Cuando no se es capaz de pasar de la teoría a la práctica

Maite Redondo con su insistencia (1, 2) monotemática vuelve hoy a afirmar que: el CCC todavía se encuentra en el marco teórico.

Ya dice acertadamente el refrán que no hay peor sordo que quien no quiere oir, ni nadie más ciego que el que no quiere ver.

Yo creo que estos informes de progreso que a continuación enlazo no hacen referencia al marco teórico, sino a los proyectos, pero bueno puede ser que lo que esté en discusión sean los conceptos teórico y práctico.

Informe progreso Febrero

Informe progreso Marzo

Ya se sabe que para gustos están hechos los colores.

 

Cultura en construcción

Así titulaba Maite Redondo un artículo aparecido en Deia el sábado 25 de febrero.

Mucho habrá que construir de hecho para que no se confunda lectura con cultura a la hora de hablar de clubs o teóricos con operativos a la hora de hablar de planes. Mientras se piense que en los programas de Fábricas de creación sólo se tienen que ver edificios seguiremos igualmente constatando que en tiempos de sociedad de la creación y el conocimiento todavía algunos andan apegados a tiempos anteriores y quizás sigan viendo la construcción como el ‘boom’ del ladrillo para la cultura.

Distinto, y creo que esto sí merece la pena, para hablar de Cultura en construcción es la experiencia naciente de innkultura que celebró la semana pasada su segundo encuentro.

Julen define o describe bien lo que ahí se mueve cuando afirma:

¿Qué es #innkultura? Buena pregunta con dos tipos de respuesta. La primera es obvia: la exploración del territorio que conforman la innovación y la cultura. Pero el segundo tipo de respuesta descabalga ciertas intenciones: es la interpretación que llevan a cabo una serie de agentes inquietos de ese territorio. #innkultura no es tanto el territorio como los proyectos que acontecen (o pueden acontecer) entre esas personas que deciden que algo convendría hacer para ganarse el futuro.

Y lo sitúa en la tesitura de ‘movimiento’, de los agentes y de los proyectos alejado por lo tanto de las visiones quizás excesivamente institucionalizadas de la cultura.

En diversos debates y conversaciones he solido afirmar que las administraciones no ‘hacen cultura’. Son los diversos agentes y los ciudadanos los hacedores de la misma. A lo más que pueden aspirar los gobernantes es a hacer Política Cultural, pero la misma será imposible o vacía sin la interlocución con los ‘hacedores’.

Así cuando leo hoy que lo prioritario para Lassalle es Garantizar el acceso a la cultura, y eso significa no cerrar museos, ni bibliotecas, que no se deteriore ningún archivo. Hay una serie de elementos vinculados al patrimonio simbólico de la nación que no pueden ser perjudicados y que presupuestariamente no lo van a ser me pongo a temblar por lo que tiene de estático y por esa frasecilla colgada en medio de ‘elementos vinculados al patrimonio simbólico de la nación’ que también estamos acostumbrados a escuchar por estos lares.

No es probablemente tiempo para ‘polvo y telarañas‘ generado a veces por los propios sectores de la cultiura, en otros por las propias administraciones y en muchos más casos en cómoda comandita.

Es probablemente momento y tiempo para movimientos ligeros de equipaje y proyectos nuevos y participados.

Dudo en cualquier caso que propuestas de la derecha nacionalista sea esta española o vasca quieran apostar por estos caminos.

De la Innkultura a la Incultura el paso no parece excesivamente complicado. Todos debemos tener cuidado.

Qué hacer cuando una periodista miente

Tenía algunas notas ya escritas desde el 16 de noviembre y una nueva ‘información’, por llamarle de alguna manera que aparece hoy en Deia, me hace volver sobre el tema.

El código deontóligo de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España en sus principios en el punto 2 dice lo siguiente: El primer compromiso ético del periodista es el respeto a la verdad.

Algunas de las últimas noticias, no sé si este es el nombre más adecuado, aparecidas en Deia y firmadas por Maite Redondo han hecho que me surja una pregunta.

¿Qué hacer cuando una persona que dice dedicarse al periodismo miente?

Me queda la duda se saber si la mentira es intencionada, si es por desconocimiento de los papeles que se trae entre manos o si es porque actúa como la mano tonta al dictado de otras personas.

¿Qué hacer o qué decir cuando no se contrasta la información, ni siquiera dentro de su propia casa?

Las referencias informativas no son importantes ni espectaculares. Si midiésemos el impacto de la misma podríamos hablar de ‘mentirijilla’. Pero sí llama la atención el empeño en insistir una y otra vez sobre el mismo tema.

Alguien, los amantes de la teoría de que ‘es lo mismo lo que hablen de ti con tal de que hablen’, se sentiría contento y feliz al ver, por ejemplo, una página entera que abre la sección de cultura,  pero mi experiencia con otras personas, de distintos medios y colores, que se dedican al periodismo me dice que ésta, por suerte, no es la única forma de hacer y proporcionar información a los ciudadanos.

Bueno vayamos al grano o al granito.

