Texturas 35. La identidad del librero. Carlos Pascual

Volví ayer de Madrid con la compañía del número 35 de Texturas que a la mañana habían entregado en el local de Trama editorial.

Cada número es una historia, una nueva historia que en la mayoría de las ocasiones viene acompañada de pequeñas y grandes complicidades.

Personalmente me que do en este caso con tres historias.

La primera es el regalo que fue la conversación que pudimos mantener con Carlos Pascual.

Llevábamos mucho tiempo con la intención de poder incluir en la revista el furto de conversaciones amplias y sosegadas y ésta ha sido la primera.

A Carlos le tengo un respeto y un cariño especial. Él y otros libreros nos acogieron cuando éramos jóvenes y nos permitieron participar activamente tanto de la vida asociativa como de la reflexión sobre el presente y futuro del sector. En todo ello, los encuentros en Burgo de Osma, pueblo en el que ha nacido, jugaron un papel importante.

La segunda y la tercera van juntas en un mismo paquete. Publicamos el texto que Juan Casamayor leyó en la última FIL de Guadalajara con motivo del Homenaje al Mérito Editorial 2017.  Se nos ocurrió hacerle nuestro particular reconocimiento y pedimos para ello a dos autores que han publicado en Páginas de espuma que nos trasladaran una vivencia o reflexión sobre el papel que Juan como editor ha jugado con ellos.

Eloy Tizón y Pedro Ugarte han sido estupendos cómplices y generosos con su regalo que esperamos agrade a Juan que es su destinatario final. Como tantas veces el editor media. En este caso, un ‘editor tercero’ quiere mediar entre dos autores y su editor natural. Con sus dos textos, La espuma en los jardines de Eloy y Material sensible de Pedro acompañan al de Juan.

¡Gracias amigos!

Aquí os dejo el índice completo.

–El extraño ‘parágrafo’; Edgar Allan Poe

–Resonancias de reverberaciones; Camilo Ayala Ochoa

–Reivindicar al editor; Alejandro Gamero

–La B como epicentro de la Ñ. El ‘boom’ y su impacto en el mundo editorial; Consuelo Sáizar

–Leer en los tiempos de la prisa; Alfredo Torres Otero

–Proteger ese todo indefinible; Javier Gutiérrez Vicén

–Carta a Siri; Pello Gutiérrez

–La promesa ‘radical’ de las bibliotecas; Barbara Fister

–La identidad del librero. Una conversación con Carlos Pascual; Maica Rivera, Txetxu Barandiarán, Manuel Ortuño

–Breve guía para los libreros de hoy… hasta que llegue mañana; Antonio Marcos

–«Vivir del cuento»; Juan Casamayor

–La espuma y los jardines; Eloy Tizón

–Material sensible; Pedro Ugarte

–Correspondencia. A Jaime Salinas; Gabriel Ferrater

–Libros y webs

Nuestra historia de Pedro Ugarte. Un libro humano

Con todo el cariño y a modo de ‘guiño humano’ para Pedro Ugarte y Juan Casamayor.

Nuestra historia, editada por Páginas de espuma, ha sido una de las lecturas que me ha acompañado en mi último viaje.

Me ha gustado. He disfrutado. He tomado mis notas particulares. Me ha traslado a recuerdos de situaciones cotidianas, a pensar… “esto lo tiene que leer fulana, le gustará”.

El libro, además de estar lleno de vida cotidiana, que es donde la humanidad se hace real y se encarna, es de manera caprichosa e inesperada de ese reflejo de no perfección humana, como si las páginas hubieran entendido también de qué va esto.

Así, en la página 34 se lee:

Las cosas no pueden ir siempre bien. Los seres humanos no estamos preparados para eso. Cuando ocurre, todo se vuelve un tanto incómodo. Lo perfecto no es natural, no es lógico. Lo perfecto, en realidad, es imposible.

Y, como si las propias páginas quisieran reafirmar lo escrito, justo en la anterior, la 33, encontramos un rastro de esa pequeña imperfección que rubrican la humanidad también del texto y el soporte que parecen querer seguir la estela que marcan tanto Pedro como autor y Juan como editor..

Lo dicho, para alguien que no es crítico, y sí un simple lector… un disfrute y la constatación, por suerte, de que todavía hay personas humanas e imperfectas en los procesos creadores naturales.

 

Lola Larumbe de ‘la Alberti’: una librera que lee, habla y conversa con sus lectores y ahora también con los autores

Esta pequeña historia está dedicada con cariño a esa pequeña cadena de complicidades formada en esta ocasión por Javi Cámara, Jon Bilbao, Lucía Cobos, Lola Larumbe y Sergio del Molino y de la que ni siquiera ellos saben que son cómplices

Domingo. Tarde primaveral en Bilbao. Después de haber disfrutado de un agradable y soleado paseo mañanero por las inmediaciones de Artxanda para ver, como solemos decir a veces por estos lares, cómo se ve y se siente Bilbao sin nosotros.

Tarde tranquila, tecleando un poco, preparando la semana que viene y disfrutando de algunos de los momentos de la pasada y del buen sabor que me han dejado.

Momento para contaros una historia llena de pequeñas casualidades que se inicia cuando recibo la información de la librería Cámara sobre la presentación del último libro de Sergio del Molino, Lo que a nadie le importa.

