Pablo Bonet de Librería Muga en Madrid. Un refugio y lugar de encuentro para los lectores

Me llamo…Pablo Bonet Ayllón

Trabajo en Librería Muga situada en el barrio de Vallecas de Madrid que viene funcionando desde finales del año 2000.

La idea de montar/trabajar aquí vino motivada por la necesidad y la apuesta de montar una buena librería en una zona nueva del barrio de Vallecas, por medio de cuatro chicos jóvenes con pasión por los libros.

Considero que mi apuesta profesional es ser un buen librero y gestor cultural y se caracteriza fundamentalmente por seleccionar y fomentar las buenas lecturas y organizar actos culturales en torno al libro.

Me gusta  porque ya somos parte de este barrio y es muy gratificante el contacto con los lectores, el intercambio de lecturas y ser uno de los referentes culturales del barrio.

Cuando tenía doce años quería ser escritor y periodista. Hago reseñas literarias en la revista Los Diablos Azules de Infolibre, por lo que puedo aunar mi formación como periodista y librero.

Cuando me toca explicarle a una persona que no conozco por qué me gusta mi oficio le digo que cada día descubres algo nuevo en el contacto con la gente y con los autores y lectores de libros.

Más allá de las apariencias la realidad de mi día a día en el trabajo es pedir, descubrir, ingresar y leer libros. Hay también mucho trabajo administrativo y de devolución de la montaña de novedades que editan las editoriales.

Lo más raro que me ha sucedido nunca en el mismo ha sido cuando me han pedido algún libro muy extraño o imposible de conseguir porque no existía.

Y lo peor, cuando no has podido conseguir algún libro agotado o descatalogado y el lector que lo pidió se mosquea

La imagen que tienen las personas sobre el trabajo que realizo creo que se caracteriza porque creen que tenemos mucho tiempo para leer cuando no es cierto.

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El imaginario librero -17

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Organizada

Las librerías modernas se relacionan con el cliente a través de la organización constante de la exposición de los libros y de la riqueza de los títulos en existencia. (Enrique Pascual; pag. 19)

 

Espacio de formación

 

La librería es un centro de información, un lugar para el análisis y el reposo del alma, no un almacén diseñado para consumir más a más velocidad. El librero, en fin, ejerce una tarea que desborda los exiguos beneficios que obtiene en cada operación. (Mario Bango; La Voz de Asturias 1 Noviembre 2000)

 

Enlace directo entre el escritor y los lectores

 

        Uno sólo es lector cuando con el texto establece la relación del amante y el amado. Nada hay más parecido a enamorarse que leer. Y el lugar privilegiado para esa seducción es la librería. Porque ella tiene lo que nadie más posee: la presencia real del lector y de la obra, los dos extremos de esa tensión amorosa, que se prolonga y se consuma, como el amor, con la posesión íntima y continuada. (Antonio Basanta; Congreso Orense 2002)

 

 

Punto de encuentro y mediadora

 

Como ámbito erótico, toda librería es por excelencia un lugar de encuentro: entre libreros y libros, entre lectores y libros, entre lectores y libreros, entre lectores viajeros. El carácter de familiaridad que comparten todas las librerías del mundo, su naturaleza de refugio o de burbuja, hace que en ella sea más probable que en otros espacios el acercamiento. Esa sensación extraña de saber por el título que ese libro, publicado en árabe o en japonés, es de Tolstoi o de Lorca, o por la foto del autor o por algún tipo de intuición. Esa experiencia compartida de haberte reencontrado con alguien en alguna librería del mundo. Por eso no es de extrañar que el enamoramiento en una librería constituya un consolidado topos literario y cinematográfico. (Jorge Carrión; pag. 162)

 

El oficio de librero lo realiza un profesional que además de vender, informa, prescribe, habla, recomienda, comenta y que nuestra tienda, además de vender, es un lugar de encuentro, de reunión y de convivencia. (Paz Gil)

 

Entre editores y lectores

 

(Tomás Granados), las librerías son un doble cofre del tesoro: para los editores representan el medio para dialogar con el gusto y las necesidades de los consumidores (…) y para los lectores funcionan como resumen del momento actual, como biblioteca en movimiento, como zona de exploración de uno mismo. (Juan Domingo Argüelles; Ustedes que leen; pag. 84)

 

Entre lectores

Nosotros teníamos que provocar que Muga, aparte de tener los libros, fuera un lugar de encuentro. Y creo que esto lo fuimos consiguiendo, adaptándonos. De hecho, hay gente que no se ve durante años y se encuentra por fin aquí; Vallecas es enorme. (Jot Down, febrero 2015)

Seguiremos

El imaginario librero -12

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Esta incardinación en lo local supone también por parte de la librería todo un proceso que queda bien reflejado en las declaraciones que hacía Igor de la Librería Muga de Vallecas en una entrevista (febrero 2015) con Raquel Blanco.

Empezamos con esa idea y, como te decía, y esto fue muy rápido, nos dimos cuenta enseguida de que donde estábamos, un barrio del extrarradio, iba a marcarnos el paso. Podemos intentar vender filosofía, pero al final es que no era el sitio. Poco a poco, entonces, vas entrando en contacto con lo que tienes a tu alrededor. Y vas definiendo el proyecto. Es más importante escuchar lo que necesita la gente, saber hacer esto, que generar el tipo de librería ideal que te gustaría.

