conjunto y la Plaza Nueva en particular no son malos sitios para perderse. Y esta sugerencia de lugares para el pintxo no está mal. De los ahí incluidos, servidor es un enamorado del Txangurro gratinado de El Globo. Acercarte al mismo te permitirá además moverte por el más ‘estirado’ centro de la ciudad.

Y dentro de ‘el Casco’ hay dos sitios en la misma calle uno con tradición y otro más modernete que me gustan muy mucho…. El Café Lago patroneado ahora por Boni lleva ya más de 40 años dando pica pica y merienda a los bilbainos y a los que se acercan. Pedir sus croquetas de chorizo, sus torreznos o lo que os venga en gana…El Baster, en la misma calle correo, pegadito a la trasera de la catedral es otro punto donde os resultará difícil encontrar mesa, pero tened calma y pedir cualquier cosa que se os antoje de la barra, alguna de sus variantes de vermut y su ‘tortilla express’ que me vuelve loco, loquito.

Para el ‘come come’ más tranquilo, ahí van tres sitios.

El más ‘golfo’ y atrevido, Dando la brasa, que superó en su momento la ‘prueba de fuego’ del ‘dame de comer’. Os pemitirá además acercaros a Bilbao la Vieja y San Francisco…

La novedad del ‘precio fijo y menú ajustado’ que ya se ha asentado, el Kokken, al ladito del Ayuntamiento en la antigua Plaza del Gas y del que he hablado por aquí en más de una ocasión.

Y más formal, pero en el que si vais varios, podéis hacer un más que razonable ajuste de precio, Los Fueros, donde el joven equipo capitaneado por Paul Ibarra, te da de comer o de cenar de 10, como recientemente han comprobado un equipo de profesores ya curtidito, que me hicieron la ola cuando me vieron por la Plaza Nueva por habérselo recomendado.

Dos pinceladas más, para no empachar.

Si quieres un momento dulce, mis ojitos actualmente son para el Charamel. Son un gusto, dulce, fresco, ahora con sus helados que todavía no he probado, y variado…¡Déjate aconsejar!

Y la copa sosegada mirando a la ría o dejando que la ría te mire siendo además estas fechas y el BBK Live debe ser en La Ribera.

Y ¡Disfrutad!

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Lectura gourmet

Quizás este inicio de semana viene influenciado por las ricas croquetas de chorizo de Pamplona del restaurante Los Fueros que tomé ayer de aperitivo en una media ración compartida y acompañadas con un txakolí Itsasmendi 7 y un verdejo de Marqués de Riscal.

Unas croquetas gourmet, pensadas para personas con gusto delicado y exquisito paladar.

En fechas recientes, el 21 de marzo para ser precisos, Antonio Rivero Taravillo dejaba caer como quien no quiere la cosa esta reflexión en su muro de  facebook:

El estado de la cuestión: hay poesía, prosa y, finalmente, subprosa que no tiene la calidad de esta y se disfraza de aquella. Es la subprosa la que con alguna excepción últimamente está en las listas, no vayamos a equivocarnos. No hay que cerrar los locales de comida rápida, lo que hay que hacer si se tiene paladar y ambición de salud es no entrar en ellos.

El viernes, en una sugerente e interesante sesión de trabajo reflexionábamos en algún momento sobre la importancia de cultivar y educar el gusto ya que no lo traemos de serie.

A primeros de marzo, el periódico Hoy titulaba: Los lectores gourmet mantienen a las pequeñas editoriales locales.

Servidor prefiere situarse más cerca de lo gourmet y sibarita que de los ‘locales de comida rápida editorial’ que pueden, por encontrar un símil, representar las cacareadas plataformas de autoedición que quieren convertirnos a todos en ‘cocinillas’ de la escritura.

Mejor poco, pero siempre rico, que la comida-lectura basura. Porque ni en comida ni en lectura da todo igual. Y ya puestos, la verdad es que prefiero cambiar de plato para cada lectura que no tener que tomar todo en la misma bandeja de autoservicio.

¡Buena semana!

Restaurante Los Fueros. ¡De diez!

Se suele decir que no hay dos sin tres.

Así que he esperado a la tercera visita para hablar en exclusiva de el Restaurante Los Fueros.

La primera vez pasé por allí acompañado de Manuel Ortuño. La segunda de amigo Luis y la tercera del también amigo, aunque nos vemos con menor frecuencia, Juan Torres, ‘morrofino’ madrileño, amante de las delicatessen, del buen comer, del buen beber y de la conversación.

Empezaré por el final que tiene su importancia.

Cuando en un sitio has comido a gusto, rico, tranquilo y bien atendido y además son capaces de imprimirte la tarjeta de embarque para que luego andes sin prisas, pocas cosas más se pueden pedir.

