Librero, librera… prescriptora, testigo, espectadora…

Me pidió Eva Orúe que contestase en unas breves líneas qué o cómo es un buen librero.

Encantado de verme acompañado entre otros en el artículo de Jorge Carrión, Silvia Broome y Antonio Marcos entre otros.

El domingo 8 con diversas aportaciones  salió el artículo publicado en InfolibrePrescriptor, testigo, espectador.

Os dejo a continuación el texto que envié:

Me pide Eva Orue que conteste en unas breves líneas qué o cómo es un buen librero.

Carlos Pascual, librero emérito ya de Marcial Pons, escribía en Memoria de la librería que toda librería es una idea en el tiempo.

Y, en el tiempo actual, y así lo señalan los datos, la librería es más de libreras que de libreros. Tiene, por lo tanto, rostro de mujer.

En la medida en que cada librera responde a una idea en el tiempo creo que ese buen hacer, ese oficio, con mucho de artesana, de psicóloga, de servir directamente a personas, de conocedora, de trabajar con producto especializado y ¿de calidad?, debe adaptarse en sus aptitudes y actitudes básicas a su concreta realidad.

Seré pues descriptivo y señalaré aquello que creo nunca debería faltarle a una persona que se pone al frente de una librería. En cada caso, eso sí, estos ingredientes convendrá mezclarlos en proporciones distintas en función de a quién queremos dirigirnos, qué queremos ofrecerle y qué servicios queremos prestarle.

Debe ser pues conocedora del sector en el que se mueve, tanto en lo temático como en lo profesional; disponer de unos rudimentos empresariales básicos; y estar al tanto y utilizar aquellas ‘muletas’ tecnológicas imprescindibles para poder gestionar con más soltura y eficiencia el qué, producto, y a quién, clientes.

Sobre esta base, imprescindible para la gestión, debe tener sus dosis de psicología y manejo adecuado en el trato a las personas; ser cuidadosa en  la presentación y decoración del espacio, que es donde seguimos acudiendo; activa y muñidora en su entorno cultural; vivencial, apasionada con la tarea que tiene entre manos y firme defensora de lo común, pequeño y cooperativo desde lo local como modelo político y de valor.

Sé que lo planteado es más descriptivo del deber ser que definitorio del ser, pero creo que también, al igual que el ‘rostro de mujer’, responde al momento actual.

 

Termino con una reflexión de un librero emblemático, Christian Thorel, de la Librería Ombres Blanches de Toulouse:

“Cada librero es un prescriptor, pero también un testigo, e incluso un espectador. Se alimenta, lee, escucha, observa, actúa con una sed inagotable. Son estas las cualidades y los valores que defendemos. De ellos nacen las vocaciones de las que depende nuestro futuro, un futuro al servicio de la belleza del mundo y de sus inquietudes. Los libros saldrán ganando al aproximarse a la verdad de las cosas. Como nuestras librerías y el oficio que en ellas se ejerce” (Tocar, dudar, hojear. La librería Ombres Blanches; Trama editorial, pag. 83)

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 20. La librería del siglo XXI

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

En dos días, el miércoles 7, empezará el XXIII Congreso de libreros.

Cierro estas 20 aportaciones con un texto algo más amplio de Paco Puche, librero ya jubilado de su trabajo, pero no de su oficio y que también cerrará e intervendrá en el Congreso.

Es un texto que ha aparecido en otras ocasiones en este blog, pero que me sigue pareciendo clarividente y sugerente para el desempeño de la acción librera, sabiendo al mismo tiempo como diría Carlos Pascual, que esas líneas y reflexiones que Paco sugiere, cada uno las deberá concretar en su idea y tiempo concreto.

¡Feliz y provechoso Congreso amigos!

1.- La función informadora. Se trata de tener todas las bases de datos necesarias, o su acceso online.

2.- La función recomendadora. Se trata de transmitir el saber conspicuo y creíble sobre los contenidos de los libros, que se aprende con el amor y la experiencia.

3.- La función de encuentro. La librería palpable será siempre un lugar de reunión de gentes y de cruce esporádico de personas.

4.- La función cultural. Tener una postura activa en la difusión de la cultura y el pensamiento.