Empecemos por el titular de hoy:

Lakua retrasa a finales de 2012 su Kulturklub, que no

verá la luz si hay adelanto electoral

No diré que es una mentira. Dire simplemente que ¡quién sabe!

¿Puede un titular basarse en una soble suposición? ¿La del adelanto electoral y la de quu quien gane las elecciones no va a llevar adelante el proyecto?

Me parece mucho suponer, pero tiempo al tiempo.

Si entramos en el cuerpo de la noticia que con ese titular no queda claro si nos va a hablar del adelanto electoral, del supuesto retraso del proyecto o de Kulturklub nos encontramos que más de la mitad de la misma se dedica a hablr de otros temas bajo el principio de: A dónde vas. Manzanas traigo.

Algunas de las perlas recogidas en el texto que paso a comentar:

1. …su departamento había decidido sustituir el Plan Vasco de Cultura impulsado por el Gobierno anterior por uno nuevo, el denominado Contrato Ciudadano por las Culturas (CCC). Hace aproximadamente un año fue presentado oficialmente a los sectores vascos y desde entonces, apenas se han realizado reuniones con los grupos de trabajo. En la actualidad, el CCC está en stand by.

Cierto que hay un plan nuevo pero quizás lo interesante sería saber cuántes de las acciones propuestas en el último documento de orientaciones del plan anterior no están recogidas en el nuevo plan y cuántas acciones nuevas no recogidas en el anterior sí se recogen en el nuevo. Dicho ésto la siguiente afirmación es curiosa: desde entonces apenas se han realizado reuniones. Yo sumo y sumo. Con las manos y la calculadora del ordenata y me salen en un año más reuniones y contrastes que en toda la historia del plan. En cualquier caso la periodista erre que erre: La mayoría de los proyectos estratégicos culturales han permanecido congelados durante muchos meses, antes de poner en marcha una política de hechos consumados o han sufrido retrasos: supresión del anterior Plan Vasco de Cultura. Quizás convenga señalar también que las orientaciones del nuevo plan que no plan se tuvieron en cuenta por parte del actual gobierno y sobre esas orientaciones y en concreto sobre la propuesta de acciones en él recogidas se estructuró, teniendo en cuenta la nueva situación el nuevo plan que se presenta de manera abierta y dinámica.

Hoy vuelve a insistir sobre los mismo como si no tuviera otra cosa de la que hablar. Hoy las ‘perlas informativas’ son las siguientes entre otras:

Dos años y medio después, Lakua ni ha consensuado el marco operativo del CCC ni ha actuado en programas reales. Curiosamente es el marco operativo lo que se ha consensuado y validado en febrero de este año, pero si Maite dice que No será que no.

– Esta segunda afirmación sí que es cierta: una industria que cuenta con 6.000 compañías y proporciona trabajo a 20.000 personas según, curiosamente, estudios que por primera vez se han hecho con este gobierno ya que hasta fechas recientes ni se sabía cuántos agentes había implicados ni cuántas empresas estaban en este mundo. Vamos que podrámos decir que antes se hizo un Plan sin saber a quiénes y a cuántos se dirgía el mismo.

– Otras perla: Y la realidad es que algunos grupos operativos sectoriales del Consejo Vasco de la Cultura han mantenido sus primeras reuniones de trabajo este verano. Maite nos adelanta el verano a mayo que es cuando terminó la primera ronda de reuniones de los grupos operativos sectoriales. Es cierto que hubo grupos que se reunieron en septiembre. Grupos de nueva creación ya que abordaban líneas no tenidas en cuenta en el Plan anterior.

– Otras más estupenda: No se sabe nada de la Ley de Acceso a la Cultura que Urgell anunció a bombo y platillo como uno de los ejes fundamentales y que se proponía aprobar en el período que va a durar el Contrato (2011-2012). Curiosamente el proyecto de ley ni siquiera está citado en el propio programa legislativo del Gobierno López. La comisión Interinstitucional del Consejo Vasco de Cultura desconoce incluso en qué consiste esa ley para poder pronunciarse.El mafrco teórico del CCC dice: el estudio de una propuesta de Ley Vasca de Acceso a la cultura que intente fijar un marco mínimo de compromisos por parte de las administraciones para dar respuesta desde lo público y en todas las áreas culturales a los requisitos mínimos que se han de establecer para favorecer un marco cultural inclusivo, plural, creativo y sostenible.

Y en ello se está., pero en fin siempre queda la duda de si no ha pasado como en esos juegos de dinámica de grupo que trabaja la técnica del rumor con un mensaje que se va distorsionando en la medida que va dando pasos en la cadena de información.

Lo que sí se puede decir con claridad es que Maite no se ha tomado muchas molestias en leer en detalle esos documentos que dice que tiene y que en gran medida ya han sido hechos públicos en marzo, abril, a principios de agosto, y a finales de septiembre.

Pero dejémosle creyendo que es ella la única que tiene los documentos.

Lo dicho: mentirijillas siempre basadas en fuentes anónimas. Lo más parecido a actuaciones como la del Ayuntamiento de Córdoba en relación a la capitalidad cultural de Donosti.