No conozco a Sergio, pero sí a Jon Bilbao que va a ser el maestro de ceremonias. Disfruté mucho en una cena informal con él, Iván Repila, Jesús Carrasco y Sergio Vila-Sanjuán en el Xukela aprovechando la visita de los dos últimos a Bidebarrieta hace ya casi un año.

Más recientemente, Jon, junto con Pedro Ugarte fue también el facilitador para la lectura por mi parte de Técnicas de iluminación de Eloy Tizón.

Así que me acerqué a Cámara a escuchar a Sergio siguiendo el hilo de confianza boca-oreja que Jon me aportaba.

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Eloy Tizón. Un gran tipo. De cómo los contextos digitales pueden llevar al papel

El camino por el que a veces se llega a un autor y a un libro es, en ocasiones, curioso, pelín enrevesado y, también, gratificante.

Todo empezó en las vísperas del I Congreso de Libro Electrónico.

Un mediodía soleado, en un precioso pueblo oscense que mira hacia la Sierra de Guara. Alquézar para más señas.

Una terraza. Una comida conversacional con una buena amiga hablando de lo divino, de lo humano y de libros.

En medio de la conversación en la que iban saltando las ideas de lo general o abstracto a lo concreto y práctico, sin un orden aparente, se cuela por medio el nombre de Eloy Tizón y la afirmación de ella: “todo lo que he leído de él me ha encantado. Tengo ganas de leer su último libro”.

La frase quedó ahí. Aparentemente perdida en mi disco duro humano sin saber hasta más tarde que iba a ser procesada por una serie curiosa de acontecimientos.

Al día siguiente empezaba el Congreso del que ya he hablado por aquí. Poco se habló de creación y Literatura, pero era lo que tocaba.

Ya a la vuelta, en casa, en Bilbao, el ‘disco duro’ se activó. La amiga y Eloy Tizón volvieron a encenderse y en estos preciosos arrebatos de ‘aquí te pillo, aquí te mato’ compré para ella a través de internet en una librería amiga, curiosamente no ubicada en Bilbao, el último libro de Tizón, Técnicas de iluminación.

9788483931523_04_lMientras el libro iniciaba su viaje Bilbao-Oviedo-Madrid me enteré que Eloy Tizón iba a presentar el libro en la Librería Cámara de Bilbao. Además, iba a estar acompañado de dos ‘palmeros’ de lujo. Pedro Ugarte y Jon Bilbao.

Así que, mientras uno de los ejemplares ya había llegado a su destino madrileño, me acerqué a la presentación.

Foto0318Había unos 50 personas. Cifra estimable y poco habitual por estos lares. Amigos personales y escritores entre los que por allí andábamos y escuchábamos con atención.

La presentación fue un delicia. Escuchar a Tizón más con el contrapunto de Pedro y Jon que también iban asintiendo como alumnos bien aplicados ante lo que iban escuchando.

Tono suave, hablar pausado sin aspavientos de falso divo. Como queriéndonos dejar entrever algo sobre lo que él mismo hablaba: cuando se escucha a alguien con calma y tiempo se le puede empezar a conocer.

Hubo muchas pequeñas perlas.Foto0319

Recojo alguna:

– Me encantó ese dúo que quiso hacer con su editor desde la palabra. El editor se compromete con la literatura y el editor se compromete con el libro.

Juan Casamayor, editor de este libro seguía con discreción y atento todo lo que iba sucediendo, sabiendo quién jugaba en ese momento el papel protagonista.

Un breve inciso. He coincicido con Juan en este último año tres veces. No hemos hablado mucho, pero sí lo suficiente para quedarme con la buena sensación de que es un serio trabajador de este sector, de ser trasparente en la conversación, de saber qué es lo que se juega y, sobre todo, me quedo con una grata sensación de honestidad en medio de su tono tirando a serio y parco en palabras. Me fío.

– Segunda perla. Eloy hace entre otras cosas literatura para ‘sacar al lector de su comodidad’. Es la literatura que me interesa. Así que disfrutaré este fin de semana.

– Tercera. La literatura activa nuestra capacidad de escucha.

Lo descubrí escuchando y conversando con una amiga. Este fin de semana me ‘encerraré’ con su libro para ver que nuevos cales y ondas me abre su literatura en mi capacidad de escucha. Al fin y al cabo la presencia y la palabra siguen siendo de los mejores canales de comunicación. Si llevan por lo menos una pizca de tacto mejor que mejor.

Y todo, todo el tiempo. Con la sensación, se lo dije a Juan y a mi amiga de que es un ‘buen tipo’.

¡Viva la fritanga!

Este ha sido el grito de paz que ha escrito Pedro Ugarte al ver la foto. Añade, además: confieso que la adoro.

No sé qué habría añadido si hubiera visto esta otra:

No diré que la excusa de la comida sea lo de menos. El Miren Itziar es un sitio para ir a comer sin tonterías.

Hoy, además se ha convertido en un espacio conversacional. Alguien llama porque necesita compañía y allí estamos a gusto para compartirla, hablar y estar que, a veces, no hace falta mucho más.

Ya a la tarde, tomando algo en el kiosko del Arenal, A., la única mujer decía: cuando decimos algo entre amigos no siempre es para que nos digan lo que tenemos que hacer sino en muchas ocasiones solo para que nos escuchen.

