Marcial Pons, 70 años como librería independiente

Le leo hoy a Quique Pascual en Facebook:

Este año celebramos nuestro 70 aniversario. En 1948 Marcial Pons se establece, en Madrid, como librero independiente con la firme idea desarrollar un modelo de librería especializada.

Casualidad, por lo menos yo no lo sabía, aunque vaya usted a saber si M.O. se ha movido con su habitual discreción y sentido del tiempo, que en este número de Texturas aparezca la conversación que mantuvimos con Carlos Pascual.

En la misma se puede leer:

Más que nunca la librería tiene que ser atractiva y acogedora, traslucir una atmósfera de confianza que invite a romper las barreras del umbral. Ahí parecen recrearse muchas de las medidas de urgencia para remontar la crisis. Sin embargo, eso solo representa la punta del iceberg. De puertas para adentro es donde se debe afrontar el verdadero reto, de orden tanto estructural como reivindicativo. Porque el actual desafío, personal e intransferible, es que cada librero construya un perfil propio para su librería y que, además, lo defienda convencido de la causa. Esto implica potenciar los valores de lo individual en un marco de ensalzamiento colectivo de la profesión. Solo así podrá devolverse el prestigio social a las librerías, clave para una sana revitalización del sector.

Enrique Pascual escribió hace unos años en Fidelizar a través del oficio, leedlo entero, merece la pena:

Hay que tener claro qué librería queremos ser, distinguirnos del resto, que el público sepa que somos especiales (que no especializados obligatoriamente) por algo.

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 17. La pasión por el oficio

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

La pasión de todo librero por su oficio es como el valor en el ejército, se presupone. Nuestra actividad es, en muchos casos, monótona, porque los días pasan atendiendo tareas cotidianas que casi desempeñamos de manera autómata. Pero el error es caer en la monotonía, en colocar los libros, pasar el polvo, o atender a los clientes siempre de la misma forma, como el hábito cotidiano de afeitarnos o lavarnos los dientes. Los detalles son muy importantes, pues marcan la diferencia, y no se conseguirán si no se tiene pasión por las tareas propias de nuestro oficio. Crecer y mejorar todos los días supone un esfuerzo constante de mirar las cosas siempre desde ópticas distintas.

Cada día parece igual, pues las tareas esenciales se repiten pero, por otro lado, cada día es distinto pues entran clientes nuevos —o los de siempre pero con distinto humor—, recibimos nuevos libros, marcamos diferentes catálogos
de novedades, nos encontramos, en definitiva, con cientos de datos y estímulos diferentes que tenemos que estar preparados para absorber y que no lo lograremos si no somos apasionados de nuestro oficio. Yo disfruto de todos los días en la librería pues siempre afronto mi día como una sucesión de retos en los que debo mejorar mi anterior marca, como los atletas. Venderle un libro al cliente que nunca compra, conseguir que un cliente que ha manifestado una queja vuelva pronto y de buen humor, hacer que libros que parecen imposibles de vender, pero en los que crees firmemente se terminen vendiendo, sorprender a los clientes que lo saben todo con alguna novedad de la que no hayan tenido noticia, cambiar secciones de ubicación y conseguir que vendan más, hacer un escaparate que cause sensación son nuestros trabajos cotidianos pero planteados como retos. (Enrique Pascual; Fidelizar a través del oficio)

Las librerías en EDITA y Marcial Pons, una feria del libro todos los días

Carmen R. Santos escribía hace unos días en ABC:

Las librerías son las permanentes «ferias» del libro, lugares cálidos y acogedores, espacios donde se atesora una sabiduría de siglos. Como ocurre en Marcial Pons, un insustituible referente en el ámbito de las librerías especializadas.

Marcial Pons, lleva ya casi 70 años entre nosotros. Personalmente he podido disfrutar del conocimiento y saber de Carlos Pascual, Luis Domínguez y Quique Pascual amén de sentirme siempre acogido en sus librerías.

Y cómo ve Luis la librería. Él mismo nos lo dice:

«Las librerías han de ser puntos de encuentro, de intercambio de opiniones, de debate de ideas, abierto y plural. No es una cafetería, con todo mi respeto a quienes hayan optado por esa línea, que nosotros nunca nos hemos planteado… Una librería no es únicamente un bosque de libros».