5.- La función civilizatoria. En los tiempos que corren hay que fomentar los valores de no violencia, solidaridad, sabiduría y frugalidad y ‘solaridad’.

6.- La función de resistencia.- Los huecos están ahí, pero es necesario ocuparlos. Como hemos visto en el 15-M existen otras posibilidades.

7.- La función endógena.- La empresa cultural librera debe incardinarse en su medio social.

8.- La función de etnodiversidad. Hay que fomentar las lenguas y culturas locales. Mantener libros de fondo.

9.- La función de servicio polivalente. La librería palpable tiene en su mano proporcionar todos los servicios, incluidos los virtuales.

10.- La función corporal. Propiciamos el poder tocarnos, en estos tiempos de virtualidad y rechazo.

11.-La función laboral. Tenemos los medios para dignificar el trabajo.

12.- La función empresarial. Podemos representar polos de fomento de la escala humana. Tendremos que apostar por formas empresariales cooperativas.

13.-La función poética. Podemos seguir repartiendo sueños.

14.- La función se ‘solaridad’. Hay que caminar hacia la librería solar.

Sobre todas ellas os podéis explayar en el libro Memoria de la librería, editado por Trama editorial en el que se incluyen también las reflexiones de Carlos Pascual, de Marcial Pons y Antonio Rivero de Librería

Proteo Prometeo premio Librería cultural

La librería Proteo-Prometeo de Málaga ha recibido el Premio Librería Cultural 2017 que organiza CEGAL.

Me alegra mucho este premio.

“Proteo Prometeo, librería en la que a veces uno se refugia de las inclemencias de la vida”. Como escribe hoy José María de Loma

Fundada en Málaga en 1969, “en una época en la que comíamos cultura a dos carrillos y las librerías eran hervideros de curiosos y despachos de libertad, en las que la joven democracia tomaba su aliento”, en palabras de su fundador el librero Paco Puche. El jurado ha destacado su trayectoria, presencia en la vida cultural de la ciudad, e incansable y original labor por el libro. También ha valorado muy positivamente la implicación gremial y sectorial de la librería y de su actual director, Jesús Otaola.

Aprovecho para retomar un texto quizás poco conocido de Rosa Anaya en relación a Proteo, del año 2002 y que refleja toda una trayectoria y forma de trabajo.

Nuestra empresa trata de pensar de otra forma, con Cerebro para satisfacer al cliente, dando servicio, diferenciando la oferta de la inundación de novedades sin fin que sufrimos, recomendando libros de calidad, integrándolo dentro de nuestro proyecto.

Nuestra empresa actuará con Corazón, de cara al personal manteniendo el empleo fijo, sueldos dignos, con participación del trabajador en el capital de la sociedad y en toma de decisión

Otro modelo de empresa es posible una socioeconomía que pivota sobre lo que se considera el factor C: comunidad, cooperación y corazón (Ver artículo periódico CincoDías, 17/04/2002). Es una alternativa posible y rentable.

La economía solidaria es un movimiento de transformación de la realidad socioeconómica cuya filosofía y valores están basados en desarrollar proyectos basados en las personas que supone trabajar por la creación y estabilización del empleo; promocionar un modelo de empresa participativa, donde las personas puedan desarrollar sus capacidades; apostar por modelos de gestión democráticos, transparentes y equitativos; respetar el medio ambiente; favorecer relaciones comerciales justas o recuperar actividades productivas tradicionales. No se trata tanto de una crítica al modelo de empresa tradicional como de materializar esta otra en soluciones concretas a la búsqueda de un cambio social mucho más profundo. Esto es el factor C: comunidad, cooperación y corazón. Comunidad porque lo comunitario está delante de lo individual; cooperativo porque frente a la competitividad, si todos arrimamos el hombro, el resultado es bueno y el proceso para llegar a él es educativo y enriquecedor; corazón porque queriéndonos más trabajaremos mejor. (en SIGUIENDO EL CAMINO DE BALDOSAS AMARILLAS” (Experiencia de la Implantación de Calidad en Librerías Prometeo y Proteo)

No quiero terminar sin recordar de nuevo las funciones que Paco Puche, uno de los fundadores de la librería, propuso en su momento para la librería de ‘estos tiempos’ y sobre las que os podéis explayar en el libro Memoria de la librería, editado por Trama editorial en el que se incluyen también las reflexiones de Carlos Pascual, de Marcial Pons y Antonio Rivero de Librería Canaima.

