Cuando cierra una librería…

Escrito desde la tristeza…

El miércoles nos enteramos del cierre de Semuret tras 118 años de vida, trabajo y servicio en Zamora.

El jueves, con más alcance mediático, lo cual no indica que la importancia real para los ciudadanos sea mayor, nos informaban del cierre de Los Portadores de sueños.

El viernes, tras 20 años de existencia, la librería-papelería Ortiz de Jaén cierra también sus puertas.

En Almendralejo y en Cuenca, por poner dos ejemplos, también ha habido cierres recientes.

Es muy triste que los cierres, algunos, y no las aperturas sean el trending topic en twitter. Es reflejo o bien de un pesimismo aceptado, o de pensar que será una realidad cada vez más presente. Quizás creamos que por manifestar nuestro dolor y pesar en twitter vaya a cambiar.

La realidad sólo cambiará si compramos en las librerías

En principio, es sencillo, en los grandes números. Bastaría con que 5.000 zaragozanos, un 0,75% de la población, 5.000 jienenses, un 4,35% de la población o 5.000 zamoranos, un 0,09% de la población comprasen, cada uno de ellos 60 euros, cuatro libros al año.

Facilitaría el asunto, para que esto fuera posible que los editores, antes de pensar en las plataformas y demás, que también, dejaran de comercializar directamente casi un tercio del negocio del libro en el comercio interior. Los editores, unos más que otros, deben dejar de ponerse de perfil con este asunto.

Y facilitaría también el reconocimiento que con las actuales cifras de facturación, aunque todos compráramos en librerías, como bien señala Jorge Carrión, el número actual de librerías es, siento decirlo, económicamente insostenible y esto, no lo van a solucionar terceros.

Es una lástima sí, pero es todavía peor vivir ciegos y cegados ante la realidad generando un proceso en el que las propias librerías se canibalizan.

Nada volverá a ser lo que fue. La mirada debería ser creo que con menos prejuicios ante posibles nuevas fuentes de ingresos y modelos. Actividades y cobro por ellas, convivencia con otros productos, comercialización conjunta de libro nuevo y usado… cada uno sabrá.

Y, finalmente, quizás debamos de dejar de decir que ‘ las librerías mueren’. No. Las librerías cierran como tantos y tantos pequeños negocios. Las que cierran, lo hacen porque han dejado de ser rentables, porque hay quien ha llegado al final de su proceso vital y se jubilan, porque les resulta insatisfactoria la profesión o porque encuentran otro trabajo que les llene más.

La literatura no hará que abran. Los planteamientos económicos más serios quizás sí puedan hacer que luego, porque son sostenibles, sigan siendo focos de cultura, activadores de la vida ciudadana y dinamizadores del entorno.

La ecuación al revés, es difícil que funcione.

Paco Puche ya lo escribió hace años con claridad:

ha contribuido a la permanencia una doble visión de la librería como empresa
y como agente cultural, más de esto que de aquello, y siempre respetando los mínimos –
respetando la ecuación “ingresos mayores que gastos más amortizaciones”:
( I > G+A).
Como empresa:
A) Con una visión moderna:
– apostando por el papel como soporte
– llevando una correcta administración
– usando las nuevas tecnologías con precocidad
(fax, cd-rom, informática, etc.)
– cuidando la formación y atención humana
B) No siguiendo la lógica del beneficio sino la de:
– la perdurabilidad: I > G+A
– la atención al cliente
– la creación de un mercado fiel: clientes con cuentas de librerías
– la satisfacción en el trabajo y con el trabajo
– y la del mantenimiento riguroso del precio fijo
C) Fiel a sus principios fundacionales, adaptados a la conciencia de los tiempos, que concretamos en:
– atención a los trabajadores: en sueldos y consideración
– reparto del tiempo de trabajo: 36 horas semanales
– consideración de los socios capitalistas:
*dándoles oportunidades laborales (33% trabajadores)
*repartiendo algunos beneficios
*situándolos en su esfera de decisión: asamblea general
– preocupación ecológica:
*bajo consumo energético
*uso de papel reciclado
*separación en origen de las basuras
*no utilización de productos químicos clorados
* y promoción libros de ecología
– presencia en la ciudad:
*colaboraciones en actividades, publicaciones, etc.
*apoyo y fomento de causas justas
*edición libros locales, en colaboración
Como agentes culturales:
– Haciendo de la librería un lugar de encuentro.
– Colaborando con la ciudad, como hemos dicho.
– Respetando la arquitectura del lugar.
– Leyendo y recomendando libros.
– Haciéndonos, por ósmosis, parte de los libros: 25 años entre
libros no pasan en balde.
“Todo está en los libros, incluidos nosotros”(Francisco Puche; Un librero en apuros. Memorias de afanes y quebrantos; Genal; pag. 49-50)