La reflexión sobre la librería y su futuro también ha tenido su hueco en el Foro Edita recientemente celebrado en Barcelona.

James Daunt, responsable del reflotamiento de la cadena Waterstones, deja también algunas reflexiones sugerentes. En su momento, hace algo más de un año, ya recogimos otras.

  • Lo que determinará la calidad de las librerías será la personalidad del librero. Carlo Feltrinelli ya lo había dicho: Cada librería tendrá su propia historia, ligada a la personalidad del librero que la dirige. (Senior Service; Tusquets; pag. 249)
  • Evitar la tendencia de todas las grandes cadenas de controlarlo todo, estandarizar, despersonalizar. En la ropa eso funciona, en las librerías, no. Desde el lado más personal Carlos Pascual vino también a expresar lo mismo cuando escribió Una librería no es más que una idea en el tiempo. El texto sigue…una idea desarrollada por alguien que libremente ha decidido ejercer como librero. (en Memoria de la librería; Carlos Pascual, Paco Puche & Antonio Rivero; Trama editorial, pag. 26).
  • Las mejores librerías han de ser lugares donde los autores se encuentren con los lectores, donde se lea libros a los niños… El sentido de la librería es este vínculo con la comunidad.
  • Somos vendedores de libros físicos en librerías físicas. Allí es donde el librero tiene valor.
  • Las librerías independientes que tienen aquí, si no tuviesen el precio fijo, desaparecerían. Se eliminarían esos nodos de la vida cultural local.

Y ¿cómo ve el futuro Teresa Cremisi?

“Las más pequeñas o de una o dos personas no creo que puedan resistir; me parece que el futuro está en las que estén muy bien estructuradas, con una rotación de títulos inteligente, bien ordenadas con muchas secciones y un personal muy competente… Ahí puede estar la salvación: el director de una librería ha de tener un punto artesanal porque si sabe muy bien cuál es su público, sabrá qué puede querer…

Quizás junto a la filosofía de James Daunt, el tamaño para llevarla a la práctica sí importe.

 

Por qué los editores abren sus propias librerías

Escribí por aquí en marzo de 2014:

no es de extrañar que desde determinadas lógicas de mercado los editores independientes políticos también quieran hacer política independiente librera desde su librería. O, por lo menos intentarlo.

En julio, hace dos meses, me hice eco de algunas editoriales que abren librería.

No es un fenómeno exclusivo de España. En Estados Unidos también parece que se da, o, por venirmos más cerca y no cruzar el charco, en Polonia.

Me llama quizás la atención que el fenómeno esté tomando forma y concretándose entre aquellos que podríamos llamar ‘editores independientes’, aunque también algunos de los grandes hacen sus pinitos con estructuras y propuesta especiales a ‘modo de laboratorio‘ o con una línea clara de actuación como, al parecer, es el caso de Amazon.

Estamos pues, al parecer, lejos de los funerales libreros que algunos agoreros señalaban.

Es cierto que el fenómeno no es nuevo y de siempre han existido estas sugerentes figuras de mestizaje. Marcial Pons con más solera o Joker serían dos claros ejemplos

¿Los motivos? Supongo que muchos y variados. Ahí van un ramillete de posibilidades por las que se da este fenómeno abierto a nuevas incorporaciones y a la corrección e incluso supresión de alguna de las propuestas.

  • Considerar que hay fondos que no tienen la ‘debida presencia’ en las librerías.
  • El valor cada vez mayor que va tomando la presencia física como elemento de relevancia social. Estar en la red cuesta poco, lo palpable supone una mayor apuesta.
  • La oficina abierta casi como espacio de conversación y trabajo compartido y accesible.
  • Respuesta a la sensación de carencia de algunos títulos, no necesariamente coincidentes con el fondo propio, en la red librera.
  • Mayores márgenes de venta.
  • La necesidad de tener el pálpito de primera mano con el público y/o de poder encontrar desde la calle otro tipo de sinergias y actividades con otros sectores de la cultura.
  • Mayor incardinación (glocalización) de la marca…

Seguro en cualquier caso que todas ellas, como el resto de librerías y de establecimientos culturales están encantados con las nuevas medidas de supresión del IBI que como cantos de sirena empiezan a oírse por Valencia o Barcelona.