De eso se trataba hoy: de charlar, escuchar y ser escuchados.

Pero en general las personas que se detienen a escuchar son también aquellas que están dispuestas a ayudar. (pag. 217)

Si te paras a escuchar, nadie da tanto miedo. (pag. 226)

Rachel Joyce; El insólito peregrinaje de Harold Fry; Salamandra

A mí también me ha venido bien, este rato de escucha.

Ya no te ajunto

Antonio Basagoiti le dijo ayer a Patxi que ya no le ajuntaba. Recuerdo de esa frase infantil. ‘Ya no te ajunto’.

Parece que papá Mariano le ha dicho a Antonio que esas, las de Patxi, no son buenas compañías. Que cómo va a tener Antonio como amigo a un Patxi que critica lo que papá Mariano hace.

Nos encontramos ahora en Euskadi una situación que en gran medida era previsible.

¿Qué va a aocurrir a partir de ahora?

No soy ningún experto y además no me gustan en exceso los ‘juegos palaciegos’, pero voy a atreverme a aventurar lo que me parecería que podría tener cierta lógica de país.

En las próximas elecciones, hablaremos un poco más adelante sobre cuándo pueden ser, nos vamos a encontrar en una nueva situación que probablemente hasta ahora no habíamos tenido en Euskadi.

Pedro Ugarte hacía el sábado un atinado análisis. Decía en el mismo:

La política vasca cada vez está más cerca de ser política, esto es, de debatir sobre gestión pública o proyectos sociales. Puede sonar extraño, pero nuestros políticos, enrocado cada uno en su trinchera, no sentían antes la exigencia del pueblo pidiendo soluciones a problemas cercanos.

Patxi parece que quiere mantenerse en sus trece de ‘agotar la legislatura’. La izquierda abertzale, sufre en su conglomerado con representación institucional, serios desencuentros como el producido en Aralar donde se ha expulsado a tres de sus cuatro parlamentarios del partido. Finalmente, el PNV pide a través de Iñigo que Patxi se someta a una moción de confianza, aunque no queda claro el para qué de la misma.

Dudo que mantener esta situación en el tiempo tenga sentido y sea bueno para Euskadi.

¿Elecciones anticipadas? ¿Por qué no?

La situación provocada por la crisis y la petición de soluciones por la ciudadanía, es suficientemente seria como para mantener a un país en ‘compás de espera’ dejando a los ciudadanos de espectadores para ver qué ‘nuevos grupos de amigos’ se forman con el mero paso del tiempo.

Es difícil entender que nos podamos encontrar en un 2013 ya en marcha sin precupuestos y gobierno para llevar adelante una situación que ya complicada y que probablemente se haga más compleja a futuro.

Una persona conocedora de los movimientos económicos me comentaba el otro día que sería muy posible que Euskadi a final de este año empezara a entrar en la senda del crecimiento mientras el resto de España sigue a la baja. ¿Quién o quiénes van a ser capaces de gestionar esa tensionalidad?

Eso solo lo pueden decir unas nuevas elecciones y sería bueno que las mismas se produjeran en mi modesta opinión antes de terminar el año.

En Euskadi, y esto es una virtud, solo es posible gobernar en clave de país desde el entendimiento y acuerdo entre diferentes en un juego de piezas movibles donde nada es estático porque la sociedad es lo suficientemente rica para moverse y entenderse más allá de los ritmos de los partidos.

Cada una de las cuatro esquinas tienen sus resquemores, sus pequeñas o grandes rencillas y ‘odios infantiles’.

Cuanto antes se genere el ‘nuevo grupo de amigos’ probablemente será mejor para todos.

Ahora nos tocará esperar para ver cómo evoluciona el juego de ‘las cuatro esquinas‘.

Desde aquí, solo un deseo: que en este juego todos se comporten como adultos (RAE: 2. adj. Llegado a cierto grado de perfección, cultivado, experimentado. Una nación adulta.)

Emotivo Gesto… por la paz

Ayer los viejos roqueros de Gesto nos juntamos en el Arriaga.

Fue un acto emotivo donde afloraron más los sentimientos que lo racional. Quizás solo se puede responder desde lo emocional.

Cuando desde hace más de 25 años se está un día sí y otro también saliendo a la calle para en silencio constatar lo único que es irremediable, la muerte, desde el silencio contenido es normal que de repente afloren todas las lágrimas de la emoción.

Lo dicho fue un momento emocional de encuentro. Necesario. Con más abrazos y lágrimas que palabras. Con alegría contenida.

Ayer lo único que se quería encadenar y cerrar de manera definitiva eran las pancartas que durante todos estos años se han desplegado para que no puedan volver a abrirse jamás.

De lo aparecido ayer en prensa me quedo con un par de cosas:

1. La reflexión de Pedro Ugarte. Recojo los tres párrafos finales:

Sin embargo, entre el delito y el error, entre la trasgresión objetiva de la ley y la mecánica de la equivocación, se halla el espacio de la conciencia, ese lugar del que el hombre moderno huye como de la peste, aterrado ante la posibilidad de verse sin retoques ante el espejo. Cómo podemos reconciliarnos si nadie recuerda el fundamento de la reconciliación. Cómo podemos asumir que hemos obrado mal cuando se nos enseña que ya no existe el mal. Cómo perdonar a nadie si en la escuela ni se menciona siquiera la palabra perdón.

