Lectura y moda

Recibo por correo una nota de prensa de una de las editoriales con ‘mando en plaza’ que soy incapaz de entender y de saber con claridad lo que quiere decir.

Estos dos textos que aparecen en la misma me parecen contradictorios y uno no sabe si la editorial va o viene.

Omito los nombres comerciales para jugar un poco al despiste. Las negritas son de mi cosecha.

– X pone en marcha la campaña X con el fin de reivindicar que leer no es una moda.

En el párrafo siguiente se dice:

– La campaña está inspirada en el mundo de la moda.

Y me entran todas las dudas.

¿Tiene sentido inspirarse en algo que se niega?, ¿tiene sentido inspirarse en la reivindicación de la negación?

Yo, ante la duda, he ido a mi fondo de armario para ver qué tenía para ponerme y me ha salido esto que me parece más sugerente aunque parezca estar menos de moda.

nosabiaqueponerme

Estilismo librero

Lástima que no haya guardado el suplemento de moda de El País en papel, pero ayer, al verlo a la tarde, me quedé ‘ojiplático’ al descubrir posando a parte del personal de La Central de Callao.

No tengo excesivamente claro que sea el mejor canal para mantener una cierta coherencia de imagen con la filosofía de la propia librería, cuando además, por lo que recuerdo, gran parte de la vestimenta cotiza en bolsa o es de origen sueco. Como diría Joan Subirats, en su caso se apuntan más a un modelo ‘zarista’ que ‘fordista’.

Me parece estupendo que en una librería quienes trabajan en ella no vayan uniformadon y puedan, casi, emboscarse entre sus lectores y paseantes, pero de ahí a convertir esa aparente informalidad en posible imagen de marca hay un salto excesivamente grande.

A ver si va a resultar ahora que ya la gente no va a mirar libros, sino modelos que marcan tendencia.