Creo que en este tipo de medidas conviene hilar fino fino de verdad. Por un lado, saber cuál es el impacto real de las mismas y, por otro, quizás más importante, tener una justificación, por el lado de la excepcionalidad o de la diferencia de valor, que no deje lugar a dudas, que yo las tengo si es ‘pan para todos’, del sentido de la medida.

 

Más librerías con sello de calidad que no aparecen en el mapa

Sin títuloCálamo (Zaragoza),  Quorum (Cádiz), Ecobook , Polifemo,  Kirikú y la bruja, Antonio Machado,  Marcial Pons (Madrid), El Bosque de la maga Colibrí (Gijón), Gil (Santander) y Canaima (Las Palmas de Gran Canaria) han pasado en fechas recientes a formar parte del club de las Librerías de calidad.

A quien lleve la página web correspondiente habría que negarle el sello de calidad porque ni siquiera se toma la molestia de tenerla actualizada y hacer que las librerías con el sello ocupen su lugar en el mapa.

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Historia de la edición en España

Nos hemos hecho ya eco por aquí de la espléndida obra editada este año por Marcial Pons.

José Antonio Millán ha escrito recientemente Babelia:

La primera buena noticia sobre esta obra es, por supuesto, su mera existencia. Que en esta época de edición institucional mortecina y editoriales comerciales entregadas a la búsqueda del beneficio inmediato se pueda publicar impecablemente un volumen erudito de mil páginas en papel biblia, es toda una hazaña. Muy significativo también es que la haya editado una empresa familiar, que empezó como librería especializada en Derecho y Humanidades y luego se convirtió en editorial. Sí: el conocimiento directo del público ha sido —y sigue siendo— la clave del complejo negocio del libro.

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La 74 Feria del libro de Madrid ya casi a la vuelta de la esquina

Estamos a 12 días vista del inicio de la Feria del libro de Madrid. El 29 de mayo será el pistoletazo de salida.

El excelente libro sobre Historia de la edición publicado por Marcial Pons permite echar la vista atrás y tomar un poco de perspectiva para darnos cuenta que hay muchas situaciones que vienen ya de hace unos añitos y que ahí parecen, con sus matices y requiebros, seguir estando estancadas.

No tengo ninguna intención de polemizar sobre ellas. Sí creo que es interesante constatar que hay ‘polvos y lodos’ históricos.

Situémonos hace 50 años o ahora….

DSC_0001Claro que si modificamos el punto de vista y pensamos todos en los lectores quizás algo cambiaría porque como deja entrever Guillermo Schavelzon con inteligencia Vender más libros no significa crear lectores.

 

Historia de la edición en España 1939-1975

Conversar con Carlos Pascual siempre es un placer.

Si por medio, además, hay libros y proyectos mejor que mejor.

Su conversar siempre es sosegado, inteligente y cercano. Ello se refleja también en el ritmo y el tino con el que trabajan en el ámbito editorial y en el librero.

En la primera quincena de marzo, si la memoria no me falla, me invitó a visitarle para darme a conocer la última joyita editorial de Marcial Pons Historia de la edición en España 1939-1975.

historiaedicionenespaña

Después de una primera ojeada, no me extraña que a Manuel Rodríguez Rivero le haya parecido el libro más importante publicado en lo que va de año. 

Jorge Navarro escribía también recientemente:

La historia del libro y de la lectura no solo es el relato de una de las vías fundamentales para canalizar nuestra cultura, su registro y su memoria, también es el relato de como esta se ha relacionado socialmente, se ha revelado o sometido al poder o ha logrado difundir y extender el conocimiento a toda la sociedad. Pero también es una historia de las circunstancias técnicas, políticas, económicas y de toda índole, por lo que la historia de la edición española es también la historia de España vista desde el ángulo de la cultura y de la forma en que los españoles la han gestionado.

He empezado su lectura con gusto y sosiego. Prometo y amenazo al mismo tiempo en ir haciéndome eco de la misma.

Dejo por ahora una pregunta en el aire: quizás contra Franco ¿se editaba mejor?