Los conflictos escenográficos que va a traer el cese de la violencia son una mera consecuencia del castrado universo moral en que vivimos. Por eso, al margen de él, de espaldas a él, en contra de él, yo susurro a mis hijos que nunca dejen de saberse responsables de sus actos, que el mal y el bien existen, aún más, que ambos anidan dentro de ellos, y que deben ser leales a su conciencia antes que a los charlatanes del camino. Les recuerdo que son seres imperfectos y que a lo largo de la vida harán daño a sus semejantes, a veces conscientemente y a veces sin querer. Y que el único modo de liberarse del mal que hayan infligido será pidiendo perdón. Del mismo modo en que, cuando ellos hayan sido dañados, la verdadera paz sólo será posible si tienen el coraje y el valor de perdonar.

Ya, hoy día todo esto suena extraño. De hecho nadie puede entenderlo. Nadie recuerda qué quiere decir, ni siquiera Quién lo dijo. Lástima.

2. Una foto en la portada de El País donde quizás por primera vez se recoja como en un ayuntamiento gobernado por Bildu (Gernika) se borran determinado tipo de pintadas.

Señalo finalmente una cosita del comunicado de ETA que me ha llamado la atención. La referencia es siempre o a la ciudadanía vasca que siempre en su individualidad es el sujeto final en democracia y no al pueblo vasco.

Actualización.

Texto que se leyó en la concentración.

Premios que interrogan

“Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas.” Mario Benedetti

Vuelvo a coger la frase de Benedetti.

Después de la tormenta informativa sobre Sarrionandia van surgiendo las preguntas y las ‘reacciones’ reflexivas.

Son muchas más, pero me valen como muestra algunas que he seleccionado. Sé que ha habido más voces, pero estas creo que valen como ejemplo.

Lo escrito desde el ámbito más literario y reflexivo tiene un gran valor porque en su propio texto permite que la cultura juegue uno de sus papeles: el de interrogar y no dar aparentemente todo por supuesto y el de remover algunos cimientos o aparentes verdades que quién sabe de dónde vienen.

A Pello Salaburu El Premio le hace situarse en un estado de preguntas y confusión: Como ven, no tengo más que preguntas, mi mente esta más confusa que la de otros.

Luisa Etxenike sitúa ya la duda en el propio título: El Premio y la duda. Y, en cualquier caso, situá sus afirmaciones en el terreno personal: Personalmente creo que no. Que la sociedad vasca puede exigirle a Sarrionandia, antes de hacerle efectivo el premio que ha obtenido su obra, una actualización de su estado de pertenencia a la misma, esto es, de respeto a sus instituciones (también judiciales) y de adhesión a sus fundamentos democráticos. Una regularización cívica definida y definitiva. No habla por otros. Habla por sí misma.

Pedro Ugarte nos cambiaba el sábado la pregunta y ya quizás las respuestas dadas no valían: por qué Sarrionandia no había conseguido aún el galardón. Y ya desde ahí la constatación de lo ocurrido cambia: Prueba la estupidez de esta polémica que, tras premiar a dos escritores extraordinarios, Iñaki Uriarte y Joseba Sarrionandia, de uno de ellos ni siquiera se da noticia y de otro la noticia nada tiene que ver con su trabajo. A algunos publicistas les escandaliza que Sarrionandia sea premiado. A otros nos escandaliza que a ellos les importe un bledo la literatura de Sarrionandia, la literatura de Uriarte y la literatura misma.

César Coca, que escribió más cerca de los hechos, ya tenía claro que no había que mezclar, que es lo que casi todo el mundo ha hecho, obra y personaje.

Miguel Sánchez  Ostiz lee irritado un titular y es probable que después escriba también irritado, pero ya lo señala al principio. Ay, aquellos philosophes que escribían que la primera obligación de un preso era fugarse, ay. ¿Mentían entonces o lo hacen ahora, o siempre? Ácratas de pega. Hace pocos años, cuando le dieron el Nacional de la Crítica también hubo sus más y sus menos, pero ahora el gobierno Vasco le retiene el premio en un gesto de arbitrariedad y falta de fundamentos jurídicos tan absoluta que lo acerca a la comisión de un delito.

Juan Ángel Juristo nos sitúa, finalmente en el ámbito del debate: Yo estoy en las antípodas de pensar de la manera en que piensa Sarrionaindia, pero reconozco que me gustaría tener un debate con él, por saber del Otro, de los oscuros motivos, de la linde peligrosa en que ha convertido su vida, cosa que, por otro lado, está en su obra.

Termino con una cita ya referida por aquí de

Kirmen Uribe:

“Siempre he desconfiado de las visiones de grupo. Aquellas que anulan a la persona, que anteponen los fines a nombres y a apellidos concretos. Me gustan las excepciones, los personajes que se encuentran entre dos o más mundos, esos individuos que se alejan de visiones simplistas o reduccionistas.” (Kirmen Uribe)

A los humanos quizás nos deban quedar siempre las preguntas en muchas ocasiones sin respuesta, en otras con respuesta equivocada y en alguna rara excepción con acierto.