1.- La función informadora. Se trata de tener todas las bases de datos necesarias, o su acceso online.

2.- La función recomendadora. Se trata de transmitir el saber conspicuo y creíble sobre los contenidos de los libros, que se aprende con el amor y la experiencia.

3.- La función de encuentro. La librería palpable será siempre un lugar de reunión de gentes y de cruce esporádico de personas.

4.- La función cultural. Tener una postura activa en la difusión de la cultura y el pensamiento.

5.- La función civilizatoria. En los tiempos que corren hay que fomentar los valores de no violencia, solidaridad, sabiduría y frugalidad y ‘solaridad’.

6.- La función de resistencia.- Los huecos están ahí, pero es necesario ocuparlos. Como hemos visto en el 15-M existen otras posibilidades.

7.- La función endógena.- La empresa cultural librera debe incardinarse en su medio social.

8.- La función de etnodiversidad. Hay que fomentar las lenguas y culturas locales. Mantener libros de fondo.

9.- La función de servicio polivalente. La librería palpable tiene en su mano proporcionar todos los servicios, incluidos los virtuales.

10.- La función corporal. Propiciamos el poder tocarnos, en estos tiempos de virtualidad y rechazo.

11.-La función laboral. Tenemos los medios para dignificar el trabajo.

12.- La función empresarial. Podemos representar polos de fomento de la escala humana. Tendremos que apostar por formas empresariales cooperativas.

13.-La función poética. Podemos seguir repartiendo sueños.

14.- La función se ‘solaridad’. Hay que caminar hacia la librería solar.

¡Felicidades amigas!

Informe de lectura. Librerías con criterio

Jorge Carrión empezaba su ensayo Librerías con una cita de Carlos Pascual.

Una librería no es más que una idea en el tiempo. El texto sigue…una idea desarrollada por alguien que libremente ha decidido ejercer como librero. (en Memoria de la librería; Carlos Pascual, Paco Puche & Antonio Rivero; Trama editorial, pag. 26).

Personas, momento histórico y, lógicamente entorno e idea.

De la necesidad  de ser permeables y conscientes del entorno ya hablamos hace poco.

Hoy quiero centrarme en la idea o el criterio que es el término que Isabel utiliza en el libro Informe de lectura.

Porque es curioso, aunque no me extraña, que señale el hecho de que ante parte del sector, entiéndase distribuidores, editores y probablemente algunos lectores, el problema más grande es… hacer entender que una librería tiene o debe tener un criterio. (IC 52)

Mejor además que el mismo sea fruto de una decisión e idea consciente para poder utilizar adecuadamente los recursos y para poder contrastarlo con el resto de actores sean escritores, editores, distribuidores o lectores…

Isabel lo expresa así:

Y aquí es donde se encuentran con dos individuos (nosotros) que tienen que aplicar un criterio propio porque siguen limitados por el espacio y el dinero, pero también porque quieren definir el contenido de su librería, exactamente igual (y esto es importante) que el editor ha definido su línea editorial, y es posible que las dos cosas, librería y editorial no encajen. (IC 55-56)

Abel creo que ayuda a poner palabras a la idea de librería cuando escribe:

La librería es un espacio de exposición, de presencia, y no de retiro, reclusión o conservación. La librería es el espacio donde la cultura se presenta con vehemencia. (AC 20)

Y, más adelante, para remarcar y concretar esa ‘presencia vehemente’

Nuestra vocación primordial era y es la de ser un espacio de contenidos, de incidencia cultural, un punto de encuentro entre los muertos que han escrito y los vivos que los quieren leer, y también un lugar donde se comparte el interés, los conocimientos y satisfacciones que los libros nos dan. (AC 27)

Esto, la idea propia, el criterio de las personas desarrollada en un momento y en un espacio concreto es lo que hace o puede hacer imbatible por imprescindible a una o a muchas, que no a todas las librerías.

Hay que ser claramente conscientes de la especialización de cada uno por la elección del modelo, el fondo y el espacio en función de la idea que, además, en este caso es compartida.