Siempre, en cualquier caso, el dilema borroso:

entre el dinero y la creación, entre las excelencias del texto y las ventas, entre la selección de textos o selección de públicos, sujetos al veredicto de la crítica o al veredicto de las ventas. Y en sus extremos, la pragmática actitud de vender un producto al dictado del mercado y la heroica actitud, como misión social del editor, de la divulgación intelectual. (pag. 24)

Historia de la compra de un libro con final feliz en una librería. ¡No podía ser de otra manera!

En este anteúltimo día del año ahí va un cuento de Navidad librero hecho realidad y que refleja, perfectamente, esta imagen

notengasmiedoorganizate

Tenía interés en un libro que podríamos calificar de rareza. Editado ya en el 2001 se podía considerar con un libro viejuno. Introducción al estudio de la lengua árabe de Ignacio Ferrando.

Amazon no recoge del mismo ni el precio lo cual quiere decir que nunca ha pasado por sus almacenes. Si alguien quiere ir de explorador que se anime a pedirlo. Yo he preferido moverme en el ecosistema librero.

Paseando estos días por Madrid me acerqué a La central de Callao donde tienen una sección de islamismo y de mundo árabe nada despreciable. Estuve charlando con uno de los libreros con el que pego la hebra cada vez que me dejó caer por allí y le pregunté por el libro.

No tenían ejemplares, pero a través de Todostuslibros vimos que había un ejemplar en Marcial Pons.

El sábado a la mañana me acerqué por la Marcial Pons de Bárbara de Braganza con la idea de saludar  a Quique y pedirle de paso que me confirmara si disponían del ejemplar que señalana Todostuslibros en la Marcial Pons de Humanidades.

Quique no estaba, pero la persona que me atendió se puso manos a la obra, primero para ayudarme a encontrar el libro en la base de datos, empecé dándole como autor Bernanrdo y no Ferrando…. Dimos con él. La base de datos daba un ejemplar y efectivamente el mismo estaba disponible en la otra librería. Así quedó reservado para que el lunes pudiera pasar a recogerlo.

El lunes a la mañana me acerqué por Marcial Pons y allí estaba no solo mi libro sino la conversación que pude mantener primero con Carlos Pascual y, posteriormente con Luis, un librero que sabe de lo que habla.

El cuento, según me cuentan, se ha repetido en fechas recientes con Todostuslibros también como mediación y con Katakrak como Olentzero dispensador del libro argentino querido por una persona cercana. Viajó felizmente de Iruña a Bilbo.

Javi Cámara en una reciente entrevista señala el valor del espacio y de la red.

En ambos aspectos las librerías, si quieren,son imbatibles. Me atrevería a decir que solo es necesaria, si existe ya una concienciación y se acepta, además, el juego profesional de que los ejemplares viajen,  una buena campaña de comunicación de las posibilidades de Todostuslibros hacia el usuario final y una actitud más proactiva por parte de las librerías para creerse que más allá del tamaño son en cada uno de los casos los espacios con más surtido de fondo de España.

Amazon nunca les podrá hacer sombra si coordinan su estrategia.

Y, colorín, colorado, este cuesto se ha acabado.

Nota final: Quien se decida a hacer este tipo de publicidad por lo comprobado y por lo leído en las redes parece estar virando en su modelo de negocio. La duda cada vez más seria es si ese proceso le va a llevar a buen puerto.

Presentes y futuros de las librerías.14. Quienes no son clientes qué argumentan

Seguimos tirando del hilo del estudio francés.

Ya hemos visto algunas pistas en entradas anteriores sobre tipos de clientes, nuestro nivel de conocimiento y la importancia de posibles imaginarios.

Hay que tomarse todo esto siempre con cierta calma y no generar a veces ‘falsos imperativos’ por datos descontextualizados.

Es claro también como ya hemos dicho y es importante tenerlo en cuenta que nadie tiene la propiedad de los clientes y que ningún cliente o casi ninguno es fiel al 100 por cien. Sólo el 20% declara ser ‘fielñ para toda la vida’.

También es evidente que hay muchas personas que no son clientes. Los primeros, los no lectores que a lo más pueden aterrizar de vez en cuando para comprar un libro de regalo para otra persona. En este sentido es interesante señalar que los dos tipos de libros que se llevan la palma en este segmento son los ‘bellos libros’ (35%) y el libro infantil (30%) cuya venta para regalo supera con creces a otros libros.

