Lenda en Bertamirans. Una librería con encanto

“… De todos los libreros con los que tuve oportunidad de hablar, aquel era el más sensato. Al menos entendía su librería, entendía su labor como librero y, por encima de todo, entendía que volverse un despachador de libros a la larga le condenaría, pues siempre habría alguien capaz de tener más libros y despacharlos más rápido…” (Manuel Dávila; Los territorios del libro)

Al rescatar esta entrada del blog El lector que llevas dentro descubro, en primer lugar, una población, Bertamirans de 7.000 habitantes cerca de Santiago de Compostela que no conocía.

El segundo descubrimiento, más gozoso todavía es que allí existe una librería: Lenda.

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Si, según dicen los datos y los ratios no es sencillo mantener una librería en poblaciones de menos de 25.000 habitantes, hacerlo en una de 7.000 es para quitarse el sombrero.

Iria y Óscar llevan ya 10 años con el proyecto que, probablemente, encontrará poco eco más allá del de sus clientes, su comunidad de compradores, habituales.

Es por ello y porque sé además que conocen y se han interesado por la Revista Texturas y por algunos títulos de Trama Editorial por lo que quiero hacerme eco de algunas de sus reflexiones que destilan sentido común a raudales:

  • Uno decide ser lanzarse de lleno a esto cuando se da cuenta que su relación con los libros es importante porque un librero antes que esto es lector.
  • Aprendemos más de nuestros propios clientes que de nuestras lecturas.
  • Hay muchísimos libros y cada uno hay que tratarlo como una individualidad y tiene que se tratado en un proceso de selección, recepción, etiquetado, ubicación en las estanterías que provoca que haya mucho más trabajo del que se pueda pensar.
  • Nosotros oímos muchas expresiones como “¡Qué trabajo más bonito!” “¡Me encantaría ser librero!” y siempre pensamos, y cuando tenemos confianza lo decimos, que se vengan un par de semanas a trabajar con nosotros para que vea que es un trabajo precioso pero que tiene este “lado oscuro”.
  • Nuestra fórmula está centrada exclusivamente en el libro y me gustaría decir que BUENOS LIBROS porque nuestra técnica se basa en hacer una selección lo más amplia posible pero con un criterio de calidad.
  • Creo que las cosas se están reubicando y a veces las estructuras más sólidas son las más modestas, las que no tienen más pretensión que responder al entorno inmediato y dar servicio al barrio en el que se ubican. Cuando las cosas se hacen con cariño, sentido común y criterio económico pues no tienen por qué desaparecer.

Acceso al artículo completo de Chema Fernández en El lector que llevas dentro.

#ApoyemosANuestrasLibrerías.

Librerías. Las personas y su formación son importantes

sello-calidad-librerias-logo-postSigo merodeando en torno al sello de calidad de las librerías. Doy un vistazo a lo que teóricamente Madrid ya tiene implantado y desconozco si hay alguna librería que se ha puesto ya a la tarea y tiene su sello como ‘Librería de referencia cultural’.

Me llama la atención que no hay prácticamente en el mismo ninguna referencia al elemento formativo de las personas que trabajan en la librería.

Y esta llamada de atención se me sigue cruzando por un lado con la lectura de Vers la fin des librairies? donde más adelante, pag. 42, vuelve a aparecer la formación no como algo necesario, sino como indispensable.

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“Librero, un oficio que se aprende”

Por el otro lado siguen coleando las preguntas de Dávila en sus Territorios del libro y que en su página 15 escribe:

Antes… se podía hablar con distintos libreros que tenían distintos gustos y que poco a poco ayudaban no sólo a la adquisición de libros, sino a la adquisición de un perfil de lector que acompañaría al que compraba libros por el resto de su vida (sí, vale incluir aquí cualquier apelación a la nostalgia que puedan imaginar). Hoy es una suerte si el que te atiende en la librería puede hacer mucho más que buscar en una computadora y traerte un libro que seguramente tú ya buscabas porque se haría una película o algo parecido. El futuro trajo consigo la desaparición del librero: hoy en día es más importante tener experiencia en ventas que haber leído a Proust, por mucho que leer a Proust destruya la mente de uno…

Para los que compran libros debería ser imperativo que las librerías tengan un personal diseñado para acercarlos al libro y no solo para ofrecerles algún distintivo que les permita ser identificados por la empresa como elementos que aportaron lo suficiente para cumplir la cuota del mes.

Y me reconcome la duda de si algo de esto se tendrá en cuenta en los sellos y demás marcas derivadas o nos fijaremos sólo en lo objetual como si las personas no importaran.

Cuidado Ada Colau… no todas las librerías tienen interés cultural

¡Qué miedito me dan las medidas del café para todos!

Buenas iniciativas se pueden acabar convirtiendo en intrascendentes.

El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado que ayudará a las librerías con rebajas fiscales. La pregunta que automáticamente me viene a la cabeza es: ¿A todas?

¿Incluso a esta de las que nos hablaba ayer Ovidio Paredes?

Siento deseos de ponerme a gritar y de decirle antes que una persona que está trabajando en una librería debería echar un vistazo de vez en cuando a los catálogos de las novedades.

Entiendo que entrarán en este juego de rebajas las librerías, de nuevo, de viejo, de segunda mano, de medicina, de cómics, infantiles, para tercerad edad… ¿El criterio será la licencia municipal?