Cada librería tendrá su propia historia, ligada a la personalidad del librero que la dirige. (Carlo Feltrinelli; Senior Service; Tusquets; pag. 249)

Termino con una cita de Marina Garcés que creo que viene a cuento.

Las ideas no son teorías que sobrevuelan la realidad, sino que son tomas de posición en el mundo. Pensar una idea es hacerla propia y situarse. Por eso siempre hay alguna que determina de manera más fundamental que las otras nuestra forma de ser y pensar. (Marina Garcés. Fuera de clase. Textos de Filosofía de guerrilla; Galaxia Gutenberg, pag. 33)

Creo que la cita es coherente con lo anteriormente señalado. Quizás incluso se pueda decir que la librería, cada librería, es una extensión o una concreción de nuestra forma de ser y pensar y de nuestra posición en el mundo. Por lo menos, en el de la cultura.

El imaginario librero -3

Venimos de aquí (acceder)

Perfil claro

No hay, por lo tanto, dos librerías iguales. Este hecho se ve reflejado además en las siguientes afirmaciones-palabras que nos han propuesto los libreros:

  • Personalidad propia
  • Un perfil claro
  • Con concepto

Héctor Yánover ya lo tenía también muy claro y escribe (las negritas son nuestras):

 Hay librerías que son cementerios de palabras, con nichos hasta el techo, parvas en los rincones y paquetes sobre las mesas; hay librerías donde las palabras son gatos durmiendo en los sillones con moños rosas y una caja de bombones; hay librerías donde las palabras se avergüenzan y donde Shakespeare y Goethe —si los encuentras— están de espaldas para que no se les reconozca; en algunas parece que los libros dialogan, que formaron una peña literaria donde todos son bienvenidos; en otras, al sólo entrar ya estás seguro de que nada te va a interesar y mirás con cara de aburrido. Hay librerías donde los libros gritan: ¡sálveme, sáqueme de aquí!”; en otras ruegan: “no me toque que estoy en mi lugar”. Algunas crean la ilusión de que buscando vas a encontrar cualquier cosa; en otras, la sensación de que todos los libros son allí prescindibles. Alguna muy nouvelle vague, con sillones que no sirven para sentarse y libros aparentemente carísimos que no sirven para leer; otras donde entras rascándote y de donde, no hay duda, saldrás lleno de pulgas. Hay librerías donde entraría Balzac y otras que parecen disimular garitos. Hay en las que dan ganas de estar y aquellas de las que sólo dan ganas de salir, si es posible, sin haber entrado nunca. ¿Sabes dónde está la diferencia? En los dueños. Detrás de cada librería hay un hombre o una mujer responsable de su cara. (Héctor Yánover; Memorias de un librero; Trama Editorial; pag. 28) 

Carlos Pascual nos ofrece, en esta misma línea, alguna clave más cuando escribe en el libro Memoria de la librería:

“Una librería no es más que una idea en el tiempo, una idea desarrollada por alguien que libremente ha decidido ejercer como librero”.(pag. 29) 

Seguimos aquí. ACCEDER

Memorias de un librero de Héctor Yánover vuelve a ver la luz en el Día de las Librerías

«Un librero es alguien que cuando descansa, lee; cuando lee, lee catálogos de cubierta_Yanover_weblibros; cuando pasea, se divierte frente a las vidrieras de las otras librerías; cuando va a otra ciudad, otro país, visita a libreros y editores». (Héctor Yánover)

Trama editorial, coincidiendo, casualidades que tiene la vida, con el Día de las Librerías reedita Memorias de un librero (22 €) de Héctor Yánover.

Héctor Yánover (1929-2003),“el más famoso librero de Buenos Aires”, regentó la mítica Librería Norte, en avenida Las Heras de esta ciudad. Desde 1971 todos lo visitaban para escuchar sus consejos: críticos, novelistas, poetas, lectores novatos…; de él se decía que era una fuente única de referencias bibliográficas.

También poeta y escritor, algunas de sus obras más conocidas fueron: “Hacia principios del hombre”, “Las iniciales del amor” y “Sigo andando”.