Así que Juan y un servidor nos hemos quedado bien a gusto y tranquilos sabiendo que igual la próxima vez, si es necesario, nos gestionan incluso el billete.

Uno es fiel a algunas tradiciones en su comida. Así que el menú ha empezado por unas estupendas anchoas marinadas

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para seguir con las ricas croquetas de chorizo de Pamplona que incluso puede que provoquen un viaje a Bilbao de Juan con su parienta sólo por degustarlas.

croquetasHemos continuado con una espectacular morcilla Izeko Rosi que es una demostración más de cómo reiventarse a consecuencia de la crisis; pero para esta lección vayan a Los Fueros y digan que se la cuenten

morcillaDespués, no nos puede faltar la merluza de la que ni ponemos foto porque perdería su frescura y suvaidad en este entramado digital. Y hemos terminado con su suave torrija.

torrijaTodo ello, siempre acompañado de un buen vino, buena atención. Fresca, joven, agradable, atenta lo cual permite disfrutar y acompañar a la comida o viceversa, como se prefiera, de una estupenda conversación.

Lo dicho. Muy, muy recomendable. A no ser que Don Juan piense otra cosa.

Paul Ibarra y su equipo son de diez.

Puesta de largo…. o presentación en sociedad. Temporada otoño-invierno

Leo por ahí que la puesta de largo se define

como el baile de gala que se celebra en honor a las chicas que cumplen dieciocho años, edad en la que perpetraba la entrada en sociedad de las muchachas o el pasaje hacia las relaciones sociales. De este modo, la puesta de largo, no sólo suponía poder asistir a fiestas o reuniones del círculo de amistades de los padres, sino además, el anuncio de la edad de contraer noviazgo.

Habrá que aclarar, por si acaso que ni he bailado, ni soy chica, ya he superado los 18 hace tiempo, rechazo cada vez más las relaciones sociales en su sentido de pasarela y creo que ya no me encuentro en la edad de contraer noviazgo.

Aún con todo ha sido una ‘puesta de largo’ de la temporada otoño-invierno

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que en mi caso requería:

  • Un espacio adecuado. Ha sido en Los Fueros. ¿Por qué? Dos motivos. Aquí comí con Manuel en su último aterrizaje por Bilbao y para mi contraparte de hoy es un es pacio con mucha carga de emoción y recuerdo en el que todavía no había estado tras su renovación.
  • Una buena compañía. No tiene por qué ser numerosa. Basta con que sea una persona  a la que se aprecia, se quiere, se respeta y con la que se disfruta de la comida y la conversación. Con él siempre, hasta la fecha, ha sido un placer disperso, diletante, atrevido, contracorriente en muchas ocasiones, creativo, original…
  • Una buena manduca. ¿La nuestra hoy? Media ración de croquetas de chorizo de Pamplona, media ración de buñuelos de bacalao, gambas a la plancha (tradición de este sitio), merluza frita con mahonesa de pimiento asado, y de postre Baldosa de torrija de brioche empapada en leche y canutillo de Bilbao relleno de coco, piña y demás delicatessen…
  • Un buen motivo. La presentación de la nueva imagen (vean la camiseta) en sociedad nos ha parecido suficiente. No sé qué habrá parecido a parte de la concurrencia presente entre la que se encontraban altas autoridades de la Muy Noble Villa.

Hoy que además me entero del premio concedido a Concha Quirós va también por ella y  por todas las libreras jóvenes y audaces que quieren y aman el oficio, que se implican en el mismo y que, incluso algunastienen también camiseta de superpoderes para puesta de largo.

 

Nota final. Si os pasáis por Bilbao Los Fueros es un sitio para papear muy recomendable.

 

Bilbao y alrededores. Espacios para charlar y trabajar tranquilos

Agosto entre semana en Bilbao y a las puertas de la Semana Grande se convierte en una ciudad relajada y de ritmo sosegado.

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Ayer a Manuel Ortuño y un servidor nos dio para un casi ‘empacho conversacional’ que fuimos desarrollando en distintos sitios que ayer se ofrecían tranquilos y sin agobios.

Vale también como una propuesta de espacios en los que un servidor se siente a gusto y bien tratado y cuidado.

El periplo incluyó al Café Bilbao en la Plaza Nueva, el espacio La Ribera que anda ahora en su primer cumpleaños en los bajos del Mercado, la comida en el remozado y agradable Los Fueros, una copa a media tarde en La Terraza de la playa de Ereaga y una cena final en Al-Txile donde como siempre Luis mimó al güero de manera especial.

Hoy seguimos porque todavía nos queda tajo. Haremos nuestro fin de fiesta con uno de los lectores más voraces de los títulos de Trama allí donde alguno pierde siempre la mirada a lo lejos.