Iremos viendo cómo se mide el interés cultural. terreno resbaladizo.

No se me entienda mal. No digo que no me parezca sugerente e interesante la medida, pero creo conocer un poquito el funcionamiento de la clase política y nadie pondrá el cascabel al gato sobre quién tiene o no tiene interés cultural.

Y sería francamente interesante saber qué entienden las librerías, la administración y los ciudadanos por interés cultural.

Manuel Dávila en su espléndido Los territorios del libro deja algunas pistas:

  • El librero del futuro es la piedra angular de la librería del futuro. Sin una idea clara de cómo será este librero, no importa la inversión en mobiliario o tecnología que se haga en una librería, será siempre insuficiente.
  • ¿Qué trae consigo el librero del futuro? La capacidad de presentar verdaderamente al cliente dos opciones de librería: la que despacha (que no requiere en realidad el factor humano) y la que atiende (capaz de despachar y al mismo tiempo plantar compras inmediatas o futuras en el cliente).
  • El verdadero trabajo del librero, y lo único que garantizará su existencia en el futuro, es la posibilidad de la venta sugerida, personalizada, arriesgada y con un alto índice de satisfacción. Es ahí donde el algoritmo no puede ser mejor que un librero, simplemente porque el algoritmo sólo puede presentar unas cuantas opciones de primera instancia.
  • Las librerías del futuro serán aquellas donde las mejores recomendaciones, los mejores empleados, las mejores estrategias de marketing sean capaces de converger y presentarse de la manera más simple e intuitiva al lector. Todo aquello
    que es imposible generar a través de una pantalla deberá vivir de manera natural en el mundo analógico. Dejaremos el negocio de los libros y entraremos al negocio de los lectores.

Y vino Manuel Dávila y nos cambió unas cuantas preguntas

Los territorios del libroEl Boomeran(g) realizaba recientemente una breve reseña de Los territorios del libro de Manuel Dávila.

Yo he terminado hace unos días su lectura, acompañada de mis ‘hojas de notitas’ que suelen ser la demostración, en mi caso, del ‘libro leído’. Al mismo tiempo, la cantidad de las notas tomadas, del interés, los interrogantes, dudas o sugerencias que el libro me ha producido.

El libro de Manuel me parece provocador y clarificador en la medida en que las preguntas que nos hacemos nos ayudan a buscar nuevas respuestas y su lectura me ha generado dudas y preguntas.

Creo que todo ello, además, con un Liber reciente cobra incluso más sentido para quizás desde la óptica del libro constatar que la gestión del mismo y su futuro es compleja.

Que, además, en determinados momentos, te muevan un poco o un mucho el foco de la reflexión me parece importante y esto Manuel lo consigue con frecuencia.

Ahí va pues la primera píldora-cita que pone el dedo en la llaga del no saber qué es un sector y que genera un río revuelto para ‘ganancia de los pescadores’ amantes de los discursos generalistas.

El problema es que en una industria como la del libro, que empieza por la esquizofrenia de no saber si vende conocimiento, cultura, estatus, entretenimiento o productos, era muy fácil que un sismo debilitara todas las estructuras actuales… Lejos de las ideas de los futuristas que hablan de la tendencia final del libro, estamos los jugadores del partido que tenemos en nuestras mentes, decisiones y estrategias la obligación de sobrevivir… Debemos ejercitar la autocrítica y entender que el lector y el escritor están dispuestos a vernos caer por este abismo y que lo merecemos. En muchos sentidos, tenemos que entender que la era de la industria ha terminado. (pag. 66-68)

Manuel Dávila Galindo.Los territorios del libro. Paradojas, aporías y desvelos.

Los territorios del libroHoy ya cerca del mediodía, a la vuelta del ir y venir hospitalario, me encuentro con el paquete que contiene  todos Los territorios del libro (paradojas, aporías y desvelos) gracias a Manuel Dávila Galindo.

Así que como está todo es suficiente abrir al azar para encontrarse perlas que no dejarán, por suerte, indiferente a nadie. Menos, sobre todo a los acomodados bienpensantes.

Aquí os dejo algunas.

  • Si la librería del futuro no encuentra su negocio principal en vender libros, quizás lo encuentre en la posibilidad de vender todo aquello que se relaciona a un libro sin serlo. (pag. 25)

  • (Refiriéndose a los editores)…Es extraño pensar que los grandes transportistas del conocimiento sean los primeros en negarse a recibirlo en su propia bodega. (pag. 41)

  • … Amazon tiene una única obligación legal y esta es con sus accionistas. Y sus accionistas no quieren ver su gran buque insignia hundirse por defender algo tan retrógrado como la libertad de expresión (49)

  • El lector está harto de las librerías, está harto de los editores, está harto de ser el único que no se beneficia comercialmente de esta relación con el libro. (pag. 89)

Creo que para contextualizar no estaría de más que leyerais el libro completo.

Con modestia, en Trama Editorial andamos de estreno

Nos ha costado, pero ya andamos trasteando en nuestra nueva web.

tramaweb

Viene, además con un libro nuevo de la colección Tipos móviles bajo el brazo. Los territorios del libro de Manuel Dávila Galindo Olivares.

Los territorios del libro

En breve, también, el próximo número de Texturas.

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