Librerías 400 años después. Algunas notas tras el encuentro

Reencontrarse con amigos y compartir conversación y tiempo es un gran lujo.

Poder compartir conversación sosegada, cervezas y picoteo no con todos, pero sí con Lluis Agustí, Ana Zendrera, Silvia Clemares, Marina, Manuel Dávila, Antonio Ramírez, Lola Larumbe, Iria Álvarez y algunos más ha sido un gusto.

Poner cara gracias al encuentro a Ana Corroto, Marta Magariños y José Ángel Fornas.

Agradecer a la Fundación Santillana, la Embajada de México y el Instituto de México en España que han facilitado este encuentro es lo menos que uno puede hacer.

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Señalaré algunas frases e ideas que me llamaron la atención acompañadas, en alguna ocasión de alguna reflexión que las mismas me han sugerido.

Nada está pasando como se pensaba que iba a pasar.

    • La estupidez o si se prefiere el sinsentido de preocuparse por el futuro de las librerías. Basta con cambiar las preguntas o volver a hacerse las preguntas por el sentido.
    • Los libreros son mis particulares héroes culturales (Basilio Baltasar). La importancia de las microconversaciones poco conocidas. Quizás sea interesante abordar una etnogarfía librera.
    • Librería siempre se debe conjugar en plural de presenteS y futuroS.

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  • La tecnología y lo digital siempre deben estar al servicio de lo humano.
  • La tecnología es un ‘comodity’. No es lo sustancial del negocio.
  • Algoritmos sí- algoritmos no.  Es como el ‘me quiere no me quiere’ deshojando margaritas.
  • La transición es mucho más lenta de lo esperado.
  • El lector adopta las tecnologías si la siente como necesaria.
  • Las experiencias que han nacido en medio de la actual crisis traen en su ADN ya incorporadas otras lógicas.
  • Una librería es la selección de un librero.
  • ¿Cuál es en el siglo XXI el elemento cultural predominante en o para la trasmisión de valores?
  • ¿Volvemos hacia la oralidad?
  • Modelo IBIC de clasificación para las librerías.
  • La comunicación son los libreros físicos y digitales es distinta.

El problema entre lo físico y lo digital no lo tienen los lectores, quizás sí los profesionales del sector.

  • Cuando se dice que Amazon nos ha ayudado mucho. A qué nos referimos exactamente.
  • La pantalla quizás esté incidiencdo en que la imagen pase al papel. Aumento de consumo y facturación en cómic y novela gráfica.
  • Nunca ha sido fácil llevar adelante una librería.
  • ¿Confundimos transformación con extinción?
  • A la industria del libro le gusta ‘mantenerse vieja’ para quejarse.
  • Perdimos la esencia de quiénes éramos.
  • La cultura en Madrid está básicamente circulando por las librerías.
  • Las librerías no deben vender sólo el producto, sino que deben vender la experiencia.
  • Dos categorías de términos que probablemente nos lleven a modelos distintos de negocio:

Exprimir – Cultivar

Competencia- Cooperación

Precio- Valor

Enganchar (pescar) – Vincular (Enlazar)

Atrapar – Fidelizar

Consumidor – Lector

Lo interesante se da siempre por los cerros de Úbeda

Quizás por eso, los pre y post jornada fueron tan sugerentes.

Y una postdata, ya que hablamos de librerías.

Si todo va bien, antes de acabar este mes Madrid contará con una librería más. ¡Bienvenida!

librosdeArena

Mujeres libreras. Por muchos años…

Glòria Forteza-Rei lleva ya más de treinta años al frente de Embat llibres. Este año la librería celebra su 40 aniversario.

Lola Larumbe celebra también los 40 años con Alberti.

alberti_40_años

A Concha Quirós cada vez le van pillando más cerca los cien años de Cervantes.

Tres mujeres con trayectoria librera y hay muchas más.

Nos encanta hacernos eco por ello de la iniciativa que Cristina Pineda va llevando adelante en el blog de Sílex en el que han ido desfilando hasta la fecha algunas mujeres libreras como Concha Quirós, la última, de Cervantes; Cristina Sanmamed de La Puerta de Tanhauser; Marina P. de Cabo de Literanta; Clo Vautherin de La Central y Lola Larumbe de La Alberti.

Os dejo algunas frasecillas

Lo más bonito, sí, son los grandes amigos que haces en la librería. Lola Larumbe.

Los perdones que tenía que pedir ya los he pedido. Clo Vautherin.

Los libreros que estamos al frente de Literanta tratamos de ser brújula y consejero para el lector visitante. Marina P. de Cabo.

Ahora, después de más de tres años, el modelo de negocio cambia, muta, quizá la clave está en saber adaptarse a los cambios. El café es el valor añadido, pero el pilar de nuestro negocio es la librería. Cristina Sanmamed.

Estoy convencida que volvería a ser librera tantas veces como la vida me diera la oportunidad de hacerlo. Concha Quirós.

Y nos encanta ver que hay librerías y libreras que van cumpliendo años.

Escribía hace unos años Lola Larumbe en Pasión de papel:

Lo ideal y lo práctico. Cómo no pasarse de ideal, cómo no pasarse de práctico: esta es la causa del mal vivir de los libreros, el motivo de sus malas noches y del aire taciturno y gris de algunos a fin de mes. La pugna continua entre el espíritu romántico y la necesidad de vender para poder mantenerse en la ilusión de que vive en el mejor de los mundos posibles; un mundo cuyos límites son la cultura y el saber, un mundo que compartes con gentes que aman y respetan las mismas cosas. Sin embargo, para mantener este sueño, y no hay otra manera (para la librera, en este caso, independiente), hay que ponerse el mandil y salir a despachar: hay que vender. Y lo que para algunos podría considerarse un menoscabo de ese espíritu idealista o un desdoro o una mácula en un alma pura, la venta y no cualquier venta, la venta de un libro, es la expresión de un don raro, inusual, la manifestación de un arte que sólo los virtuosos están llamados a realizar, un puñado de escogidos, un puñado de santos: porque vender un libro, además de ser un arte, es un milagro. (Lola Larumbe en Varios Pasión de papel; 155)

Se ve que los milagros siguen existiendo