Las principales razones que dan los que no compran en las librerías son las siguientes:

– El 54% dice no tener cerca una ‘librería de proximidad’ (distancia física).

– El 36% señala el precio del producto (distancia de valor)

– El 16% dice que no encuentra los libros que desea (distancia de producto)

Vemos, por tanto y teniendo en cuenta siempre que raramente un cliente es para toda la vida que hay por lo menos dos motivos sobre los que se puede trabajar y de hecho en España hay una línea que quizás no esté suficientemente  explotada.

– Me refiero en concreto a ‘no encontrar’ el libro que se desea. En estos momentos la plataforma de Todostuslibros permite a los libreros y, por lo tanto, a los clientes el que cualquier librería asociada acceda a un fondo impensable en otros tiempo y que de hecho permite tener realmente la oferta más amplia. Hasta la plataforma de Amazon da ejemplo de ello. A nada que trasteemos en la misma buscando algún libro especial veremos que será más posible que la propia plataforma nos ofrezca la compra a través de una librer´´ia que que sea servido por Amazon. Hay aquí, por lo tanto, una importante línea de trabajo.

– Respecto al tema de valor es un elemento de valor y costo es un área de trabajo de percepción social ya que tanto en Francia como en España existe precio único y el porqué se pueda derivar que un canal puede en apariencia ser más barato que otro es movido, en este caso, por falsos mensajes subliminales.

Hay, por lo tanto campo claro, en este caso, para el trabajo cooperativo.

No quisiera terminar esta entrada de inicio de semana con dos referencias.

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Personalización y cercanía

Me ha llamado la atención una noticia aparecida ayer en El Correo en cuyo subtítulo se señala que:

El grupo vasco apuesta por los alimentos de calidad y la atención personalizada al cliente a través de un nuevo modelo de ‘super’ de barrio.

El grupo al que se refiere es Eroski que parece estar virando su estrategia hacia la vuelta a las ciudades, la cercanía y los productos de calidad.

Esta, en principio, ha sido siempre o debería haber sido una de las ‘armas’ de los libreros: la oferta de calidad y no cualquier oferta y la cercanía o proximidad al público que se dirige. Ya hace años hacíamos referencia a ello.

Viene todo ello también a cuenta del estudio comparativo recientemente publicado sobre las librerías en el mundo que como bien dice Raul Carioli Es un “mundo”un poco limitado…. Europa occidental y EEUU…..no era así en el Siglo XIX? en el que se recogen algunas posibles experiencias de éxito.

En cualquiera de los casos y con la que está cayendo no está de más repensar por lo menos un par de cosas:

– ¿Es la agenda que marcan otros la que es realmente interesante y procedente para mi librería?

– ¿Cómo reformular en tiempos actuales mi razón fundacional?

Y entiendo además que ambas preguntas y muchas otras deben ser personalizadas porque la diversidad de modelos libreros, podríamos decir casi que cada una es un mundo, está lejos de análisis unidireccionales.

Muchas de las nuevas librerías, que sufrirán como todas, han nacido curiosamente con una apuesta explícita en muchos casos de generar un ‘espacio con calor’, un ‘espacio de experiencia’ donde los libros, algunos, cobran sentido en un espacio con valor añadido, distinto en cada caso.

Quizás, no estaría de más, retomar para revisar y actualizar, algunas lecturas que pueden aportar pistas o luces en estos momentos que en muchos casos son de absoluta oscuridad.

Dos referencias finales de Carlos Pascual en Memoria de la librería que creo ayudan a relativizar y poner en situación.