¡Sigue habiendo muchas librerías abiertas!

Conspirar debe estar en el adn librero

Hace tres años, más o menos, escribí en este blog a cerca de conspirar y conspiraciones.

Decía entre otras cosas: Es difícil que las conspiraciones se hagan desde el centro, desde el poder. Al igual que los movimientos sociales deben surgir desde aquellas personas y grupos que el día a día se les hace irrespirables y esto raramente ocurre entre los ‘poderosos’.

En estos días La Conspiración de la Pólvora, y sus conspiradores respectivos, andan celebrando su primer año de existencia.

//platform.twitter.com/widgets.js

conspiracionpolvoraAyer, Miqui Otero, escribía un sugerente artículo en El Periódico que llevaba por título La conspiración de los libreros, en el que se podía leer: los libreros de estos tres establecimientos, y también de otros donde he brindado en esta gira como Los Portadores de Sueños de Zaragoza o Literanta en Mallorca, entienden que su librería es casa: esconden aquel cojín que hoy no pega y aquel ‘best-seller’ que los avergüenza un poco, pero enfocan con su mejor lámpara su libro favorito y apuntan con un pizarrín una cita que han leído hace poco.

Ayer, también, como si fuera, ¡quién sabe!, una casualidad o una conspiración, Inés Martín Rodrigo en el ABC nos hablaba de Portadores, como siguiendo la estela que Miqui había marcado.

Y Eva decía: Ser librero no es un trabajo: es una forma de vida.

La conspiración siempre impregna todo. El oficio que se desarrolla en la librería también.

Hoy, casi como si el círculo conspirador se cerrara y tomara una cierta perspectiva histórica, escribe Carles Geli en El País en otro espléndido artículo:

Els atemptats de la ultradreta a les acaballes del franquisme a llibreries o magatzems editorials van ser notables. A l’abril de 1973 cremaven els dipòsits de l’editorial Nova Terra; només quatre mesos després era assaltada la redacció de la Gran Enciclopèdia Catalana i incendiada la Central de Llibre Català. El 1974, eren els locals de Distribuciones de Enlace. La llibreria Cinc d’Oros, entre d’altres, va ser objecte de diversos atemptats.

En qualsevol cas, aquests actes no van fer arronsar els punts de venda de llibres, que en els primers i incerts anys de la democràcia van constituir una notable xarxa de dinamitzadors del moviment veïnal i van actuar de reconstituent de la memòria històrica i cívica.

Quizás, las librerías de verdad, siempre han sido conspiradoras y han adaptado sus ‘movimientos conspirativos’ a la realidad histórica que les ha tocado vivir. Si aceptamos como posible el planteamiento que ayer recogía de Xavi Fina sobre la cultura como espacio de conflicto , puede tener cierto sentido pensar que las librerías, algunas, son un buen espacio para conspirar y pergeñar la conflictividad desde la palabra y el pensamiento; aunque esto les sitúe en muchas ocasiones en los siempre interesantes  y complejos márgenes y en la contracorriente.

Quizás estas sensaciones movieron ya hace años a escribir a Antonio Basanta lo siguiente:

Mi experiencia personal y profesional me ha demostrado todo lo contrario. Y con rotundidad que, sin una red tupida, profesional y dinámica de librerías, la construcción de la sociedad lectora se torna en un objetivo inalcanzable. Que sin la presencia de lo que vosotros representáis, en términos de independencia, pluralidad, libertad y pasión, condiciones todas ellas fundamentales para que la lectura exista leer en plenitud se convierte en una utopía o en un fraude.