Su sola presencia, al igual que, en general,  la del comercio minorista, realidad a la cual la librería no debe abstraerse, juega ya, por lo tanto, un papel importante en el propio entramado comercial de las ciudades contribuyendo a:

  • La reafirmación de la propia identidad como ciudad. Todas las ciudades no son iguales, hay muchas pruebas de ello. Una modesta aportación a la personalidad como ciudad, la proporciona su comercio. Caminar por nuestras calles e identificar unas “marcas” comerciales autóctonas, reconocidas y sólidas, distintas de las que nos encontramos cuando visitamos otras ciudades, ayuda a identificarnos como ciudad, ayuda a afirmar: Estoy en mi casa.

Así lo reconocía, por ejemplo, Eduardo Mendoza cuando escribía en El Mundo (9 junio 2002):

Cuando te sientes desamparado en una ciudad extraña, las librerías te ofrecen la imagen más íntima y personal del lugar”

  •  Crear tejido social de la urbe. Es tejido social en sí mismo. Nuestros edificios y casas, calles y  plazas, serían irreconocibles sin la presencia del pequeño y mediano comercio urbano. Sus escaparates, el movimiento y presencia de la gente que los visita, la seguridad y familiaridad que suscitan, sus luces nocturnas… son aspectos inseparables de la vida cotidiana. Pero el comercio urbano no sólo tiene repercusiones económicas, tan importantes como éstas son las repercusiones sociales, las colectivas, las de la ciudadanía. En muchas ocasiones, los comercios y las tiendas son lugar de encuentro (en su interior y en sus cercanías) y referencia urbana que sirve para orientarse y moverse por el espacio urbano. No es extraño conocer una calle, por algún comercio ubicado en ella, más que por el propio nombre de la calle. La presencia del Comercio de Ciudad, condiciona incluso el urbanismo y mobiliario.

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De Malasaña a Vallecas o de Arrebato a Muga

Conocí a Pepe Olona de Arrebato este noviembre en Santa Cruz de Tenerife.

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A la gente de Muga no la conozco, pero estoy seguro que si han pasado por el encuentro con Raquel Blanco son una librería con su encanto.

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Foto de chiquitinacuento

Estos días pasados ambas librerías han sido entrevistadas. Arrebato en Culturamas y Muga en Jot Down.

Os invito a leeros las dos entrevistas completas, pero os dejo aquí algunas frases-citas que creo forman parte de su encanto y de su sugerente imaginario librero particular.

Arrebato tiene ya 10 años de vida y Muga se acerca a los 14 así que no son unos recién llegados y han nacido, al mismo tiempo, con la vorágine digital ya en marcha.

– Nuestra idea… continuar mostrando aquellas editoriales que no iban por caminos convencionales, combinadas con libros de segunda mano en los que nos permitía no someternos a las leyes de mercado. (Arrebato)

– Trabajamos la poesía que va por canales independientes. (Arrebato)

– Se editan muchas cosas, hay una exageración a nivel de edición y se edita demasiada basura. Hay que saber distinguir mucho porque hay mucha edición, demasiada edición, y hay que saber poner un poco el freno. Y por otro lado, está este canal independiente que a nosotros nos gusta más. (Arrebato)

– ¿Qué es esto de Muga? Igor: Yo diría que es una librería, pero a veces no lo tengo claro…

– … vas con tus prejuicios, como alguien que ve el mundo del libro desde fuera, con esa fascinación. Me imagino a toda la gente joven que está ahora abriendo librerías así, con esa misma ilusión. En nuestro caso es cierto que tuvimos suerte cuando empezamos, y también nos dimos cuenta muy rápido de que había que deshacerse de la idea romántica de librería que teníamos. (Muga)

– Poco a poco, entonces, vas entrando en contacto con lo que tienes a tu alrededor. Y vas definiendo el proyecto. Es más importante escuchar lo que necesita la gente, saber hacer esto, que generar el tipo de librería ideal que te gustaría. Así, nos fuimos convirtiendo rápidamente en una librería de barrio, en el buen y en el mal sentido de la palabra. Porque tú no nos has conocido en esa época, pero llegamos a tener prensa, papelería, a hacer fotocopias… (Muga)

– a partir de un determinado momento de lo que nos dimos cuenta es de que la gente lo que quería de nosotros era, aparte de atender esa demanda, que fuéramos profesionales, que supiéramos de libros. (Muga)

– Nosotros teníamos que provocar que Muga, aparte de tener los libros, fuera un lugar de encuentro. Y creo que esto lo fuimos consiguiendo, adaptándonos.

– Si el precio del libro está pensado para proteger a editoriales, librerías y creadores de tamaño medio y pequeño y no funciona y siguen cerrando librerías y editoriales… Algo hay ahí que da qué pensar. (Muga)

– Creo que el libro corre el riesgo de convertirse en un signo de distinción. Consumo libros porque me lo puedo permitir, formo parte de una élite. Y no lo digo en sentido peyorativo. El lector de libros como parte de una élite cultural. Son élites que existen naturalmente. (Muga)

Y ahí dejamos un tema de debate abierto….. planteado por los libreros de Muga

Hay como dos mundos en choque, y no creo que solo sea en el sector del libro. Hay una idea más tradicional sobre lo que representa el pertenecer a este mundo, y otra idea que tiene presente todo lo que está pasando, las nuevas tecnologías. Hay también un debate abierto entre nosotros, si las librerías somos cultura o no, si nos tendrían que proteger o no, si somos intermediarios de valor o no lo somos. Lo que está pasando es como un cambio de paradigma.