Como todo en la vida, las circunstancias van surgiendo sin que uno sea el actor que las determina, que las ordena y después las selecciona para incorporarlas a los propios proyectos. (pag. 20)

¿Qué ha ocurrido con esas magníficas librerías que acabo de mencionar? Pues que han desaparecido. Existieron mientras sus fundadores estuvieron presentes e inspiraron una idea de actividad y negocio. Después, fueron borrándose con el tiempo, aunque hayan dejado una marca profunda de seriedad profesional. Lo que quiero decir es que una librería no es más que una idea en el tiempo, una idea desarrollada por alguien que libremente ha decidido ejercer como librero. (pag. 26)

Memoria de la librería

Rosa Montero escribía hace tiempo en un artículo:

De todos es sabido que hoy los nietos no existen, o tal vez lo que ya no exista sea la continuidad de la memoria; esa armonía básica de sentirse heredero del pasado y precursor del porvenir, la certidumbre de pertenecer, pieza diminuta, pero necesaria, a la cadena del tiempo. ( Vidas enteras; artículo)

Trama Editorial en su colección Tipos móviles nos acerca una parte de esa cadena del tiempo en la librería de la mano de tres grandes libreros: Carlos Pascual, Paco Puche y Antonio Rivero.

Recojo del Sumario:

MEMORIA DE LA LIBRERÍA relata las peripecias de tres grandes libreros españoles, Antonio Rivero, Carlos Pascual y Paco Puche, tres empresarios que provienen de realidades bien diferentes y que, sin embargo, alumbran los caminos que este sector debe seguir transitando.

“Recuerdo muchas mañanas de sábado (…) cómo don Miguel [Artola] bajaba al sótano de nuestra librería para «echar una mano» en la apertura de los paquetes extranjeros. ¡Quién iba a quitarle a él el privilegio de disponer del último título publicado sobre el Estado moderno o sobre la Revolución Francesa que nos podía ofrecer cualquiera de las prensas universitarias internacionales!” Carlos Pascual

“No, no se puede medir el efecto que tiene una librería en la ciudad que la acoge, ni la energía que despliega en sus calles, que transmite a sus habitantes. Desde luego, no bastan números de clientes y ventas, ni cifras de negocios, porque el influjo de la librería en la ciudad es sutil, secreto, inaprensible.” Paco Puche

“Sé que no puedo ser imparcial, pero entiendo que hay entidades que un país no puede permitir que desaparezcan: los museos, las bibliotecas, los teatros… y tampoco las librerías. Todos son elementos que acercan la cultura a la gente, y el país que quiera progresar tiene que apoyarlos claramente.” Antonio Rivero

Tres librerías que no son solo memoria, sino que son también presente y, ojalá, futuro: Proteo, Marcial Pons y Canaima.

Yo ya me lo he pedido.

Librerías crujientes

Los dos días de Madrid han dado bastante de sí.

Una de las reuniones de trabajo la celebré en la Marcial Pons de economía.

No había estado nunca dentro de ella cosa que no ocurre, por ejemplo, con la Marcial Pons de humanidades de la que ya he hablado en alguna ocasión.

Además de la estupenda atención de Enrique, de casta le viene al galgo, pude luego mantener una interesante conversación con Nacho, su director de sistemas. Andan liados en proyectos interesantes que ojalá lleguen a buen puerto.

Lo que me agradó sobremanera es que hablásemos de proyectos novedosos y tecnológicamente avanzados en un ‘espacio crujiente’.

La librería es agradable y como podéis ver de abundante madera. Al avanzar sobre la balconada ésta produce un agradable crujir que, por lo que me contaban, parece tener ‘enfrentados’ a los clientes entre los amantes del crujjjjj y los detractores del mismo.

 

 

 

 

A mí me provocó una agradable sensación y la reunión y la charla con las personas que allí estaban más todavía.

 

 

Siempre es bueno que las librerías hagan ruido. Por lo menos, indica movimiento.

 

 

Libros con peso. 100 obras de historia de Marcial Pons

“En esta época de tanta novedad efímera y tantas publicaciones de superventas de obras de seudohistoria sensacionalista, que a veces son sólo simples plagios, creemos que todavía es posible editar un buen fondo de libros de historia, un catálogo duradero y plural que reúna a autores jóvenes y consagrados” (Lucía Blasco editora de Marcial Pons)

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Marcial Pons llega al número 100

El observatorio editorial

Autor: Jorge Herralde
Título: El observatorio editorial
Páginas: 218
Año Edición: 2004
Editorial: Adriana Hidalgo
ISBN: 987-1156-08-1Comentario

Aunque el enlace del libro dirija a Casa del Libro, debo reconocer que lo he comprado en Marcial Pons. El problema es que su web no permite enlaces permanentes.

Había oido hablar del libro y no había tenido, en general, ocasión de leer los artículos y entrevistas que en él se contienen.