Los medios de comunicación silencian a los Premios Euskadi de Literatura

Escribía ya ayer Pedro Ugarte en su perfil de facebook: IÑAKI URIARTE, Premio Euskadi de Ensayo. JOSEBA SARRIONANDIA, Premio Euskadi de Ensayo. Y el circo de los medios dando volatines, sin entender nada de lo que ocurre. Nos vamos a divertir. Zorionak bioi…

Desde Escritores vascos nos hacen ver que de nuevo el árbol, que quizás sea demasiado grande para algunos, nos eclipsa el bosque.

Si uno dirige hoy o ayer ya a partir del mediodía su mirada a los medios de comunicación poco o nada verá de los premios, ni siquiera del de Sarrionandia. Verá elementos colaterales, que ya sé que a algunos les parecerán siempre centrales, en torno a los Premios.

Así que vamos a poner en primer lugar lo que los medios parecen casi en general callar. Todos los premiados al mismo nivel:

  • Ensayo en euskera: Joseba Sarrionandia

Así que a todos felicidades por la obra premiada y a los jurados por su libre decisión.

Qué premian los Premios Euskadi de Literatura. Pues según recoge el preámbulo de la Orden: la calidad de obras literarias publicadas el año anterior.

Un poco más adelante se señala: pretende distinguir la obra de aquellos autores vivos que, conforme al criterio de especialistas en la materia, resulten sobresalientes en cualquiera de los géneros literarios previstos.

Poco he leído de esto en los medios de comunicación. Poco, por no decir casi nada.

Ya, a partir de aquí el foco, el punto de mira se ha vuelto loco y nos vamos cruzando con uan ristra de titulares y de artículos de opinión variados y variopintos pero raramente centrados en la obra o, mejor dicho, en las obras.

Así leemos, me ahorro los enlaces, entre otros:

EL GOBIERNO VASCO PREMIA CON 18.000 EUROS A UN ETARRA PRÓFUGO DESDE 1985

EL EJECUTIVO LÓPEZ RETENDRÁ EL DINERO DEL PREMIO EUSKADI A JOSEBA SARRIONANDIA

LAKUA DESOYE LAS BASES DEL PREMIO EUSKADI Y RETIENE SU DOTACIÓN A JOSEBA SARRIONAINDIA

EL GOBIERNO VASCO RETIENE EL PREMIO EUSKADI DE ENSAYO A SARRIONANDIA POR SU PASADO ETARRA

SARRIONAINDIA NO PERCIBIRÁ EL EUSKADI HASTA QUE «REGULARICE SU SITUACIÓN»

UN ETARRA HUIDO, SARRIONANDIA, PREMIO EUSKADI DE ENSAYO.

EL GOBIERNO VASCO PREMIA Y CASTIGA A JOSEBA SARRIONANDIA

EL GOBIERNO PREMIA LA ÚLTIMA OBRA DE UN ‘HÉROE’ DE ETA HUIDO DESDE 1985

Podríamos seguir hasta el infinito. Las obras premiadas y sus autores desaparecen del mapa y el foco se centra descentrado fuera de la obra de cada uno y de la literatura.

Si pasamos ya a la opinión parece que nunca llueve a gusto de todos, pero el péndulo da la sensación de moverse sin continuidad del rechazo por a quién se le ha dado al rechazo de quienes ven venganza en retener el dinero hasta normalizar la situación.

Jon Kortazar en su artículo de hoy en El Correo señala al final: Se trata de un libro que sirve como muestra de la creación de una literatura. Es lástima, y lo sé por experiencia, que se hable de Joseba Sarrionandia de manera tensionada cuando le conceden un premio. Es probable que no pueda ser de otra manera: la literatura y la vida van unidas. Pero habría que distinguir entre obra y hombre.

Vivimos en una sociedad tensionada. Quizás el gran valor de estos premios es reflejar a través de la propia valoración de las obras la tensión existente fruto quizás de una pista que señalaba ayer Iñaki Uriarte en las breves notas que leyó cuando vino a decir que reflexionáramos sobre el hecho de que los dos últimos premios Euskadi de ensayo en castellano y el Premio Nacional de ensayo han sido a obras que reflejan con claridad la individualidad al ser en todos los casos dietarios. Quizás ese reflejo de la individualidad nos ponga a todos más nerviosos, nos remueva más que el aparente grito o denuncia colectivo monótono y monocorde, casi sólo un reflejo de dos acordes: o conmigo o contra mí.

Cualquier discurso o decisión que se salga de la norma aparente parece romper los esquemas. En este caso parece haber vuelto a ocurrir.

Pero lo dicho ¡Felicidades a los premiados por su obra! Me refiero, lógicamente, a la literaria.

Pedro Ugarte

Me acerqué ayer a la Biblioteca de Bidebarrieta a la presentación del libro de Pedro Ugarte El Mundo de las cabezas vacías. No es que haya intercambiado mucha conversación con Pdero, pero es de esas personas que me caen bien.

Para hablarnos ayer se escondió en su miopía y dejó por lo menos un par de perlas que quiero traer aquí.

La primera: “Todo libro es una obra colectiva”. Quizás algo aparentemente manido, pero que sirvió con claridad para reconocer el trabajo de muchos otros y situar al creador inicial en una posición de modestia o, por lo menos, reconociendo el valor del trabajo que muchos otros aportan: maquetador, encargado de portada, encuadernador, impresor, preocupado este incluso a horas madrugadoras sobre la posibilidad de que hubiera algún fallo en el libro y despertando al Juan Casamayor editor del libro que también en este caso ha jugado un papel importante en el propio ‘orden’ del libro. Bonito detalle el de situar y agradecer a todas las personas que contextualizan y hacen posible la obra.