En los años sesenta grabó las voces de Borges, Cortázar, Neruda o García Márquez leyendo sus textos y los editó en discos. Yánover fue también director de Bibliotecas Municipales y de la Biblioteca Nacional de la República Argentina, de esta última entre 1994 y 1996.

Algunas perlas ya históricas: yanovercaricatura

  1. Un libro comienza a serlo cuando se lee, cuando cumple su función de unir al escritor con el lector.
  2. En la librería Masperó, en París, pusieron un cartel que decía: “La derecha nos quiere suprimir; si ustedes siguen robando libros, tendremos que cerrar. No colabore con el enemigo”. Cerraron.
  3. A esta altura se me ha desarrollado tanto el ojo que puedo hacer el diagnóstico por el iris. Por la vidriera. Por las mesas. Por el aire de una librería.
  4. Hay quienes creen que, si van a la imprenta de la esquina de su casa y entregan un manuscrito, ya están en el camino que lle­va a la fama y a la riqueza
  5. Hay librerías que son cementerios de palabras, con nichos hasta el techo, parvas en los rincones y paquetes sobre las mesas; hay librerías donde las palabras son gatos durmiendo en los sillones, con moños rosas y una caja de bombones; hay librerías donde las palabras se avergüenzan y donde Shakespeare y Goethe –si los encuentras– están de espaldas para que no se los reconozca…

Pedir libro

memoriadelaliberia

Y hoy, tampoco está de más recordar a Carlos Pascual, Paco Puche y Antonio Rivero en su Memoria de la librería

Presentes y futuros de las librerías. 6. Apertura, sostenibilidad y ecología

Hoy en el carrefour había un libro de mitología con buena pinta. Retractilado. Le pregunto a la dependienta
– ¿puedo abrirlo para verlo?
– No, no se pueden abrir los envases.

Este texto ‘robado’ a Álvaro de su muro de facebook y publicado por él en época navideña nos sirve como guiño para señalar alguna otra diferencia de valor entre las librerías y los vendedores de libros retractilado, entre los que pueden apostar por el contenido y los envases. No olvidemos que el kindle, en el fondo, es también un envase con su retractilado propio en la medida que nos impide el préstamo y la apertura de contenidos a otros.

Desde una postura de apertura encontraremos probablemente cercanía con los lectores (personas lectoras, no aparatos contaminantes) ecológicos tal y como nos los decribe Javier Ruiz.

Al fin y al cabo tal y como reflexiona El Roto parece que en todas las esferas hay que seguir buscando cambios de rumbo.

cambioderumboEl sector en su conjunto y las librerías también no deben dejar por ejemplo de lado ni el reciente informe de Intermon, quiénes generan desigualdades en el sector, ni las reflexiones que inciden en los retornos sociales de la cultura más allá de los económicos.

No está de más que nos mantengamos atentos a los aparentes avances de los que cada vez se benefician menos y de las lógicas de negocio que empobrecen y matan tejido pensando que más allá de lo meramente comercial hay siempre una filosofía, un cierto modelo de hacer las cosas.

Paco Puche, ya jubilado, ha reflexionado y lo sigue heciendo desde las ópticas, de la sostenibilidad y la ecología aplicadas también al mundo del libro y a la librería y así en esta falsa era cibérnetica, más era de desigualdad cada vez más apabullante, anticipaba algunas de las funciones del librero recogidas en Memoria de la librería.

A modo indicativo, que no exhaustivo, se me ocurren para el librero de estos tiempos las siguientes funciones diferenciales :

1.- La función informadora. Disponer y ofrecer todas las bases de datos necesarias, o su acceso online.

2.- La función recomendadora. Transmitir el saber conspicuo y creíble sobre los contenidos de los libros, que se aprende con el amor y la experiencia.

3.- La función de encuentro. La librería palpable será siempre un lugar de reunión de gentes y de cruce esporádico de personas.

Seguir leyendo “Presentes y futuros de las librerías. 6. Apertura, sostenibilidad y ecología”

Personalización y cercanía

Me ha llamado la atención una noticia aparecida ayer en El Correo en cuyo subtítulo se señala que:

El grupo vasco apuesta por los alimentos de calidad y la atención personalizada al cliente a través de un nuevo modelo de ‘super’ de barrio.

El grupo al que se refiere es Eroski que parece estar virando su estrategia hacia la vuelta a las ciudades, la cercanía y los productos de calidad.