Ojalá siga habiendo casas conspiradoras para los lectores.

Cegal empieza una nueva andadura con Juancho Pons como presidente

dialibrerias_vermundo

Tras muchas idas y venidas, finalmente Cegal se ha dotado de savia nueva y de una nueva Junta Directiva que presidirá Juancho Pons.

¿Las valientes que han dado un paso al frente?

 

Tiempos nada fáciles y por ello nuestro ánimo, felicitación y respeto a quienes se han atrevido a dar un paso al frente.

Desde aquí tendrán nuestro apoyo, la propuesta,  crítica y constructiva y nuestra disposición y guiño.

Así se presentaba tras la elección Juancho Pons:

Queridos Asociados,

Soy Juancho Pons, el nuevo presidente de CEGAL, elegido ayer lunes 23 de marzo, en la Asamblea General que tuvo lugar en la sede en Madrid.

Llevo varios años colaborando en distintas juntas directivas de CEGAL, primero hace un tiempo con Fernando – Nani – Valverde como presidente y desde hace un año con Pilar Gallego en la junta que surgió en marzo de 2014.

Soy el representante de CEGAL para la presencia internacional y quien os envía – y espero que os lleguen e interesen – los informes periódicos sobre EIBF – European and International Booksellers Federation – y he sido el tesorero este último año. Sí, yo reclamaba las cuotas periódicamente, siento haber tenido que ser quien hacía la tarea desagradable en estos tiempos en que todos los gremios y asociados estamos un poco ahogados.

Y ahora me ha tocado dar un paso adelante, uno más, para presidir una nueva junta con los siguientes miembros:

Seguir leyendo

 

Librería Cámara, premio Librería cultural 2014. ¡Qué contentos estamos sus clientes!

Ayer, coincidiendo con el Día de las Librerías,  fue un gran día, ¡viva la redundancia!, para algunas librerías.

Portadores de sueños, Premio Librería Cultural 2012, celebraba sus diez años de andadura. ¡Felicidades a Félix y a Eva!

Ellos dejaron la consultoría informática y aquí, por Bilbao, alguien abandonó la sociología para convertirse en tercera generación de una, sino la más, de las librerías más longevas de la capital vizcaína. La librería Cámara. Ayer se vieron reconocidos con el Premio Librería Cultural 2014.

Paréntesis para una crítica. No es de recibo que la información no aparezca cuando estoy escribiendo esto en la web de CEGAL.

En este blog, y vale para hacer un poco de historia, hemos hablado  con frecuencia de la Librería y de su historia. Hace tres años fue también galardonada como ‘Empresa de toda una vida’. Son de esos galardones que parece que pueden invitar al cierre, pero, no. Ahí sigue vivita, coleando, reinventándose y peleando que los tiempos no están para tonterías.

Las fechas son a veces caprichosas. Santi murió hace 10 años. Ni uno más, ni uno menos.

Ayer a la mañana me pasé por la librerías y pillé el último de Muñoz Molina, Como la sombra que se va. 

Me permitiré contar dos cuitas que ocurrieron en ese rato.

Mientras pululaba a mi aire, Javier estaba más para los medios, benditos medios que sólo hablan cuando hay premios y olvidan la cotidianidad.

Y sin querer, pero queriendo, escuché alguna cosa que me emocionó.

El recuerdo a la generación anterior, Santi, Ángel y Mari Carmen estuvo presente en la entrevista. La ‘buena música’ me recordó mucho a la charla mantenida con Imanol y Eneko de Garoa allá por el mes de julio.

Es cierto, como señala Pedro Ontoso, que la librería ha quedado en buenas manos.

Es bonito, también, que el vecindario se alegre

Elegante también la referencia de Javi a los clientes lectores en su entrevista radiofónica. Como bien señalaba, sin ellos no serían nada. Ya que son ellos los que compran, los que acuden a las actividades, los que a veces incluso sugieren o sugerimos, los que allí nos encontramos y parloteamos, porque la librería es de los lectores, no de los editores.