La segunda: “El privilegio del lector, de cada uno, es ver cosas distintas en una misma obra”. Creo que además cuando se hace una literatura de lo cercano como él señalaba esto cobra un valor especial. Al final el texto permite que dos puntos de vista se encuentren. El punto de vista del autor y la mirada desde cada punto concreto d ecada lector.

¡Ah!, por si acaso y ya lo dejó claro Pedro. Con el título, El mundo de las cabezas vacías, no se está refiriendo a la Universidad.

Fue un rato agradable en el que también pude estar con Juan y volver a palpar de cerca la complicada situación del mundo del libro.

Algunos todavía le echan ganas.

Usategi

Hoy en Bilbao y alrededores está haciendo un día estupendo. Sol, buena temperatura y brisa agradable.

He aprovechado la mañana para dar un buen paseo desde el Molino de Aixerrota hasta las playas de Sopelana (La Salvaje y Arrietara) y una vez terminado, todavía a buena hora me he acercado a Usategi para ya en la sombra dar buena cuenta de la prensa y recordar con agradable nostalgia un espacio al que me arcaba con mi padre de niño y desde donde vimos asombrados con pocos años todavía una de las mareas vivas de se septiembre.

Me he encontrado en El Correo con un artículo de Pello Salaburu, La dificultad de lo nuevo, que comparto y que se complementa, por lo menos en una parte, con el que ayer escribió Pedro Ugarte en Elpaís (edición País Vasco).

Dos citas breves de ambos:

– La indignación sobreinterpretada, en Elorrio, en Madrid o en Barcelona de incontrolados que persiguen a un cargo electo llamándole ¡fascista! demuestra que los tipos ignoran qué es realmente un fascista. De haber llegado a tiempo, Oscar Wilde hubiera puntualizado que ser o no fascista resulta, en el fondo, una cuestión de estilo. (Pedro Ugarte)

– El caso es que Bildu está ya gobernando. Tiene buen ganar y no muy buen perder, al menos en algunos sitios: las codazos y las voces en Elorrio, así como en otras localidades, nos recuerdan a momentos que creíamos olvidados y desterrados para siempre. Pero no debe resultar fácil cambiar a cachorros que se han ido criando con parámetros no compartidos por el resto de la sociedad, y que se encuentran de súbito ante una situación imprevista: del «a mi sí no hay no», tienen que ir pasando poco a poco al «a mi sí puede haber un no, aunque me reviente». Les va a costar, me temo. Esperemos que eso hayan sido daños colaterales mínimos, y que realmente se hayan dado cuenta de que así no van a ningún lado. (Pello Salaburu)

Entre lectura y lectura en cualquier caso disfrutando de una terraza tranquila, la de Usategi, sin agonio de gente y con la posibilidad además de hacer un seguido de aperitivo y comida picoteo a precios suficientemente razonables en función, también, del tiempo que hemos disfrutado del espacio y de la atención recibida.

Usategi ha pasado en su historia por muchas manos. Desde camareros engolados hasta jóvenes más informarles como los que ahora parecen regentarlo y cuenta todavía con la ventaja, importante, en muchos casos de que por allí no se pasa por casualidad, sino que hay que ir al mismo expresamente.

Vamos que haciendo un símil no vale, como dice Txeroki, jugar a la estrategia de la participación en estos momentos como si la misma fuera un casual, sino que hay que creer realmente en ella e ir a buscarla. Luego, eso sí, te puede ocurrir como en el Usategi que los camareros y la gestión cambia de manos, pero a uno le sigue mereciendo la pena ir allí y no solo por una cuestión de interés.

A pie

Así se titula uno de los libros que me traje de México. Su autor es Luigi Amara.

Una reivindicación a retornar a la medida humana del paseo a pie, del vagar sin destino, de centrarnos en los pequeños detalles a un tirmo lento.

El libro empieza así:

Dejarse ir.

No confiar en nada sino

en la sensación del movimiento.

Un paso

                 luego otro

un paso

                 luego otro

el sonido desempolvado de los pies

percutiendo sobre el asfalto

aquel camino borroso

que establece el oído

como un tambor ambulante

redoble elemental

                            (enjambre

o zumbido interno)

plegaria locomotriz del que rehúsa

ser sólo un pasajero

                                hilo

hilo instintivo por el que se deslizan

las cuentas de los pensamientos.

a pie

Termino de leer el libro y me encuentro con el artículo de Pedro Ugarte ayer en el sábado Geografía sentimental donde leo al final:

Sí, hay gente que esparce sus años en puntos muy distantes del planeta, pero hay gente que los deja en unas cuantas manzanas, y al caminar por ellas respira con la intensidad de esos perfumes encerrados en frascos muy pequeños. Esto tiene que ver con hacerse viejo, pero también con pintar y repintar las mismas calles con colores distintos. La ciudad aparece ahora, cada día, manchada por los recuerdos. Cada uno de sus rincones te va contando una historia, y un pedazo de tu vida, distinto según qué rumbo tomes, regresa del olvido con sólo dar un paseo.