Esta, en principio, ha sido siempre o debería haber sido una de las ‘armas’ de los libreros: la oferta de calidad y no cualquier oferta y la cercanía o proximidad al público que se dirige. Ya hace años hacíamos referencia a ello.

Viene todo ello también a cuenta del estudio comparativo recientemente publicado sobre las librerías en el mundo que como bien dice Raul Carioli Es un “mundo”un poco limitado…. Europa occidental y EEUU…..no era así en el Siglo XIX? en el que se recogen algunas posibles experiencias de éxito.

En cualquiera de los casos y con la que está cayendo no está de más repensar por lo menos un par de cosas:

– ¿Es la agenda que marcan otros la que es realmente interesante y procedente para mi librería?

– ¿Cómo reformular en tiempos actuales mi razón fundacional?

Y entiendo además que ambas preguntas y muchas otras deben ser personalizadas porque la diversidad de modelos libreros, podríamos decir casi que cada una es un mundo, está lejos de análisis unidireccionales.

Muchas de las nuevas librerías, que sufrirán como todas, han nacido curiosamente con una apuesta explícita en muchos casos de generar un ‘espacio con calor’, un ‘espacio de experiencia’ donde los libros, algunos, cobran sentido en un espacio con valor añadido, distinto en cada caso.

Quizás, no estaría de más, retomar para revisar y actualizar, algunas lecturas que pueden aportar pistas o luces en estos momentos que en muchos casos son de absoluta oscuridad.

Dos referencias finales de Carlos Pascual en Memoria de la librería que creo ayudan a relativizar y poner en situación.

Como todo en la vida, las circunstancias van surgiendo sin que uno sea el actor que las determina, que las ordena y después las selecciona para incorporarlas a los propios proyectos. (pag. 20)

¿Qué ha ocurrido con esas magníficas librerías que acabo de mencionar? Pues que han desaparecido. Existieron mientras sus fundadores estuvieron presentes e inspiraron una idea de actividad y negocio. Después, fueron borrándose con el tiempo, aunque hayan dejado una marca profunda de seriedad profesional. Lo que quiero decir es que una librería no es más que una idea en el tiempo, una idea desarrollada por alguien que libremente ha decidido ejercer como librero. (pag. 26)

El cierre de Catalonia, ¿la punta del iceberg de lo que está por venir?

Con el cierre de Catalonia volvemos al momento de los panegíricos.

plañidera

Quien esté un poquito al tanto de cómo anda el sector no creo que se extrañe del fin de esta larga agonía que, además, quizás haya contagiado también a alguno de sus socios.

Siento decir que tengo la sensación, por lo que he podido hablar y sobre todo escuchar, que lo ocurrido con Catalonia puede marcar una tendencia de cierres a lo largo de este año.

Las bajadas de ventas de los editores a las librerías, sean estas pequeñas o grandes, por lo que he podido contrastar se mueve, en un acumulado de los tres últimos años, en cifras que rondan entre un 50% y un 25%.

El margen de ‘juego especulativo’ que podían dar las devoluciones de fondos hacia distribuidores y editores, la burbuja de la movilidad, ha llegado prácticamente a su fin el año pasado y por lo tanto no queda ya prácticamente dinero-libro volátil a no ser que se quiera ir cambiando de posición los libros en las estanterías para que estas parezcan llenas por el falso juego de lomos por portadas.

La crisis económica, con incidencia en el consumo tanto de los particulares como de las instituciones, retraerá todavía más el mercado y las posibles peticiones de créditos no arreglarán nada si no se cambia el modelo: menos especulación (novedades automáticas, depósitos…), más compra en firme y mayores márgenes para riesgos compartidos si es que se quiere superar la situación de manera coordinada y compartida.

La realidad griega que dibuja Manuel no esté, posiblemente, muy lejos de la española.

No hay que olvidar tampoco la debilidad que van a empezar a sufrir las distintas asociaciones sectoriales con la pérdida de las nominativas, que nos hará ver también importantes reajustes=disminución de profesionales en las mismas y dificultará, suponiendo que alguna vez hayan existido, reflexiones de calado y radicales sobre el presente-futuro de un sector con muchas caras y ángulos. ¡Al tiempo!