Desde una postura clara y militante de editor independiente y a través de sus propios libros y autores se va dando un repaso interesante a la figura y el papel del editor y algunos de los problemas consecuencia de la concentración editorial, siempre de interés y a tener en cuenta viniendo de quien vienen.

Se ha de tener en cuenta que, aunque recogen textos, prácticamente, de los últimos cuatro años, pueden existir algunas variaciones o matices entre uno y otro en función de la fecha.

Algunas frases

– Y una norma que yo también procuro seguir: En principio, no recibo jamás a los autores antes de leer su manuscrito. (pag. 120)

– Los más caros, con mucha diferencia, ahora, son los autores españoles. Sus derechos son, en general, más caros que los de excelentes escritores ingleses y franceses, en traducción. Todo es por la ley del mercado. (201)

– Editar me permite: explorar, descubrir, apostar; compartir placeres y entusiasmos; practicar una variada gimnasia mental; subirme de vez en cuando a las montañas rusas y otras atracciones; seguir desde el principio la excitante metamorfosis que conduce del manuscrito al libro. Y durante el trayecto ‘escribir’ una particular novela-río: el catálogo de Anagrama. (pag. 11)

– Nos encontramos, por una parte, un pasisaje colonizado por unos pocos megagrupos con redes multimedia y vocación transnacional; por otra, una serie de editoriales independientes que sólo podrán subsistir mediante una política de publicaciones marcadas por el rigor y la imaginación. (pag. 157-158)

– La labor de un editor literario no consiste en vender productos sino en descubrir a los mejores escritores de su tiempo y editar libros de la forma más cuidada y exigente posible. Con la esperanza y la obstinación infatigables de convencer a los lectores de que también para ellos son libros necesarios. (pag. 160)

Libros sobre libros en las librerías. Bien por Marcial Pons

’En la mayoría de las librerías de viejo buenas hay un estante para los “libros sobre libros”. El hecho de que esa sección no exista en las librerías nuevas refleja de un modo descorazonador cómo han cambiado los intereses de los lectores y explica por qué tantos de los siguientes títulos están agotados; algunos, de hecho, desde hace más de un siglo’ (Anne Fadiman; Ex Libris; Alba)

También en algunas librerías, no de nuevo sino de fondo, se encuentran libros sobre libros.

En las ocasiones que por motivos de trabao o personales voy a Madrid intento acercarme a la Marcial Pons del Conde del Valle de Suchil. Es siempre una delicia. Primero, por poder tener la ocasión de que Carlos Pascual te dedique un tiempo siempre impagable, desde su sobriedad castellana y su conocimiento profundo del sector. Segundo, por su personal, siempre atento y conocedor como pocos de lo que se trae entre manos. Y, finalmente, porque nada más entrar a la librería, una vez traspasada la puerta, basta con girar a la izquierda, sobrepasar el mostrador y situarse frente a una estantería que, prácticamente de arriba abajo y de abajo arriba, está llena de libros sobre libros y su mundo. Siempre encuentro algo.

En muchas ocasiones suelo entrar en las librerías buscando esta sección que Marcial Pons cuida también en su página web. Acabo de recibir hoy el boletín electrónico de novedades y encuentro en el mismo más de diez nuevas referencias sobre el libro, biblitecas, los formatos, el sector, la incidencia de las Tics. Y está, además, entre ellos el libro que Jordi Nadal me ha hecho llegar. (No había caido hasta ahora que precisamente el nombre de la colección donde se publica este título es también “libros sobre libros”).

Ya tenemos con ello una pequeña red de complicidad creada entre un autor (Jordi y Paco), un librero (Marcial Pons) y un lector (un servidor); y ya, cuando el librero admite las recomendaciones del lector, como es el caso, y el autor las admite también del librero, del lector (por una vez no aparece el editor), como también lo es, quizás las comunicaciones y los intercambios podrán surgir y moverse en todos los sentidos rompiendo la falsa verticalidad que a veces se genera en este sector.

Si alguien conoce otras librerías con una sección con libros sobre libros, gustosamente las iré recogiendo al igual que los comentarios que podáis hacer llegar sobre ellas.

Enlaces relacionados

Marcial Pons

Strand Books