Prefiero yo también los ritmos lentos y tranquilos el reencuentro con los espacios cotidianos que siempre nos ofrecen algo nuevo o imprevisto en función de nuestra propia perspectiva y nuestro propio ser y sentir en ese momento.

 

Ir de listos

Los sábados nublados como el de hoy suelen ser para mí un buen día para tranquilizar ritmos y tomarme las cosas con menos dramatismo.

Ya le dije a Pedro Ugarte que acompañaría el desayuno con el artículo que de vísperas nos había prometido y sobre el que temía la posible reacción que pudiera provocar.

Se me cruza el artículo con una entrada de uno de los clasificados por Ramón Zallo hace ya unos días como homologador del tema identitario en el Primer Plan Vasco de la Cultura hace ya siete años aproximadamente. Queda la pregunta en el aire sobre si las identidades son monolíticas o evolucionan.

Ambas reflexiones vienen al pelo con motivo de la presentación pública

Contrato ciudadano por las culturas

del segundo Plan para cuya denominación se propone desde el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco de Contrato Ciudadano por las Culturas  en el que todo aquel que lo desee puede participar.

Escribí hace poco sobre el rum-rum que les parecía generar hasta ahora a las Diputaciones, fundamentalmente a la de Bizkaia, esta nueva ‘propuesta murciana‘ .

Tal y como dijeron Antonio Rivera y Lourdes Auzmendi (audio completo) no es momento de perderse en florituras.

Señalaré básicamente algunos datos prácticos:

– El último Consejo Vasco de la Cultura celebrado todavía con el gobierno anterior sólo validó las líneas estratégicas y las acciones del documento de Orientaciones. El propio documento en su página 4 señala que: Téngase en cuenta que tanto el primer como el segundo capítulo son indicativos, de acompañamiento, y no se someterán a validación (sí a discusión), puesto que lo relevante y que se somete a la consideración del Consejo Vasco de la Cultura -como ya ocurriera con el primer plan- es el capítulo de planes y compromisos. Ahora sólo es cuestión de comparar la diferencia de acciones entre las recogidas en dicho documento y las propuestas en el Contrato y cuántas de las propuestas por las Diputaciones se situan en este marco.

– Es el Consejo el órgano colegiado superior de participación, cooperación y asesoramiento en el ámbito de la Cultura. Sin perjuicio de cuantos otros se le atribuyen por éste o se le puedan atribuir, su cometido esencial será adecuar, desarrollar y evaluar el Plan Vasco de la Cultura. Quizás convenga señalar que el Consejo, del que forman parte las Diputaciones ,es un órgano dependiente del Departamento de Cultura y presidido por la Consejera.

– Algo que en todo este tiempo me llama particularmente la atención. El Guggenheim 1, 2 o tres parece que ni antes ni ahora ocupa ningún lugar dentro de los planes estratégicos.

Quizás todos deberíamos ser más listos y caminar con más humildad, pero respondiendo y aportando en lo que toca, distinguir también las propuestas borradores de las definitivas. Reconocer que si toca ir a setas no se puede ir a Rolex, que la cultura se pluraliza no sólo en sus manifestaciones, sino en su sentido y en cualquier caso tomar buena nota de la reflexión que ya se hizo en el Consejo en el año 2004 cuando se afirmó que: el texto del Plan tendrá diferentes lecturas, y que se dará el debate ideológico, pero este no debería impedir el debate de los proyectos

Pues eso: ¿Seremos capaces de centrarnos en los proyectos?


El espía…..

El espía invitado. Crónica de las fiestas de Bilbao (1998-2007)

El espía invitado

de Pedro Ugarte y editado por la BBK en su colección Temas vizcaínos.

Tres reflexiones sugerentes que se hicieron en la presentación que tuvo lugar ayer:

– A los artículos el volumen los salva del olvido. (Pablo Martínez Zarracina)

– Hacer literatura es lo único que me interesa, incluso cuando hablo de política. (Pedro Ugarte)

– No pretendo que sea cierto lo que diga, sino que sea certero. (Pedro Ugarte)

Finalmente tres elementos en los que Pedro cree que las fiestas han cambiado en todo este tiempo: la limpieza, la menor carga política y la mayor y más variada afluencia de personal.

Más no es mejor

Hoy hace en Bilbao un precioso día primaveral.

Solecito, 20 grados, volumen de gente típico de puente, es decir, poca o suificente según se mire y la sensación de que el tiempo fluye más lento y con más calma.

La lectura de la prensa y en este caso básicamente de El País ha despertado mis neuronas adormiladas por el tiempo apacible.

Curiosos e interesante que una única fuente de información me haya dado tralla que ha tocado bastante hondo.

Vayamos por partes aunque todo apunta fragmentariamente a un necesario cambio…

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Libros y peces

Pedro Ugarte firmaba un artículo ayer en El País bajo el título “Pescando extranjero
” en el que planteaba una reflexión interesante sobre las consecuencias de la mala temporada, parece, del bonito del norte y de como unos intentan colarnos atún por bonito y otros pretenden medidas proteccionistas que, al parecer no se dan con alguna editorial que se ha visto obligada a cerrar.

Tiene, en mi opinión, bastante razón en los planteamiento de “lobby pesquero” que parecen poder ejercer “nuestros arrantzales”. La duda que me queda es si la
editorial que ha cerrado pretendía también colarnos atún por bonito y lo digo sin saber a qué editorial se refiere.