El sector, en su conjunto, pretende seguir moviéndose bajo un halo de proteccionismo y balones fuera con una actitud de plañidera que hace que las lágrimas de cocodrilo desvirtúen la realidad.

Los Mac-Donalds, también los del mundo del libro, irán copando, a este paso con suma facilidad, los espacios que vayan quedando libres. Aunque siempre nos queda la esperanza de comprobar si la ‘teoría de los huecos‘ que dibuja Paco Puche y que se recoge en Memoria de la librería tendrá todavía tiempo de realizarse quizás con nuevos agentes.

Lo dudo. El sector hace tiempo que ha entrado en una dinámica de silencio y grito quejoso abandonando el trabajo estratégico a largo plazo y su redimensionamiento en función de la nueva realidad económica y de los nuevos hábitos lectores y de consumo.

Veremos a lo largo del 2013 un redimensionamiento por cierres no solo de librerías, sino de editoriales y de distribuidoras, mientras el coro de plañideras sigue llorando a los muertos y no haciendo nada por los vivos.

Coda propositiva

Tiempos de lectura tranquila, de recuperación de textos reflexivos y propositivos, de ver lo que otros dicen y hacen. Todo, por ahora con calma, cierto silencio y en busca de la ‘solitariedad’.

En Memoria de la librería me encuentro con este texto de Paco:

Crear y resistir; hacerse un hueco que los hay; avanzar en el mutualismo; mantener lo palpable; combinar el papel con lo digital; conservar a Gutenberg; luchar contra los monopolios; no engordar a los verdugos; saber que el capital financiero no tiene alma; estar a la altura de la cultura que manejamos; tener constancia de que vivimos tiempos cruciales; ir hacia valores que no tengan que ver con el mercado; construirse con otros, en vez de tratar de acumular o consumir; darle al dinero un mero carácter instrumental; tratar de ser a la vez más felices y solidarios; aprovechar la profesión que ayuda a ser más dignos; aprender de los encuentros; huir de lo libresco: que la vida penetre en los intersticios de la actividad librera; hacer cuentas y no dejarse llevar por las oleadas de euforia financiera; darle al trabajo todo el protagonismo; practicar la solidaridad; estar inmersos en la solaridad; saber de solitariedad; tener los pies en la tierra: ser realistas y valorar las tareas campesinas que nos alimentan; tener la cabeza en las nubes: soñar, imaginar, pensar, utopizar; salvaguardar la casa de las palabras. Todo esto es lo que recomendamos. Como se puede ver, todo esto empezó en el tiempo del Mayo francés y termina en la época de las revoluciones de las plazas del Magreb y en las ocupaciones del 15-M, ambas fechas preñadas de esperanza.

Para terminar definitivamente, quedaría colmado si se me pudiese predicar aquello que Cicerón sentenció en su De senectute, en una versión adaptada a este final:

‘Vivió una larga experiencia en beneficio de otra época’

(pag. 129)

Los pasos inciertos

Preparando las Jornadas que recientemente se celebraron en la Universidad de Deusto se movían en mi cabeza dos títulos recientes sobre el mundo del libro, más allá del contenido de los mismos. Memoria de la librería y Los pasos inciertos de Kepa Murua.

La memoria y la incertidumbre me parecían dos términos que reflejan bien la situación en la que se mueve el sector del libro viniendo además de unos libreros, por un lado y de un escritor-editor o editor-escritor, por otro.

Era solo un juego mental.

Luego, está la vida y en ella, a veces, la aparición de la sincronicidad.

Hace ya días había quedado a comer hoy con Kepa antes de que parta para ‘las américas’. Nos vemos de ciento en viento. Siempre en agradable conversación. Mezcla de lo personal, profesional, social y ‘marujera’ en algún momento.

Solemos quedar en la cafetería Virgen Blanca y luego nos acercamos a alguna terraza, aunque el tiempo sea fresco-frío como el de hoy para que pueda saciar mis ansias de fumeteo.

Nos pasamos revista cariñosa, esbozamos nuestro futuro cercano y nos citamos para una próxima que siempre va llegando.