Cuando me iba le he dejado charlando con Jorge Carrión. Seguro que habrá una historia bonita de su mano.

Así que ¡Felicidades y a disfrutarlo!

Cara a cara

Leo el sugerente artículo de Federico Casalegno. Casi al final del mismo escribe:

La tecnología digital ha reinventado nuestras expectativas de permanecer conectados a expensas de renunciar a algunas de nuestras conexiones humanas más importantes, aquellas que se producen cara a cara.

¿Cuántas veces nos hemos comunicado digitalmente con alguien por espacio de un tiempo que podíamos haber dedicado a tomar un café juntos?

En estas últimas fechas he acompañado a algún editor  a tomar un café o lo que se tercie con algunos libreros. La constatación sigue siendo que no hay nada que supere al cara a cara.

No es algo nuevo, pero conviene constatarlo de nuevo de vez en cuando.

Señalaré algunas ventajas que he encontrado a sabiendas de que esta acción de buscar el encuentro supone más tiempo y más esfuerzo; pero ya existe hace tiempo el refrán de ‘quien algo quiere algo le cuesta’.

El café como metáfora del encuentro, que seguro encantará a Roger Michelena al otro lado del charco, permite:

– Dedicar tiempo con sosiego. Lo cual supone una doble elección. La nuestra al preguntarnos sobre con qué libreros queremos estar y la de ellos y ellas al aceptarnos y acogernos.

– Personalizar el encuentro y la charla. Al igual que podemos personalizar el café.

– Buscar el punto justo.

– Poner cara que, incluso, se puede tocar.

– Analizar los contestos y las relaciones.

– Saber, ¡qué importante!, que existimos.

– Re-conocernos.

– Y, ¡por qué no decirlo!, hacer negocios cara a cara.

Quiero hacer un agradecimiento explícito a aquellos libreros que nos han acogido. Y ahí van por orden de visita:

– Javi Cámara de Librería Cámara de Bilbao

– Nacho García Barredo de Stvdio de Santander

– Paz de Librería Gil de Santander

– Conchita y Fredi Quirós de Cervantes de Oviedo

– Félix de Los portadores de sueños de Zaragoza y

– Paco y Ana de Cálamo de Zaragoza

Tres fotos para el recuerdo

Los libros que ya están y casi son una excusa para la conversación en Cervantes

Cervantes_05_14Y nuestro paso por Zaragoza con Félix y a la entrada de Cálamo.

Foto0459Foto0461

Gracias a todos ellos por acogernos y acoger el proyecto y los libros con modelos y fórmulas distintas en cada caso porque, por suerte, todavía hay librerías que mantienen su singularidad.

Y ¡ya sabes! Cuando quieras nos tomamos un café.

 

Presentes y futuros de las librerías. 4. Libreros y libreras culturales

Hoy es un buen día para hablar de esta dimensión ya que a las amigas de la Libreríal Gil les entregan hoy el Premio Librero Cultural. En este caso sería más adecuado hablar en femenino y en plural.

libreria_gil

Allí estaremos para celebrarlo con ellas.

Este ha sido el úndécimo año que se concede este premio que nació desde el convencimiento de la puesta en valor de la acción cultural en la librería como un hecho diferencial.

Seguir leyendo “Presentes y futuros de las librerías. 4. Libreros y libreras culturales”

Portadores de sueños

Dándome el jueves un paseo madrugador por Zaragoza antes de afrontar una reunión con gente de barcelona, Zaragoza es un excelente punto para reuniones entre Bilbao y Barcelona, me encontré con una librería para mí desconocida, pero cuyo nombre a esas horas y lo que pude entrever más allá del escaparate que, como debe ser, permitía ver el interior del espacio me atrajo de manera inmediata.

Se llama Los portadores de sueños. Nombre que me resulta atrayente por lo que tiene de atrevido, de enlace con una de las facetas que el libro puede llevar consigo siempre que seamos capaces de captarlo, por su dimensión de futuro y creación y porque, por lo que me contaron posteriormente, refleja la idea y el espíritu de lo que sus promotores quieren llevar adelante.

Relacionados

Los portadores de sueños (Gioconda Belli)