Gratuidad y populismo

Pedro Ugarte mantiene una postura de beligerancia inteligente ante el fenómeno de la gratuidad del libro de texto que es de agradecer. Se estará, después, de acuerdo o no con todas las afirmaciones o se podrán buscar, matices o concreciones que, a veces, la extensión de una columna periodística no permite, pero lo que dice y desde donde lo dice, que a veces es casi más importante, para entender a través de la contextualización, lo dicho siempre merece la pena.

Pedro es como escirtor “trabajador” del libro, es padre de familia y persona de libre opinión, siempre, sobre lo divino y lo humano, lo nacionalista y no nacionalista, lo gratuito y lo de pago. Amigo siempre de la charla y comedido en sus formas y siempre dispuesto a echar una mano y colaborar. Ello hace que su opinióin merezca la pena.

El artículo publicado ayer sábado en El País lleva el título de El libro para el que lo trabaja. Recojo algunas de las perlas que merecen la pena somo señaladoras de la contradicción permanentee a la que los políticos nos tienen tan acostumbrados.

– Todos los partidos anhelan impedir que el libro de texto aplaste la economía de este pueblo descalzo y desnutrido.

– Frente a las pretensiones del Gobierno y Parlamento, que no cejan en el empeño de que los libros de texto nos salgan por la cara, la población se presta con buen ánimo al ultraje.

– En serio: hay una madre orgullosa de que sus hijas universitarias no compren libros de estudio.

– ¿A qué demonios este fervor comunistoide , con los libros de texto, en el caso de partidos como el PNV o el PP?

– El libro para el que lo trabaja, ya que albergamos la sospecha de que muchos de los que exigen su gratuidad simplemente no se lo merecen.

– Incluso después de someter los libros a tan insalubre manoseo, aún habría en ellos algo rigurosamente intrasferible: el aprovechamiento.

Para criticar al pueblo. Pedro Ugarte

Vaya por delante la hipótesis (si bien no confirmada por estudios fehacientes) de que para esas gentes que demandan libros de texto gratuitos quizás no existan otros libros a lo largo de la vida.

Pedro Ugarte mantiene desde El País (edición País Vasco) una postura de defensa reflexiva ante las declaraciones que ayer aparecieron en los medios de Tontxu Campos y que yo critiqué. No me preocupan tanto las reflexiones como el tono que parecen tener las declaraciones del Consejero y el hecho de que el Gobierno Vasco no parece tener tan claro cuáles deben ser las prioridades en lo educativo desde la perspectiva del Bienestar social que parece que todavía no hemos alcanzado tal y como nos recuerda Joaquín Arriola

Como siempre, aunque puedan no compartirse matices, Pedro atinado en su análisis cotidiano.

Que no nos engañen

Apareció ya hace unas fechas un excepcional artículo en El Correo que tras el título ’Tiempo de trabajo, tiempo de vida’ esconde una profunda reflexión sobre las peligrosas trampas de la falsas políticas liberales.

También ha escrito recientemente Pedro Ugarte en El País sobre la importancia del tiempo de ocio y sobre los engaños que pretenden colarnos los políticos ante la pérdida del mismo, recolocándolo en parámetros de calidad, cuando, como bien señala Pedro, aquí es mejor hablar de cantidad primero, vamos que es el único caso en que ’más es mejor’ o por lo menos permitirá que lo sea.

Copio el último párrafo del artículo anteriormente citado porque me parece clarividente en el peligro que señala:
Pero además de la mercantilización del tiempo de ocio y de la desatención de la familia, la liberalización de los horarios trastoca el tiempo de la ciudad, convulsiona los tiempos colectivos y de participación ciudadana y, con ello, la democracia se ahoga por falta de tiempo

Y, sino, al tiempo…………….

El librero y su labor crítica

Hoy empieza la Feria del Libro de Bilbao y ayer tuvo lugar la rueda de prensa de presentación de la misma. La Feria viene galardonando ya desde hace años la labor de un escritor. El galardonado de este año ha sido Ignacio Vila Matas y para presentarlo y hablar sobre él estuvo presente en la presentación un escritor de Bilbao, Pedro Ugarte.

Pedro se ha carcaterizado, entre otras cosas, por ser una persona bien vista por la mayoría o por todos los libreros y libreras que conozco, además de prestarse con facilidad a la colaboración desinteresada.

El acto de ayer se convirtió también en un pequeño homenaje a Santi Cámara fallecido en Marzo de este año; pero nada se puede comparar a las palabras que Pedro le dedicó y que me han resultado de las más bellas oidas en los últimos tiempos entre las relacionadas con la profesión del librero. Sin ser textuales, creo que recojo el sentido de las mismas al decir que Pedro afirmó que bastaba ver que Santi era un buen librero sólo con pararse todas las semanas ante el escaparate, porque Santi cambiaba todas las semanas el escaparate. Pedro siguió, Santi realizaba sólo con esa acción la labor más inteligente de crítica literaria de la ciudad. Bastaba con ver lo que estaba allí presente y lo que faltaba para saber lo que realmente merecía la pena. Y terminó: se echan en falta libreros inteligentes y con criterio que sean capaces de ir marcando caminos con cierta coherencia.

Sobran las palabras.