Hablamos hoy lógicamente del libro que ¡oh casualidad! mi librero me ha comunicado a la mañana que ya había llegado y ya tengo a estas horas entre mis manos.

Seguir leyendo “Los pasos inciertos”

Memoria de la librería, memorias de vida

Ayer a la tarde, mientras esperaba a otra persona para una reunión empecé a leer Memoria de la librería.

Una de las experiencias que más me agrada con los libros es encontrarme referencias, ‘llamadas’, sugerencias a aspectos que aparentemente no tienen nada que ver con el tema que se aborda, pero que en muchas ocasiones son el sentido profundo del mismo.

Y esto me ha pasado tanto en el prólogo de Fernando Valverde como en el primer capítulo, que todavía no he terminado, de Carlos Pascual.

Ahí van las dos citas. Espero que el editor no se me enfade por destripar algunas de las chispas que han surgido en las primeras páginas y que además abordan lo social y lo personal que a fin de cuentas es el campo de juego donde también vive la librería.

– Es el momento de pensar en compartir, decrecer de manera ordenada, solidaria, vivir con menos y no por eso dejar de ser felices y seguir pensando en impulsar nuevos proyectos. (Fernando Valverde; pag. 10)

– Como todo en la vida, las circunstancias van surgiendo sin que uno sea el actor que las determina, que las ordena y después las selecciona para incorporarlas a los propios proyectos. (Carlos Pascual; pag. 20)

Memoria de la libería ya en mis manos

Uno sigue prefiriendo el papel. Probablemente esté en mi ‘chip evolutivo’. Así que cuando llegué ayer a casa y me encontré con él me hizo una ilusión especial.

Recuerdos de tiempos vividos.

En un vistazo rápido me encuentro, en el capítulo de Paco, cartas cruzadas con Carlos Pascual, otro de los autores. Ya solo el conocimiento de las mismas y de lo que se puede mover, la búsqueda a su manera del procomún entre libreros, merece la pena.

Pero para conocerlas tendréis que comprarlo que, de eso viven los libreros, los editores y, muy en parte, los autores.

La ventaja de conocer y haber compartido tiempo y proyectos de primera mano

Memoria de la librería

Rosa Montero escribía hace tiempo en un artículo:

De todos es sabido que hoy los nietos no existen, o tal vez lo que ya no exista sea la continuidad de la memoria; esa armonía básica de sentirse heredero del pasado y precursor del porvenir, la certidumbre de pertenecer, pieza diminuta, pero necesaria, a la cadena del tiempo. ( Vidas enteras; artículo)

Trama Editorial en su colección Tipos móviles nos acerca una parte de esa cadena del tiempo en la librería de la mano de tres grandes libreros: Carlos Pascual, Paco Puche y Antonio Rivero.

Recojo del Sumario:

MEMORIA DE LA LIBRERÍA relata las peripecias de tres grandes libreros españoles, Antonio Rivero, Carlos Pascual y Paco Puche, tres empresarios que provienen de realidades bien diferentes y que, sin embargo, alumbran los caminos que este sector debe seguir transitando.

“Recuerdo muchas mañanas de sábado (…) cómo don Miguel [Artola] bajaba al sótano de nuestra librería para «echar una mano» en la apertura de los paquetes extranjeros. ¡Quién iba a quitarle a él el privilegio de disponer del último título publicado sobre el Estado moderno o sobre la Revolución Francesa que nos podía ofrecer cualquiera de las prensas universitarias internacionales!” Carlos Pascual

“No, no se puede medir el efecto que tiene una librería en la ciudad que la acoge, ni la energía que despliega en sus calles, que transmite a sus habitantes. Desde luego, no bastan números de clientes y ventas, ni cifras de negocios, porque el influjo de la librería en la ciudad es sutil, secreto, inaprensible.” Paco Puche

“Sé que no puedo ser imparcial, pero entiendo que hay entidades que un país no puede permitir que desaparezcan: los museos, las bibliotecas, los teatros… y tampoco las librerías. Todos son elementos que acercan la cultura a la gente, y el país que quiera progresar tiene que apoyarlos claramente.” Antonio Rivero

Tres librerías que no son solo memoria, sino que son también presente y, ojalá, futuro: Proteo, Marcial Pons y Canaima.

Yo ya me lo he pedido.